TODOS LOS MENSAJES DE BIDI

Nisargadatta Maharaj

Desde el 29 de Marzo, este nuevo interviniente interviene en respuesta a las preguntas a fin de acompañarnos a vivir el Absoluto, el Último. BIDI nos presenta aquí las modalidades de sus intervenciones futuras. Sabiendo que el responderá únicamente en presencia de la persona que hace la pregunta (por razones Vibratorias), estos intercambios por lo tanto se producen, solo en prácticas. Por consiguiente gracias por no hacer preguntas por escrito.
A petición de BIDI: difundimos estas respuestas por un lado porque se refieren a todos nosotros y por otro lado porque contienen prácticas esenciales para acceder a este Absoluto. Las respuestas están difundidas igualmente en audio a fin de compartir los aspectos Vibratorios transformantes de sus intervenciones.
 
 
BIDI 29 de Marzo de 2012
 
Y bien, les digo hola. Puesto que hace falta llamar al que se presenta por un nombre, se trata de BIDI. No obstante, cualquiera sea el nombre que se nos brinda, hoy, en su espacio / tiempo, la forma en que me presento no tiene absolutamente nada que ver con lo que pude ser y es más bien un espacio de presentación, bien mas allá de toda forma, de todo nombre, de toda apelación. Represento en alguna forma, una realización. Esta realización es la naturaleza misma de lo que ustedes son, más allá de toda apariencia, de todo cuerpo, de todo discurso.

























Esto, por supuesto, no podrá jamás ser traducido por las palabras, más allá de la percepción eventual de mi presencia. Sin embargo, es fácil permitirles darles una especie de Claridad, en el interior incluso de lo que ustedes creen ser, en esta persona, en este Si, a fin de darles los elementos. Estos elementos no son, en ningún caso de naturaleza intelectual. Ellos surgen en totalidad de una suma de evidencias. Esta suma de evidencias es estrictamente la misma para cada persona, cada Si. La función, si se puede decir de esta suma de evidencias solo es para permitirles (de manera que yo llamaría rápida en este tiempo particular de este mundo) de superar ciertas fases, ciertas etapas. No para hacer una fase o una etapa final o terminal sino mas bien para, en un primer tiempo, hacerlos conscientes y, en un segundo tiempo, hacerlos, en alguna forma, penetrar o salir, según el sentido en el cual lo tomen, del conjunto de circunstancias que han sido nombradas, en efecto, efímeras, limitadas y temporales.
 
Nuestros intercambios mucho más allá de toda palabra, pasa, por supuesto, más allá de la Vibración, por lo que nombraría la quintaesencia de la Vida, la quintaesencia de toda vida. Aquí como en otra parte. En este tiempo como en todo tiempo. El apoyo, más allá de las palabras, es, por supuesto, lo que han nombrado, a falta de otro término, Onda de Vida, Don de la gracia. Cualesquiera que sean las apelaciones y cualesquiera que sean las traducciones de lo que es posible vivir, lo que yo llamo, más allá de toda consideración perteneciente a una cultura, este Absoluto o, si lo prefieren, este Ultimo, que es el principio, la esencia, el comienzo y el fin de todos los posibles, mas allá incluso de vuestra persona o de vuestro Si. Por lo tanto, nunca recurriré sobre la forma que yo he podido tener pero recurriré exclusivamente sobre el conjunto de los elementos de lo que nombraría una lógica inquebrantable, toda científica y por lo tanto reproducible, con la cual toda conciencia, toda forma de Vida, puede en adelante evolucionar sin real gran dificultad. Si esto no es de un a priori o de los límites pudiendo aún interferir con este Ultimo, este Absoluto.
 
La dificultad reside en el hecho que, siempre, para la persona o para el Sí, hay una fragilidad. Esta fragilidad es incluso la naturaleza de lo que es la persona o de lo que es el Sí y que encara (esta persona o este Si) para cada uno de entre ustedes, una perspectiva que llamaría la nada o el vacío. Es, en efecto difícil para una forma teniendo un contenido, de considerar que este contenido pueda estar presente más allá incluso de la forma y por lo tanto más allá incluso de vuestro contenido. Es en efecto difícil para la persona como para el Si, considerar que, más allá de esta forma, fuera ella la más vasta, es posible que el contenido persista y resida en lo que ustedes nombran la nada o vacío.
 
Las palabras que serán empleadas no están destinadas, de ninguna manera a halagarlos sino más bien a cuestionarlos. A cuestionarlos sobre ustedes mismos, sobre lo que llamaría vuestro rol, vuestro lugar. Ya que en definitiva el no existe, aquí como en otra parte y en resumen, que en 3 lugares posibles y solamente 3 lugares. Más allá de las 4 conciencias que conocen, experimentables y manifestables en esta forma que habitan, esos lugares son por lo tanto: una persona, un Si, el Absoluto (o Ultimo). Entre las 2 primeras (nombradas persona y Sí) y la última (nombrada Absoluto o Ultimo), no puede existir aprehensión, ni incluso comprensión, llevando desde las 2 primeras a la 3ª.
 
La forma de ser de la forma que habitan es una de separación. El Si es una separación más vasta pero siempre seguirá siendo una separación. El Absoluto, el Último es muy precisamente la ausencia de toda representación y de toda separación dándoles en alguna forma, ininteligible toda posibilidad de observación, de descripción. Por supuesto, declarar o dar pruebas es posible pero el testimonio no les permitirá, allí no, jamás ser el Ultimo, el Absoluto. Los intervinientes perteneciendo a las estructuras precisas (Nde: el Conclave Arcangélico, la Asamblea de los Ancianos de las Estrellas...) han evocado los medios y sobre todo, les han dado un mandamiento que, incluso si es difícilmente comprensible, es verdaderamente un mandamiento, el más importante, que es de no hacer nada y permanecer tranquilos. Este “no hacer nada” y “permanecer tranquilos” no es, ni será jamás una diversión sino más bien una forma de lucidez de la persona o del Si, en cuanto a lo que es del orden de lo real, de lo irreal, o (para emplear otra terminología) lo que es del orden de lo relativo o de lo absoluto.
 
Mi sola presencia está por lo tanto destinada, si están de acuerdo, a orientarlos sobre lo que no son y no serán nunca, a fin de dejar, si tal es vuestro deseo, el lugar, más allá de la persona y del Si, a la Verdad Ultima, al Absoluto. Algunos de mis propósitos entrañarán en ustedes lo que nombran las resistencias, y diría que esto es justamente lo que será buscado. Porque la confrontación con ustedes mismos, en lo que podría nombrar la absurdidad total de esta forma, deberá aparecerles como una perfecta lógica, ya que como lo he dicho, esto es una perfecta lógica de una precisión, si puede uno decirlo, completamente matemática, completamente física. Entiendan que intervengo desde un espacio y tiempo que no es lineal que puede, tal vez, traducir vuestro cuestionamiento en una sola cuestión sobre ustedes mismos. Aquí están por lo tanto definidas las reglas de nuestras futuras conversaciones.
 
El sentido de mi presencia incluso da cuenta de la posibilidad, para el que ha sido disuelto en el Absoluto, en LA FUENTE y mas allá, de poder acercarse y regresar, aunque esta palabra y esta expresión no sean las mas conformes, sobre un modo, para ustedes relativo, llevándoles, si tal es lo que Son, a aproximarse de lo indecible. Allí también, muchas palabras han podido ser expresadas, dadas. Ella no hacen más que traducir la misma Verdad en otras palabras: ustedes son el Absoluto, ustedes son el Último. Mas allá incluso de todo sentido de estar en una forma. Mas allá incluso de ser un contenido o un contenedor. Las circunstancias mismas de mi venida inscribirán, en este contenedor y este contenido, una forma dinámica bien mas allá del aspecto llamado energético o Vibratorio, porque las cuestiones que intercambiaremos serán incluso para hacer en alguna forma, nacer lo que debe nacer. Entiendan que esto no será una gimnasia intelectual sino más bien una lógica incontenible de la naturaleza y la esencia de lo que es la Vida, en su más grande acepción, desde la vida más elemental a la vida más compleja, si puede uno así decirlo. Porque el mismo principio, el mismo Absoluto, está por supuesto no solamente presente sino eficiente, en totalidad, ya que ninguna vida podría ser, sin esto.
 
Este espacio particular de estos encuentros particulares representa ciertamente el medio más eficiente, el más perfecto y el más lógico, de definir y de hacer tomar conciencia de lo que no son, dejando lugar entonces, a lo que debe Ser, más allá de todo ser. Lo repito por última vez: esto hace llamada a una lógica elemental, principal e incontenible. Los tiempos de ausencia de palabras están ya también, a su manera, inscritos en la lógica y la evidencia de lo que llamo nuestros encuentros. Que no serán, de hecho que el encuentro con vuestra verdad.
 
Más allá de las palabras y de su sentido, hay esta famosa lógica para la cual estarán algunas veces y a menudo, en un primer tiempo, en reacción, incluso en oposición. Esto es normal y forma parte de esta forma de lógica. Mas la reacción será fuerte, incluso violenta, en el Interior de ustedes mismos, pero constatarán los efectos. Más allá de una simple comprensión inscribiéndose en el pensamiento, en la energía, en la Vibración y en definitiva, más allá. No juzguen. No me juzguen. Puedo entonces garantizarles, si se puede decir, que muy pronto un mecanismo de transcendencia se pondrá en camino en vuestro saber. Ustedes son Último. Ustedes son la esencia y el principio mismo del Amor, de la Luz pero no de lo que puede concebir la personalidad o el Sí. Ustedes son estrictamente eso. Todo eso. Nada más que eso.


BIDI-1
8 de Abril de 2012


Y bien, Bidi está en vuestra compañía. Vamos a hacernos compañía y vamos a intercambiar. Tuvieron la ocasión de leer lo que me propongo aportarles. Les pido urgentemente escuchar y oír atentamente. Mi compañía no es un diálogo ni un juego mental sino una ocasión para ustedes, de dejar, hasta cierto punto, Ser más allá del Sí, más allá de vuestra presencia. Este espacio, este tiempo, concierne a todos. A través de una pregunta que les es personal, otros pueden estar en resonancia, en afinidad y en consecuencia encontrar, detrás de las palabras que voy a emplear, un punto particular sobre el cual apoyarse. Lo que les interesará, en esta secuencia de conversaciones, está conectada directamente, más allá del nombre que les di, a la acción de la Luz, a la acción del Absoluto. Mi Presencia no es una presencia sino más que eso porque es también ustedes mismos. Tenemos todo vuestro tiempo para avanzar en la vida. Sean neutros. Sean pacíficos. La neutralidad y vuestra paz son las condiciones (indispensables, suficientes y necesarios) para instalar, si se puede decir, lo que debe instalarse, en ustedes y más allá ustedes, más allá incluso de este espacio y este tiempo. Si no existen preguntas previas y técnicas, vamos pues a poder comenzar.


Pregunta: ¿Cómo liberarse del miedo y tener confianza?


El miedo, como la confianza, depende solamente del ego. La confianza como el miedo no permitirá cruzar nunca. Es necesario reconsiderar el miedo y la confianza como los extremos de una barrera infranqueable, situada, como siempre, en el ego y la persona: porque ninguna confianza como ningún miedo pueden permitir trascender un límite. Es necesario pues que aceptes deponer tus miedos, como depositar tu confianza. Hay por lo tanto una invitación para colocarte más allá del miedo ya que si tú te sitúas en el momento, pacífico, sin preguntas, el miedo no puede aparecer. El miedo es sinónimo de desconocido, para la persona. El miedo representa, hasta cierto punto, el elemento de resistencia, el marco mismo dónde se inscribe toda persona, todo ego, todo individuo. El miedo atraviesa. Como emoción, como pensamiento, no es más que resultante, en definitiva, de tu propio pasado. Reflexionando: no hay ningún substrato, ninguna causa, en el momento presente, al miedo. Así como no hay ninguna razón y ninguna lógica para establecer cualquier confianza, a partir del momento en que está allí, y no en un momento antes y aún menos en un momento después. Estar tranquilo, es eso. No es ni plantearse la cuestión de los miedos, ni plantearse la cuestión de la confianza. Es instalarse en la eternidad porque el miedo como la confianza se inscribe, de manera definitiva, en lo que es lineal. El Absoluto no conoce lo lineal. Es precisamente transcendencia total del espacio tiempo (tal como se conoce).


En resumen, dejar el mental por lo que es, sus funciones y sus utilidades, mirándolo en esos momentos: y te será entonces muy fácil de verlo actuar y entender en esos momentos ordinarios que no eres tu quien actúa. Pero si tu actúas a la inversa (es decir esperar los momentos llamados interiores para oponerte frontalmente a tu propio mental) tu perderás siempre la batalla, porque es una batalla y la paz no puede acomodarse a ninguna batalla. Colócate ahí y tú constataras entonces que el mental permanece en su lugar y en sus funciones.


Pregunta: A menudo el mental me aparta hacia pensamientos para combatir la injusticia, o ver el costado negativo de los acontecimientos. A veces tengo la impresión de que nada se mueve, si el sentir vibratorio es cierto. ¿Cómo trascender estos procesos o estas resistencias?


El juicio está inscrito en el mental. El mental está hecho para discriminar, para pesar y sopesar el bien y el mal. Está hecho para actuar en este mundo. Mientras te consideres en este mundo, (y no solamente sobre este mundo) tu mental será parte involucrada en tus experiencias. La cultura, la educación, las enseñanzas han sido siempre armadas, en esta dualidad. Incluso la moral misma, lo afectivo, y el conjunto de las leyes observables y utilizables en este mundo, bien también de ahí. Hay una parte de ti que es la totalidad pero que tu ego no puede reconocer. Esta parte de ti, que te es desconocida, Llamado Absoluto o Último, no se te puede aparecer (ya que el ya está ahí) si el aspecto discursivo de tu mental está presente. El es, de alguna manera quién vela de manera opaca, la verdad, la verdad más allá del aspecto discursivo. Eso en ti tiene una necesidad de seguridad, una necesidad de estar seguro, pero quién dicta eso, sino el ego o la persona. No hay por qué trabajar, propiamente hablando sobre la causa o el porqué de esa necesidad de estar seguro, ya que o que tú Eres está más allá del hecho de estar tranquilo o de comprender. El conocimiento, en definitiva, no es más que una ignorancia, de eso que tú Eres.


Acepta de ser ignorante, acepta de no tener necesidad de estar seguro ni de comprender, y así pasarás innegablemente de la ignorancia al conocimiento real que no tiene necesidad de ningún aspecto discursivo, ni ninguna necesidad de estar seguro, ni siquiera comprender. La mirada, de los ojos, te lleva siempre a esta voluntad de comprender y de poner en acción al mental y por lo tanto juzgar. En definitiva, si tú ves claramente, ningún juicio podrá aportarte la paz y a que todo juzgamiento, atrae irremediablemente a otro juzgamiento: toda mirada, discriminante, llama a perseguir a quién es discriminante y por lo tanto dualista. Acepta mirar eso, no para encontrar un origen o una compensación, ya que ni el origen ni la compensación te darán a trascender, ni a sobrepasar ese principio. El mental debe servir para vivir y actuar en las actividades normales de ese mundo. Pero desde el instante que no se trata más de este mundo, sino del Absoluto que tú Eres, yo no es para ti de ningún auxilio, de ningún recurso, de ninguna utilidad. La dificultar reside, aparentemente, de pasar del uno al otro, tienes que considerar y reconsiderar que, en la vida ordinaria, el mental actúa por sí mismo con relación a tus experiencia pasadas, a tu historia. Entonces, ahí también podemos decir que tu propio mental actúa por sí mismo, también en los actos cotidianos. El no tiene necesidad, propiamente hablando, de ti. Déjalo actuar, déjalo de alguna manera expresarse en los momentos ordinarios.


Así si le aflojas las riendas, si tú te contentas con observarlo y de dejarlo actuar, te será mucho más fácil, en los momentos unitarios, de no dejarlo interferir con lo que tú Eres. Sírvete por lo tanto de este aspecto discursivo, comparativo y habitual del mental observándolo, en los momentos ordinarios de la vida y no, queriendo cazarlo en los momentos Interiores ya que no podrás jamás, cazarlo. Puedes, simplemente y fácilmente, tomar conciencia de su actividad (que tampoco es la tuya) en los momentos más ordinarios de la vida. Porque esos momentos ordinarios conciernen efectivamente, sólo al mental y no tienen en absoluto necesidad de ti para ser eficaces y eficientes. Adopta eso, verifica la veracidad y sobre todo la eficacia y verás entonces rápidamente que en los momentos Interiores o definidos como tal, el pensamiento y el juicio no pueden alterar, de ninguna manera, eso a lo que tú accedes en tu experiencia en ese momento. No puedes oponerte sin reforzar (sobre todo en esos momentos Interiores) a tu mental. El es eso que es. Tu historia es eso que él es. Pero tú no Eres ni lo uno ni lo otro. En resumen, deja el mental en lo que él es, en sus funciones, en sus utilidades, míralo ahí en esos momentos ordinarios: te será muy fácil verlo actuar y entender, entonces que no eres tu quien actúa. Pero si tú haces a la inversa (es decir esperar los momentos Interiores para oponerte frontalmente a tu propio mental0) perderás siempre la batalla, porque es una batalla y la paz no puede acomodarse a ninguna batalla. Colócate así y tú constataras que el mental permanece en su lugar y en sus funciones.


Pregunta: ¿Qué es lo que la parte mía que no conozco tiene para decirme, en el momento presente, que me ayude a ir hacia este Absoluto?


Comprende que no hay que ir hacia. Porque, a partir del momento en que tu preguntas si debe ir hacia, ya pones una distancia que no existe. Esta parte que no conoces no tiene nada que decirte en lo que conoces, ya que ella no te sería desconocida, sino tú serías el Absoluto. Debes aceptar que lo que te es desconocido nada tiene a decirte en tu conocido. Y que no puede aparecerse, revelarse, no como un lugar dónde es necesario ir, ni como un esfuerzo, sino desde el momento en que haces callar todo lo que conoces. Elimina todo lo que conoces. Rechaza todo lo que es efímero. ¿Y, en primer lugar, qué es lo que es transitorio? Tu propia vida, el pasado cualquiera que sea, tus emociones cualesquiera que sean porque se inscriben sistemáticamente en la ley de la dualidad (acción/reacción, sin final), sin por lo tanto ser eternas puesto que, por definición, estas emociones cambian en función de lo que te es dado a vivir, ver y a sentir. Lo que te es desconocido no puede ni vivirse, ni sentirse, en tu conocido. No hay pues posibilidad de hacer entrar lo desconocido en el seno de lo conocido. Debes pues salir de tu conocido, no como un rechazo, no como una negación, sino simplemente aceptando que no eres nada estrictamente de lo que conoces. El verdadero conocimiento es independiente de lo conocido.


Eso que el ego interpreta como conocimiento es una estafa porque eso no es nunca durable, porque eso es resultante generalmente de creencias, transportadas por otras historias y otras experiencias que no tienen estrictamente nada que ver contigo y a las cuales tú has dado crédito. No es porque Buda existió que tu vives Buda. Tu habrás leído bien todo, habrás comprendido bien todo, asimilarlo todo, pero no puedes reproducirlo porque eso es resultante de creencias. Debes pues, real y objetivamente, matar todas tus creencias porque no eres esas creencias. No puedes, de ninguna manera, ir hacia lo desconocido con cualquier creencia, con cualquier conocimiento, con cualquier historia. Y eso no puede efectivamente producirse porque no hay ninguna parte donde ir, ni hay desplazamiento. Mientras creas buscar el Absoluto, el no te encontrará jamás, porque él ha estado siempre ahí. Y en consecuencia creer que vas a ir a alguna parte es una estafa de tu propio mental. Mismo el Sí, no eres tú, en el Absoluto. Desde el punto de vista del Absoluto, el ego, la persona, entonces, eso es una superchería, una simple proyección, una ilusión, un juego estúpido y estéril. No hay evolución: solo el ego lo cree, solo el Si puede tenerlo en perspectiva.


El Absoluto no se plantea esta clase de cuestión. Es imposible que haya cualquier evolución. Hay, ciertamente, transformaciones. Puede ciertamente haber mejoras. Y el ego se deleita. Porque estaba mal la víspera, está mejor el día siguiente, porque comprendió la causa y el origen de un sufrimiento, la causa y el origen de una enfermedad, de un desequilibrio, él da pues la impresión de avanzar. Da pues la impresión de mejorarse, pero es una trampa porque en ningún momento te permitirá salir de eso que te hace creer. Es imposible. Lo Desconocido, el Último, no es nada conocido, no es ningún tiempo, ningún espacio. De tu punto de vista, eso es la nada. Pero desde el punto de vista del Absoluto, la nada eres tú y no otra cosa. Cuando tú cierras los ojos, el mundo desaparece. Cuando duermes, el mundo en el cual vives desaparece también. Solo la creencia, por experiencia, de creer que vas a despertar al día siguiente hace que duermas sin inquietud. ¿Y por lo tanto que puede garantizarte que vas a salir? ¿Y con todo te haces alguna pregunta? No hay nada que desplazar si no es tu mirada. No hay ninguna parte donde ir porque ya estás ahí. No hay ningún esfuerzo a proporcionar, todo lo contrario. El ego, la persona es un esfuerzo permanente, a través de los sentidos, a través de las emociones, a través de tu historia y de tu mental, que actúa permanentemente, de manera más o menos fuerte, para que no tomes nunca conciencia de su medida. El que no tomes nunca conciencia de su medida y de sus límites, hace que permanezcas en la prisión y no encuentres jamás al Absoluto, que no es a encontrar porque no eres tu quien lo busca, sino que es él quien te encuentra, desde el momento en que tu sales de todo conocido, de toda referencia y todo ilusorio conocimiento, que no en mas que una estafa.


Pregunta: ¿Como vivir mejor en la alegría y la simplicidad?


La alegría y la simplicidad forman parte de tu Esencia y de tu naturaleza. No hay tampoco que cultivarla porque esta alegría está presente. Sólo la distancia y la ignorancia que pones, pueden representar lo que vives como una ausencia de alegría. No hay nada más simple del Absoluto. Lo que es complicado es el mental y el ego porque construyen, permanentemente estrategias, construyen, permanentemente conductas, normas, marcos y limites que deben observarse, (cualesquiera que sean estos marcos y estos límites). Intentan construirse una simplicidad, preservándose de la complejidad de este mundo, creyendo conocerlo, creyendo probarlo. Pero absolutamente nada de este mundo es absoluto y por lo tanto tú eres Absoluto. La alegría se deriva del Éxtasis. La alegría es la manifestación del Sí del Samadhi. La simplicidad está también presente en el Samadhi. Eso te permite acercar y vivir, por experiencia y por momentos, la no separación. Pero tú permaneces inscrito en la separación y en consecuencia la simplicidad y la alegría parecen partir. No es ni la alegría ni la simplicidad que se van, sino que eres tú quien se va de ti mismo. La alegría y la simplicidad han estado siempre allí. El único movimiento ese del ego, el único movimiento ese del mental y de las emociones que se desarrollan y se suceden en un tiempo lineal. No hay pues nada que cultivar, no hay pues nada que buscar que no esté ya ahí, porque, si hablas de la alegría que debe cultivarse, ya consideras la no alegría y sin embargo la otra extremidad está presente en ti. Y no hay extremidad. Considera que la alegría no puede ser una experiencia situada entre dos períodos de no alegría, sino que es un estado que se deriva directamente de lo que tú Eres y todo cambiará para ti.


En cuanto a la simplicidad, consiste simplemente en estar en paz, no dar cuerpo a nada, no alimentar lo que sea. El Sí y el Absoluto son una transcendencia total, de lo que llamas alegría y simplicidad porque el Absoluto no puede siquiera hacer referencia (mismo si él es simple) a algo que sería complicado y de una alegría que implicaría una no alegría. Por lo tanto esta alegría está más allá de toda alegría: es para por eso que es más sabio llamarla éxtasis o íntase. El ego te retendrá siempre en esta dualidad de concepto y experiencia. Mantiene pues la linealidad. El Absoluto es la salida de la linealidad. El Absoluto es tu naturaleza, tu esencia. No hay pues que buscar o cultivar cualquier alegría, cualquier simplicidad ya que si llegas a permanecer completamente en la escucha y a oír, más allá de todo tiempo, a partir de este momento, el Absoluto estará allí porque viene a ti. Querer la alegría, querer la simplicidad, ya es considerar que no está presente. Ahora bien, tu eres la alegría y eres la simplicidad. La distancia se deriva simplemente de tu historia y tus experiencias pasadas donde el pesar y el deseo se disputan en ti para ocupar el frente de tu escenario. Pero eso no es una escena, sólo es una representación, una proyección, que no tiene ninguna sustancia ni incluso la menor realidad. Esto debe descubrirse por ti mismo porque nadie puede decírtelo, nadie puede hacértelo vivir: no hay nadie más que tú y solo tú que puede actualizarlo. En definitiva, deja este cuerpo vivir, deja a tus pensamientos vivir, déjalos trabajar. ¿Es que tú te preguntas cuándo comes un alimento de saber si va a hacer bien lo que tiene que hacer? No: eso se hace. Actúa de la misma forma para lo que consideres tener que hacer en esta vida. No te impliques, sino hazlo. Obsérvate actuar y después hazte la pregunta de quien observa. ¿Es que eres este cuerpo que absorbe un alimento? ¿Es que tú eres este mental que se plantea la cuestión del efecto del alimento? ¿O es que tú eres otra cosa? Elimine también lo que es del orden de una dinámica efímera (como comer, como dormir). Elimine también lo que es del orden de la práctica (lavarse en la mañana, incluso si es necesario hacerlo): tú no eres nada de todo eso. Entonces te aparecerá, de manera fulminando o progresiva, lo que tú Eres. Ser el no ser. El Absoluto no es ni un querer, ni un objetivo, ni un camino. Es exactamente la vida que corre, y que tú participas o no, que tú estés o no. Conviértase pues en la Vida, y el Absoluto te aparecerá porque, siempre ha estado ahí.


Pregunta: ¿Las relaciones o comportamientos impregnados de dualidad sobre este plan pueden constituir un freno a la realización del Absoluto?


En primer lugar, no puede existir ninguna Realización al Absoluto. La Realización concierne al ego y al Sí, pero nunca al Absoluto. Ninguna manifestación dualista puede contrariar, frenar o bloquear, el Absoluto. Tú comes. Toda la fisiología de este cuerpo está basada en la dualidad. Toda la fisiología de las emociones y del mental está basada sobre la dualidad. Ningún elemento de este cuerpo o de sus envolturas sutiles puede alterar, de ninguna manera, lo que Es. Pensar y concebir que haya una tarea a realizar, un camino que debe hacerse, un yoga que debe practicarse, sale de la personalidad y del ego, nunca del Absoluto. Los yogas, cualesquiera que sean, les conducen al Sí que debe eventualmente realizarse. Pero el Absoluto no será nunca una Realización sino la Liberación de todo yoga y de toda dualidad. Lo que no consiste en negar la dualidad mientras esta forma (este cuerpo), esta persona, está presente en esta ilusión. Se trata pues de una transcendencia y de ninguna manera puede tratarse de una transformación. Creerlo es una estafa del ego.


Tú no puedes transformar lo que es limitado y creer que la imperfección va a convertirse en perfecta. La perfección no es de este cuerpo, ni de este mental, ni de tu propia vida. Ella es el Absoluto. Considerar que algo puede alterar o impedir el Absoluto es una mascarada. Es el ego mismo que juega a creer que él va a ser mejor mañana. ¿Lo será quizá, lo será ciertamente, pero qué va a ganar? Al mejorar la salud, al mejorar la respiración, al mejorar las angustias, hay una búsqueda distraída de un mejor ser o de un bienestar pero ningún mejor ser y ningún bienestar te hará descubrir el no Ser. Te alejará también seguramente que del mal ser. Son estrategias, elaboradas por el ego, para hacerte creer que hay algo que buscar, algo a mejorar, algo a practicar que va a hacerte acercar más, pero en definitiva, tú te alejas. Por supuesto, a la persona (el ego) va a satisfacerle sufrir menos, vivir mejor y mucho más tiempo o de manera diferente, pero eso no sirve estrictamente de nada. Eso no quiere decir poner fin a la ilusión es fácil, sino estar consciente y lúcido de lo que es: exactamente una ocupación, una derivación. Entonces, ocupa si quieres tu mental y tu cuerpo pero acepta el principio de superchería e ilusión. Alimenta este cuerpo cuando tiene hambre, dale a beber cuando tiene sed. No volveré a la idea de rechazar el hambre y la sed, sin embargo, satisfacer el hambre y la sed ¿deja al Absoluto aparecer? Lo mismo ocurre con el mental. Puedes alimentarlo de todas las maneras, puedes darle a leer y en consecuencia regarse de todo conocimiento, no hará más que reforzar tu propia ignorancia del Absoluto. Sólo el juego del ego y del mental, de manera sempiterna e incesante, quiere hacerte creer que vas a llegar. Por puesto que no hay a ninguna parte donde llegar. Y si hubiera un destino donde llegar, eso significara simplemente el final del ego. ¿Conócete tú un ego que quiera morir por sí mismo, si no es por la puerta de la muerte? El Absoluto no se ocupa en absoluto de este cuerpo, en absoluto de tus búsquedas, en absoluto de lo que crees o esperas. No tiene nada que hacer, de tus propias gesticulaciones. Sólo son movimientos que no aportan nada a la paz y a la inmovilidad. Esas son, realmente, gesticulaciones que van simplemente a atraer la conciencia. El Absoluto no tiene nada que hacer de todo eso: él está instalado rio arriba, rio abajo, por todas partes, más allá de todo espacio, de toda eternidad.


No hay nada peor que creer que van a liberarte porque buscas la Liberación. Porque en definitiva, estas liberado, desde la eternidad, pero simplemente no lo sabes. No hay pues, que rechazar lo que sea, sino a superar todos estos aspectos que no son más que velos y máscaras colocadas sobre el Absoluto. Es necesario pues cesar toda proyección de lo que sea. A partir de este momento, entonces el Absoluto te aparecerá. Pero es necesario dejar la vanidad de creer que hay algo que buscar, algo a realizar incluso algo a liberar. Si haces callar todas estas vanidades, entonces el no Ser sería la única posibilidad. Recuerda que eres efímero en lo que crees, que eso sea pensamientos que pasan, o incluso este cuerpo que nació y que retornará a la tierra. ¿Es que eres este cuerpo? ¿Es que eres lo efímero? ¿Eres lo que buscas? ¿Eres tus prácticas? ¿En definitiva, que es lo que lo que eres? Si eres capaz de vivir lo que eras antes de ser este cuerpo (más allá de todo cuerpo de cualquier vida pasada que pertenece a la personalidad, de manera irremediable), instantáneamente, el Absoluto estaría allí porque ahí ha estado siempre. No puedes apropiarte de lo que sea, porque tú eres eso. No puede poseer lo que Eres. Es lo que el ego que te hace creer eso.


Pregunta: A menudo he deseado que después de la muerte no haya nada. ¿Hay una diferencia entre la nada y el Absoluto?


El que desea, después de la muerte, es el ego obviamente. La mejor imagen y la mejor representación que pueda sugerir del ego, del Absoluto, es por supuesto, la nada. El Absoluto no es, por supuesto, ninguna nada pero es, también, la Nada. El Absoluto, después del final de esta forma, es la vuelta a no forma, más allá de toda memoria, más allá de toda experiencia, en toda forma, incluso si puede persistir una forma, no teniendo ya nada que ver con una forma de este mundo. El Absoluto es el Todo y la Nada. Lo sin forma (o el fin de la vida aquí) poniendo fin de alguna manera al complejo inferior, ego-personalidad (envolturas físicas y sutiles), sin embargo lugar (ubicado hasta el presente) del Ser, del otro lado de la pieza. Pero ha sido la misma pieza pero en ningún caso la nada. Por lo tanto en ningún caso el Absoluto. La forma desaparece porque ella es efímera. La personalidad desaparece porque ella es efímera. Si algo vuelve, es algo no inscrito, en ninguna forma ni personalidad. Hoy en el sentido de vuestro tiempo, no hay nada que no deba volver o alejarse del Absoluto. En definitiva, la nada (que ella sea rechazada o deseada con terror y miedo) es efectivamente el Absoluto, para el ego, para la persona, para el mental. Considerar su propio fin, como efímero, puede llenar de terror o de paz, pero un caso como en el otro, se representa la muerte como la nada, no permitiendo vivir el Absoluto, ya sea manteniendo esta forma o no, ya que la nada permanece, en este caso (y permanecerá siempre) como un conocimiento. Un conocimiento no tiene ningún peso. Un conocimiento es una justificación de la ausencia misma, de la experiencia. Ninguna creencia pueda remplazar la experiencia. Ninguna historia puede inscribirse en el instante. Le creencia les hace creer que el instante o el momento siguiente o en el momento pasado, pero ella no es el presente. El ego no ha sido hecho para conocer la nada, porque él desaparece, aun menos el Absoluto, porque él no puede reconocerse ni reconocer. El Absoluto no puede ser, como la nada, un deseo, porque ustedes no pueden desear, en definitiva, eso que Son realmente, y que ya está ahí. Es el ego que cree que el va a decidir. En un momento ulterior, llamado muerte, la nada ya está ahí para el ego. Rechazar verlo, es rechazar al Absoluto. Dejarlo para mañana, es decirle que él es imposible, es una forma de negación del Absoluto. El ego busca, también a su manera, de rechazar lo que le es desconocido, de negarlo, y diría que esa es una buena guerra.


Si siguen estando tranquilos y en paz, si están más allá del que observa, si están más allá del testigo, más allá de todo concepto, más allá de todo precepto, más allá de todo consciente o inconsciente, si salen de toda referencia, toda proyección, todo sentido de la anticipación, entonces ustedes dejan el lugar a la Verdad, al Absoluto. No pueden reflexionar sobre el Absoluto. No puedes plantearte la cuestión de la nada, simplemente probar el vértigo o la plenitud (es según) pero lo que pruebas, en ese momento, no puede validarse ni siquiera puede ser una prueba. La única prueba del Absoluto es el Éxtasis y, en preliminar, su testigo: la Onda de Vida. Nada puede estar de más. Y nada puede estar de menos. No hay misterio en el Absoluto, solamente el ego lo cree y tiende a hacerlo vivir porque el ego no puede representarse lo que, efectivamente, no tiene ninguna representación. Entonces, la palabra puede aparecer como un mal menor, seductor o temible. Pero eso permanece como un mal menor.


Pregunta: ¿Este estado, latente al cual hicieron alusión, como apoyo del Absoluto, como una sensación de no tener que hacer nada, sin tener en cuenta lo que vive la personalidad? ¿Y que la Alegría profunda y la Belleza que anima entonces, son una Verdad a la cual uno puede colgarse?


El Absoluto no puede colgarse en ninguna parte: es necesario pues descolgarte. Mientras estés colgado a tu propia Alegría, tú pones tu propio límite al Absoluto y en consecuencia, no puedes vivirlo. No puedes permanecer atado o colgado a alguna cosa. Toda atadura es un freno. Incluso si existen capas sucesivas que permitiendo y dando la Ilusión de subir alguna cosa, este es un momento en que incluso eso debe abandonarse. ¿Cómo puedes tu vivir el Absoluto mientras no abandones el Sí y su Alegría? Es efectivamente mucho más fácil y más seductor vivir la Alegría, y numerosas estructuras que se expresaron, los han invitado (El Cónclave Arcangélico, la Asamblea de los Ancianos, de las Estrellas…) porque la Alegría es un alivio y un consuelo que puede considerarse como benéfico. Y eso lo es, contrario a la gravedad y a la densidad. Pero reducirse no basta para hacer desaparecer la proyección, en la Ilusión. Es por lo tanto un momento (o un tiempo, si prefieres), para no aceptar de estar atado. No puede ser concebible, ni aceptable, sino el hecho de vivir la Alegría, de manera continua, pueda permitirte, un día, se ser Absoluto. Como las estructuras que se expresaron lo dijeron: eso les libera. Pero liberase no es necesariamente e implícitamente vivir la Liberación implícitamente. La problemática del Absoluto, contrariamente a la Realización, es que eso no puede ser en ningún caso una nueva Conciencia o incluso un salto de Conciencia. No hay posibilidad porque no hay puente entre la Realización y el Absoluto. El Absoluto es (precisamente y al contrario) la desaparición en la creencia de todo puente, o de toda posibilidad, o de toda Verdad a la cual permanecer colgado. Es necesario realmente no estar ya colgado. Aceptar, de abandonarse a la Fuente de sí mismo, sin conocerla. Lo abandonar el Sí, que se conoce, a través de la Alegría y la Belleza.


El Absoluto y el Último nunca ha sido, no será jamás, otra cosa lo que es Verdadero y que lo Es, desde la Eternidad porque no es efímero. La Alegría a la cual pretendes estar colgado desaparecerá en cuanto la forma desaparezca. Eso no puede por lo tanto ser eterno ni durable, incluso si eso está instalado de manera que les parece durable. Hay en Verdad, que descolgarse de todo conocido, sin ninguna excepción. Desde el instante que aparece alguna cosa como conocida, no puede ser Absoluto. Loa limites representando los miedos, los obstáculos, no les son de ninguna utilidad, ni de ninguna asistencia (y de ninguna manera) para que el Absoluto los encuentre. En definitiva, el mecanismo latente es lo que da a percibir la existencia de un tiempo y eso que da a percibir es existencia de un futuro. Pero el Absoluto no tiene ni pasad, ni presente, ni futuro. El está más allá del Ser. Él es eso. Y tú eres eso. No hay ningún esfuerzo a agregar. No hay ninguna voluntad a demostrar. No puedes permanecer colgado, ni ser tributario de una Verdad relativa, ya que toda Verdad, incluso relativa, no es lo Verdadero, es solo una etapa. El Absoluto no es una etapa. Si tú rechazas eso, si no aceptas la incidencia, entonces el Absoluto te encontrará. Recuerda, que no puedes atarte ni buscar.


Pregunta: ¿Si se hizo un proyecto antes del Paso en el Absoluto, este proyecto puede mantenerse o desaparece? ¿El Absoluto haría desaparecer el proyecto de una forma que está en vida?


En ningún caso. Pero aunque este proyecto vendría a desaparecer, no es una acción de la personalidad y, obviamente, aún menos una acción del Absoluto. El Absoluto no interfiere y no modifica las circunstancias de este mundo. No obstante, la Liberación por el Absoluto hace mover el conjunto del Universo, el conjunto de los Mundos. Lo relativo de un proyecto, cualquiera que sea (que eso sea un proyecto de vida, o un proyecto de negocios), se desarrollará o no se desarrollará. El Absoluto no está ahí para nada. El cambio de mirada sobre el proyecto y sobre la forma no requiere obligatoriamente la desaparición del proyecto o vuestra forma. Pero eso no tiene ninguna importancia puesto que no son ya este proyecto, y ustedes no son ya esta forma. Que continúen soportando el proyecto, como llevando esta forma (ya que es un peso), eso no cambia de ningún modo lo Verdadero. El Absoluto no concierne lo limitado pero engloba lo limitado. El limitado no tiene ningún puente ni ninguna continuidad con el Absoluto. El Absoluto lo engloba. No hay que plantearse la cuestión de este cuerpo, como de toda relación. No hay ninguna razón válida, objetiva o lógica, para que el Absoluto decida o quiera alguna cosa. Por el contrario, lo relativo inscrito en una forma (ego, persona) puede verse obligado a reposicionarse porque el Absoluto hace efectivamente cambiar de mirada. Pero eso no es ni obligatorio ni una obligación, aunque eso puede producirse.


El Absoluto, vivido e inscrito en una forma, sigue haciendo vivir esta forma. No hay oposición o de antagonismo. Hay solamente la evidencia del Absoluto, el final del cuestionamiento sobre el sentido y el porqué. Pero esta forma relativa continúa a evolucionar o siempre es lo que ella cree. El Absoluto puede poner fin a las ilusiones, pero no a la ilusión de este cuerpo, no siempre, pero eso no tiene ya ninguna especie de importancia porque el que es liberado Viviente no puede ya ser llevado hacia la muerte, o hacia cualquier ilusión, hacia cualquier juego. Todo eso es trascendido, verificado y verificable, a cada minuto, a cada respiración. Que este cuerpo permanece o que este cuerpo desaparezca, el desidentificación es total con el cuerpo, sin que haya una liberación de este cuerpo. Todo puede parecer similar y con todo, todo es diferente, no simplemente transformado sino, realmente, trascendido. Hay un antes y un después del punto de oscilación en el Absoluto, para la persona. Este antes y este después pueden ser idénticos o radicalmente diferentes. Eso no tiene ninguna incidencia y ninguna repercusión. Ser Liberado Vivo, es actuar libremente y en Libertad, es ya no ser tributario de cualquier moral, de cualquier sociedad, de cualquier relación. Se les libera, pudiendo al mismo tiempo seguir estando en este mundo, pero simplemente, ustedes saben que no ya están. Lo consideran como un juego y es un juego. Descubrieron la mascarada. Descubrieron la estafa. Han sido liberados Vivos y no pueden estar, por otra parte, sino Vivos. Lo que cambia y que debe cambiar no es función de un deseo de la personalidad ni de cualquier transgresión, sino el efecto directo de la transcendencia. Las relaciones, la localización con relación al otro, con relación al mundo, con relación a la sociedad y a la moral, no serán más las mismas, porque se convirtieron en el testimonio vivo del Absoluto ya que están desacondicionados, incluso estando presentes en algunas condiciones. Allí está la Verdad.


Pregunta ¿Puede indicar lo que permite, desde allí donde estoy, el punto de oscilación que mencionó?


No está ya en ninguna parte. No busques más referencias. Acéptalo. No hay nada que buscar, sólo hay ningún lugar mejor que otro. Creer y esperar que un lugar sea mejor, te coloca en la perspectiva lineal de la persona y de la personalidad. No puedes acercarte en ningún caso de lo que ya eres, porque eso está ya allí. Pues este punto de oscilación depende de ningún otro, sino de ti. Pero no de ti en una acción o en un deseo, sino en la ausencia total de ideal, en la ausencia total de búsqueda. Se trata de una capitulación y de una rendición total de todo lo que crees ser, de todo lo que tú manifiestas. Eso fue llamado, algunos intervinientes, en ciertas estructuras: la Crucifixión. De la misma forma que no es necesario colgarse a una verdad cualquiera, no hay opinión, de mejor punto de oscilación que otro. Hay exactamente que refutar todo lo que crees ser. Mientras haya en ti, un apego en pro de tu propia persona, forma o envoltura sutil, esta atadura te ata (seguramente más que una cuerda) a la persona, a la personalidad o al Sí. No hay ningún trofeo de caza o guerra que deba lucirse. Precisamente, es necesario descolgarse de todo lo que se tiene, hacer el vacío sin plantearse cuestiones: una forma de aceptación de la nada, una forma de aceptación de que no hay sobre todo una medalla o una recompensa. Y aún menos un espíritu que debe conquistarse o liberarse. Debe pues estarte Presente, entera y enteramente, a la Vida, sin actividad, sin acción, sin pretensión. Exactamente colocarse allí donde todavía ha sido: en el no ser. Hacer cesar el yo de una persona, de una forma, de una voluntad o de una medalla. No hay nada que ganar. No hay nada que conquistar. El hecho de ganar y conquistar pertenece a la personalidad que quiere poseer y tener. El Absoluto es una restitución de todos tus haberes, de todas tus medallas, de todas tus voluntades, incluso los la más precisada o más espirituales. Porque en definitiva, todo eso sólo representa un fraude que no tiene ninguna consistencia, ni ninguna sustancia. Jugar Verdadero es aceptar ya no jugar. Simplemente colocarse, recibir, escuchar lo que viene entonces, que nunca no ha ido. Así es el Absoluto. Hacer el Silencio (y no solamente afuera) de las actividades, cualquiera que sean, de expresiones (corporales, visuales, sexuales o verbales), pero bien más, el Silencio Interior de la inmovilidad, de la no voluntad y de la no volición. Dejando todo el lugar, porque no hay lugar definido. Dejando todo el espacio porque no hay espacio al Ilimitado. Aceptado y acoge lo que es y no lo que quiere. No hay nada a ganar. Y no hay nada a conquistar. El hecho de ganar o de conquistar pertenece a la personalidad que quiere poseer y tener. Y aún menos un espíritu que debe conquistarse o liberarse. El Absoluto es una restitución de todas las posesiones, de todas las medallas y de todas tus voluntades, incluso las más finas y las más espirituales. Porque en definitiva todo eso representa un fraude y no tiene ninguna consistencia, ni ninguna substancia. Jugar Verdad es aceptar no es jugar. Simplemente colocarse, recibir, escuchar a ese que viene, quien jamás ha partido. Así es el Absoluto. Hacer silencio (y no solamente exteriormente) de las actividades, sin importar las que sean, expresiones (corporales, sexuales, visuales o verbales) más bien el silencio Interior y la Inmovilidad y la no voluntad, y la no volición. Dejando todo lugar, porque no hay lugar definido. Dejando todo el espacio, porque no hay espacio para lo Ilimitado. Acepta y acoge eso que Es y no lo que tú quieres. El Si es todavía un deseo, colmado por la realización. El Absoluto, es un no deseo, por la Liberación. No hay nada a manifestar, nada a crear, ni nada a emprender, porque ya todo Es.


Pregunta: ¿Más allá del punto de oscilación, la conciencia se convierte en la Conciencia de ser el Todo ello o la conciencia desaparece?


La conciencia desaparece, enteramente. Los cuatro Estados de la conciencia no tienen ningún sentido, ni ninguna legitimidad, en el Absoluto. No puede existir una solución, allí tampoco, de continuidad, entre la conciencia y la no conciencia. La conciencia está irremediablemente vinculada a la observación, y a la proyección (que esta proyección sea separada o no separada, es decir, en el ego o en el Sí). La ausencia de separación no es el Absoluto, puesto que el Absoluto no puede ser comprendido, de ninguna manera, por la conciencia misma. El único testigo que la Conciencia puede tener es lo que se llamó la Onda de Vida. Pero, incluso, en un momento dado, debe existir una forma de toma de distancia de eso. Esta toma de distancia no es una distancia, al sentido alejamiento, sino una toma de distancia del propio testigo con relación a lo que es vivido y observado. La aniquilación de la persona, de la forma, de las percepciones de esta forma, va a inscribir la conciencia en un punto de oscilación que desembocará, en la nulidad (para la personalidad) y (del punto de vista no personal) sobre el Absoluto.


La Onda de Vida, vivida entonces como experiencia (con sus consecuencias y sus implicaciones), hará de ustedes una Onda de Vida, suprimiendo la distancia y poniéndoles en distancia. Allí es el Absoluto. No pueden existir otros testigos u otros marcadores sino éste. La Onda salir de toda proyección, a tal punto que experimentan (no por proyección) toda otra forma, cualquier otra conciencia, la que sea, en algún reino que sea. Eso no quiere decir que van a vivirlo en permanencia, pero eso forma parte de lo posible, demostrando lo Verdadero y la Verdad del Absoluto. Pasar en lo Ilimitado los vuelve, efectiva y concretamente, Ilimitados. Y aún más Ilimitado y sin límite de ninguna forma, así sea la vuestra (la cual son, de manera efímera. La Onda de Vida, como testigo y marcador, llama también, en un momento dado, de vuestra parte, una forma de identificación y renuncia a ustedes mismos, dándoles a vivir la Vida, más allá de toda forma y en cualquier forma, incluso si es más fácil, en un primer tiempo, vivir eso con una forma que les es conocida o que se les conoce, sobre este mundo o en otra parte, poniendo fin a la separación, poniendo fin a la ignorancia, haciendo ustedes uno Liberado Viviente. Este Liberado Viviente no tendrá nada que reivindicar, no tendrá nada que explicar, no tendrá nada que justificar, porque él Es. Tendrá solamente que testimoniar, sin quererlo, sin voluntad deliberada, porque eso Es y hace parte de la Vida. El es el testigo, y es el mensajero, más allá de todo rol y de toda función.


No tenemos más preguntas, le damos las gracias.


Yo les agradezco, entonces, para nosotros, entre tuyo y mío. Ciertamente hasta pronto, según la fórmula consagrada.

 















BIDI-2
8 de Abril del 2012

Pregunta: ¿Cuál es el freno para pasar simplemente del Si al Absoluto?

El Si el mismo. ¿Qué es lo que puede frenar si no es el Si o el ego, ellos mismos? El ego no puede conocer lo Desconocido. No puede vivirlo, no puede conceptualizarlo, no puede percibirlo, no puede imaginarlo. En cuanto al Si, el es una contemplación. Y este estado de contemplación a menudo es vivido como una finalidad, como una conclusión. Concebir el Si como una conclusión y una finalidad, es el freno. La resistencia al Ultimo no es, en definitiva que esto. Y esto es, obviamente, sostenido por el miedo: miedo de lo Desconocido, miedo de lo que no existe, para aquel que está en el final y en la experiencia del Sí. Este miedo no puede ser combatido y, lo más frecuente, no puede incluso ser visto ni integrado. Solo en un acto de rendición total, de capitulación total, que la transcendencia se hace. El hecho de que no exista el puente, de un estado al Último, es ciertamente el elemento más traumatizante y el más insatisfactorio, para el ego como para el Sí. La paradoja del ego y del Si, siendo limitados y efímeros es de considerarse, ambos eternos. Hay una búsqueda de permanencia, una búsqueda de eternidad que no podrá, por supuesto, jamás conducir al seno del yo, como al seno del Sí. El Absoluto y el Último no pueden coexistir, de ninguna manera con esto, puesto que esto es la negación misma del Absoluto. Es necesario, en cierto modo, reconsiderar y situar el ego él mismo, o el Sí mismo, en lo que son, y en lo que nunca serán. Este ejercicio no es una práctica (ni mental, ni espiritual) sino más bien una evidencia que es necesario aclarar, de manera lógica y total. Yo lo repito también, por esta pregunta. Nada de lo que es conocido o cognoscible, te conducirá al Absoluto, ni releva del Absoluto.


La aceptación, para el ego o el Si, de la nada, de la desaparición, es el requisito previo a la Onda de Vida, testigo del Absoluto. Hay por lo tanto un conjunto de procedimientos, situados en el final, que consiste, exactamente, en ver lo que está terminado y terminable. A fin de no adherir en ninguna forma, a no dar peso a lo que es ya una gravedad, a no, en alguna forma, alimentarlo. A menudo, por esta forma de encuesta extremadamente lógica (donde definen, por ustedes mismos, lo que les es cognoscible o lo que les es conocido), esta encuesta resultará necesariamente y muy lógicamente, al punto de reversión. Y por lo tanto el Absoluto se revelará a ustedes. Por supuesto, esto no va a pasar sin algunas manifestaciones de cólera, de tristeza, de alegría, de problemas (interiores o exteriores) pero reconozcan que lo que se manifieste, allí en ese momento, es también limitado y conocido. Recuerden (acuérdate) que no hay propósito, que incluso no hay camino. Hay solo la Verdad, desnuda, sin soporte, sin excusa, sin ninguna otra cosa que sí misma: la Verdad incondicional, absoluta.


El Absoluto (desde el punto de vista de la imagen que puede dar el ego o el Si) es Amor Luz, y Vibración. Amor, Luz y Vibración, son lo que aparecen en el ego, desplegando el Sí. Pero todo esto se volverá superfluo, incluso si es vivido, y deberá ser considerado como tal. Incluso los procesos los más violentos de la Conciencia ella misma (como el despertar del Canal del Éter o Kundalini), en definitiva y Ultimo, no representan más que un espectáculo, una representación, una ilusión mas. Les quedará entonces a encontrar, a encontrarse, en el no ser, en la no conciencia, en lo que pueden nombrar desde el punto de vista del ego: la nada, que se revelará Absoluta y Última. Pero no hay ningún camino, ningún objetivo. Solo el Sí lo cree, solo el Sí ha estructurado un cierto número de enseñanzas. El Absoluto no conoce ninguna enseñanza, ningún encerramiento, ningún límite, y ninguna posibilidad de estructura. Incluso la forma de este cuerpo es vivida por lo que es: una ilusión efímera y por lo tanto aceptada. Pero vista tal cual es. La Libertad no tiene precio y no es meritoria. La Libertad no es más un estado. El Absoluto es la única Libertad, más allá de un estado, más allá de una etapa. Examinen todo lo que es limitante, todo lo que es condición. Examinen todo lo que es relación e incluso comunicación. Examinen lo que nombran Amor y Luz, del lado de la persona o del Sí y rechacen todo esto. El Absoluto no es esto. Pero el Amor y la Luz son, por supuesto y obviamente, la traducción del Absoluto, aquí y en otra parte, pero no el Amor y la Luz vistos desde la persona, o vistos desde el Sí, sino mas bien en la Esencia de la naturaleza misma de esto que Es el Absoluto. No hay nada a comprender, no hay nada a captar, nada que pueda llevar a cabo porque por esencia efímero. Salgan de toda idea, de todo equipaje espiritual, déjenlos donde ellos están: en el Sí o en la personalidad. Ustedes tienen que Ser el no ser, en otra parte que dentro de esto. En ese momento, en ese momento, la reversión se hará sin ninguna participación de vuestra parte. Porque es el tiempo.

Pregunta: Tengo consciencia que el mental mantiene el ego en percepción, y en el momento en que este mental se retires, es el sueño que se instala o un estado de semi-consciencia. ¿El matrimonio Místico es facilitado por este estado de sueño?

Si, desde el instante donde te parezca hundir o partir en lo que tú nombras sueño, nunca has estado tan cercano del Absoluto. Porque el sueño es, en alguna forma limitada, la desaparición del mundo y la desaparición de lo consciente. Pero un sueño donde no existiera soñar. Por lo tanto el sueño es la manifestación en lo limitado, de una forma cercana del sin forma del Absoluto. Todo lo que frena el mental, todo lo que no lucha contra él, pero que le hace ver su propia fatuidad, es útil. Pero no hagas de esto una finalidad. La meditación solo está destinada a ser el observador de vuestro propio mental, haciéndoles tomar una forma de distancia con relación a él. Esto, obviamente no es suficiente para el Absoluto, pero podría formar parte de las condiciones previas para que este Absoluto se revele a vosotros. Si el mental desaparece, sin sueño, total y enteramente, entonces la Onda de Vida nace. El miedo, las dudas, que están inscritas en el intrincado emocional y mental, se manifestarán pero, del hecho mismo del adormecimiento del mental y de la Conciencia, eso podrá vivirse mucho más fácilmente y cómodamente.


Es importante que las preguntas que hagan o que me han hecho, tengan una respuesta. No, una vez más, para satisfacer cualquier ego, sino más bien para volverles a la lucidez y a la estupidez de ustedes mismos. Ya que no hay nada más estúpido que una conciencia que se cree dirigir en lo limitado. La conciencia tiene necesidad de límites. La Conciencia misma dicha Ilimitada, no separativa, de la Realización, conoce su propio límite por su propia desaparición y su propia inscripción en el cuerpo. El Absoluto los des-inscribe del cuerpo, y los inscribe en no importa cual realidad. No son ya tributarios de cualquier forma. No son ya asimilados, y asimilables a una persona, o a un Sí. ¿Qué mejor forma para representarlo que el estado de adormecimiento o de sueño? El sueño (que está representado, por el ego, como ignorancia) es, para el Absoluto, el acercamiento del Verdadero Conocimiento, que pone fin a la ignorancia. Estas palabras que empleo pueden, por el momento parecer sin sentido, sin lógica, pero ellas imprimen en vosotros su Verdad absoluta y Ultima.


Pregunta: Siempre tengo muchas preguntas en mí, hoy no me llega ninguna y por lo tanto, estoy seguro que siempre he esperado este momento. ¿Es el miedo? ¿Puede ayudarme?

¿En qué tendrías necesidad de una ayuda? No existe ningún salvador y ninguna ayuda. El Absoluto puede aparecer (en cierta forma, reaparecer, ya que nunca ha desaparecido) desde el instante donde cese toda pregunta, toda actividad. Si son capaces de detener el ego (si tanto es que pueda yo emplear esta expresión) durante diez segundos, el Absoluto estará allí. Lo que implica, obviamente, que jamás han podido detener el ego. Pueden transformarlo y vivir el Sí. El Sí que puede representar, de alguna forma, una realización del ego, pero que, como lo he dicho en mi preámbulo, no les permitirá nunca ser Absoluto. El Abandono del Sí el mismo, es la última posibilidad, y la única posibilidad. En el Abandono del Sí, hay la reversión, hay el Absoluto que los encuentra. Es necesario por lo tanto pasar del “yo soy” o del Si, al no “yo soy” y al no Sí. Si no hay pregunta, lo que queda en ti es la única pregunta: ¿Tengo miedo? La ausencia de pregunta, por supuesto, en el ego y la persona, no es el fin del cuestionamiento, sino más bien, la dificultad de hacer la última pregunta, que es la de su propia desaparición, como ego o como Sí. Y esto se realiza solo, alcanzando la Crucifixión y la Resurrección. Es necesario también aceptar de la misma forma que, cuando la forma llega a su fin, y que esto es anunciado, es necesario también pasar por ciertas etapas. Solo durante la última etapa, que es la aceptación, que hay realmente capitulación y rendición del ego y del Sí. Y es en este momento que la Libertad aparece y que la Liberación reaparece. No hay otra alternativa, no hay otra posibilidad que esto. Realizar el Absoluto está, por lo tanto, más allá de toda Realización, más allá de toda concientización. Es por lo tanto transcender de lo efímero a lo Eterno, de la forma a la sin forma, de lo limitado a lo Ilimitado. No es simplemente una revolución, no es solamente una transformación, no es, ya, una finalidad, sino el Ultimo. El Ultimo no se revela que cuando todo el resto, todo lo que es conocido, todo lo que les es conocido, como experiencia, como incluso, conocimiento o creencia, se coloca por sí mismo en lo que el ego llama la nada. Esto es algo que no puede ser buscado, porque desde que es buscado, huye. No puede ser encontrado más que en la evidencia de una no búsqueda, poniendo fin a la indagación, absurda, de lo que Es, más allá de toda proyección, de toda conciencia, de todo mundo, de toda historia. Hay para el que está consciente, la posibilidad de vivir eso como un abismo, sin fin, lo que ha sido nombrado el momento donde la Onda de Vida viene a poner fin a las dudas y a los miedos inscritos en lo que es llamado chakras. Pero esto no es ustedes quienes lo realizan, no son ustedes que lo hacen: es la Onda de Vida que trabaja, testigo del Absoluto y marcador del Absoluto. Esto es desde el instante donde aceptan de no controlar, de no dirigir, de no gobernar, y que la Onda de Vida y el Absoluto tomen, de alguna forma el control, la dirección de la Vida. No pueden hacer de otra forma. No pueden pretender conocer lo que sea. Hay a través de esto una invitación a vivirlo. Esta invitación a la transcendencia es, exactamente, lo que se produce en vosotros. Es necesario desterrar de su vocabulario, como de toda acción, la culpabilidad, los límites, las condiciones, y por supuesto, las preguntas. Y es allí adónde yo quiero llegar, para ti: “felices, los simples de espíritu”, ya que la ausencia de preguntas conducen a esto.


Pregunta: ¿Por qué no tengo ninguna pregunta qué hacer?

Entonces, escucha tu propio silencio y en el espacio de este silencio, donde no hay ninguna pregunta y ninguna respuesta, se establece la resonancia de lo que es nombrado “de corazón a corazón”, bien mas allá de la localización de tu corazón y de mi corazón, que es el corazón como centro: espacio y tiempo donde se establece la Verdad, más allá del ego y de la persona, más allá del Sí. Espacio y Silencio donde no existe ninguna reivindicación y ninguna justificación. En este momento puede llegar lo que debe llegar. Ahora o después en la perspectiva temporal del ego, se inscribe, en tu corazón y en mi Centro, el Silencio, la ausencia de pregunta y el abrasamiento de tus sentidos conduciéndote a tu esencia y a tu naturaleza, Silencio. La Pregunta puede ser considerada como ausencia de Silencio. Toda pregunta, como toda respuesta, en nuestros intercambios que llamaría (si lo quieres bien) tuyos y míos. Porque no hay nada, en medio, ninguna distancia, no hay nada que no te pertenezca. Las preguntas, como las respuestas, mantienen un espacio. Este espacio, en sí mismo, no es nada, pero es también Ondas que, más allá de este mundo, son una señal. El Silencio es, de alguna forma, la señal de la resolución. Es preparación, como el sueño, desde el instante donde no está colmado por nada más, ni deseo, ni proyección. Entonces sí, también es preparación.


Pregunta: Hay también una personalidad, por lo tanto uno es ¿puede uno programarse y reentrar en el Absoluto, o eso no es posible?

¿Quién está sujeto? El ser humano. Mientras que haya consideración de esta manera, en la creencia en una enfermedad, ¿qué es enfermedad? El Absoluto no conoce nada de todo esto. Mientras que la conciencia de crédito a cualquier perturbación de la persona (llamada enfermedad, alegría o dolor), ustedes consideran por lo tanto (y esta persona considera) que ella está inscrita en una linealidad. Nada puede representar un obstáculo para el Absoluto, si no es uno mismo. Esta pregunta denota un comportamiento, de naturaleza ilusoria, de adhesión a sus propios límites a sus propios condicionamientos. ¿Cómo puede uno adherir a sus propios condicionamientos, efectivamente y concebir incluso que el Absoluto pueda existir? Las proposiciones de esta pregunta denotan una voluntad de comprender lo incomprensible, de apropiarse el Absoluto. Esto no será jamás, jamás realizable. Mientras que no haya rendición, mientras que el ego quiera comprender, mientras que el ego crea que él está enfermo, que existe un nacimiento, que existe una muerte, el se inscribe el mismo, de manera formal y fuerte, en sus propios límites, en sus propios condicionamientos y en su propia estupidez. No se puede considerar una realidad cualquiera que el nacimiento y la muerte. No se puede imaginar cualquier densidad que la enfermedad y el sufrimiento, si esto no es colocándose a sí mismo en el seno de sus propios límites y reforzándolos uno mismo, es decir cerrando la puerta con doble vuelta. No hay ningún lugar para el Absoluto dentro de esto. La prisión está cerrada. Creer que lo que es efímero, como una persona (en sus alegrías como en sus dolores, en la enfermedad como en la muerte), va a poder liberarse uno mismo de esto, es la estupidez más total. Solo el ego es estúpido. Querer resolver, querer salir de prisión permaneciendo en ella, es verdaderamente ilógico. Ustedes no son ni esta prisión, ni este cuerpo, ni esta enfermedad, ni este nacimiento, ni esta muerte. Mientras que hagan esta ecuación, dan vuelta en círculo y no saldrán jamás. Por otra parte, ¿quieren salir? Allí está la pregunta. Seguramente no. Digan lo que digan, cualquier cosa que declamen, cualquier cosa que reivindiquen, se inscriben, a través de esta pregunta, en el ego y en la persistencia del ego, lo que es también ilusorio puesto que el ego no tiene ninguna persistencia. Pero el solo es casi una paradoja. El Absoluto no es en ningún caso una reflexión, no es en ningún caso una comprensión, por el ego o por el sí. El Absoluto Es. Ustedes no pueden tener cualquier pretensión al Absoluto porque él Es. Pero mientras que no hagan morir el ego (sin complacerlo sino simplemente refutándolo), no están en la lógica de la Vida sino que están en la lógica de la negación de la Vida. Están presentes en una ilusión llamada el cuerpo, están presentes en una sucesión de vidas que llaman reencarnación. Están allí desde tiempos inmemoriales. ¿Nunca han salido? ¿Quieren salir? Reflexionen: ¿dónde está la lógica? quieren agarrarse de lo inasequible. Quieren apropiarse lo que Son. Esto es absurdo, totalmente absurdo. Dan peso y densidad a vuestro propio efímero reivindicando la Eternidad. Esto no puede funcionar de esta manera. ¿Qué buscan? No hay nada que buscar. ¿Qué persiguen? No hay nada a proseguir, ni a seguir. Detengan, deténganse, acuéstense y quédense dormidos. El milagro de la vida está allí. Independientemente de ustedes, y felizmente. Más allá de toda historia y de toda condición. El ego representa un conjunto de reivindicaciones y quiere poner sus condiciones. Lo que es imposible.


Pregunta: Temo extremadamente la noción de la nada y la idea de desaparecer me aterroriza. Cómo puedo deshacerme de este miedo, ya que al mismo tiempo estoy muy atraído por la noción del Absoluto, pero esto es aún muy intelectual. ¿Cómo me libro de este rechazo de lo que verdaderamente Soy?

No hay nada a rechazar. Hay una incomprensión. Refutar no es rechazar, sino simplemente aceptar todo. Hay una incomprensión intelectual y mental, total. El ego juega a no entender, porque él quiere aprovecharse de esta noción de la nada. No hay nada que desaparece. Hay más bien lo que aparece. Solo el ego cree en esto. Este temor está secretado y tú le das peso a este miedo. Te complaces por lo tanto, en alguna forma en tu propio juego, reivindicando la seducción del Absoluto, pero manteniendo, por lo mismo, tu negación del Absoluto. Te dicen que desaparecerás un día, que tu lo quieras o no. Eres falible y eres efímero. Si te colocas en el ego, solo puede aparecerte el miedo. El ego que se cree infalible e inmortal, es falible y mortal. ¿No es esto risible y a la vez patético? No hay nada permanente en lo que tú crees: solo hay lo efímero, y solo hay lo ilógico. ¿Y querrás apoyarte sobre esto para superar cualquier cosa? Esto es estrictamente imposible. Muere a ti mismo. Considera tu aspecto efímero, acéptalo, en totalidad. Aceptar la condición efímera del ego es la única forma de llegar a la Unidad y con más razón al Absoluto y Último, no puedes existir mientras que el ego juegue a este tipo de juego. Ya que tu no existes antes del nacimiento y después de la muerte. ¿Cómo puedes incluso pensar que en esto puedes imaginar vivir el Absoluto ya que te inscribes a ti mismo en tu propia desaparición y en tu propio temor de desaparecer? Ahora que he hablado de aparición y no de desaparición. El ego contradice y devuelve todo. Allí es su problema. Pero no puedes luchar contra eso: no puedes más que reír. Es decir poner una distancia y no un rechazo porque esto es y forma parte de lo que tú vives. Pero esto no es la vida. Aceptar esto, es ya reírse de sí, y reír de su ego. No para darle más peso del que tiene, no para concederle crédito y sobre todo no creerle. Sobre todo cuando él te afirma que vas a encontrar o que estás atraído por el Absoluto. Uno no puede ser atraído por lo que uno Es: solo el ego es el que hace creer esto. Conviene por lo tanto cambiar de mirada, cambiar de estrategia y de no creer todo lo que te dice tu ego, porque el hará todo lo posible (y él sabe que tiene toda la potencia para hacerlo) para alejarte de lo que Eres. No te será de ningún recurso, ni de ninguna utilidad para el Absoluto. No puedes por lo tanto imaginar, de ninguna manera, encontrar cualquier solución, mientras que permanezcas allí donde estás. Solo tú eres quien puede aceptar y estar de acuerdo a la estupidez de tu ego, sin por ello rechazarlo. Verlo, mostrarlo, no es rechazarlo. Simplemente comprenderlo y quizá familiarizarse, y sobre todo no obligarlo, porque él te sugerirá siempre el miedo al Absoluto, considerado por él como la nada.


Pregunta: ¿Por qué ser Todo y Nada es difícil y fácil a la vez?

Si esto es el caso, realmente en tu vivir, entonces no me hagas la pregunta y no te la hagas. Porque si esta pregunta emerge, si esto está a la vez así de simple y si esto no es solamente una afirmación mental, entonces no habría esta pregunta. Por lo tanto, esta pregunta no hace más que traducir el juego de tu propio mental entre el Todo y la Nada. Puedes discurrir del Absoluto hasta agotar la sed, podrías escribir una enciclopedia, no es por eso que lo vivas porque no puedes dar testimonio mental del Absoluto. No puedes más que describir los efectos, los síntomas, si prefieres, que este procura en el seno de esta forma. Todos aquellos que han vivido el Absoluto han empleado el mismo lenguaje: el lenguaje del Amor, de la Libertad, el lenguaje de la Onda de Vida. Hacer la pregunta del Todo y de la Nada que es tan simple y tan difícil, no es más que una forma de aceptación o de acepción mental de una interrogación que descansa allí en este nivel. Esto es simple, pero esto deviene extremadamente complicado desde que el mental se entromete, porque él se enredará necesariamente en sus propios razonamientos y no podrá jamás salir porque el Absoluto no es ningún razonamiento, es apenas lógico y simple. Es lógico y simple que lo que te permite incluso expresarte es bien este cuerpo, esta lengua, esta boca. ¿Tiene ella una existencia más allá del nacimiento y de tu muerte? Reflexiona en esto. ¿Es que podrías hacer esta pregunta estando muerto? ¿Cuál pregunta podría emerger del sueño o de la muerte? El Todo y la Nada quedan en un concepto mental que es los dos extremos de tu propio límite. El Todo no es el Absoluto, querer eso, el se llamaría el Todo. Asemejas de manera dudosa, el Todo y la Nada, con el Absoluto, porque esto conviene a tu mental que se proporciona así una coartada y un pretexto de interrogación al nivel mental. Pero Mientras que permanezcas en este límite del Todo y la Nada, es como si permanecieras en el límite del bien y del mal. Esta ecuación es insoluble en el mundo de la acción y reacción.

No puedes resolver esta ecuación en el nivel en donde estás situado. El bien y el mal, el Todo y la Nada, pueden ser expresados a través de nociones filosóficas morales u otras, pero ellas permanecen al interior del marco. La personalidad solo puede conocer la personalidad. Ella puede describir todos los engranajes, todos los mecanismos pero conocer los mecanismos y los engranajes no permitirá jamás escapar del mecanismo y el engranaje. Reflexionen eso. Incluso el título de tu pregunta refuerza tus propios límites y tus propios frenos. Te colocas, de alguna forma y en definitiva, en un límite que llamaría mental, inscrito en su lógica de bien y de mal, de Todo y de Nada. Este mental allí espera controlar, dirigir, reducir en alguna forma al Absoluto, para su propia capacidad. Pero una vez más, no es tu mental que va a encontrar el Absoluto, es el Absoluto que va a disolver tu mental, desde el instante donde aceptes capitular, es decir de perder la cabeza. El que tiene miedo de la locura no hace más que reflejar su propia locura. El que tiene miedo de la vida solo refleja su propia vida. Esto es un asunto de proyección, o si lo prefieres, de imaginación, que solo tiene realidad en la personalidad, que viene a reforzar la personalidad. Y eso sin final. Reflexiona en esto.

Pregunta: Me pasa aún estar desestabilizado después de haber sido espontáneo o en la simplicidad, constatando que la persona no me ha entendido o me ha entendido exactamente a la inversa de lo que pensaba haber expresado. Pierdo entonces todos mis recursos y soy menos claro en mis explicaciones, llevado por el temor de pasar por increíble. Continuo a pesar de todo para dejarme ir hacia la espontaneidad y a la simplicidad y después de algún tiempo, juego a dejar de justificarme sobre el momento, sino después. ¿Cómo encontrar lo que no va en mi forma de ser espontánea?

¿Quién necesita ser justificado al exterior de si? Eres responsable de lo que expresas pero no eres responsable de lo que está incluido. Mientras que le dé una importancia a lo que está incluido, estás en una proyección y por lo tanto en una necesidad de aprobación o una necesidad de recompensa. ¿Qué es lo que en ti tiene necesidad de recompensa, de aprobación y de reconocimiento? ¿Qué es lo que en ti, está herido por la ausencia de reconocimiento, si no es el ego? El ego que tiene necesidad de ser reconocido como válido. Pero ¿es que un ego puede validar a otro ego que lo haya comprendido o no? Mientras que tú te veas en la mirada del otro, a través de una comprensión (el otro solo es un ego como tu), ningún ego puede consolarte, el tuyo como el de otro. Esta ecuación allí no puede ser resuelta, porque el ego siempre estará insatisfecho. Allí también, el te hace creer que tu puedes llegar a la perfección. Esto es imposible. E incluso si hay un sentido de la perfección, esta perfección que no te haría salir de tu propio ego. Eso lo reforzaría porque en ese momento habría reconocimiento y habría recompensa y habría alejamiento del Absoluto. Por lo tanto cómo hacer para llegar a esto no es ciertamente un consejo que pueda darte. Más bien te puedo dar un consejo, este es: No te apegues más a esto. Porque te encierras a ti mismo en una relación y esta relación es una relación de distancia. Hay a través de lo que expresas, la necesidad de reconocimiento, pero más allá, la necesidad de ser reconocido y aún más allá, la necesidad de empatía, que no será jamás la fusión del Absoluto, y aún menos la Unión Mística. Mientras que no hayas rechazado (y allí hablo de rechazo y no refutación) este mecanismo de funcionamiento, ni el Sí, ni el Absoluto podrán aparecer. Imaginas la perfección en el seno de lo conocido. Ningún conocido puede ser perfecto porque es efímero. Y la perfección no puede pertenecer de ninguna manera a un efímero. Puede dar un sentimiento, el sentimiento de algo que ha sido realizado perfectamente, como en una relación como el hecho de ser comprendido en lo que ha sido expresado. Te repito: eres responsable de lo que expresas, pero no eres responsable de lo que es comprendido. De esta manera creas tú mismo las circunstancias propias de tu propia herida y en lugar de cerrar la herida, la reabres cada vez. Preciso no obstante que el Absoluto no tiene nada que hacer de este juego. Pero mientras que juegues a esto, a través de esta necesidad de reconocimiento, esta necesidad de ser reconocido, te colocas incansablemente en la esfera del ego porque el Absoluto no tiene necesidad de ser reconocido. A ti te corresponde saber qué juego y cual partido pretendes jugar. Pero no puedes competir en los dos partidos.


No puede existir ningún Absoluto en una relación verbal, en una relación afectiva. Por el contrario, el que es Absoluto puede concebir establecer una relación Absoluta, pero que no será ya una comunicación, ni una relación emocional. Pero entre estas dos conciencias entonces se establecerá, allí también, una transcendencia que se establece de corazón a corazón, de cabeza a cabeza, de pelvis a pelvis, de pierna a pierna, de cuerpo a cuerpo, hasta el punto donde el otro deviene sí.

Esto no es ya una relación, esto no es ya una comunicación, esto es una Unión Mística que no se lleva bien con ningún juicio, con ninguna necesidad de reconocimiento, o de ser reconocida y sobre todo con ninguna necesidad de justificación. Es por lo tanto urgente de captar que no hay nada a demostrar al exterior de si, de la misma manera que no hay nada a demostrar en si, como al exterior de sí. Que toda búsqueda de pruebas o de aceptación no es (como te lo he dicho) más que el reflejo de tus propios miedos de ser tu-mismo independientemente de la mirada de los demás, independientemente de la comprensión de los demás. Existe por lo tanto una forma de dependencia hacia los demás. Porque tu esperas encontrar en la mirada del otro, o en el asentimiento del otro, lo que es estrictamente imposible y te aleja de ti mismo. Por lo tanto no hay nada a pretender solucionar en la pregunta que haces. Hay solo a ver claro en lo que tú planteas, y lo que hay por lo tanto a remover, para ser Libre y considerar la Libertad.

No tenemos más preguntas, les agradecemos.

Por lo tanto yo les agradezco nuestras charlas suyas y mías

Ciertamente hasta pronto, según la fórmula Sagrada.

LINK AL AUDIO: http://autresdimensions.info/article27d8.html

 
 
BIDI 
9 abril 2012

Y bien, BIDI está de vuelta entre vosotros. Me complazco en reunirnos para nuestra charla tuya y mía (ndr: utiliza un neologismo a partir de la palabra entretien y construye “nos entre tiens et miens”=charlas tuyas y mías). En primer lugar vamos, si os parece bien, a continuar examinando, pesando y sopesando vuestras cuestiones, en las mismas circunstancias y condiciones que del día anterior. Pido pues, vuestra escucha y el hecho de oír y dejar venir lo que llega a vosotros, sin interferir de ninguna forma, sin oponeros. Simplemente acogiendo como yo os acojo. Podemos abordar la primera pregunta.
Pregunta: a nuestra llegada a esta Dimensión, estructurada, perfecta e ilimitada ¿cómo es posible haber llegado tan bajo en esta Dimensión, en Vibración y Conciencia? ¿Por qué?
Ese mecanismo se llama descenso. Este descenso está ligado a un punto de vista cada vez más estrecho y limitado, incluyendo a la Conciencia en su propia limitación (en una auto limitación) que gradualmente (en tiempos muy extensos) la induce a aislarse y separarse cada vez más. Esto se ha descrito en muchos textos muy antiguos, que hablan de eras y épocas que se suceden y llevan a descender gradualmente a la Conciencia, a los bajos fondos del olvido. Pero esto solo tiene un tiempo. Desde el instante en que la mente es capaz de mirarse con toda honestidad, con toda lucidez y de manera lógica, efectivamente llega a considerar esto como un proceso absurdo, inicuo. La problemática ha sido no intentar responder a esta clase de pregunta porque, por supuesto os va a llevar, no solamente a constatar el estado de la Conciencia sino más bien, a encontrar las causas. Ahora, os recuerdo, el Absoluto no tiene causa. Querer buscar una causa (una explicación) te volverá a enviar sistemáticamente, a esa causalidad y por tanto a la Dualidad. Plantéate la cuestión de por qué hacerse esa pregunta. ¿Qué necesidad hay de explicar o de lamentar? ¿Cuál es ese alejamiento de lo que tú Eres, que permite preguntarse sobre lo que tú consideras como triste o como anormal? No consideres lo que es anormal, sino mira lo que es normal. De igual forma que la Dualidad consiste en ver el bien y el mal, la Unidad solo consiste en ver la Unidad y no dejarse llevar de ninguna forma y manera, a disertar, a plantearse cuestiones sobre el bien y el mal, porque la ecuación del bien y del mal, por su propia naturaleza, es irresoluble. Cualesquiera que sean los aspectos importantes en una vida dirigidos al servicio, a la dedicación, cualesquiera que sean las concepciones filosóficas o incluso espirituales, (relativas al bien y al mal), no desembocarán jamás en una solución, porque la solución solo puede existir, en tanto existe un antagonismo. Yo hablaba ayer, de las dos extremidades de un límite. No porque lleguéis a una extremidad de un límite, conocéis todos los límites, la otra extremidad pero, sobre todo, que estéis aptos para superar este límite. Necesitáis literalmente, extraeros de esta noción de causalidad. Esta causalidad permite explicar este mundo y solo este mundo. La causalidad permite expresar las leyes de acción/reacción, las leyes del Alma pero jamás, la ley del Absoluto. Porque el Absoluto solo conoce una única ley que es la de la Unidad Abandonada ella misma, es decir el principio mismo de la Unidad. El factor causal, sea el que sea (en vuestra vida, en la historia de la vida sobre este planeta) remite necesariamente, a un inicio y un fin. La causalidad solo puede estar inscrita en el Absoluto y solo puede derivar su lógica a partir del Absoluto. La causalidad (acción/reacción, principio y fin) se inscribe en una historia y no en la Verdad. Porque toda historia está inscrita en un tiempo lineal, en ciertos límites que son también los tuyos, pero que no corresponden a la Verdad. La historia es, de alguna forma, el esqueleto de lo que queda de la vida. Las carnes se han ido. Queda algo que está petrificado. Queda algo que no participa en la Vida. Hoy se te pide ser la vida. La Llamada de la Luz hace resonar en ti, no ya la causalidad sino la sed de Absoluto. Aunque estas palabras te son desconocidas, aunque te parezcan fuera de toda causalidad y por tanto, de cualquier posibilidad, no sigue siendo menos verdad que es la única y sola Verdad. Plantear en tanto que Absoluto (osar plantear en tanto que esto) va a poner fin, de manera muy rápida (por la estigación misma de lo que es el Sí, de lo que es el ego y por tanto, de lo que no es el Absoluto), os conducirá a las puertas de lo que el ego llama la nada y por tanto a experimentar y vivir la experiencia que es Absoluta. Cierto, en momentos bisagra, ha sido oportuno que se os dé (o que os hayan dado, puesto que yo no he participado) ciertos elementos relativos a la historia. Simplemente para mostraros y demostraros hasta qué punto la historia puede ser deformada, arreglada, invertida y manipulada de tal manera que hará que deis siempre la espalda a la Verdad. Porque os llevan siempre (esas historias) a creer en historias y no en vosotros. El ser humano tiene necesidad de historias, en tanto que están inscritas en su conciencia, en la causalidad. Desde que circunscribe su conciencia a las esferas del Absoluto (e incluso en el Sí), la historia ya no tiene sentido. No tiene dirección. Ya no tiene lógica y no tiene justificación. La historia no es más que la coartada que provee la vida, que rechaza conocerse. La historia no es más que el último recurso que quiere dar a la mente, la certeza de que puede explicar su presente mediante un pasado.
Ahora, ningún presente se explica por el pasado. Todo lo que pudiera ser explicado como consecuencia de un pasado, os circunscribe aun más en una ilusión. Ciertamente, aquellos que tienen tendencia a querer que la historia se repita y no acabe en el final de la historia, crearán ceremonias, conmemoraciones, aniversarios que van a mantener de alguna forma, el peso del pasado en vuestro propio presente. Por cierto que no lo hacéis mejor cuando festejáis un año nuevo, un aniversario o una fiesta (sea la que sea) a fecha fija. Porque en ese momento, conmemoráis el pasado. Hacéis vivir y revivir el pasado en vuestro presente donde no hay nada que hacer. Porque mientras que el presente (que vivís) esté coloreado por un pasado cualquiera, no podéis pretender la Unidad, no podéis pretender el Absoluto y no podéis vivir ese Absoluto. Os hace falta efectivamente, desacondicionar, desempolvar, eliminar, refutar todo lo que no es el Instante. El Absoluto no está presente más que en el Instante. La única forma de encontrarlo (la única forma de manifestarlo) es vivir totalmente el Instante. No hay pasado. No hay futuro. Solamente hay el Instante donde se extiende el Absoluto. Solo parando el tiempo, de alguna forma (vuestro tiempo lineal), es como podéis real y concretamente, alcanzar el Absoluto y vivirlo. Cualquiera que sea el elemento que hayáis vivido, cualquiera que sea el afecto que os comprometa en vuestro presente, vosotros no sois eso. Mientras que le deis crédito, no podéis vivir el Absoluto. Haced la experiencia. Una vez más, no me creáis. Experimentadlo y ved vosotros mismos, si esta lógica se aplica en la vida. Salid de la historia. Salid de toda historia porque vosotros no sois una historia, ninguna de las historias. Mantener la historia, mantener una leyenda personal, os aleja de manera importante del Absoluto y de la Verdad. Todo lo que hacéis revivir (en pensamientos, en emociones, en ritos, en rituales, en conmemoraciones, en fechas) no tiene ningún sentido para el Absoluto. Vedlo vosotros.
Plantéate simplemente, la única cuestión que vale la pena: ¿qué Soy? Y cuando veas por ti mismo, que no puedes definir el “qué Soy” o el “Yo soy”,abandonaras el “Yo soy” por el no ser. Sea lo que diga el ego. Porque este acercamiento al Absoluto es de una lógica implacable. Esta investigación (si ha llegado a su término) os conducirá, como la Vibración, más allá de toda manifestación, más allá del ser y del no ser, para estableceros en un primer momento, en el no ser en el que existe el Ser y que confiere (si se puede decir) el Absoluto. Debéis estar plenos. Plenos, no de preguntas sino plenos de certeza del Absoluto, no como creencia sino como refutación de lo que es relativo, refutación de lo que es efímero, refutación de lo que es limitado. Cada minuto de vuestra vida, retened que no es una despersonalización o una retirada de la vida sino más bien, una transcendencia de la personalidad que os hace penetrar en la Vida. No esa que vuestros ojos os dejan ver. No esa que vuestras palabras definen. No esa que podéis tocar, sino la que sois vosotros más allá de cualquier sentido. Es necesario pues, dar la espalda a la causalidad. Ese dar la espalda a la causalidad (expresado de otra forma) quizá, no juzgar, ni siquiera el principio de caída, ni siquiera la causalidad que ha creado esta conciencia limitada. El no juicio es el hecho de no ver una separación o división. No hay mejor forma de vivir el Absoluto. Os recuerdo que en el Absoluto no puede existir ningún límite, ninguna separación, ninguna otra conciencia que la que sois (reagrupando el conjunto de las otras Conciencias) y desembocando, de manera ineluctable en la Conciencia que no es la inconsciencia. Salid pues (y salid ahora) de la causalidad. La causalidad corresponde al cuerpo. Corresponde a las leyes del alma. Este cuerpo tiene hambre: hay que alimentarle. El alma tiene sed de experiencias: hay que proporcionarle esas experiencias. El alma gusta de amar en el sentido de posesión, en el sentido de la experimentación en la matriz (tal como la llamáis). El alma está pues, circunscrita a la causalidad. Vosotros no sois la causalidad. No sois pues, ni este cuerpo, ni esta alma, ni este espíritu, ni esta vida, ni este pasado. Vosotros sois la Vida. Si situáis vuestra mirada de esta forma, constataréis que no se trata absolutamente de una negación de la vida sino más bien, de una entrada en la Vida y que muy rápidamente, los procesos en curso, actualmente, serán vuestros. No hay otra solución. No hay otra alternativa. No hay otra posibilidad que ser Absoluto o refutar el Absoluto (desde el punto de vista del ego o del punto de vista del Sí). Reflexionad simplemente (si es que pudierais definirlo): ¿qué objetivo existe en la personalidad, qué objetivo existe en el alma? Mirad ese objetivo y comprended, en segundo lugar, que no puede existir objetivo futuro. Porque cualquier futuro os aleja, una vez más, de vuestra Presencia y del Absoluto. Obviamente, la ley de acción/reacción va a hacer cualquier cosa para manteneros en sus redes. Os hace comprender (y captar) las leyes: las de la encarnación, las del karma, las de la astrología, las de la energía. Os va a dar una serie de explicaciones, directamente ligadas a la causalidad y todo funciona como en este mundo. Pero terminaré diciéndote que tú estás más allá de toda causalidad. ¿Qué quieres ser? ¿Qué quieres manifestar? ¿Lo que tú Eres en Verdad, o la causalidad con la que estás afectado? Lo tienes que ver tú.
Pregunta: ¿por qué este mundo de la Dualidad se ha creado? ¿Es porque en el mundo del Absoluto, de lo Ilimitado, existe el aburrimiento?
Te responderé que el que hace esta pregunta, se aburre ciertamente. La Felicidad, el Éxtasis y la Intasis del Absoluto no puede, en ningún caso, ser un aburrimiento. El único aburrimiento está aquí. Todo os aburre: las necesidades fisiológicas, la necesidad de ganarse la vida, la necesidad de mantener y llevar vuestra Conciencia permanentemente, a un cuerpo, a las relaciones, pasando por la herramienta incompleta llamada lenguaje. Por otro lado, el mundo del Absoluto no puede existir. El Absoluto no es un mundo. No es un universo ni siquiera un multiverso. Está más allá de todo lo que es creado. Es el soporte de toda creación. No es el aburrimiento que ha causado lo que sea. El Absoluto no puede, en ningún caso, ser un aburrimiento de ninguna clase, puesto que con unas pocas palabras se puede definir como: ilimitado, perfecto, lleno, vacío Eterno, Gozo, Éxtasis e Intasis, sin tiempo y sin espacio. ¿En qué el aburrimiento podría surgir de esto? Ni menos que exista una necesidad de experimentar. Porque lo que dice la experiencia en lo limitado, conduce a introducir sistemáticamente, una noción de evolución o de involución y por tanto, un principio de causalidad. Mientras que penséis así, efectivamente, el mundo del Absoluto puede pareceros aburrido. La experiencia, sobre todo, solo es la búsqueda del Absoluto. ¿Cómo el Absoluto podría limitarse a sí mismo, para después, reivindicar el Absoluto? Tanto más porque la perfección es inicial y no final. ¿Qué interés tendría para el Absoluto, hacerse relativo? Por supuesto, desde el punto de vista de lo relativo, es muy seductor hablar de experiencia (de conocerse a sí mismo a través del observador, a través de la existencia de un objeto o sujeto) pero es una visión fragmentaria. El Absoluto, estando fuera del tiempo, fuera de toda linealidad, simplemente para él, el mundo no existe. Simplemente para él, el límite no tiene substancia alguna. El aburrimiento es aun más, tener todas vuestras ocupaciones, incluso observando la belleza porque observar la belleza os obligará en lo lineal, un día u otro, un instante u otro, a ocuparos aunque solo sea, de vuestras necesidades fisiológicas. A menos que entréis en Samadhi, como algunos han realizado, a menos que entréis en el Absoluto manteniendo una forma, no veo por qué razón habría cualquier aburrimiento. Cualquiera que sea vuestro entusiasmo, cualesquiera que sean vuestras capacidades de Alegría, cualesquiera que sean vuestras instalaciones en el Samadhi, eso no es el Absoluto. Solo la salida del tiempo lineal del espacio, del espacio-tiempo (no como una negación sino como una aceptación lógica), solo en ese momento, superáis y transcendéis el aburrimiento de este mundo.
El Absoluto no es un mundo. Yo diría que es la Transcendencia del mundo y por tanto, aunque los mundos parezcan existir en el interior del Absoluto (presencia de lo relativo en el Absoluto), esto no es más que una visión (repito) fragmentaria y limitada. El Absoluto no tiene necesidad de ninguna experiencia, de ninguna memoria. Es, desde toda Eternidad, perfección y belleza, bastándose a Sí mismo, sin ninguna proyección, sin ninguna experiencia. La experiencia (en este mundo como en otros) en definitiva, solo es un alejamiento (Vibratorio, espacial y temporal) que os hace creer todo lo que podéis creer (u osáis creer). Pero el total de estas creencias solo representa una falta de Luz, una falta de Amor. El ser humano pasa su tiempo proyectando el amor y dice que ama. Pero no podéis Amar y no podéis decirlo porque vuestra naturaleza (y vuestra Esencia) es Amor. Y no podéis conocer lo que sois, desde un punto de vista limitado. Solo podéis proyectar (en la pantalla de la conciencia) un objeto. Convertiros en el testigo (o el observador) de lo que habéis proyectado (de una obra creada, de un trabajo creado, de un estudio hecho, de una relación de pareja, de una relación de madre a hijo) pero no podéis conocer lo que Sois. Solo podéis exteriorizar en este mundo, una acción, una reacción y tratar (en esta acción y reacción) de encontrar un hilo conductor que no existe, entre lo limitado y lo ilimitado.
El único aburrimiento es ser relativo. Ser Absoluto no incluye ningún aburrimiento. Solo la conciencia del ego plantea esta cuestión porque el ego está circunscrito a una realidad llamada tridimensional y por tanto a un espacio-tiempo dado, que da la impresión de que hay experiencias que realizar, una avidez (avidez que permitiría alcanzar lo Ilimitado) lo que, evidentemente, no puede llegar nunca. Ninguna experiencia de este mundo, ningún trabajo de este mundo, ninguna evolución ilusoria de este mundo, os llevará a vivir el Absoluto. Solo cuando renunciáis, solo cuando os abandonáis el Sí, el Absoluto se desvela y se convierte en lo que Sois. Recordad: no existe ninguna solución de continuidad. El Absoluto es una convulsión, no solamente un cambio de punto de vista (como he dicho ayer) sino más bien, una convulsión donde estáis obligados a hacer cesar (de una manera o de otra), sin negarlo, el conjunto de manifestaciones de causalidad, cuya primera causalidad es este cuerpo. Vosotros estáis en este cuerpo pero, en ningún caso sois este cuerpo, ya fuera un Templo. Por supuesto, hay que alimentar el Templo, mantenerlo. Y ahí comienza el aburrimiento, aunque os guste lavaros. Porque evidentemente, hay repetición. Así que ciertamente, hay conciencias que aman la reiteración porque da la certeza de repetir los mismos gestos, de reproducir los mismos actos: comer a tal hora, acostarse a tal hora, levantarse a tal hora (exceptuados los fines de semana). Todo esto os lleva sin falta, a una rutina donde nada es nuevo. Si miráis bien, todo es antiguo, todo está usado. Solo el mundo es bello porque manifiesta (con lo que os hace ver) los ciclos, las estaciones. El sol se levanta siempre en el mismo lugar. Se pondrá por la tarde, en el mismo lugar. Es una certeza (al menos hasta cierto punto) y habéis vivido justo eso. El aburrimiento está ahí. Ciertamente no en el Absoluto. Y no existe mundo del Absoluto.
Pregunta: las resistencias a vivir el Absoluto han sido siempre más fuertes, cuando la elección primera es vivir el Absoluto, aquí, sobre la Tierra. ¿Por qué?
Tú no puedes vivir el Absoluto. Solo puedes vivir la Vida. El Absoluto está más allá de cualquier vida. Se ha propuesto vivir el Absoluto en un relativo llamado esta forma, este cuerpo y esta vida, porque las circunstancias (los ciclos de este mundo) alcanzan un escalón, una Transcendencia, también. Cuando lo efímero de esta vida desaparece (puesto que está limitada entre el nacimiento y la muerte), lo que subsiste en ese momento, queda encerrado. Con otras reglas, otras leyes pero, es aun un encierro. Hoy, es diferente. Hay una mayor facilidad para extraerse de un punto de vista dual. Lo que ha estado abierto, a nivel de la Luz (el Despertar del Sí, la realización del Sí), no ha sido ciertamente un error sino una etapa mayor hacia el Absoluto. Por supuesto, siempre es posible creer (y esperar) que el Si va a hacerse Absoluto. El Sí no puede en ningún caso, hacerse Absoluto. Porque el Sí, es poner fin a la separación del ego y circunscribir la Conciencia y la Vida en la no separatividad, en la no distanciación. Hay realmente, posibilidad de Comunión, de reunión, pero no de disolución. El Absoluto os hace vivir todas las vidas de todos los mundos. El acceso al Absoluto o aun más, al Despertar al Absoluto (que siempre ha estado ahí), se ha hecho mucho más fácil hoy, por la desaparición de lo que se llamó, creo, las franjas de interferencia del astral que os ocultaban literalmente, la Verdad. Entended bien que no es cuestión de vivir el Absoluto sino de ser el Absoluto. Ser Absoluto está más allá de todo estado de ser. Es también, poder situarse en cualquier punto de vista de esta forma ocupada que es el cuerpo, como de cualquier otro cuerpo. Es pues la Libertad, la verdadera. No la de pensar en la prisión, que se puede salir de la prisión. No esa de edificar hipótesis o justificaciones al hecho de estar en vida, porque todo esto gira en redondo. No existe salida. El ego y la noción de evolución van a haceros creer (y haceros adherir) al hecho de que será mejor mañana. Pero no hay absolutamente nada de mejor mañana que sea posible. Además, mañana no existe, ni ayer. Mientras vosotros consideréis que existe un mañana, mientras que consideréis que existe un ayer, el Absoluto no puede llamar a vuestra puerta. Yo hablo por supuesto, de lo que vosotros llamaríais las Leyes del Espíritu porque nada impide al cuerpo estar en un pleno empleo y este pleno empleo se desarrolla tranquilamente, sin hacer nada en el sentido de una inversión de la Conciencia, solo haciendo perfectamente bien, lo que hay que hacer.
Es un cambio de mirada, es un cambio de punto de vista. Es un cambio interior, de posicionamiento donde precisamente, salís de cualquier posición. Donde ya no adoptáis ninguna posición sino algo más allá de cualquier cosa, en el Amor que Sois y en la Luz que Sois, sin tener necesidad de proyectar cualquier amor, cualquier luz. Recordad: vosotros sois Amor Luz. No sois el amor que proyectáis. No sois la luz que podéis ver. Porque en definitiva, el aire no puede ver el aire, y el agua no puede ver el agua. Vosotros Estáis exactamente en la misma situación: no podéis ver lo que Sois. Vosotros solo podéis ver lo que no sois y por tanto, refutar todo lo que veis en donde no estáis. Y ahí, tendréis la sorpresa de constatar que no existe más freno al Absoluto y el trazador (o marcador) del Absoluto, la Onda de Vida, partirá al asalto de ese Templo Ilusorio (que es el cuerpo), de sus cuerpos inferiores, haciéndoos vivir la Onda del Interior y no ya del exterior, en el cuerpo. Vosotros estáis, yo diría (si se puede decir), en plena fase de verificación, de validación del Absoluto. Nadie os pide creer en lo que es increíble. Nadie os pide adheriros a lo que no os podéis adherir. Solo vosotros podéis dar testimonio de vosotros mismos, más allá del testimonio del objeto, más allá del observador y de lo observado y más allá de toda proyección en no importa qué palabra.
Pregunta: ¿cuál es la creencia que me frena a abandonarme al Absoluto?
La más irresistible de las creencias: tú mismo. Mientras que tú creas en la mínima parcela de este cuerpo, mientras que tú creas en el mínimo elemento de la historia, tú estás ceñido a lo efímero. Nada efímero te permitirá acceder al Absoluto. Por supuesto, existen condiciones previas, ligadas a la estructura misma de la vida en este mundo, inscritas por supuesto, en la personalidad (en el ego) y también en el Sí. Sin entrar en los detalles más complejos, lo que frena es la negación del Absoluto porque el ego tiene siempre por objeto (por función), aprehender cualquier cosa que le es desconocida, hacerla suya en la descripción, en la vivencia, en una experiencia. El Absoluto no puede ser referido al ego, a la persona ni siquiera al Sí, puesto que el Absoluto Es, baña todo, incorpora todo. Querer enterarse, querer conocerlo, es imposible. La más grande de las resistencias se sitúa por supuesto, a ese nivel y en ninguna parte más. La creencia en ti mismo es el freno más poderoso. Pero tú no eres tampoco ese freno. Además ¿qué freno puede haber, si no es ese que tú mismo has construido, ese que tú mismo has considerado? Tengo ganas de decirte no hay que considerar nada, en ningún futuro y en ningún pasado, para vivir el Absoluto, y sin embargo ser Absoluto. La creencia en el hecho de vivir el Absoluto conduce a Ser Absoluto. Hay de alguna forma, una señal portadora (marca o testigo) de la instauración de alguna cosa desconocida: es la Onda de Vida y la Transcendencia de los centros de energías inferiores. Pero no deis tampoco, peso a todo esto, porque si concedéis más peso del necesario, esto también va a cristalizarse. Esto va a limitaros también y a contribuir en mantener los límites del encierro. La mejor actitud por supuesto, es la espontaneidad del niño. Es lo que está totalmente sumergido en la experiencia. Sin juicio, sin punto de referencia, sin proyección. Mientras que exista un juicio, una referencia, una proyección, tú no eres el niño. Y por tanto el Absoluto no puede venir a llamar a eso que tú Eres. Te corresponde a ti, crear las circunstancias previas al Absoluto. Esto es en parte, de lo que hablo: la investigación de todo lo que tú no eres, porque es efímero. Consiste en eliminar todo lo que constituye tu vida y este mundo. No para huir, insisto. Sino más bien para refutarlo, como suposición no válida (e invalidada) por la propia lógica, más allá de cualquier mente. El sueño, la investigación, la comprensión de lo que representa el testigo, el testimonio, el sujeto, el objeto, el experimentador y lo que es experimentado, se ciñen en definitiva, a una futilidad. Aceptar esta futilidad, es ya un gran paso. No de vosotros, sino del Absoluto hacia vosotros.
Pregunta: algo se instala en mí que no conozco y me siento extraña, o incluso extranjera. Veo a la vez la conciencia de la nada y una plenitud. Me siento llevada por la vida y la dejo hacer. Hay como una desaparición de mí misma y una distancia en relación a este mundo. No tengo miedo, no hay palabras, no hay espera. ¿Podría aclararme lo que no veo en mí?
Acepta que cuanto menos veas en ti, más serás Absoluta. Lo que no puede ser percibido, lo que es pues percibido, lo que no puede ser traducido en palabra, ni en Vibración esta extrañeza tal como la llamas, es la muerte del ego. Hace falta vaciar, hace falta dejarse limpiar y lavar. Esta fase es más o menos larga. Llama así como dices, a una cierta forma de neutralidad. La Casa está limpia, tú puedes pues Desposar a tu Doble. Ese Matrimonio que es un acercamiento, puede desarrollarse en un tiempo ilusorio, pero que es vivido como tal. Es el estado en que no hay nada que observar, donde nada es observable, donde nada se percibe. Podría parecer vacío, pero no está vacío. Es muy exactamente, cuando da la impresión de durar, la preparación de tus propias Bodas y por tanto al Absoluto. Si puedo expresarlo así, aprovecha esto, porque aprovecharlo es no hacer nada, nada que temer, es lo que pone fin a cualquier duda, a toda esperanza y también a toda impaciencia. En ese estado de vacuidad (que algunos movimientos han buscado, que algunas filosofías han investigado) se instala el Absoluto. Tú has entendido y vivido y aceptado, que no hay nada que buscar, nada que encontrar. Ese vacío que no lo es, es irremediablemente el fin del ego.
El vaso está preparado para llenarse. El Esposo y la Esposa están a la puerta, no se han ido nunca. Aprovecha, si puedo expresarme así, de esta vacuidad que de alguna forma es, una antecámara del Absoluto. Porque si tú estás vacío de ti mismo, puedes estar lleno de lo que tú Eres. Vaciarse de sí mismo es, muy exactamente, lo que se llama el Abandono al Sí. Es transcender el“yo soy”, es el momento en que la conciencia constata que no hay nada que observar, que nada es observable y que el hecho mismo de observar es una molestia. Los mecanismos de las Bodas Místicas están en progresión. Aceptar y experimentar no estar ya lleno de pensamientos (es decir de Ilusión), no estar ya lleno de espera (que es la proyección en el futuro), te instala, de alguna forma, en un estado más allá de la espera que podría llamarse Esperanza, pero que es ante todo plenitud. Son de alguna forma, los últimos juegos de la Ilusión. Lo que permite entender que nada puede estar vacío y que nada puede estar lleno y que esto no se sitúa entre los dos. De esta fase no se puede decir que es un estado porque precisamente, no está instalado ningún estado. La vacuidad es plenitud, la plenitud es vacuidad. Esas dos palabras, más allá de cualquier significado, son aquellas que representan mejor esta fase previa a lo Último.
Sobre todo no hacer nada, sobre todo no emprender nada. Dicho esto, no te impide hacer lo que hay que hacer, en la vida de este cuerpo, de sus obligaciones. Sino simplemente, no te impliques, haz lo mejor que puedas. Lo que tú vives no es una espera, lo que tú vives no es un vacío o un lleno, son los dos. Es en esta fase cuando la Onda de Vida puede crear tu Verdad, porque tú Eres la Onda de Vida. Hay entonces, un proceso de desidentificación, una muerte en el plano simbólico, de todo lo que no es Verdad. Es esta fase la que tú vives. Sobre todo, no juzgues nada. Conténtate, aun por poco tiempo, de ser el que observa lo que vive esto. Muy pronto tú irás más allá. Ese “muy pronto”no está inscrito en una linealidad temporal, ni en ningún otro espacio, sino en una forma de agudeza de ti mismo. Algunas experiencias intermedias son posibles en ese estado, en esta fase, que si se puede decir, vienen a confortarte sobre el hecho de que no seas este cuerpo y aun menos, esta persona. Entonces, aprovecha y goza esta fase, porque es el preludio del Matrimonio Místico. Deja hacer, totalmente.
Pregunta: ¿el Absoluto está entonces más allá de la jerarquías de Dimensiones (5ª, 11ª, 18ª, etc.), sería como el retorno a LA FUENTE? Entonces, si se va hacia el Absoluto, ¿cuál es el interés de la 5ª Dimensión?
Presupones equivocadamente, que el Absoluto es asimilable a LA FUENTE. LA FUENTE, por su propio nombre, significa un origen y un fin. El Absoluto está más allá del origen y del fin. La Dimensión, cualquiera que sea su número, solo es una representación, una gama de Vibraciones, una gama de exploración de la conciencia. El Absoluto y LA FUENTE se acuerdan de ti, pero acuérdate tú, de que eres totalmente libre de establecerte donde te parezca bien. Simplemente, se debe recordar la existencia de LA FUENTE, por la experiencia de LA FUENTE, por el acceso al Absoluto. Si tú Eres el Absoluto, tienes toda latitud y Libertad para permanecer o manifestarte en cualquier Dimensión que sea. Si tu gama de frecuencias, tu gama de vida, la partitura que tocas está incompleta y de todas formas, te permite ver la completitud existente en el Absoluto, tú eres libre de creer que existen experiencias que realizar en otros mundos, en otras Dimensiones, en otros estados. Esto forma parte de la libertad, pero te lo recuerdo, no tiene estrictamente ningún interés desde el punto de vista del Absoluto. Entonces ¿qué te impide ser el Absoluto, puesto que evidentemente, hay un impedimento? El impedimento está directamente ligado a la duda y al miedo. Tú no puedes conocer el Absoluto desde el punto de vista dónde estás. El punto de vista dónde estás debe desaparecer, debe aniquilarse. Recuerda que no es posible considerar cualquier continuidad entre lo conocido y lo Desconocido. Tú no puedes quedarte en lo conocido y vivir lo Desconocido. Es necesario dejar que lo Desconocido te tome, y tú te darás cuenta enseguida, de que lo limitado está aun presente. Pero antes, esto solo es una suposición, solo es una creencia, porque tú no lo has vivido. Simplemente, muchas estructuras os han dicho que os será hecho según vuestra Vibración, si lo prefieres, según vuestra partitura. La partitura que tú tocas es tributaria de un instrumento y no de otro instrumento. ¿Quieres ser tal instrumento, o quieres ser en el mismo tiempo, en el mismo espacio y en todas las Dimensiones, el total de los instrumentos? Poniendo fin a toda barrera y a todo límite. Ninguna experiencia será jamás útil al Absoluto, pero lo es y seguirá siendo útil a aquél que toca su propia partitura, Ilusoria o atada. El Absoluto es la Libertad total, pero la Libertad da miedo porque la Libertad es precisamente, lo que es Desconocido. Mientras que tú reivindiques la Libertad en cualquier encierro, te mientes a ti mismo. Y mientras haya mentira, la Verdad no puede ser.
Puedes entonces pretender suponer o imaginar que el Absoluto es LA FUENTE. El Absoluto es LA FUENTE, pero es mucho más que LA FUENTE. Porque el Absoluto no tiene ni origen, ni fin, ni localización, ni no localización. La Vibración, la Conciencia es Vibración, esto se os ha dicho. Permitiendo vivir, concienciar, las ruedas de energía (las lámparas), el despertar de la Kundalini e incluso la percepción de la Onda de Vida. Pero mientras que tú percibes, no eres eso que es percibido. El Absoluto es la instalación en lo percibido y no en la percepción. Es el momento en que no hay distancia alguna, ninguna suposición sobre el Absoluto porque el límite, el ego como el Sí, solo puede representar la Verdad. Pero cualquier representación será siempre un espectáculo, una proyección, una ilusión más o menos palpable, más o menos cercana. Dando un sentimiento más o menos real, pero no es el Absoluto. Independientemente del testigo y del marcador del Absoluto, es decir la Onda de Vida, y sus efectos sobre el éxtasis o la intasis, hay también otro marcador que se sitúa en la Conciencia, que desemboca sobre la no-Conciencia. Es precisamente, el momento en que no hay más cuestión. Porque la cuestión misma es concebida como ilusoria, tanto como mi respuesta. Mientras pronunciáis palabras y yo pronuncio palabras, hay Ilusión. Pero esas Ilusiones serán en definitiva, menos tenaces que las que estaban ahí antes de nuestras charlas (vuestras y mías) (ndt: utiliza un neologismo a partir de la palabra entretien y construye “nos entre tiens et miens”). Esto no es entonces un juego estéril, sino que es una práctica, en el sentido más noble. Esta práctica que puede ser usada por el ego como algo intelectual, a vuestro ritmo, va a llevaros a realizar el estado que se ha descrito con la cuestión precedente. No supone nada del Absoluto, porque todo lo que supongas solo podrá ser establecido a través de tu experiencia y tu conocimiento. No proyecta nada sobre el Absoluto, porque proyectar lo que sea, ya es alejarse. El Absoluto no puede ser conocido, no puede ser formulado, no puede ser Vibrado, no puede traducirse en palabras. Por el contrario, es posible utilizar Vibración y palabras para entender lo que no es. En ese momento, hay una especie de acercamiento que se efectúa en esta última fase.
No suponer nada es también no hacer nada, no emprender nada. Porque todo lo que se haga o emprenda, os pondrá a distancia del Absoluto que, os lo recuerdo, está siempre ahí. Si hay resistencias o frenos, miradlos y ya está: dejadlos pasar, no hagáis nada. Por supuesto, podéis siempre facilitar las condiciones iniciales (si se puede decir), con todo lo que os es agradable. Pero no os perdáis en lo que es agradable, no hagáis de ello un fin. Practicar un yoga para simplemente estar bien, no os llevará jamás al Absoluto. Pero estad conscientes que estar bien, os permite instalaros en una receptividad, si se puede decir, más grande. No hagáis tampoco, de las palabras, una finalidad. No hagáis de las Vibraciones tampoco, una finalidad sino más bien, medios o útiles, para acercaros a lo que no conocéis, y que sin embargo, ciertamente es vuestra naturaleza. Esto exige por vuestra parte, y exige de tu parte, una honestidad, una integridad, una Humildad, una Simplicidad, esto lo sabéis, pero sobre todo, una Transparencia, porque no puede haber transcendencia sin Transparencia. La Transparencia está creada por KI-RIS-TI, por el Doble, por la Unión Mística. Un opaco, resistiendo: el cuerpo, la identidad, el ego, el Sí, reencuentra la Transparencia del Fuego. De este reencuentro resulta la Transparencia. La Transparencia, para no frenar nada, no retener nada de lo que pueda pasar (sea un pensamiento, sea una emoción, sea un síntoma del cuerpo, sea una relación): no sujetéis nada, permaneced fluidos. Observad si queréis, pero no sois la emoción, no sois el pensamiento, no sois la relación, no sois el cuerpo. Dejad hacer. Es lo que puedo decirte. Sin rechazar nada: no porque rechaces un pensamiento va a desaparecer. Por el contrario, si tú lo miras pasar sin atarte, desaparecerá, es toda la diferencia.
Pregunta: a partir del momento en que acepto que no soy todo lo que conozco del yo y del Sí ¿de qué apertura, más allá de mi conciencia actual, tengo necesidad (además de dejar actuar a la Onda de Vida y el Manto Azul de la Gracia) para inclinarme hacia el Absoluto (más allá del “yo soy”)?
Nada más, y una sola cosa en relación a lo que tú has dicho: aceptar que tú no Eres nada de todo lo que conoces, es una primera etapa. Pero ¿has pensado en refutarlo? No solamente porque digas: “yo no soy este cuerpo”, vives el Absoluto. Refutar el “yo no soy este cuerpo” está más allá de la aceptación. No es un juego de palabras, es una realidad de la conciencia. La conciencia que te conduce, si se puede decir, a dejar que se exprese e imprima el Absoluto, es una refutación de todo lo que tú conoces y no simplemente, aceptar la negación de lo que tú conoces. En el acto de aceptación de lo que tú no Eres, no hay refutación, entonces hay una distancia. La refutación por el contrario, de lo que tú no eres, está más allá de la aceptación. La refutación es un acto activo, la aceptación es un acto que yo podría calificar de pasivo. Hay pues una fase previa activa, esta fase está conducida por la propia conciencia del ego o del Sí. La refutación es sin embargo, una dinámica. Como he dicho, es una investigación. Esta investigación no es un juego mental, sino más bien un ejercicio (no me gusta esta palabra) espiritual.
Desde el instante en que la investigación se ha realizado, ¿en qué desemboca? En una identificación. La desidentificación por la refutación conduce entonces, sin esfuerzo, sin hacer nada, a ser Absoluto. La espontaneidad acompaña a la Transparencia. La espontaneidad es la ausencia de reflexión, lo que no quiere decir hacer cualquier cosa, sino hacer o ser lo que es, independientemente de toda referencia a un pasado y por tanto, a una experiencia pasada. Es la Vía del Corazón. Porque el Corazón no se equivoca jamás, al contrario de la mente. No hablo de la intuición, porque la intuición hace siempre referencia a lo que es bueno o malo para ti.
Nosotros estamos más allá, de lo que es bueno y de lo que es malo. Lo bueno y lo malo para ti, esa intuición y discernimiento de los que hacen gárgaras, los seres llamados espirituales, es una ilusión más. La espontaneidad resulta de la Transparencia. En ese momento, de alguna forma, hay una especie de traspasado del Corazón, de atrás hacia delante. El hecho de ser atravesado pone en resonancia, más allá de lo que se percibe en el cuerpo Transparencia y espontaneidad. Derivando literalmente la experiencia pasada, y por tanto la mente. Esto se llama también el Don de Sí, o el Abandono de Sí. Esto creo, ha sido el objeto de desarrollo de una conciencia, si se puede decir, más cualificada que yo (ndr: ver en nuestro sitio la intervención de ANAEL del 9 abril). Tampoco hay nada que hacer, sino más bien dejar hacer.
Aunque haya un lado activo en la refutación, después conviene dejar hacer. Porque tú no puedes hacer nada, emprender nada, para conocer lo que te es Desconocido. Tú no puedes más que pasar de uno a otro, pero ese paso no está ilustrado por cualquier cosa que te permitiera pasar: es por tanto, una transcendencia y no una transformación. Hay efectivamente, esa investigación que realizar. Una vez realizada la investigación, dejad ser y dejad hacer. La investigación desemboca sistemáticamente, sobre lo que podría llamarse una paradoja, entre la nada y la plenitud. Sobre una pregunta que yo calificaría de última, pregunta última que pone fin a cualquier pregunta y a cualquier cuestión. Es en ese momento, cuando se comprueba la absurdez total del ego y del Sí, no antes.
Pregunta: me gustaría estabilizar el estado de no observación más de un mínimo instante. ¿Cómo?
Simplemente parando de querer observar de manera incesante, cualquier cosa. Fíjate en el propio mecanismo de la observación y no en lo que observas. ¿Qué es lo que se observa? ¿Dónde está el observador? ¿Son los ojos que ven? ¿Es esa reflexión? ¿Dónde está situado el observador? Es pasar de la perspectiva de lo que se observa a otra perspectiva. Mientras haya observación, de lo que sea o de quién sea, el tiempo se despliega. Y por tanto, hay un recuerdo a través de tu pregunta, de querer inmovilizar lo que no es posible inmovilizar: el tiempo pasa. Es por tanto, por esta cuestión de “¿quién observa?” (Y no: ¿qué se observa?) como nacerá la inmovilidad. Porque tú vas a buscar al observador, y te darás cuenta de que no hay más observador que las cosas observadas. Y que el observador solo es una proyección, de otra cosa que está detrás del observador. En ese momento, podrás balancearte. No antes. El Sí es la observación más perfecta de la Luz, donde los mecanismos de Conciencia y de las Vibraciones están presentes, concurriendo a establecer la Alegría, concurriendo a establecer una satisfacción. Permitiendo creer que se ha realizado una búsqueda. Es necesario superarlo, e ir más allá de esto. La mejor forma, efectivamente, es no hacer nada, dejar hacer. Y salir incluso de la dinámica aparente de la observación, de lo que se observa, del observador mismo. Porque ¿quién está detrás de todo esto? O mejor: ¿qué es lo que está detrás de todo esto? Mientras tú observes, no eres el observador. Mientras tú eres el observador, no eres lo que está detrás del observador. Investigar sobre esto, es una práctica mayor. De esta búsqueda, realizada honestamente, derivará la última fase, derivará también la Onda de Vida y la permeabilidad de las ruedas (los chakras) a la Onda de Vida.
No te ocupes de la Onda de Vida, tú no puedes ni dominarla, ni controlarla, ni dirigirla. Tú vas a observarla. Y tú vas a situarte pues, en el punto de vista del observador, que va a plantearse la cuestión: ¿está bien, está mal? Mientras juegues ese juego, el éxtasis no puede nacer. Llega un momento en que comprendes que no puedes influenciar de ninguna forma la Onda de Vida, pero tú eres siempre observador. Plantéate entonces la cuestión de “¿qué es lo que es observado?”, de “¿quién es el observador?” y te convertirás en la Onda de Vida. Dejando nacer así, el éxtasis, marcador indecible del Absoluto. Lo que hay que estabilizar, es lo que ya está estabilizado y no se ha movido jamás, nunca ha desaparecido. Es muy exactamente, el Absoluto: ahí donde no hay ya observador, ahí donde no hay más lo observado, y ahí donde no hay más, tampoco, lo que está detrás del observador. Porque el Absoluto es a la vez lo observado, el observador y lo que está detrás del observador. Tampoco hay más distancia ni diferencia
No tenemos más cuestiones, os damos las gracias.
Entonces, yo nos propongo poner, de manera tran, un término a nuestras charlas (ndt: de nuevo utiliza de forma muy libre, un juego de palabras para entretiens= entre tiens et miens=charlas tuyas y mías). Dejaré al más cualificado que yo expresar lo que representan ese Don de Sí y ese Abandono de Sí. Intervendré en otro momento, en vuestro camino hacia la realización. Os queda leer lo que os he dicho. No lo hagáis una palabra de certeza o de evangelio. Tratad de ver lo que es justo, lo que no es justo. No como un aspecto discriminador sino, de igual manera que yo lo he expresado, en forma de investigación. Daré las instrucciones en pocos días, que nos permitirán terminar esta conversación (entre tien et mien) a fin de ir al principio y la Esencia misma, de lo que se ha dicho. Es decir, de ir más allá del diálogo, más allá del diábolo y más allá del símbolo, para, de alguna forma, reunir los tres elementos en la misma indecible Verdad del Absoluto. Doy Gracia a vuestra escucha. Doy Gracia por haber soportado y llevado las palabras que tenía que daros. Puesto que es necesario que me nombre, BIDI os saluda y os dice en vuestro tiempo, hasta pronto.

LINK AL AUDIO: http://autresdimensions.info/article106d.html

 

 
BIDI-1
13 abril 2012 

BIDI está de nuevo con vosotros. Después de nuestras charlas, después de vuestras preguntas y lo que os he dado como respuestas, dudo que podáis tener otras cuestiones. Entonces, yo tendría otras respuestas. Entended que más allá de este intercambio, más allá de vuestras preguntas y de mis respuestas, el Absoluto mora. Evidentemente, habéis comprendido que todas mis respuestas solo están destinadas a hacer preguntaros sobre el Absoluto. Absoluto que no podéis ni definir, ni siquiera comprender, ni tampoco aproximaros (como he dicho). Por el contrario, yo podría en efecto venderos, de alguna forma, las ventajas de ser ante todo, Absoluto y, los inconvenientes de permanecer en el Yo o en el Sí.

La primera ventaja, es que sea lo que digáis, lo que penséis y lo que experimentéis, el Yo y el Sí terminarán con la partida de este cuerpo y por tanto, ni el Yo ni el Sí, podrán satisfaceros de ningún modo, más allá de la duración efímera, de lo que vosotros llamáis, esta vida. El Absoluto confiere, de alguna forma, exactamente la inversa y el opuesto de esto. Es el fin de la muerte. El fin del olvido.

La segunda ventaja (que ciertamente, es para esta vida efímera y este Yo/Juego (Je/Jeu) efímero) que deja Ser al Absoluto, es que evidentemente, en el Absoluto, no puede existir ninguna de las fluctuaciones que vivís cada día de vuestra vida: un día, sois felices; un día, sois desgraciados; un día, vivís el Sí; un día, el Sí se aleja de vosotros. Y esto es imposible en el Absoluto. El Absoluto os confiere sin embargo, una forma de perennidad y yo diría incluso más, una seguridad total, mucho más allá del Sí. Desde el punto de vista del Absoluto, uno puede incluso, plantearse la cuestión de ¿por qué dudáis? ¿Por qué no osáis? Yo iría incluso más lejos: el Yo tiene tendencia a querer buscar el Despertar, la Iluminación, la Realización. Él se dedica, yo diría (aquellos que están en un camino espiritual), a tiempo completo. Pero es ridículo en la medida que el Absoluto (que es vosotros mismos) os abre sus puertas e instantáneamente, desde que suponéis y proponéis la posibilidad del Absoluto, y bien, Él está aquí. Pero el Ego jamás os permitirá suponer esto, porque es construido precisamente, en la negación del Absoluto. Y el Sí, yo diría, es tan narcisista, tan imbuido de sí mismo, que él tampoco permitirá jamás, al Absoluto inmiscuirse en esta especie de auto satisfacción de aquél que se cree Despierto (o Despertado) a lo que sea.

Nosotros estamos en tiempos en esta Tierra (que vivís), particulares e intensos. La cuestión es saber cuánto tiempo vais, de algún modo, a resistiros a la evidencia, a resistir la perennidad y preferir las idas y venidas entre la alegría y la tristeza, la autosatisfacción y de alguna forma, la negación de la evidencia del Último y del Absoluto. Si os planteáis sinceramente la cuestión (y os animo a planteároslo y no a planteármelo) constataréis vosotros mismos, que hay, en ese nivel, una especie de estupidez de la inteligencia humana que está muy alejada de la Verdad de la experiencia y de ese estado Último (que no es un estado). Pasáis vuestro tiempo yendo de un estado al otro, de un centro de interés a otro. Y, si os digo que el Absoluto responde, en bloque de un solo golpe, a todas vuestras preguntas, el Ego va a pensar que es fastidioso y aburrido. Entonces, seguro que va a pasar su tiempo (en lugar de refutarse a sí mismo), refutando al Absoluto y alejándose con una investigación hipotética, de cualquier Realización, de cualquier evolución o de cualquier transformación, en una linealidad que de todas formas, no deja ninguna evidencia al Infinito.

En resumen, estáis en un cuerpo limitado, estáis en pensamientos limitados, soñáis con lo Ilimitado. Sois finitos, soñáis lo Infinito pero cuando llega el Infinito, dais media vuelta. Porque, evidentemente, no hay solución de continuidad (como se dice) y por tanto, para vosotros es en efecto deplorable, en efecto ilusorio, mientras que permanezcáis en el Ego (esta pequeña persona que ha nacido un día y que morirá, de todas formas, sea lo que hagáis, sea lo que realicéis). Y volvéis a comenzar cada vez.

Ayer, UN excelente AMIGO (que es vuestro Amigo) os ha dado unas frases (Ndr: ver intervención de UN AMIGO del 12 abril 2012). Esas frases son resonancias importantes para que oséis plantearos la cuestión de por qué no osáis. ¿Qué es ese miedo? ¿Qué es esa duda que está inscrita en este cuerpo (que no es más que un saco de comida, que está destinado a alimentar otra cosa, por supuesto, a su muerte)? Y persistís en imaginar ser este cuerpo y todo lo que no dura (que solo tiene un tiempo en este mundo), que está inscrito entre vuestra venida a este mundo y vuestra partida de él. Y soñáis con lo Ilimitado a través de una relación con un ser amado. Y soñáis permanentemente con algo que será Eterno pero montando guardia en instalaros en lo efímero. ¿Os dais cuenta de ese ridículo, de lo que se piensa, lo que se imagina y de lo que se proyecta? ¿Queréis salir del ridículo? ¿Queréis en fin, ser esta Alegría Eterna, este Éxtasis permanente? ¿Estaréis tan aterrados por vuestro propio placer? ¿Estaréis tan pasmados de no ser más que esta Fuente de placer, indecible, permanente, Eterna?

He aquí donde se sitúa el marco, entre nosotros hoy. Os digo entonces: buenos días y bien venidos a la Eternidad. Vamos a dialogar, intermitentemente, sobre las cuestiones que me habéis planteado y las respuestas que yo he aportado. También, os pido no buscar comprender sino impregnaros de nuestros diálogos. Las cuestiones son infinitas. Las respuestas también lo son. De igual forma que os ocultáis detrás de vosotros mismos, de la misma manera más allá del observador y del testigo, hay algo que está ahí y que no se ha movido jamás, de igual forma (más allá de vuestras preguntas y respuestas), está también, ese Absoluto. Es esto lo que vamos a intentar que se instale, desviando, de alguna forma, vuestro Ego, vuestra personalidad y vuestro Sí, de su estado, para abandonar ese estado, en beneficio de alguna cosa de la que no se puede decir nada. Pero que, desde el instante en que se instale, os mostrará la vanidad y la superficialidad de todo lo que habíais emprendido antes y que, sin embargo era (en ciertos casos, lo sabéis) necesario. Pero incluso eso necesario no debe ser una finalidad. Necesitáis soltar las muletas, soltar todo lo que tenéis, todo a lo que pensáis haber llegado. No habéis llegado a ninguna parte. Porque no hay ninguna parte a donde llegar. Llegar a alguna parte significa que hace falta haber partido. Pero ¿partido de qué? Y ¿partido de dónde? Habiendo planteado esto, os escucho.

Pregunta: ¿Cómo mantenerse en el Eterno Presente?

Refutando tu propia mente. Está ahí. Tú no puedes negarlo. No lo escuchas. ¿A qué das crédito? ¿Vas a dar crédito eternamente, a lo que te susurra montones de cosas que son falsas? la mente no sirve más que para andar por este mundo. Para entrar en reacción permanente y para ajustarse a lo que te propone la vida. Pero, no te es de ninguna utilidad para ir más allá de esto. Entonces, no creas lo que te dice. Créele cuando se trate de ser lógico, en el quehacer de la vida ordinaria. ¿Es que por eso hay que creerle cuando interviene en los momentos en que tú no lo has solicitado? ¿Quién es el maestro? ¿Quién decide? No te opongas a tu propia mente: la reforzará cada vez más y es a eso a lo que tú has jugado desde muchas decenas de años. El Yo/ Juego se ha terminado. No te opongas a él. Será siempre más fuerte que tú, en tu Ego. Entonces no lo escuches. No le respondas. No le otorgues ninguna validez. Constatarás por ti mismo que entonces, poco a poco, él soltará la presa. Refútalo, sin oponerte. La mente se sirve incluso de la meditación e incluso, de tu propia observación más allá de la mente. Va a querer ser, de alguna forma, la propietaria de todo lo que puede emitir en el Interior de ti, lo que ha superado esa mente y te remite permanentemente a ti mismo. Y, continuamente, de alguna forma, a una cierta forma de inutilidad de ti mismo. Simplemente, no hay que otorgarle el mínimo crédito. Acabará por callarse. Pero sobre todo, no le pidas que se calle porque para ella, todo es pretexto para interactuar y para reaccionar. El objetivo es justamente, no interaccionar y no reaccionar. No la escuches. Todo lo que te puede decir relativo a lo que tú Eres, es falso. No hay otro medio. Todos habéis notado (en la vida que se vive en este mundo) que desde el instante en que se otorga crédito a lo que sea, hay todas las posibilidades para que eso a lo que la conciencia está dirigida se manifieste, de una forma o de otra. Y vosotros constatáis, por cierto, que se manifiesta mucho más fácilmente, lo que tiene tendencia a ser negativo que lo que tiene tendencia a ser positivo. Muchos quisieran ser ricos: muchos son pobres. Muchos quisieran tener buena salud: y muchos están enfermos. Esto deberá (y debiera ya) atraer vuestra atención sobre la estupidez de creer en esa clase de cosas. El Yo (el Ego, la personalidad) va a buscar continuamente prevenir y prever y la mente destaca. Va incluso, a hablaros de Luz. Va a hablaros, de bienestar. Va a hablaros de Realización. Pero os miente. Y, sobre todo, no sois él. Cuando decís: « yo como » ¿quién come? ¿Vosotros o este cuerpo? Cuando decís: « yo conduzco » ¿Quién conduce? Cuando decís: « tengo un marido » ¿cuál es ese “yo” que tiene un marido? ¿El marido está en vosotros? ¿O está fuera de vosotros? Comprended que « yo » no puede tener nada, ni ser nada. Solo es un intermediario y vosotros le dais todo el peso a ese intermediario. Es así para todo lo que se manifiesta en el pensamiento, en las ideas, en los conceptos y voy incluso más lejos: en todo lo que se percibe. El principio mismo de la identificación os lleva a la proyección. Y la proyección es una exteriorización y por tanto, por naturaleza (y por manifestación), efímera. No os ocupéis de eso.

Pregunta: ¿Quién refuta?

El propio Ego. Porque la refutación, para él, parece no presentar peligro. Va a considerar esto como un juego. Pero enseguida, deberá decantarlo porque a fuerza de haber refutado todo lo que hasta el presente constituía su universo, y bien, va a estar en la disyuntiva, va a capitular. Y es en ese momento, cuando os aparecerá detrás de ese “Yo”, el Sí. Continuad refutando. La Onda de Vida aparecerá (o no). Dejad hacer lo que se hace. Vosotros no podéis conocer el Absoluto. En ningún momento. No podéis vivirlo. Ya está ahí. Acordaros de que el Absoluto no tiene necesidad de refutar lo que sea. No tiene necesidad de negar lo que sea, puesto que es ampliamente más vasto (ya que es Infinito) que el Ego, que la persona, que la mente, que lo que se percibe o se concibe. Entonces, no os planteéis la cuestión de saber, si es el Absoluto el que refuta. El Absoluto no refuta nada. No está en absoluto concernido por vuestra escena de teatro, ni siquiera por el regidor, ni por el iluminador, ni siquiera por el actor, ni por el que mira. No tiene nada que ver con el teatro, en verdad. Cuando hayáis tomado conciencia de que no sois ni el decorado, ni la escena, ni el actor, ni el espectador, ni el teatro ¿qué quedará? Lo que sois, más allá de cualquier estafa. Pero no hay otra forma (ni otra posibilidad) de poner fin a la Ilusión de teatro. Mientras estéis en el teatro, sufriréis, lo queráis o no: a propósito de este cuerpo, a propósito de vuestros afectos, a propósito de vuestra fatiga o de vuestro bien estar. Si el teatro no está ya ¿qué es lo que podría sufrir? No hay contenido. El Absoluto es, de algún modo, la Sanación Última. Y vosotros rechazáis esta Sanación Última. En parte, el “Yo” y el Sí son masoquistas. Y sabéis muy bien que en este mundo, de masoquismo a masoquismo aparece el sadismo, el bien y el mal. Vosotros no sois ni el bien, ni el mal. Si estáis aquí, es que os adherís al bien: el vuestro o el del otro pero el bien no es lo que construye a partir de la experiencia de este mundo. Ninguna experiencia de este mundo es la experiencia del Absoluto. Porque el Absoluto no será jamás, una experiencia. No lo puede ser. Llega un momento en que hace falta plantearos la cuestión de vuestras propias experiencias. Ciertamente, el “Yo” (y el Sí) no quieren en absoluto oír hablar de experiencias. Quieren vivirlas. Pero si esa experiencia es la Vida y pone fin a cualquier experiencia, esto aterroriza al Ego y al Sí (que se cree que ha llegado). ¿Qué es lo que queréis creer? ¿Qué es lo que queréis vivir? Pero mientras creáis no vivís.

Pregunta: ¿El observador sería el Ego que evalúa y juzga? ¿Puedo refutarlo?

No.El observador no es en ningún caso, el Ego. Es el Sí, el “Yo soy”. Tomar conciencia del observador, ya es no ser actor sobre la escena de teatro (en un decorado) sino estar sentado confortablemente, en el sillón y mirar. Pero incluso eso, efectivamente hay que refutarlo. Pero no llames al observador: el Ego. Tú le atribuyes un rol que no tiene. El Ego busca transferirse en el Sí. De todas formas, es muy simple: el Absoluto no es nada de lo que tú conoces. La mejor de las refutaciones es esa que no busca identificar, discriminar el decorado, del actor, del espectador o del teatro. Entonces, seguro, hay una forma de dinámica. Es más fácil refutar el decorado. Después el actor. Después el espectador. Y al final, el teatro. Porque es mucho más difícil refutar, en su totalidad el teatro desde el principio. Porque el Ego (el Sí) considera que hay un inicio, y por tanto, un camino y una llegada. Hay entonces, ciertos actos y escenas que jugar. Y esto es muy placentero, incluso para el observador. La más grande de las angustias sobrevive cuando uno se da cuenta de que no se es ni el actor, ni el decorado, ni el espectador, ni siquiera el teatro en el que se desarrollaría esta hipotética pieza de teatro. Es una tragedia. Pero si vivís el Absoluto, esto no será una tragedia sino más bien, una comedia. ¿Quieres ser el drama o quieres ser la comedia? Todo se resume en esto.

Pregunta: ¿Es necesario comenzar por refutar las manifestaciones del pasado o las del presente?

Pero refutar el pasado, quiere decir que tú concedes aún un peso al pasado. El pasado no tiene ningún peso. No hay siquiera que refutarlo: no existe. Por el contrario, su supuesta acción en el presente existe, si tú lo planteas así. Entonces ¿qué es lo que hay que refutar, en este caso? Es todo lo que tú conoces. Lo que tú conoces no es lo que has conocido (que solo es un peso muerto). Lo que está activo en el« Yo » y en el Sí, es únicamente lo que es conocido en el presente. La Presencia, el “Yo soy” o el “Yo soy Uno”, el Sí, sencillamente, no es el presente. Es justamente lo que supera y transforma ampliamente, este presente. Mientras que estés en el “Yo”, estás en lo que se llama un presente flaco, es decir que ese presente es tan flaco que estaría lleno de pseudo certezas (que vienen de tu pasado, de tu educación, de tus vidas pasadas), te darían la impresión de dominar este presente flaco. La meditación se abre en un amplio presente, es decir que los pensamientos no son tan rápidos. Hay como una posibilidad de observar sus propios pensamientos, sus propias ideas, permitiendo deshacerse muy fácilmente (o en todo caso, mucho más fácilmente). El presente amplio desemboca en la Presencia, en el “Yo soy”. No te ocupes de lo que está muerto. Ayer está muerto. El segundo de antes está muerto. Sea lo que quieran decir los pensamientos, sea lo que vengan a decir los miedos o tus sufrimientos, sea la que sea la causalidad de lo que tú vives hoy, tú no eres de ninguna forma una causalidad. No concedas peso a lo que no lo tiene ya verdaderamente. La refutación concierne a la totalidad de lo que se ha llamado efímero o limitado. Un instante pasado es efímero y está muerto. ¿Por qué quieres hacerlo vivir? Lo que hay que refutar es esencialmente, lo que se sitúa primero, en este presente flaco, y después, en un presente amplio. Esto va a instalarte en el Eterno Presente que es la Presencia. Pero, mientras que des crédito a lo que sea de tu pasado, tú te sitúas a ti mismo, en la ley de acción/reacción y en lo que se llama karma. El karma concierne a la personalidad (mortal y efímera). Jamás al Sí. En cuanto al Absoluto, no puede siquiera conceder cualquier veracidad a esto.

Pregunta: en mis momentos de Alineamiento, cuando suelto lo que creo, lo que conozco, me parece estar como en suspensión y lo que viene a mí es la nada. En la vida de todos los días, siento la nada de forma fugitiva, como la sensación de que todo me es igual y de que no hay nada que hacer. Si suelto la atadura a la Alegría, no sé incluso si lo que aflora a mi Conciencia me es conocido o no y me da igual ¿Qué es eso?

Gracias por tu testimonio pero esto no es una pregunta. Es una constatación. Ahora ¿quién quiere constatar? Una vez más, el Ego y la personalidad que buscan agarrarse (como una especie de autosatisfacción) a haber llegado a crear esto. Esto también va más allá de eso. No te contentes con observar cualquier resultado, cualquier progresión. Ve hasta el final. Mientras que te mires y te veas a ti mismo, el Absoluto no puede nacer. Ya está aquí. Eres tú el que esperas que nazca. Pero nada puede nacer. No te mires jugar. Aunque ese juego deba cesar. Olvida incluso eso. Totalmente. El Absoluto es. El Sí va siempre a hacer gárgaras de la maravillosa distancia que existe entre lo que era antes (en el « Yo ») y a lo que ha llegado. Pero el Absoluto no puede ser, ni antes, ni haber llegado. El Es. Tú no eres nada de lo que juega. Tú no eres nada de eso a lo que has llegado. Y con causa. Desde que hay autosatisfacción (de lo que sea), puedes estar seguro que no es el Absoluto. Entonces, de alguna forma: deja caer todo esto. No constates ni siquiera eso.

Pregunta: ¿Cómo se hace la elección del acceso a la 5ª Dimensión a esa al Absoluto?

¿Por qué? ¿Tienes una elección que hacer? ¿Quién plantea esta cuestión, si no es la mente que busca obtener una mejor comprensión para elegir? Pero la mente no puede elegir. Esto os lo han explicado ampliamente las Estructuras que se han expresado (Ndr: los diferentes participantes de la Asamblea de Ancianos, Estrellas, el Cónclave Arcangélico…): por la Vibración. Pero el Absoluto está más allá de cualquier Vibración. Mientras que tú te plantees la cuestión de la elección, hay mente seguro, puesto que la mente es, permanentemente una cuestión de elección. Y el Absoluto no puede aparecer. El Absoluto no es una elección. Él Es. Lo que es la elección, es ese que cree tener elección: la mente, la personalidad o el Sí. No hay ninguna elección para el Absoluto. La elección es la ilusión del libre albedrío. La ausencia de elección es la Libertad. En la Libertad está la Gracia, el Éxtasis, el Placer (en su sentido más exacerbado, el más intenso, el más Interior). En el libre albedrío, hay gravedad, pesadez, el sentimiento de conocer algo. Pero todo lo que es conocido (desde ese punto de vista limitado) solo es ignorancia. También es teatro. Plantearse la cuestión de la elección te remite a la actividad mental. Sistemáticamente. Lógicamente. Mientras que tú te plantees la cuestión (o me la plantees), no puedes dejar emerger, de alguna forma, la respuesta. Permanece huída y el Absoluto parece desaparecer o en cualquier caso, se aleja. No es él, el que se aleja, sino que eres tú el que te alejas.

Pregunta: la Onda de Vida me ha calentado parte de la noche. ¿Me he acercado al Absoluto?

La Onda de Vida, de alguna forma, es el testigo y el marcador de algo que aparece (que siempre ha estado ahí), que es efectivamente el Absoluto. Es la Onda de Vida la que procura (si se puede decir) el estado de Éxtasis, el fin del cuestionamiento. Y efectivamente, desde el punto de vista del Sí, la instalación en el“No-Yo soy”, en el “No-Sí”, en el Absoluto. Precisamente hay que dejar actuar, dejar hacer, no dirigir nada y en un momento dado, espontáneamente en el Sí, de forma natural, la Onda de Vida se convertirá en lo que tú Eres. En ese momento, ningún límite y nada finito (inscritos en este cuerpo, en esta persona y en esos pensamientos) será vivido como real. Tú serás Absoluto. Lo más temible (pero que es al mismo tiempo, lo más simple), en esta fase (esta última fase antes de la ausencia de fase), es precisamente aceptar no hacer ya nada, aceptar no mirar, para que la Onda de Vida (si se puede decir así) tome posesión de ti. Porque eres tú el que reacciona a la Onda de Vida. Ella, ella siempre ha estado aquí. Si no, no habría vida alguna. Hace falta pues, invertir la noción de sentido de movimiento: no eres tú el que vive la Onda de Vida, sino la Onda de Vida la que te vive. Eso cambiará todo. Como os han dicho los Ancianos: permanece tranquilo y en Paz. Si tú te sitúas un poco en el sillón de espectador, constatarás que lo que se despliega en la escena, cambia al actor. Y vas a constatar también que el espectador comienza a ver borrarse la escena, el decorado y el actor, hasta preguntarse incluso, si está sentado y si existe un teatro. Cuando esta última cuestión cesa, el teatro desaparece. Se podría decir de alguna forma: cuando la Onda de Vida trabaja, no trabaja, no te ocupa. No la refuta, seguro, pero va más allá.

Pregunta: ¿hay un inconveniente para el “Yo”, en mantener aún la mente en una actividad profesional, incluso reducida?

En absoluto. No existe ningún obstáculo al Absoluto. Servirse de la mente en una actividad mental me parece lógico y normal. Lo que es ilógico y anormal, es cuando la mente interviene en lo que no le concierne. La mente no puede ser un obstáculo al Absoluto. Sea lo que haga, en lo ordinario de lo que hay que hacer de este cuerpo y de las ocupaciones de ese Yo, no puede surgir ninguna molestia. La sola molestia que se concibe, es la que elabora el “Yo”,él mismo, para justificarse. Eso no es más que una justificación que no tiene ningún sentido. El Absoluto no tiene nada que hacer con la mente y sus actividades. Entonces, creer que la mente va a ser un obstáculo al Absoluto es, también, un juego mental.

Pregunta: ¿podría explicar la frase: “tú no puedes apropiarte de lo que tú Eres”?

Efectivamente, todo lo que es proyectado (en que el “Yo” y con mayor razón, el Sí) no puede contemplarse a sí mismo. ¿Puedes tú verte sin utilizar un espejo? Los ojos no están vueltos al interior. Entonces, tú no te puedes ver, excepto con la ayuda de un espejo. El conjunto de los otros “Yo”, el conjunto de los decorados y el conjunto de los teatros, solo son decorados y espejos. Tú no puedes verte a través de otra cosa que un espejo. Pero ningún espejo es real. Desde el punto de vista en que tú eres, no puedes apropiarte de lo que sea. El Absoluto es natural. El es el Último. Mientras que el límite crea que puede apropiarse de lo que sea, está en un error. Si puedo emplear esta imagen: tú no puedes trasladarte, transcendiendo la imagen a lo Verdadero (o el Absoluto). Pero tú no puedes verte a ti mismo, porque todo lo que se ve permanecerá circunscrito a un marco de referencia dado, a suposiciones dadas, a referencias dadas, en relación a la experiencia pasada que está muerta. Lo Desconocido no puede ser conocido a partir de lo conocido. Lo conocido será siempre un espejo: un espejo de alondras. Es decir que hay siempre, la necesidad de mirarse y admirarse. Es el juego del Ego y del Sí. Es cuando cesa este juego de proyecciones (es decir cuando no hay nada que ver, nada que mirar o admirar), cuando no hay ningún lugar para el “Yo” y para el Sí, cuando el Absoluto te encontrará. En resumen, tú no puedes encontrar el Absoluto. Tú no puedes incluso buscarlo, ni comprenderlo. Mientras que el Ego no lo ha comprendido, se puede repetir esta frase miles de veces (si no millones de veces), que no lo ve y no lo entiende. Porque él tiene necesidad de comprender. Porque tiene necesidad de referirse a lo conocido. En resumen: lo conocido no quiere soltar lo conocido. Es todo el drama del Ego. Es todo el drama de la persona que se cree una persona. Ningún resultado es posible en este marco. Y sin embargo, es en ese marco donde tú te encierras, donde el mundo te encierra.

Pregunta: ¿existen preferencias o afinidades en el Absoluto?

Mientras siga siendo un Absoluto, dentro de un relativo (es decir mientras que este cuerpo esté presente, cualquiera que sea su vida), las preferencias van a permanecer. Tú prefieres tal salvador más que otro. Pero no eres tú el que prefieres, es este cuerpo. Entonces, deja esas preferencias evolucionar cómo evolucionen. Ellas solo traducen la acción del principio vital en ti. Esto concierne también a los alimentos como a las preferencias, sean las que sean, de amistad o de amor, incluso personales. Pero no os ocupéis de eso. Solo cuando la forma se termina, el Absoluto encuentra, yo diría, su ecuanimidad y su permanencia en cualquier cosa. La mirada, mientras que estés aún en lo limitado, estará siempre coloreada por eso limitado. Pero tú sabes que eso solo es una coloración y que ésta, no tiene ya más sentido que preferir la coliflor a la zanahoria. Solo es una forma diferente, una ordenación diferente, de colores, de salvadores, de moléculas y de átomos pero no es algo que entra en tu forma. Es una diferencia de apreciación (como tú has dicho) pero que no cambia absolutamente nada en el Absoluto. Este cuerpo de nutrición tiene necesidad de alimento, cualquiera que sea el alimento. En definitiva ¿qué importancia tiene?

Pregunta: ¿qué hay de las emociones?

Una emoción pertenece a la acción/reacción. Está inscrita en el karma y por tanto (cualquiera que sea la emoción, incluso la más elevada) permanecerá en definitiva, en lo que se llama astral, es decir el cuerpo de deseo. El cuerpo de deseo es efímero. Ninguna emoción puede conducirte al Absoluto, aunque tú lo pienses y lo creas. Todo separa esos dos mundos. Absolutamente todo. La emoción va a crear una aspiración hacia lo bello, hacia la voluntad de mejorar cualquier cosa. Una música que se emite no es más que la traducción de una personalidad. Es necesario estar consciente. Lo que no quiere decir que haga falta suprimir esas emociones porque, como la mente, están ahí. Es más agradable ver algo bello que alguna cosa fea (según los criterios de la persona). Las emociones no son las mismas. Pero esto no concierne, en nada, al Absoluto. Hacer de la emoción un apoyo a cualquier evolución (o a cualquier transcendencia) es una mentira. Ninguna emoción puede conducir al Absoluto. Jamás. De igual forma que la mente no debe ser ya un obstáculo, la emoción es un obstáculo al Absoluto. La emoción es un sucedáneo de de Luz. La emoción es una copia, mal copiada, del Amor. La emoción puede crear un estremecimiento pero no es, en nada, el estremecimiento del Éxtasis. Una vez más, es una imitación. Es ese principio mismo de imitación que ha sido adelantado por las religiones, por las espiritualidades. El Absoluto no será jamás, una emoción.

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BIDI-2
13 de Abril de 2012

Pregunta: ¿Dejar hacer permite llegar a despojarse de sí mismo, lo que llamaron “dejarse limpiar y lavar”?

Sí, mientras creas y juegues el juego de mejorar, lo que sea, tú te alejas del Absoluto o, al menos, el se aleja de ti. Porque mientras estés sujeto a jugar contigo mismo, y a jugar con una pseudo evolución, una pseudo comprensión, no haces más que permanecer en la ignorancia. “Dejar hacer”es exactamente eso. Mientras estés persuadido, o que tú te persuadas, que debes hacer esto o aquello, para ser mejor, para ser bueno, para ser alguien de más valor, permanecerás alguien. ¿Cómo puede ser diferente? El Absoluto no tiene nada que ver con un alguien y sobre todo tú. Recuerda: el Absoluto es placer total, completamente al contrario de lo que pasa cuando tú te ocupas de ti, porque la satisfacción será siempre efímera. El ego te pedirá siempre otra cosa, siempre.

Pregunta: En un protocolo, sentí mi corazón embalarse. Rechacé esta manifestación diciendo que eso no pertenecía. Eso se detuvo, pero entonces mi mental se activó. ¿Habría hecho mejor en dejar la manifestación completamente?

¿Qué es lo que se manifestó? Una modificación de tu corazón, órgano. Más que de rechazar la manifestación o la modificación del órgano, rechaza el órgano. Es toda la diferencia. Es eso que permitió la manifestación o la intervención de tu propio mental. No puede ser manifestación alguna de lo que no existe, por lo tanto refutar una manifestación de algo que no existe, refuerza lo que no existe. No te equivoques de objetivo. La manifestación es un fenómeno agradable o desagradable que toma nacimiento, como lo has dicho, en alguna parte en tu corazón. Tú has rechazado la manifestación de esta anomalía y desapareció. El mental se basó en eso, es decir, en el corazón, para ponerse en movimiento. Este tipo de rechazo, reforzó la ilusión de ser este corazón que late. Tú lo has hecho volver a una normalidad, por lo tanto tiene una existencia: no desapareció, lo que fue una alegría para el mental. Pero eso forma parte de la experiencia. Y mientras constates que la experiencia (cualquiera que sea) no haga más que reforzar lo que es con experiencia, aunque este tipo de experiencia se detiene, en un momento dado, estarás cansado de las experiencias y el Absoluto podrá ser. El corazón se acelera, por lo tanto consideras que hay un corazón. Es difícil concebir una aceleración de algo que no existe. La emoción no es más que la consecuencia, es por eso que hablamos del mental, antes de hablar de la emoción. ¿Porque el mental, se apoya en qué? En la experiencia pasada. El mental no tiene, a priori, manifestación corporal, excepto cuando se vuelve demasiado pesado, donde cristaliza. La emoción hace participar al cuerpo, de una forma u otra. No puedes refutar una emoción. Puedes refutar lo que tiene una traducción de esta emoción, en el mental, porque tú te diriges, en este caso, a una consecuencia (en el caso de la emoción) pero no a la causa. Hay una especie de oscilación, de paso del uno al otro, entre la emoción y el mental. A menudo, la emoción pone en movimiento al mental. O el propio mental, cuando es suficientemente persuasivo, puede desencadenar una emoción. Me explico: el recuerdo de un sufrimiento, un duelo, es pues un proceso mental puesto que recurre a un recuerdo, a una memoria o a una historia. El recuerdo puede bastar para desencadenar la emoción. Rechazar la emoción del recuerdo, solo reforzará el recuerdo. Es exactamente lo que pasó.

Pregunta: ¿Tener la cabeza vacía y la impresión ya de no saber a qué apegarse es una manifestación del ego que afloja?

Es más bien una manifestación del Absoluto que se acerca, porque, si considere que es el ego que afloja, tu consideras que el ego existe. Y en consecuencia, tú te observas. Ahora (en cuanto a la secuencia, a las etapas o los Estados que conducen a no vivir más etapas), el sueño, el vacío, la impresión de ya de no tener lógica, participan innegablemente en una especie de puesta en marcha (pero vista del exterior) hacia el Absoluto. Si tú te vacías de ti mismo, mejor, el Absoluto puede tomar el lugar. Mientras exista la menor parte de ti, el Absoluto no puede Ser. No hay ninguna razón para que un espectador observe la escena, si hay una cortina y ninguna actuación. Es una primera etapa.

Pregunta: ¿Por qué, para algunos, el sueño se inscribe en una determinada futilidad y para otros aporta una calidad de Abandono al Absoluto?

Porque, a cada uno: puedo darle una respuesta que se opone diametralmente, porque me dirijo a su relativo. Y, para cada relativo, efectivamente, hay una respuesta, que puede ser estrictamente lo contrario, que para otro. Porque, en cuanto hay palabras, en cuanto hay preguntas y respuestas, efectivamente, la respuesta puede convenir o no convenir. Lo que es verdadero a tu relativo, no es verdadero en el relativo del otro, porque hay efectivamente, desde vuestro punto de vista, uno y otro. Aún así, este cuestionamiento, que tú te haces es importante. Ya que te permite ver la no comprensión, o la no lógica aparente, de una respuesta que puede ser lo opuesto para la misma pregunta. Pero la misma pregunta no concierne a la misma persona: hay por lo tanto dos. Para algunas personas, hacer nada, puede ilustrarse por la calidad de un sueño y en consecuencia de la Liberación que ocurre en ese momento. ¿Es qué durante el sueño, uno se plantea la cuestión del mundo? ¿O se plantea la pregunta sobre la persona? ¿O uno se plantea la pregunta sobre alguna Realización? Por lo tanto, el sueño es Absoluto. Simplemente, el "yo" no tiene ningún recuerdo, sino, el "yo" quedaría durmiendo eternamente y el Absoluto tomaría todo el lugar. La palabra futilidad no se aplica al sueño, sino a tú sueño, en este marco preciso, y solamente en este marco, puesto que es en este marco que busco mostrarte. Como los Ancianos y las Estrellas se lo dijeron largamente: nadie puede pasar la puerta en vuestro lugar. Tomar conciencia que existe un teatro y todo su contenido es esencial, como si, desde el punto de vista del ego, fuera necesario, para finalmente desviarse del "yo", crear aún más ego, más "yo". La experiencia conduce a la experiencia. Pero el exceso de experiencia va a terminar por matar la experiencia. Pide a un niño de construir una casa con piezas de madera, si tú no le das suficientes partes para construir, te va a decir que no puede construir la casa. Da al niño el número exacto de partes, y el va a construir la casa. ¿Si le das, ahora, tres veces más partes que lo necesario, qué va a pasar? Hará una casa, o dos casas, o tres casas. Pero da él, ahora, diez veces más partes. ¿Va a construir diez veces la misma casa? No. Va a cansarse. Es el mismo principio exactamente para el ego y para el Sí. El envase, el cuerpo (el cuerpo de comida como el cuerpo de deseo), no puede contener más que él mismo. Observa incluso la existencia del deseo, cualquiera que sea: se colma en un momento dado y tiene necesidad de reproducirse, y el sentimiento de satisfacción se aleja cada vez más. Así es con todo "yo". Cuando tú no respondes ya al deseo, sino que tú te haces la pregunta: “de dónde viene este deseo”, ya es un primer paso. Las comidas del ego, cualesquiera que sean, sobre todo en el camino espiritual, van a alimentar al ego, ese es su objetivo. Pero vendrá un momento en que, alimentado demasiado, el ego constatará, con pérdidas y estropicio, que no avanzó una pulgada, ya que no puede avanzar, no puede sino borrarse. Es el propio cuerpo de deseo. Se llena, pero hay límites y en consecuencia se vacía, y se rellena, y se vuelve a vaciar. Después, va a pretender llenarse con otras cosas. Se llena y vuelve a vaciarse y viene un momento en que la estupidez de esta conducta aparece crudamente, más o menos rápidamente, según su tiempo. Pero todo deseo es hecho para satisfacerse, pero cuando se satisface, nace otro deseo. He aquí pues la estupidez de toda búsqueda espiritual. No hay nada que buscar. No hay nada que encontrar. Entiende eso. Añaden sentido (o intentan encontrar del sentido) a lo que no tiene ningún sentido, puesto que es efímero. Es lo propio del ego y el juego de la personalidad.

Pregunta: ¿Es normal tener el deseo de pintar un muro o hacer jardinería?

En el tengo necesidad de estar ocupado, no hay ni normalidad ni anormalidad. Sólo hay que cambiar de mirada. No eres el que pinta. No eres quien cultiva un huerto. Deja hacer eso. Hazlo, si eso te ocupa, si hay un impulso. No juzgues el impulso. Es como para la emoción: tu cuerpo reclama la comida, y tú se la das. Tu cuerpo reclama de evacuar líquidos, vas a los aseos. Y tú no te preguntas si es normal o no. Has del mismo modo para todo lo que te interesa, para este cuerpo o estas emociones o de este mental. Pero no eres eso. Cambia de punto de vista. Si cultivar un huerto o pintar, implicara una Liberación, eso se sabría. Por otra parte, eso es también una derivación del mental. No hay pues ni que culpabilizar, ni a encontrar eso normal o anormal, ni incluso a plantearse la cuestión de por qué. Simplemente, intenta colocarte, inicialmente, en observador: ¿Qué es lo que tomas de eso? Y a continuación, acepta que lo que se da (de agradable o de satisfacción) no eres tú, más que otra cosa. Lo que se juega, allí, es siempre teatro. Ninguna actividad de este mundo (social, espiritual, emocional) te liberará. Generalmente por otra parte, es incluso al revés, a través del deseo y la reproducción, o el sentido del deber o del honor, o lo que es aún peor: la voluntad de bien, a nivel espiritual, con el sentido de una misión, con el sentido de algo que debe realizarse que lo mantienen el ego o el Sí. Pero, que eso se haga, o no se haga, lo más importante es asumir que no eres nada de lo que se realiza. Se consciente que tu juegas. Ten conciencia que te das placer. Pero que eso no es, de ningún modo, alguna Liberación, ni incluso una Realización. Por supuesto, en otros registros, el protagonista, el artista, va a estar convencido de llevar a cabo un sacerdocio, una misión, un servicio. El Absoluto no tiene nada que hacer de todo eso. Se ríe incluso de todo eso porque, mientras estén llenos de eso, no son Absolutos. No es cuestión de detener eso, sino, como se dijo, dejar hacer, estando lúcido. Y, estando lúcido, constatarás por ti mismo que muchas cosas cambiarán. En resumen, no es ni normal, ni anormal.

Pregunta: Si me planteo la cuestión de: “¿quién soy? “ Experimento la sensación de volverme vacío, mi cuerpo se pone a vibrar y es como si flotara. ¿Qué es lo que causa eso?

Calificaría eso, si se puede llamarlo así, de base al Absoluto, pero incluso eso debe desaparecer. Es, se puede decir, la última construcción. Porque efectivamente, al plantearte la cuestión de: ¿“quién soy"? Desemboca inevitablemente no sobre el Sí, sino sobre el no sí, eso que el ego va a traducir, como el vacio, la nada, el vértigo, que es lo previo a que el Absoluto de revele en ti. No eres este vacío. No eres tampoco lo que percibes ahí en ese momento. Pasa del otro lado o, como ya se dijo, detrás. El Absoluto está allí.

Pregunta: ¿Qué entiende usted por: el Absoluto esta allí, detrás?

Si quieres una precisión sobre el Absoluto, es imposible. Detrás, es decir, dicho de otro modo: no hay teatro. Detrás es la noción de estar como en emboscada. El Absoluto espera que tú pases. Espera que estés vacío para Ser, pero él siempre ha estado allí, salvo para ti. Ningún relativo podría existir sin el Absoluto.El relativo desaparece, a partir del momento en que se sabe relativo y se acepta relativo. No es una voluntad, ni la expresión de un deseo, es la perspicacia de la ilusión, del decorado del teatro, del actor, del espectador y del teatro. En ese momento, la carcajada llega, tú estás listo. Lo que estaba detrás está delante. Es decir no pueden ignorarse ya. Tú eres Absoluto.

Pregunta: ¿Existen afinidades entre las conciencias, en el Absoluto?

Sí, a veces en función quizá, del origen de las razas, si se puede decir de algo que no tiene origen, pero, que sin embargo, pasó por un lugar (que no es una memoria) sino una coloración. Recuerda que el Absoluto no es una conciencia. La conciencia es ya una proyección. Y toda proyección encuentra una afinidad a través de otra proyección, es decir, otra conciencia. Como para la personalidad, también, en la conciencia, es necesario dejar hacer. No dar más peso a eso que no lo tiene, que está vinculado a esta famosa coloración.El Absoluto no puede ser afectado por algún juego de la conciencia. Lo ve, pero no participa. De la misma forma que debes ver tu ego, no para juzgarlo, sino para refutarlo. No puedes refutar lo que no ves. No puedes refutar, sino lo que ves. Lo desconocido no puede ser conocido. Es la única cosa que no puedes refutar, y es en ese sentido, la única búsqueda y la única posibilidad de vivir el Absoluto. El ego podrá siempre decirte que eso no es verdadero. Yo respondería entonces: ¿cómo puedes tú saberlo, puesto que no lo has vivido? Es una proyección y eso no es vivirlo. El ego sólo existe por suposición, o por pasado (experiencias pasadas).

Pregunta: ¿Qué lugar puede tener la fe en el proceso de acceso al Absoluto?

El peor de los lugares, porque la fe es resultante de la creencia. No existe más que una determinada forma de fe, que les ha sido resumida por algunas Estrellas (en particular, en las intervenciones de HILDEGARDE de BINGEN del 31 de Marzo de 2012 y 25 de Octubre de 2010). Pero existen, es necesario decirlo, muy pocas conciencias capaces de tal fe. Generalmente, la fe no es más que una coartada para una buena conducta. Mientras la fe no es una experiencia, permanece una creencia. La fe puede desembocar, para algunas conciencias, y transformarse en esta famosa, Tensión hacia el Abandono y en consecuencia, en el Abandono del Sí, que se los recuerdo, es también, una refutación del ego. Así pues, si la fe te conduce a la refutación del ego, está perfecto. Pero, generalmente, no hace más que reforzar el ego, colocándolo en una falsa humildad y falsa simplicidad porque es exclusivamente de este mundo y no permite en ningún caso el acceso al Absoluto. Eso sigue siendo lineal, eso se llama la voluntad de bien, se llama las buenas acciones. La fe, generalmente, los aleja de la autonomía, y aún más de la libertad, porque ella los obliga a reglas. El Absoluto no puede ser limitado por ninguna regla, sobre todo espiritual. Es un señuelo del ego. Diría: que es una estafa camuflada. Me parece por otra parte, que en vuestra tradición occidental, se dijo; que el que tenía fe podría desplazar montañas, pero si no tenía el Amor, no ganaría nada. El problema, es que el ego habla siempre de amor, él hace una reivindicación. Pero saben, quizá por haberlo vivido, que el amor humano es condicionado y condicionante, mientras que el Amor Vibral es, incondicionado e incondicionante.Eso fue dicho ayer por UN AMIGO (12 de abril de 2012). El amor humano es una proyección en el ser amado, en una búsqueda, pero no es una vivencia en sí, para sí: sin eso, eso se llamaría la Realización. La Liberación es otra cosa. Hasta cierto punto, la vivencia del Amor total, más allá de todo Sí, por la Onda de Vida, por el Manto Azul, se acompaña, de una ausencia de focalización, de proyección o de cualquier localización, incluso, en una forma limitada existente. Hay, en este Amor Absoluto, incondicionado e incondicionante, lo que llamaría una permutabilidad. Ustedes Son ustedes, y son cada uno de entre ustedes. No es un ideal, pero es la estricta verdad de lo que se vive. La fe va a darles la compasión. La fe va a desarrollar el sentido del servicio, de dedicación, que es una primera etapa, pero que es relativa. No de la fe como objetivo. Es un elemento que puede servir o no servir.

Pregunta: ¿Es la fe que me da a veces el sentimiento de estar conectado a la Eternidad, a algo que tiene que ver con el Absoluto?

Absolutamente no. La fe, a lo sumo, puede ser lo que acabo de expresar: esta famosa Tensión hacia el Abandono. Pero la Tensión hacia el Abandono no es el Absoluto. Es una impresión, como lo has dicho. Es algo que te da el sentimiento de... Pero el Absoluto no será nunca una impresión o un sentimiento. Considerar eso, es considerar que existe un movimiento. El Absoluto no es un movimiento. El movimiento percibido por la Onda de Vida en acción no es más que, el ajuste o el reajuste del ego, o del Sí, al Absoluto. Si puedo emplear esta expresión, el Absoluto Es, y es por tanto inmóvil. La traducción, en lo que es efímero, es el movimiento. El sentimiento de la Eternidad no es la Eternidad: es una emoción. Mientras exista emoción, el Absoluto no puede Ser: sigue siendo un ideal colocado en otra parte que en ti. Va a traducirse, siempre, en la puesta en acción y en movimiento de algo destinado, a reproducir eso. Eso se llama el cuerpo de deseo.

Pregunta: ¿Cómo la Onda de Vida y el Manto de la Gracia pueden disolver lo que no es, si el Absoluto está más allá de la Onda de Vida y del Manto Azul de la Gracia?

No se dijo que nunca que el Manto Azul de la Gracia era el Absoluto. La Onda de Vida, la perciben, obviamente. ¿Quién es que lo percibe, sino es este cuerpo, este ego o este Sí? El Absoluto no es ninguna percepción. Por el contrario, son (como eso se dijo) formas de testimonios que traducen, si se puede decir, una forma de acción (o más bien de interacción) entre el Absoluto y el resto. Recuerden que no hay posibilidad de pasaje del uno al otro, incluso si existe, efectivamente, esta interacción. En un momento dado, es necesario ya no existir, es necesario desaparecer, lo que quiere decir salir del parecer y salir incluso del Ser. El Absoluto está siempre allí, pero viene a ustedes a partir del momento en que están vacíos. Pero, para ir hacia este vacío, es necesario construir bien algo, porque es muy difícil para el ego que no construyó estas casas (un determinado número), de abandonarse completamente, al Absoluto. Esto pasa por especies de etapas, una especie de concientización, donde la conciencia parece cada vez más amplia, trayendo la no separabilidad del Sí, a la transformación del ego hacia el Sí. Y luego, en un momento dado, todo eso también debe abandonarse. Pero el Absoluto no será nunca el Manto Azul de la Gracia, ni incluso el Sol, ni ustedes mismos. Y con todo, la conciencia del humano, encerrada en un relativo que es este cuerpo y el cuerpo de deseo, puede vivir la experiencia del Absoluto, porque eso no es una experiencia: es la Vida. El testimonio es lo contrario incluso del testimonio del ego. El ego, lo saben, calcula, reflexiona, en términos de dualidad bien-mal, placer-desagrado, positivo-negativo. El Absoluto no es nada de todo eso. Él es permanencia. Nada puede afectar al Absoluto. Si se afectan, no son Absolutos. En un momento dado, deben también liberarse y todo eso, debe aparecer y luego, desaparecer. Aparecer, como en la escena de teatro: en una escena más iluminada, decorados más afinados, un protagonista más perspicaz y la toma de conciencia del espectador, incluso del teatro. Lo que permitirá ser Absoluto, cuando el teatro no exista ya. El alumbrado (que es llevado por la percepción y la Vibración) permite una especie de movimiento que va, alejarse del ego, para ir hacia el Sí. Hay, realmente, un cambio en lo lineal. Este cambio de lo lineal es un impulso que conducirá, en un momento dado, a no ser todo eso. Mientras permanecen convencidos (de que lo vivieron, o piensan vivirlo), las Vibraciones van hacer otra cosa de ustedes, que conducirlos al Sí, y no vivirán el Absoluto. Deben pues, como se ha dicho, renunciar a todo poder espiritual, a toda manifestación llamada espiritual. Es necesario ir, de la misma forma, más allá del sonido, como lo dijo UN AMIGO, en el Yoga de la Eternidad. Este yoga no es un yoga: es simplemente la sensatez, la lógica.Recuerden, que la lógica del ego sólo se inscribe siempre en la acción-reacción. El Sí les permite vivir la Acción de gracia, la Fluidez, el Sincronicidad, la Unidad. Vayan más allá. Acepten perder lo que finalmente, nunca no se conquistó, puesto que, de todas maneras, eso será efímero. ¿Quién puede decir lo que va a pasar a ser su Kundalini, cuándo este cuerpo desaparezca? ¿Qué va a ser la Corona Radiante del corazón, cuando no haya más cuerpo? ¿Entienden eso?

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BIDI-3
13 de Abril del 2012

Pregunta: ¿Reír es una emoción? ¿Hay que rechazarlo?

El reír puede ser emoción. De la misma manera, puede ser cínico. Puede también ser la traducción de la Alegría. No hay un reír pero el Absoluto Es reír. Pero el reír del yo no es el reír del Sí y, aún menos el reír del Absoluto. Todo depende de que te rías o de quién te ríes. Si tu risa es una causa o una consecuencia, esto no es lo mismo que el reír del Absoluto. Por lo tanto no hay un reír.

Pregunta: Las vibraciones que he sentido haciéndome la pregunta “quién soy yo”, persisten aún hoy, esto es a la vez agradable y desagradable. ¿Esto va a durar?

Esto va a durar hasta el momento donde tu decidas no ser ya ni este cuerpo ni esta Vibración y, aún menos un cuerpo recorrido de una Vibración. Esto no se quitará jamás pero desaparecerá cuando devengas lo que está después (o detrás) del cuerpo y la Vibración. Esto se llama Absoluto. La Vibración está llamada a devenir muy intensa, en este cuerpo, como se los ha dicho, hace poco tiempo una de las Estrellas. Hasta el momento donde el ego (o el Sí) capitulen, rindan las armas. En este momento allí, no será ya este cuerpo sino todos los cuerpos, sin ninguna excepción. No será ya esta Vibración sino todas las Vibraciones, sin excepción. Otro nombre: Deslocalización, multi-localización, Disolución y por lo tanto, Absoluto. El Absoluto nacerá en ese momento. Allí también, uno puede decir: “permanece tranquilo y deja hacer, tú no eres esto”.

Pregunta: ¿Es mejor decir:”Yo no soy esto” o “yo no soy este cuerpo”?

Yo hablé de esto en lo relativo, es decir de este cuerpo o de sus manifestaciones. Ustedes son solo esto: El Absoluto. Pero no son esto: sus manifestaciones, este cuerpo o estas Vibraciones. Sino la Vibración (si se puede decir), que contribuye a liberarte de la Vibración ella-misma.

Pregunta: ¿Llegar al Absoluto indica que nos queda poco tiempo a vivir en esta vida?

Tú no puedes llegar al Absoluto: Es el Absoluto que llega a ti. Esto no es lo mismo. Mientras consideres que debes llegar al Absoluto, el Absoluto no llegará nunca. Hacerse la pregunta de la persistencia de este cuerpo, de esta persona, en el momento que el Absoluto llegue, no tiene ningún sentido, porque esta pregunta desaparece ella misma. Solo el ego o la persona pueden hacer esta pregunta pero tú no puedes apoderarte del Absoluto y, aún menos llegar hasta él. Esto traduce simplemente la voluntad de persistencia del ego pero es mortal, un día o el otro. ¿Cuál es la persistencia de esta pregunta, una vez que esta bolsa de alimentos ya no esté allí? No se puede concebir el Absoluto o incluso representarlo como un objetivo o como cualquier cosa donde debes llegar, o un estado que debes establecer. Él está ya allí. Él está ya establecido. Es simplemente el ego que le impide estar ahí, mientras que ya está allí. La cuestión de la subsistencia de lo efímero solo traduce el miedo y la duda, como siempre. Atrévete a decir:“Yo soy Absoluto”. Atrévete a Ser. Pero no te hagas la pregunta de llegar, porque construyes un muro infranqueable.

Pregunta: ¿El Absoluto está contenido en nuestro ADN?

El Absoluto no está contenido en ninguna forma. La forma efímera que eres puede vivir las manifestaciones del Absoluto. Puedes estar Vivo y Ser Absoluto. Pero querer hablar del ADN, ¿es que la Tierra tiene un ADN? Ella tiene una firma. El ADN solo es una firma, un código, si tú prefieres electromagnético. El Absoluto es todo, salvo un código electromagnético. Buscas, aún una vez, para enganchar un conocimiento (que crees poseer) pero que no es más que una creencia. ¿Conoces tú la estructura del ADN? Sin embargo, pones delante una palabra, un concepto, una idea, de la cual no tienes ninguna noción y eriges un conocimiento en el seno de la ignorancia, que no sirve para nada y que solo hace nutrir al ego. Olvida todo esto. Olvida todo lo que es conocido o que te da la impresión de ser conocido, lo que es peor. De la misma forma, si te pregunto qué es un color, la respuesta científica será definir un largo de onda, la respuesta del artista será definir las emociones, etc. Etc. Pero ¿es que alguien sabe lo que es un color? Una vez más, solo es una proyección. Hay una necesidad visceral en el ego (En el Sí existe la misma necesidad coloreada diferentemente): de querer llevar todo hacia un conocido. El absoluto no es conocido y no puede ser conocido. Él solo puede ser vivido. Es el momento donde cesa toda proyección, es el momento donde cesa toda voluntad de identificación hacia un cuerpo, hacia una historia, hacia una vida pasada y a un mundo. Atrévete y verás. La única cosa a realizar, el único logro, es el que les da a ver que no hay nada a realizar. La Liberación es esto.

Pregunta: ¿Si me atrevo a decir: Yo soy Absoluto, que es lo que hago en ese momento?

Hazlo pero suprime el “si”. El ego va siempre a suponer y va siempre a poner un “si”,porque busca, anticipa, comprender. Tú no puedes comprender y no puedes anticipar y menos aún suponer.

Pregunta: Si no hay nada que hacer, ¿por qué el Absoluto no llega de manera más “automática”?

Porque la Fuente (como el Absoluto respeta lo que tú crees, lo que tú piensas y no puede interferir. El Absoluto siempre está presente. Pero él deviene presente en ti desde el instante dónde estás vacío de ti, y no antes. El Absoluto (si se puede suponer, lo que es aberrante) que querría establecerse, no importando lo que cueste, para restaurar Su Verdad Absoluta, encontraría la negación. Todos aquellos (todos las Conciencias encerradas) que se adhieren al libre albedrío, son Libres de vivirlo. Mientras que ellas quieran permanecer en la experiencia, en la proyección, ellas son Libres. El problema, vinculado al encerramiento, es que el conjunto de las creencias y el de las voluntades de experiencia, han construido un muro, cada vez más impermeable, que ustedes en parte han hecho derrumbarse. El Absoluto está ya allí, por supuesto, más allá de toda falsificación y de toda alteración. Ninguna vida podría ser manifestada sin este principio de respeto. Pero es la Conciencia que además está ella misma distanciada, del Absoluto, jugando el juego de la falsificación. Devenir Autónomo y ser Libre, es sobrepasar a la vez la noción de culpabilidad (en sí mismo como para la Tierra o en el otro) y también, Transcender toda noción de responsabilidad. El Absoluto no es una Conciencia, cualquiera que sea.

Pregunta: ¿Es la misma cosa decir: Yo soy el Absoluto y Yo soy Uno?

No, Yo soy Uno conduce al Si, a la experiencia de Despertar y a la Realización. Pero el Absoluto como se los hemos dicho, no tiene estrictamente nada que ver, de cerca o de lejos, con el Despertar, con la Realización, o con el Si, puesto que el Absoluto es, si se puede decir, el no-Soy. Esta es la pérdida del sentimiento de toda individualidad, de toda personalidad, de toda localización en un cuerpo, en un tiempo, en un espacio. Cosa que el ego no puede incluso imaginar, ni incluso el Sí. Por lo tanto, jamás el “Yo soy Uno” conducirá al Absoluto. Jamás el Si conducirá al Absoluto. Entiendan bien que las palabras que emplean (como cuando en una pregunta anterior donde era cuestión de llegar al Absoluto) son una herejía y no hacen más que traducir el error de visión, el error de comprensión, ya que de toda forma, no puede existir la menor comprensión en lo que concierne al Absoluto.

Pregunta: ¿Si el Absoluto viene a nosotros, la única cosa a “hacer” es osar abandonarse a Él?

No se ha dicho nunca esto. Osar ser Absoluto, no es osar Abandonarse al Absoluto. Es el Abandono del Sí. No mezclen las palabras. No añadan otras palabras. Osar ser Absoluto, no es osar abandonarse al Absoluto. ¿Cómo podría uno Abandonarse al Absoluto? Uno solo puede Abandonar el Si el-mismo. Uno se Abandona a la Luz, a la Inteligencia de la Luz que creó el Despertar, que construye el Si, el Cuerpo de Êtreté, a través de los procesos que han vivido o leído. El Absoluto es, de alguna manera, una desconstrucción final de todo lo que ha sido construido. Osar ser Absoluto no tiene nada que ver con osar Abandonarse. El Abandono del Si nada tiene que ver con esto.

Pregunta: ¿Es correcto pensar « Yo refuto la Vibración?

¿De cuál Vibración hablan? Ustedes no son el Kundalini. La Onda de Vida sube, ella desencadena una Vibración extremadamente intensa (a veces embarazosa o dolorosa) de este cuerpo. Ustedes no son ni este cuerpo, ni esta Vibración. Nosotros no estamos ya, esta vez, en una refutación sino más bien en la aparición de la Transcendencia. Esto solo es cuando (en alguna forma y de manera imaginada) ustedes sobrepasan esto, que efectivamente, pasan la Puerta. Y se dan cuenta después, solamente después, que no hay Puerta. Pero no antes. Negar la puerta, antes de haberla pasado, no quiere decir nada.

Pregunta: ¿reír del miedo del ego para poner una pregunta, es aproximarse del Absoluto?

De la misma manera que uno llega al Absoluto, uno no se acerca. Él es el que se acerca, desde el instante donde el ego, o el Si, hizo la ronda, si se puede decir, de su propia pregunta, sobre su propia existencia. En este sentido, si, desde vuestro punto de vista, ustedes se acercan al Absoluto. Las percepciones, incluso Vibratorias, (intensas, actuales para algunos de entre ustedes), son en alguna forma, una premonición, una anticipación, la antecámara (que no existe verdaderamente) del Absoluto. Esto es un estímulo.

Pregunta: ¿Sería posible tener una síntesis de lo que es necesario hacer o no hacer?

La síntesis les ha sido dada y expresada por vuestro gran Amigo (NDE: Intervención de UN AMIGO del 12 de Abril del 2012). Lo importante no será nunca la síntesis, ni el análisis, sino mas bien la integración, que es de hecho una desintegración.

Pregunta: ¿Qué es lo que nunca hay que refutar?

Todo lo que es conocido debe ser refutado. La única cosa que no puede ser refutada es el Absoluto. Obviamente: La única cosa que refuta el ego. Recuerden que refutar no es negar, ni la negación, sino percibir claramente que esto solo es una verdad relativa no teniendo ninguna consistencia, ni ninguna duración. Esto es una desidentificación, una no implicación y una cesación, de alguna forma de toda proyección.

Pregunta: Hay una diferencia entre la refutación y el “no”

La refutación presenta un aspecto más profundo, porque ustedes pueden negar cualquier cosa sin entenderla. La refutación no es necesariamente una comprensión, pero es, ante todo una lógica elemental. Lo que está para refutar, es lo que es conocido, puesto que es limitado. El Absoluto no siendo ni conocido, ni limitado, conviene por lo tanto eliminar lo que es conocido y limitado. Entonces, quedará solamente el Absoluto. Este es el principio de la investigación, tal como se les ha sido explicado. No se hagan la pregunta del Absoluto. No esperen, incluso en hacerse estas preguntas, de comprender el Absoluto. No se ocupen del Absoluto, no: Él está allí. Satisfáganse de refutar lo que Él no es, es decir lo que ustedes conocen. Y dejen hacer lo que este cuerpo quiere vivir. Cualesquiera que sean las actividades, ellas no les conciernen.

Pregunta: ¿Decir “yo soy Absoluto” tiene el mismo efecto sobre el ego que una refutación?

Esto es diferente. Refutar es un enfoque activo. “Yo soy absoluto” no es ni un enfoque, ni una afirmación. Por otra parte, si pronuncias Esta frase: « yo soy Absoluto », sin serlo constatarás muy pronto la falsedad. Osar ser Absoluto, es el Ser. Si esto es verdadero, no hay una falsedad. No hay, ya no, incluso, ningún ego o ningún sí que esté presente para contestarlo El ego rehusará siempre pronunciar esta simple frase. Trata y verás. El ego aceptará siempre la refutación porque por otra parte esto es su único marco de acción: si/no, bien/mal, verdadero/falso. Solo haces desplazar, en alguna forma, la consciencia, de manera a que el ego llegue, el mismo, solo, a un no-sentido. Permitiéndole no ser nada el mismo, lo que para él, es intolerable. En ese momento, el “yo soy” aparece. Hace la misma cosa, el “yo soy” lo vivirá, el también, como intolerable. Entonces, el no-Si aparecerá. El ha estado siempre allí, pero el principio mismo de la refutación va a conducir al Absoluto de manera natural. Cuando yo digo conducir, es el hecho de eliminar todo el resto que permite al Absoluto que ha estado siempre allí, estar allí. No hay movimiento, no hay desplazamiento, no hay camino, no hay propósito. Esto es lo que les hace descubrir la refutación, también mucho de lo que constituye el conocimiento del ego, como lo conocido de la realización.

Pregunta: ¿Es más potente refutar lo que soy?

En la medida donde tú no eres lo que crees, lo que ves, lo que sientes, lo que percibes, y aún menos esta historia presente en este cuerpo. ¿Qué más quieres hacer? Hay, como eso ha sido dicho, una apremiante desidentificación previa.

Pregunta: Durante la alineación, la vibración era extremadamente fuerte en el pecho, un sonido surgía envolviendo todo el cuerpo, una perturbación apareció sobre el punto Ki-Ris-ti. ¿Qué era esto?

El Absoluto toca a la puerta. El vacío ha sido creado. Las condiciones iniciales (si se les puede llamar así) son realizadas. El vacío está suficientemente vacío, casi enteramente vacío. Incluso esto debe ser olvidado. No se concentren sobre la Vibración, Vívanla, pero no son no ya esto. No la nieguen porque ella está allí. Y tendrán hermoso refutarla, ella no desaparecerá, cuando lleguen (si puedo decirlo) a esta etapa. Cuando la Vibración se vuelva intensa, incluso violenta, como descrita por la Estrella GEMA, se instala en ustedes un mecanismo particular de Éxtasis y de Intasis, incluso de estasis que es como lo saben, el testigo del Absoluto. Por supuesto, incluso en el Éxtasis, cualquiera que sea la duración, la permanencia o la irregularidad, es no les da un cheque en blanco para establecerse de manera definitiva en el no-Si. Es decir que el Absoluto está allí. Porque eso tarda allí también, aparentemente un cierto tiempo para tocar el punto de inflexión, el punto de balanceo, es decir establecer totalmente la transcendencia. Desde este instante, no se ocupen de esto. De la misma forma que la inteligencia de la Luz ha actuado, la Onda de Vida hace su obra, hasta el momento donde devienen la Onda de Vida, es decir el Absoluto. El Absoluto no puede ser conocido, solo puede ser vivido. No pueden entonces, de manera lógica decir que la Onda de Vida es el Absoluto. Pero la Onda de Vida es la traducción, allí donde ustedes están.

Pregunta: Mi cuerpo está entonces contraído. ¿Por qué?

¿Es que tu pregunta te permitirá avanzar hacia cualquier cosa? Ella te hará retroceder. Es la mente y el ego que quieren comprender incansablemente. Mientras que haya la menor veleidad de querer comprender, simplemente porque haya esta pregunta tu no puede ser Absoluto. Permanecer tranquilos y estar en Paz, es aceptar el Abandono del Sí, osar ser Absoluto. El Absoluto no se instala si algo de ti permanece. Siendo Absoluto ¿qué puede significar lo que pasa en este cuerpo? Es un espectáculo. El cuerpo es una marioneta. Por lo tanto, que haya un hilo que se tense, que se rompa o que se suelte no tiene ninguna incidencia sobre el Absoluto. El testimonio de la Onda de Vida les ha sido notificado como importante, no para ustedes, sino para la Onda de Vida ella-misma. Por el contrario, querer interpretar algo más (en sus trayectos y sus efectos) no rima a nada. Como los Ancianos les han dicho, los trayectos son reales. Y si se preguntan los unos a los otros van a reafirmar en los trayectos, pero van a alejarse del Absoluto. No se ocupen más de esto. ¿Es que ustedes se ocupan de saber donde están los uréteres para ir al baño? ¿Es que ustedes se ocupan de saber cómo funciona la marcha, una vez que el aprendizaje está realizado? No, ustedes marchan. Es lo mismo para la Onda de Vida. No confundan el análisis de los mecanismos con la vivencia de los mecanismos. Por otra parte, para analizar un cuerpo, como esto ha sido hecho por la anatomía, es necesario que el cuerpo esté muerto. Este no es el propósito de la Onda de Vida, ¿no es cierto? Por lo tanto cesen de hacer morir lo que es.

Pregunta: ¿Cuando uno siente las vibraciones, puede uno decir:”yo no soy esta vibración”?

Pueden decirlo tantas veces como quieran, ella no desaparecerá nunca. Es cuestión del Abandono del Si, en ese momento. Mejor es, efectivamente, como esto ha sido dicho, de permanecer tranquilos. No ocuparse de nada, el Doble está allí. No se ocupen del Doble. No se ocupen de nada. Hagan lo que tengan que hacer, sin involucrarse, pero haciéndolo. Hablo de las actividades ordinarias o aquellas que son impulsadas por el alma. Ellas no les conciernen más que lo que pasa a nivel de la Vibración. No estamos ya, si se puede decir, en esta etapa allí, última, que precede la desaparición de toda etapa, en un proceso de refutación o de negación o de aceptación. Es en estos momentos lo más importante es efectivamente el Yoga de la Eternidad que puede resumirse así: No hagan nada, permanezcan tranquilos, estén en Paz. Y esto es todo. Ustedes son Absoluto.

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BIDI
7 de Mayo de 2012    

Pregunta: cuando planteo una pregunta, los ¾ del tiempo no comprendo la respuesta.

Bien. Si existen tres cuartos del tiempo que hay una ausencia de comprensión, te queda aún un cuarto de tiempo que hay comprensión. Te responderé que ¿de qué sirve la comprensión? La comprensión es sistemáticamente un acto de la mente que se agarra a una respuesta, sea la que sea y se satisface porque alimenta eso llamado mente. Podemos decir entonces que en esos tres cuartos del tiempo hay la imposibilidad de alimentar tu mente. Y por lo tanto solo pierdes un cuarto de tu tiempo.

Las cuestiones son infinitas. Las respuestas lo son también. Sea en el marco que yo os he propuesto o en el marco de todo interviniente, una cuestión llama a una respuesta, esa respuesta llama a otra cuestión. Así va la vida del ser humano en la ilusión. La ilusión tiene necesidad de reafirmar y se asegura comprendiendo. Comprender no te permitirá jamás vivir lo que sea más allá que en la mente, más allá que en la ilusión. Es necesario precisamente superar y transcender toda comprensión: ir más allá de la comprensión. Es decir que la cuestión llama a una respuesta, que más allá de las palabras que son pronunciadas, más allá de lo que es comprendido o incomprendido, el fin no es jamás alimentar la mente, aunque esto de la impresión y os de el sabor. Lo importante se sitúa en Otro Lugar, más allá de la ilusión. Más allá también de lo que podéis percibir o sentir en la presencia de un participante u otro. Lo importante está exactamente en Otro Lugar. Porque ese Otro Lugar es lo que va a permitir alimentar lo Esencial y no lo mental. Alimentar la mente no alimentará jamás lo Esencial, porque lo Esencial no es jamás mental y no puede ser alimentado por el mismo alimento. Lo Esencial se alimenta de risas y de alegría. No puede de ninguna forma satisfacerse con una explicación lógica que viene de la ilusión y que sirve a la ilusión. Lo Esencial no es pues accesible a cualquier comprensión y yo diría que es preferible dormirse con lo que nosotros decimos, más que hacer funcionar, trabajar a la mente para sacar algo que en definitiva, va a alimentar exclusivamente la mente.

Por supuesto, la comprensión satisface al ego y la personalidad. Porque ese ego y esa personalidad van, sin justa razón, a apropiarse la respuesta y tener un elemento de alimento que refuerza de manera permanente el ego. La comprensión refuerza las creencias, sean las que sean éstas. Las respuestas a las cuestiones y las cuestiones que os planteáis van a alimentar a la mente, a las creencias, a reforzaros o a invalidaros en vuestras propias creencias. Evidentemente, ahí no está el fin de nuestras conversaciones, ni de ninguna conversación concerniente ahí donde estáis y ahí donde nosotros estamos. Ciertamente, las palabras son a menudo, un soporte (y lo sabéis) para vivir una Vibración, una conciencia diferente, nueva. Pero ahí también, os es necesario ir mucho más allá. Por eso, yo os invito a no satisfaceros tanto de una comprensión como de una Vibración sino a transcender todo esto. Así que, yo te diría: haz callar la comprensión, haz callar la Vibración, porque tú no eres ni lo que tú comprendes, no lo que tú Vibras. Ve más allá. Duérmete. Es ahí donde tú eres más eficaz, más activo: no aquí, sino en Otro Lado. Ahora, te recuerdo que tú no eres nada de lo que te es conocido en la ilusión. Tú estás en Otro Lado, a condición de estar plenamente presente, Aquí y Ahora, en este Otro Lado. Es necesario desechar toda culpabilidad, cesar todo juicio sobre el hecho de no comprender o de comprender, porque ninguna satisfacción es real. Ella, una vez más, solo alimenta el ego, la personalidad. No tener preguntas o no tener más cuestiones, ya es volverse a ese Otro Lado. Ya es emprender de alguna forma, un retorno hacia Otro Lado. Desde el instante en que no alimentas más tu propia mente (con preguntas o respuestas), desde el instante en que no alimentas más la Vibración del Sí, entonces los espacios Absolutos, de alguna forma, se preparan a desvelarse, a revelarse para ti.

En el principio de la investigación que os he propuesto, de la refutación, es justamente la negación, si se puede decir, de todo lo que se había comprendido y asimilado hasta el presente que permitirá de alguna forma, hacer desaparecer la máquina infernal que representa el cerebro. Dejando lugar claro, sitio libre, para lo que no es efímero. Yo te invito pues a dormir, porque cuando tú duermes, no están nunca tan cerca de la Verdad y del Centro. Porque, cuando duermes, tú están Aquí y Ahora, en el Absoluto, pero no el aquí y ahora del ego o del Sí. Esto prueba, de manera irrefutable, que en los instantes donde tú eres capaz de superar la comprensión porque, como tú lo dices, tú no has comprendido (es decir en los momentos en que te encuentras en incomprensión), son exactamente esos momentos cuando estás (yo diría de manera supuesta) lo más cerca del Absoluto. Al contrario de lo que te va a susurrar el ego y la personalidad que quieren hacerte creer que comprendiendo las cosas, tú te apropias de un estado o una conciencia nueva. Nada es más falso. Nada está más retorcido. Nada es más ilusorio. Yo te invito entonces a entrar en los cuatro cuartos de las veces, en esta famosa incomprensión.

Por supuesto, la mente y el ego, la personalidad, van a devolver la respuesta en todos los sentidos para intentar comprenderla, asimilarla. Feliz aquél para el que no puede haber la mínima asimilación, porque en ese momento no hay más alimento para el ego y para la mente. Y este alimento sin embargo está ahí. De alguna forma ha sido creado. Esas son las palabras, esas son las Vibraciones que no pueden perderse. No porque no se comprendan, no porque no se escuchen, no se oyen. Lo que se oye, alimentará un día u otro, otra cosa que lo que conoces. Y bendito ese momento en que, precisamente, esa otra cosa te aparezca. Siempre ha estado ahí. Está en el centro de Ti. Es inmóvil, es la ausencia de movimiento. Es permanente, eterna, no conoce de ninguna forma la comprensión, de ninguna forma el ego, de ninguna forma la personalidad. Es precisamente lo que tú pretendes buscar y que tú no puedes buscar y por tanto encontrar. Porque lo que busca es siempre el ego, siempre la personalidad o la ilusión de Sí. Desde el instante en que tú aceptas que no hay nada que buscar y por tanto nada que encontrar, puedo decirte que en ese momento, el fruto está maduro. Muy a menudo, la personalidad, el ego se va a retractar y va a llegar a la nada, al vacío, en una angustia total.

Jamás has estado tan próximo de lo que tú Eres, más allá del ser. Te aconsejo entonces que utilices tus tres cuartas partes de tu tiempo donde no comprendes para dejar oír lo que, en ti, comprende (más allá de las palabras, más allá de la Vibración), porque en ese instante, sales del instante y entras realmente en el Aquí y Ahora. El Aquí y Ahora es necesario para acercarse al instante presente. Pero el instante presente no es el instante eterno. El instante presente es una parada del tiempo, una salida de la linealidad del tiempo que es lo propio y la especificidad del ego y de la mente, acción/reacción. El instante presente hace descubrir Aquí Ahora. El poder del instante presente no debe ser tampoco una propuesta o una finalidad porque el instante presente debe desembocar sobre el instante eterno que no depende de ningún instante presente. La nada, el vacío, la angustia más total de la personalidad y del ego, es ciertamente el signo mayor que el Absoluto se revele. Esta angustia de la personalidad, ese vacío, esa nada, esta pérdida dramática, esta no comprensión, esta violencia misma que puede existir en esos momentos, es ciertamente el instante presente que va a ceder su lugar al instante eterno en el abandono del Sí al no-Sí, al no-ser, al Absoluto que siempre ha estado ahí.

Entiende y acepta que el hecho de buscar, y peor, el hecho de encontrar, solo te alejan del Absoluto. Si tú aceptas esto ( y no hay gran cosa que comprender, te lo aseguro), habrás dado un paso inmenso hacia la inmovilidad, hacia lo que está más allá del vacío, más allá de lo lleno, más allá de mí, más allá de Sí, por tanto en el no-Sí y el no- ser. Y un día, te reirás de ti mismo, te reirás de tu Sí, porque los habrás descubierto, no con cualquier voluntad, no con cualquier comprensión. Pero lo que se habrá entendido habrá obrado. A espaldas de tu consciente, puesto que el Absoluto no tiene nada de consciente. A espaldas de tu Sí, puesto que el no-Sí no tiene nada que ver con el Sí. En definitiva, te agradezco por tu no cuestión porque, precisamente hay un motor que te pone en camino, al menos, lo crees tú, hacia un Absoluto. Porque por supuesto, tú lo has comprendido, no hay ni ruta, ni camino, ni comprensión, ni pregunta. La respuesta que yo formulo no es más que un medio de ser feliz con vosotros, de expresar sobre lo que nada puede ser expresado, es decir el Absoluto. Entended bien que a través de esta frase no hay error de lenguaje, sino una Verdad inmóvil, eterna y absoluta.

Necesitas parar de buscar y de creer que tú vas a encontrar y peor incluso, encontrar. Solo desde el momento en que tú paras la pregunta, desde el instante en que paras de encontrar, desde el instante en que tú no comprendes ya nada, es cuando puede manifestarse lo que siempre ha estado aquí. No antes. Porque la comprensión como el camino, como la ruta, no son, en definitiva más que obstáculos que te impiden vivir, penetrar lo que siempre te ha penetrado: el Absoluto. Como hemos dicho: el Absoluto no es un estado, aun menos una experiencia, aun menos una concienciación, él está aquí. Siempre ha estado aquí. Sea lo que hagas, sea lo que tú vivas (estés vivo o muerto, que tu cuerpo esté aquí o no, que el mundo esté aquí o no), lo que está detrás lo que observa, eres Tú. Pero no tú con un nombre, no tú con una identidad, no tú en tus conocimientos, no tú en tu intelecto, no tú en una historia, sea la que sea, no tú en una relación, sea la que sea. Si tú entiendes lo que digo, y bien, según dónde te sitúes, sea que has comprendido todo, sea que no hayas comprendido nada. Te dejo adivinar lo que es, de alguna forma, preferible para ti. Sabiendo que yo no me dirijo jamás a lo que no hace más que pasar (es decir tu persona, es decir ese Sí adquirido con tanto esfuerzo). Acepta que tú no puedes adquirir que no sea ya. No te pido comprender, sino entender, lo que no tiene estrictamente nada que ver. Si tú entiendes que no hay nada que obtener, tú no puedes poner nada en movimiento, no puedes más que permanecer tranquilo, dejar hacer. Si tú entiendes esto, entonces lo que hay es la nada. Pero ¿quién ve la nada? Vete más allá de aquél que ve la nada. Tú no eres Tú, en el que ve la nada. Ve no demasiado lejos, porque no hay nada que superar, sino vete más a las profundidades, sin descender y sin subir. Deja simplemente que desaparezca lo que has comprendido. Deja aparecer lo que es incomprendido. Y estarás, si puedo decirlo muy próximo. Podemos avanzar. Quedándonos inmóviles.

Pregunta: ¿cuál es la diferencia entre transcendencia y refutación?

Es necesario ya que esos dos términos se apliquen a algo común, para hablar de diferencia. Se habla de diferencia de color de piel cuando se habla de una piel que es blanca o de otra de color. ¿Cuál es el elemento común que existe entre la refutación y la transcendencia? Si no es, pienso, en tu cabeza, que te hace pasar del uno al otro. La refutación es una gimnasia que apunta a hacer desvariar la mente, a enloquecerla de alguna forma, a ahogarla en sus propias certezas, en sus propias creencias para demostrarle y mostrarle que no tienen ningún sentido. La transcendencia evoca muy a menudo, un pasaje de un estado a otro, de un momento que evoca una transformación, una posibilidad de puente del uno al otro. La refutación es todo excepto un puente porque la refutación es una acción inscrita en la ilusión, quebrando la ilusión. La transcendencia está planteada como condición que hay un estado que debe dar otro estado. La refutación no permite pasar de un estado a otro. La refutación suprime todos los estados. Al hacer desaparecer todos los estados, lo que siempre ha estado aquí puede al fin aparecer a aquél que mira, si se puede decir. Y el que mira, en definitiva se va a hacer ese Absoluto. La transcendencia es una dinámica: hay un movimiento aparente, supuesto o real. La refutación apunta a destruir todo movimiento sin esfuerzo, simplemente jugando el juego, de alguna forma, de la mente ilusoria y el juego de la personalidad. La transcendencia y es considerar que hay un pasaje y ya, a menudo, ese pasaje es el del Yo, de la personalidad, al Sí. Pero no hay ninguna transcendencia entre el Sí y el no-Sí. No es posible. No se pasa de un estado al otro. No hay puente. Simplemente, cuando el no-Sí está establecido, en ese momento podéis volver a pasar al Sí y al Yo. Y esto para vosotros que estáis en la forma, se hace un juego, pero es válido en ese sentido. Se puede decir que el puente existe en ese sentido y que realmente, ahí sí, hay transcendencia: del no-Sí hacia el Sí. Eventualmente, del Sí hacia el Yo. Hay transcendencia del Yo hacia el Sí, pero no puede haber transcendencia del Sí al no-Si. No hay puente. El puente solo se construye en el otro sentido. Es un puente de sentido único, pero que permite el doble sentido, después.

La transcendencia por tanto, no puede estar referida al Absoluto. La transcendencia solo concierne al paso del Yo al Sí. El problema del Sí, ya sea el más vasto, es siempre un encierro. Antes de ser el Sí, antes de que este cuerpo exista, antes de que este saco de comida apareciera ¿estaba el Sí aquí? ¿Había una conciencia para observarlo? El Absoluto es todo salvo la conciencia, todo salvo el Sí, todo salvo el Yo, porque el Sí como el Yo son efímeros. No puede existir transcendencia, en este sentido. La transcendencia es útil para aquél que quiere pasar del Yo al Sí. Pero esta transcendencia no puede ir más adelante, de ninguna manera, en el paso del Sí al no-Sí, puesto que no hay pasaje. Esto reúne la problemática de la cuestión y de la respuesta. Mientras que busquéis un pasaje (que no existe), mientras que consideréis una transcendencia, hay (sobreentendido, en vosotros) la necesidad de persistencia en una identidad, sea limitada como el Yo, o vasta como el Sí. Pero vosotros no sois una identidad, aun menos una historia, sea la quesea esa historia, porque la historia se desarrolla en la Ilusión. Vosotros estáis más allá de cualquier historia o de cualquier transcendencia. No podéis llegar adoptando tales puntos de vista. Porque no sabéis, no tenéis ninguna conciencia de lo era antes ese saco de alimento, e incluso si conocéis otros sacos de alimento que eran supuestamente vosotros, antes, en otras vidas, ¿dónde estabais vosotros entre los dos sacos de alimento? ¿Qué hacíais? Si tenéis la respuesta a esto, la respuesta entonces es verdadera. Pero todo lo que suponíais antes es falso.

La refutación es aceptar servirse del útil que cree siempre tener razón para mostrarle que no tiene razón, que no hay ninguna lógica en la razón, que esta lógica solo puede servir en la ilusión para mantener la ilusión, para conservar la ilusión, para nutrir el ego o alimentar el Sí. Pero el Absoluto no puede ser alimentado por esto. Yo diría que lo sofoca un poco más, que lo ahoga un poco más. Recordad: el Yo, el Sí, harán todo lo que está en su poder para que jamás estéis inmóviles, para que jamás se viva el Absoluto. Solo hay la refutación. No hay ninguna meditación, ninguna espiritualidad, ninguna Vibración que pueda conduciros al no Ser. Cierto, esta transcendencia del Yo al Sí, en los primeros tiempos es útil (o sea, incluso indispensable porque va a reafirmar el Yo, el Si), demuestra que el Yo es ilusorio. ¿Pero quién va a demostrar que el Yo es ilusorio? Nadie, porque el Yo no está más ahí cuando el Sí está. Hace falta pues, no transcender sino hacer callar todo lo que es el Sí. Pero ese hacer callar no puede realizarse ahí donde vosotros consideráis estar. De ninguna forma. Esta transcendencia, así llamada, no es de hecho más que la refutación que permite socavar los fundamentos del Yo y del Sí, creando (y el término es exacto) un corto circuito. ¿Qué es un corto circuito? Es justamente lo que no sigue el circuito natural y lo hace cortocircuitar, lo que no sirve de nada.

La refutación es servirse (de alguna forma, en el ejemplo que he dado) de corriente existente, de esta vitalidad efímera sostenida por el cuerpo de alimento (cualesquiera que sean los nombres sabios que empleéis: chakra Kundalini, Êtreté), para hacerlo cortocircuitar. En ese momento, la refutación os va a hacer desembocar sobre lo que es real porque comprended que lo real no puede cambiar, porque si cambia, no es real. Lo real es inmóvil. No hay nada que hacer con el mundo, nada que hacer con vosotros, con vuestra historia, con cualquier historia. Y vosotros sois esto. Nada más. Y por tanto si tú planteas calmadamente esta refutación, tú comprenderás que no hay nada que buscar ni encontrar porque todo ha estado siempre ahí.

Pero es necesario cesar todos los Yo, todos los Sí, todas las parodias de espiritualidad. Incluso la Alegría, que tan útil ha sido en vuestro camino, debe ser transcendido pero no puede ser transcendido. Es de hecho, el reír del Absoluto que hace el pasaje, pero no en el otro sentido. En este sentido y solamente en este. Entonces, si tú te ríes de ti, si tú ríes de tu Sí, si tú te ríes de todo, primero esto te va a angustiar, porque la espiritualidad, es algo serio ¿no? Se habla de eternidad, se habla de permanencia, en inmanencia, de transcendencia. Pero es necesario reírse de todo esto. Porque eso cambia y mientras algo cambia, no es real. Y tú mismo cambias todas las mañanas, entonces esto no es real. Y tú mismo cambias todas las mañanas, entonces no es real. Es el ego que te va a hacer creer eso, que a aportar una sustancia a eso que es irreal. Lo real no puede cambiar. Es Absoluto. Todo lo que tú manifiestas cambia: tu humor, tu físico, el que observa.

Si puedo expresarme así, vete hacia el vacío, vete hacia lo que tu ego llama la nada. Y encontrarás lo que está lleno, lo que no se mueve, lo que no cambia. Esto siempre ha estado ahí y tú Eres eso. Tú descubrirás entonces que no tienes que gargarizarte de Amor o de Luz porque es muy exactamente lo que tú Eres, y no Eres nada más. Si tu consideras la Luz o el Amor como externos a ti, como una propuesta, como una búsqueda, no podrás encontrarlos jamás. Solo podrás verlas, porque estás distanciado y separado de lo que tú Eres, en lo real. Tú tienes que Ser justamente eso, en el no-Ser, en el no-Sí. ¿Quieres ser feliz? No hay otra cosa para ser feliz. Todo lo demás solo pasa. Incluso la Alegría. Incluso la Kundalini. Incluso los chakras. ¿En qué se convierten los chakras cuando mueres? ¿En qué se convierte la Kundalini cuando mueres? ¿Puedes llevarte tu Kundalini al otro lado? ¿Qué te llevas? ¿Te vas a llevar tus recuerdos? ¿Vas a llevarte tu historia? todo esto cambia. No es real. Y tú Eres real.

Refuta y verás lo que pasa y quién ha estado siempre ahí. Transciende si tú quieres, pero sobre todo refuta. Transcender no basta. Refutar basta, totalmente. Permanece tranquilo. Aprende a permanecer tranquilo. Lo que vosotros denomináis espiritualidad os fatiga más que otra cosa. Dad gracias incluso, a no comprender. Dad gracias, incluso aquellos que no han vivido el Sí, porque el campo es libre para lo real y para el no-Sí. No se accede al no-Sí a partir del Sí, aunque sea una etapa que parece real. El no-Sí no tiene nada que ver con el Sí y aun menos con el Yo. La Fuente sale del Absoluto. El Absoluto contiene la Fuente. La Fuente no contiene el Absoluto, aunque el Absoluto está presente en la Fuente. No puede ser de otra forma. Igual que tu Yo se hace posible por el Absoluto. Y él no lo sabe. Si tú refutas así, de esta manera, tus progresos (si es que se puede hablar de progreso) serán fulminantes. Pero acuérdate que el ego va a hacer cualquier cosa para decirte que es estúpido, mientras que es él, el que es estúpido. No concedas ninguna importancia a lo que pasa. Y tú por cierto no haces más que pasar. Date cuenta de esta absurdez. Lo que tú Eres es Absoluto. El error es creer que este cuerpo, esta historia, este camino, son el Absoluto. El Absoluto permite esto. Si no hubiera Absoluto, no habría Yo, ni historia, nada. Ahora no hay nada. Todo lo más la percepción de la nada, de la angustia, pero incluso esta angustia es soportada por el Absoluto. Sin Absoluto, no hay angustia. Pero todo esto hay que refutarlo. Porque si yo te pido transcender una angustia ¿cómo lo vas a hacer?

Pregunta: ¿la compasión del corazón (por oposición a la compasión de la cabeza y la voluntad de Bien) puede tender al Abandono?

Jamás. Es imposible. Porque la compasión depende siempre de la personalidad o de Sí. La compasión es ejercida hacia alguna cosa que es considerada como exterior. El objeto de la compasión es una proyección. La compasión conduce al Sí, pero jamás al no-Sí. Porque la compasión, acción del Corazón o de la cabeza, no cambia nada. De igual forma que manifestar el Amor, dar Amor, no es Ser el Amor. Vosotros no proyectáis más que lo que falta. El Absoluto no carece de nada. Y por tanto, vosotros Sois Absoluto. Manifestar o ejercer una compasión de Corazón os sitúa, de manera permanente, en la ilusión, porque mantenéis algo exterior: estáis vosotros, está el otro. Y vosotros manifestáis una compasión, hacia una situación, hacia un ser. Está justificado mientras que sois tributarios de la Dualidad, de la Acción/Reacción. La voluntad de Bien, como la compasión, solo es el último recurso de la Dualidad, que os hace creer que estáis en un camino justo, pero mantiene permanentemente la distancia entre vosotros y el otro. No hay vosotros. No hay más otro. Es una ilusión. ¿Cómo algo que se ha manifestado en la ilusión podría conducir a cualquier Abandono? ¿Quién os lo ha dicho? ¿Quién ha dado testimonio? Vosotros Sois Amor. Vosotros Sois la compasión. Pero si ejercéis una compasión ponéis distancia: no estáis ya en el Centro, no sois Absoluto. Por supuesto que es preferible ejercer la compasión que matar. Pero en ese preferible, hay siempre una situación dentro de la ilusión. Una ilusión más agradable, pero siempre una ilusión. Ninguna ilusión puede haceros acceder a lo Verdadero, a lo Real. Mientras que actuéis en la ilusión (y yo diría, incluso, sobre todo si estáis persuadidos de que sois un ser compasivo, amante, caritativo, no moveréis una jota de la ilusión y estaréis muy lejos del Absoluto.

El no-Ser no tiene nada que ver con el Ser, cualquiera que sea el Ser, sea lo que manifieste el Ser. Un Ser que ha pasado por la Tierra os ha dicho: “vosotros no sois de este mundo”. Entonces, lo que ejercéis en este mundo, poniendo vuestra Conciencia, os mantiene en el mundo. Incluso esto hay que refutarlo. El mundo no tiene más legitimidad que tú, que tu historia, que una compasión cualquiera. La compasión es una manifestación alterada de lo que tú Eres, que te hace considerar al otro como sujeto de compasión. Deja caer todo esto. Tú no tienes necesidad de esto. No existe solución de continuidad. Creer o hacer creer que, porque tú eres compasivo, vas a salir de este mundo, es falso. O si no, haría falta que toda tu vida fuera compasión y que tú seas compasivo ante la hormiga como ante el elefante o ante un enemigo. Porque mostrarías en ese momento, que tu compasión no es dependiente de las circunstancias o del objeto de la compasión. Este no es nunca el caso, por supuesto. Recuerda lo que he respondido justo antes: no hay puente, no hay continuidad, en este sentido. Pero si tú eres Absoluto, por supuesto que podrás compadecerte. Pero tú no interferirás más en el mundo, en lo que cree aun ser otro, separado, dividido. ¿Cómo quieres ver el engranaje si tienes un dedo en el engranaje, si tú eres un rodamiento, incluso? La compasión es loable, pero loable en el sentido de la moral. En el sentido espiritual, no es Absoluto. Necesitas superar esto, refutándolo, también. No te pido que seas malo, tampoco. Simplemente te pido ver que no eres ni lo uno, ni lo otro. Es propio del ego, creer que va a persistir. Es propio de lo efímero hacerte creer que es eterno. Es propio de lo falso hacerte creer que es verdad. No existe ninguna satisfacción abriéndote las puestas del Cielo, porque no hay Cielo. No hay tampoco Infierno. Solo hay proyección, fuera del Absoluto, que se cree autónomo y que cree que es posible mantener lo efímero siempre volviendo al Absoluto. No hay continuidad. Tú eres Amor.

Expresar la compasión es una proyección del Amor. Una vez más, es más agradable vivir y sentir la compasión que otra cosa. Pero incluso sentir esto no te conducirá jamás al Absoluto. Es más agradable tener una personalidad compasiva que una personalidad paranoica. Pero es siempre una personalidad. Es siempre lo efímero que acompaña un saco de comida. Contrariamente a lo que se puede imaginar no porque tu saco de comida tenga una compasión que expresar cara a otro saco de comida, afirmando que tú ves más allá del saco de comida, vas realmente a creer que esto puede ser verdad. Es una ilusión. El otro no tiene más sustancia que tú. Es la personalidad que quiere transformarse la que habla de compasión. Es el Sí el que habla de compasión y de identificación a los modelos espirituales: el Cristo, Buda, Krishna, paso y los mejores. Pero ¿puedes decirme dónde están los profetas hoy? ¿Puedes decirme donde estoy yo, sin venir a mí? No. Tú no puedes más que proyectar una ideal, una conducta. Pero tú no eres el ideal. Tú no eres la conducta. Olvida todo eso. Refuta todo eso. Tú Eres Absoluto. Si fueras capaz en cada respiración, de llenarte de ese Real, te volverías lo que Eres, muy rápidamente. En lugar de eso, recorres de vida en vida, de saco de comida en saco de comida, corriendo detrás de cada cosa que no puedes atrapar jamás. Es como el asno delante del que se ha puesto una zanahoria en el extremo del bastón. ¿Comprendes la imagen? No hay asno. No hay zanahoria. Es una proyección. No tiene existencia, ni sustancia. Está inscrito en un tiempo que es limitado por el nacimiento y por la muerte. ¿Qué vas a hacer de tu compasión del otro lado? ¿Un pasaporte? No será reconocido.

Pregunta: ¿el Absoluto, es por tanto el Todo, sin forma, sin identidad, sin Conciencia: la nada?

No. El que dice eso es la personalidad. La personalidad te va a hacer creer que el Absoluto es la nada y tanto mejor. Pero no es la nada. Es la nada para la personalidad, para el ego. Es el ego que está atado a esta noción de vacío. La nada es la última marcha (si puedo expresarlo así) que precede al Absoluto. Para el Absoluto, eres tú, la nada. Porque tú eres un saco de comida, nada más. Este cuerpo muerto, hagas lo que hagas y digas lo que digas. Es una certeza. Entonces tú vuelves a la nada. Lo que desaparece, es este cuerpo, esta Conciencia. Entonces, desde tu punto de vista, el Absoluto es la nada. Yo te responde que, desde el punto de vista del Absoluto, eres tú, la nada. Tú no tienes ninguna consistencia. Es el ego que te hace creer que tú eres algo y que necesitas realizar el Sí. Acuérdate: el Absoluto te es desconocido. Desconocido no quiere decir la nada. Por el contrario, sí, tú eres la nada porque tú no eres Absoluto. Tú no puedes hablar de lo que no conoces. Tú no puedes captarlo. Tú no puedes comprenderlo. Tú no puedes más que vivirlo. Pero los guarda fuegos son muchos. El ego va a decirte que es la nada. El ego te dirá: « no es verdad ». Porque tú sabes tú historia, porque tú conoces tu espiritualidad, porque tú sabes lo que es falso y crees que es verdad.

Tú solo eres un ser de creencias. Tú te apoyas en creencias, tú te apoyas en arenas movedizas que desaparecerán al mismo tiempo que tú. Lo que yo te propongo es refutar esto. No te plantees la cuestión de lo que hay detrás. Tú no puedes saberlo, tú no puedes vivirlo, mientras que no lo hayas refutado. Entonces tú puedes hacer todos los juicios sobre el Absoluto, decir: “es la nada, es la nulidad, es el vacío”. Pero tú no tienes, no obstante, ninguna experiencia. Si no, jamás podrías decir esto. Incluso las palabras que empleas, muestran bien que estás en la ilusión y que tu suposición es falsa. El Absoluto no es el vacío: es también, el vacío. El Absoluto no es la nada: es también, la nada. La personalidad no será jamás Absoluta porque es efímera y cambia. La personalidad no conoce la Alegría, porque la alegría alterna siempre con el sufrimiento. Porque hay necesidades, deseos (espirituales, como físicos, como psicológicos). El Absoluto no tiene deseos, ni necesidades. Es Real. Tú eres irreal. Y lo irreal pretende conocer lo Real. Es imposible. Se hace una representación a partir de un punto de vista que es falso. La representación solo puede ser falsa. Acuérdate: lo Desconocido no puede ser conocido por ti. Porque tú (más allá de este saco, más allá de tus reivindicaciones), tú Eres esto. Hay que cesar toda proyección. Hay que cesar toda suposición, toda creencia. El Absoluto no es una creencia. No es una creencia. No es tampoco una suposición. Es Real, lo que no cambia jamás, lo que estaba antes que tú fueras o que aparecieses en este mundo.

Este mundo no es Absoluto: cambia. Para el Absoluto, no existe. El mundo no es más que un defecto en la pureza del no-Ser, en la Transparencia del no-Ser, del Absoluto. Mientras que tú pienses a la inversa, te condenas tú mismo a permanecer limitado y prendiendo buscar lo Ilimitado. Si tú buscas lo que sea, es que tú admites y piensas que tú estás vacío. Si no, ¿por qué buscar llenar lo que sea de Alegría o de espiritualidad? El Absoluto no busca nada. No puede buscar. No puede encontrar nada. Eres tú el que espera encontrar. Eres tú el que busca. Pero tú no puedes encontrar, ni buscar, lo que tú Eres. Porque tú Eres. Realiza la estupidez de la proposición: tú Eres el Amor y tú buscas el Amor. Tú no puedes buscar lo que Eres. Y si tú no sientes el Amor, esto prueba que eres tú el que te consideras, aunque no lo desees, como vacío. La nada es lo efímero. Este cuerpo es efímero. La nada, es tú, en esta apariencia, pero no tú en lo que Eres, más allá de cualquier ser, de cualquier historia. Reflexiona: ¿quién plantea la cuestión, aunque la personalidad es el relevo? ¿Quién supone? ¿Quién cree? ¿Quién se proyecta? ¿Quién imagina? ciertamente no lo Real. Sin, justamente, lo que está vacío y tiene necesidad de llenarse o cree deber llenarse, porque no se ha reconocido. Tú no sabes quién Eres, mientras creas saber quién Eres. Porque los elementos que tú llamas el conocimiento, incluso de ti, no están en función más que de juicios y creencias. Tú no te apoyas en nada eterno, nada real, mientras que seas tributario, de una manera o de otras, las circunstancias de este mundo. Cuando duermes, el mundo no existe más, para ti. Y sin embargo, tú estás seguro de levantarte por la mañana y encontrar el mundo. ¿Quién te lo ha dicho? Es un cierto número de experiencias ligadas a tus años a tus días que te hace suponer que es verdad. Es verdad hasta el momento en que esto no será ya verdad. Imagina que tú mueres durante el sueño. ¿Existirá el mundo mañana? No. Entonces, te duermes con una certeza que proviene de una creencia, pero no de la Verdad. Lo Real no tiene nada que ver con el mundo. Es el mundo lo que está vacío. Es el mundo lo que es la nada. Es Maya. Y todo lo que está dentro de Maya. Salvo tú. Pero no tú en lo que es limitado, no tú en esta historia, este cuerpo, esta vida. Pero me dirijo a ti, lo Real. Mientras que creas que el Absoluto es la nada, puedes estar seguro y cierto que lo que susurra esto es tu mente y nada más. ¿Vas a creer lo que te dice tu mente? Te dice que el día va a amanecer mañana. ¿Estás seguro? No es la repetición del día y del número de días de tus años que te da la certeza. Ces una creencia. Toda creencia cesa un día. Incluso los científicos dicen que este mundo cesará en millones de años. No es pues permanente, aunque te dé a escala de tu vida, efímera, una impresión de permanencia. Nada es permanente en la ilusión. Nada es real. El Absoluto es lo único Real. Refuta el mundo, pero no proyectes la nada sobre el Absoluto, porque es el mundo la nada. Se aniquila, por cierto, desde que cierras los ojos y duermes. Solo la creencia en la persistencia te hace dormir sin angustia, sin miedo.

Pregunta : Si siento un miedo del que no conozco necesariamente la causa, la actitud correcta es refutar la persona que aprueba este miedo, la persona que se adhiere a su historia y después dejar ser esta sensación de miedo sin prestarle atención?

El miedo, ya, es una secreción de moléculas. No tiene más consistencia que el peso que tú le des. Querer conocer la causa no sirve de nada porque incluso si la causa es identificada, puedes creer que el miedo va a desaparecer. A menudo esto nunca es el caso. El miedo no es más que ignorancia, no de una causa, sino de lo que Eres. Lo que aprueba el miedo, es lo efímero de la persona. ¿Esto qué quiere decir? Que si tú expresas que tu persona siente miedo, eso quiere decir simplemente que la persona existe y que ella tiene pesos, puesto que llegan a perturbarte. ¿Es que el hecho de negar el miedo será suficiente? No. ¿Es que el hecho de refutarlo va a ser suficiente? No. ¿Es que el hecho de refutar la persona que siente el miedo, es suficiente? No. Entonces, considera que el miedo no tiene más existencia que la persona, que un miedo (si lo has observado, y te lo dices a ti mismo) solo pasa o aparece y desaparece. Incluso si es intensa, ninguna emoción puede durar. Puede reproducirse, pero se desvanece por sí misma. No hace falta por lo tanto nutrir el miedo. Esto no quiere decir negarlo, no verlo, lo he dicho bien: no nutrirlo. Desde que tú observas el miedo, lo nutres. De la misma manera que el mental: dar atención al miedo le da peso.

Entonces por supuesto, existen los medios, en el mental, de evitar el miedo, de combatirlo, de identificarlo en cuanto a su causa. Pero inevitablemente, incluso si esto hace bien, esto refuerza la persona. Esto perpetúa la ilusión, perpetúa las creencias. El primer paso, si hay avances, es salir del yo, establecer la Conciencia en otro punto de vista, el del Sí y quizá también del no-Sí, desde que tú aceptes ver el miedo (no de la negación o de la refutación) por lo que es, es decir una secreción química. No vas a decirme que tú eres una secreción química. El miedo es una emoción. Es también una reacción a una suposición, a una historia.

Todo el principio de este mundo, es de hacerlos adherirse a vuestras historias, emociones, suposiciones, creencias. Pero no eres nada de todo esto.

Por supuesto, no es que cuando ven el miedo van a decir: “yo no soy el miedo” que este va a desaparecer. Pero benefíciate de los momentos donde el miedo te deja tranquilo para Vivir que tú no eres esta historia y esta persona y que este saco de alimentos, que tú habitas no tiene necesidad de ti para vivir. El solo tiene necesidad de alimentos, de ser nutrido. Pero no de otra clase de alimento. El miedo no es más que una secreción de este saco, como la tristeza, como la angustia. Esto son las suposiciones, las construcciones efímeras que no tienen Realidad, ninguna Verdad. Allí también, cuando el miedo está allí, si tu llegas a mantenerte tranquilo (esta vez mas allá de la refutación, más allá de la identificación), si te colocas en el que observa lo que se desarrolla, constatarás que el miedo tiene menos control sobre ti, en lo que tú eres. Y muy rápidamente, una emoción, como una enfermedad, podrá concernir a este cuerpo, a esta personalidad, pero tú, tu no estarás ya preocupado.

El problema es que, cuando el cuerpo está bien, no tienes ningún problema para no ser este cuerpo e incluso para escapar por otras creencias. Y el día donde el cuerpo no está bien, qué es lo que hacen: están enfermos. ¿Esto qué significa? Quiere decir que están identificados a este cuerpo, a tal punto que tienen miedo de perderlo. El miedo de la muerte, todos los miedos se derivan de esto. Porque tienen miedo de lo desconocido, de la nada, porque no conocen el Absoluto. Ser Absoluto, es no preocuparse de este cuerpo. De nutrirlo, de mantenerlo, pero no estar identificado, de alguna manera. Que el esté en buena salud o en artículo mortis, no es ustedes Si el miedo se manifiesta, es que están apegados a este cuerpo, a este saco. Creen ser este saco. Todo miedo viene de allí. Incluso si hablan de las creencias en el más allá, incluso si hablan de la experiencia mística, no están desapegados de la ilusión, de lo efímero. No aceptan lo efímero porque la personalidad se cree eterna, ella se cree Real. Pero la enfermedad viene a demostrar lo contrario, la muerte también, de manera aún más fuerte.

Entonces van a decirme: ¿Y el sufrimiento? Pero el sufrimiento no es más que la concreción del miedo. El miedo de perder, el miedo de fracasar, miedo de morir, miedo de sufrir, incluso. Y esto hace un rizo. Y creen ser esto. Están identificados a lo que temen: la muerte, el sufrimiento y el miedo. ¿Cómo pueden salir de esto? Simplemente admitiendo que no son esto. Por otra parte, que pasa en los sufrimientos, los más intensos: ustedes quieren desaparecer, quieren reunirse a la nada, para no ver el sufrimiento, el miedo, la enfermedad y la muerte. Pero el día donde la muerte llega verdaderamente, ¿qué es lo que dicen?: “Quiero vivir”. Están en el Maya de sus creencias espirituales.

El Absoluto no puede entrar en este juego. El sabe que no es el cuerpo, no como una creencia, sino como una vivencia, Real. Mientras que haya la creencia en una persona, hay el miedo, hay el sufrimiento, y hay el miedo de la muerte. Ustedes no son esta persona. No hay nada a encontrar. Solo a establecerse en el no-Ser, en el no-Si, en el Real y todo el resto solo pasará. Y todo lo que pasa no es real y no tiene ningún peso. Si tiene peso es por ustedes, es que ustedes no están Liberados. ¿Qué esperan para liberarse? Esto no es un objetivo que esté en el tiempo. Mientras que crean que están inscritos en el tiempo para Liberarse, es la personalidad que se expresa. El Absoluto nada tiene que hacer del tiempo. El siempre ha estado allí. El siempre estará allí, lo que sea que ustedes devengan. El miedo no hace más que expresar un apego a la persona, es decir que, algún lugar, ustedes han dando el peso a la persona, consistencia y se sienten atrapados, tributarios de una persona que no existe.

Cambien de punto de vista. Salgan del teatro. No hay teatro. No hay mas persona que el miedo. No hay mundo. Ustedes Son el Amor. Ustedes Son el Absoluto, de toda eternidad. Ustedes son (como dicen algunas gentes) un sueño, o una pesadilla para otros. Pero ni el sueño ni la pesadilla duran. No la nutran. Ustedes son el Amor y el Absoluto. Esto es simple. A tal grado simple que el ego va a decirles que no es verdadero. Desde su punto de vista esto no es verdadero. ¿Desde cual punto de vista se colocan ustedes? ¿El del Amor o el de la persona? ¿El de la emoción o el del Amor? Tomen consciencia de esto y sobrepásenlo. No se apeguen de nada. Ustedes son el Absoluto. No dependan de nada. El Absoluto no depende de nada. Ocúpense de lo que pide este cuerpo, pero no sean el. Ocúpense de lo que les pide esta vida, háganlo, pero no son esta vida. ¿Quién les dice que están obligados de estar plenamente en lo que hacen? La única forma de esta plenamente en lo que hacen, es entender que no son lo que hacen. Todo el resto no es más que una implicación de la personalidad y del ego. Siempre. Y es permanente, dando una impresión de que es real. Pero ustedes saben muy bien que toda tarea se detiene, que toda relación se detiene, o en todo caso, es detenida por la muerte, al final. Por lo tanto esto no tiene ningún sentido. Pretender querer hacer bien las cosas no es más que un apego más a la personalidad y, por supuesto cuando hay este apego, hay el miedo: miedo de hacerlo mal, miedo de olvidar, miedo de fallar. Ustedes no son el miedo. El miedo es una secreción de este cuerpo de alimentos. Ustedes lo creen simplemente porque están sujetos a sus dictados, a sus deseos, a sus creencias, a sus ilusiones. Y así es como nació el apego a lo ilusorio. Supérenlo, no son nada de esto.

Pregunta: ¿La Refutación basta para crear el vacío necesario para el surgimiento de la Onda de Vida en una estructura disfuncional?

Por lo tanto, tú has hecho un vínculo entre la Onda de Vida y el Absoluto, entre la refutación y la Onda de Vida. Yo preciso que la Onda de Vida nace en los pies del gurú: el gurú eres tú. La Onda de Vida llega en las zonas donde están inscritas las dudas y los miedos, las de la personalidad apegada a ella misma, a su persistencia, a su subsistencia. Es en este nivel que se sitúa la refutación y no para hablar adecuadamente de la Onda de Vida ella misma, sino más bien arriba en lo que es llamado los chakras que pertenecen a lo ilusorio, a lo efímero, a este cuerpo. Es por lo tanto a este nivel que se sitúan los obstáculos inscritos efectivamente en los miedos. Ahora, la pregunta que surge es saber si alguien que ha sido amputado de ambas piernas podría ver nacer la Onda de Vida, ya que no tiene pies. La respuesta es sí. La Onda de Vida no tiene que ver con las estructuras existentes (funcionales o disfuncionales) o no existentes. La Onda de Vida nacerá simplemente en el lugar donde comience el cuerpo, lo más bajo. Si no hay pierna y quedan los muslos, nacerá allí en ese nivel. El principio de refutación no permite a la Onda de Vida nacer, pero permite quitar los obstáculos existentes a ese nivel. La refutación no puede de ninguna manera hacer nacer la Onda de Vida. La Onda de Vida aparece ella misma, puesto que es algo que no tiene que hacer nada de vuestra voluntad, de vuestra persona, de vuestro cuerpo, incluso si eso nace a nivel de los pies (que es una parte del cuerpo). La Onda de Vida nace simplemente en el punto más bajo situado, presente, puesto que en la Tierra esto viene desde lo más profundo de la Tierra.

La refutación no concierne más que a lo que está inscrito en la personalidad y su construcción: el aspecto ilusorio que es hacerles creer en muchas cosas, en un conjunto de cosas que no tienen substancia, que no son reales. La Onda de Vida se detiene, simplemente, en función de los obstáculos encontrados. Si no hay obstáculo, la Onda de Vida se apresura. Ella recorre este cuerpo ilusorio. Y es la Onda de Vida, ella misma, que efectivamente pone fin a lo ilusorio. Porque, es ella la que permite el acceso al Absoluto. Estos son los obstáculos colocados sobre su ruta que, de alguna manera, deben ser levantados por la refutación. No existe ninguna estructura disfuncional que sea una causa para que la Onda de Vida no remonte. La única cosa disfuncional, es el conjunto de creencias y de apegos a este cuerpo. Estuviera intacto o baldado no cambia nada. Aquí el complemento de respuesta que puedo darte. No hay nada más que pueda decirte ya que el resto ha sido dicho.

Pregunta: ¿El pasaje de la Puerta Estrecha (punto OD del pecho) es siempre doloroso?

El hecho de que haya un dolor, a este nivel, quiere decir que tu conciencia está puesta sobre el cuerpo. Por supuesto que estas Puertas les han sido comunicadas. El Manto Azul de la Gracia, la Onda de Vida, el Pasaje de las Puertas y el balanceo de esta Puerta no se realizan en definitiva, solo si sueltan conocimiento en relación a vuestro propio cuerpo. Es decir, como había dicho, si se olvidan de la Vibración, si se olvidan del cuerpo, no como una negación, sino más bien como una conciencia real de que no son este cuerpo, de que no son lo que se desarrolla y que incluso los marcadores, dolorosos o no, que frecuentemente son los más constantes, no deben afectarlos, porque si ponen su consciencia sobre el dolor, le dan peso. Como se ha dicho de la Onda de Vida: No se ocupen más. El Manto Azul de la Gracia actúa más arriba, pero en total sincronicidad porque el punto OD representa lo que es llamado el elemento Tierra, inscrito al nivel de vuestros pies. La Tierra es dolor. Este cuerpo es dolor porque el está basado sobre el principio de resistencia, sobre la dualidad, sobre lo que ustedes llaman fisiología, con las necesidades. Todo lo que expresa una necesidad es doloroso, sobre este mundo. Aquí, el dolor traduce el Pasaje: este Pasaje (que no es uno), la Puerta Estrecha, donde no hay solución de continuidad, en este sentido. Así pues, lo que puedo aconsejarte es de no acordar crédito a lo que te dice tu cuerpo. Diviértete, ríe, no te ocupes de este cuerpo. No están ya en las etapas previas que han sido construidas por los Ancianos, que eran realizar el Sí Hoy tienen que deshacerse de esto.

Por lo tanto abandonen el Si para ser el no-Si. No deben ya dar importancia lo que pasa en el Sí. Eso no quiere decir negar, este tiempo, sino sobrepasarlo. No quedarse fijos sobre lo efímero. La Alegría del Corazón, el Samadhi, el Kundalini, las chakras son una ilusión para el Absoluto. Esto no significa que no existan, sobre un cierto plano, más bien sutil que el cuerpo ordinario. Pero es necesario también sobrepasar esto. La única forma de sobrepasarlo, es de no ocuparse. La única cosa que tienen para ocuparse es refutar las dudas y los miedos. El punto OD, como ustedes lo llaman, la Puerta OD, es sensible. Representa lo que queda de apegos a la persona, a lo espiritual, a la materia, a los vínculos, a los apegos que fueron parte de toda vida. No encontrando obstáculos más sube la Onda de Vida (a nivel de lo que llama los dos primeros chakras), la Onda de Vida no se detiene sobre los chakras inferiores. La Onda de Vida va a ganar el corazón, de allí a ganar los miembros, enseguida ganar la cabeza y la Onda de vida va a recorrer el conjunto del cuerpo. En ese momento saben que alguna cosa recorre el cuerpo pero no son la Onda de vida porque la observan. En un momento dado, cesan de observar. En un momento dado devienen esta Onda de Vida, no son ya el cuerpo. No hay ya punto de vista en el cuerpo, hay un punto de vista en la Onda de Vida. Y Allí, en ese momento ustedes son Absoluto, no antes. Todo punto doloroso, no necesariamente expresa una duda o un miedo, en sentido de los dos primeros chakras, sino más bien un apego global a la persona, a vuestra persona, a vuestra historia. Nosotros no estamos ya en la duda y el miedo, sino en un problema de apego, que es diferente. Pero solucionar la problemática finalmente es la misma cosa: sobrepasen esto, ustedes no son esto.

A medida que las resistencias (ambas cuestiones de las dudas que de los miedos o aún, como en este ejemplo, de os apegos a la persona) se vuelven menos presentes, la Onda de Vida gana en potencia. Ustedes son aún observador y en un momento ya no observan: se han convertido en la Onda de Vida. En ese momento, el Absoluto está allí. Nada ya puede limitarlo, ya nada puede inhibirlo. Ustedes ya no están apegados, no son ya la duda, no son ya el miedo. Ustedes son Absolutos. Son el Amor y la esencia del Amor. El mundo está en ustedes porque el mundo no existe. Ustedes son el mundo y más allá del mundo. Ustedes son, por supuesto más allá del Sí. No hay ya sentido de la historia. Ustedes juegan el rol, pero saben que juegan un rol. Saben que no son este rol, no como una creencia, sino como una vivencia total y real. En ese momento, son Liberados vivientes, y en ese momento, pueden jugar: pueden ser la persona, pueden ser el Si, pueden ser el no Sí. Recorren libremente el conjunto de la gama posible sobre este mundo, ya que son una forma. No son esta forma, pero juegan en esta forma. Esto no es similar que a estar identificado formal y totalmente a esta forma. Esto no es solamente una cuestión de punto de vista, aun menos de creencia, sino de vivencia, más allá de la experiencia incluso si dirigen las experiencias. El que no está Liberado, tiene miedo. El que no está Liberado está en la duda. Expresara en uno u otro momento, una dualidad bajo una forma u bajo otra. El Liberado no tiene duda, no tiene miedo porque el sabe que está en una persona, pero que el no es esta persona. El sabe porque el lo vive y no porque lo crea. El ha devenido en un momento dado, la Onda de Vida. El es la Beatitud más allá del Samadhi. El es la Alegría más allá de la Alegría, lo que nosotros tenemos tendencia a llamar el reír, pero no es la risa sardónica o crítica, sino el reír del Absoluto, que es verdaderamente contrario al reír que se burla. Así pues, vivir la Onda de Vida, ondular en la Onda de Vida, efectivamente confiere Absoluto. Una vez Absoluto, el puente está establecido, lo desconocido es convertido en conocido.

Dado que es experimentado y allí, pasan de uno al otro sin ningún problema. Si el miedo aparece, retírense del miedo. No son tributarios de nada, vean claro, ustedes están fuera de la ilusión, incluso si el cuerpo de ilusión está aún allí. Ustedes no están ya afectados por lo que llegue a este cuerpo, a este mundo, como a esta Vida. Son ligeros porque están Liberados. En este momento, incluso si existe un sufrimiento que se manifieste en un momento dado, incluso sobre una Puerta, eso no significa una escena retrospectiva, puesto que no están ya identificados a esta Puerta o a este chakra, de la misma forma que no son ya la duda y el miedo. Así pues, sírvete del punto de apoyo que representa la manifestación de la quemadura o del dolor, para concebir y vivir que tú no eres ya este dolor y todo pasará bien.

Pregunta: ¿El Absoluto puede actualizarse en este cuerpo mientras que el Si no haya sido realizado?

Si. Así como he dicho, esto mismo hoy, muy fácil. El principio de la Unidad, el principio del Absoluto, se construye por las refutaciones sucesivas, de ilusiones sucesivas construidas en el tiempo. Y por lo tanto, el Si ha podido ser considerado, con razón, como una etapa. Hoy, esto no es el caso. ¿Por qué? Porque la Tierra está Liberada y que la Onda de Vida está Liberada. Ella puede recorrerlos de nuevo. Que el Si esté allí o no, no tiene ninguna importancia. La única importancia resulta, en definitiva, de la existencia, o no, de las dudas y de los miedos. Porque aunque digo el Si, el está inscrito, también, de dudas y de miedos, que no tienen el mismo valor, ni la misma densidad que en el yo pero que, sin embargo, están a veces presentes. Raros son aquellos que han realizado el Sí, que son capaces de aceptar su muerte de este cuerpo, lo que prueba bien que existen aún las dudas y los miedos: miedo de perder los marcos, los límites, es decir la encarnación. La Onda de Vida no lo hace más fácil o más difícil, según que ustedes hayan realizado o no el Sí. Es simplemente, los obstáculos encontrados por la Onda de Vida (al nivel de lo que ha sido nombrado las dudas y los miedos) que puede frenar de alguna forma a la Onda de Vida. No hay nada más. Que ustedes estén en el Si o en el yo, no cambia nada. El Si es el Despertar del Corazón. Pueden tener el Corazón abierto y tener los chakras como ustedes dicen, que están aún bloqueadas, aún no Liberadas. Es la Liberación de estos chakras que permite a la Onda de Vida remontar, de observar la Onda de Vida y de devenir la Onda de Vida. Eso nada tiene que ver con el yo o con el Sí. El Si puede algunas veces, ser un obstáculo mayor para el establecimiento del no-Si. Existen los yo y las personalidades que no están habitadas por la duda y el miedo, sin tener realizado el Sí. Para estas personalidades allí, la Onda de Vida encontrará menos obstáculos y encontrando menos obstáculos, habrá una facilidad más grande de vivir el Absoluto y de devenir Onda de Vida. En un principio dicho evolutivo (que es falso, como lo saben) es lógico considerar que hay los estratos y las etapas. La etapa más lógica consiste en reconocer las leyes del alma, el karma, la reencarnación, después transcender las leyes del Karma y la ley de causalidad (porque pertenecen, ellas también a la personalidad y a este mundo y por lo tanto inscritas en la ilusión), acceder a otro nivel o una nueva capa de verdades, recorrerla, hasta refutarla, ella también. El principio de la refutación es una refutación que se produce en cascarillas de cebolla o capas de cebolla. Una capa es vivida, uno se libera de una capa y otra capa es vivida. Esto era a menudo lo que era realizado antes de que la Onda de Vida no nazca.

Hoy esto es diferente. Ustedes son Absolutos. Estaría tentado, incluso de decirles, que incluso en relación con la Onda de Vida, de no preocuparse, de no llevar vuestra consciencia arriba, de continuar viviendo vuestra Vida (que es lo que son), hacer lo que tienen que hacer, no porque lo hayan decidido sino porque la Vida se los da a hacer, sin darle la menor importancia (haciéndolo pero sin apegarse), de vivir desapegados (esto no quiere decir inactivos o flojos). Hacer lo que la vida les pida hacer, pero no son este hacer.

Pero lo que se hace debe hacerse. Lo que está para hacer, está para hacer: esto es todo. La Onda de Vida nacerá, que lo quieran o no, que lo refuten o no, porque es inevitable, que lo acepten o no. Entonces, ¿por qué ocuparse de lo que es inevitable? De la misma forma, ¿por qué ocuparse de este cuerpo que va a desaparecer, si no es para mantenerlo? Hacerse la cuestión de la supervivencia de lo que sea, es ya alejarse del Absoluto, porque el Absoluto no sobrevive. El siempre ha estado allí, son ustedes quienes han estado alejados, poco importa la forma, poco importan las causas. Por supuesto, es muy satisfactorio encontrar las causas y las razones como intervenciones externas. Por supuesto que esto es cierto: La falsificación ha existido, ella ha sido real, pero ya no le den peso. La historia está pasada y no son la historia. No son el cuerpo que tienen prestado. No son el alma que ha recorrido este mundo. No son el espíritu que ha nacido en un momento dado. Todo esto solo es de lo transitorio, de lo efímero. Solo es real el Absoluto, porque no cambia. Uno podría decir (porque la imagen es atractiva) que han recorrido la periferia de la rueda y que poquito a poco, están acercándose del centro y que en un momento dado, se convierten en el eje de la rueda, es decir lo que está inmóvil, lo que jamás se ha movido. No son ya la rueda. Y la fase final, no son ya, no, el eje, están más allá. Las diferentes refutaciones sucesivas del cuerpo, de las emociones, del alma, del espíritu son las etapas que hoy, son transcendidas por la restauración de la Onda de Vida. A ustedes les corresponde ver. ¿Qué es lo que prefieren? ¿Quién tiene necesidad de tiempo? La personalidad porque ella está inscrita en el tiempo. El Absoluto no conoce el tiempo, ni la historia, ni tiene que hacer de vuestro tiempo ni de vuestra historia. El es todo, salvo la historia. A ustedes les toca ver, les toca decidir. El Absoluto es simple, lo relativo es complicado. La verdad relativa los conduce sobre los caminos del alma, sobre los caminos de los conocimientos ilusorios, en las proyecciones que les hacen creer que llegarán un día, pero no hay ningún día, porque todo está ya allí. ¿Qué quieren ser o que quieren no Ser? ¿En donde se colocan? ¿En un lugar relativo o en un lugar Absoluto? Reflexionen.

Los comprometo a hacerse las buenas preguntas porque la cuestión no llama necesariamente a una buena o una mala respuesta, pero va a mostrarles de manera implícita, allí donde se sitúan. Si vuelvo a repetir una de las preguntas precedentes cuando la personalidad dijo: el absoluto es la nada, es fácil ver donde se sitúa la persona que hace esta pregunta. Esto no es un juicio, sino una constatación del punto de vista de la persona. Si ustedes miran vuestra pregunta, saben en dónde están. La primera pregunta que decía: No comprendo las tres cuartas partes de lo que me es dicho, muestra el punto de vista de esta persona. El Absoluto no puede ser comprendido, solo puede ser vivido. La personalidad va a ponerse un cierto número de calificaciones que no tienen ninguna realidad ni ninguna verdad, porque provienen de suposiciones y de creencias y no de la experiencia. Es lo mismo para toda pregunta. La única pregunta que los conducirá, quizá, más fácilmente al Absoluto es: ¿Qué es lo que eran antes de ser este cuerpo y esta historia? Y no me respondan: era otra Vida. ¿Saben que eran antes de estar aquí? ¿Tienen ustedes la presciencia? ¿Tienen la íntima convicción? ¿Tienen la experiencia? Si sí, entonces ustedes son Absoluto. Porque antes de ser este cuerpo, antes de ser todo cuerpo, antes de estar presente en todo mundo, en todo Universo, es esto que eran y que nunca han cesado de Ser. Recuerden: No hay pasaje de lo conocido hacia lo desconocido. Es necesario refutar todo lo conocido y lo desconocido estará allí. Después, podrán regresar de lo desconocido a lo conocido porque han trazado un pasaje que no existía en el primer sentido que pero existe en el segundo sentido. El hecho de tener una forma no será ya un estorbo para pasar de uno al otro porque existe un Absoluto sin forma y un Absoluto con forma. Pero el Absoluto con forma está pertinentemente consciente que la forma es transitoria. El absoluto con forma no Está ya identificado a la forma. El está en esta forma pero no está prisionero contrariamente a el que no es Absoluto. Esto no es una cuestión de Vibración. Esto no es una cuestión de Si, o de no vivir el Si, sino más bien de establecerse en el no-Si, que es precisamente el Abandono del Sí. ¿Están listos a perder todo? ¿Están preparados para afrontar vuestra nada? Si sí, ustedes son Absoluto, si no, ustedes no lo son, al menos lo crean. Porque el Absoluto siempre está allí, que lo vivan o no, que lo acepten o no, está allí. El no depende de ninguna de sus meditaciones, de ninguna de sus experiencias, en el Si o en el karma. No depende de ninguno de sus conocimientos que no son más que confusiones que nutren al ego. Ustedes podrán conocer todos los misterios del universo, y sin embargo no serán Absoluto. Reflexionen en esto. ¿Qué es lo que quieren? ¿Qué es lo que se devela a través de vuestra pregunta, independientemente de mi respuesta?
 
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BIDI
8 de Mayo del 2012

Pregunta: ¿Por qué mi mental no encuentra la pregunta que hacerle?

En lo que enuncias, tu partes del principio que el mental tiene un peso puesto que reconoces que no tiene la pregunta qué hacer. Y por lo tanto, por lo mismo, querría hacerte creer a ti mismo que no tiene ya mental puesto que atribuyes a tu propio mental el hecho que no haga la pregunta. Y entonces, por lo mismo, tú le das un peso, una consistencia, incluso si está silencioso. Eso quiere decir que el está al acecho. Al acecho del momento más oportuno para resurgir. Tu pregunta estaría puede ser no vinculada a la actividad de tu mental. Así formulada sabes pertinentemente que, en algún lugar en ti, está emboscado tu mental, en reposo, por el momento, amordazado por el Sí, amordazado por el sentido mismo de tu experiencia. Afirmar así que el mental no tiene la pregunta a hacer, estipula, en alguna forma que el mental está allí pero que está en reposo. Lo más importante es saber quién es el maestro a bordo de lo que tú Eres. ¿Está el mental agazapado al acecho y espera reaparecer o entonces has superado, transcendido el mental? El Si está establecido de manera potente, el mental no puede nada y, en ese momento, ¿qué pasa? Tu mental no puede ya dirigir nada. No puede ya dirigir o controlar nada, tu as tomado el control de tu propio mental y por lo tanto no lo ves ya. La ausencia de pregunta que enuncias es por lo tanto el reconocimiento implícito que tu mental existe. Entiende bien que por allí incluso el mental no es el acusado. Debes devenir y ser el maestro de tu propio mental. No considerarlo como silencioso puesto que de toda forma estando encarnado el te servirá, no será esto que para caminar, hablar, expresarte en todas las actividades ordinarias de tu vida. Entiende bien que el mental solo es un obstáculo desde el momento donde es el quien dirige lo que crees ser. Aquel que es Absoluto y en una forma, tiene necesariamente un mental. Este no está ya agazapado y al acecho, tampoco está silencioso. La prueba: Yo me expreso a través de este canal de una forma un poco particular. ¿Qué significa esto? Quiere decir que existe el mental pero que este no puede nada contra la potencia y la integridad del Absoluto. No tengo incluso que observarlo donde esté, porque se pertinentemente que el está al servicio del Absoluto y que no está allí para negar, en alguna forma el Absoluto. ¿Puede ser también, en nuestros intercambios, que exista en ti un miedo de ser maltratado, de ser atormentado por tus propias preguntas? Recuerda lo que dije ayer (Nde: Intervención de BIDI del 7 de Mayo del 2012): Desde el instante donde la pregunta da una respuesta que no está comprendida, estás sobre la buena vía, porque el mental no puede nutrirse. ¿Quién te prueba que cuando el está silencioso, el no se nutre a espaldas de ti mismo? ¿Quién te prueba que no va a resurgir (como es el caso para ti) en los momentos totalmente inoportunos, esperando que tu aflojes tu propia guarda, tu propia conciencia para resurgir? Y ustedes todos lo saben.

Mientras que el Absoluto no esté revelado, mientras que el no está actualizado y experimentado, en totalidad, incluso en esta forma ¿qué pasa? El mental va a resurgir en los momentos más abruptos, yo diría, donde vuestra conciencia está cerca de remontar, si se puede emplear esta expresión. Es exactamente lo que pasa para muchos seres habiendo realizado el Si, habiendo despertado, en alguna forma, vuestras estructuras de este saco de alimento. Solo quiero por ejemplo el chakra del Corazón. El chakra del Corazón está vinculado al Amor pero está vinculado también al mental puesto que el ha estado subdividido en mental inferior y mental superior (o si lo prefieres, mental y Supramental, como lo ha nombrado uno de los Ancianos) (Nde: ver las intervenciones de SRI AUROBINDO del 2 de agosto del 2010). Y ustedes todos hacen la experiencia del pasaje de uno al otro. Las expresiones humorísticas por otra parte les han sido dadas por el Comendador de los Ancianos (Nde: O. M. AIVANHOV). No volveré sobre este punto pero es exactamente esto. El mental no es un enemigo. Necesita salir al descubierto para ponerlo al día, para verlo, no para refutarlo, simplemente, más bien para hacerlo desconectarse, como lo he expresado ayer. Cuando el mental desconecta ¿qué pasa? Ustedes se sientes perdidos. No tienen ya comprensión. No tienen ya conocimiento. Desde el punto de vista de la personalidad ustedes prueban lo que es llamado la ignorancia. Y les digo que la ignorancia, en este aspecto ilusorio, es lo que los conduce de manera más seguro a ser Absoluto. El mental no puede desaparecer porque está vinculado de manera indisoluble a este saco de alimento, a este cuerpo, a esta historia que no es ustedes. Es por lo tanto importante de verlo por lo que él es. Sepan que no pueden destruirlo ni incluso controlarlo, pero pueden, como se los dije, devenir el maestro. Pero esta noción de maestría no es un control. Esta noción de maestría no es una coacción. Una vez que el esté al descubierto y puesto al día, de la misma manera, el principio de la encuesta refutación va a hacerlo desconectar. En ese momento, no se ocupen más de él. Esta es la única manera de llegar. No hay otra.

Todos aquellos entre ustedes que creen que meditando, obteniendo la calma mental, les llevaría a cualquier cosa, se equivocan. El mental es útil, y su memoria también, para actuar en la ilusión, para vivir, como ustedes dicen, en la ilusión. El es parte integrante de lo que es ilusorio. Pero mientras vuestra forma exista, no hay ningún medio de hacerlo desparecer en totalidad. Incluso en los momentos del Samadhi, el está agazapado, listo a resurgir para tomar vuestro propio alimento. Si aceptan esto, comprenderán que no tienen que luchar contra el. Que no tienen que combatirlo. Tienen simplemente que verlo tal cual es. Tal cual actúa. Es en este sentido que ayer les he dicho: “había que ver lo que es, lo más importante” (Nde: ver intervención de BIDI del 7 de mayo del 2012). Y lo que es lo más importante, se encuentra incluso en lo enunciado de vuestra pregunta. Y por supuesto, si no hay pregunta, allí también es necesario encontrar lo que esto significa. Así por lo tanto, la ausencia de pregunta prueba simplemente que tu propio mental está escondido. Tan bien escondido que debes apercibirte tú mismo que en los momentos de paz, el resurge y el se nutrirá en esos momentos. No en la falsa paz de la meditación. No en la falsa paz del Samadhi, porque dentro del Samadhi hay siempre un observador. ¿Quién observa? ¿Quién mira? Quién te mira vivir esta experiencia (que no es el Ultimo) si no es el propio mental que va a traducir, al nivel de la conciencia lo que tu vives en impresiones, que te permite ciertamente discriminar lo que está del orden de la Alegría y lo que no lo está. Sabes perfectamente identificar los momentos dónde estás en paz y los momentos dónde estás contrariado por tu propia vida. ¿Para qué te sirve? Mientras que osciles de un estado a otro, mientras que vivas una experiencia y su contrario, ¿dónde está el Absoluto? El no está revelado. Tu descansas en la experiencia.

Y el te hace cambiar de punto de vista. El te hace aceptar que tienes un mental y que tu eres en la Ilusión, tu propio mental. Este observador que permite pasar del Yo al Si pero que deviene un obstáculo en el pasaje del Si al No-Si. Yo te invito por lo tanto a mirar lo enunciado mismo de tu pregunta. ¿Dónde está el miedo? ¿Está en lo enunciado de la pregunta? Reflexiona en esto. Es muy simple. No compliques. Y sobre todo no hagas nada. Ve más allá de este que observa. Ve más allá de este que mira. Desde este instante, el mental no tendrá lugar para esconderse. No se beneficiará de tus meditaciones. No se beneficiará de tus Alineaciones. Y por otra parte, desde este instante allí, entenderás la inutilidad de meditar. La Alineación es otra cosa porque es lo que conecta a unos con los otros en la Libertad. Pero la meditación en sí. Incluso si esta desemboca sobre la Alegría y el Samadhi, constatas perfectamente que no estás 24 horas sobre 24. Por lo tanto este estado cambia. Y si el cambia ¿Qué significa? Que estás aún en la ilusión. Solo la ilusión cambia. Lo Real no cambia. El Absoluto no cambia. ¿Estás conciente? ¿Has tomado medida del juego que juega tu mental contigo? El Ti que empleo siendo el No-Sí. Solo remarcando y viendo el juego de tu propio mental que tu llegas a controlarlo, sin quererlo, simplemente permaneciendo tranquilo, no haciendo nada. Allí, el no podrá ya esconderse, el no podrá aparecer e interrumpir en los momentos donde te sientes en paz. El no tendrá control sobre ti. El no tendrá acción sobre ti. Pero ti, tendrás una acción sobre el, no porque quieras actuar contra el sino porque te estableces en otra parte que en el Yo y en el Sí.

En este momento, ya nada cambiará para ti. Todo lo que se desarrolle, lo que pase, todo se desarrollará a la perfección. No tendrás ya que preocuparte de cualquier acción y reacción de esta ilusión. Tu vida se desenvolverá con facilidad. No importa lo que llegue a este cuerpo, no serás parte participante de lo que le llegue. No importa lo que diga el mental. Y por otra parte, el no podrá decir gran cosa mientras que no le autorices a decir. Tu lo encontrarás al descubierto. Reflexiona bien, no a mi respuesta, sino al porqué de esta pregunta que nació de ti. ¿Qué has querido mostrar o demostrar que no es verdadero? Tú, tu eres Verdadero. Entonces ve hacia esta Verdad. Deviene inmóvil. Descansa tranquilo, en Paz. Pero no la paz que fluctúa. Únete a la Paz Suprema, la que no puede ser alterada de ninguna forma, por las circunstancias de tu vida o por la acción de tu propio mental.

Pregunta: Yo olvidé todo lo que nos ha sido enseñado (como las Marchas Celestiales) y yo estoy tratando de entender las canalizaciones. Entonces yo me dejo vivir. Y la Onda de Vida viene hasta el chakra de Raíz. ¿Debo yo continuar dejándome vivir?

Pero la respuesta está comprendida en tu pregunta. Por supuesto. Has entendido todo: No hace falta entender nada. Las cascarillas de cebollas han sido puestas. Tú has construido algo. Lo que ha sido construido debe ser desconstruido, no únicamente sobre este mundo sino también en ustedes. Tú has subido las marchas. Tenías la impresión que había una escala y después de diste cuenta que no había escala. Que todo está ya allí. Entonces continúa permaneciendo quieto. Lo que era ayer no es ahora. ¿Y qué pasa en este caso cuando hay una capitulación? Capitular es rendir la cabeza. Es solo servirse de su cabeza para lo que es.

Yo les he dicho que la búsqueda espiritual es un engaño total. Pero faltaba concientizarlo. Faltaba vivirlo. Hablas de Marchas Celestiales. Efectivamente, eso ha sido vivido. Hablas de la Realización del Sí. Efectivamente han realizado el Si, para muchos entre ustedes. Son incluso nombrados los Ancladores y los Sembradores de Luz. Esto es verdadero. Hoy, ustedes pasan a otra cosa. Esto no quiere decir que esto no era verdadero sino que es una verdad que cambia y como toda verdad que cambia, ella es relativa. Ustedes son Absoluto. ¿Qué quieren hacer de lo relativo? Lo único relativo que te queda: te invito a contar simplemente la cantidad de “yo” que has puesto en tu pregunta. Has puesto el yo ante Tú. Por lo tanto en algún lugar la Onda de Vida nace, como dices, pero tu observas aún la Onda de Vida porque dices “yo” al principio de cada oración. El interés de tu pregunta está allí. Por supuesto que has comprendido que no hay nada a comprender. Por supuesto que te gustaría estar en el Absoluto, si es que puede decirse así. Te resta aún refutar todos los “yo”. Crees aún ser un yo. Crees aún en tu persona.

Queda ahora la última etapa, que no es una etapa, que es el Absoluto. Acepta de no ser este yo. Y verás que la Onda de Vida se iniciará sin ningún problema. No tendrás ya necesidad de observarla: habrás devenido la Onda de Vida, es decir Absoluto. Nada te impide excepto los“yo” que tu pones al principio de cada frase. Tomas placer en observarte. Tomas placer en mirarte. ¿Quién hace esto? ¿Esto no eres tú? ¿Quién actúa así? Son los últimos fragmentos de tu ego. Míralos. No los juzgues. No los condenes. No les des ningún peso. No les des ninguna confianza, ningún crédito. Míralos simplemente. Desde este instante, estarás entonces a punto de devenir lo que Eres. Esto es muy rápido. Yo diría incluso que no depende de un tiempo que transcurre. Está ya allí. Tu eres esto. Tú no eres « yo ».Comprendes lo que yo digo y si tu no comprendes, diría: tanto mejor. Tú estás allí. No busques comprender sin olvidar el yo. Totalmente. No eres aquel que observa. Estás mas allá de lo que está observado, del que observa. Te vas para atrás, si puede decirse, de todo. Tu lugar no está allí. Capitula. Abandona toda veleidad de yo, toda veleidad de Si. Salte de allí: eso no dura. Esto es lo mismo que tu saco de alimento. No eres este saco. Mantenlo, por supuesto, déjalo hacer lo que tiene que hacer pero no eres lo que está para hacer. Comprende que solo hay que realizar esto. En fin. Y por otra parte, te darás cuenta de que esto no es una Realización porque no hay nada a escalar, ni nada a descender. No hay montaña. No hay cueva. Ve esto. Y estarás más allá de toda montaña y de toca cueva. Y sobre todo mas allá de todo juego de identificación.

Lo que te digo es alentador para lo que tú Eres, para esto. Tu yo no tiene nada para decir ni incluso para ser. Acepta. Refuta este yo. Refuta esta persona que crees ser. No es falsa Humildad. No es falsa simplicidad, la verdadera Humildad: es no ser ya nada, aquí, en esta ilusión. Estar en este cuerpo. Pero no eres este cuerpo. Servirse de sus herramientas. Pero no eres estas herramientas.

La Onda de Vida nace para tí. Ella ha siempre estado allí. Entonces, se lo que tú eres. No hay nada para devenir. Es el ego y el Sí que se expresan así. Tú eres el No-Si. Y todo se ilumina. Has entendido que no puedes hacer nada. Desde el instante donde tu entiendes que no puedes hacer nada, el yo capitula, cada vez más. Entonces, no lo pongas por delante. Estás detrás de todos estos yo. Es para lo que está delante. No está en ninguna parte, excepto sobre este mundo. Tú eres todo salvo la ilusión del yo. Tu Eres Absoluto. Tu eres el Para brahmán. No busques a liberarte porque estás Liberado. No te alejes de lo que tú Eres. Has entendido que no hay nada a comprender. No critiques ni juzgues lo que has vivido: era necesario para ti. Te diría: déjate llevar. No tienes nada que llevar tu mismo. Llevas ya este saco de alimento. Esto está ya bien. Deja vivir lo efímero. No busques matarlo: el se matará solo, llegado el momento. Tú, no dependes de un momento, ni de un tiempo, ni de un espacio. Vive lo que Eres. No hay nada a devenir. Hay solo a ver los yo que permanecen y reír. Continuamos.

Pregunta: el ha dicho: “ama y haz lo que te plazca” ¿Esto es amar? ¿Esto es el Amor Vibral? Yo sabía que este amor está en el interior de mí. Busco desde hace mucho tiempo la puerta de acceso a este Amor que soy pero he olvidado de la forma de usarlo.

La primera cosa a hacer es parar de buscar puesto que tú eres eso. Tu Eres Amor. ¿Cómo puedes osar imaginar buscar lo que tú Eres? Date cuenta de lo absurdo. Tu Eres el Amor. Tú no eres la proyección del Amor, ni la proyección de algo a buscar, es necesario allí también capitular. Creer que Tú debes buscar alguna cosa una puerta (incluso si existe una Puerta Estrecha), es una ilusión. Es tu Personalidad que te lleva a negar lo que Eres, haciéndote buscar, fuera de ti, lo que tú Eres. Esta es la estupidez misma de la personalidad. No la tuya sino de todas las personalidades. Vas a agotarte. Y cuando estés agotado, concientizarás que no hay conciencia. Por lo tanto para de buscar. Para de fatigarte. Ama, si. Si pones la pregunta de lo que es este amor, nada puede responderte puesto que es lo que tú Eres. ¿Cómo puedo yo decirte lo que tú Eres? ¿Cómo puedo yo poner en ecuación, significando y conteniendo lo que ya eres? No hay mejor frase que decirte: “tú eres esto”. Pero el ego va hacer el filtro, la barrera. El te va a decir: “Esto no es verdad, es necesario que yo busque”. Y entre más buscas, menos encuentras.

Hay los marcadores. Los Ancianos y las Estrellas se los han dado. La Onda de Vida que lleva al perineo, en este saco. No tienes nada que buscar. Precisamente. Te hace falta saber, sin comprender, que no hay nada que buscar, que no hay nada que ser. “ama y haz lo que te plazca”. Y si me dices que te place buscar el Amor, ¿cómo puedes amar? No podrás jamás salir de ti, suficientemente, practicando como esto. Capitula. Renuncia. Abandona toda búsqueda, todo estado. No busques ya nada. Descansa tranquilo, inmóvil. Y actuando así, nutres indefinidamente el mental y las experiencias. Acepta descansar tranquilo. Acepta no hacer nada. El Amor estará allí. Serás esto y, en este momento podrás hacer lo que te plazca porque te darás cuenta de que esto que te place, en este momento, no tiene nada que ver con una búsqueda espiritual, sino más bien de vivir cada instante como el momento presente que conduce al momento Eterno. Estarás en la Paz pero no en la paz de la meditación o de la experiencia: la Paz Suprema. Aquella que no depende de nada y no es tributaria de nada y sobre todo no de una búsqueda.

Es tan simple que el ego no puede aceptarlo. Mientras que busques, escaparás a lo que tú Eres. Esta es la paradoja aparente de la persona, de la personalidad. Considera que eres efímero y que incluso esta búsqueda es efímera y sobre todo que ella no sirve de nada. El Amor Vibral, es la Paz Suprema. Es el momento donde no hay ya vacío, que todo está pleno, sin hacerse preguntas, sin buscar nada. En este momento, la Onda de Vida puede ser lo que tú Eres. No busques la Onda de Vida. No busques nada. Para de buscar. Colócate en ti. Todo está en ti. Mientras que descanses en una búsqueda, te proyectas al exterior. Que esto sea un amor, que esto sea una adquisición. No hay nada a adquirir que no sea ya. Acéptalo y sobre todo no lo comprendas porque esto es incomprensible. ¿Quién quiere comprender si no es el ego? Mantente allí. En Paz. El Amor Vibral no tiene necesidad del ego. El es ya esto que tu Eres. La Paz y la Tranquilidad son esenciales.

El “haz lo que te plazca” es hacer todo, sin buscar lo que tú Eres. Ocupa este saco de alimento como quieras, como has deseado, pero no lo nutras más con la espiritualidad. No lo nutras más de una búsqueda o una averiguación. Acepta simplemente vivir lo que la vida te da a vivir. Esto es todo. Pero no eres el que vive. Aligérate. Deja todos los fardos. Ningún fardo es Eterno. Por lo tanto todo fardo es efímero y pertenece a la ilusión. No hay karma excepto para la personalidad. No hay búsqueda excepto para el ego. Todo lo que ha sido construido debe desaparecer. Esto no es una pérdida. Sino al contrario. Entonces no hay que hacer ningún duelo. No hay nada a comenzar. Solo estar en el No Ser. No gargarices el ser. No gargarices la experiencia. Esto ha sido útil y ha tenido un tiempo en la linealidad. Pero no eres esta linealidad. No estás separado de nada. No estás alejado de tu Centro. Es el ego quien te dice esto. El ego te hará creer permanentemente que hay una carencia, cualquiera que sea esta carencia porque es la forma que el tiene de mantener el miedo y de impedir capitular. Ningún obstáculo existe excepto tu mismo en lo que no eres. Ninguna circunstancia es un obstáculo. El único obstáculo es tu punto de vista. Sal de todo límite. No hay ningún límite excepto para el ego y la persona. Capta sin comprender. Acepta sin comprender. Olvida tu cabeza. Olvida tu vida, si quieres ser esto. Como diría el Comendador: “para de pedalear, no hay pedales y todavía más, no hay bicicleta”. Y en su expresión: “qué es lo que va y viene” ¿si no es la cabeza? El corazón es inmutable. No depende de ninguna circunstancia, de ninguna búsqueda, de ninguna Realización y de ninguna Iluminación. Y sobre todo de ningún tiempo. Y aún menos de ninguna vida. Esto es lo que Eres. Tu Eres esto y Nada más.

Pregunta: Durante mis días, olvido de refutar los pensamientos u otros. En las meditaciones refuto entonces, todo, de manera global. ¿Está bien el método?

No puedes refutar todo en bloque porque el ego va a apropiárselo. Es necesario refutar, simplemente, los detalles. No puedes hacer un paquete de todos los detalles porque esto no pasa: El mental no podrá desconectar así. Es Simplemente cuestión de refutar todo lo que pasa, todo lo que es efímero, pero no puedes refutar, todo junto, la totalidad, sin que entres en la negación y en la negación. No es cuestión de negar lo que sea, sino de poner cada cosa en su lugar. Lo que es efímero, no es Real. Lo que cambia, no es Real. Lo he dicho ayer y lo repito. Es necesario que mires pacientemente, cada detalle que se presente: no buscándolos. Esto necesita de alguna forma la posición del observador que se instala en el Sí. No puedes de golpe refutar al Sí. No importando de qué está el constituido. No puedes refutar una globalidad, porque si te digo de refutar el mundo, ¿es que el mundo desaparece? No es el mundo que debe desaparecer: Es tu quien desaparece del mundo, para regresar, una vez que hayas pasado, si se puede decir, pero no antes. Por lo tanto, estás obligado a mirar, objetivamente, en el punto de vista del yo o del Si, allí donde se encuentra el mental. Esto lo arregla, si tu le dices que refutas todo de manera global: el sabe muy bien que esto no es verdad. Es realmente en los eventos cotidianos que debes plantearte estas preguntas: ¿Es esto verdad? En caso contrario, el mental se apropiará y no habrá ninguna acción, la encuesta no será hecha. No puedes llegar a la conclusión antes de hacer la encuesta.

Hay una lógica (en la personalidad, en el Si) de esta encuesta. De la misma forma que las cascarillas de cebolla han sido descartadas y que hacía falta retirarlas, de la misma forma también debes desconstruir-te pacientemente, todo lo que es del dominio de lo efímero. Pero no puedes desconstruir todo de un golpe, porque el mental es astuto. ¿En qué momento sabrás que tú eres esto? No te plantearás la pregunta porque lo serás.

Comprueba por ti mismo que la encuesta y la refutación global no conducen a nada, y sobre todo no al Absoluto. Es necesario ir en lo que te es presentado por la vida, por tus meditaciones. La negación, el rechazo, no es la refutación: esto conviene bien al mental. No es cuestión de organizar el mental sino de perturbarlo, perturbarlo en sus fundamentos, en sus mecanismos, sus funcionamientos. Esta es la única forma de ponerlo al descubierto, en totalidad, de verlo. Es necesario hacerlo trabajar, no para adherir, sino para servirse de él. Haciéndolo trabajar, haciéndolo trabajar para refutar en tu encuesta. Esta encuesta no es una palabra en vano, es un principio incluso fundamental que ha sido descrito en los fundamentos de la Unidad y de la no-dualidad y del Absoluto. Por supuesto, tu mental va a decirte que esto sirve para nada, que es estéril, que no conduce a ninguna parte. Pero por supuesto que conduce a ninguna parte para él. El no quiere esta encuesta, el no quiere que tu refutes lo que sea, entonces te sugiere refutar todo de un golpe. Esto no es posible, es necesario ver las capas una por una pacientemente. Y este pacientemente no está inscrito en un largo tiempo o en un corto tiempo: es fuera del tiempo. De esta forma estás seguro de tener un resultado y por lo tanto de ser esto. No puedes perder, esto es imposible.

El conjunto de este mundo, el conjunto del Maya los sujeta por el apego, por el miedo, por la carencia, por la duda. Comiencen a mirar lo que es el miedo. He dicho ayer que era una secreción química. Comiencen a mirar que es la duda. Comiencen a mirar de donde viene el miedo, si no es de la desaparición de lo efímero, de la muerte, de la nada. Pero por supuesto que esto no eres Tú, que eres la persona que piensa así. Pero es necesario que veas trabajando totalmente a la persona. Refutar la persona no es alejarla: ella volverá como un boomerang. Esto es como si tuvieras un rompecabezas a construir: quieres ver el rompecabezas construido, antes de construirlo. Es necesario mirar pieza por pieza para ver como ellas se ensamblan. No puedo darte el número de piezas porque cada uno tiene piezas diferentes y un juego diferente, pero el número está terminado, no es extensible, esto es los mecanismos. Ves los mecanismos, mírales y refútalos, uno por uno. No puedes refutar la totalidad del mecanismo mientras que no es visto en sus piezas constituyentes. Esto es efectivamente, lo que podrías nombrar, desde el punto de vista de la personalidad, un juego mental, pero es exactamente lo que es, lo que les propongo. Esto no es un acceso al Si o la Realización del Sí, es Ser lo que Son, más allá de toda Realización, más allá de todo orgullo, más allá de toda espiritualidad, más allá de toda trampa, a fin de superar las experiencias de todos los yo (juegos) posibles, y de establecerse en la Permanencia, en la Inmanencia, mucho más allá de toda Transcendencia, mucho más allá de todo yo (juego).

Comprende bien que no es cuestión de entender los mecanismos, sino de ver como se articulan y cómo funcionan: simplemente verlos, uno por uno, pieza del rompecabezas por pieza del rompecabezas. Esto es, la encuesta. Esto es la refutación. Examina y mira lo que es permanente y su tendrás la sorpresa de constatar que nada es permanente en este mundo, ni tú, en este cuerpo. Incluso un evento pasado. Todo pasa y entonces todo muere. Todo está destinado a morir. Tú no eres el que muere, no puedes encontrarlo, solo puedes Serlo. Elimina el Ser. Si partes del este principio y aplicas estas consignas, no puede existir ninguna duda. Es seguro y cierto que tu mental no podrá sobrevivir a esta encuesta: nada podrá sobrevivir a lo que sea, si no es lo que tú Eres. Por supuesto, esto puede pasar por los episodios que vas a nombrar la nada o que tu mental va a llamar estúpidos o por las cóleras. Razón de más. Lo que se manifieste en este momento allí, ¿es Tu? ¿Es que una ira es eterna? ¿Es que el juicio que haces es eterno? No, puesto que desaparece desde que haces otra cosa, la cólera también. Lo que sea que pase en este proceso de la encuesta y de la refutación, beneficia, mira lo que te sugiere en ese momento, tu mental, el mismo, que no eres Tú. Y allí, lo verás trabajar. La encuesta dará sus frutos, ella siempre da sus frutos. Pero ¿quién ha llevado a cabo esta encuesta? ¿Quién ha osado realizar esta encuesta? El que ha llevado a cabo la encuesta siempre tendrá el resultado, el único, el Último. Es todo esto que quieren evitarles vivir las espiritualidades, las religiones, las creencias. Ellas quieren hacerlos adherir a lo que no es Verdad, ellas quieren satisfacerlos de estas creencias, de estas adhesiones para los ritos, para los rituales, para los símbolos, para satisfacer el ego e impedir que hagan ustedes mismos vuestra encuesta.

El mental está agazapado. El se cree incluso espiritual por el momento. El está ávido de conocimiento. La encuesta lleva a la ignorancia y cuando te vuelves ignorante, Eres esto, el Absoluto. El único y solo Conocimiento: lo que Eres, Eternidad, lo que Eres de todo tiempo, de todo espacio, más allá de todo filtro, de toda proyección. La encuesta debe ser seria, el mental ama mucho lo que es serio, lo que es lógico. Es necesario estar dentro para verlo, no huirle. Acéptalo. En la refutación, vela por lo que es: algo que no dura, algo que va a presentarte en permanencia, las cosas nuevas, una sed nueva, una satisfacción nueva. Pero nada dura, todo se termina, salvo el Absoluto. Aquí lo que es el principio de la encuesta. Aquí como llevarla a cabo. No te hagas la pregunta de saber cuando ella se termina. No te plantees la pregunta de saber si está completa. Porque en el momento donde ella esté completa, vivirás esto, es decir lo que tú Eres, la Evidencia. La encuesta te mostrará que las respuestas son extremadamente simples, nada de todo eso existe, pero no puedes pasar de golpe en la afirmación de que nada de esto existe, es necesario penetrar los mecanismos, es necesario verlos cara a cara, es necesario captarlos, aceptarlos. Te darás cuenta efectivamente, que en ese momento allí, tu mental va a estar furioso. Te va a decir que lo que haces es estúpido y no sirve para nada. Pero por supuesto que esto no le sirve a él para nada. El te va a poner en cólera. Va a ponerte en las reacciones porque solo conoce la acción y reacción. Si esto se produce, estás a las puertas de lo que tú Eres, a las puertas del Absoluto. No hay puerta, pero tu mental y tu persona va a comprenderlo. Juega el juego. No eres el juego y no eres el que juega, pero hazlo.

Para el resto, quédate callada, no busques nada y constatarás que la paz va a crecer, que la risa va a crecer, cualquiera que sea la cólera, cualesquiera que sean los mecanismos que va a darte, burlándose de ti. No lo escuches. Continúa la encuesta, ve al objetivo y no te plantees la pregunta de donde está el logro: Lo sabrás muy pronto sin buscarlo. No busques comprender, ya no, solo hazlo. La encuesta siempre da resultado. Todo el mundo quiere realizar el Si, vivir la Luz, vivir un mundo mejor, transformarse. Pero ya, ¿hablar de transformación, que significa? Lo que quiere decir simplemente es que estás instalado en el yo porque el yo siempre piensa que el va a mejorarse, que el va a transformarse, que el va a beneficiarse pero lo que tú Eres está allí, de toda Eternidad. Es independiente del tiempo, independiente del espacio, independiente de este cuerpo y sobre todo independiente de tu mental. Si observas con lógica lo que pasa sobre este mundo, solo es proyección. Este mundo es ya una proyección pero ustedes continúan proyectando los deseos espirituales o físicos o entonces más perversos, suprimen el deseo por la meditación, se extraen del mundo creyendo ya no ser, pero está aún más. El movimiento de retraerse del mundo no es lo que es importante: no hay nada a retirar en este mundo porque si quieren retirar algo, le dan peso, de la consistencia, mantienen la ilusión. Todo engaño espiritual está allí: hacerlos creer que van a mejorar, a beneficiarse, evolucionar, subir a cualquier parte. Pero ¿cómo lo que es Eterno y Perfecto, esto que tu Eres puede cambiar una jota de lo que el Es? Todo conocimiento solo es una hipocresía. No sean ya hipócritas, miren las cosas de frente, ellas no existen. Hagan a un lado lo que los encumbra, en conciencia. No es necesario para esto de matar a nadie, ni detestar a nadie. Dejen libres a los demás. Desde el instante donde impidan a alguien ser Libre, están ustedes mismos en la ausencia de Libertad. No hay ningún vínculo que sostener. No hay ninguna responsabilidad que sostener. Dejen hacer lo que debe hacerse. Obedezcan las leyes de vuestro país, pero no son estas leyes. Ocúpense de ustedes, hagan esta encuesta, vayan en esta encuesta. No planteen las preguntas. Intenten estar tranquilos, totalmente tranquilos. Consideren esto como un juego y aparecerá al cabo de la cuenta que no hay juego y se reirán de ustedes mismos, del mundo (sin risa burlona) risa de la Verdad que no depende de ningún hecho de este mundo, de nada, absolutamente nada de lo que sostiene este mundo: la proyección. En este momento, pararán de proyectar, estarán Plenos y Verdaderos y Simples y Humildes, Transparentes. Totalmente. Aquí está como se hace la encuesta punto por punto. No sirve de nada ver la línea constituyendo los puntos, es necesario ver punto por punto.

Pregunta: ¿Aquel que habrá alcanzado el Si sin sentir subir la Onda de Vida y el que no habrá alcanzado el Si pero habrá sentido la Onda de Vida irán en las regiones vibratorias diferentes?

¿Cuál es el interés de saber esto? Esto te aleja de lo que Eres porque esto te proyecta en un futuro que no existe. Este es un conocimiento intelectual, una satisfacción del ego, nada más. Plantearse la pregunta de tu devenir no conduce a ninguna parte. Creer que vas a saberlo, va a darte las respuesta, solo es una respuesta que no sirve para nada. No te moverás un ápice. Comprendo que tu pregunta traduce la sed de satisfacción intelectual, mental, nada más, incluso no espiritual. Esto es otro engaño. Mientras te haces este género de pregunta, no está en lo que Eres, te alejas mucho, porque vas a buscar saber cuál es el futuro. El futuro te conduce a la ilusión, al mañana o al pasado mañana o qué se yo. Pero ni mañana, ni pasado mañana existen. No te preocupes por esto. Esto forma parte de las capas que han sido construidas a fin de simular en ustedes la construcción de otras capas, de otras barras para la escalera. Pero esto ha terminado. Trata más bien de inquirir sobre ti mismo. No te plantees la pregunta de mañana o de ayer. Qué importa lo que has sido en otro saco de comida. Qué importa lo que serás: un saco de comida en tal Dimensión o un saco de comida más ligero en otra Dimensión. La cuestión de tu devenir no hace más que traducir tu miedo incluso de tu propio devenir. Pero no tienes un devenir; ya llegaste porque jamás has partido. Es el ego que cree que ha partido y que tiene que volver, Es el Sí. La pregunta es: ¿qué soy? No que seré ni que he sido.

Por supuesto que muchos de los Ancianos les han hablado de estas cosas pero era una estrategia, era en alguna forma para venderles algo, para darles. Esto es un señuelo o cebo, pero este señuelo se llama Amor, no está hecho para mantener la Dualidad sino para mostrarles y demostrarles los mecanismos, las piezas del rompecabezas. A la inversa de la pregunta precedente, tu querrías ver el rompecabezas completamente construido y ver el rompecabezas por todos lados. Pero voy a decirte en lo que te concierne: No hay rompecabezas. No hay devenir. No hay ninguna parte adonde ir. Hay lo que tú Eres y esto está ya aquí. La curiosidad no es una encuesta. La curiosidad es una complejidad. Es a la inversa de la Simplicidad. El Amor es simple: Esto es lo que Eres. El resto solo es del saber, solo es del alimento para el ego y para el mental que va a alejarte de lo que Eres, de lo simple, de este Amor, que es, te lo repito tu Naturaleza, cualquiera que sea el lugar aparente, supuestamente a obtener o ganar. Capta bien que no hay nada a ganar, nada a obtener, porque quién dice merecer u obtener lo que sea se sitúa en un tiempo y entonces no es Eterno. Tu eres Eterno. Eres la Eternidad. Allí también, no proyectes nada, no busques lo que vas a devenir porque lo Eres desde siempre. Cambia de punto de vista. Cambia de mirada. Investiga. Mira quién hace la pregunta y el género de pregunta, si no es aquel en ti que es efímero y que quiere ser mejor. Pero no tiene que ser mejor, ni mañana ni hoy. No tienes nada a mostrar y a demostrar a este mundo. Tienes solo que mostrarte, tú mismo tal cual Eres, sin artificios.

Tu conocimiento no te servirá de nada: ¿qué es lo que se vuelve cuanto mueres? ¿Para qué sirven tus conocimientos? Estrictamente para nada, para amueblar el vacío, siendo que no estás vacío. Estas pleno de lo que Eres, y esto no depende de ningún conocimiento. Acepta, allí también ser ignorante. Toma conciencia y rinde conciencia: No hay futuro, todo ya vino porque todo llegó y nada partió. Entonces, hablas de un devenir. El devenir solo concierne al ego. De todas maneras, desaparecerá. Ahora, tu eres libre pero me dirijo a ti como si quisieras realizar lo que Eres, como a cada uno de ustedes. Entiendes lo que les digo: Nadie los juzgará porque no hay nadie. Nade los condenará. Allí también no hay nadie. No tienen necesidad de crear un dios en el exterior, el no existe. No hay salvador, no hay nadie, excepto esto: lo que tú Eres en el no-Ser, lo eres ya. Esto no es mañana, esto no es ayer, esto no es en otro lugar. Cáptalo, acéptalo. Refuta todo el resto sin excepción. Buscas la paz pero la paz está ya allí. Construyes una paz basada sobre el miedo. Esta paz, no puede sostenerse. No hay nada a proteger, es el ego que cree tener necesidad de ser protegido. No hay nada a defender, no hay nada a conocer de este mundo. Todo esto son, allí también las proyecciones. Todo está ya en Ti. No busques por lo tanto un derivativo. No busques por lo tanto este devenir porque te alejas de lo que Eres, del momento presente, el que desemboca un día (si lo dejas caer este presente momento) sobre el Absoluto.

Todo lo que conoces, has conocido, o conocerás no te sirve de nada. Debes grabar esto en el interior incluso de tu persona (que no existe). No eres una persona: eres Absoluto. No eres la historia que se desarrolla ante tus ojos o que se desarrollará mañana. No hay historia, no hay por lo tanto el mañana, el ayer, o el hoy. Incluso el momento presente (el del Si, el de la Presencia) esto es muy hermoso pero no dura. Que devendrá la Presencia y el Si cuando este saco desaparezca. Hazte la pregunta. Entonces por supuesto, es angustiante porque todo el engaño espiritual es de creer que el Si es Eterno, pero desparece al mismo tiempo que el cuerpo. ¿Qué es lo que sigue siendo Eterno? ¿Qué es lo que sigue siendo una parte del Absoluto? ¿Crees que recuerdas lo que eras en otro saco de comida? ¿Crees que vas a tener este cuerpo, esta memoria, esta conciencia, esta historia? No, todo desaparece, excepto lo que Eres, entonces nada puede ser dicho, sino que aparece tan pronto como todo lo demás desaparece, lo que se conoce. Entonces no busquen conocer un desconocido que no concierne al Absoluto sino que concierne simplemente a la linealidad o a una evolución inscrita en la personalidad pero que de ningún modo te concierne si a pesar de todo eres Absoluto. Entonces, si quieres mantener la ilusión, cualquier ilusión, no entiendas lo que digo, no escuches lo que te he dicho, no lo leas, porque esto va a desestabilizarte y este es el objetivo. El Amor está más allá del miedo y el miedo es lo que va a destruir tus propias barreras y tus propios bloqueos hacia el Amor que Eres. No tengo ningún objetivo si no es la Alegría y el Bienestar de decirte que no eres, de hacer caer todo lo que has construido como barreras, a ti mismo, a tu Eternidad, al Absoluto. Y esto no es un objetivo que esté inscrito en un tiempo. Cierto, es necesario que el mental analice. Que hace muy bien lo que hace. El desaparecerá. Me sirvo de sus propias armas porque las conozco. Trabajo de la misma forma. No sirve de nada tener escrúpulos, de lo que sea. Tú eres Absoluto. Eres esto. El ego tiene escrúpulos, el no puede incluso aceptar la eventualidad de que eres Absoluto. Es tan vasto para el que lo llama la nada. Es tan improbable para el que es algo a lo que no puede creer y tanto mejor porque si fuera una creencia, el se mantendría, este ego. Plantéate la cuestión: ¿cuál es tu objetivo? Si me respondes que hay un objetivo, no eres Absoluto. El Absoluto está ya allí. Abandona todo el resto.

Pregunta: la identificación al cuerpo /Espíritu permanece presente de forma intermitente, ¿por qué?
La cuestión no es ¿por qué sino para quién? Porque se trata de ti. No hay razón externa o un mecanismo exterior. El Absoluto, cuando se vive, crea un puente. Ese puente permite el paso y la integración de los diferentes Pasajes: del Absoluto al Sí, a la Presencia y a veces también, al yo. Lo importante no es que esta identificación permanezca. O no. O el por qué. Sino: ¿para quién? es decir, que el Absoluto, en tanto que vivencia total (incluso en esta forma), no puede ser afectado ya por este cuerpo y este Espíritu. Entonces la cuestión es saber si tú estás afectado por este cuerpo / Espíritu, o no. Y si estás afectado, continuar una investigación: ¿qué es lo que resiste? ¿Quién resiste? El por qué será siempre el miedo y la duda, nada más. El miedo de perder definitivamente, una personalidad. Y por supuesto, tú no puedes perderlo, mientras que el saco esté aquí. Tú estás en el saco pero puedes salir también. Y esto ¿de quién depende? De ti, y no de un por qué. No mires más el mecanismo: no existe. Solo te tiene a ti, y únicamente a ti, para situarte en tu Eternidad, en tu Verdad, donde el cuerpo / Espíritu está ahí. Estará hasta el final del saco. Pero no puede afectar de ninguna forma, lo que tú Eres. Si algo está afectado, es que el Absoluto no se ha revelado. Es el Sí lo que se ha revelado en sus últimos atrincheramientos. Porque el Absoluto deja tranquilo el cuerpo y el Espíritu: tienes que vivir lo que tienes que vivir. Pero eso no eres tú. Todo viene porque tú buscas, aun (para reafirmarte, para tener el sentimiento de existir), de situarte tú mismo, por el momento, en este cuerpo y en este Espíritu y de jugar al ser. A menudo, detrás de esto están las obligaciones, consideradas como tales (morales, sociales, afectivas, profesionales) pero tú no eres nada de moral, nada social, nada afectivo, nada profesional. Hazlo sin atarte, si es lo que te pide la vida. Tú no debes ser afectado, porque el Absoluto que tú Eres, no puede ser afectado de ninguna forma. El Sí, sí. Va por tanto al otro lado. Mira este cuerpo /Espíritu. Acepta que esté ahí. Pero no estés identificado de ninguna forma, ni tomes parte. Vive lo que la vida te pide, con el mismo entusiasmo pero sin implicarte. El entusiasmo no es implicación porque la implicación es pesadez y responsabilidad, atadura. El entusiasmo no se encuentra en la atadura sino en el Absoluto, en el Sí. Sírvete de ese entusiasmo. Aporta lo que tú Eres, en lo que se hace, sin ser tributario del resultado, ni de la acción en sí misma. La acción se desarrolla por la propia personalidad, por el cuerpo /Espíritu. El Sí lo mira. El Absoluto no tiene nada que hacer. Además, no hace nada: el Es, en el no ser.
Todo procede y deriva del no-ser, tanto la Fuente como tú, como tus acciones o tus inacciones. Sé entusiasta pero no te ates, no te densifiques. Y tú verás que todo se hará ligero porque lo es para el Absoluto, como para el Sí. Tú no eres lo que actúa. Tú no eres el que hace. Tú no eres tus implicaciones, pero respétalas. Si están ahí, tienen su razón para la personalidad. Tú deberías hacer de igual forma, sea lo que sea, que la vida te dé a hacer, con el mismo entusiasmo, porque si no hay entusiasmo igual, para las acciones que realiza la personalidad ¿qué quiere decir? Quiere decir que tú te instalas en el cuerpo / Espíritu y en la personalidad. Eso no sirve de nada. Porque la personalidad será siempre densa, es su rol: el de densificaros, haceros creer que es necesario enraizaros cada vez más. Pero vosotros estáis enraizados puesto que estáis en este saco. Mientras que exista el saco, estáis enraizados. Es el ego el que os va a sugerir que os encarnéis aun más. Vosotros no podéis refutar que estáis encarnados ya que tenéis un saco en el que estáis. Entonces no busquéis densificaros aun más, sino aligeraos. Dejad el entusiasmo del Sí, el entusiasmo del Absoluto, obrar. Dejad hacer. Si tú te quejas del cuerpo / Espíritu que está aun ahí, es que tú le das aun más peso, más densidad. Sitúate en el entusiasmo que no depende de la personalidad sin que se apoya sobre la personalidad, sobre este cuerpo /Espíritu (que te molesta). Tú no estarás implicado ya, ni concernido, pero todo se hará como si tú estuvieras implicado. Y todo se hará mucho mejor que cuando estás implicado. Porque la vida sabe lo que hace, no tú. Tú crees saberlo pero no lo sabrás jamás. No te ocupes de esto. Haz lo que hay que hacer y deja hacer. Que tu punto de vista sea el del Absoluto que Eres. Él no se mueve. Entonces, si te parece que algo se mueve en ti (un humor u otro), es que el cuerpo / Espíritu es protagonista de la escena. Cuando ves esto, no hay más que comprender. Como siempre. Desde que la mente es descubierta, va a ocultarse aun más. Y cuando no pueda ocultarse más, capitula.
Entonces ¿por qué el cuerpo / Espíritu está presente intermitentemente? Porque vive su vida. No sirve de nada querer poner fin al cuerpo / Espíritu. Desaparecerá en su tiempo, cuando haya hecho lo que tenía que hacer. Esto no te concierne. No lo rechaces pero acéptalo así. Tú no estás concernido. El movimiento solo es posible porque hay un centro que permite el movimiento. Hay un cubo en la rueda. Si no hubiera ese cubo, la rueda no serviría de nada. Nada avanzaría. Nada giraría. Pero te recuerdo que el cubo no se mueve, no avanza. Eso es lo que tú Eres. Deja venir las informaciones (sean las que sean, del Sí, de la personalidad, del cuerpo, del Espíritu) pero no te impliques. Deja desarrollarse lo que se desenvuelve: tú no estás implicado. Así es el Absoluto. Eso no quiere decir parar todo, sino al contrario: tú no puedes parar nada. Lo que quiere parar, es la personalidad, es el cuerpo, es el Espíritu, la mente, porque está harto. El punto de vista no es bueno, es limitado. Tú sales de lo Ilimitado que tú Eres. Diviértete con esto. Dite a ti mismo qué hacer ¿para quién? Para la personalidad. Lo que tú Eres no tiene necesidad de nada. Lo que tú Eres no depende de lo que vive la vida. Acéptalo y verás que todo irá bien porque todo está bien. Porque nada puede ir mal, si tu punto de vista es el Absoluto. Si tú eres Absoluto, tú no estás concernido por nada más. No estás afectado por nada. La ilusión no tiene más peso. Tú has inscrito algo en la Ilusión pero tú no estás sometido, de ninguna manera. La ligereza está ahí. La libertad y la Liberación, está ahí (no en otro lado) en lo que tú Eres, exclusivamente. Entonces, el por qué importa poco. Porque la mente quiere llevarte a la comprensión, a la insatisfacción para, de alguna forma, erigirte contra el Absoluto (que no mantiene sus promesas). Pero no hay ninguna promesa en el Absoluto. El Absoluto Es. Es la Paz Suprema. No depende de ninguna circunstancia, de ningún estado, de ninguna pérdida, de ninguna adquisición. Si tú llegas a ver esto, no habrá más problema porque el problema no existe. Solo existe para la persona. Ve más allá de la conciencia (sea la que sea) y serás estable, permaneciendo en el centro.
El Absoluto confiere una forma de inmunidad. Esta inmunidad no es algo que buscar tampoco: es algo natural, totalmente natural, que forma parte del Absoluto. El Absoluto se traduce por la Paz Suprema. Sea la que sea la acción del cuerpo/ Espíritu, sea la que sea la acción del entorno, esta Paz Suprema no puede ser alterada, de ninguna forma, de ninguna manera. El cuerpo / Espíritu lleva su vida. Tú puedes estar, como no estar. Todo se desarrolla porque tú Eres Absoluto y no te mueves. Ve esto. Y si no lo ves, entonces vívelo. No te ates al fruto de las acciones del cuerpo / Espíritu (o de sus acciones). No te sientas atañido, sino hazlo. El que no lo hace es el Absoluto. Es esa parte de ti que está inscrita aun, en este cuerpo, en este Espíritu. Ve esto así, porque es así. El Abandono del Sí es el Absoluto. Tú no estás implicado ya. Tú no eres responsable ya, y aun menos culpable, de lo que sea. Este mundo buscará siempre (de una manera o de otra) hacerte culpable o responsable, ser una causa o una causalidad, para mantener la acción/ reacción. Pero tú Eres la Gracia. Tú no estás concernido. Ve la Gracia y todo será Gracia, incluso el cuerpo / Espíritu. Los obstáculos están todos en ti. No hay ningún obstáculo exterior: es una creencia (puesto que nada existe). No hay exterior, solo hay proyecciones, ilusiones. Ocúpate solamente de lo que tú eres. Todo lo que se debe desarrollar y hacerse pertenece al cuerpo / Espíritu. Pero lo que se desarrolla y se hace en el cuerpo / Espíritu, solo puede afectar lo que tú eres. Si tú eres afectado, entonces plantéate la cuestión: ¿quién eres tú? ¿Dónde estás? Porque necesariamente, tú eres algo y alguien y tú estás en alguna parte. Eso quiere decir que eres limitado y que te inscribes en el cuerpo / Espíritu y no en el Absoluto. Si entiendes esto, entonces tú verás claramente lo que pasa. He aquí por qué, es sobre todo un para quién. Vuelve a leer atentamente lo que te he dicho y esto se te aparecerá, no puede ser más claro. Continuemos.
Pregunta: si leo los textos o veo las imágenes relativas a Cristo y su familia, así como los personajes del Antiguo Egipto, hay resonancias que me calman. ¿Estoy alimentando mi mente y mis emociones o estoy sanando una parte de mi conciencia?
Mantienes la ilusión. Cuando paras de pensar en esto, cuando paras de leer sobre esto, cuando paras de ver las imágenes sobre esto, ¿en qué se convierte tu paz, tu calma? Desaparece. Entonces, refuta esto. Es lo efímero. Es el pasado. Tú no puedes de ninguna forma encontrar una paz duradera y de ninguna forma encontrar lo que tú Eres. Tu mantienes memorias, recuerdos, agradables, cierto, pero que te alejan de ti. No hay nada que sanar. ¿Qué quieres sanar si eso no existe (exceptuado como recuerdo o memoria)? Tú mantienes el pasado. Y alimentar el pasado te impide ser lo que tú Eres. Por supuesto que tú alimentas tu propio emocional, tu propia mente, tu propia personalidad, porque la reminiscencia (real, supuesta o falsa) te conduce a lo que llamas sosiego. Estar sosegado no es estar en Paz. Es un estado que viene, que llega y que se va. La Paz Suprema no es un sosiego. Tú mantienes artificialmente lo que no existe. Tú buscas recrear una emoción, una satisfacción que es efímera (como tú lo vives, ciertamente), no puede durar, no puede instalarse, puesto que está obligada a releer o volver a ver las imágenes. ¿Qué valor dar a esto, exceptuado ese que le asigna tu propio ego, tu propia persona? Acuérdate que todo en este mundo ilusorio y Maya, está hecho para que vosotros conmemoréis, para que os acordéis, para mantener, de alguna forma, algo vivo que no existe. Todas las conmemoraciones, sean las que sean (cíclicas, anuales) no tienen más que un fin: alejaros de la Verdad. Cualquiera que sea esta conmemoración, sea un acontecimiento doloroso o feliz no cambia nada. No existe.
Vosotros mantenéis el sueño, la proyección, la ilusión, Maya. Y olvidáis, vosotros mismos, lo que sois. Pero tienes la Libertad de determinar si preferís vivir el sosiego y el fin de del sosiego, o si no, si preferís estar en Paz permanentemente, en la Eternidad. El resultado no es el mismo. En el primer caso, habrá siempre una carencia. Y por supuesto que no habrá siempre más que una carencia porque esto no existe. ¿Cómo lo que no existe podría llenarte, de otra forma que de ilusión, de esperanza? Haciéndote olvidar lo esencial: lo que tú Eres. Mientras que si refutas esto, cualquiera que sea el dolor, no durará. Tú dejarás aparecer la Paz Absoluta, la Paz Suprema. Pero es verdad que la personalidad le gusta mucho lo que alterna, lo que se mueve. La personalidad no puede vivir inmutable porque lo inmutable traduce su muerte. Y la personalidad no quiere morir. Ella se piensa y se cree eterna, a través de los recuerdos, a través de las conmemoraciones, a través de las memorias, a través de otros sacos de comida (que han vivido otra cosa), a los que el ego se identifica. Es necesario ver esto. Y a ti te corresponde determinar dónde te sitúas en relación a esto. ¿Te contentas con el sosiego o estás en la calma más absoluta, es decir la Paz Suprema? Eres tú quien decide. Nadie puede decidir en tu lugar. Tú eres maestro de tus propias ilusiones, de tus propias construcciones, de tus propias proyecciones: te perteneces (aunque solo sea viento). Y no es más que viento: pasa. ¿qué contemplas? ¿Qué buscas? ¿Tienes necesidad de buscar? ¿Sientes una carencia que te empuja a reproducir la experiencia, como tú dices? Esas experiencias te alejan de la vivencia del instante presente y del Absoluto.
El Absoluto no es una experiencia, ni un estado: es lo Último. Y lo Último dará siempre miedo al ego, a la persona, a la mente, a las emociones. ¿Eres tú las emociones? ¿Eres los placeres? Desaparecen siempre, los placeres, sean los que sean. Mira atentamente. Hoy, es esto. Ayer, era otra cosa. Mañana, será aun otra cosa. Así es la personalidad. Se satisface de lo efímero y, a través de eso efímero, pretende encontrar el Absoluto o la evolución. Eso no existe. Porque tú estarás calmado pero esto no dura jamás, a menos de continuar leyendo 24 horas de 24 de tu tiempo o contemplando las imágenes, las misma. Pero te darás cuenta que la paz se esfumará también. No habrá más sosiego. Habrá aburrimiento. Darás la espalda a esto. ¿Es eso el Absoluto? En absoluto. Es una mentira. ¿Qué digo? una pesadilla. Toda vida humana que está basada en la repetición, la reproducción, en la necesidad de satisfacer de llenar, es un error, no existe. No hay cincuenta formas de ser feliz de estar en Paz. Solamente hay una: el Absoluto. Hay uno que ha dicho: “busca el Reino de los Cielos y todo lo demás te será dado por añadidura”. ¿Está el Reino de los Cielos en una historia, aunque fuera la más prestigiosa? Cualquier historia es falsa, no existe. No es más que el medio de intentar hacer revivir cualquier cosa, que sea un cuento de hadas o una religión, es lo mismo. No hay diferencia: es una pesadilla, (que os llama a proyectaros, cada vez más, a buscar una satisfacción). Es una droga, nada más y nada menos. Tú no tienes necesidad de droga: tú eres Absoluto. La droga sirve para dormir, no para despertar. Porque incluso una droga que despierta, duerme, al cabo de cierto tiempo. Entiende esto. Despójate de todo lo superfluo. Tú no tienes necesidad de esto. Tú no tienes necesidad de ninguna historia, de ningún modelo. Tú no debes mantener nada. Porque todo lo que es alimentado, pertenece a lo efímero.
Este cuerpo tiene necesidad de ser mantenido, de nutrirse, de lavarlo: es efímero. Lo que es Absoluto, no requiere ningún mantenimiento: es independiente de este mundo. Y tú Eres eso. Te corresponde a ti verlo, también lo que tú quieres hacer vivir, lo que quieres resucitar. ¿Eres eso? No. No hay un sí posible. Cada saco de comida tiene su veneno, su droga. Yo la tuve cuando estuve en la Tierra. Pero yo sabía pertinentemente que esto no tenía ninguna importancia para lo que yo era: el Parabrahmán. Entonces, ve las drogas como lo que son: una distracción. Pero tú no eres eso. El que tiene necesidad de distraerse, es el ego, la persona. Porque tiene necesidad de olvidar que ha olvidado. Hay, detrás una culpabilidad enorme. Este miedo, el miedo e químico. Esta persona es química. El Absoluto no tiene nada de químico. El Absoluto no es una forma, esté donde esté. La Morada de Paz Suprema no tiene necesidad de ningún emplazamiento. Se la llama Morada porque ella mora. Pero no es una morada. Vosotros sois como hipótesis, por los recuerdos, por las historias, por las memorias, que alucinan lo que sois. Vosotros no sois nada de esto. No hay nada que hacer vivir o revivir. No hay nada que conmemorar: es una trampa. Incluso el Amor no tiene necesidad de acordarse puesto que es, desde la Eternidad. Se ha querido conmemorar el retorno del Amor, de Cristo o Krishna o Buda. ¿Qué interés tiene? Es espectáculo, comedia o drama, según. Salid de todo drama, de toda comedia, de todo espectáculo. Sed vosotros mismos, lo que Sois. No sois nada de todo eso. Todos los sosiegos que encontréis son distracciones.
Vosotros sois Absoluto. El cuerpo/ Espíritu se llevará tanto mejor si lo dejáis hacer, sin ocuparos. Eso no quiere decir, no lavarse, no comer. Quiere decir dejarlo evolucionar en lo que es, por sí mismo. No os impliquéis. Y sobre todo no en un pasado, sobre todo, no en una historia, la vuestra u otra, es lo mismo. Olvidad todo esto. Id a la Esencia: lo que no se mueve. Abandonad incluso el Sí. No busquéis ya nada. No hagáis el vacío ya que sois el vacío, para el Absoluto que Sois. Entended esto, tomad conciencia y pasad más allá. Es muy simple. Terriblemente simple. Dad la espalda a lo que es efímero, a lo que se llama una reproducción, lo que se llama una satisfacción, porque todo esto pertenece a lo efímero.

LINK AL AUDIO: http://autresdimensions.info/article1b41.html

 
 
   
BIDI
12 de Mayo del 2012

Y bien, BIDI está con ustedes para intercambiar, entre nosotros. Los saludo y les agradezco vuestra Presencia, vuestras preguntas. Podemos ahora comenzar.

Pregunta: Usted ha dicho hace algunos días: refuten este “yo”, esta persona que crees ser. No de falsa humildad, no de falsa simplicidad
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Pues bien, es muy simple. El “yo” también, el mí, si tu prefieres, a menudo tiene a minimizarse, es lo que yo llamo la falsa Humildad. Porque no es que minimizando el mí que vas a encontrar el Si, y aún menos el Absoluto. Existe en efecto una propensión en el humano encarnado, a querer jugar el juego de la Humildad. Y para esto, va a menospreciarse en sus relaciones, y va a dar la apariencia de ser Simple. Su ego se pondrá detrás de él. Pero es el ego mismo que se pone detrás de él. El no tiene ninguna posibilidad de pasar del ego al Absoluto (eventualmente al Si). Por lo tanto, que el ego sea, como tú dices positivo o negativo, no cambia nada al problema: Es siempre el ego. Así pues, cuando juegas a borrarte, ¿qué es lo que se borra si no es el ego? Siempre él. Yo llamé así pues la falsa Simplicidad y la Falsa Humildad, de aquél que va a presentarse de una cierta manera: el no pone el ego delante, pero es siempre el ego. El ego tiene un bello juego de hacerte creer que si es gentil, que si es servicial, que si es amante, eso basta paracontenerte (tu, lo que tú Eres). Y bien, no hay nada más falso. Ser Simple no corresponde a un comportamiento. Ser Simple, es ser simple de espíritu, como un niño. Y no en las estrategias del ego, llamado negativo que va a borrarse creyendo dejar existir el Amor. Esto está para revisar. Clara y Simplemente, el ego tiene a su disposición una gran cantidad de estrategias. Tu mental te va a proponer una estrategia. Si, en algún lugar, te apercibes que está un señuelo, ¿qué te propondrá? Otra estrategia. Y pasan sus vidas jugando estrategias. No están en la inmediatez, están en un papel, en un juicio de valor de ustedes mismos. Lo que evidentemente, es todo, salvo Simple. La Simplicidad es la del niño, el que es espontáneo, inmediato y Presente. La personalidad es innumerable en sus máscaras, en sus presentaciones. Pero concibe que esto no son más que roles: ninguno es mejor que el otro. En el Absoluto, da lo mismo el verdugo de los corazones que el que no tiene corazón. Y la misma cosa que el que pone el corazón por delante, en la persona. Es el mismo juego. Incluso si lo llaman de otra manera, es siempre una escena de teatro. Es esto lo que es necesario comprender. Es lo que es necesario ver. Es lo que es necesario dejar al descubierto y no jugar un rol más placentero para ti o para los demás. Cualquiera que sea el espectáculo, esto pertenece a un espectáculo. Que esto sea el espectáculo (del gurú vestido con su túnica de color o de figura religiosa que borra), esto no cambia nada: es un espectáculo. Es necesario ir más allá del espectáculo.


Pregunta: ¿La refutación, como el Abandono a la Luz son las finalidades que en realidad no son?

Exacto, tú puedes así decirlo allí donde estás. Pero atención, que esta afirmación no te haga inmóvil en el ego y te impida realizar lo que está a realizarse, en el mismo ego. Entiende bien que la refutación actúa sobre el ego, sobre la ilusión. Ella silencia la ilusión, porque el mental tiene que tomar relevo. Atención que el mental no te diga que, finalmente, no hay finalidad, y que en última instancia te veas obligado a caer porque tu razón tomó ventaja. Las palabras empleadas, en sus preguntas como en mis respuestas, deben ser superadas. La presentación de la refutación es un ejercicio que va a conducirlos a observar, a mirar, y no fiarse solamente de vuestra razón o vuestras creencias, sino obviamente a ir más allá. Esto es como cuando el humano habla del amor. El amor humano es una proyección, permanente, porque está condicionado (al sentimiento, a la mirada, a las creencias). El único Amor verdadero, es el que es el mismo, Que no sabe porque Ama, porque es su naturaleza, descubierta y revelada. Mientras que el amor sea tributario de un vínculo de sangre, de un vínculo carnal, de un vínculo cualquiera que sea sobre esta Tierra, no es el Amor, es la ilusión del amor. Los Ancianos se los han dicho desde hace años: El Amor es Vibración, la conciencia es Vibración. Todo el mundo sobre esta Tierra dice:“yo amo”. ¿Pero es por lo tanto, qué el sienta el Sí? Es la personalidad que ama a otra personalidad, porque ella se encuentra y se complace. El Amor brota, como una Fuente espontánea, desde el instante donde el “yo soy” está Realizado, desde el instante donde la Presencia está allí. Y esto no está dirigido hacia alguien, es una emanación natural de lo que tú Eres que te lleva, desde el instante donde incluso esto no es ya observado, hacia el Absoluto. Que no es una finalidad exactamente. Porque es muy exactamente lo que tú Eres. Solo el lugar donde te colocas no es correcto. Entonces, atención que el mental no se apodere de esta noción de finalidad o de no finalidad. Sin esto, esto va a reproducir la misma cosa que para el amor. Es necesario estar vigilantes, pero esta vigilancia no es mental: es una vigilancia de la conciencia que los instala en el Presente, en el “yo soy”. Y una vez el “yo soy” Realizado, será necesario superar el “yo soy”. O entonces aterrizar directamente en el Absoluto que Son, de toda Eternidad. Pero no son ustedes quienes deciden. Sin embargo a nivel de la personalidad, son ustedes quienes deciden: practicar la refutación, ver claramente las cosas, tal como son, y no como quisieran que fueran, o tal como creen que ellas son. Esto es profundamente diferente. Cuando el Si se descubre, lo que ustedes llaman chakras se activan. Ustedes perciben la Vibración y por supuesto se bañan en la Vibración. Porque es totalmente nuevo, tan agradable, y tan diferente. Pero saben muy bien que la Vibración está condicionada (a vuestras meditaciones, estados de ánimo, ciclos de la luz, del sol), por lo tanto también esto es efímero. Es necesario ir más allá de la Alegría. Todo esto, son las experiencias. Por supuesto, que abren la Conciencia, pero les recuerdo que el Absoluto no es la Conciencia. Nada puede ser dicho del Absoluto. Solo pueden atestiguarlo, aquí mismo, en esta forma, de lo que pase, y que es por lo tanto también efímero. Porque hay una alegría y bienestar en comunicar lo que es vivido. Pero solo es un reflejo, la Verdad no puede ser conocida de esta forma. Por el contrario, el testimonio puede ser dado. Porque el testimonio dado, tal como lo hago, les va a permitir de hacer buenas preguntas y de realizar este corto circuito del mental. El Absoluto no es una finalidad. Porque si hablas de finalidad, obviamente, eso quiere decir que hay una ruta, un camino, y por lo tanto tiempo. Mientras que consideres que hay una finalidad, mientras que consideres que tienes tiempo, por supuesto no es Real: El Absoluto no está en el tiempo. Esto es todo lo que es necesario realizar. Es la Verdad. El mental tiene horror que uno le diga que nada existe de lo que el propone: es la perdida de soluciones para él. Recuerden: la meditación pone al mental en reposo, ella les da a ver los pensamientos. ¿Pero quién es capaz de parar los pensamientos? Solo el que es Absoluto. De lo contrario, los pensamientos están siempre allí. Están escondidos, prestos a surgir, desde que tengan una contrariedad, tan pronto como se oiga un ruido, tan pronto que alguien los toque, desde que las leyes de la encarnación los recapturen en el cuerpo y en el mental. El Absoluto no tiene nada que ver con todo esto. El no está ni delante, ni detrás, el está en todas partes.

Pregunta: ¿La refutación debe ser permanente, activa, a lo largo del día para todo pensamiento que se presente?

El objetivo de la refutación no es de ser permanente. Es de ponerte en distancia, observando, atestiguando. Cuando este cuerpo come, tú no Eres este cuerpo: es un vehículo que tu nutres. El problema de la conciencia humana (no importa las razones) es que ella está persuadida que no puede salir de este cuerpo. Que ella está atrapada, incluso si ella se pliega. Esto es como si me dices que conduces tu auto y que, en la noche cuando vas a la cama no puede salir: tú te has convertido en el coche. La refutación no es la desaparición. El cuerpo, siempre estará allí mientras esté vivo. Cuando el muera, tu estarás siempre Vivo. Antes de que el cuerpo apareciera, estabas Vivo, pero no tienes el recuerdo. ¿Qué eras? La refutación va a conducirte a realizar lo que Eres, y no lo que crees ser. Esto no es el dolor de decir por ejemplo, cuando comes los frijoles, y los frijoles penetran tu cuerpo, que el frijol es una ilusión, porque, para el cuerpo es una verdad: lo que le permite existir. Pero no eres lo que existe. La refutación debe salir, yo diría, como un mecanismo saludable y espontáneo. No en el hecho de comer los frijoles sino, por ejemplo de afirmar que no Eres el auto. Por lo tanto esto concierne a las cosas, incluso cuando hay un principio de identificación, que sea a este cuerpo o a este mental. Esto concierne efectivamente, mas los pensamientos, los mecanismos habituales. Recuerden que es vuestra conciencia que ha perdido su Unidad, que a perdido el Absoluto, en su no-desaparición y que da presencia de pesantez a este mundo. Pero con todo eso, en los componentes de este mundo, algunos son multidimensionales. Ustedes no. Los Ancianos, las Estrellas, les han dicho que no Estén apegados. Pero no confundan el desapego con la negación: No es porque la refutación es una negación, que es necesario estar en negación de la vida, cualquiera que ella sea. Sin esto, el ego va a apropiarse. Y ustedes arriesgan llegar al resultado opuesto: la depresión. Porque no llegan porque el ego va a decirles que es necesario llegar. El ejemplo que les he dado, concerniente al teatro, es el más elocuente. El ejemplo de la cuerda, también es importante, que es tomada por una serpiente, hasta que la Luz aclara la cuerda, y por lo tanto puede desaparecer (Nde: ejemplo citado en la intervención de O: M: Aïvanhov del 6 de Mayo del 2012): no confundir el contenedor y el contenido. Cuando tienes un recipiente que está lleno de aire, sellado, y que este recipiente se rompe, ¿es que el aire desaparece? No. El contenido ya no está limitado. De la misma forma cuando hablan de una joya en oro, que tiene una forma, ¿qué es lo que es importante para ustedes? Por supuesto, es la forma de la joya. Lo que es importante (si se puede decir) para el Absoluto, es la realización, para ti, que el oro esté siempre allí. Y que no es porque ha tomado una forma dada, que ya no existe más. Ustedes están, visceralmente, atados a este cuerpo. Están visceralmente atados a este mental. Pero ni el cuerpo ni el mental son de alguna utilidad para el Absoluto. No es cuestión de quemar el cuerpo. Al contrario, uno puede quemar el mental. Lo que será después, por lo tanto más fácil para vivir el hecho de que, realmente no Son este saco de comida.

Pregunta: cuando uno refuta y que el mental parece responder “yo no soy nada”, ¿qué hacer?

El mental te miente. Es el todo salvo nada. Pero quiere hacerte creer que no es nada para que te apartes de el. Este es el principio, también, de la falsa Humildad, como anteriormente, o de la Falsa Simplicidad. Lo que es nada, en definitiva: es todo el complejo efímero contenido en el saco de comida, y el saco de comida, el también. Es cambiar de punto de vista, lo que es necesario. La refutación es el medio de cambiar de punto de vista, en totalidad. No se trata de negar el cuerpo, o de matarlo, que vas a ser Absoluto. El Absoluto contiene el cuerpo, pero el sabe que es ilusión. El Absoluto no puede estar detrás de lo que sea. Simplemente, existe, en el mental como en el cuerpo, los elementos que impiden ver el Absoluto. Y por lo tanto, si tu desplazas tu punto de vista, como en el ejemplo del teatro, todo pasará bien. La refutación, como lo he dicho, debe llenarlos de Paz. Ella debe llenar este saco de comida de Alegría. Y en un momento, todo va a desaparecer. Te parecerá ser una conciencia Liberada de todo. Y si tu abandonas esta conciencia, entonces el Absoluto es dado para ver y Vivir. No antes. Mientras que den el menor peso, mientras que concedan la menor conciencia a este saco, a lo que creen ser, ustedes, no han cambiado de punto de vista, están aún en camino de jugar sobre la escena, o ser el observador de la escena. Creen que existe aún un teatro. Cambien de punto de vista. Acepten de no ser apresados y encerrados por el espectáculo, por la butaca, por el teatro mismo. Y verán la Verdad. Esto es muy Simple. La Simplicidad está allí.

Pregunta: ¿Qué es el no-Ser?

Pero no-Ser. ¿Qué es? ¿Es que puedo hablarte del Absoluto? Es el primer principio que he enunciado: Nada puede ser dicho sobre el Absoluto. Solo puedes dar testimonio cuando está allí donde no hay nada a Ser. Mientras que busques comprenderlo, se aleja. No puedes comprender lo que tú Eres. Abandona esta idea estúpida: eso te aleja de lo que tú Eres. Es necesario prohibir la palabra comprensión: esto quiere decir “prender con” pero no puedes prenderte a ti mismo. Miras allí donde no está, y dejas tu cabeza mirando a otra parte. ¿Es que puedes verte sin un espejo? No puedes más que imaginarte, en un esquema corporal al cual llamas el saco de comida, con tu historia, con este cuerpo. Pero sinceramente, ¿es que puedes verte sin espejo? Es imposible: No puedes ver lo que eres. El punto de vista no es bueno. Por lo tanto querer familiarizar el no-Ser, explicando el no-Ser, no quiere decir nada. Esto es imposible. Ya que, por definición, comprensión, es hacer jugar a la conciencia, que esto sea en el Si, o en el “mi”. Pero el Absoluto es una a-conciencia. No puede concebir nada puesto el es Todo. El es inmutable, el ha estado siempre allí. Tu, tu cambias todo el tiempo. Mientras que creas saber algo, eres ignorante. Acepta de no saber nada. Acepta de no comprender nada. Por otra parte, eso ha sido llamado por una de las Estrellas, la Vía de la Infancia (Nde: TERESA DE LISIEUX). ¿Es que el niño se interesa de explicar porqué el sol se levanta? ¿Y si se eleva hacia el oeste o en otros lugares? ¿Es que el tiene necesidad de saber lo que saben los adultos? Salir de la infancia, no es devenir un adulto, es devenir un atraso en todos los sentidos del término. La comprensión es adaptable para este mundo y se utilizó para evolucionar en este mundo. Pero evolucionar en este mundo, es ya no estar en el Absoluto. Es esto que es necesario comprender, sin comprender. Y esto no es una comprensión. Esto no puede ser tampoco una experiencia, como para el Sí. Esto es un estado más allá de todo estado, es el Ultimo, del cual nada puede ser dicho. Puedes solo dar testimonio de sus efectos, pero no puedes dar testimonio de lo que no estás consciente en la a-conciencia. Y por otra parte, ningún ego se divertiría de hablar del Absoluto, porque para el, esto no quiere decir nada. Ningún ego puede testimoniar el Absoluto, que el no es. El puede testimoniar del Sí. El puede escribir millones de libros sobre el Si, sobre la Realización, sobre el Despertar. Pero el Despertar y la Realización no te hicieron nunca salir del teatro. A lo sumo, esto proporcionará los elementos de recompensa, en este mundo. Y las experiencias de alegría, las experiencias de Paz. El Absoluto no es ni Alegría, ni Paz, a él esto no le importa. Por lo tanto, no puedo decirte nada sobre el no-Ser.

Pregunta: ¿por qué este mundo ilusorio en el que vivimos, nos parece que existe?

Debido a que existen en él: han proyectado su conciencia en algo que ha sido proyectado. Es un sueño o una pesadilla. Esto significa que si ven cómo es, que están involucrados y plenamente insertados en la ilusión. ¿Es que alguno que está muerto puede preocuparse o dar peso a lo que era anteriormente? ¿Se puede llevar su casa, su esposa, sus hijos, su dinero? Responde a esta pregunta de manera objetiva. Bueno, es el mismo principio entre el Absoluto y el Sí. Cuando duermes, el mundo no existe. No estás consciente de todo el mundo, no estás consciente de tus hijos, tu mujer: duermes. ¿Te planteas la pregunta en ese momento? Deberías. Si golpeas esta bolsa de la comida, ella tiene dolor, sufre. Y tú dices: “me duele. ¿Qué significa eso? Que existes en este cuerpo: el toma tu conciencia. Tu conciencia se expresa y lo imprime en el interior. ¿Puedes verte? Puedes ver tus manos, tus pies, pero ¿puedes ver, una parte, la punta de tu nariz, sin un espejo? ¿Puedes ver detrás de ti, sin espejo? ¿Sin voltearte? Hay pues una polaridad (un eje si prefieres). Todo esto no existe: es un sueño. Y cuando sueñas, sabes muy bien que el sueño es más real que lo Real, en algunos casos. Pero lo real de este mundo no es la Verdad. Lo Real es lo que es inmutable, sin movimiento, centrado, lo que subtende (Nde; subtender: lo que está debajo de) todo el resto. Plantéate la pregunta, para resolver el enigma, más allá de lo que pasa durante tus noches: ¿cuál es tu finalidad, en este mundo? ¿Cuál es tu finalidad, como saco de comida, y de conciencia pegada a este saco de comida? ¿Es que puedes decirme, también, que Estabas antes? ¿Tienes el recuerdo, la memoria, la experiencia? Esto no es posible. Y aquí ¿Esto te parece sólido? No: Está construido sobre el viento. Pero añadiré: A ti te corresponde ver. Si piensas que lo que viste es real (porque hay sufrimiento y hay Alegría), entonces, no te interesa el Absoluto, confórmate del Sí. La mayoría de los humanos que buscan el Si no buscan más que un mejoramiento de sus condiciones en la personalidad. Un mejorar, un bienestar. Mientras que el Absoluto, es el no-Ser. El bien-estar y el mejorar no tienen nada que ver con el no-Ser. Igual que no tienen nada que ver con el mal-estar. Con cualquiera que sea calificativo del ser. Cualquiera que sea lo que sientes en los momentos de satisfacción, de placer, de disgusto, de sufrimiento. Esto te parece real, porque le has dado un peso, porque hay reglas, límites, marcos. Tributarios de este mundo, exclusivamente sobre este mundo. ¿Es que cuando estás muerto, pagas impuestos? ¿Es que cuando te levantas por la mañana, es que te acuestas por la noche? ¿Es que tu comes? ¿Qué es lo que desaparece, que es lo que permanece? ¿Qué es lo que reencarna, a priori, si esto no es el “mi” de los complejos inferiores? En una forma diferente, en un mental diferente, en una experiencia diferente, en las conexiones al mundo diferentes. Pero finalmente, esto no hace ninguna diferencia: es la misma cosa, es la Ilusión. Pero alégrate, porque hagas lo que hagas, lo que seas o no sea, irás allí donde te lleven tus propias ilusiones. Pero en definitiva, el Absoluto permanece; es esto lo que tú Eres. Pero recuerda no hay solución posible para pasar de lo que es conocido a lo que es Desconocido, en este sentido.

Pregunta: ¿qué se puede ver la vida que tenemos como una gran Farsa?

Bueno, yo les diría que eso depende con qué ella está llena... Algunos viven un drama y quien vive un drama lo vive realmente, puesto que está identificado. Cuando pierdes a un ser querido, sufres. Al menos, existe en esta ilusión, el sentimiento de sufrir. ¿Quién es el que sufre? No eres tú, por supuesto: Por lo tanto no vives una farsa. Cualquiera que sea la forma de cuya farsa, es solo una Impresión. Esta farsa no es risible. Lo que es risible, es reír. Uno que existe más allá de toda existencia, aquí, en el No-Ser o en el Sí. Harás bien decirte que es una farsa y por lo tanto, ¿sales de la farsa? La farsa debe desarrollarse mientras que el saco de comida esté de pie. Tu en realidad estás de acuerdo. Es por esto que es necesario cambiar de punto de vista. ¿Qué es lo que vas a devenir si estás identificado a este saco de alimento? ¿Qué es lo que devienes si piensas que eres tus sentimientos? ¿Qué es lo que tu devienes, si tu, que eres Eterno, te adhieres a algo que es efímero? Allí está el sufrimiento. Allí, está la ilusión de estar separado, de estar dividido. Y por supuesto, entre más ama uno algo o a alguien, si desaparece, se sufre. Pero ¿cuál es este tipo de amor que sufre? Es el apego, solamente el apego, que es responsable del sufrimiento. Si no estás apegado a nada, incluso no al fruto de tus acciones, y que dejas tus acciones hacerse, si haces (como yo decía) lo que te dona la vida para hacer, sin apegarte, podrás decir que es una farsa. Pero constatarás muy pronto que si tu punto de vista cambió (es decir si te abandonaste a la Luz, si abandonas el Si), todo será extremadamente fácil, porque, lo que sea que llegue, no podrá desestabilizarte. Si estás desestabilizado, es que existes y que eres parte concerniente de la farsa, de la escena de teatro, como la llamo. Entonces, que la escena de teatro te llene de alegría o de sufrimiento no cambia fundamentalmente nada, incluso si el ego va a decirte que es preferible estar contento que sufrir: Esto es lógico, ya que el ego trae todo hacia él. Y si no puede traerlo hacia él, el sufre. Y si lo que el ama, en lo limitado o la carne de su carne, desaparece, o su trabajo, el no puede traer hacia el lo que desaparece. De alguna forma, lo más simple, es ya desaparecer a sí mismo. No poniendo fin a lo que sea, sino, una vez más, cambiando de punto de vista, de visión, si prefieres. De estar lúcido, totalmente lúcido. Si devienes lúcido, ninguna farsa podrá sacudir lo que sea. Y allí, esto podrá ser risible para ti, porque, tu, no estás ya insertado en el apego, porque tú, ya no estás insertado en una búsqueda ilusoria, cualquiera que sea. Es de esta forma que uno para de ser el espectador de la escena de teatro y que deja uno la escena de teatro desarrollarse, para el espectador y para el teatro. Y tú, no eres ya el teatro. ¿Es que quiere decir que el teatro ha desaparecido? No. Es el punto de vista. Eras una conciencia encerrada: el actor. Tu devienes una conciencia liberada: el observador o el espectador. Y después, tu punto de vista ya no es el mismo. ¿Qué es lo que constatas? Que la escena de teatro ya no te concierne. Que el observador ya no te concierne. Que el teatro ya no te concierte. Porque eres el que ha permitido el espectáculo, el espectador, el teatro mismo. No hay nada más que el Absoluto. Incluso el otro, amado o detestado, solo es una proyección sobre tu propia escena. Entonces imaginen cuando son muchos para mirar el teatro o para jugar las escenas. Por supuesto que mutuamente, refuerzan la ilusión que es real porque juegan las interacciones, juegan los roles. Es necesario descubrir que hay espectadores. Es necesario descubrir que hay un teatro y descubrir, dar a conocer, que es más teatro que otra cosa. Pero no destruyes al teatro, ni al actor, ni al espectador, de algún modo, les das existencia. ¿Captas la diferencia? No puedes destruir lo que no existe. Esto es un sueño. Como tú dices, es una farsa. Tu estás en otra parte. Tu eres el que ha permitido la farsa. Pero en ningún caso, eres la farsa.

Pregunta: ha sido cuestión de la última etapa del Sí que sería la Presencia. ¿Qué hay en relación a esa imagen de escena de teatro?

La Presencia sería la que ha tomado conciencia del actor, del espectador, del sillón y del teatro pero no ha salido aun del teatro, entonces, no puede ver que el teatro no existe. Entended bien que cuando digo “ver”, está más allá de ver.

Pregunta: usted me dijo que me situara en la Eternidad y en la Verdad. Pero constato que hay olvidos, hábitos que impiden vivir esto.

Es falso. Tú no tienes hábitos. Tú te lavas todas las mañanas. Tú comes todos los días. Tú ves las mismas personas, frecuentemente, toda tu vida. Son las costumbres. Es tu punto de vista el que no funciona. Tú se sitúas en el hábito. No hay nada que pueda impedir bloquear, fijar, lo que tú no eres. Ningún hábito, sea el que sea, es un pretexto válido. Es la personalidad la que cree eso y te sugiere que son los hábitos los que te impiden ser lo que no eres. Es falso. Hay que recusarlo. Un hábito no será jamás eterno, aunque se repita. El hábito crea una costumbre a la personalidad pero en ningún caso, estorba al Absoluto. Lo que tú dices ilustra lo que dices, para muchos. Queréis trabajar en la personalidad. Queréis trabajar sobre lo que conocéis. No hay que trabajar sobre lo que conocéis. Solo hay que verlo como lo que es. Hay que darse cuenta justamente, no comprender. Hay justo que entender que no sois nada de todo esto. No es vuestra vida la que debe cambiar. No son vuestros hábitos. Sois vosotros. Pero vosotros no sois vuestros hábitos. Cuando digo vosotros o tú, me dirijo al Absoluto. Estáis identificados a lo que hacéis. Estáis identificados a los que os hace la vida. Ninguna identificación será una salvación. Me dirijo a vosotros desde el Absoluto. Si esto no os concierne, cerrad vuestras orejas. Pero si os concierne, abrid ampliamente vuestro Corazón. Cuando estuve encarnado, en el sentido en que vosotros lo estáis, yo tenía hábitos. Muchos. Yo diría incluso, que el hábito agradable o desagradable no puede interferir lo que tú Eres, aun menos que el acontecimiento imprevisto, porque el hábito es muy conocido y lo que es muy conocido supera tu conciencia. Cuando conduces un coche ¿piensas en pisar un pedal, o se hace automáticamente? Razón de más. Un hábito con frecuencia, te libera. No por ello, hace falta tener malos hábitos, si no, vais a sufrir. Este cuerpo va a sufrir. Pero recuerda que a menudo una costumbre desvía tu conciencia, de lo que se vive en el hábito y, de alguna forma, deja libre tu conciencia para otra cosa. Aquél que no tiene hábitos gasta mucha más energía, vitalidad, que el que tiene hábitos. Entonces, no os quejéis de vuestros hábitos. No os quejéis de nada. Haced lo que la vida os demande. Pero no sois lo que hacéis. Esa también es una estratagema del ego, que os va a hacer creer que, porque tenéis una pareja que es mala, un niño que es terrible, impuestos que pagar, no tenéis el espíritu tranquilo y esto os aleja. Os aleja del Sí pero no del Absoluto. Él no se ha alejado jamás.

Pregunta: en francés, refutar significa revocar una idea probando su falsedad. ¿Es la definición que se aplica a refutación tal como la presenta usted?

Totalmente. Utiliza la lógica de la personalidad. Por ejemplo, cuando tú dices: « el sol se levanta » porque lo ves levantarse ¿quién es el que observa el sol levantarse? Si eres tú ¿dónde estás? El que está al otro lado de la Tierra, él, lo ve ponerse o está ausente. ¿Quién dice la verdad? Es efímero. No hay nada más efímero que un día o una noche. Hay que refutar lo que es efímero. No la vida. Porque todo lo que cambia no puede ser real. Lo Real no puede cambiar. Es por eso que el hábito puede ser, de alguna forma, un acercamiento o en todo caso, tú estás más cercano a lo que eres, de lo que tú no estás en el hábito, que te concierne. El sol tiene el hábito de levantarse. ¿Sabes si se va a levantar mañana? Por probabilidad, vas a responder: Sí. Pero ¿Qué es la probabilidad en el Absoluto? Una incertidumbre. El Absoluto no puede ser más que certeza. Mirad en nuestras conversaciones, hoy. Es siempre la personalidad la que busca dirigir, porque quiere entender, quiere comprender, quiere asimilar. Vosotros no sois el contenido. No sois una forma precisa. Vosotros sois el contenido (en mis ejemplos precedentes: el aire). En el ejemplo del oro: vosotros no sois la joya, vosotros sois el oro: eso marca una diferencia. Desde el instante en que calificáis un objeto, perdéis el sentido mismo de la esencia. Entráis en una forma, una definición, una caracterización. Todo lo que tiene forma, todo lo que se ha caracterizado, todo lo que es identificado, no es real.

Pregunta: en una conversación entre dos humanos ¿qué es necesario refutar para que la relación con el otro no implique ninguna distancia?

Hay que refutar lo humano. Hay que refutar la relación. Hay que refutar la distancia. Todo depende de lo que busques. Si tú me hablas diciendo que buscas la armonía en esta relación, esto no corresponde al Absoluto de ninguna forma. El Absoluto no tiene nada que ver con una relación. El Absoluto, en definitiva, no tiene que ver con vuestra forma humana, sino que permite esta forma. Permite todo. No excluye nada. Tú no puedes establecer relación en el Absoluto porque nada está separado. Nada puede estar en relación. La relación en sentido humano, como en sentido en que lo vivís, quizá os conduce a vivir a la ausencia de separación. Todo lo que ha sido llamado por los Ancianos, la Comunión, la Fusión, la Disolución, todo esto son experiencias que pueden favorecer el cambio de punto de vista. El Absoluto es muy simple pero os pide el sacrificio último. Si no estáis preparados, permaneced en el Sí, porque no hay que estar preparados. No hay distancia. No hay tiempo. No hay mundo. Entonces ¿cómo podría existir una relación en algo que no existe? Daos cuenta de esto y solamente después, vivid la relación porque no estaréis implicados. Y todo lo que no implica, permite una mejor Realización, porque vosotros no definís la relación en relación a vuestra experiencia pasada, en relación a vuestros deseos, sean los que sean. Ninguna relación puede permitiros ser Absolutos. Ninguna comunión puede permitiros ser Absolutos. Mejorar esto o aquello, favorecer esto o aquello no concierne al Absoluto, no concierne a lo que tú Eres, aunque lo creas.

Pregunta: ¿cuándo se dice “Permaneced tranquilo” se refiere a un estado de meditación?

Ciertamente no.

Pregunta: ¿o en un estado donde se está simplemente tranquilo, o letárgico?

Ni lo uno ni lo otro. Permanecer tranquilo, es no interferir en lo que se desenvuelve. Una vez más, es cambiar el punto de vista. Ninguna meditación conduce al Absoluto. El terror de la muerte puede conducir más fácilmente. El sufrimiento extremo puede conducir mucho más fácilmente que la paz de la meditación. La meditación es, de alguna forma, una farsa, también. Todo depende de vuestro objetivo. Para el Sí, es perfecto. Para el Yo, es perfecto también, porque el que medita va a estar más calmado, va a ver más claro en la vida que vive. Pero ¿tu objetivo es ver claramente lo que vives en tu vida? ¿O dejar que tu vida se viva y ser lo que tú Eres? No es lo mismo. Permanecer tranquilo, no es ni estar letárgico, ni estar activo, es dejar hacerse lo que se hace, porque tú no eres lo que se hace. Tú crees que eres tú el que lo hace. Tú crees que eres tú el que decides, divorciarte, casarte, o hacer cualquier acción. Pero tú no eres nada de todo esto. Toma conciencia de que a través de tu cuestión, como de todas la cuestiones, solo hay la persistencia de aquél que cree poder obtener algo, no es siquiera una transcendencia. Mirad y ved todo lo que conocéis. El Absoluto no lo es. Lo incluye, seguro. Pero eso os incluye en la ilusión y no en el Absoluto. Necesitáis excluiros, pero excluir no es retirarse de la vida, más bien al contrario: es excluirse de todas las creencias efímeras. Es no estar implicado, sino hacer. El Absoluto se revela de esta forma a vosotros. Pero mientas que creáis, de una forma como de otra, que tenéis que avanzar, que tenéis que mejorar, mientras creáis que sois tributarios de cualquier factor de evolución, de cualquier mejora, de cualquier tiempo o cualquier espacio, os equivocáis vosotros mismos. De hecho es el ego el que os confunde. Y os llevará siempre a un saco sin fondo, a un impass, a zonas más y más sombrías. Es esto lo que necesitáis ver.

Pregunta: ¿el acoger, el asentimiento, manifiestan el Absoluto?

¿Qué es lo que quieres acoger? ¿A qué quieres asentir? Tú puedes acoger la Luz. Puedes acoger al Cristo. Puedes acoger a tu marido o a tu mujer. Pero no puedes acoger el Absoluto. No puedes acoger lo que tú Eres. No puedes asentir a lo que Eres, porque es lo que Eres. En el sentido de tu pregunta, hay siempre la noción de poseer. No se posee el Absoluto. No se va hacia él. No se le descubre. El se descubre desde el instante en que has desechado todo lo demás. Ya incluso el hecho de pensar que tú puedes acoger el Absoluto supone que eres un recipiente, un contenedor. Tú no eres un contenedor. Tú eres Absoluto. ¿Cómo puedes entonces asentir o acoger lo que Eres ya?

Pregunta: ¿si conviene refutar el miedo, se deben refutar todas las emociones?

¿Qué es una emoción? Eso pasa. Todo lo que pasa, pasará. No es el Absoluto. Sobre todo la emoción porque la emoción tiende a identificaros con lo que vivís. Cuando decís: “estoy enfadado” o “estoy triste”, por supuesto que hay una identificación. Pero, también no podéis decir que no experimentáis una emoción que se manifiesta. Y el tiempo que tú la refutes, la emoción habrá pasado ya. Una emoción no puede durar, incluso si hay un poso de cólera, incluso si hay un poso de tristeza, pero en ese momento, no es ya la tristeza/emoción. No eres más tu alegría que tus miedos, tus placeres que tus miedos. Mira pasar las emociones. No son tú. Solo obedecen a lo que ya ha sido construido. Es una reacción a algo. Tú no eres ni la acción ni la reacción, ni el hacer. Permanecer tranquilo, también es esto. No es tenderse y esperar el fin de algo. Vuelvo sobre lo mismo: es el punto de vista lo que cambia. ¿Dónde estáis vosotros? ¿Qué miráis? ¿Qué hacéis? ¿Qué es lo que mira? ¿Quién es el que hace?

Pregunta: ¿la refutación y la crucifixión, es lo mismo?

La crucifixión hace daño. La refutación no hace daño. La crucifixión implica la muerte y la resurrección. La refutación no hace morir más que lo que es ilusorio, en las creencias, pero no hace desaparecer el saco de alimento, hasta que se pruebe lo contrario. No añade clavos a lo que es doloroso: este cuerpo. En el plano simbólico o histórico, la Crucifixión es seguida por el Cristo, de una Resurrección en un cuerpo diferente, un Cuerpo de Gloria. El Absoluto no es esto. El Absoluto no se preocupa de ningún cuerpo, ya fuera el Cuerpo de Gloria. Esto no le concierne.

Pregunta: ¿la encarnación es la única cosa que no se puede refutar?

Tú no puedes refutar lo que está en este mundo. Una vez más, la refutación solo permite cambiar el punto de vista. Es un movimiento que te conduce a estar inmóvil. Refuta todo lo que es efímero. Sin ninguna excepción. Pero si la refutación que tú practicas te conduce a dejar lo que sea o a quién sea, no es una refutación. La refutación es lógica. No está hecha para sufrir. No está hecha para otra cosa, sacaros de las ilusiones, de las ataduras. No es porque tú refutes que va a desaparecer la encarnación. Desaparecerá por sí misma, sin que tú te ocupes. No os planteéis cuestiones sobre la forma de refutar. El objetivo de la refutación es un juego que deja lugar libre a lo que tú Eres, al“Yo soy”, también y al no Ser, después, si tú estás de acuerdo en refutar el sí. No hay nada obligatorio. No es un objetivo. Pero la experiencia prueba que si tú encuentras a un ser Liberado, no puede mostraros el Absoluto. No puede Liberaros. Pero lo que os dice (vuestras preguntas y las respuestas) facilitan lo que Sois, facilita el no Ser. No me dirijo a todos los que me leen o me escuchan. Pocos de vosotros pueden escucharme y oírme porque muchos mantienen su ego. Muchos mantienen su Realización, su Despertar. Mientras que conservéis cualquier cosa, no sois el Absoluto. El Absoluto no tiene nada: sostiene. Pero no sois vosotros los que sostenéis. El Absoluto sostiene absolutamente todo. Sostener no es mantener. Justamente: es estar por debajo, inaparente, invisible, a lo que mantiene. Está mucho más allá de la causa. Yo diría que es lo que subyace la causa: más allá de la apariencia, más allá de la lógica, más allá de la explicación o de la comprensión. En este mundo, solo podéis analizar lo que es este mundo (sea por la ciencia, por los sentidos, por la experiencia). Recordad: el Absoluto no es una experiencia. No es tampoco, un estado puesto que es un no estado. En tanto os planteéis vosotros mismos una cuestión (no hablo de nuestras conversaciones, sino mientras que en vosotros mismos haya una cuestión, una sola), no sois Absoluto. El Absoluto no está ni en la cuestión, ni en la respuesta (esa que vosotros planteáis a vosotros mismos o las respuestas que vosotros aportáis a vosotros mismos). También es un punto de vista que está fuera de este mundo, fuera de su causalidad. Lo que vosotros consideráis como la vida (vuestra existencia, el hecho de existir), es ya estar fuera. El Absoluto no está ni fuera ni dentro: está por todas partes. Sostiene todo. Vosotros no podéis verlo como Absoluto pero podéis, totalmente, ver lo que es no Absoluto. No hay juego de palabras en esto. Es la evidencia misma.

Pregunta: ¿de dónde viene mi impulso de no reencarnarme más, de fundirme en la Fuente?

Pero ¿quién se reencarna? Cuando dices: “yo me reencarno”, es falso. Porque tú hablas necesariamente del “Yo”. El “Yo” no se reencarna jamás: es efímero. No continúa siquiera de vida en vida. Es la personalidad que se transforma y que juega los juegos y roles. Afirmar que el “Yo” no quiere ya reencarnarse es presuntuoso. Tú no tienes nada que desear. Todo querer nace de la personalidad o todo Impulso viene del Alma pero no del Absoluto. El Absoluto no tiene Impulso. Entonces, mientras que tú expreses un movimiento (una voluntad, un deseo), no estás en el presente. Si te instalas en el presente (y la Presencia), no puede haber deseo. En el “Yo soy”, ya se vive que la reencarnación no existe. Solo concierne a los “Yos” sucesivos. El Absoluto no está concernido (el Êtreté, tampoco) por la encarnación. Expresar un deseo no basta para verlo realizarse. Esto lo sabéis ya en este mundo. Entonces ¿cómo puedes imaginar, en otro mundo (o en otro estado), que esto sea posible? ¿Piensas que vas a llevarte tu deseo y tu Impulso cuando haya desaparecido el cuerpo? Es falso. No te llevas nada. No te llevas más que nostalgias que jamás serán colmadas. Es necesario desechar el deseo, permanecer tranquilo, también porque todo lo que desees es necesariamente considerado y vivido como exterior a ti y por tanto como una averiguación, como una búsqueda. Y además, que reportes alguna cosa que no conoces. Con esto, tú estás proyectando ya tu conocido, en lo Desconocido. Esto no puede marchar así. Es imposible. Yo diría incluso, que es a la inversa. Abandona lo conocido y lo Desconocido estará ahí. No hay nada que desear, porque lo que se quiere, está ligado al principio mismo de la proyección, ya que es considerado carencia, tanto en el “Yo” como en el Sí. La carencia no concierne al Absoluto. El deseo aun menos. Continuemos. No consideréis que digáis tonterías, porque el hecho de decirlo las suprime.

Pregunta: cuándo habéis hablado de acoger y de asentimiento, he sentido temblores en la nuca, la espalda y la pelvis. ¿Qué es?

Es el Doble. Renuncia a ti mismo y verás. Las cuestiones y las respuestas no son cuestiones y respuestas. Simplemente, nosotros limpiamos lo conocido. Lo quitamos. Y cuando lo conocido no está ya ¿qué hay? lo Desconocido. Deja también, que se viva lo que se vive. No busques explicar, ni comprender. Vívelo. En el momento en que lo explicas (o comprendes), no lo vives ya: sales de la vivencia. Es necesario salir de la vivencia, pero no por la explicación, no por la comprensión: por el dejar hacer. Tú no estás concernido. Solo el Sí lo está. No el Absoluto.

Pregunta: ¿cuándo CRISTO dijo “yo soy la Vía, la Verdad y la Vida”, quería decir “yo soy Absoluto”?

No.“Yo soy la Vía, la Verdad y la Vida” puede conducirte al Absoluto. Sin conducirte. “Yo y mi Padre somos Uno”, es el Absoluto. El (y el Doble), es Absoluto. La FUENTE es Absoluta y está incluida en el Absoluto. Pero la FUENTE no es el Absoluto. Mientras que haya una vía (sea la que sea), vosotros sobreentendéis un camino, un mejoramiento. Esto conduce al Sí pero ciertamente, no al Absoluto. La Verdad, sí (en tanto que “yo y el Padre somos Uno”). La Vida, sí, pero la Vida Eterna, esa que no conoce la muerte (no esta vida). Él quería mostraros que nada puede poner fin a la Verdad y a la Vida. Y sobre todo a la muerte, si no, no es la Verdad, no es la Vida. El CRISTO es un molde, un modelo, no que haga falta seguir sino que es necesario integrar. No es lo mismo. Es una Conciencia que puede hacer decir: “yo y el Padre somos Uno: Absoluto”. El CRISTO os ha presentado un modelo (o un molde) ideal para este mundo. Él os dijo: no podéis seguir un molde o un ideal. Vosotros lo encarnáis o no. El Absoluto no es ningún modelo, ningún molde. Está más allá de todo esto.

Pregunta: ¿una oreja que pita, al escucharos, tiene un significado concreto?

Sí, pero vívelo. No te voy a hacer salir del pitido diciéndote por qué. Absorbe. Si te lo explico, sales. Si no te lo explico, vives la Vida. Uno de los Ancianos os ha hablado del Sonido, más allá de cualquier sonido ¿quién es el testigo (o el traductor) del Absoluto? Yo no diría nada más. Vive el Sonido. No observes el Sonido. Supéralo de alguna forma. También, como ahora, supera lo que llega a tu espalda. Acuérdate que, desde que quieres una explicación sobre lo conocido (sea la que sea), es el Ego el que se manifiesta. Incluso el Sí no tiene necesidad de explicación: él Es. Es como si el “Yo Soy” preguntara por qué, él era y por qué, él es. Entended bien: ¿quién plantea la cuestión? ¿Quién tiene necesidad de explicaciones sobre lo que se vive, más que vivirlo? Si tú te fundes en el Sonido, te haces Sonido. No hay más distancia. Pero si tú planteas una cuestión sobre el Sonido (sobre el sentido del Sonido), te alejas.

Pregunta: GEMMA GALGANI ha precisado últimamente: « osad ser nada, osad ser todo ». ¿Qué supone« osad »?

Es el mismo principio que para el Absoluto. Si te digo: “osa ser lo que tú Eres, el Absoluto”, evidentemente, es osar. Osar, es superar, transcenderse a sí mismo, superar el “Yo”, superar el Sí, para acceder a otra cosa. Sabiendo que este acceso no es un pasaje (propiamente hablando), que la Puerta es imaginaria. Es el Ego que ha construido la Puerta. Es el Sí que ha construido la Puerta. Si tú osas ser nada: es la refutación. Entonces, tú osas ser todo: es el Absoluto. Osar ser nada, es osar ser todo: el punto de vista ha cambiado, simplemente. Osar no es un esfuerzo. Osar no es un trabajo. Osar es una superación y una transcendencia que te hace superar la superación y la transcendencia. Mientras que no oséis (cualquiera que sea el calificativo que se le pone detrás), ¿qué quiere decir? Que el miedo impide osar. Osar es estar liberado del miedo. No es estar ya retenido por nada, ni proyectar nada. Es la Vida y la Verdad.

Pregunta: ¿tener conciencia del miedo a la nada basta para superarlo?

Sí. Porque el miedo de la nada ¿qué va a provocar? Una angustia. ¿Dónde nace la angustia? Ciertamente, no en el Absoluto. Ciertamente, no en el Sí. Sino precisamente, en las resistencias de la persona. La nada puede conducir (como he dicho, como el sufrimiento), mucho más fácilmente, a ser Absoluto, que la meditación porque la meditación es una referencia y un marco (ya fuera el más agradable). La nada y la angustia (o el sufrimiento) no ofrecen marco. Porque ¿Dónde se va a parar la nada? ¿Dónde va a parar la angustia? ¿Dónde va a parar el sufrimiento? cuando esto os ocurre, vosotros no lo sabéis son angustias intolerables, sufrimientos intolerables. No hay límite. Y todo lo que es sin límite os hace salir de lo conocido.

Pregunta: ¿para poner fin a la necesidad de analizar las sensaciones del cuerpo, se puede decir:« yo refuto esta necesidad de analizar »?

No. Tú refutas la sensación. Tú vives la sensación pero tú no eres la sensación. Hay que ir más allá de la Vibración, más allá de la Energía. Por supuesto que está lo que vosotros llamáis la Onda de Vida, Kundalini y todo eso. Pero el Absoluto está más allá de todo eso. Tú no te llevas tu Kundalini puesto que es lo que tú Eres: es decir la Onda de Vida. Si tú observas, tú eres a distancia. Aunque haya nacido, hay que ir al otro lado. Observar, es situarse a distancia: es el que mira el teatro. Mira el film o la farsa. Hay que ir más allá. Entonces, no hay que ocuparse. Y además, se os ha dicho: la Onda de Vida no tiene necesidad de vosotros. Nada tiene necesidad de vosotros. Es ilusorio creer que vosotros tenéis necesidad de vosotros, para realizar lo que Sois ya. No hay nada que realizar que no sea ya. Creer que os vais a Despertar, a levantaros, a Realizaros o a Liberaros, es una ilusión. Vosotros lo Sois ya. Solo el Ego os dice lo contrario. Entended esto. No busquéis comprender, sino desplazaos. Hacéos inmóviles y veréis todo de igual forma. Estaréis en el centro. Yo lo he dicho: el centro es lo que sostiene todo lo demás. Es Lo que vosotros Sois. Vosotros no sois todo lo que se desenvuelve en este templo (o este saco, cualquiera que sea el nombre que le deis). Esto se produce. Esto es normal si lo vivís, y normal si no lo vivís. No os planteéis la cuestión. Dejad vivir lo que se vive. Vuestro cuerpo no tiene necesidad de vosotros para respirar. Haced lo mismo para las Vibraciones, las Energías. Porque, mientras que observéis, es como para el teatro: vosotros estáis aun en el teatro.

No tenemos más preguntas, os damos las gracias.

Y bien, Bidi da gracia al Amor que Sois. Hasta la próxima vez de vuestro tiempo. Hasta pronto.

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BIDI -1
16 de Mayo de 2012 
 
Pregunta: Estoy acompañado, exteriormente y dentro de mí, por el que fue mi compañero, yo ya no sé cuando soy yo y cuando es él. No sé ya quién piensa, quien habla y quién actúa. Como un cuerpo para dos, y otra cosa en otra parte. En realidad, eso no es más, ni yo, ni él, sino simplemente la vida que pasa.Esto es un primer bosquejo, pero eso no finalizado. La forma como tú lo expresas (¿quién piensa, tú o él?) quieres decir que allí hay dos que piensan en vez de uno. Hay una etapa. Es la que vives, pero no se detiene aquí. Porque, por el momento, hay aún una identidad: aquél que fue, para ti, lo que fue y que hoy, es otra cosa, a través de lo que tú Eres, a través de este yo que no es ya él yo, sino el Sí. Efectivamente, la vida pasa. Pero, más allá de eso, lo que vives es una primicia. Es un acercamiento. Pero, es necesario ir más allá. No te detengas sobre este camino, porque no hay camino. No hay nada de él, no hay nada de ti. Sólo la continuación, a través de eso, de algo que no es Absoluto, sino que es romántico. El romanticismo no es el Absoluto porque mantiene la ilusión de ser dos. No hay dos. A lo que te invita hoy, él que fue tu camarada, es al Absoluto. Él te lo dice en lo que te dice: que él no es más el que has conocido. Por lo tanto tienes que ir más allá. A través del impulso que se mueve en ti, es necesario ir más allá. Y para ir más allá, es necesario que la mirada no se porte más sobre algo exterior, que no tiene más existencia que el segundo que está en ti. La Fusión es un mecanismo donde ya no hay dos. No hay pues a saber: ¿quién piensa o quién no piensa, o es que los dos piensan? Va más allá del pensamiento. Va más allá de las explicaciones, y de lo que es dado. El que fue, lo que era para ti, no puede apremiarte. Nadie puede apremiarte. Hay un acercamiento. Este acercamiento se realiza. Después de esto; eso forma parte también de lo conocido y, en este conocido, hay una historia: aquélla que se vivió, pero que no es ya la que debe vivirse. Es necesario, pues también hacer callar eso. Es en este sentido que la vida pasa, así, como lo dices. Detiene la vida, no deteniendo tu vida. Deja vivir lo que debe vivirse. No reflexiones. No plantees cuestiones. Conténtate de estar en lo que pasa y que va a detenerse, porque la verdadera Vida no pasa. Es la Onda de Vida que pasa. El contacto desencadena el sentimiento de estar en Fusión, pero mientras haya un yo, el tuyo o el suyo, no son lo que él Es, hoy. Te corresponde (si puedo expresarme así) subir. Pero este subir no es una subida. Es, también, un Abandono, donde no hay yo, y no hay él. Si debes que vivir este Absoluto, a través de lo que se realiza en ti, por él o por ti, debes sobrepasar “él” y “mi”. Porque hay, necesariamente, en tu memoria que está aún presente, una forma de nostalgia, una forma de pérdida. Lo que sustituyó la pérdida debe poner fin a la pérdida. Más allá de la identidad, la tuya como la suya. Él te habla de otra parte de la que él está cerca. Es, de algún modo, este Último. Él te lo propone. Te lo sugiere en lo que recibes, pero no hay por qué dejarse llevar. Así como no hay por qué ser llevado a algo que está inscrito en el tiempo efímero de una vida, la tuya como la suya. La suya se vivió, la tuya se vive. Ustedes no son, ni lo uno ni lo otro, lo que se vivió y lo que se vive. Entonces no tomes en cuenta una utilidad, en el sentido humano, porque lo que podrás aportar, tú, Fundida en él, y él, Fundido en ti, más allá de toda identidad, y de toda individualidad, sobrepasa largamente eso a que te dedicas actualmente. No es manteniendo eso que se desarrollará eso para lo que él está allí. Recuerda lo que acabo de decirte: no puede violar una Libertad que es imprescriptible. Él, sabe. Él, lo vive. Tu no.

El principio de la identificación era un enfoque, pero es necesario superar, a través de esta reunión o esta unión, este principio de identificación. Entonces, a partir del momento en que reconoces que no sabes quién piensa (reconoces y buscas saber quien piensa), a partir del momento en que das peso a cualquier interrogación, tú te alejas del momento que debes vivir, que está más allá de toda interrogación. La interrogación se convirtió en (y era) una certeza, pero no debe convertirse en una incertidumbre. Si no, no puedes, en ningún momento, realizar (si puedo decir) lo que está previsto, que es Absoluto. El Último no puede aparecer hasta que todo sentido de identidad, de individualidad, incluso a través de esta relación, desaparece, porque la propia relación recurre a la dualidad. No puede entrar en relación con lo que tú Eres. No puede sino Serlo. Él te sugiere Ser, eso lo sabes. Entonces no cedas a las sirenas del pasado. No existen. No cedas a aquéllas que quieren parecerte como una función o una justificación de alguna cosa de este mundo. Sin embargo, tú sabes, en el fondo de ti, que se desarrolla algo. Este algo que se desarrolla no necesita de ti, ni de él, ni de ustedes, pero eso es otra cosa. Si aceptas eso, entonces, se realizarás el Abandono del yo soy y podrás vivir realmente, no el yo soy, no allí donde el esta, no allí donde tu estas, sino entrar en el no yo soy, el no ser y la no conciencia. ¿Cuál es tu objetivo? El suyo no es el mismo que el tuyo. No debe haber, simplemente, una superposición, sino un rebasamiento del objetivo. No es más que así, que uno y otro podrá conducir lo que él Es, más allá de todo ser, a la fuente misma del Ser, más allá incluso de la conciencia.

Entonces, entra más al Interior de ti, como él, sin resonancia exterior. Mientras haya una utilidad buscada o deseada, referente a este mundo (eres aún de este mundo limitado, él te llama a lo Ilimitado y tú lo sabes), ninguna influencia debe ejercer algo. Vive lo que tú Eres, no lo que has sido, ni lo que querrías. La mejor manera de servirte, y de Ser, es precisamente, sobrepasar eso. No para algo personal, o una identidad personal de cualquiera, sino como tú lo dices, para la Vida. Tú decides. Te corresponde aceptar lo que se da, lo que se ve y lo que, finalmente, debe ser superado completamente por el Abandono del Sí, del tuyo como del suyo. Pero para él, es más fácil. Allí donde el está, no hay discriminación en resonancia con los vínculos, los apegos, con el cuerpo, con la historia, y con el pasado. Todo eso no está ya en curso. Es una oportunidad inestimable. Te corresponde a ti de ver: ¿dónde te colocas? No te coloques con relación a lo que conoces, con relación a lo que te rodea, sino solamente, con relación a ti, en ti, y más allá de ti. Incorpórate a la Unidad donde nada puede interferir, cualesquiera sean los vínculos, sean los afectos y los compromisos. No existe nada de eso. No te dejes llevar fuera ti, por ti o por otro. Vive lo que se vive, sin buscar nada. Diría incluso que el simple contacto, más allá de la relación, si haces silencio (si no hay más preguntas, ni más interrogaciones sobre el sentido de quien piensa, sobre el sentido de quien es), entonces se ve todo, sin ninguna dificultad, sin ninguna pregunta, sin ninguna respuesta, sin duda alguna. Mira, más allá de lo que pasa: dónde están las dudas, cualesquiera sean ellas, ¿porqué?

No por encontrar una respuesta al exterior. Trasciende la duda. Transforma la duda y déjala de lado. Recuerda que muchos de los Ancianos han dicho: la Inteligencia de la Luz, la Inteligencia de la Vida, la Inteligencia de la Onda de Vida. ¿Por qué quieres substituirte por ella? ¿Dónde está la necesidad de existencia? ¿Dónde está la necesidad de mantener lo que debe soltarse, enteramente? No te invito que ceses todo contacto, al contrario, sino a que entres en la intimidad del contacto, en el sentido del contacto y no en alguna traducción, aplicable a este mundo, que no existe. Tú estás en lo real de lo que existe. ¿Por qué quieres tú, llevar eso a lo irreal? Deja hacer. Deja Ser. Mucho más. No hay relación. No hay comunicación. Hay mucho más. No permanezcas paralizada. Como lo dices: deja pasar, pero no observes lo que pasa. A partir de ese momento, eso será. Y vivirás, en totalidad, lo que debe vivirse. Es a eso que te llama, más allá de sí mismo. Cuando hablas de compañero, mencionas a dos. Ya no hay dos. Aquí mismo, como en otra parte (que eso sea a través de lo que nombras él o tu), hay otra cosa. Olvida la necesidad de persistir. Olvida la necesidad de ser, que eso esté en una historia, en un recuerdo o en un contacto. La etapa de la que hablé, está efectivamente, cumplida, pero no es por eso que todo se ha cumplido. Hazte sinceramente la pregunta: ¿para qué sirve eso? ¿Para lo que deseas o por lo que es? Determínate en la Libertad.

Pregunta: En la mañana, al despertar el cuerpo que habito le gusta permanecer extendido durante horas, inmóvil, pasible y tranquilo. ¿Éste estado corresponde a esto que califican de meditación?

¿Cuándo es que he hablado de la meditación como siendo esto o aquello? ¿Por qué tendría yo una definición de la meditación? ¿Qué quieres tu oír sobre la meditación? ¿Cuál es el objetivo de la meditación, si es que eso es una meditación? ¿Es una complacencia hacia ti misma? ¿Tiene necesidad de olvidar? ¿En este estado, hay una satisfacción y quién es que se satisface? ¿De no tener que enfrentar el mundo, y la Ilusión? ¿O, en ese momento, hay, más allá de la meditación, más allá de lo apacible, la instalación de algo que siempre ha estado allí? La única y verdadera cuestión está allí. No de saber si esto es una mediación o un Samadhi. Porque, que eso sea meditación o que eso sea un Samadhi, es necesario, ir más allá de eso. ¿Qué quiere tu cuerpo? ¿Es él que quiere descansarse o es tu espíritu que pone este cuerpo en reposo, con el fin de vivir algo, o de manifestar algo? ¿Entonces, qué eso venga del cuerpo, de una meditación, o de un estado de Presencia, qué importa? Debes sobrepasar eso. Si tu cuerpo lo pide, acéptalo. Si tus pensamientos o tu espíritu te lo piden, acéptalo. Pero entiende bien que no Eres nada todo eso. No es porque el cuerpo vive una disposición de espíritu particular, o porque el espíritu induce a algo particular, en el cuerpo, que debes mantener la Ilusión de este cuerpo y este espíritu. Ser complaciente en un estado, incluso si es agradable, no es suficiente. A veces, eso hasta puede ser un obstáculo, no por vivirlo, sino por identificarse. No seas eso.

Eso no quiere decir que debes levantarte, porque eso no cambiará en nada el punto de vista. Tendrás la misma mirada. Entiende que aunque el mental te haga creer que si te concedes este descanso, o que si el cuerpo te pide este descanso, vas a acercarte al Absoluto. Eso es falso. Mientras creas eso, es la Ilusión del desarrollo del tiempo. Porque el tiempo del que hablas es la mañana al despertar. Habrías podido hablarme de otro tiempo, al mediodía o la noche, pero sigue siendo un tiempo. Por lo tanto no es real porque es efímero. No es la repetición de la experiencia (que sea pedido por el cuerpo, por el pensamiento, o por el Samadhi mismo, que se instala) que va a solucionar el problema. Porque, precisamente, el problema es el cuerpo, y este espíritu. Ellos interactúan uno sobre el otro, en permanencia. Eso no es la Paz. No es el Samadhi. No es el hecho de estar tranquilo que se revela lo que tú Eres, más allá del ser, sino precisamente, la no identificación y aún menos la justificación de eso. Qué más da que eso sea una meditación. Qué más da que eso sea una enfermedad. Qué más da que eso se sugiera por el mental o por la propia conciencia. No te entretengas en eso. Si eso es a vivir, vívelo. Pero no Eres tu quien vive eso. Tú Estás más allá. Acepta de verlo así. No hay ninguna finalidad posible, con relación a eso.

No es la repetición en el tiempo, en los días, en las jornadas, que va a cambiar cualquier cosa. ¿Porque, en cuanto sales de allí, qué pasa? Pasa que otras cosas pasan. Estas otras cosas que pasan, no hacen más que pasar y te inscriben en lo efímero. Es la mirada que debe cambiar. No es la experiencia. Ninguna experiencia es válida porque toda experiencia sólo tiene un tiempo, dura un momento, como para la pregunta precedente. No permanezcas fija sobre la experiencia, cualquiera que sea el placer, cualquiera sea el Samadhi, lo que se percibe, o no percibe. Es necesario ir mucho más allá. Porque es detrás de eso que se encuentra la Verdad: aquélla que no se mueve, que no cambia. Vive lo que debe vivirse. No te cuestiones si es una meditación, si estás tranquila o no. Si hay alguna culpabilidad o no. Ve más allá del observador. Ve más allá de lo que se vive en lo efímero. Acepta vivirlo, pero no te contentes con eso. Acepta ver el lado efímero, como experiencia. El Absoluto no será nunca una experiencia. No habrá nunca preliminar al Absoluto. No habrá nunca preparación al Absoluto. Es algo que se mueve con el fin de encontrar la inmovilidad. Por lo tanto eso no puede ser favorecido por alguna experiencia, un estado, contacto, relación u otra cosa. Si abandonas todo eso, verás que todo es muy simple, todo es fácil. Como ustedes dicen: todo es evidente, pero a condición de suprimir las evidencias que les parecen normales, pero que no son más que experiencias. La evidencia de la que les hablo es la evidencia del Absoluto, que no depende de ningún tiempo, ningún instante, ningún momento, ninguna experiencia, ninguna justificación, cualquiera sea. Como lo dije en nuestras últimas conversaciones, somos todos Uno, más allá de la Unidad, en el Amor. Porque somos Amor, pero estamos más allá del amor manifestado y creado aquí, más allá de la experiencia de amor. Acepta vivir los momentos más bellos como los más repelentes de este mundo, que te propone tu vida, en el mismo estado, que no es un estado. Porque mientras te gratifiques, o mientras seas culpable, es el mismo principio que se expresa. No busques ni culpabilidad, ni gratificación. Es por esta condición, o estas dos condiciones, que saldrás de toda experiencia, de todo estado, de toda conciencia, pero, repito tu eres Libre. Tu Libertad es total. Si dependes de un horario, o de una persona (que no tiene más realidad que lo que eres) cómo esperas tú poder establecerte en lo que Eres, más allá de la conciencia, que engloba todas las experiencias agradables como desagradables, y todas las ilusiones, sin excepción. ¿Y allí, verás lo que no puedes ver en este Último, este Absoluto? Por supuesto que todos viven experiencias. Ellas les fueron descritas (longitudinalmente, a lo ancho y transversalmente) por los Ancianos, las Estrellas y los Arcángeles. Esa son etapas. Son momentos. Son verdades relativas que se expresan, precisamente, en función del estado de la conciencia: fragmentada, separada, dividida o Unificada. Por supuesto, es más agradable estar en conciencia Unificada que fragmentada. No te fíes a lo que es agradable, y aún menos de lo que es desagradable. Porque son calificativos de un Estado, en ningún caso eres algunos de Éstos. Acepta ver la Verdad, con el fin de Ser la Verdad. No aquélla que depende de una experiencia, una circunstancia, o de un tiempo, sino la que Es, de todo tiempo. Que engloba todas las experiencias, agradables como desagradables, sin acepción. Y ahí verás eso que no puedes ver.

Pregunta: Hoy mi vida, hace que esté poco activo y que no me siento implicada en el mundo. ¿Esta no implicación es una forma de negación, una manera ponerse en retirada, una falta de anclaje o debo refutar en bloque toda consideración sobre la forma que toma mi vida sobre este mundo ya que en cualquier caso eso no se relaciona al Absoluto?

Tienes la respuesta en las últimas líneas. Tú mismo dices: “mi vida”, “hoy”,“mi cuerpo”. Tú sabes muy bien que no eres nada todo eso. ¿Entonces, lo que haga este cuerpo (acción o no acción), qué importancia tiene para lo que tú Eres, más allá del Ser? Tú mismo mantienes el papel de observador, la auto-contemplación de sí mismo. Hay un amor de sí mismo que no puede desembocar en un no Sí. Tu Eres Amor. Por lo tanto mientras hay amor a sí mismo, no es Amor. Tú proyectas y te identificas a tu proyección. Mantienes la Ilusión tú mismo, porque después de haber estado activo, intentas la inactividad. Y te das cuenta que, activo como inactivo, eso no cambia nada. El observador está siempre allí. Tú te identificas, o a este cuerpo, o a lo que se desarrolla. Y lo que se desarrolla no hace más que pasar, como tu vida, y como tu cuerpo. Todo eso debe barrerse. No como un rechazo. No como el hecho de renegar esta vida, este cuerpo, este hoy. Sino de estar más allá de este cuerpo, de esta vida y este hoy, que como lo dije, los tres pasan y pasarán. El observador existe aún. Estás preguntándote (prosiguiendo lo que dije en el último encuentro) saber si eres la cuerda o la serpiente, de saber si eres el contenido o el envase. Pero no eres nada de todo eso. Y con todo eres eso. Pero no permanezcas eso. La auto-contemplación en el ego, como en el Sí, activo o inactivo, no conduce a nada. Y lo sabes. Es el final de la calle. No hay salida. Todo esto son experiencias que, inicialmente, favorecen al observador. Pero, en alguna parte, en el Absoluto, no hay ningún observador. Sólo hay un juego de la propia conciencia y, por el momento, tu participios del juego de la conciencia. Cualquiera que sea tu vida, no es esta vida. Entonces, vive lo que debe vivirse. Vive lo que has elegido. Allí también, no hay que buscar ninguna gratificación, ninguna satisfacción, ninguna culpabilidad. Porque el pensamiento siempre será dual, incluso si él se pretende Unitario. Porque el pensamiento es discriminante, siempre. Sobrepasa el pensamiento. Sobrepasa el observador, de la misma forma. Sobrepasa el cuerpo. No los rechaces, sino véalos por lo que son: obstáculos. No se suprime un obstáculo. Se lo rodea, digamos. No se lo niega, no se lo rompe. Allí, es tu mirada y tu punto de vista, vinculado a este cuerpo, a esta vida que se desarrolla, que es una proyección de la conciencia. No eres ninguna de tus proyecciones. Redefine tu punto de vista. No lo inscribas en un tiempo. No lo inscribas en un espacio. Aún menos en un cuerpo.

Tu conciencia está en este cuerpo, pero no eres ni el cuerpo, ni la conciencia que está en este cuerpo, ni fuera de este cuerpo. Porque todo eso menciona y manifiesta, aún, una dualidad. Es decir, no te intereses en eso, ni en un sentido, ni en otro. Porque en cuanto te interesas, hay o una culpabilidad, o una gratificación. Pero ni uno, ni otro son la Verdad. Porque se derivan, precisamente, de una circunstancia. Y lo que Eres no depende de ninguna circunstancia, así fueras este cuerpo o esta experiencia. Efectivamente, sale de todo lo que es conocido, a través de este cuerpo, de su acción o su inacción. Eso te lleva en realidad, a aceptar de no buscar. Entender que no hay nada que buscar. ¿Quién busca? ¿Y sobre todo quién encuentra? ¿Y por fin encuentra qué? Más experiencia. Lo transitorio. Más límites. Aún lo conocido. Déjate llevar. Eso no quiere decir permanecer en la cama o estar inactivo. Dejarse llevar puede realizarse siendo extremadamente activo. Porque sabes, en ese momento, que no eres tú quien actúa. Sal del desorden de la identificación. No eres el desorden, no más que la recompensa, ni más que la culpabilidad. Todo eso representa juegos. Estos juegos que son programados por el yo o por Si. Porque sin yo, sin Sí, hay él no Sí. Y todo el resto derivará. Por supuesto que puede jugar a participar, dándote la ilusión de ser maestro y controlar. Mientras creas controlar, o ser el Amo, el Absoluto se encubre, para ti. Es necesario sobrepasar la sabiduría. Lo que expresas, muestra, en alguna parte, un compromiso en pro de lo efímero, a tu vida, y a este cuerpo. El compromiso mismo, crea la dependencia a lo efímero y en consecuencia a la experiencia. Y así sin final. Colócate claramente en lo que, para ti, es válido. Y, como lo dices al final de tu pregunta, contiene la respuesta, porque lo sabes, profunda y íntimamente. Con todo hay algo en ti que quiere expresar y manifestarse el revés. ¿Por qué? ¿De qué dudas aún? ¿De qué tienes miedo? ¿Qué es lo que te frena? Es todo. Observa, sin culpabilidad, sin juicio. Porque lo que aparece en el marco de tu visión (la de tu conciencia), favorece la integración, el rebasamiento, la transcendencia incluso, de una conciencia hacia una no Conciencia. Y no veas este “hacia” como un desplazamiento. No es tampoco como lo dije, una exclusión, sino una inclusión. ¿Quieres ser lo que incluye o lo que excluye? ¿Experiencia o Absoluto? ¿Conocido o Desconocido? ¿Activo o inactivo? Lo activo de que hablo no es la acción. El inactivo no es tampoco la no acción. Es más allá.

Pregunta: A pesar de una intuición y una aspiración profunda al Absoluto, hay comportamientos que caen y que alejan del Absoluto aparecen frecuentemente. ¿Por qué?

¿Porque a partir del momento en que tienes la intuición del Absoluto, desde momento en que aspiras al Absoluto, qué va a hacer el ego? Va a reflejarlo como un deseo inaccesible, va a alejarte. El Absoluto no está vinculado a una intuición, ni a una aspiración. Debes refutar todo lo que es del orden de la conciencia transitoria. No puedes perseguir el objetivo del Absoluto. Así, se aleja, de la misma forma que cuando tú lo refutas o cuando lo niegas. El Absoluto no te concierne. No concierne a tu aspiración, ni a tu intuición. Debes deponer las armas, detener la búsqueda, abandonarte tu mismo. El Absoluto no será nunca una búsqueda, una investigación, una intuición, una aspiración. No puede revelarle nunca, a tu conciencia, mientras la conciencia esté allí. Entonces, en un buen juego hablar de tu conciencia que tiene la intuición. Pero, como lo señalas, eso no cambia nada. De la misma forma que mientras vivas la aspiración. La potencia de la aspiración, a ser eso, no es la misma en todo ser humano. Algunos seres (y son raros) pudieron tener tal tensión hacia eso. Pero la tensión no es la aspiración. El punto de vista no es el mismo. Por lo tanto cesa de buscar, cesa de aspirar, abandona la intuición. Conténtate, simplemente, de Ser este Absoluto. Mientras hay intuición y aspiración, es una proyección, de tu conciencia, hacia un objetivo. Y este objetivo se inscribe en el tiempo y, como todo lo que se inscribe en el tiempo, no es real, porque eso cambia y desencadena en ti, algo que experimentas, por el juego de la conciencia. Eso se llama frustración. Y cuanta más intuición tienes, más te frustras. Y eso va a alejarte siempre más, de lo que ya está allí.

El Absoluto no es una conquista, no es una experiencia, ni es un estado. Es este Último, que se revela a partir del momento en que aceptas, más allá de todo tiempo, que no hay aspiración, que no hay intuición, con relación a eso. Debes capitular, porque la aspiración y la intuición no son más que el reflejo de la conciencia, del Sí o de la persona, nada más. Todo Está en ti, porque es tu naturaleza, es lo que tú Eres. No puede existir aspiración o intuición porque eso sigue siendo el mental o un deseo, lo que es peor. No hay nada que desear, puesto que ya está allí. El mental te lleva a la inversa de tu aspiración y tu intuición. Y cuanto más éstas crezcan, más el mental va a alejarte, conduciéndote a vivir cosas desagradables que no es más que el reflejo de la frustración. En tu caso, no hay duda ni miedo, sino simplemente, frustración. Si aceptas ver eso, comprenderás la vanidad de la intuición y la aspiración que te conduce exactamente a lo puesto de lo que quieres, porque el Absoluto no es una voluntad, ni un querer. Entonces, deja caer todo querer. Si aceptas abandonarse, verás que el Absoluto está ya allí: es lo que tú Eres. No eres tus frustraciones, ni tu aspiración y, aún menos, tu intuición. Una intuición sólo sirve en este mundo (para hacer buenas elecciones, por ejemplo). Pero el Absoluto no es una elección. Él no es de este mundo. ¿Qué esperas encontrar allí? Sino la frustración, cada vez más grande. Ningún ser puede conducirte a lo que ya Eres, si no es que quiera alejarte de lo que Eres. Se consciente que hay un único maestro y sé consciente, de que éste maestro es ridículo, porque se erige como el que sabe, en el que tiene la intuición, en el que aspira a... Entiende eso. Y no es un esfuerzo a hacer. Eso no es un trabajo. No es una escena. Es muy simple. La frustración te conduce a la complejidad. Y lo que es complejo no es Absoluto. La complejidad pertenece a la conciencia y a su despliegue, de mundo en mundo, de Dimensión en Dimensión. Ve más allá. Haz cesar todos estos juegos. No aspires ya a nada. No intuyas más nada. Haz callar eso, olvidándolo (no oponiéndose), y verás que ya está allí, desde siempre, incluso antes de existir aquí.


Tú yo, tu Sí, se identificaron con esta búsqueda, con esta intuición, esta aspiración y en consecuencia, tú mismo pones una distancia que no existe, pones un tiempo que no existe, un espacio que no existe. Tú mismo lo creas. Velo, sin culpabilidad, y sin falso parecer. Y desde ese momento, lo vivirás. Di que es simple. Si debía seguir siendo una única intuición antes de que desaparezca, es ésta: es simple. Y sustituye la aspiración (si eres capaz) por la tensión. Y si la tensión no puede hacerse, entonces, abandónate. Entonces, si eres capaz de decirte, en Verdad: “que no eso no es a tener”, no habrá ya, más nada a tener, más nada a esperar, más nada con que estar de acuerdo o en desacuerdo. El Absoluto Es allí. Tú Estás allí. Recuerda que, para el ego y el mental, el último paso parece terriblemente difícil, porque hay allí pérdida, porque hay Abandono. ¿Te sientes Abandonado, solo? Es una muy buena señal. Una mejor señal que la intuición y la aspiración. Pero no te ates tampoco a eso, deja pasar todo eso.

Pregunta: ¿Por qué es tan difícil permanecer en esta libertad infinita que a veces se expresa a través de mí?

¿Quién es que dice que es difícil? La respuesta está en la segunda parte de la pregunta. Porque lo que se expresa, a través de ti, quiere decir que te atraviesa algo, que te coloca en observador y en consecuencia en distancia, a ti mismo. Y poner esta distancia crea y acentúa, para ti, esta noción de dificultad, porque quieres permanecer exterior y observador. Pues es difícil: observas lo que pasa, pero no pasas a ser lo que pasa, que es; Absoluto. No hay nada de difícil. Solo tú eres difícil en lo que no eres. Entonces, por momentos, las resistencias caen. Y cuando las resistencias caen, hablas de libertad infinita. ¿Pero quién observa esta libertad infinita? ¿Quién experimenta esta libertad infinita? Precisamente, lo que impide que ella sea la Verdad Absoluta. Sólo eres tú y tú mismo. Si, observas esta libertad infinita, si la experimentas, no eres Libre. La experiencia que se vive (porque si eso pasa, eso sigue siendo una experiencia) no puede, por supuesto, hacerte Libre porque ya eres Libre. Ya, Eres eso. Es simplemente quien observa, que hace una experiencia, y no una realidad de lo Real, y no el Absoluto. Hay, en alguna parte, una distancia que permanece. ¿Quién pone la distancia? ¿Es el Absoluto? ¿O tú? ¿Quién impide la instalación, el desvelamiento, si no es el observador, que se complace en su observación, haciendo algo exterior, haciendo una experiencia, un estado que pas? Está allí, siempre oculto detrás de eso, la voluntad de percibirse. Ahora bien, quién se percibe o percibe, si no es la conciencia. No hay por lo tanto; no conciencia. Permaneces establecido en el“yo soy”. Es eso precisamente. El observador está presente. A veces, es testigo. Pero es el mismo principio: hay una distancia, una experiencia, un estado, pero no hay perennidad.

Ve más allá de lo que lo que ves, más allá de lo que crees. No permanezcas fijo. El Absoluto es inmóvil (no tu), en lo que se mueve o en lo que es fijo. Toda experiencia puede parecer buena a realizar y vivir, pero hay un momento en que todas las experiencias deben superarse con el fin, precisamente, de no ser simplemente una experiencia, o un estado que pasa. Tú Eres Eterno. Eres Absoluto. Entonces, libérate, porque estas ya liberado. Y si aceptas eso, concluirás que hablar de Libertad infinita no quiere decir nada. No eres realmente Libre, si no aceptas que ya estás liberado. En ese momento, entenderás que no hay ni infinito, ni final. No queda más que lo indefinido y lo indefinible. El Absoluto lo es también: ninguna definición puede contener o explicar al Absoluto. Sólo mostrándote allí donde no hay lógica real (sino exactamente una lógica aparente) que puedo darte a entender la Verdad Absoluta (y no relativa). Porque el hecho mismo de hablar de Libertad infinita, que no dura, te muestra sobre todo, que estás encerrado. No culpabilices. Ve simplemente, porque eso es simple. No hay ninguna dificultad, excepto esa creada por el mental. ¿Cuándo duerme, puedes decir que estás en libertad infinita? No: tú desapareces. El Absoluto está allí, porque el mundo desapareció. Es una diferencia simplemente de matiz o comprensión. Es la mirada limitada o ilimitada, una mirada finita o infinita. Pero, la verdadera mirada no termina, ni finaliza: es Absoluto. No puede establecer distinción, diferencia, o separación. Y tú Eres eso. Ve así, simplemente. Porque la Simplicidad es la Puerta de la Transparencia y sobre todo de la Espontaneidad, la que surge en cuanto el mental no es más referencia, ni referente. Favorece eso.

Pregunta: Desde que escucho sus conversaciones, estoy cada vez más en la aceptación de lo que me propone la vida, lo que me permite evitar el proceso acción/reacción, pero olvido a menudo aplicar la técnica de refutación.

No hay camino. La refutación no es una técnica. Es una conducta que hace cambiar la mirada, que dispara el mental (como lo dije). Es ya muy bueno no manifestar la acción/reacción. Lo que constatas y las palabras que empleas ponen de manifiesto que eres el observador. Ya no están en la escena de teatro, sino eres el que observa instalado aún en la butaca. La única manera es levantarse de la butaca, y salir del teatro, para ver que el teatro no existe, eso es la refutación. Sal de la comprobación, como has salido de la acción/reacción. Instálate más allá de la comprobación, porque constatar es también poner una distancia. Es mantener, hasta cierto punto, el placer de observador, del que observa la obra teatral. Has salido del personaje y en consecuencia la vida se desarrolla, los distintos actos de la obra se actúan. Si constatas, es que observas. Te queda por refutar, incluso ese papel, esa función. Porque mientras haya una función, hay persistencia de lo efímero. Aprovecha de la paz que puede derivar de la ausencia de acción/reacción para no satisfacerte con eso, ni estar insatisfecho, sino simplemente, refutarlo. ¿Por qué es que hay olvido de refutar? Simplemente, el mental te controla, el tuyo. Para él hay un peligro, porque no actúas más la pieza de teatro, tú la observas. Para él, es una situación arriesgada, peligrosa. Allí es necesario conducir la refutación. Por supuesto, tú te olvidas. No es él que olvida. Es el mental que te hace olvidar, porque se satisface con esta observación, del estado de testigo, del Sí, si prefieres. En el Sí, hay aún modelos (el Cristo o el que quieras). Sobrepasa el modelo. Rechaza todas las creencias, sin ninguna excepción. Refútalas. Quedan aún las creencias, y son tus creencias que se oponen, no tú. La oposición conduce a la comprobación. La comprobación conduce al testigo, pero el testigo no conduce al Absoluto. La refutación permite al Absoluto manifestarse, en esta forma, en esta conciencia. Es el momento en que no hay ya espectador, incluso no hay más teatro. He aquí a lo que te invito.

Pregunta: ¿Cómo estar en la Gracia y el Amor para acoger este nuevo ser que se desarrolla en mi cuerpo físico, dejar trabajar la Onda de Vida, estar lúcida de los cambios en curso, sin dejarme desbordar por los vínculos de compromiso madre-hijo?

Es muy simple: no te hagas esta clase de preguntas porque todas éstas, te refuerzan en la Ilusión. La Gracia no necesita de ti, así como los compromisos. No eres nada de todo eso que vives. Tu Eres lo que se vive: la Onda de Vida. Ningún vínculo puede asegurarte. El compromiso pertenece a ese cuerpo, en la relación madre-hijo. Esto se inscribe en la bolsa de comida. Tú estás sometida a esta bolsa de comida, a sus programaciones, a sus engranajes. Es tu cerebro, pero no eres tú. De tu conciencia, sale otra conciencia, que se formó de tu cuerpo, a partir de tu cuerpo. Y te crees propietaria o responsable. A lo sumo, puedes decir que lo que te pertenece, es otro saco de comida que sale de ti, y que has creado. Pero no has creado la conciencia que está dentro. No te pertenece, de ninguna manera. Sin eso, tú mantienes la ilusión de la carne de la carne. La Gracia no tiene que hacer de esta carne, porque la Gracia Es. Ella no es llevada por la carne, aunque se expresa a través de la carne. No es la misma cosa, no es la misma relación, no es la misma mirada. Acepta simplemente que eso se desarrolla, aunque seas tú que lo creó, al principio. ¿Eres tú que fabrica eso? Eso se fabrica simplemente solo, porque es la inteligencia que hay en la bolsa de comida que está prevista para eso: reproducirse. ¿Pero tú tienes necesidad de reproducirte? ¿Qué es lo que reproduces? Hay siempre, en el nacimiento de una carne, a partir de una carne, un conjunto de historias, un conjunto de proyecciones que crean compromisos, a través de ideales o miedos, son la misma cosa. Aprovecha de esta experiencia (porque, es también transitoria, dura 9 meses) para ver lo que es, para ver lo que eso viene a despertar en ti, colmar en ti, o dar miedo, porque no eres eso. Tú Eres el Amor y creas el Amor. ¿Es que este Amor te pertenece, por lo tanto, sabiendo que el Amor es Libre, te hace Libre? Si no eso sigue siendo humano y, por lo tanto, efímero. Lo que vives es, de algún modo un reto o, si prefieres, una experiencia. No permanezcas fija en esta experiencia y sobre lo que induce como apego a la carne. Considera eso, efectivamente, como una Gracia o un Don. Pero no te detengas en eso...

Te recuerdo que, para la Onda de Vida, como para la Gracia, no hay precisamente nada que hacer. No es una cuestión de hacer, ni una cuestión de ser, sino una cuestión de no ser. Es la visión limitada que te da la imposibilidad de conocer esta Conciencia que, sin embargo, está en ti ¿dónde estaba antes?, quién crea el apego, quién crea la responsabilidad y la dependencia. Ama lo que tú creas, lo que Eres, pero con un Amor que está más allá de una proyección, así fuera una creación de tu carne. Date cuenta de estos vínculos, que todos llamamos, todos los encarnados, antes de ser Absolutos: “amor”. Porque no conocemos otra expresión, hasta el momento en que el Absoluto está allí. Tomas conciencia, más allá de la conciencia. Y allí, todo es simple. Porque no eres este cuerpo. ¿Entonces, cómo podrías tu proyectarte en este cuerpo, que se creó a partir de este cuerpo? Eso es válido también para los pensamientos. Eso es válido para todos los compromisos. Ningún compromiso conduce a la Libertad. Ninguna Libertad conduce al compromiso. Si no, eso no es Amor, es una debilidad. El Amor es fuerza. Entonces, simplifica, porque eso ya es simple. Como en la respuesta precedente: es tan simple que eso para el ego parece, absurdo. Recuerda que hay que cambiar la mirada. No este cuerpo, que vive lo que debe vivirse, que se haya deseado o no.

Eso también, no entra, sino en la pregunta y la respuesta. Diría incluso: entra en disidencia con relación a eso. Sería necesario concluir que lo que se desarrolla en tu carne es, en alguna forma, una reproducción, más o menos conforme a tus proyecciones, a tus expectativas, a tus deseos, y por supuesto, a las proyecciones, a las esperas y a los deseos del que está allí. Pero nada más. La Libertad está allí y pone fin a todo apego, lo que no impide (al contrario), el vínculo de Libertad del Amor (que llaman Vibral) e incluso del Absoluto. Eso puede ser, hasta cierto punto, condiciones propicias debido a (como lo dices) la Gracia y la euforia que es secretada por ese cuerpo de comida, durante este estado que no es nada más que el instinto de preservación (destinado, a que éste llamado amor filial o maternal no desemboque, en la desaparición de la raza humana). Nada más y nada menos. No seas engaño en ese mercado de engaños. Eso no impide amar, pero no es ya el mismo amor. No hay más ataduras, si ves eso. Hay Libertad.

Pregunta: Desde que encontré la Conciencia de quién soy y me abandoné a la Inteligencia de la Luz, todo es simple y fluido y el pequeño «yo» ocupa cada vez menos espacio. ¿Es eso la Transparencia?

El hecho de constatar (el hecho de llevar un acta) prueba la existencia del observador que sustituyó al yo o el protagonista. Por supuesto, el acta no basta. Es necesario, allí también, si es lo que deseas (no como aspiración o voluntad), aceptar dejar caer eso. La vida, entonces, se desarrollará, no solamente bajo la acción de la Inteligencia de la Luz, sino bien más, en el Absoluto. Esta forma ya no se limitará a esta conciencia, a este yo que se va o a este Sí que se instala, sino los englobará en algo que es, si se puede decir, mucho más vasto y más grande (si es que se pueda hablar de tamaño). Te corresponde ver si quieres terminar la fragmentación y en consecuencia ser Transparente.

Mientras existe un Sí, existe un espejo que muestra lo que debe verse. La Transparencia es la ausencia de espejo puesto que la Transparencia consiste en dejarse cruzar, en totalidad. La instalación de la Transparencia y la espontaneidad desborda de sobra él Sí o la Fluidez. La Transparencia es un estado donde nada se detiene, no el estado en el cual se está (que no es más un estado). Allí está el Absoluto. Diría que lo da la Claridad y la Precisión porque la escena de teatro se ilumina. Pero te recuerdo que no hay ni teatro, ni escena. Eres tú quien debe ver si resides en la Claridad o si otra cosa se revela a ti, más allá de la Inteligencia de la Luz, pero que permite develar lo que ha estado siempre allí, más allá de la Claridad. El Absoluto es así.

Pero, en tu pregunta y en tu acta, hay instalación de una Conciencia en este Sí. Y no puede haber percepción de la no Conciencia. Estás entonces instalada en la Alegría (en la persistencia del Sí), ilusoria, también. Es necesario salir de la contemplación. Entonces, la Transparencia llega porque no hay ya nada que observar, ni nada a ser, excepto Absoluto. Pero eres tú quién debe ver lo que se manifiesta. La Transparencia, acoplada a los Pilares, llamados los Pilares del Corazón (la Integridad, la Infancia, la Humildad y la Simplicidad), es la característica del Sí. La Transparencia va más allá puesto que nada se detiene, nada se define, nada se identifica. No hay más Sí. No hay más yo. No hay un yo que se aleja de un Sí que se instala. Pero, eres libre (porque es tu libertad) de seguir constatando e instalarlo en el acta, o superar, si se puede decir, el acta. Allí está la Transparencia pero no antes, incluso si la Transparencia forma parte de la definición de lo que se ha llamado los 4 Pilares.

Transparentar es ir más allá del ser. Ser Transparente, es ya no existir, no interferir más, no ser. Repito tu eres libre. ¿Pero eres libre de qué? Simplemente de eso que tú has decidido, ¿de lo que has establecido? Pero esa no es la verdadera Libertad. Esas son libertades transitorias porque desaparecerán cuando tu cuerpo de comida, y tus pensamientos desaparezcan. ¿Entonces, en ese momento, qué vas tú a pasar a ser? ¿Qué vas a ser tú? Prefieres esperar a Ser para plantearte la cuestión (ya que no podrás ya, plantearte cuestiones), o ¿quieres ahora tener la respuesta? Eres tú quien decide. Eres tú quien tiene la clave. Porque no hay llave. No hay puerta. Todo depende en dónde tú te ubicas. Todo depende de allí donde estés (o no)

Pero agradezco tu acta. Me veo obligado a decir que todo eso te vuelve Transparente, pero no es la Transparencia. Sé consciente de eso. Porque la Transparencia total no puede existir, ni en el yo, ni en el Sí. Ella será Verdad cuando hayas salido de todo lo que es transitorio. El Absoluto es Transparencia total. Porque ningún espejo más existe. Ningún sentido más del yo o del Sí existe. Todo se instala en el no ser, en la no conciencia. Pero el resultado es el mismo. ¿Qué quieres ver subsistir? ¿Y qué es lo que puede subsistir? ¿Es del orden relativo y del orden del Absoluto? ¿Qué es lo que continua? ¿Qué es lo que se detiene?

Constatar eso, es quizá, uno de los últimos foros de la escala. Eres libre de considerar que es la finalidad y complacerte en eso. El Absoluto tiene todo su tiempo, puesto que él, está fuera del tiempo. No tú, en eso a que te identificas, en tus actas, en el Sí. Tú debes ver si quieres plantearte estas cuestiones o ignorarlas. Tú has de saber si lo que vives es conocimiento o ignorancia. ¿Con relación a qué? ¿Y en qué? ¿Eso te satisface (y te satisfará mañana), cualquiera que sea lo que observes, cualquiera sea lo que constates? Por supuesto, el Sí, comparado al yo es infinitamente más Transparente. El yo es opaco. El Si es Transparencia, no total pero Transparencia. Te corresponde ver. Tu situación depende de ti mismo. Pero ten cuidado de no proyectar calificativos sobre lo que no tiene calificativo: que es el caso del Absoluto.

Pregunta: Bien afianzada en la materialidad, el Sí me parece inaccesible. El Absoluto no es conceptualizable, concebible. Experimento, actualmente (a la lectura de sus enseñanzas), un sentimiento de desaliento y, incluso, de rechazo. ¿Qué es que lo que en la personalidad, se opone y cómo superarlo?


Tú mismo lo has dicho: tu materialidad, el hecho de querer conceptualizar lo que no puede conceptualizarse. Por supuesto que la materialidad y la personalidad van a rechazar. No puedes conservar el punto de vista de la personalidad y aceptar eso. Si afirmaras eso, eso sería falso. Lo que dices es exacto. No estás pronta a liberarte de lo que cree ser. Estás visceralmente, atada a tu persona. ¿Entonces, por qué razón querrías acceder a algo que te liberaría? Ningún concepto, ninguna idea, ninguna alegría, puede salir de allí. No busques conceptualizar, ni aún menos, aceptar. Porque no puedes aceptarlo. Debes, en primer lugar, salir del infierno: es decir, de tu encerramiento: de creerte este cuerpo, querer poseer alguna cosa. Ni siquiera posees tu cuerpo ya que no eres él. Cuando aceptes que este cuerpo no es más que un encerramiento (una ilusión, una apariencia), entonces podrás plantearte la cuestión del concepto o la idea.

Desde ya te digo, que el Absoluto no es ni un concepto, ni una idea, ni aprehensible. Porque estás limitada en tu visión, en tu percepción. Porque te apoyas en el cuerpo y en la materialidad misma: una transformación de la materialidad, de la personalidad. No hay por lo tanto continuidad. No hay posibilidad, aún menos concepto, y tanto menos perceptor. No hay pues solución posible, ni incluso deseable. Debes rechazar, aún más, porque el rechazo significa que no comprendes Y cuanto menos comprendas, más Libre serás. Es precisamente el hecho de creer comprender este cuerpo (sus acciones, tu vida) que te encierra en lo limitado, porque tienes miedo. El Amor no es el miedo. Tu habrás amando bien tu cuerpo, el no te permitirá sobrepasar el cuerpo. Habrás intentado amar a la personalidad, transformarla en algo mejor. Pero no eres tú que actúa así, en tu Eternidad. Es porque tú estás identificada, en exceso, a lo limitado.

Pero tu cuerpo está limitado en el tiempo y en el espacio (en esta duración). Él no necesita de ti para existir: existe en otra parte. El mejor servicio que puedas rendirle, es dejarle evolucionar solo (sin interferir) y constatarás, entonces, que ninguna manifestación física puede aparecer. Tú misma es quien crea tus propias manifestaciones físicas. No hay karma. No hay causa, excepto tu misma. Es eso que refutas ver de frente. Vas a buscar a otra parte: en un ayer, en una causa. Y mantienes así, los cuadros de este cuerpo, la acción/reacción. Y crees que vas a poder deshacerte de esta acción/reacción comprendiendo la reacción a la acción. ¿Pero de dónde vino la primera acción, si no era una reacción? Se estabas encerrada, te encierras más aún.

Amar, es ser Libre. No es encerrarse. Es abrir lo que está cerrado. Es no aceptar estar cerrado o encerrado. No hay ninguna solución mientras estés en la prisión, aunque pongas bonitas cortinas, aunque cambies el mobiliario, incluso si cambias de pensamientos, mismo si tú comprendes. Te invito a ya no comprender. Te invito a que dejes toda forma de conocimiento de lo que existe en este mundo. Porque, si no, vas a reforzar las resistencias. Vas a reforzar el sufrimiento mientras crees liberarse. Sal de la prisión, primero. Ve la prisión. No hay llave ocultada dentro de la prisión. Eres tú que materializa la prisión, por la voluntad de saber, por la voluntad de entender lo que sólo pertenece a esta misma prisión. El Amor no está allí. Está un piso arriba (si puedo expresarme así). El Amor no está en la prisión.

Mientras busques una perfección de este cuerpo, de esta persona, permaneces en la ilusión, en algo que pasará. La única satisfacción duradera es Eterna: ella es Absoluto. Ella es transitoria en el Sí. Mientras creas y esperes mejorar algo de este cuerpo, de sus pensamientos, o de aceptar un concepto (que no es conceptualizable) o admitir una idea (de lo cual no puedes tener idea), te engañas a ti misma. Por supuesto que rechazas lo que digo y no puedes sino rechazarlo. Pero pregúntate quién rechaza: obviamente, quien es limitada, que refuta ver los límites y los cuadros caer porque hay un apego visceral a la materialidad, en lo que tiene más sólida apariencia, de más permanente apariencia. Pero sólo son apariencias. Si observas, objetivamente, tu saco de comida perecerá. ¿Qué vas a ser, en ese momento? ¿Cómo vas tú a considerar la materia? ¿Qué materia? cuándo no hay más materia (no aquélla que conoces)

Es como si quisieras construir un edificio muy alto sobre un suelo perfectamente inestable (que tú crees estable). Crees que puedes reforzar el suelo, cambiarlo, pero es falso. Si la hipótesis inicial es falsa, sólo construirás sobre arenas movedizas y el edificio se derrumbará. No hay nada que construir. Hay todo a des construir, por la refutación. Pero la materialidad se niega, como el mental, porque sólo el mental puede hacerte creer en la materialidad. No hay nada de válido, dentro. Sólo son ideas, solo conceptos falsos. ¿Por qué adhieres tú a conceptos e ideas que son falsas? Allí está la causa del sufrimiento y el mantenimiento de la ilusión. Si entiendes lo que te digo, entonces el rechazo será aún más fuerte. Pero puedo afirmarte, que el rechazo y la violencia son la buena vía, mientras estés en la prisión. No es pacificando lo que es ilusorio, ni tranquilizando lo que es ilusorio, ni adornando la prisión, que vas a salir de prisión. Mejoras el marco pero no lo suprimes. La Libertad está en otra parte. ¿Cómo puedes tú pretender ser Libre, o estar mejor, en lo que es efímero, en lo que es encierro, en lo que es limitado? ¿No ves por ti misma, las oscilaciones que van de una pared a la otra, de una interrogación a otra? No eres eso: eres la Libertad, eres Amor. Todo el resto no tiene ninguna consistencia. Y sobre todo la materialidad. Las arenas movedizas son las peores. Eleva tu mirada. Elévate y verás que el edificio se construye independientemente de todo lo que decides.

Abandona este miedo, esta necesidad de controlar o de asegurarse en la materialidad. Eso no tiene ningún sentido. Sólo son pesos. Sólo es densidad. Hay un miedo de lo que es elevado. En definitiva, buscas la Libertad pero tienes miedo de la Libertad. Querrías que la Libertad se encontrara en la materia: olvida eso. Intenta ver diferentemente. El amor de la materia no es el Amor, puesto que la materia ya es Amor. No necesita de tu amor. La Ilusión es Amor. Pero no necesita de ti: es un sueño, una proyección, una ilusión. Quieres dar peso a lo que ya es demasiado pesado. ¿Quién te obliga a actuar así? ¿Qué es lo que en ti, se opone a tu Liberación que ya está allí? Sigue rechazando, sigue refutando: eso crea fuerzas de fricción en la Dualidad, en la acción/reacción. Entonces, la prisión arderá. Aquél que llegue al final de la calle, dará necesariamente un giro al darse cuenta, que no hay final de calle, ni carretera. Es necesario haber creado la carretera y la calle sin salida, antes, para asumir que eso no es nada. El Absoluto no es ni concepto, ni idea, ni otra cosa, pero los incluye. No hay exclusión: eres tú que te excluyes del Absoluto. Él ha estado siempre allí. Al querer tener una idea, al querer conceptualizarlo, quieres encerrarlo en la Ilusión. El Absoluto deja libre la ilusión: él la incluye. No es de hecho la misma cosa. No es el mismo movimiento. No es la misma inmovilidad. ¿Ves tú lo que quiero decir? Y no me respondas. Permanece en ti (en tus certezas) y observa lo que te dije. Después, relee y te verás obligada a concluir y ver dónde se encuentra lo absurdo y la absurdidad. Tú no eres eso. No eres ni absurdo, ni absurdidad. Y menos aún materia. Y Aún menos físico. ¿Por qué querer creer en eso que no es verdadero? ¿Por qué hacer una verdad que no tiene ningún sentido, ninguna lógica? ¿De dónde viene eso? ¿De dónde eso ha venido? Es muy simple: reivindicas estar atada a lo que te da más miedo: la encarnación. Hay pues una no encarnación, contrariamente a lo que tú defines. Y el cuerpo se manifiesta para mostrarte tu no encarnación: allí es el encerramiento. En ninguna otra parte. Porque a fuerza de querer ver las cosas tal como son, sólo ves una apariencia, que es lo que te da a ver tu mental (tus conceptos y tus ideas). Abandona las ideas y los conceptos: tú verás que no hay prisión, sino sólo la tú has construido.

Pregunta: Tengo la impresión que todas las cuestiones que puedo formular son estúpidas. Sin embargo, tiendo a decir “sí pero”. ¿Por qué?

Es el aspecto discursivo en ti: la instalación, en la discriminación, de tu propio cerebro habilitado para responder siempre “sí pero”, sí y no, sí o no (es el mismo principio). Hay lo que es bueno. Y lo que es malo. ¿Para ti o para otro? Hay lo que es verdadero y lo que es falso. Y para ti, eso tiene valor de Absoluto. Pero el Absoluto es considerar que nada es verdadero y nada es falso. Todo depende del punto de vista.

Y la palabra que has empleado: tengo la impresión. ¿Pero cómo quieres tú hacer de una impresión, la Verdad? Una impresión, es algo que pasa. Tus impresiones cambian en función de un montón factores que no te pertenecen y que te pertenecen. El “sí pero” no es más que la expresión de la Dualidad de la personalidad. Porque la personalidad tiene siempre miedo de equivocarse. Y tiene razón: ella se equivoca siempre. De ahí el “sí pero” o el “no pero” (eso no cambia nada). Eso será siempre como eso, en la personalidad. Es el espectador que comienza a comprender (y a vivir) que hay un espectador, o un observador. El salió del actor. Pero, al ser observador, quiere pesar a cambiar todo: el actor, cambiar la iluminación… De allí viene el “sí pero”: del intelecto. Del que pasa su tiempo en discriminar, a seriar, en bien y en mal, en verdad o falso, creando así (y manteniendo) la Dualidad, es permanencia. Es un hábito de funcionamiento. Nada más. A menudo forjada por la educación, la enseñanza y el medio familiar. Nada más.

El “sí pero” no conduce a ninguna parte, así como el “no pero”. Porque no puede ampararte en lo que es verdadero o de lo que es falso, excepto en las leyes de este mundo: si dejas caer una piedra, ella cae. No va a volar: es verdad. La piedra no existe: eso es verdad. ¿Dónde te ubicas tú? Pues, la piedra no cae. Eso es falso. Acepto que todo punto de vista (que todo “sí pero”, que todo “no pero”, “sí”, “no”) no es aplicable que en la realidad de este mundo que no tiene ninguna sustancia, ninguna esencia, si eso no es esa que la anima. ¿Dónde quieres Estar? ¿Y por otra parte, dónde Estás tú?

La impresión se incorpora a la intuición. Remite a una escala de valor, a un juicio de valor (en bien y en mal) y conducirá, siempre, a experimentar el “sí pero” o el “no pero”. Eso quiere decir que cuando das dos pasos hacia adelante, das uno hacia atrás. Y finalmente, no te mueves. Pero no de la inmovilidad del Absoluto. Que eso sea uno hacia adelante y dos hacia atrás no cambia nada). Hay tergiversación. Tergiversación que quiere decir: vacilación, ausencia de certeza y en consecuencia oscilación, mantenimiento de la ilusión por la interrogación del mental, del intelecto. Debes ver si te es posible deponer las armas porque el Absoluto no es un combate. Es, justamente, el momento en que depones las armas: el intelecto, el conocimiento intelectual, las creencias. Porque las creencias son armas de destrucción del Absoluto (que no puede destruirse). Olvida tus impresiones. No pretendas comprender, sino más bien, de ser tomada por la Verdad. Para eso, es necesario que hagas callar todas tus verdades, todos tus acervos, todos tus conocimientos, todas tus creencias, sin excepción.

No puedes llenarse con la Verdad Absoluta mientras existan, en ti, tergiversaciones (de las vacilaciones), mientras tu mental te haga creer que estas llena con conocimientos que vienen a entrechocarse, contradecirse. No hay síntesis posible. Puedes permanecer analizando, pero nunca el análisis te conducirá a una síntesis, en ese caso, y aún menos a una integración. Estarás siempre dividido y fragmentado, consciente, de las distintas partes que te animan (sin ninguna posibilidad de comunicar entre ellas, excepto por momentos), porque has asimilado la construcción de tu Cuerpo de Êtreté a un montaje de ladrillos. Pero estos ladrillos no encajan unos con otros. Eso también es muy simple: acepta ver lo que has construido. Acepta ver tus propios razonamientos. Porque la razón te conducirá, siempre, al “no pero” o al “sí pero” y a impresiones, vagas o fuertes pero que no son más que impresiones, o incluso intuiciones. Ninguna certeza puede surgir de allí. Ninguna Verdad puede surgir de allí. Porque todo es relativo. Pero tú no eres relativo.

Es siempre seductor, para la personalidad y para el Sí, como gritar sobre los techos que hay libre albedrio. El libre albedrio sólo se deriva de la confusión entre distintas creencias, diversas experiencias, diversas impresiones. El libre albedrio te hace creer que eres libre. Pero no eres Libre mientras hay“sí pero”. Mientras hay “sí pero”, es que, en alguna parte, en ti, existe algo que cree (o que piensa) que puede equivocarse. Por otra parte, el mental se equivoca siempre. Y en elecciones: siempre en un 50% de los casos (es estadístico). En toda elección, tienes la posibilidad de equivocarte una vez sobre dos. Para ya no tener que elegir, ni manifestar más el “sí pero”, es necesario instalarse en la Libertad, en la Acción de Gracia. Porque desde ese momento, no es ya tu mental que decide lo que es verdadero o falso, lo que es justo o no, pero es la Luz misma (esta Gracia misma), que trabaja. Mientras creas trabajar, permaneces en el libre albedrio y en consecuencia en el “sí pero”, en la impresión. De allí no puede salir ninguna certeza. Y por otra parte, es lógico porque todo eso es incierto e improbable. Desplázate. Vuelve allí donde no hay ya ninguna probabilidad, ninguna posibilidad de error, de “sí pero”, de suposición. Colócate en lo que tú Eres y no en lo que crees. Y deja venir. No la impresión, sino la Libertad. Todo el resto se derivará de allí. Sin tu intervención, sin libre albedrio, pero en la Libertad. El libre albedrio te concede la posibilidad de equivocarte (lo que es seductor para el espíritu), sabiendo que se equivoca, siempre, una vez sobre dos. La Verdadera Liberté, la de la Acción de Gracia, no puede dejar ningún lugar al error. Porque está más allá de la experiencia, más allá de la Dualidad, más allá de la elección.


LINK AL AUDIO: http://autresdimensions.info/article23d8.html

 
 
BIDI – 2
16 mayo 2012
Pregunta: yo todavía no he llegado a extraer mi conciencia de sueño del soñar. Permanece aprisionada en las vivencias de mi personalidad. ¿Qué debo vivir o cómo tomarme?
¿Quién trabaja mientras tú sueñas? Cuando duermes ¿sabes que duermes? Necesitarías para esto, permanecer lúcido. Continuar la disolución es, precisamente, permanecer lúcido, no estar más en el sueño (lo que algunos llaman Turiya) que no es el Absoluto. Desde el punto del Absoluto (si estoy tentado que pueda hablar así) el estado de vigilia o de sueño no cambia nada. Son ilusiones, la una como la otra. Tu vida pasa, tu cuerpo pasa, el sueño pasa, no es entonces eterno y de ninguna forma, ligado al yo soy. Turiya (o el yo soy, la Presencia) es una etapa. Es lo que está construido más allá de la personalidad y que debe borrarse, por deconstrucción o más aun disolución, en el momento oportuno. Si tu conciencia, tal como la vives, está atrapada en esta realidad, eso significa simplemente que el momento, en el sentido lineal, no ha llegado. En lo que se ha dicho (de continuar un trabajo de disolución), ¿te ha dado un plazo? No. La conciencia va a vivir, en tu caso, lo que tiene que vivir, antes de desaparecer. La atadura a lo que tú eres, a ciertos modelos de creencia, te encierra tan seguramente que lo demás. ¿Has conocido el Cristo? ¿Lo has visto o es justamente una creencia? Podría hablarte de Krishna o de Buda: ¿los has encontrado de otra forma que por los escritos, de otra forma que sus creencias, de otra forma que por las religiones o a través de un ideal, de una historia? Necesitas incluso, matar esto. No de manera activa, porque no hay nada que hacer desaparecer, sino simplemente refutarlo. Ir más allá de eso. Mientras que tú te adhieras a otra cosa que el Absoluto, el Absoluto está clausurado para ti porque la creencia te aleja. El Cristo es Turiya. Es un modelo pero, como se ha dicho (incluso Buda): en un momento dado, debes matar al modelo. El único obstáculo es ese.
A través de la adhesión a una creencia, hay un ideal que seguir. Este ideal a seguir te inscribe en un tiempo y el tiempo parece largo. Suprime el ideal, no habrá más tiempo. Suprime la creencia, no tendrás más necesidad de tiempo. Son las creencias que impiden la disolución, ya fuera tu modelo más ideal, ya fuera reencontrado en sueño, ya fuera reencontrado de manera mística. Porque aquellos que lo reencuentran realmente, de manera mística, solo tienen un objetivo: fusionarse, Casarse con él (o con ella, si es otra entidad). De ahí nace la disolución. Como os han dicho los Ancianos: Comunión, Fusión y Disolución, en este orden, dentro de Turiya. Entonces tú no puedes considerar un modelo como exterior a ti. Mientras que es considerado como un ideal externo, un modelo que obtener, tú mantienes la Comunión, tú impides la Fusión y aun más la Disolución. Ese es el obstáculo. Olvida todo: todos los modelos, todos los marcos, todas las creencias. Olvida incluso tu padre y tu hermana. Es la única forma de vivir la Disolución. O si no, fusionado con el Cristo, o si no, fusionado con tu padre, o fusionado con tu hermana, pero fusionado con alguna cosa, con el fin de que no haya una existencia exterior a lo que tú eres. Ahí, vivirás la Disolución, pero no antes, porque hay persistencia de la idea de alguna cosa exterior, que tiene una existencia autónoma, en el exterior de ti. Pero como han dicho incluso los Arcángeles: el mundo está en ti. Los Arcángeles están en ti, yo estoy en ti, porque tú eres Absoluto. Mientras que pongas una distancia en un rol o una función, exteriores a ti (en Cristo, en tu padre, en tu hermana o en lo que quieras), hay una distancia y por tanto no puede existir la más mínima Disolución. Solo puede existir la persistencia de un nivel. El Absoluto no es un nivel. Es simple, también. Mientras que haya proyección en un ideal, religioso u otro, no podéis ser vosotros mismos, incluso con lo que se ha denominado como el Doble. El Doble no está hecho para ser visto, está hecho para Disolverse. Es una ayuda al Absoluto pero no es una finalidad porque los dos son los mismos. No proyecta nada afuera. Lo que tú Eres no tiene que ser proyectado; está ya en ti (incluso el Cristo, incluso tu padre). No hay nada exterior a lo que tú Eres. Lo que es exterior es una simple proyección de la conciencia, un sueño incluso igual que el estado de vigilia. Si tú aceptas esto, se adquiere la Disolución porque siempre ha estado ahí. Es simplemente tu mirada, tu forma de ver, tu punto de vista, procedente de tus creencias o de tus afectos. No hay nada más que esto. Es el único obstáculo.
Pregunta: yo vivo estados caóticos. La refutación me permite tomar distancia pero la mente, las emociones y la voluntad están siempre muy presentes. ¿Cómo pedir la ayuda de las Estrellas, de los Ancianos o de los Arcángeles sin hacerlos salvadores exteriores? ¿Cómo estar en Comunión con ellos sin que sea una proyección de mi mente?
Primero es necesario que aceptes que no hay personalidad, que no hay nada exterior. ¿Qué es lo que tiene necesidad de ayuda si no es, como tú has dicho, la personalidad que necesita un salvador? Pero a partir del momento en que no hay personalidad ¿qué habría que salvar? ¿A quién habría que ayudar? Cambia de visión, puesto que todo está ya en ti, absolutamente todo. También, no imagines algo externo a ti que cree una distancia aun más grande, entre lo que tú Eres y lo que se proyecta. El caos es muy buena señal, porque el caos marca una reorganización más allá de cualquier orden, en la Libertad. La apariencia de la personalidad pasa por su propia muerte. La Luz Disuelve la personalidad, que no tiene ninguna existencia. No des peso a lo que no existe. Tú no eres ni tu mente ni esta personalidad. Tú las creas. Ahí está el problema. En tanto que testigo de la refutación, tú entiendes perfectamente de dónde vienen las quejas. ¿Cómo esas quejas pueden estar activas aun viéndolas, si tú no les das tu consentimiento? Y ese consentimiento viene de la incapacidad temporal de no ser eso. Hay una culpabilidad. ¿Cuál es esta culpabilidad? La de hacer mal, la de estar mal, atribuida a causas externas, a una causalidad, a acontecimientos sobrevenidos. Porque a través de esto ¿qué se expresa? El sentimiento (y digo bien sentimiento, porque no es verdad) de soledad. La necesidad de completitud. La búsqueda en el exterior de estar completo para poner fin a una soledad que no existe. Es la personalidad la que te lleva con sus deberes, a creer que estás solo. Los afectos y los sentimientos que ascienden, mirados por lo que son: algo que pasa y que no eres tú. No confundas la refutación con el hecho de no verlo. Refutar conduce a ver las cosas y los elementos tal como son, pero no a no verlos más. Observa pacientemente que a menudo, te sirves de la refutación precisamente, para no ver. Si aceptas esto, la personalidad tendrá menos peso, la mente aun menos. Es la mente la que te hace creer que hay soledad, que hay aislamiento, que hace falta buscar fuera. Incluso el Doble está en ti, si no ¿Cómo podría existir en el Cristo o en lo que sea? Solo hay el Absoluto. No te dejes vencer por lo que dicte la mente, por lo que te hace creer. Ella querría que tú fueras esa personalidad que sufre, que añora, que está aislada. Eso no es verdad.
La Abundancia siempre ha estado ahí, todo ha estado ahí siempre. No creas lo que te dicen tus afectos y sentimientos. No des la espalda y acepta verlos: están ahí pero no son tú. Refutar no es negar. Tú no eres nada de lo que pasa. Tú puedes estar seguro y cierto que cuando pasa alguna cosa (como un humor o sentimiento) eso no eres tú, sino que es secretado por el saco de comida, o por tu propia historia, por tus propias heridas. Pero tus heridas no son tuyas, aunque te sean propias. Se inscriben en otra cosa que lo que tú Eres, precisamente en esta personalidad, precisamente en esta mente. Si te mantienes tranquilo, sin pedir una ayuda, sin proyectar una ayuda, sin imaginar que lo que sea no puede venir del exterior, si te sumerges en lo que Eres, en el Interior, vas a darte cuenta de que todos tus recursos están ahí y no dependen ni del peso de una herida (real o supuesta), ni de cualquier carencia, ni de cualquier ayuda exterior. Comprende y capta que ya, todo está en ti, sin ninguna excepción. Tú no estás repleto de sufrimiento, de sentimientos y de afectos. Tú no estás lleno por otra cosa que lo que Eres: Absoluto. Tú eres la fuente de ti mismo. No hay amor exterior. Sé Amor. No te plantees la cuestión de tu pasado, de tus heridas, de tus carencias: no existen. Y la ayuda está ya ahí, porque no tiene que llegar: ya está instalada. Deja ocurrir lo que ocurre. Déjalo que ocurra. Tú no eres lo que ocurre. Permanece en el centro, sin pedir y sin proyectar, sin va y ven, inmóvil, ahí, donde por el momento todo te parece vacío y verás que solo es una mirada del ego porque en realidad, es ahí dónde está el Absoluto: lo lleno. Pero por eso, acepta ver esos sentimientos, esas impresiones, esas emociones, ese sentimiento de vacío. Míralos pero no los reconozcas: no te pertenecen. Es muy simple pero, es seguro que a la personalidad no le gusta lo simple. Ella valora las plegarias, las demandas, las súplicas porque tiene miedo de ser insignificante. Ella lo es. Entonces no va a tener miedo de lo que Es. Tú no eres insignificante. Todo lo que tú Eres es significante, más allá de cualquier sentido y de cualquier significado de este mundo. Tú eres la eternidad.
Pregunta: ¿la experiencia y la elección de vida que se hace puede llevarnos hacia el Absoluto aunque no seamos lo que se hace?
No. El Absoluto no depende de ninguna elección, de ninguna vida, de ninguna realidad de este mundo. El Absoluto es el mismo, sea en la cruz de Cristo, que en el niño que muere de hambre, que en el anciano que muere de vejez, o aquél que muere de una bala. No hay ninguna diferencia. Creer que hay circunstancias de esta personalidad, precisas (de camino espiritual u otras) que favorecen la realización, si se puede hablar así, del establecimiento del Absoluto, es un error. Creer que porque se va a estar al abrigo de todas las necesidades (afectiva, financiera, moral, familiar, social) va a bastar para ser Absoluto es un error dramático. El Absoluto no depende de ninguna condición de este mundo. Es una mentira. Solo la personalidad puede estar satisfecha con el hecho de que no le falte nada, ni dinero, ni afecto. El Absoluto nada tiene que ver con todo esto. No hay ninguna edad, ninguna condición, ningún karma, ninguna situación, que se oponga al Absoluto, si no sois vosotros mismos, con justificaciones, coartadas (que no se mantienen), historias espirituales (que no se mantienen) temores ocultos, evidencias ocultas. No hay camino hacia el Absoluto, ninguno. No hay ningún medio de acercarse al Absoluto por cualquier circunstancia de vida. El Sí puede daros la apariencia pero incluso el Abandono de Sí es necesario e indispensable. Yo diría incluso, que al límite, sería mucho más fácil para el que no pone resistencia. Es decir, aquél cuyo cuerpo se va, cuyas posiciones se van, tiene más oportunidad de desvelar el Absoluto. Hay algunos países donde los seres han abandonado todo y no han encontrado nada nunca. Hay países dónde los seres no han pedido nunca nada y por lo tanto son Absoluto. No veáis esto como un progreso. No veáis esto como algo que facilita o evita. No es cierto. Solo la mente puede creer eso: que hay circunstancias que favorecen. Es falso. Solo el Abandono del Sí, el cambio de mirada y de perspectiva, la no atadura, realizan la Verdad del Absoluto, que siempre ha estado ahí. Creer que hay distancia, crea la distancia. Creer que hay un camino, crea un camino. Creer que hay indignidad, os hace indignos. Suponer que está lejos, lo hace lejano. Sin embargo, es también, muy simple: no supongáis nada, no aceptéis nada. Dejad todo el espacio. Desapareced. Mientras que creáis existir por una atadura, una búsqueda, un afecto, os alejáis del Absoluto. Él, siempre ha estado ahí, no se ha movido nunca: sois vosotros los que os habéis movido. Sois vosotros los que os habéis alejado, en esta personalidad, en la ilusión, en el sí.
Cuando os decimos que permanezcáis tranquilos y no hagáis nada, ocupaos de vuestra personalidad, si queréis (mejorarla, pacificarla), pero no sois eso. Vivid el Samadhi, si os complace, pero tampoco sois eso. A través de mis palabras, espero que entendáis un poco más que es la refutación: ni esto, ni aquello. ¿Qué es lo que os impide practicarla? ¿Dónde está lo que os impide ponerla en funcionamiento? ¿Qué es lo que os hace creer que es un juego mental? ¿Qué es lo que os dice que es estúpido? Plantearos la cuestión. Si no es vuestro propio ego, vuestro propia mente, que os va a decir sin parar, que “no es verdad”, que “no existe”, que “no es posible”, que “es demasiado simple, muy fácil”. Refutad y veréis. Realizad vuestra encuesta pero no busquéis la acción / reacción de este mundo: es interminable. No busquéis la causa, en definitiva a lo que jamás ha tenido causa. No hay principio. No hay fin. Es una ilusión total. Vosotros sois Eternos, Eternidad. Eternos: siempre presentes. Todo lo demás no son más accesorios, piruetas, espectáculos y estafas. ¿Queréis jugar a ser un timador o queréis ser Verdaderos y Transparentes? ¿Queréis ser una Alegría que no desaparece jamás, una beatitud que no está en función de las circunstancias, de vuestros amores o desamores, de vuestro dinero o no de vuestro dinero, de un techo o sin techo? No tenéis necesidad de prever porque vuestra vida se desarrollará de la mejor de las formas, sin ningún obstáculo, en el Absoluto. Ahí está la única causa de los sufrimientos aparentes, de las carencias aparentes, de las heridas aparentes, de las enfermedades. No hay otra. Si dejáis este saco de comida evolucionar por sí mismo, manteniéndolo, sin plantearos ninguna cuestión, él iría muy bien. Del nacimiento a la muerte, viviría lo que tiene que vivir. Es porque estáis identificados a él por lo que está enfermo, está mal y sufriendo, de otra forma, no hay ninguna razón válida de ser alterado. Tratad esto: refutad este cuerpo y veréis que ira perfectamente bien. Porque el ego os va a hacer creer que refutar, es renegar, es rechazar: es falso. Es lo que os dice vuestra mente, sin parar. Solo eso os impide practicar la refutación, o si no de hacérosla considerar bajo un lado socarrón: “todo es ilusión”. Y reír pero no la verdadera risa, la de la ilusión que se burla. No hay otro obstáculo que vosotros mismos. El Absoluto no tiene necesidad de vosotros. Es lo que vosotros Sois. Entended esto. Todo el problema no es más que una cuestión de situación, de punto de vista, como he dicho: es un error de punto de vista, un error de visión. Es una visión que está sujeta a vuestra historia, a vuestros afectos, a vuestras emociones, a vuestra mente, a todo lo que es ilusorio. Superad esta visión. Vosotros no sois lo que se ve. No hay nada que ver a este nivel. Si hacéis silencia de todo eso, vosotros constataréis con estupefacción que el Absoluto ya está ahí. No tiene que aparecer, excepto para la personalidad que se va. Ahí, está la Disolución. Ahí, está la facilidad. Es salir de la complejidad. Salir de la dificultad. Salir del conocimiento, lo falso, eso que depende de una experiencia, de una creencia, de una reflexión, de una suposición. El Absoluto es conocimiento. Hace de vosotros un Liberado. No el conocimiento de la personalidad, que no os liberará jamás, que os encerrará, más y más, en la acción/reacción, en el sufrimiento, en el dolor. Sed Libres. Osad ser Libres. ¿Qué os lo impide? seguro que hay reglas y leyes que se aplican a este mundo pero vosotros no Sois eso. Vosotros sois la Absoluta felicidad de la Luz Eterna del Amor. Nada más y nada menos. Es precisamente que habéis creído a vuestra personalidad, a vuestro rol, a esta vida, en su inicio y en este fin.
Pregunta: ¿habiendo experimentado la Onda de Vida, podéis decirme si hay muchas capas de cebolla que quitar para llegar al Absoluto?
Si tú quitas todas las cáscaras y todas las capas de la cebolla ¿qué queda? Nada. No hay nada que quitar. Solo ver, refutar. Refutar no es quitar nada. Es aceptar el Absoluto, inclusivo, totalmente. No excluye nada sino simplemente, la ilusión se ve por lo que ella es: una ilusión. Si la Onda de Vida está ahí, no te ocupes de nada, no hagas nada, quédate tranquila, sobre todo no te ocupes de nada. Tú estarás siempre mucho más confundido que la Onda de Vida. Tú serás incluso ridículo en relación a la acción de la Onda de Vida. Hazte simplemente, esta Onda de Vida, es todo. No busques nada más. No te plantees la cuestión de otra cosa. Refuta lo que llega y tú verás, por ti mismo, que nada más llega. Es la Liberación. Es la Libertad. No hay nada que imaginar trabajar. Hay simplemente que aceptar lo que se manifiesta, lo que emerge, lo que sale. Pero no vayas a buscar tú mismo, si no, mantienes la dualidad y das la espalda a la Onda de Vida. Creer que hay algo que purificar, algo de lo que desembarazarse, es una ilusión también. Aceptar esto, es no estar más en la personalidad: es dejar obrar a la Onda de Vida, totalmente. Es no ser afectado, es no creer que haya un trabajo, es no imaginar o suponer que hay capas de Sombra. Es superar todas esas nociones de creer que hay una pacificación que realizar, que hay un trabajo que hacer, que hay una purificación del ego o un aligeramiento del ego o del Sí. Es salir de todos esos juegos estériles, todas esas estafas espirituales, precisamente. Vosotros estáis Liberados porque la Onda de Vida ha sido Liberada. No os preocupéis más de todas esas sombras, no existen. No les deis más peso y consistencia. Cambiad de mirada. No hay nada bien, nada mal, solo hay el Absoluto, Luz, Amor, Verdad. Todo lo demás solo son fantasmas mórbidos. Vosotros decidís. ¿Os creéis ese saco de comida? ¿Os creéis vuestras heridas? ¿Os creéis vuestra historia? ¿Os creéis esos sufrimientos, esas pérdidas, esas carencias o sois realmente absolutos? mostradlo. Probadlo. Pero probarlo no es una acción, aun menos una demostración, porque es eso, lo que Sois todos vosotros. No añadáis más peso a vuestro propio peso: no existe. No hay otra solución, no hay otra Verdad, a parte de la última. Y si tenéis sed de experiencias, entonces llevad vuestras experiencias en el Sí o en la persona, vedlo vosotros, más allá simplemente del deseo, más allá mismo de la necesidad. ¿Permanecéis en la apariencia y la carencia o os rendís a lo que Sois, esa plenitud absoluta, ahí donde no puede existir ningún miedo y ninguna carencia? Vedlo vosotros.
Pregunta: vosotros iréis ahí donde os lleve vuestra Vibración, no hagáis nada y permaneced tranquilos, son las indicaciones que recibo en este momento con una cierta comprensión y se hacen cada vez más confusas. La duda y la confusión se manifiestan invariablemente. ¿Cómo hago el sabotaje?
Porque le das crédito. Tú le dejas jugar. Tú lo autorizas a jugar. Tú lo autorizas a preguntarse. Tú lo autorizas a dudar. ¿Eres eso? ¿Qué conclusión? en las frases que tú has enunciado, es muy simple. Tú irás ahí donde te lleve tu Vibración. Tu Vibración te lleva por tanto, a establecerte en algo. Hay entonces, un desplazamiento que habéis llamado Ascensión. El Absoluto no es Vibración. Eso quiere decir que no iréis a ninguna parte, puesto que vosotros Sois ya. La confusión viene de ahí. Para el yo, no hay problema: desaparece totalmente en lo que está aquí. No cambia nada que la desaparición del yo, sea el hecho de la muerte del saco de comida, o la muerte del mundo: es lo mismo. Si veis una diferencia, es que estáis insertos en este mundo y estáis atados a este mundo que es proyección y maya, ilusión. Si no, no debería plantearos ningún problema, ninguna búsqueda, ni aprensión por nada. El que se plantea un problema y tiene aprensión, es el ego que duda, que solo existe para el mundo, por la proyección en una ilusión. La Vibración es la certeza de ir dónde ella os lleve, al Sí, a lo que se llaman las Dimensiones, los planetas, los sistemas. Aquél que supera la Vibración es Absoluto aquí mismo, en esta forma. No hay principio de encarnación que dure y que sea limitador, salvo para aquél que está en el ego y que cree. La confusión viene de ahí. Es la mente la que crea confusión. Desde el instante en que buscas comprender frases como estas, sin vivirlas, por supuesto que sigue siendo mental. No sirve de nada leerlas, si no se viven. No encontraréis ninguna satisfacción. Igual, animo a aquellos que querrán leerme o escucharme, en otro lado como aquí, que paren enseguida porque no sirve de nada, para el ego, para su mente, para su Sí. Solo el Absoluto me interesa. Si el Absoluto no os interesa, entonces seguid vuestro camino. Permaneced Libres de creer o de ser lo que queráis, pero si mis palabras os incomodan, si mi voz os molesta, entonces estáis en la buena vía. Si no comprendéis nada, entonces es perfecto. Si todas vuestras referencias vuelan en pedazos, es más que perfecto: el fruto está maduro. Pero no os canséis leyendo o escuchando lo que os molesta, a menos que el masoquismo sea una parte de vuestra personalidad. Lo que yo digo, no interesa a todo el mundo, por supuesto, y aun menos a aquellos que todavía están sometidos al timo espiritual o a los dogmas de la personalidad, o al espejismo del Sí. No me dirijo más que a aquellos que aceptan no comprender ya nada, porque como yo digo, solo se puede vivir. Comprender no sirve de nada.
Pregunta: ¿si no sirve de nada plantearse cuestiones por adelantado, entonces dígame qué debo interpretar exactamente?
¿Por qué querrías entender algo? No he dicho jamás entender, he dicho escuchar. El entender viene después. Tú das a entender con esto, que te falta alguna cosa que no habrías entendido. La única cosa que tú puedes entender, eres tú mismo. Tú puedes oírte hablar, pero ¿has entendido lo que Eres? ¿O crees Ser como apareces en esta forma, en este cuerpo, en esta vida? No hay nada que entender, igual que no hay nada que esperar, no hay nada que comprender. El Ser pasa de toda comprensión, de toda espera. La única cosa que oír eventualmente es el sonido, ese Sonido primordial, que traduce de alguna forma, en tu Conciencia, más allá de la Unidad, el retorno al Absoluto que tú Eres, desde la Eternidad. Por eso, no es necesario escuchar más, sea lo que te diga la cabeza, sea lo que te diga una autoridad exterior, ya fuera la mía, que no tiene más autoridad que la tuya, sobre ti. Hay que reaprender a escuchar y por eso, no hace falta oír nada, ni fiarse de otra cosa que del Silencio y del Sonido Último, que traduce en ti, lo que se revela y se devela y que, de hecho, ha estado siempre ahí. No tengo por tanto, nada que hacerte entender, porque incluso eso que te digo, está destinado simplemente a volverte hacia Ti, y absolutamente a nada más. Mientras que exista una voluntad de comprender o de entender lo que sea, eso demuestra simplemente que la Atención y la Conciencia están vueltas hacia el exterior, tratando de encontrar algo que entender y comprender. Aquél que comprende, es el que es efímero. Aquél que quiere comprender, es siempre ese que aun es más efímero. Lo que tú Eres no es una comprensión.
Lo que tú Eres es desde la eternidad, desde el instante en que concibes y percibes, más allá de cualquier concepción y de cualquier percepción, de manera inmediata, de manera instintiva (en el sentido más elevado), lo que tú Eres. Tú no tienes por tanto, nada que entender. Solo hay que Ser, más allá del Ser, más allá de la voluntad, más allá de tus sentidos, más allá de las Vibraciones que te son perceptibles, más allá de cualquier espera. Desde el instante en que tú te haces capaz de hacer Silencio de todo lo que no es ese Sonido, entonces, en ese momento, la Verdad estalla más allá de toda verdad parcial y fragmentaria. El testigo de esto (no el testigo de ti mismo) es simplemente una manifestación, más allá de cualquier manifestación, entonces nada puede decirse, entonces la Beatitud y el Éxtasis están cerca: reflejo y testigo completo, marcando el retorno a tu Eternidad, a tu Inmortalidad, a tu origen ante La Fuente. Desde ese instante, no hay ya nada más que entender, no hay nada más que comprender y aun menos que esperar, porque tú has llegado adonde jamás has partido: has salido definitivamente, de la Maya. Lo que la Maya te da a vivir, a experimentar, se hace sin la intervención de lo que tú te has convertido: el No-Ser. La Conciencia no puede aflorar por lo que sea, traduciéndose desde ese instante, por la no conciencia y el No-Ser. Manteniendo siempre un cuerpo ilusorio, un espíritu ilusorio, haciéndote simplemente testimoniar ese No-Ser, por la presencia de Este cuerpo, por la presencia de esos pensamientos que no son lo que tú eres, sino un reflejo. Siendo reflejado, tú haces ver, haces percibir (a aquellos que no lo son, revelados, en ese instante) una imagen. Esta imagen se hace como transparente, sin poder ser entendida ni aprehendida por el que mira a través de los sentidos comunes, dando un sentimiento de extrañeza. Y más allá de esto, desembocando en una pregunta, en un rechazo o en todo caso, por la pérdida de un equilibrio precario para el que está instalado en la personalidad o en el Sí. En ese momento, el trabajo (que se hace sin trabajo), la alquimia se realiza, está comprometida, independientemente de cualquier voluntad, de esta apariencia que manifiestas, de ese testimonio que das, simplemente por irradiación del no-ser en este mundo, de esta ilusión. Así pues, desde ese instante tú puedes vivir el Absoluto, siempre manteniendo esta forma. El único interés, si es que se puede hablar así, es hacer ver al que no lo es (a través de la contrariedad, a través del Amor, a través del cambio de equilibrio, sea el que sea), la posibilidad de plantearse la cuestión, incluso negándolo, de que tú te has convertido en el No-Ser. Desde ese instante, el Absoluto permite al que es No-Absoluto, instalado en lo efímero, ser incomodado en todos los sentidos del término, obrando en él de manera silenciosa, por el rechazo, por el Amor o por cualquier otra cosa, llevándole a trasladar su Conciencia a otro lado, a plantearse la cuestión incluso, de quién es Consciente, de quién observa y de quién rechaza lo que se muestra, lo que se hace ver.
Por tanto no hay nada que oír, pero es el principio mismo de la escucha el que permite conectar, de manera silenciosa e invisible, más allá de cualquier Vibración, comunicar los elementos de lo incomunicable. La mejor forma de escuchar esto, y quizá oír, es hacer el Silencio de todos los sentidos, de todo deseo, de toda comprensión, de todo Ser. Lo que hay que retener, y que es lo más importante, es precisamente lo que es contrariado. Lo que es contrariado tiene más oportunidad de comunicar con el Absoluto. Esta comunicación no es una comunicación ni una relación: es una pregunta y sobre todo el hecho de ser contrariado. No hay ninguna forma más que mover las certidumbres ilusorias del ego. No hay otra forma que refutar, al principio, el Absoluto en sí mismo, para ver que finalmente, a través de la refutación de los otros elementos, no puede quedar precisamente más que lo que se ha refutado desde el principio. El Absoluto no es ni percepción, ni Vibración, ni concepto. No es nada de lo que se conoce. Cara a lo desconocido, ¿cuál es la reacción del que cree conocerse, en el yo o en el Sí? Es el rechazo, es la negación misma de lo que le es presentado, le es dado escuchar. De ese principio de no comprensión y de interrogación deriva todo lo que sigue. El Absoluto no puede ser conceptualizado, de ninguna manera, no puede ser aproximado de ninguna manera, por lo que es conocido, por la inteligencia, por los sentidos, por la Vibración o por cualquier otra cosa. Es justamente ese aspecto que molesta, el que desplaza un equilibrio precario, el que permitirá, con frecuencia, realizar ese Absoluto que siempre ha sido, que es siempre y que será siempre. Sea en lo que se convierta este mundo, sea en lo que convierta este Cuerpo, sea en lo que se transforme este pensamiento. Ahí está la única Verdad. Es la Última Verdad. Absoluta. Total.
Pregunta: siento que la Onda de Vida ha refluido en mí. Esto se ha acompañado de una disminución de la distancia que tenía en relación a la híper-actividad de la mente y las emociones. ¿Tengo algo que refutar o buscar en mi?
¿Qué puede refluir? no he entendido el sentido de esta palabra. Un flujo no puede refluir, en lo que concierne a esto. Un reflujo significa un movimiento invertido. Lo que ha subido no puede volver a descender o si no, no ha ascendido. Esto no se llama reflujo. Desde el instante en que la mente, el yo, o incluso el Sí, lleva su conciencia (la del yo o la del Sí) sobre la Onda de Vida y desea lo que sea, ésta se para. Tú no puedes poseer la Onda de Vida, no puedes desearla, si no, no hay reflujo, hay una parada, porque en ese momento, lo que ha querido acaparar, apropiarse, la Onda de Vida no es nada más que la personalidad. La Onda de Vida evoluciona: sube, sin intervención alguna de la persona. La intervención de la persona la hace cesar. Los miedos y las dudas la hacen cesar. El deseo no puede hacerla reaparecer y volver a subir. Ahí está el sentido de las palabras que se han empleado: quedarse tranquilo y no hacer nada. Porque cualquier acción sobre la Onda de Vida que nace a los pies del Gurú (es decir tus propios pies, el Sat-Gurú) se traduce, para ti y la Onda de Vida, como un deseo de acaparar, de apropiarse. Toda apropiación, sea la que sea, solo hace desaparecer la Onda de Vida. De igual forma que existen barreras, todo lo que es duda, todo lo que es miedo, todo lo que es temor de perder el yo, provoca la parada de la Onda de Vida. No hay que manifestar ninguna culpabilidad, ninguna responsabilidad: simplemente, estar consciente, estar lúcido, aceptarlo y la Onda de Vida renacerá y subirá. No puede refluir porque su naturaleza es ascender y no descender. No puede existir reflujo, existe simplemente un defecto de alimentación que se produce desde el instante en que interviene el yo.
La Onda de Vida no es un yo, aun menos una mascarada. Es el Último. Es restablecer eso que se había perdido: el Absoluto. Es necesario pues, hacer cesar cualquier noción de búsqueda, de camino, cualquier noción de algo que obtener o poseer. Es esto lo que hace falta hacer desaparecer del consciente, tanto en el yo como en el Sí. La Onda de Vida no requiere ninguna atención. Podéis facilitar pero no desear. Podéis permitir pero no pedir. La demanda o el deseo solo revelan una voluntad del ego. Lo que se debe callar, desaparecer del escenario, es el actor. No hay actor. En un momento dado, incluso el espectador se hace molesto porque el espectador va a incomodar lo que se desarrolla. Y lo que se desarrolla, donde la Onda de Vida es el testigo, es la desaparición de la persona, la desaparición del individuo. El Absoluto toma todo el espacio, por supuesto, en el ego o la persona. No es ese sentimiento que aflora, sino un sentimiento de desaparición. Lo que es intolerable para aquél que está atado a su forma, a su mente, a su percepción. El flujo renacerá porque es inexorable, en el momento en que no tengáis más yo, en el momento en que no podáis manifestar lo que sea de este saco de comida, porque no existirá más, porque el mundo no existirá más para la conciencia. Entonces, no te plantees la cuestión de por qué se para, porque esto va a poner aun más distancia a la Onda de Vida y a tu Absoluto. Tú puedes actuar también, no sobre el Absoluto y sobre la Onda de Vida, sino directamente, sobre las dudas y los miedos. Esto no quiere decir buscar por qué hay esa duda, por qué hay ese miedo, porque el por qué se inscribe en tu historia, en la adhesión a tu historia. Simplemente hay que mirarlo, con objetivada, de frente, aceptar que hay duda y miedo, aceptar que tú no eres ni esa duda ni ese miedo ni esa persona. Es el principio de la encuesta y la refutación. En ese momento, no tienes que plantearte la cuestión de la Onda de Vida, puesto que siempre ha estado ahí. No se interrumpe, salvo por la conciencia, la conciencia que ha impedido tu propia Liberación.
La conciencia es, en definitiva, lo mismo dentro del yo Soy o del yo Soy Uno, el elemento que frena porque en el yo Soy, hay aun una identidad, hay aun un individuo, aunque éste no esté ya separado, pero no está integrado. Si aceptas esto, no merece la pena ir a buscar la causa de ese miedo, de esa duda, sino mirar esto y aceptarlo para transcender, porque el yo en sí mismo, en su totalidad, aunque afirme lo contrario, solo está construido por el miedo. Desde el momento en que no buscas la causa, desde el instante en que no buscas la explicación y aun menos comprensión, simplemente ser el observador o el testigo, eso basta a la identificación, al reconocimiento de ese miedo, de esa duda. Desde ese instante tú no vuelves más tu conciencia, tu yo, hacia la Onda de Vida y esta renace. Como se os ha dicho, no hay estrictamente nada que hacer por la Onda de Vida. Hay que hacer a nivel de lo que hace, es decir este cuerpo, estos pensamientos. Pero la finalidad no debe ser la Onda de Vida, si no, no nacerá jamás o no renacerá jamás. La Onda de Vida no tiene necesidad ni del yo ni del Sí, porque la Onda de Vida se impulsa y atraviesa el cuerpo, desde el instante en que no existe ninguna resistencia al Absoluto. Tú no puedes hacer nada mientras que el yo esté presente, mientras que el Sí esté presente, porque el yo como el Sí siempre han querido controlar y enseñar, lo que es imposible para la Onda de Vida. Hay un cambio de actitud, un cambio de mirada, un cambio de conciencia, que no puede ser ni concebido ni aceptado por el yo o por el Sí. Si tú integras esto, si tú lo aceptas, entonces la Onda de Vida renacerá, pero no antes. Lo que se ha alejado, no es la Onda de Vida, eres tú. Entiende esto y todo irá bien, porque todo está bien. La distancia no existirá más para el yo, porque el yo, se ocultará por sí mismo. No lo alimentes, no alimentes las dudas y los miedos, reconócelos simplemente. El yo siempre tiene tendencia a considerar que los miedos y las dudas formas parte de lo que él es, pero tú no eres ese yo, tú no eres esa duda y esos miedos. Tú no eres nada de lo que pasa y te atraviesa. Quédate tranquilo.
Pregunta: la Alegría, el juego, los colores, resonancias de mi Niño Divino, me permiten acoger las experiencias dulcemente, con el Corazón. Pero una resistencia física marca un bloqueo, una memoria en relación con mi divorcio. ¿Qué tengo que refutar?
La expresión misma: « memoria », « mi divorcio »,prueban que está identificada a ello. ¿Quién se ha divorciado si no es el Yo? ¿Lo que se mantiene inmóvil, se divorcia un día de lo que sea? El sufrimiento expresado no es más que el reflejo del ego, de esa famosa memoria que te muestra y demuestra que, cualesquiera que sean las alegrías del Niño Interior, tú permaneces también, visceralmente atada a tu historia. Es esto lo que crea el sufrimiento. La justificación del Niño Interior, de los colores, de la Alegría y del juego ¿por qué es alterada? Lo dices tú misma: porque has dado una consistencia a lo que es efímero y se cristaliza, en ese saco de comida, lo que tú le atribuyes: el peso de una memoria. Pero la memoria solo existe en el yo. Tú eres aun tributaria de una historia porque tu cuerpo lo manifiesta. Y si tu cuerpo manifiesta lo que sea, es que tú participas en ese juego. Lo que ha quedado atravesado en la garganta, lo que hace creer que hay una historia y una memoria que viene a alterar lo que tú Eres, desde la Eternidad, solo es la adhesión a tu propia historia, a tu propio yo, a tu propio Sí. Tu cuerpo te muestra que tú está atado visceralmente a él, si no, no hubiera manifestado jamás el más mínimo dolor, el mínimo sufrimientos, so si no, ese sufrimiento sea el que sea, no podría vivirse como un sufrimiento. La atención y el poder que tú das a lo que has vivido (y que tú llamas memoria que vendría a quebrar, dicho así, el Niño interior), no existe. El Absoluto no es el Niño Interior: es la Espontaneidad, la Transparencia. La Espontaneidad no puede ser alterada por cualquiera historia o cualquier memoria. Es la personalidad la que juega ese juego, siempre. Se puede decir que tú has dejado manifestarse algo que precisamente te permite comprender, porque tú lo ves y lo vives, que el Niño Interior está bloqueado por ese divorcio. Y además, tú has dicho: “mi divorcio”. ¿Lo captas? Te haces a ti misma tributaria de las circunstancias exteriores que tienen más peso que el Absoluto. Tú has fijado de alguna manera, un sufrimiento. Tú te has identificado con ese divorcio, en lugar de ver otra cosa, que es la Libertad. Hay resentimiento, y por tanto, el cuerpo lo dice. Por supuesto, hay un culpable: el divorcio. Por supuesto, hay otro culpable: la memoria. Pero ¿qué vienen a hacer el divorcio y la memoria en el Absoluto? ¿El Niño Interior es tan frágil como para ser alterado por una historia o una memoria? Mientras que exista eso, de una manera o de otra, lo quieras o no, manifiesta claramente tu atadura. Míralo, pero no pongas la causa encima, porque no hay otra causa que tú misma, no hay enemigo exterior a parte de ti misma. ¿Cómo aquél que no existe y aquella que no existe, que han compartido el mismo sueño, la misma ilusión, pueden sufrir la propia ilusión, cuando se para? ¿Qué mirada pones en esto? ¿La carencia y el vacío? ¿O la Libertad? todo lo que ocurre en esta vida, que Vives, en un sentido, pero no un sentido a nivel psicológico. No te pares en esto. No en el sentido de memoria cristalizada.
Pero incluso lo que llamas prueba o sufrimiento solo tiene una finalidad: vencer las resistencias, sean las que sean. El sufrimiento no es jamás un castigo. No viene jamás del exterior, sino de Sí. Desde el instante en que tú aceptas y ves esto, de forma justa, sin juicio, ni de ti ni del otro, no hay ninguna razón para que el cuerpo cristalice, no hay ninguna razón para que lo que afecta a este cuerpo, te afecte. Si no, tú estás atada a este cuerpo. ¿Qué haces tú con lo que se denomina el Amor, con lo que es denominado Perdón, con la Gracia, en relación a ti misma? ¿Qué no has perdonado? ¿Qué culpabilidad y resentimiento expresas tú y por qué? No en la historia, no en la memoria, no en una explicación, sino realmente en lo que tú Eres, en lo que está trastornado y te impide ser Libre. Si tú entiendes esto, entonces verás claro, sin justificar la pérdida de un Niño Interior o de una Espontaneidad o los colores, porque eso son pretextos de la personalidad que prefiere estar en el Niño Interior y en los colores, en el juego, más que en el Absoluto. Ahora, si tú consideras que eres esta historia y esta memoria, entonces olvida lo que he dicho y actúa en la acción /Reacción que conocéis, psicológica, energética. Pero no haréis más que mantener el saco de comida, de una forma o de otra, hasta su fin. Vosotros lo alimentaréis hasta quedaros sin aliento y sufrirá. Todo lo que queréis evitar, se reforzará. La memoria os afectará, la historia os afectará porque la resistís. Lo que hay que refutar, es muy exactamente, que tú no eres ni tu divorcio, ni ese sufrimiento en este cuerpo. ¿Quién lo percibe? ¿Quién lo siente en ti? Esa es toda la problemática. El Corazón del Ser, la Presencia o el Absoluto, no pueden estar afectados. Lo que está afectado será siempre el yo. La justificación del Niño Interior no está.
Pregunta: hace unos años, he perdido todas mis ambiciones y placeres en este mundo, después de un divorcio y pérdidas financieras, cosas que combatí como negativas. Ahora mi punto de vista cambia.
¿Dónde está la cuestión? Esto es una afirmación y una constatación, está muy bien. Lo que tú has perdido, te ha Liberado. Tienes conciencia hoy. Todo sufrimiento, toda pérdida, solo está destinada a mostraros vuestras propias insuficiencias, vuestras propias carencias, lo que se ha perdido en vosotros y no lo que habéis perdido fuera. Porque lo que habéis perdido fuera solo es el reflejo de eso a lo que estabais atados, eso que deseabais poseer. La pérdida os pone, de alguna forma, al desnudo, os muestra vuestros propios límites, vuestros marcos, vuestros propios encierros. La ambición puede a veces ser necesaria, pero si no es necesaria para ti, se romperá. No hay castigo ni karma ahí, solo está la Verdad. ¿De qué tienes necesidad? ¿Por qué quieres probarte Verdad de lo que Es? Solo es verdadero lo que vives, ahí, enseguida. No lo que has vivido. No lo que sufres o has sufrido. Tú no eres el resultado de tu pasado, de ninguna forma. Solo la persistencia del yo está inscrita en ese pasado que se manifiesta en este presente. Hay que salir de la linealidad. Amar, es eso. No es poseer a una mujer o un marido. No hay nada que poseer y si lo que creéis poseer estaba retirado, tampoco hay culpable: hay justo los movimientos de vida, las ilusiones que se entrechocan y que, de todas formas, hubieran terminado en el momento del fin del saco de comida. Tú no te llevas tus cuitas. Tú no te llevas tus alegrías. Tú no te llevas ninguna memoria. Tú no te llevas más que lo que tú has encontrado, es decir su tú Eres encontrado. El yo se considera, como siempre, inmortal. Evidentemente, es falso. Solo es inmortal lo que tú Eres. No mires atrás. Instálate en el No-yo, en el No-Sí. Si eres capaz de parar, en un tiempo muy corto, la referencia al pasado, a la historia, a tu historia y ver incluso, superar la causalidad que te he explicado ¿qué descubres? Dejas descubrirse el Absoluto. Esta forma ya no te concierne, tú estás por tanto inscrito. Este mundo no te concierne más y sin embargo actúas y reaccionas. La pérdida de lo que sea no hace más que mostrar la fragilidad de la vida y de este yo. Eso te muestra simplemente que nada es eterno en este mundo, sálvate. Nada puede perdurar de lo que está inscrito en el tiempo de este mundo, salvo eso que se mueve, que es inmóvil. Todo lo demás solo son experiencias que no cambian en nada la Verdad, que no cambian nada el centro, en el que Eres. Si tú ves claramente esto, entonces no hay problema, ni ahora, ni ayer, mi mañana, ni cuando este saco de comida haya desaparecido.
Pregunta: después de haber observado, después refutado las sensaciones y Vibraciones del cuerpo y los pensamientos, me instalo en mi Templo cardiaco para encontrar la paz y vivir el estado de Presencia, que satisface el Sí. He refutado ese estado, el Sí, para que el no Sí, el Absoluto se revele a mí, pero sin éxito. ¿Qué debo refutar más para que el Sí suelte la presa?
En lo que tú expresas, hay aun un observador que quiere observar el no Sí. No hay Disolución. Lo que hay que observar, es superar la propia Vibración. Esto se ha hecho posible por la Onda de Vida, sin tu intervención. Por eso, no lleves tu conciencia a ninguna parte, porque desde el instante en que tú lleves tu conciencia a una zona de ti, de este cuerpo, que te hace experimentar, sentir la paz y la Presencia, hace falta también, deslocalizar la conciencia. No como una voluntad de ir a otro lado, sino de no ser ya tributario de cualquier deslocalización de la conciencia misma, en este cuerpo. Hace falta, de alguna forma, olvidarte de ti mismo. La presencia es ciertamente el estado de la experiencia que es, si puedo expresarme así, lo más cerca del Absoluto. En el Absoluto, la conciencia no es más. No hay lugar para el observador, ni para el cuerpo, y aun menos para la Vibración Supramental. Esto pasa por la Disolución o si lo prefieres, la desaparición del observador. No hay pues otra cosa suplementaria que refutar. Una vez que la refutación ha sido efectuada, que tú has realizado tu encuesta, sobre todo no desees nada, no hagas nada, no consideres que el Sí (o la Presencia misma) te va a conducir al no Sí. No es una consecuencia lógica, ni otra etapa. Hace falta de alguna forma, hacer un sacrificio simbólico que se realiza por sí mismo, desde el instante en que la conciencia no es llevada más sobre lo que sea. El Sí va a llamar a esto el vacío o la vacuidad o la nada. De alguna forma es necesario esperar después, una refutación y una encuesta, que haya (y es imaginado) esa punzada en el corazón. Y ahí, durante esta experiencia particular, refutar. Pero no refutar como el observador de lo que se ha vivido, en un momento dado. Tú no puedes utilizar una experiencia que data de ayer o de otro tiempo, que se ha realizado para refutar. Es necesario que esa refutación se produzca en el instante mismo de Presencia pero no fuera porque si tú realizas esta refutación fuera del momento en que se vive, no sirve absolutamente de nada, porque el Sí no es el yo, el Sí no es dependiente de una historia o de una memoria, ya que se define precisamente, como la instalación en el Aquí y Ahora, en el presente. Pero el Absoluto no es el presente, sobre todo si ese presente es pasado y se remonta a ayer.
La refutación no se puede producir en ese caso preciso, más que en el momento en que se vive la Presencia y no fuera. Si entiendes el mecanismo, desde el instante en que se manifieste la Presencia y el presente (en la Vibración, en la percepción de lo que se llaman las Coronas del Corazón, incluso en la Vibración, en el Fuego del Corazón, o lo que os he descrito, recientemente, como temblor y escalofrío), es en ese momento cuando puede vivirse la Disolución. Pero no como un pasaje de un estado a otro, sino en desidentificación, incluso de esto. Y esto es natural. Es necesario utilizar, si puedo decirlo, esos momentos, en el momento en que se viven. Es la diferencia de estrategia de la encuesta y la refutación, según que ésta sea realizada en el yo o en el Sí. No hay que buscar ni expresar ni manifestar el más mínimo esfuerzo porque es precisamente, la ausencia de esfuerzo la que permite al Absoluto revelarse. No hay otro ejercicio para el Sí, que éste. Una vez que has vivido el yo soy, en múltiples ocasiones, hace falta también refutar esto extrayendo simplemente tu conciencia del yo soy, sin situar la conciencia en otro lado: se disolverá por sí misma. Y esto te hará conocer, a la vuelta a la forma, la evidencia, la beatitud, el éxtasis y el reír. No te proyectes tampoco, en las ideas sobre el no Sí. Recuerda que no puede ser aproximado ni conocido. La desaparición de todo lo que no es él solo puede dejarlo, a él, presente y manifestarse, él, desde ese instante y después. Tú podrás pasar del Sí al no-Sí con más facilidad aun, que del Sí al yo, o del yo al Sí. Porque, cuando el mecanismo se ha iniciado, la posibilidad de pasaje, tanto de lo último al Sí como del Sí al yo, se hace evidencia. No consideres el no-Sí como un final del Sí, porque es todo excepto eso. Si lo haces así, todo esto te parecerá y lo vivirás de manera evidente, sin dificultad.
Pregunta: ¿cómo pasar fácilmente del estado de homosexualidad a la heterosexualidad?
¿Qué importancia reviste esto y qué importancia tiene realmente? ¿Por qué le das tanta importancia? ¿Cuál es la incomodidad que se expresa? El interés no es este, porque si hay interés, aquí ¿a qué concierne exclusivamente? El amor personal entre dos seres, entre dos conciencias. El Absoluto no tiene nada que ver con esto. Esto concierne al alma o, si lo prefieres, el complejo inferior que está sometido al deseo, a la necesidad del amor que expresa el cuerpo, que expresa el alma. Esto concierne al yo. Ni al Sí, ni al Absoluto, porque el Sí no está perturbado por las elecciones del cuerpo o del alma. Si el Sí Es, si el yo Soy Es, ninguna pregunta de esta clase puede nacer porque el Sí no tiene nada que hacer del complejo inferior, cualquiera que sea el deseo expresado o la búsqueda expresada: no le concierne. La sexualidad solo concierne a esta Dimensión, sea lo que esté en retirada o se encuentre, en términos de placero o amor. Esto no representa ningún interés y ninguna acción sobre el Sí. Simplemente, cuando el Sí se realiza, cuando tú estás realizado, la esfera llamada sexual o amorosa puede manifestarse o desparecer, o también, transformarse. Pero no es ya una prioridad, no es ya una vitalidad y aun menos, una esencialidad. El Sí no es un affaire de sexo, ni de amor, a nivel del alma. En cuanto al Absoluto, lo que es Absoluto no puede ser perturbado, ni en un sentido ni en otro, por lo que desenvuelve en el complejo inferior: no hay nada que hacer de esto. No es un rechazo, no es una negación de la vitalidad, sino una transformación de la vitalidad. Porque en ese momento y solamente en ese momento, lo que se llama el sexo o los órganos genitales no sirven más a la genitalidad: alimentan el Corazón. El Fuego Vital no es ya simplemente una vitalidad, sino un Fuego Transmutado por lo que la Onda de Vida ha cambiado profundamente las cosas. Incluso si hay Éxtasis, incluso si hay gozo. El sexo no tiene nada que ver en esto, aunque pase por ese lugar. Esto incluye el Corazón, no el corazón imaginario sino el Corazón Vibral. Y el Absoluto está más allá de esto. Entonces, no te plantees esta cuestión. Plantéate la cuestión esencial y lo demás seguirá, o no seguirá, sin ninguna incidencia en lo que sea. Simplemente porque, tanto en el Sí como en el Absoluto, incluso con una forma, todo esto no representa realmente más que lo que es: la búsqueda de lo que falta, hombre o mujer. Pero no falta nada. Es la separación la que ha creado la carencia y esta búsqueda de vitalidad. En Êtreté, como en el Absoluto, todo es Gozo, todo es sexualidad, sin ninguno de los tabús que conocéis y sin practicar lo que sea. Es superfluo. El Sí, el Absoluto, va a transcender y a hacer desaparecer todo lo que está asociado a la animalidad, que era precisamente la no conexión al Sí, al Absoluto. En ese caso, en el Sí como en el Absoluto, no hay noción de sexo, porque incluso lo que estaba previsto como ser de sexo solo es una elevación del Fuego Interior hacia el Corazón, por tanto el Absoluto no tiene nada que hacer.
Pregunta: me ocurre a veces, tener la impresión de ser como un bebé flotando solo en la inmensidad, sin conciencia, sin referencia, sin nada, sabiendo en el fondo de mi ser que el Absoluto está ahí. ¿No es contradictorio?
No, puesto que el Absoluto que tú Eres, está presente y manifiesto también en una forma. Hay un Absoluto con forma y un Absoluto sin forma. Esta forma, es ese saco de comida y su conciencia. El Absoluto no será perturbado por la desaparición de este cuerpo y de la Conciencia de este cuerpo. Es esto lo que se realiza: no hay ninguna contradicción. No hay nada en relación a esto: es muy simple. El Sí va a utilizar imágenes, como el bebé, como el Sí, o en Êtreté. En ese momento, tú realizas lo que se llama los Léelas del Señor. Son juegos. Hay un gozo real de vivir esto, después de testimoniar y de observarlo, pero es todo. Esto te demuestra que una vez que lo Desconocido se hace tu Morada, en ese momento, tú puedes pasar del uno al otro, y del otro al uno, sin dificultad. Es esto lo que crea la contradicción. Pero te haces capaz de identificar el Absoluto y el Sí y la Presencia, sin ninguna dificultad. Pero es esto incluso, lo que crea el sentimiento de contradicción, que no existe.

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BIDI
17 de Mayo 2012


Pregunta: Tengo problemas para permanecer centrado, los pensamientos, los recuerdos afluyen, partiendo en todas direcciones sin que esto sea las preguntas. Esto vacía el mental, ¿Lo nutre? ¿Cómo hacerle frente?


El conjunto de lo que te es sometido, que aparece bajo el ojo de tu conciencia (cualquiera que sea el lugar donde está situada) te da a ver lo que tu llamas, “partir en todas direcciones) impidiéndote estar centrado. No hay puerta de salida sino una puerta de entrada. Querer salir de tus propios pensamientos es tan estúpido que querer salir dentro: tú no puedes más que entrar. Es decir aceptar observar lo que se desarrolla y refutarlo. Mirar no quiere decir aceptar. Esto va a darte los mecanismos de lo que tú llamas “lo que parte en todos sentidos”, dándote a ver, entonces, porqué tú partes en todos los sentidos. ¿Qué es lo que esto traduce, no al nivel de un origen sino más bien en lo que tú dices? ¿Por qué estás descentrando fácilmente? ¿Qué es lo que te desestabiliza y te hace perder tu centro? ¿Dónde se sitúa la causa profunda, no las causas, no en tu historia, o en tono histórico, sino más bien en el instante presente? ¿Qué es lo que pasa en ese momento? ¿Por qué estás trastornado? ¿En qué te trastornan estos pensamientos que no te conciernen? Esto significa, por supuesto, que hay una incapacidad para poner distancia y para refutar tus propios pensamientos, traduciendo, allí también un principio de identificación a lo que pasa, lo que no es inmutable, lo que no es eterno. Estás, de alguna manera distraído por lo que es pasajero, por lo que solo concierne a la personalidad y a su desarrollo en esta materia. Te olvidas que no eres esto. Hay por lo tanto un sentimiento de implicación exagerado en lo afectivo, en las relaciones, en lo que es vivido, en estos pensamientos que se desarrollan. Tú estás de alguna manera bamboleado por tus propias emociones y por tus propios pensamientos, porque tu les das peso, consistencia y estás persuadido que ellos vienen de ti. Es una cosa aceptar de manera conceptual que no eres tus pensamientos, no es por esto que los pensamientos van a desaparecer. Simplemente colócate en el observador que no es estos pensamientos pero que ve a estos pensamientos desarrollarse. Estos no son los tuyos. Hay por lo tanto un principio de identificación dándote la impresión y a tu conciencia de estar en todas direcciones, es decir que los pensamientos te llevan a otra parte que dentro de tu centro, te lo dices tú mismo. Lo que significa sin buscar más lejos, que te dejas seducir por tus propios pensamientos y cuando ellos te convienen, estás centrado o tienes la ilusión de estar centrado porque los pensamientos corresponden a algo que te afirma. Ningún pensamiento puede establecer el Absoluto. Ningún pensamiento puede asegurarte, de manera duradera, que partes en todos los sentidos o que tienes la impresión que ellos son agradables. Los pensamientos no vienen para ser ni agradables ni desagradables. Ellos no hacen más que pasar. Y como todo, ellos pasarán. Esto es efímero. Das peso a lo efímero ya que esto te altera. De ninguna manera estás colocado en un buen lugar para verlos y refutarlos. Sin embargo el hecho que esto esté acentuado en este momento es exactamente lo que tienes a superar y a transcender en la refutación.


Desde que un pensamiento actúa sobre tu emoción, sobre una decisión, no eres maestro de ti mismo, puesto que es el pensamiento quien decide por ti. Reflexiona: ¿quién decide? En definitiva, es siempre la razón, es siempre el intelecto, del cual algunos gargarizan. La problemática viene que los pensamientos (aquellos que son como dices, de enfoque espiritual) pueden tomar el color, la impresión de una intuición (como por ejemplo los impulsos del alma o los impulsos etéreos) pero estos son siempre los pensamientos que te llevan a pensar y a conceptualizar la noción de lo que es bueno para ti y de lo que es malo para ti. Mientras que pienses así y que aceptes este mecanismo de pensamiento, no eres Libre: estás sometido a tus propios pensamientos, es decir al discernimiento y a la intuición que te impiden ver la Unidad y, aún más, el Absoluto. El Absoluto no es ni bien ni mal, nada tiene que hacer de esta referencia. El Absoluto nada tiene que ver del Si, ni de la intuición y de los carismas porque todo esto deriva de una proyección, de una manifestación exterior para lo que es eterno, para algo que se manifiesta y que viene a generar o facilitar ¿qué? El mí o el Sí. El Absoluto se devela porque las circunstancias de la Tierra no son ya las mismas. Si, en ti, esto reactiva y reaviva los pensamientos, esto quiere decir que, en tu historia, has concedió demasiado espacio a los afectos por los demás, a los pensamientos de los demás. Esto también impide llegar a tu centro porque, en el centro hay toda la fuerza, hay todo lo que es necesario. Es un espacio y un tiempo, sin espacio y sin tiempo, donde la elección no tiene razón de ser, donde la razón no tiene ya razón de ser. La razón va a ser aplicada en los sectores donde la razón es necesaria y solamente donde es necesaria: sentarse en el lugar adecuado para conducir un vehículo y no detrás, esto es de la razón.


Pero desde el instante donde, en el afecto, desde el instante donde las relaciones, cualesquiera que ellas sean, tu dejas pasar la razón delante, te pierdes. Porque, como lo dije ayer, hay siempre una oportunidad sobre dos de engañarte. Es muy exactamente lo que llega porque los pensamientos no son hechos, en definitiva que por el miedo, que de los mecanismos de supervivencia, de mantener la artificialidad del ego, de la persona. Feliz el que no tiene ya pensamientos perturbantes. Feliz aquel que no cree ya en sus propios pensamientos porque el es Libre. Mientras que te adhieras a tus pensamientos, agradables como desagradables, no eres Libre porque estás persuadido que eres tu el que piensa. El que piensa, es el actor, es la marioneta, no es el que mueve los hilos y aun menos el que está arriba de los hilos. Ningún pensamiento confiere la Libertad, incluso el más claro. La Libertad no está de este lado del velo, no está en cualquier razón, en cualquier explicación y, aún menos en una comprensión sino en el simple hecho de aceptar ver, sin juzgar, honestamente, lo que está sucediendo. Y esto son los pensamientos que se desarrollan. Por supuesto, ellos están inscritos en tu historia, en tu razón, pero no eres ni tu historia, ni tu razón. El ámbito del espíritu, el ámbito del Absoluto, nada tiene que hacer de los pensamientos ya que, en el Absoluto, no existe ningún pensamiento. En el Samadhi, no existe más que un solo pensamiento: la auto contemplación de la Luz. El propósito de la meditación no es de aspirar a suprimir los pensamientos porque mientras que el saco de alimento esté allí, habrá siempre pensamiento. Salvo si el pasaje ha sido creado: entonces, puedes refugiarte en el Absoluto o en el Samadhi. Allí, no hay pensamiento. Pero querer resolver el mecanismo del pensamiento o el lugar donde el nace, no quiere decir nada. Querer apoyarse sobre la meditación, sobre la Vibración, para hacer cesar los pensamientos, es de la misma forma, aleatorio: A veces esto funciona, a veces no funciona y ustedes lo constatan en las Alineaciones, en las meditaciones. Mientras que subsista un pensamiento que moleste (entiendo por molestar: que está al frente de la escena), ustedes no son ustedes.


No pueden combatir los pensamientos porque los refuerzan. No pueden oponerse a los pensamientos, ellos no son del mismo mundo que ustedes. La única puerta de entrada consiste en no aceptar el dictado de los pensamientos. Y la primera etapa es darse cuenta y vivir que los pensamientos solo surgen sobre la pantalla de la conciencia. Incluso si tienen la impresión de aplicar un conjunto de certezas matemáticas, esto solo son creencias abstractas que encuentran ciertas, las aplicaciones en este mundo: Hay una lógica pero esta lógica allí no tiene nada que ver con el Absoluto y no tiene nada que ver con la Unidad. ¿Es que el místico que vuela en los aires ha aprendido las leyes matemáticas, físicas, que permiten volar, a un avión? ¿Qué es lo que es predominante en vosotros, en ti? ¿La necesidad de explicar, la necesidad de comprender, el miedo, el hecho de ser invadidos? Lo que yo digo para los pensamientos es de la misma naturaleza que lo que vengo a expresar para el vuelo del místico. Y luego, en un momento dado, el místico se apercibe que no tiene necesidad de volar. El está total y entero, aquí mismo, en este saco. El no tiene nada a que escapar. El saco de comida y los pensamientos escaparán ellos mismos durante la muerte. Ningún pensamiento sobrevive en otra parte que en la memoria común. Incluso los más grandes pensadores, a través de sus escritos, solo dan a vivir los elementos irreales a los cuales uno adhiere, como para una ley matemática, o una ley física que es sabio explicar un mecanismo de funcionamiento. Pero les recuerdo que estos mecanismos de funcionamiento solo son valiosos aquí pero no en el Absoluto. Esto replica muy precisamente esta frase: Allí donde ponen vuestra atención, allí donde ponen vuestra conciencia, se localiza la Vibración y es el reflejo de lo que son aquí en este mundo, pero no permite al Absoluto revelarse a ustedes. El ego va a construir todas las estrategias necesarias para su supervivencia. Los pensamientos en realidad son ciertamente uno de los mecanismos, el más potente porque el pensamiento surge de ninguna parte, se apoya, de toda forma, sobre los conceptos y los afectos, sobre lo que ha sido construido anteriormente. O, es justamente esto que es necesario ver y desconstruir, no por una acción de la voluntad sino aceptando de verlo. Verlo les pone en distancia, de la misma forma que no pueden ver el Absoluto. Y si quisieran verlo, le pondrían aún más a distancia y en distancia.


El mecanismo de los pensamientos yendo en todos los sentidos se aplica simplemente a que tu te centres nuevamente porque es en el centro que se concretizará la visión de lo que son estos pensamientos como no siendo los tuyos. Pero si permaneces sumiso al hecho como lo has dicho a este descentramiento. Estando descentrado no tienes ningún modo de acción sobre el pensamiento. Y por otra parte, si quisieras actuar sobre el pensamiento, este se reforzaría hasta convertirse en obsesión: esto es muy conocido. La refutación, allí también, permite, a la vez, identificar lo que son los pensamientos, de donde nacen y donde desaparecen, facilitando de alguna forma, la no identificación puesto que tanto en el Samadhi como en la presencia, que en el Absoluto, estos no existen. Lo importante allí también es estar lúcido, mirar claramente. Si tú captas verdaderamente que todo lo que pasa no es eterno, entenderás que los pensamientos están en primer plano, mucho más que las emociones. Todo pensamiento concierne a la identidad que tienes, o portas, incluso si ella te parece venir de ninguna parte, ¿de dónde quieres que ella venga, comparte este cuerpo de comida que tú no eres? Todo es un problema de atención y de intención. Si aceptas observar pasar y desarrollarse a los pensamientos, y si tú mismo no te mueves, vas a verlos por lo que ellos son: elementos perturbadores que vienen a molestar la superficie de tu conciencia haciéndote jugar de la razón o de la sinrazón. Lo que no cambia nada en el sentido profundo que es simplemente sacarte de tu centro, llevándote a buscar una puerta de salida ilusoria, a través de muchas técnicas dirigidas a silenciar el mental. Pero ninguna técnica puede hacer silenciar el mental porque el nunca se calla, excepto en el Absoluto. Tú a la vez, eres el problema y la solución. Ser afectado por tus propios pensamientos, cualquiera que sea el contenido, te lleva inexorablemente a alejarte de tu centro, a alejarte de lo que Eres, y aún mas, a alejarte del no-Si. Mira el mundo. Cuántos prefieren ir a las tiendas y comprar ropa en lugar de meditar pero el resultado es el mismo: en un caso como en el otro, crean un deseo y una necesidad.


A ustedes les corresponde superar el deseo y la necesidad. El pensamiento se inscribe en esta dinámica de deseo y de necesidad, de comprensión, de explicación, de decisión y de elección. Así, esta agitación que viste es una invitación para superar todo esto, a dejar desarrollar lo que se desarrolle sin intervenir. Entonces, por supuesto, lo que queda en el ego y la personalidad va a decir que esto no es verdadero, que está obligado a controlar tu vida, tu espiritualidad, de mantener tus marcos, tus límites, tus encerramientos. Desde el punto de vista del ego, que está limitado, es todo justo. Y esto es totalmente falso en el Sí y, yo diría incluso, opuesto, cuando tu eres Absoluto. Ningún pensamiento puede ser de ninguna acción sobre lo que vives interiormente, excepto descentrarte. Pero esto nunca puede aportarte algo (no importa que ves, que piensas). Aquellos que están instalados en el pensamiento no pueden entender las palabras que vengo a pronunciar porque ellos están situados exactamente al opuesto de lo que he dicho. Hazte la pregunta: ¿Sabes lo que quieres Ser? ¿Sabes a dónde vas? ¿Sabes dónde te sitúas? Mientras que esto exista, no puedes encontrar ni ser Absoluto. Es para esto que la Lucidez, la Transparencia y la claridad son indispensables. El ejemplo que he tomado ayer queda válido: Entran en una sala donde hay en el suelo una cuerda enrollada. Pero está oscuro: para ustedes es una serpiente. Tienen miedo, hasta el momento donde comprenden que es una cuerda. Ríen. Más allá de eso, está el hecho de que no hay ninguna serpiente, ni cuerda, ni Luz. Ustedes se dirigen hoy (para aquellos que aún no lo han hecho) hacia este Absoluto o hacia esta Presencia. Lo uno como lo otro debe procurar, de antemano (por las Vibraciones o por el Abandono del Si) un estado encarnado, totalmente desapegado del fruto de sus acciones, sin ninguna proyección en el futuro, sin ninguna reminiscencia del pasado. Si son capaces de quedar vacíos de todo esto, de toda información, entonces solo hay un paso a dar, ustedes están muy próximos, no importa lo que les susurre el ego al oído, independientemente de sus pensamientos.


Pregunta: ¿Qué debo de soltar y como liberarme para que la Onda de Vida nazca en mí?


Absolutamente todo. No retener nada. Soltar todo. Mientras que te aferres a algo, esto no funcionará. Es necesario parar de mirarse el ombligo. También parar de mirar lo que sea. Es necesario, allí, por ejemplo, estar plenamente presente en el Sí y no desear nada o pedir nada. No esperar nada. Permanecer allí, simplemente. Si eres capaz de hacer esto algunos minutos, la Onda de vida aparecerá pero nadie puede hacer esto por ti. Hazte la pregunta para saber si eres capaz de parar todo, no importando que el ego te susurre: “vas a morir”, “vas a perder el control”, “vas a volverte loco”. El ego tiene muchas soluciones disponibles para disuadirte de permanecer tranquilo. Ponte en cualquier parte y allí, no pidas nada, no hagas nada, dejate venir hacia ti sin barreras y sin miedo. Porque en este estado, es allí, donde estarás lo más justo, lo más próximo, a fin de que lo que no es de este mundo nazca en ti. Antes, el ser humano no es más que un laberinto y un conjunto de creencias armonizando más o menos las unas con las otras. Tú no eres esto. Es necesario, como dije ayer, salir del punto de vista de la persona: ella no existe. Hay en este nivel, la necesidad cada vez más urgente, demandándote permanecer tranquilo, inmóvil. Pasarás por el observador y, en un momento dado, perceptible entre todos, para ti, captarás que este momento es justo. Y desde el momento donde el momento es justo, la Onda de Vida está allí. Ella no ha cesado de estar allí. Es tu conciente, tus miedos y tus dudas que han impedido estar totalmente conciente en la personalidad. Aquí, lo que está para realizar: es una no-realización, una no-acción.


Pregunta: Uriel me ha hecho penetrar, por las puertas Atracción y Unidad, de la Luz, para facilitar la percepción del Corazón. ¿Qué es la percepción del Corazón? ¿Tiene un vínculo con la refutación?


La percepción del Corazón es, ante todo, como su nombre lo dice, una percepción que está instalada en la región del pecho. Diferentes percepciones, diferentes vivencias, resultando, de alguna forma, según una gradación, en la presencia y a la mezcla de lo que es denominado el Supramental y la Onda de Vida. Llevado a elevar esta Vibración y después este temblor o este Fuego de Corazón amante, a una acción sobre la conciencia ya que la Vibración es la conciencia del yo, del Sí y, en todo caso está inscrita en este saco de comida. En un primer tiempo, colocarse en la Vibración o en el Corazón no es una vista del espíritu sino un acto consciente de la conciencia ella misma, destinada y dirigida a hacerte salir de la ilusión de la persona. Después, viene el vacío o la nada: la Vibración no está allí. La conciencia está instalada en el Corazón y ella está, de alguna forma, madura para abandonarse ella misma. Y allí la Onda de Vida nace. Ella está siempre nacida de toda eternidad, pero debido a la cesación de las actividades bajas del Corazón (el mental), el lugar está libre para otra cosa. Mientras exista una interrogación, una actividad del mental, la Unidad, como el Absoluto no pueden establecerse. Es en este sentido que las reuniones que llevan a cabo a las 19 horas tienen por objeto saturarlos de vibraciones y de llevarlos a vuestra responsabilidad, a vuestra verdadera Libertad. Entiendan que es exactamente lo que realiza el Arcángel Uriel, llamado Angel de la Reversión. Esto procurará una capacidad, más grande, para estar a la escucha y para superar lo que se presente en el ojo de la conciencia. Cuando esto se produce, la refutación es automática porque hay la experiencia.


Pregunta: Tenía la certeza interior que era capaz de aceptar serenamente la partida de un ser querido. Hoy, mi madre está a punto de morir y muy frecuente la tristeza me embarga. ¿Por qué queda todo este sufrimiento en mí?


¿Por qué no te permites vivir este duelo, a vivir esta pérdida y vivirla como una pérdida? Porque para la ilusión, es una pérdida. Este saco de alimento, que fue tu madre, va a desaparecer y tú permaneces. Hay una falta de algo. ¿Por qué impedirías que esto ocurra? Refutar no es impedir un evento. Creerse fuerte, porque se viven las experiencias de Si (o del Si) es muy, muy pronto para integrar este género de pérdida, este género de desaparición. ¿Qué es lo que esto muestra, sin ninguna culpabilidad? Es que el Si no es Eterno. Solo el Absoluto es Eterno. Si estás afectada, acepta mirar. No para criticar. No para situarte en alguna parte, sino simplemente estar lúcida de que la muerte te envía a tu propia muerte y por lo tanto te pide considerar de manera brutal: ¿qué es la muerte? ¿Cómo imaginas tu propia muerte? Si aceptas que lo que muere no eres tu sino, solo, este saco de comida y su conciencia, tu madre no ha representado más que una proyección sincrónica de ti misma (ella en su cuerpo) y la traducción de un cierto número de emociones que, desde la partida, son efímeros y no son reconocidos como tales. Por lo tanto hay una dependencia, un apego, un sufrimiento que están vinculados a la pérdida. Esto te llama simplemente a vivir la experiencia. A ver esto. El Si nunca puede superar la muerte (en todos los sentidos del término). Solo el Absoluto lo hace. Porque la vida y la muerte están íntimamente vinculadas en la ilusión. En el Absoluto, no hay vida ni muerte. Mientras que no sean capaces de amar sin la presencia del que es amado, ¿cuál es este amor? ¿Por cuál razón habría una carencia para el que es Amor? De quien sea o de lo que sea. Los lazos familiares dicen bien lo que ellos quieren decir: son lazos. Estos lazos les tranquilizan, porque crean un sentimiento de continuidad, porque una madre se continúa en su hijo que a su vez, se continúa en otro hijo. Entonces el conjunto solo representa las proyecciones. ¿Es que tu sufrimiento va a durar más allá de un tiempo? ¿Es que será lo mismo dentro de 6 meses? Algunas veces sí, otras no. Es la ruptura, el sentimiento de pérdida que desencadena esto. Porque ¿qué es lo que cree que ha perdido algo, si no es el ego? Si tu cambias de mirada, verás que lo que tú Eres no sufre. Para un momento transitorio, has salido de la butaca y has entrado en el rol del actor y de la interacción con otro actor. Esta interacción no quiere decir nada, porque a quien has amado, como madre, en otro lugar, es un ser que ha sido tu atormentador. Por lo tanto estás influenciado y marcado por el instante, el instante del vínculo (aquí llamado creación o procreación). Hay necesariamente esta pérdida y el miedo de la pérdida, que está inscrita en ti. Porque el que sabe lo que es la muerte no puede ser afectado por la muerte de un ser querido. Al contrario, si piensa en la muerte deberá estar contento y feliz, porque el haya salido de la ilusión, mientras que tu, tu permaneces. ¿Dónde colocan el Amor? ¿Lo colocan en el vínculo y en la dependencia? O, ¿entonces lo colocan en el hecho de que un ser sea Liberado de la limitación, del encierro, de la ignorancia? Esto prueba también, que colocas tu punto de vista, pero del punto de vista del que parte, no en su sufrimiento sino en su próxima Liberación.


Ustedes imaginan la muerte como una pérdida. Pero la muerte es todo salvo una pérdida. Podría responderte que la vida es una pérdida, aquí. Sí, porque pierden el Absoluto. Allí está la verdadera pérdida. Mientras que consideren que la pérdida de vuestro cuerpo, de un vínculo, el que sea, los afecta, esto señala la personalidad, o el Sí. El que está realmente, en Absoluto, sabe muy bien que la muerte es un nacimiento. El verdadero nacimiento. No el que los conduce a proyectarse en este cuerpo en el cual habitan. Están invertidos, porque este mundo está invertido. Y sufren de la inversión cuando ella desaparece. Acepta el sufrimiento. Vívelo. Pero comprende en realidad el sentido, el apego que está detrás. Mientras que estés sometida a este género de reacción, acepta verlo, pero viendo más lejos que esto, porque esto traduce otra cosa que la simple pérdida afectiva de la que te ha nutrido y dado a luz. Esto es mucho más que esto. Mientras que en los otros países, la muerte es una fiesta, hay un culto tal de la personalidad, de lo efímero, en este mundo, que ustedes festejan los nacimientos. Se regocijan cuando un alma está encerrada de nuevo. Lo quieren, incluso, como madre (encerrar las almas), porque están solos. Si van al objetivo de esta lógica, verán aparecer claramente, las carencias, la necesidad de llenarse de ilusiones. El instinto de reproducción que llama a la vida, solo es un llamado a la muerte. Ustedes son Eternos y son Amor. ¿Por qué disfrazar el Amor en cualquier nacimiento? O ¿la pérdida de un amor por una muerte? Conceptualicen y vivan que esto solo es un punto de vista y una posición y que, de esta posición, allí donde están, deriva el sufrimiento o el no sufrimiento. El sufrimiento no existe. Cuando mueres, ¿es que te llevas tu sufrimiento? ¿Es que el que ha sufrido en el momento de su muerte, es capaz de llevarse su sufrimientos, como sus alegrías a otra parte? Mientras que se coloquen ustedes mismos en lo efímero, cualquiera que sea este efímero (un hijo o un padre, en este cuerpo que es el vuestro), sufrirán, porque lo efímero es sufrimiento. No es cuestión de negar el sufrimiento sino de ver, claramente lo que se desarrolla. ¿Quieres simplemente que tus Samadhi y la Alegría estén alternados con el sufrimiento? O ¿quieres ya no ser tributario de todo sufrimiento? El sufrimiento nunca es ineludible. Solo está en resonancia con un punto de vista. No olviden que el sufrimiento, ante todo, es un proceso químico, que este sufrimiento sea físico o psicológico. La conciencia juega a sufrir. El Absoluto no puede sufrir. Incluso si el cuerpo es tocado. Y yo hablo de experiencia. Por otra parte, la expresión misma cuando dicen: « Estoy enfermo » « tengo cáncer », « tengo un duelo », ¿quién es el que tiene un duelo, o un cáncer? Este cuerpo. No ustedes. Pero están de tal manera apegados a vuestra persona que no ven nada más que vuestra persona.


Háganse la pregunta de por qué están apegados a lo efímero mientras que saben que es efímero y que lo efímero es necesariamente sufrimiento. ¿Le piden a un bebé si tiene el recuerdo, si está feliz de estar aquí? El está feliz ¿dónde? En el vientre. ¿Pero cuando el sale? Pedido para una muerte, si está muerto (pero no antes que el muera, sino después): ¿Es que el está contento? Por lo tanto, ustedes proyectan sin parar, vuestros marcos de referencias, en relación a vuestra carencia. Reflexionen. Si no hubiera lugar para la carencia, en ustedes, ¿por qué manifestar algún sufrimiento para alguien que está Liberado? De hecho, vuestro punto de vista es egoísta. Ustedes carecen de amor y por lo tanto carecen de respeto para el que está en el Amor ya que el parte o ha partido. Y aman al que llega. Desde el punto de vista de la persona y de la lógica humana, familiar y social, esto es perfecto. Desde el punto de vista del Absoluto, está distorsionado. Es completamente a la inversa. Y ésta es la Verdad. ¿Qué es lo que experimentan cuando la falta del otro les llega? La falta de ustedes mismos, ya que el otro es ustedes. Entonces, es muy bello hablar de amor y decir que todo es Uno y de hacer la experiencia. Y viene una separación o una pérdida. ¿Qué es lo que manifiestan? El sufrimiento. La Alegría se esfumó. ¿Por qué? Siempre lo mismo: a causa de la carencia. Y la carencia se inscribe como una subdivisión del miedo. Porque aquí sobre este mundo donde están, están separados, divididos y solos. Porque la personalidad vive esto. ¿Es que el Absoluto está solo? Es imposible pensar así. El Absoluto no está solo ni acompañado. Es Todo. En el Todo, no hay carencia. Son ustedes quienes están en carencia. Y buscan por todas partes, de hecho: por la espiritualidad, por la psicología, por esta búsqueda desenfrenada de ustedes mismos y olvidan que todo está allí. Y mantienen el espectáculo. El teatro, es eterno. Juegan nuevamente los mismos actos, los mismos escenarios, los mismos sufrimientos de vida en vida. ¿Es que son ustedes esto? ¿Es que son este efímero, que se reproduce sin parar con las mismas carencias, los mismos sufrimientos, los mismos terrores? ¿Es este su punto de vista? Reflexionen. No son el sufrimiento. Esto no quiere decir ignorar el sufrimiento sino no estar identificado. El está allí. ¿Qué es lo que muestra?


No hay puerta de salida, ya no, excepto el Absoluto o la muerte. Pero no pueden refutar la vida o ponerle fin, porque el Absoluto contiene también esta vida, invertida. El Absoluto no está excluido de vida, incluso aquí. Es imposible. Aquí lo que dice la pérdida de un ser querido. Cualquiera que sea esta pérdida, es necesario ir más allá. Porque el sufrimiento no expresará en definitiva que, siempre y exclusivamente a la personalidad y sus carencias, sus frustraciones, incluso a través de lo que es llamado un vínculo de amor. Esto no es la Libertad. Atrévanse ir del otro lado, allí donde está la Eternidad, allí donde está la verdadera Libertad y la verdadera Alegría, la Risa, más allá de todas las circunstancias de esta vida, de este cuerpo. A ustedes les corresponde saber lo que quieren: ¿mantener el sufrimiento o ser el Absoluto?

LINK AL AUDIO: http://autresdimensions.info/article59d9.html

 
 

BIDI
21 Mayo de 2012

Pregunta: refutar y decir: “Padre, pongo mi Espíritu entre tus manos ya que todo se ha cumplido”, facilita la Disolución?

¿Desde cuándo el Padre tiene manos? ¿Desde cuándo tienes algo que entregar, a quienquiera que sea? A través de la pronunciación de esta frase, tú te alejas de tu propia Disolución en el Absoluto puesto que consideras que existe un Padre (dónde sea que él esté situado). Mantienes por lo tanto el Sí. El Abandono del Sí no es entregar, alguna cosa al Padre, sino confiarse en otra cosa (más allá de toda forma, todo nombre y toda definición). No hay nada que hacer: permanecer tranquilo, apacible. Todo se desarrolla, sin ninguna intención, sin ningún rezo, porque el rezo considera que hay algo exterior. Es el principio y el fundamento mismo de todas las religiones que los llevaron a creer, a conceptualizar, algo inaccesible. El Padre: es la Fuente. La Fuente no es el Absoluto. Ahora, tú has como quieras.

Pregunta: Fue el Arcángel ANAEL quien nos dijo de decir esta frase en el momento último.

Para vivir el Sí, para establecer el Sí, pero no el no Sí. Para crear una identificación, llamada Comunión. Pero la Comunión no es la Disolución. Fusionar no es fundirse. Hay una diferencia. La llamada misma que creas, crea una demanda y una falta. El Absoluto no puede ser ninguna falta.

Pregunta: Ud. dijo: “nada puede durar de lo que se inscribe en el tiempo de este mundo, salvo lo que no se mueve, que es inmóvil”. ¿Y eso se revelará solamente por la refutación y la interrogación de“Quién soy yo?

Encuéntrame una cosa que no se mueva, en este mundo que gire en torno a algo. Es una vista del espíritu. El Centro no puede estar en este mundo. Está por todas partes, pero más allá del Todo. El tiempo, es el espacio. En cuanto sales del tiempo, la ilusión, es hacer creer que hay un tiempo separado de un espacio, y un espacio separado de un tiempo, creando la distancia. Eso no existe. El Centro no es ningún tiempo. O entonces, es todos los tiempos, pero en el espacio (que es el tiempo). La separación del tiempo y el espacio es parte de la ilusión. Cuando eres Absoluto, el tiempo no existe. Él es el espacio, ese espacio donde no tienes a nadie más, donde no eres más una persona, ni un individuo, y donde no eres más un individuo: tú eres el Centro, el Absoluto. Y allí, te es dado a percibir (más allá de toda percepción puesto que te has fundido dentro), el azul-noche y miles de millones de estrellas. Allí, tú no te mueves. Estás en ninguna parte y por todas partes. No puedes estar limitado a ningún tiempo o algún espacio. Sólo el ego mantiene el tiempo porque lo que se mueve, lo que es efímero, se inscribe en el tiempo, siempre (que eso sea esa bolsa de comida, tus pensamientos, tus afectos, lo que ellos sean).

Pregunta: ¿Es deseable pasar por la Fusión con mi Padre y la Disolución en sí mismo para devenir Uno, y solamente después de esto, pretender el Absoluto pero?

Pretender el Absoluto no permite ser Absoluto. Sólo desde que abandonas todo lo que crees ser (e incluso el Sí), es que penetras en la no conciencia (o a-conciencia). Los mecanismos de Disolución son, ante todo, el Abandono del Sí, el Abandono del Yo Soy. A partir de este momento, aparece un Doble. Cualquiera que sea, no lo personifiques (mismo si él está encarnado), porque el encuentro permite el Absoluto. Si era capaz de fusionar con una brizna de hierba, vivirías exactamente lo mismo. Por razones de conveniencia, tú eliges, en general un dios (cualquiera que sea), un mejillón u otro Ser. En realidad, no lo eliges: es el que aparece por tu propia resonancia, como una imagen en espejo. Mientras no realices el Sí (si fuera el caso), es preferible elegir una imagen. Pero viene un momento en que la imagen misma, debe fundirse (como tú te fundes). No hay necesidad de entidad, ni de ti, por otra parte. Es necesario salir de la visión que trae todo, hacia sí. El pensamiento ha sido hecho así (el mental también), y ustedes tienen necesidad de verse. Pero mientras crean verse, a través de algo exterior a ustedes, ustedes no se ven. Por lo tanto: no es necesario traer nada a sí, es necesario dar el Sí. Mientras exista una experiencia, una sed de experiencia, exista una contemplación del Sí, del Yo Soy, el Absoluto no se devela. Para muchos, eso es muy difícil. Pues, en esos casos, permanezcan en el Sí. En cualquier caso, mantente tranquilo. ¿Ya que quién juega el juego de querer jugar algo? Sé el espectador, si no puedes salir del teatro. Pero no seas el que desempeña el papel. Olvida, completamente. Sea lo que sea que te diga tu ego (que eso es nulo, que eso es terrible), no es verdad.

Pregunta: ¿Si en Sí, hay aún modelos, creencias, es necesario hacer una introspección con el fin de desalojarlos cuando se ocultan en el inconsciente, con el fin de refutarlos?

¿O esperar que aparezcan durante la vivencia? La refutación no debe concernir a lo que buscas. ¿Si buscas, en lo Mío, lo que es inconsciente, qué es lo qué pasa? Tú le das un peso, una verdad, que no existe. Lo que aflora, lo que remonta, como pensamiento, debe refutarse, pero no ir a buscar lo que no aparece. Si no, vuelves a caer del Sí en el Yo, y cultivas la personalidad. Ninguna acción sobre la personalidad permite salir de la personalidad. Es el ego que cree eso. La refutación, es interesarse en lo que se manifiesta en el Sí o, eventualmente, en el yo pero no vale la pena entrar en el yo. Si tú le concedes crédito, lo revalorizas, juegas el juego de la dualidad, considerándote como si fueras una sombra. Pero no eres la sombra de ti mismo: eres Luz y Amor. Nada de otro. Todo lo que aparece en la conciencia es una sombra. ¿Por qué ir a despertar lo que duerme y que no existe? ¿Para volverlo consciente? ¿Y mantener el yo?

Pregunta: ¿Mis actividades, mi trabajo, son incompatibles con el develamiento del Absoluto si eso alimenta la dualidad, la ilusión o incluso el encerramiento?

¿Te das cuenta el número de yo que has pronunciado (mi trabajo, mi actividad)? ¿Quién te ha dicho de dejar cualquier cosa? ¿Quién te pide eso? Comienza por suprimir los yo y los mí. Tú te has identificado. Más allá del cuerpo, tú te identificas con tus acciones, con tu vida. No puedes poner fin a tu vida, puesto que no eres tu vida. No es tampoco suprimiendo lo que es aparente, que vas a podar, o vas a encontrar de esta forma, lo que sea. Te invito a escuchar de nuevo tu pregunta para ver cuántas veces hay, mi vida, mí, mío, yo. Es sólo eso. Refuta eso y no te ocupes más. No eres lo que se desarrolla. Deja vivir la vida que se vive. Deja el trabajo hacerse. No eres el trabajo que se hace. Eso es lo que digo. No dije que era necesario dejar alguna cosa. No hay ningún obstáculo al Absoluto, si eso no es tú misma.

Pregunta: ¿Podría hablarnos del lenguaje y el silencio, en su vínculo con el Absoluto?

El lenguaje es lo propio de esa bolsa de comida. La conciencia es una secreción de esta bolsa, tal como la llaman. Incluso el yo Soy: ¿en qué se convierte cuando esa bolsa ya no está allí? Crees tú que va a poder pregonar: ¿“Yo Soy”, del otro lado, sin cuerpo? Eso es una ilusión. Luego, el silencio y el lenguaje. ¿Qué es, lo que es el lenguaje? El espacio entre dos silencios. No hay silencio. ¿Hay solamente el hecho de estar tranquilo porque, quién puede decirte que hay en el silencio? Puedes hacer el silencio de las palabras. Puedes hacer el silencio de los sentidos. Pero el cuerpo está siempre allí y tú estás siempre dentro. Eso es justo una primera fase de la introspección, que va a hacerte vivir una aproximación del Sí. El Absoluto no tiene nada que hacer del lenguaje. Porque incluso el Yo Soy es un sonido. Un sonido primordial, el que aparece también en Absoluto, en este azul oscuro y sus estrellas (que no lo son). Por supuesto que puedes trabajar sobre el Sí, reforzarlo por la meditación, y por el silencio. Pero todos esos no son más que juegos. El lenguaje es un obstáculo. Lo más importante es permanece tranquilo. Si te olvidas de ti mismo, el Absoluto está allí: sin buscar nada, sin pedir nada, sin buscar zonas de Sombra, sin buscar una Fusión (se produce por sí mismo). Deja a ese cuerpo vivir su vida. Déjalo hablar, si él quiere. Déjalo hacer silencio, si él quiere. Pero tú no eres ni el lenguaje, ni el silencio. Eso pertenece a la ilusión. El lenguaje es creado por la bolsa de comida: es una frontera de la conciencia. El silencio también.

Pregunta: ¿Una extensión del vacío, una paz, un éxtasis, permite al Absoluto develarse si uno se borra completamente de ese estado?

Sí. A partir del momento en que consideres que no eres la experiencia que vives, en que refutas esta experiencia (sin querer extraerte sino constatándolo), entonces, el Absoluto está allí. Ya no podrás hablar más de una experiencia. La experiencia pertenece siempre al Sí, a la Presencia, o al Yo Soy. ¿Porque si no había observador que viva la experiencia, que quedaría como experiencia? Ninguna. Es el Sí que juega por Sí mismo y consigo mismo. Eso es muy seductor porque la conciencia no es más que una experiencia. Y cuanto más las experiencias aparecen, más la conciencia se alimenta. ¿Cómo quieres tu, en ese caso, llegar a ser lo que tú ERES? Hay experiencias que no puedes reproducir. Y por otra parte, esta clase de experiencia ocurren siempre de improvisto, sin avisarles, si no es así ustedes no lo vivirían, por miedo. Así, no te extraes de nada. Refútalo, y permanece tranquilo. Deja venir y constatarás que hay algo que está detrás del observador, detrás del que dice: “vivo una experiencia y un éxtasis”. Allí, estás en la buena vía porque permaneces tranquilo. Si aceptas que no eres tú quien vive la experiencia (sino él Sí), entonces, el Absoluto está allí.

Pregunta: Una de sus intervenciones me pareció límpida. Creí comprender que el Absoluto se revelaba a nosotros, solamente cuando no se comprendía ya nada. ¿Cómo es eso?

El día en que comprendas que no puedes comprender nada, el Absoluto estará allí. Va más allá de lo que se comprende porque comprender, es asir, es apropiarse, es justificar, es explicar. El Absoluto no puede ser, ni comprendido, ni justificado, ni explicado. Y no es una experiencia. Entiende (como en la pregunta anterior), que hay siempre una conciencia que observa. Ve más allá del observador. No eres el que observa la pieza, ni incluso el sillón donde está sentado. Es necesario salir del teatro, para concluir que no hay teatro. Pero el hecho de salir no es una acción: es una inmovilidad completa donde tú eres el centro de todo. Es el cubo de la rueda. Eso que digo no es para ser comprendido. Justamente. Cuando eso aparece como límpido, eso ya no es el cerebro. A veces es el Sí. Es la inmediatez de lo que entiendes que crea el sentido, pero va más allá del sentido. Más allá de lo que es comprendido. Acepta que de este lado (aquí donde estás) eres ignorancia, y que todo conocimiento es ignorancia. Suelta tus conocimientos, y ahí considerarás (ya que es la verdad total), que tu eres ignorancia. Porque yo podría preguntarte: dime ¿quién Eres tú? ¿Qué habrías de responderme? Lo que sea que comprendas, el Absoluto es inmóvil (que él esté en esa forma efímera) o que él no esté en ninguna parte. No hay experiencia ni comprensión. Es un estado más allá de todo estado. Desde que comprendes algo, tienes la impresión y te aparece claro, que tú lo conoces. Sin embargo no puedes conocer algo que es exterior a ti. Es necesario superar eso. El Absoluto no es una comprensión, bien al contrario. Tampoco es una experiencia. Tampoco es un estado. Es el Último.

Pregunta: He vivido la fusión con la naturaleza. El resto en el entorno era un decorado. El Velo de la ilusión se desgarró y apareció la blancura de la Luz. ¿Qué era eso?

Eso se llama la Infinita Presencia. Es el momento (como tú lo dices) en que el velo se desagarra. Es de alguna manera (si puedo expresarlo así), la antesala del Absoluto. Simplemente (como lo dices) fue una experiencia. Para el Sí es una etapa. Ella es respetable. La cosa a realizar, no es a conmemorar, ni recordarla, sino observar, más allá de la experiencia y de la memoria de ésta. ¿Quién eres tú? ¿Hazte la pregunta; quién soy yo? ¿Soy el observador que ha visto ese Velo desgarrarse? ¿Es que yo Soy la Luz que he visto? Tú no puedes ver lo que tú Eres, de ninguna manera, cuando la experiencia puede reproducirse. Si ella se reproduce (y ella se reproducirá), va más allá de lo que tu observas. Es la única manera de hacer desaparecer el observador. Como lo dices: es un decorado. Pero va también más allá del decorado. Es una fase previa. Lo que puedo decirte por eso; olvida esta experiencia, ella ya tuvo su efecto. Ella tendrá todavía más efecto. Recuerda: Que no eres jamás las experiencias que vives, mismo si la conciencia está ávida de sus experiencias (si es posible luminosas y no oscuras). Te aliento, por lo tanto a sobrepasar la experiencia.

Pregunta: ¿La memoria que se licuó es una ayuda para superar el juego del mental o es un juego, una recuperación del ego?

No. El ego tiene necesidad de la memoria. Observa el niño que es virgen. No está afectado por memoria alguna, al menos tan joven. La memoria está vinculada al tiempo y a su separación con el espacio. ¿Tiene la memoria de lo que eras antes? La memoria no te es de ninguna ayuda. Entonces, alégrate. Verás que si tu memoria desaparece, ¿qué es lo que queda? El Absoluto. La memoria pertenece a este mundo. Ella hace parte de la experiencia. Eso no es la vida. Por lo tanto alégrate.

Pregunta: No experimento ya los Estados de Beatitud que me ayudaban a vivir. ¿Debo renunciar a esos Estados, para estar en el Absoluto? Tengo la impresión de perder el contacto con lo que llamaba el Divino. ¿Eso quiere decir que debo refutar ese estado, o quizá el Sí?

Si lo has refutado (o que no lo hayas refutado), constatas que ya no está allí. Tú mismo dices que era una ayuda, para soportar. Pero el Absoluto no necesita ninguna ayuda, ni de ser soportado por algo. Porque es lo que tú ERES. El Absoluto es Beatitud, pero no ayuda a soportar nada, porque tu naturaleza es ser la Beatitud. Y no de vivir la experiencia de la Beatitud. Por supuesto, que eso debe desaparecer de la experiencia, para que eso pase a ser realmente, lo que tú Eres. Ya lo dije: ¿la Vibración, el Samadhi, las salidas del cuerpo, todo eso representa qué? El Sí, la a-conciencia. Ir más allá de la conciencia: es no tener ya conciencia, ni memoria, ni Vibración, ni nada. Cuando eso llega, o tú te afliges (y es el Sí que se aflige), o estés de acuerdo y todo se desplegará, para ti, sin esfuerzo. Eso probará, de algún modo, que has renunciado. Hay, realmente, un Abandono del Sí. Has construido el Yo Soy. Has vivido el Yo Soy. Es hora de sobrepasar eso. Es lo que se produce. Entonces, acoge. Y no tendrás ya que soportar la vida. La Vida se desarrollará. Estarás aquí (en este cuerpo), pero también, por todo en otras partes. Ya no serás afectada por la repetición de este tipo de experiencia o su desaparición. No debes alimentarte con la Luz, sino Ser la Luz. Es lo que tú ERES. Entonces, el ego va a inventarse sombras, proyecciones, experiencias. Él llama a eso, el Divino. Pero cuando eso desaparece, estás madura.

Pregunta: ¿Qué son los Leilas del Señor?

Es un juego. Es la escena de teatro. La vida es juego. A veces, tienen papeles de comediante, otras veces papeles de verdugo, algunas veces papeles de víctima. A veces son felices, otras son infelices. Pero son estos juegos, precisamente, que mantienen la conciencia, el Yo Soy o el Ego. Los Leilas del Señor: es ir más allá, es decir, reconocer lo que pasa. Es considerar que el mundo no es más real que tu. Es el decorado que está allí, que permite a la conciencia manifestarse. Porque, sin manifestación, no habría conciencia (cualquiera que sea esta manifestación). Porque la manifestación es siempre una expresión y una proyección, al exterior (cualquiera que sea este exterior). Entonces, son juegos. La conciencia juega a observarse. El Absoluto no es consciente.

Pregunta: ¿Ignorar sus pensamientos es una manera de dar, aún, peso a su mental?

No, en absoluto.

Pregunta: ¿Es que no había identificado, que alimentaba mi yo y que tendría que conocer hoy?

¿Si algo no está allí, si tu conciencia no lo vive, por qué quieres tú que te responda de manera precisa sobre tu inconsciente? ¿Quieres que alimente qué? Hazte la pregunta: ¿estás aún observando, si no es tu propio ombligo? No es necesario jugar con los miedos. No hay nada que cavar porque si cavas un agujero: te caes dentro. Es, hasta cierto punto, lógico. No vayas a buscar lo que no te pide nada.

Pregunta: ¿Cómo permanecer calmo, inmóvil y tranquilo?

Permanece tranquilo. ¿Qué quieres tú que te diga? Porque si te doy algo a hacer (un consejo), estarás aún menos tranquilo. Persigues un objetivo que no puede existir. Sal de ti mismo. Y, no te observes el ombligo y ese cuerpo que tiene necesidad de moverse. El expresa miedo. ¿Quieres saber cuál es este miedo? Eso no sirve de nada, si no es de reforzar el ego. Olvídate, tu también. Participas del movimiento, porque te identificas al movimiento. ¿Mientras creas que eres el movimiento de ese cuerpo, que se mueve sin parar o de estos pensamientos que surgen, cómo quieres estar tranquilo? Y si quieres oponerse a eso, hazte la pregunta: ¿quién se opone? Siempre el yo. El Absoluto no se opone a nada: él está, más allá del Ser. Él es el no ser, el no Sí. Por lo tanto, ninguna técnica del Sí o del yo puede solucionar lo que me pides. Eres tú quien debe cambiar el punto de vista. Eres tú quien debe desplazarse del movimiento. Porque si añado otro movimiento: ¿qué va a pasar? El Absoluto estará aún menos allí. Es así, no puedo alimentarte.


Pregunta: ¿Vivir la Disolución, Fusión, Disolución con su Mónada, corresponde a realizar la Disolución del Sí? Realizado esto, entonces, ¿las condiciones son ideales para vivir el Absoluto?

No existe ninguna condición al Absoluto. El Absoluto no es una etapa, ni una realización. No obstante, el Sol, o una brizna de hierba, pueden permitirte realizar eso más fácilmente, ¿por qué? Porque la conciencia no es ya tributaria de esa bolsa de comida. Ella misma se concibe, existente fuera de esta bolsa, es el “Yo Soy”, el Sí. El error sería creer que hay condiciones, preliminares: allí no hay ninguna. Buscas, a través de conceptos (a través del mental), porque tienes que colocar conceptos y apoyarte en ellos. Y eso, eso formará siempre parte de la experiencia. En cuanto buscas, ya estás en el error, porque no hay nada que buscar. Buscar, es salir de la tranquilidad, es reactivar el juego de la experiencia. Ahora bien, toda experiencia debe cesar. Incluso lo que nombran Mónada o Doble o brizna de hierba, llega a ti cuando estás listo. No eres tú que va hacia él, si es así, es un deseo, es aún una experiencia. No te ocupes tampoco de eso, para de poner conceptos o condiciones. No puedes salir con la reflexiones, es imposible: toda reflexión es un espejo del yo o del Sí, y nada más.

Pregunta: ¿Debe uno alegrarse cuándo no vive ninguna experiencia?

Sí, e incluso cuando duermes.

Pregunta: Yo ya salí del teatro, pero para encontrar un segundo decorado. ¿Qué es lo que pasa?

No te alegres: sustituir a un teatro por otro teatro no sirve de nada. Es aún una experiencia, como tú mismo lo dices. Es necesario cesar las experiencias. Por supuesto, se producen porque la conciencia sólo es experiencias, cualesquiera que sean. Sustituir un teatro por otro teatro, no sirve de nada. Hay un momento en que todos estos juegos deben cesar. Es la avidez que crea la experiencia. Constatarás que en el momento en que no hay ya ninguna avidez, ninguna espera, ningún deseo, todo llega. Pero no una experiencia. El Absoluto no se nutre con ninguna experiencia. Las contiene, que no es la misma cosa. Es necesario expulsar la avidez, el deseo. Repito, permanece tranquilo, no te canses con salir de un teatro para entrar en otro. Que sea más bonito o menos bonito, no cambia nada. Toda experiencia es del orden de la avidez o del deseo. Consciente o inconsciente: eso no tiene ninguna importancia. El deseo no es más que la expresión, o de ese bolso de comida, o del alma, pero sigue siendo solo un deseo. A partir del momento en que no hay ya ningún deseo, el Absoluto está allí, porque es lo que tú Eres. Tú no Eres un deseo y aún menos una experiencia. Hasta que aceptes soltar todo: Abandonar el Sí. Mientras él viva experiencias, incluso si se acerca o da la impresión de acercarse, el Absoluto no está allí. En todo caso, tú no estás allí. El Absoluto, ha estado siempre allí.

Pregunta: Esto no estaba vinculado a una voluntad de experimentar, pero se produjo espontáneamente cuando entré en el sonido.
¿Y más tarde? La experiencia, incluso que no te interesa, no es más que una proyección de tu conciencia. El sonido desemboca en el Absoluto, si no desemboca en una experiencia. Sobrepasa la experiencia. Y no me digas que no lo has querido, porque nada se produce si no deseas nada. La palabra avidez es justa porque si hay experiencia, hay deseo. O entonces, la experiencia debe ser, precisamente, la pérdida de toda referencia, y no otra referencia. No hay movimiento en el Absoluto. Toda experiencia no surge de ninguna parte, ella se construye en alguna parte. Que vean elefantes rosados o un teatro, no cambia nada: es siempre una proyección. Hasta que el decorado desaparezca completamente, es cuando el Sí desaparece también, no antes.

Pregunta: ¿Cuándo uno entendió que es necesario estar tranquilo, ya no hay más preguntas a plantear?

¿Eres tú Absoluto?

No. Yo no sé nada. Sí, ciertamente.

¿Qué es lo que se mueve, en estas respuestas, si no es el ego? Ya respondí a una pregunta, detenidamente, a alguien que no tenía preguntas. La cuestión no existe más que la respuesta y por lo tanto no es un juego.

Pregunta: ¿Cómo soltar todo y abandonarse a la Simplicidad?

Reconociendo lo que Eres: Absoluto. No hay nada que dejar. Quién plantea la cuestión, si no es el ego. ¿Quién cree que debe liberar algo? Permanece tranquilo, eso no es liberar nada: es refutar. Mientras pretendas soltar algo, es que consideras, por supuesto, que hay algo que soltar. ¿Qué quieres dejar, puesto que Estás ya, suelto?

Pregunta ¿Podrían volver sobre el concepto de Absoluto inclusivo y la necesidad de no negar la ilusión?

Concebir que eres una ilusión, por lo tanto efímero, no hace sin embargo desaparecer lo efímero: el desaparecerá por sí mismo. No tienes que poner fin a este cuerpo: él está programado para desaparecer. Eso es cambiar de punto de vista, simplemente. Cambiar de punto de vista, expresa la Verdad y la Realidad. Mientras te asignes a este cuerpo, estos pensamientos, esta vida, estás en el punto de vista de éste cuerpo, ésta vida, estos pensamiento o en esta experiencia. Pero no eres ni la experiencia, ni el cuerpo, ni el pensamiento porque todo eso pasa. Acepta simplemente eso, no tienes ningún medio de actuar sobre la ilusión porque, a partir del momento en que varias conciencias existen, ellas crean una ilusión común que llaman mundo. Vive lo que tienes que vivir, con entusiasmo, con pasión, si quieres, pero no sea eso. No hay nada de incompatible en lo que digo, excepto para el ego. Tú no Eres ese cuerpo, no más de lo que Es este Mundo. Sólo existe porque estás ahí insertada. ¿Quién es responsable de esta inserción? ¿Tus padres? ¿Tú conciencia? ¿Quién? Si llegas a ver, sin ver, más allá de todo eso, has cambiando el punto de vista (no te pido creer esto que te digo, sino de colocar tu conciencia en el buen lugar), entonces el decorado desaparecerá, y la Luz estará allí. Y en la llamada etapa Última, entenderás qué es eso y que la ilusión se incluye en eso. Sólo es el juego de la conciencia. El propio Absoluto no puede verse a sí mismo. Es lo que tú Eres.

Pregunta: ¿Si no se encuentra el Absoluto en nuestra vida, qué es lo que pasa más tarde?

La conciencia existe aún y en consecuencia se proyectará.

Pregunta: Usted precisó que el silencio es una cuestión. ¿Puede responder sobre eso?

Sí. Las palabras que, hoy, pueden parecerles desprovistas de sentido, la opinión, el punto de vista. Y sobre todo “permanecer tranquilo”: todo está contenido dentro. El Absoluto es eso.

Pregunta: ¿Colocar su conciencia en el buen lugar es colocarlo a nivel del Absoluto?

No, tira eso. Poner la conciencia es una atención. Eventualmente, puedes servirse del sonido. Tú te apoyas en el Yo Soy, pero no es el Yo Soy, es el no Sí. Cambiar de mirada, esto no es colocar la conciencia en cualquier parte, precisamente. Es ya no colocarla, ya no experimentar. Hasta cierto punto, al entrar en el silencio de la conciencia. La opinión cambiará por sí misma, sin tener que poner alguna cosa.

Pregunta: ¿Es necesario dejar el sonido penetrarnos?

Pero, si tu Eres el Sonido. Si consideras que un sonido te penetra, consideras al sonido, exterior a ti. Por lo tanto, la opinión y la mirada no son buenas.

Pregunta: ¿Es normal tener la impresión que mi cuerpo no me pertenece?

¿Pero como querrías qué tu cuerpo te pertenezca?

Pregunta: ¿Cuándo se tiene la impresión de ya no existir, es una experiencia del Absoluto?

Tienes tú mismo la respuesta: es una experiencia. El Absoluto no es una experiencia. Eso comienza a entrar. Estás allí. Siempre lo has estado. Entiende y libera todo. No hay nada que soltar.

Pregunta: Cuando uno lo siente…

¿Quién siente?

Pregunta: ... una presencia a la izquierda, ¿cómo vivir esta resonancia?

Ella está allí, puesto que la sientes. ¿En este cara a cara (que es, un lado a lado), qué va a pasar? El Absoluto. A partir del momento en que no eres ya tu, y que tú Eres lo que está a tu lado, en este frente a frente, compruebas que no hay nadie en frente puesto que ni uno ni otro son verdaderos. Son, precisamente, esas condiciones que muestran, lo que ustedes Son. Es un descubrimiento y no una experiencia porque, cuando eso Es, en ese momento, tú sientes. Después, lo experimentas. Después tú lo vibras. Después tú, fusionas. Y después, el Absoluto. Pero esto no es un después, eso ha estado siempre allí. Simplemente, tu conciencia no se ha desplazado suficientemente y cuando se haya desplazado suficientemente, desaparecerá. Todo eso les fue explicado por los Arcángeles, los Ancianos, las Estrellas. Les digo la misma cosa. El Absoluto no conoce la distancia. Hasta cierto punto, es el cara a cara del Sí al Doble, que viene a poner fin a la distancia. Eso no es una experiencia.

Pregunta: ¿Y si se vivió una experiencia de Fusión con el Doble, pero que es parcial?

Es como un examen, hay parciales, ¿es que tú comprendes?

-No

Tanto mejor.

Pregunta: ¿Volverse el Sonido y el temblor, al mismo tiempo, eso es justo?

Desde un cierto punto de vista, se puede decir que despegas. Por lo tanto permanece tranquilo. Eso es justo. Es la Presencia Infinita. Es necesario ir más allá, pero está bien.

No tenemos otros cuestionamientos, le agradecemos.

Entonces, callémonos. Esto fue una felicidad para BIDI. Y una felicidad para ustedes, aunque no lo comprendan. BIDI les saluda y les digo hasta la próxima vez.

LINK AL AUDIO: http://autresdimensions.info/article4a09.html

 
  
BIDI-1
3 de Junio 2012





Pregunta: ¿Cómo abandonar la expectativa y la búsqueda del Absoluto?

Ya se dijo que el Absoluto no puede buscarse ya que: ¿cómo buscar lo que ya ERES? Toda búsqueda, todo supuesto camino, transitado o buscado, toda investigación en un pasado, de lo que sea que ese que yo soy, aquí y ahora, no puede, sino alejarte del Absoluto. El Absoluto no puede conocerse. Hace parte de lo desconocido. Por lo tanto debes refutar todo lo que es conocido. Pasa tu tiempo, no en buscar el Absoluto (no lo puedes), sino en refutar todo lo que te es conocido. En un momento dado (y este momento dado es muy cercano porque lo que propongo es muy simple), el cerebro, la personalidad, el ego, e incluso la individualidad, no puede mantenerse, más allá de un determinado tiempo, con relación a la refutación.

El sentido del yo, aparezco antes de tres años. Es entonces que aparece la distancia entre el sujeto y el objeto. Es el momento en que la Conciencia toma conciencia de sí misma y se distancia con relación a todo lo que puede, sentirse, experimentarse, ser visto, percibido, establecido, poniendo como un límite y una barrera entre tú y el mundo. Es esta distancia, esta barrera que crean a la persona, y crea al individuo. Te basta simplemente con aceptar que no hay nada a perseguir, nada a buscar, ni esperar, sino simplemente, posar una mirada lúcida sobre todo lo que es efímero. Tu Eras, antes de estar en ese cuerpo. Ya Eras, antes de que el mundo exista. Y Serás, una vez que el mundo haya desaparecido. ¿Pero qué serás tú? Eso no es una proyección en el futuro, aún menos en el pasado, sino el establecimiento de la Conciencia más allá de la Conciencia. La Conciencia es experiencia: ella se alimenta con la experimentación. Hasta cierto punto, crees ser él o la que experimenta. Tú te identificas a la escena, te identificas al teatro, piensas que hay un camino y lo recorres porque tú lo creas. No les enseñaré nada diciéndoles que el pensamiento es creativo. ¿Pero de dónde viene el pensamiento? ¿Es que él es previo a la existencia de esta bolsa de comida? ¿Es que tú tienes el recuerdo? ¿Qué pasa cuándo meditas? ¿Qué pasa durante las experiencias místicas? Incluso la más increíble, la más extraordinaria. Y bien, es simple: hay siempre algo que observa. Y este algo que observa no es afectado por la experiencia, ni por la Conciencia misma. El que observa no es una persona, no eres tú, en el sentido de una individualidad, sino es mucho más vasto, mucho más ilimitado que lo que podrías imaginar, concebir o pensar. A partir del momento en que observes tus propios pensamientos, la forma en que nacen (es el principio mismo de la meditación) vas a poder, inicialmente, salir de la linealidad. No para escapar a cualquier cosa o a quienquiera, porque te recuerdo que el Absoluto engloba también la Ilusión. Todo lo que es efímero es ilusorio. Lo que es permanente es infinito e indefinido. Observe lo limitado. El Absoluto observa lo efímero. Lo efímero está contenido en el Absoluto. Nada puede estar fuera del Absoluto.

El problema, es que la Conciencia se coloca siempre en un relativo, en algo limitado, fragmentado, dónde hay sentido de posesión, donde hay sentido de una atribución, de un papel, de una función, o pertenencia de alguna cosa. Que eso se relacione al cuerpo, o a la familia, a un objeto incluso o, para los que realicen el Sí, el sentimiento de ser la Tierra entera y las Conciencias que son contenidas allí. Eso no es el Absoluto, sino está contenido en el Absoluto. Ahora bien, tu Eres Absoluto. Nada limitado puede ser lo que tú Eres. Hay pues primero, una forma de lógica, a establecer el “yo soy” porque no se puede construir y construirse que en oposición o en confrontación al no Sí. Es lo mismo para el yo que se construye y se elabora a partir de tres años, a partir de un no yo: es la distancia sujeto-objeto. El Absoluto te dice: “tú no eres ni el sujeto ni el objeto”. No eres la relación entre el sujeto y el objeto. Y es así, desde la Eternidad, porque la perfección no es jamás efímera. Tú eres perfecto. Sólo la visión de la construcción del yo y, para los que están en camino espiritual, la construcción del Sí, no son más que alejamientos de la Verdad. Todas las verdades que descubres, todas las verdades que estableces como válidas, en tu vida, un día u otro, son barridas. Estás en un cuerpo. Este cuerpo va a desaparecer, es ineludible. Esta Tierra desaparecerá, el Sol desaparecerá, el Universo desaparecerá. Vuestros científicos lo dicen. ¿Qué ocurrirá contigo, en ese momento? Por supuesto, mientras estés en el yo, y que jugas el juego, eso no tiene ninguna importancia porque la escala, dicha de tiempo, escapa completamente a tu comprensión como a todo concepto. El sentido mismo de la identidad de una persona, de un individuo, del Sí, no es más que un concepto. El ser humano encarnado tiene por costumbre de definir. Define a partir de una forma limitada (objeto o sujeto) pero todo eso es efímero. Lo más difícil (y que es a la vez lo más simple), es aceptar, de una buena vez por todas, que no hay nada que buscar, y que el camino sólo existe si consideras que hay un camino, que si consideras que hay una montaña a escalar o descender, es la misma cosa. ¿Pero quién es que escala la montaña o quién es que la desciende? El concepto de esfuerzo es conocido en este mundo. Todo es un esfuerzo. Es necesario ganar su vida. Lo que te propongo, no es de no ganarla, sino de comprender, a fin de integrar, de sobrepasar, de trascender, y de romper las amarras a lo finito. No ya de desviarse (eso aún sería, un error), sino más bien de colocarte en otra parte que en lo que es conocido. Para eso, no hay otra solución que aceptar el principio de lo que debe refutarse. Salir del encerramiento, es sobrepasar todos los límites, no en una especie de desorden, sino más bien, superar el orden y el desorden. Es establecerse más allá del orden y del desorden, como más allá del bien y del mal. Más allá de la dualidad. Más allá de la Unidad. Es ya no desempeñar ningún papel, sino aceptar vivir lo que te propone este mundo. No se trata de desviarse de este cuerpo puesto que estás dentro. Pero no eres este cuerpo. No es una negación del cuerpo, ni una negación de la vida, sino más bien, la transcendencia, la transfiguración y la resurrección de la verdadera Vida: aquélla que no se termina y que por otra parte, nunca no ha comenzado. Lo que incomoda, es el testigo. Lo que obstruye, es el Sí. Lo que obstruye es creer que hay un camino, creer que hay una verdad a encontrar.

El mundo es una proyección. ¿Una proyección de qué? Del pensamiento y de la Conciencia. Tú no eres ni el pensamiento, ni la Conciencia, ni el agente que proyectó la Conciencia o el pensamiento. Estás más allá de todo eso. Como yo lo decía: no es una búsqueda, eso no es un tiempo porque a partir del momento en que consideres que hay tiempo a consagrar, tú permaneces en lo que tiene fin. Y el Absoluto no puede estar allí, para ti. Te has desviado, hasta cierto punto del Absoluto. El Absoluto está más allá de la Alegría porque la Alegría es la contemplación del Sí, poniendo fin a una determinada forma de sufrimiento, efectivamente, pero que no responde nunca a la pegunta de quién Eres, porque el Sí, no es más que una proyección en una diferente densidad de la que conocen en el yo, pero que permanece inscrita en el yo. ¿Dónde quieres ser inscrito? La única angustia del humano, es la desaparición. Ustedes no pueden desaparecer. Ese bolso de comida desaparece. Este mundo desaparece. El universo desaparecerá. Los conceptos y los pensamientos desaparecerán. Pero lo que sostuvo eso no desaparecerá jamás porque él, nunca ha aparecido, precisamente. Por lo tanto, observa, sin buscar. Cambia simplemente la mirada. ¿Quién es que nunca ha aparecido? ¿Qué es lo nunca ha desaparecido? ¿Quién es que sostiene todas las experiencias, sin participar en la experiencia? Ese no es ni el testigo, ni el observador. Es algo que está aguas arriba, si puedo expresarme así. Es lo que tú Eres, no en el yo soy, sino en la negación misma del yo soy. Recuerda que mis palabras no están destinadas a ser entendidas por todo el mundo, porque se enfadan. Se enfadan con lo finito y enfadarse con lo que tiene fin, es a veces perjudicial. Mientras consideres que no has terminado de llevar tus experiencias (que no pertenecen más que a tu cuerpo), por supuesto, el Sí se gargariza del despertar de la Kundalini, de sus viajes, de sus sueños, su Paz, su Alegría. ¿Pero incluso eso fluctúa ya que quién puede decir, incluso en el Sí, que él pasa la Eternidad en el Sí? Reflexiona: ¿qué ocurre con el Sí, una vez que ese cuerpo ya no está allí? ¿Qué ocurre con la Conciencia, una vez que este cuerpo ya no está allí? ¿Dónde estabas tú antes de ser en este cuerpo? ¿Estabas en otro cuerpo? ¿Y aunque ese fuera el caso, si hay al parecer una solución de continuidad entre otro cuerpo y este cuerpo, dónde estabas tú entre los dos? ¿Tienes tú la clara visión, el claro sentimiento? ¿Sabes tú lo que está más allá o, como se lo dijeron muchos enseñantes, el tiempo no existe. Es bien bonito. Si el tiempo no existiera, este cuerpo no existiría. Simplemente. Esta Conciencia no existiría. Esta presencia no existiría. Sólo permanecería Absoluto, este Último. Pero este Último, una vez más, no es una búsqueda. Es una Verdad que no depende de ninguna experiencia, de ningún cuerpo, de ningún concepto, de ninguna Conciencia.

La Conciencia está vinculada a la experiencia y a la proyección, cualquiera que sea la Conciencia. El único momento en que no tienen conciencia es cuando duermen, y con todo, ustedes se despiertan por la mañana teniendo, como ya dije, el sentimiento de ser los mismos. ¿Porque hay qué? La memoria de la víspera, la memoria de una historia limitada a esta vida, o (para los investigadores espirituales) todas vuestras vidas. ¿Pero qué importa? Lo que eran ayer, no es lo que son hoy. Y lo que son, realmente, no tiene nada que ver con el tiempo. El tiempo es una creación artificial, cualquiera que sea el tiempo. Por otra parte, el tiempo, es el espacio desprovisto de tiempo, pero no son tampoco ningún espacio. No dependen del espacio-tiempo. Lo que depende de espacio-tiempo es una persona. Ustedes no son una persona. Es un juego. Mientras sigan siendo una persona, alternarán placer y desagrado, sufrimiento y alegría. En cuanto hay emoción, allí hay tiempo, hay reacción. Mientras hay concepto, y hay pensamiento, hay tiempo. El tiempo es la Ilusión que les hace creer en un camino y que los pierde sobre éste, que les da satisfacciones, que alimenta la Ilusión y la esperanza o la desesperación, pero ustedes no son ni esperanza ni desesperación. Son lo que se llamó la Morada de Paz Suprema, esa Beatitud Absoluta que existe en cuanto no son más una persona ni un individuo. Ahora bien, la paradoja, es que la persona, como tú lo expresas, o el individuo, si estás en el Sí, pasa su tiempo reivindicando una búsqueda de lo que ya está allí. Cuando hayas agarrado que no hay nada que buscar, que no hay nada que investigar, que no hay ningún camino, el camino y la búsqueda se detendrán por sí mismos. Saldrás de la esperanza y la desesperación. Ya no serás afectado por la vida de este cuerpo, por la vida de estos pensamientos, de estos conceptos. Y con todo eso no desaparecerá, porque eso tiene un término, pero el ego va a hacerte creer que si optas este punto de vista, pones término a tu vida, lo que es falso. El ego es muy astuto para evitarte pensar así, porque sabe que si adoptas esta clase de pensamientos, esta refutación, el va a desaparecer. El bolso de comida que eres, ocupará siempre un espacio y un tiempo dado, pero no serás ya esta persona ni esta identidad. En ese momento (que no depende de un tiempo, sino desde un punto de vista), sal de este concepto lineal de tiempo. No hay espera, ya está allí. Aceptar eso, es extraerse del juego de la persona o el individuo. Lo repito, aún, para ti: la espera y el camino corresponden al tiempo. El ego va a encontrar todos los pretextos para decirte que la vida es eterna, ¿pero sabes tú lo que es la Vida? ¿Dónde está la Vida? ¿Está en lo efímero, en lo que es perecedero, o en lo que sostiene absolutamente todo?

Si insisto tanto en el punto de vista, es que éste les hace salir del tiempo. Y la única manera de salir del tiempo, es volver a entrar en el espacio, no para ocupar el espacio o los espacios, no solamente, para establecer comuniones, Fusiones o incluso Disoluciones, sino más bien, para extraerse ustedes mismos de vuestra propia Conciencia, lo que nombré no-conciencia. La Conciencia tiene tanto miedo de no existir más que se construye quimeras en el yo, como en el Sí. La no completud del yo o del Sí, los complace en buscar ésta mientras que ella ha estado siempre allí. Simplemente esta completud ustedes la instalan en el tiempo de una vida o de varias vidas o en conceptos y pensamientos que se extienden también en el tiempo. Y mantienen así, de manera indefinida, la experiencia. La experiencia no es el Absoluto. Precisamente, es el cese de la experiencia, de toda Ilusión. La morada de Paz suprema es el testigo del Absoluto, en la forma. La forma ya no es afectada, ni por los conceptos, ni por los pensamientos, ni por las experiencias. Va allí donde debe ir. La vida se desarrolla como debe desarrollarse, en la más grande de las facilidades, incluso con una enfermedad muy grave, sin comer, sin dinero o incluso en la riqueza y la felicidad. Eso no cambia nada. ¿Qué es lo que cambió? El punto de vista. Cambiar de punto de vista: no hay otra alternativa. Es necesario entender también que la culpabilidad no sirve de nada. Si consideras que las experiencias son buenas para ti, entonces tienes la eternidad de tu tiempo para realizarlas. No consideres nunca el Último como un objetivo ya que no es un objetivo. Es una Realidad Absoluta que está ya allí. Eso es, hasta cierto punto, el nudo del problema. La Conciencia está ligada a lo lineal y al tiempo. Ustedes no están amarrados a la Conciencia y aún menos al tiempo. Prosigamos.

Pregunta: ¿Cómo vivir la paz y la alegría?

Te responderé: ¿por qué vivir la paz y la alegría? Ya, en la pregunta, significas que la paz y la alegría no están allí. La Morada de Paz Suprema no tiene nada a hacer de la paz y alegrías efímeras. Incluso la alegría del Sí, tampoco. Sólo tiene por el recuerdo de la experiencia o por la repetición del Sí instalado en el Samadhi, como experiencia. Debes en primer lugar definir lo que quieres porque, cuando dices: ¿cómo vivir la paz y la alegría o estar en paz y en alegría? ¿Quién pide eso, si no es la personalidad que quiere apaciguarse, pero sobre todo, mantenerse, seguir existiendo? ¿Qué es lo que hace que la personalidad tenga necesidad de mantenerse y de existir? Es, por supuesto, el miedo. Pero mientras el miedo esté allí, cualquiera que sea, ninguna paz, ninguna alegría, puede conducirte a la Morada de Paz Suprema. El miedo se inscribe en la memoria, en la historia y en las experiencias, porque el bolso de comida sólo existe por el miedo. Sin miedo, no habría siquiera aparecido. No tendría necesidad de desaparecer. Buscar la paz y la alegría, es buscar un medicamento espiritual, no químico, pero un medicamento. Es saber que algo no va. Es querer aportar una solución. No hay solución. No hay problema, tampoco. Todo depende de la mirada. La paz, la alegría, es algo que quieren conquistar porque consideran que es exterior a eso que Son, porque todo eso es resultante del principio de falta, del principio de miedo. Precisamente, el miedo y la falta son la característica de lo efímero, de todo lo que es dual. El equilibrio de la dualidad no podrá jamás alcanzar la Morada de Paz Suprema, porque ese equilibrio es inestable. El oscila, ya sea en el yo o en el Sí.

Sólo el Absoluto, que tu Eres, de toda eternidad, te permitirá sobrepasar este “cómo” o este “porqué”. También allí, el punto de vista es primordial, porque mientras reflexionas, mientras hagas esfuerzos, creyendo progresar, permaneces, moras en la personalidad y en ningún caso, en la Morada de Paz Suprema. Es necesario cambiar de Morada. Este cuerpo está allí y si lo suprimes, el volverá. No hay pues nada a que huir, no hay nada a rechazar, o a adoptar. Solo tienes que cambiar tu mirada. Porque cualquier mirada adoptada por la personalidad o el Sí no es más que el resultado de una proyección, de un concepto, de un pensamiento, de una idea o de otra cosa. Si quieres vivir la Libertad, más bien que la paz o la alegría, entonces libérate porque ya lo Eres. La Conciencia, te lo recuerdo, es una proyección, al exterior. Tú construyes el Sí, como el yo, a través de la negación de lo que eres tú, de lo que no es el Sí. Defines, para eso, una serie de criterios o ideales. Y buscas. Por supuesto, es más fácil estar en el Sí que en el yo, porque en el Sí, la paz y la alegría son más frecuentes, incluso cada vez más frecuentes, en intensidad, en tiempo, en espacio y en Conciencia. Pero eso no será nunca la Morada de Paz Suprema porque eres tributario de lo que tú mismo has creado como concepto, como idea, como pensamiento, como objetivo. A partir del momento en que aceptas que no hay ni cómo, ni porqué, y en consecuencia ningún objetivo, la verdadera Paz puede comenzar a aparecer a tu mirada porque la verdadera Paz no depende de ninguna circunstancia exterior, ni incluso Interior. Esta paz, llamada Morada de Paz Suprema es lo que es el Absoluto, no dependiendo de ninguna condición, ninguna idea, ningún concepto y sobre todo de ninguna proyección. Aceptar eso, es vivirlo. Pero no pongas detrás, el concepto de objetivo. No metas, detrás, una espera. En resumen, no metas ningún tiempo porque el ego, como el Sí, van a intentar atraparte en el tiempo, un tiempo más o menos largo, más o menos amplio, pero siempre un tiempo.

Remplaza el tiempo por el espacio. Es decir: no busques a localizarte en otra parte, no más de lo que pretendes localizarte, en este cuerpo, en esas ideas, en esos conceptos o en esos pensamientos. En ese momento, la necesidad de experiencia se callará. El propio observador será él mismo, visto. Y tú eres exactamente, lo que se mantiene detrás del observador quién, nunca ha experimentado algo. Es el sueño, es la Disolución. Son los momentos, que todos conocieron, en la mañana al despertar: ¿quién soy yo y dónde estoy? Cuando se despiertan de esa manera, más que de pensar en vuestras angustias, vuestro marido, vuestra mujer, ¿Qué es lo que pasa? Están precisamente, un milésimo de segundo, un segundo, en la Morada de Paz Suprema. Recuerden que es siempre la Conciencia que busca la prueba, que busca la experiencia, que busca el tiempo. A partir del momento en que entiendes eso, no te haces más la pregunta de la paz y la alegría. Pero para eso, debes extraerte de todas las definiciones: “soy un hombre”, “soy una mujer”, “tengo tal edad”, “tengo tal trabajo”, “ocupo tal función”. No son nada de todo eso. No dije que eso no existía. Al contrario: eso existe. ¿Pero eres tú ese que existe o Eres tu otra cosa? Si quieres la paz y la alegría, no seas nada de todo eso. Extráete, tú mismo. Para eso, la persona debe desaparecer, no desaparecer por un final de vida que sólo sería, un espectáculo irrisorio, sino extraerse de toda Conciencia, de toda experiencia, de todo folklore, de todo espectáculo. Si quieres la paz y la alegría, no seas nada de eso. Extráete tu mismo. Si llegaras a hacer eso, más allá de algunos milésimos de segundo o segundos, no tendrías ya ningún problema de paz o alegría de cuerpo o de Conciencia. La Vida se desarrollaría sin intervención del ego o del Sí. Esperarías pacientemente, haciendo lo que debe hacerse, lo que la Vida te da a hacer, sobre este mundo, pero ya no serías afectado por lo que sea. Allí está la Libertad.

Por supuesto, hay entre ustedes, quienes han hecho experiencias fuera de este cuerpo, de este tiempo, y de esta Dimensión, pero eso siguen siendo sólo experiencias. El Absoluto está más allá de toda experiencia. Pero si tienes sed de experiencias, entonces, las vivirás. Si tienes sed de encarnación, entonces, las vivirá hasta no tener más sed. El ser humano encarnado tiene siempre sed, porque él se construye sobre el miedo y la carencia. Si, un día, no tienes ya sed, eso quiere decir que no hay más miedo y más falta, que no hay más búsqueda de paz y alegría porque habrás pasado a ser lo que Eres, desde la eternidad: la Morada de Paz suprema. Pero mientras estés atado a ti, a eso que crees ser (este cuerpo, esta persona, estas ideas, estos conceptos, esta búsqueda, este espectáculo) participas del espectáculo, de una manera como de otra, como el actor o quién observa, pero no has salido de la Ilusión. Y el colmo, es que el ego, como el Sí, se persuaden de que van a poder seguir siendo lo transitorio, porque finalmente, el ego y el Sí querrían que lo efímero dure. Pero lo transitorio no será nunca Absoluto. Es una Ilusión. En este sentido, buscar el Absoluto no quiere decir nada. Buscar la paz y la alegría es una proyección de la Conciencia y no quiere decir nada, para el Absoluto.

El Absoluto, es justo el momento en que todo punto se convierte en el centro y no hay centro que buscar porque todo es centro. Y no hay nada que proyectar, cuando todo es centro, porque cada centro produce las características de cualquier otro centro (supuesto, proyectado o imaginado). No eres ya el punto de vista de la persona, tanto en sus alegrías como en sus sufrimientos. El que es Absoluto puede manifestar cualquier cosa en esa bolsa (incluso manifestando algo, muy doloroso) y con todo, no es eso. Y si lo sabe, entonces, cualquiera que sea el sufrimiento, no puede ser afectado o alterado. Allí, está la verdadera Paz. Allí, está la verdadera Alegría. Mucho más allá de la contemplación de la Luz, porque mientras contemplan u observan, ponen una distancia. Cuando digo: “cambien de mirada” o más bien “cambien de punto de vista”, eso los lleva a extraerse de toda mirada y en consecuencia a no observar más. Porque la única manera de verlo todo, es estar en el centro. Ahora bien, el centro no se mueve jamás. Está por todas partes. La inmovilidad, como el sueño, participan en el establecimiento de lo que nombré no-conciencia. Mientras que la búsqueda de un ideal, de un marido, de una mujer, de un trabajo, de un más allá, los aleja. Es la paradoja. Creen avanzar pero retroceden mientras no hayan comprendido que nunca se han movido. Pasan del uno al otro y vuestros humores fluctúan en el mismo sentido, así como vuestros pensamientos. Es como cuando ustedes dicen: buscar el Amor. Pero ustedes Son el Amor. No pueden buscar el Absoluto, porque ustedes lo Son. No pueden buscar el Amor, porque ustedes lo Son. No pueden buscar la Luz, porque ustedes lo Son.

Esta noción de búsqueda, en un momento dado, en vuestra investigación temporal, debe cesar. Se puede decir que este mundo sólo existe porque multitudes de Conciencias se proyectan ahí. Cuando duermen, como lo dije, el mundo desaparece. Ustedes no se plantean la cuestión de si va a reaparecer mañana. ¿Por otra parte, tienen la certeza? No existe, como ya lo saben, ninguna certeza sobre este mundo, si no es la muerte de esa bolsa. No se planteen la cuestión del devenir de esa bolsa, ni de sus leyes, la verdad, porqué y quiénes son, sabiendo que no encontrarán ninguna respuesta en lo que se les da a percibir, sentir y experimentar porque están más allá de todo eso. Mientras vuestra Conciencia se vuelva hacia la proyección de un ideal (incluso el más elevado, incluso de más Amor), eso sigue, y seguirá siendo, una proyección que aleja a ustedes de la Morada de Paz Suprema. Acepten este postulado. Háganlo Verdad porque no hay otro. Recuerden: lo efímero se construye sobre los miedos y las carencias. Si pretenden colmar los miedos y las faltas, mantienen lo efímero, en esta vida o en otras vidas. ¿Son ustedes de verdad eso? Ahora, si son de verdad eso, entonces continúen. Ustedes deciden: ¿lo efímero o el Absoluto? ¿La Morada de Paz Suprema o la alegría del Sí? ¿Contemplarse el ombligo o el corazón, o detener la contemplación, con el fin de ser lo que Son más allá de todo tiempo? Les corresponde definirse. A ustedes de decidir. Ningún elemento exterior puede decidir en vuestro lugar: ninguna paz proyectada, ni alegría proyectada, ni amor proyectado, ningún efímero. El colmo de lo efímero es hacerles creer que pueden encontrar el Infinito en lo efímero. Eso es falso. La mejor manera de encontrar la Paz y la Alegría eterna, es olvidarse de uno mismo. Es lo que pasa cuando duermen, normalmente.

Pregunta: ¿Cómo puedo refutar el miedo de no saber cómo formular y hacer una pregunta?

La pregunta es una interrogación: toda pregunta, que puedas platearme o no importa a quién. Cuando tú te planteas la pregunta de saber si llueve, observas por la ventana o miras el cielo. El problema es que si te preguntas por el Absoluto, no puedes tener respuesta. El principio es: “tú eres lo que buscas”. ¿Qué quiere decir el miedo, repito? El miedo no es más que la carencia, llevada al extremo. Y todos los miedos (como lo dije) toman nacimiento en el mito de la muerte. Es muy fácil decir que el ciclo de la vida y la muerte forman parte de la vida. En cuyo caso te respondo: dónde estás tú cuando has muerto puesto que yo no estás en vida, tal como lo has definido. La conciencia de este cuerpo, del yo, como del Sí, desaparece. ¿Es que tu, tú vas a desaparecer? Sí. El miedo está allí. El miedo de plantear una pregunta (o de no saber hacerlo) sólo está destinado a darte aún más miedo. Mientras te pongas una identidad (o una no identidad) sobre el miedo, consideras que el miedo es tu vida. Qué más da saber si el miedo viene de esto o de aquello, puesto que, en definitiva, todo miedo está vinculado y solo se justifica por lo efímero ¿Cuándo duermes, sin sueños, ni pesadillas, tiene miedo? ¿Quién es que tiene miedo? Mientras alimentes el miedo (de no saber, vivir cualquier cosa desagradable), no puedes ser Absoluto (que ya está allí). Se puede decir que el ser sólo es sostenido por el miedo. Porque el ser que es sostenido por el Amor, él, Es Absoluto. Allí también (y una vez más), el defecto, es la falta y el miedo. La falta y el miedo inscritos en lo limitado. ¿Eso qué quiere decir? Que te identificas a tu saber, a tu persona. Estás por lo tanto atada a lo efímero. De allí, viene el miedo. Allí, está el origen inicial y final del miedo. Ahora bien, la única cosa a la cual puedes atarte, es lo que Eres, en Verdad. Es el apego a la persona (que no es lo que ERES) que inicia el miedo y lo mantiene.

El miedo es una secreción del cuerpo y vuestros científicos lo saben: hay hormonas del miedo, como hay hormonas de alegría. ¿Es que tú eres una secreción de este cuerpo? No. Simplemente te has identificado. ¿Por qué? Debido al miedo. El miedo genera el miedo. No hay ningún medio de salir. Puedes poner el bálsamo del Sí (que alivia). Puedes poner el bálsamo (que alivia) del sueño o la química, para luchar contra el exceso o la insuficiencia, en este cuerpo. Pero no eres ni el exceso, ni la insuficiencia, del uno como del otro. Imagina (ya que es la Verdad) que el miedo es segregado por el cuerpo. El miedo tiene un olor, por otra parte: hay química, allí dentro. ¿Pero eres esta química? No. Simplemente, tu conciencia se ha identificado. Y va a responderme que, cuando vives el miedo, tienes miedo. O cuando vives el cansancio, estás cansada. O cuando vive la muerte, vives la muerte. Pero tú no puede morir. Es éste cuerpo que muere. Mientras tienes miedo de la muerte, tienes miedo de vivir. Mientras tienes miedo de vivir, tienes miedo de la muerte. Porque no sabes lo que hay después de lo efímero. No puedes saberlo, de ninguna manera, en ninguna experiencia, incluso en el encuentro con la Luz. Eso no puede darte sino bonitos recuerdos, bálsamos aliviando el sufrimiento y el miedo, sustituyendo a la secreción del miedo por la secreción de la paz o la alegría. Pero la Morada de Paz Suprema no se inscribe en la química. Es la mirada que cambia. El que tiene miedo ha inscrito su creencia en lo efímero, cualquiera que sea este miedo, cualquiera sea lo efímero que se vive. No puedes encontrar ninguna satisfacción definitiva fuera de lo que Eres, de verdad. Porque todas las alegrías, todos los dolores, sólo duran un tiempo. Todos los seres humanos lo saben. Incluso grandes seres que vivieron la Morada de Paz Suprema (viviendo por lo tanto el Absoluto, en la forma) pasaron por estas etapas, porque eso hace parte de la Ilusión de este mundo.

No puedes demostrar la Ilusión de este mundo. No puede probar la Ilusión de este cuerpo, porque, si se lo golpea, le hace mal, y la conciencia lo vive. No puedes, sino refutarlo. Refutar no es demostrar. Refutar no es oponerse y aún menos (como ya lo dije), negar. Es cambiar de mirada, de punto de vista. No eres ni lo que sufre, ni lo que está contento, ni él Sí, ni el yo. Si aceptas eso, lo vives. Ningún miedo puede surgir. Y aunque surja, no tiene ningún agarradero. Pero mientras luches, te opongas a cualquier cosa, en la Ilusión, mantienes la Ilusión. Cuando duermes, la Ilusión no existe ya. Es más bien allí que está el problema. El miedo es un aguijón que te mantiene en la Ilusión. Porque, para el que está en la ilusión, la ilusión da menos miedo que el Absoluto. Por otra parte, para él, el Absoluto no existe. O entonces, lo prevé en un tiempo futuro, como un esfuerzo para proporcionar, algo que está lejos, en el tiempo como en el espacio. Eso no hace más que firmar el apego formal a la bolsa de comida o bolsa de pensamientos. Es la misma cosa, aunque no lo veas. El que dijo: “pienso por lo tanto soy” no puedo penetrar el no-ser, no pudo abandonar el “yo soy”. Puedo, solo pulirlo y construirlo. Pero cuanto más lo pulirá más lo construirá, él mismo se encerrará más, en su propio aislamiento, en su propio miedo, detrás de sus pantallas, en sus propios límites. Mientras hay límite, mientras hay salvaguardas, no hay Libertad. Y con todo reivindican toda la libertad. Pero tienen miedo de la Libertad, porque es lo que Son. Sólo la conciencia les impide verlo. No es algo a concientizar, pero es algo a hacer cesar. Es el revés exactamente de lo que quiere hacerles creer la persona que creen ser (este saco de comida, este bolso de pensamientos).

Recuerda: ningún bolso, incluso el más perfecto, es Absoluto. Porque un bolso, es un límite entre lo que está dentro y lo que está afuera. Por lo tanto, mientras consideres ser un bolso, eso quiera decir que consideras que hay un dentro y un fuera. Y mientras consideres eso, el miedo esta allí. Es una secreción del bolso. No eres el bolso. No eres tampoco lo que constituye el bolso. Ni tampoco todos los bolsos. El Absoluto no conoce el límite. No hay por lo tanto bolso. Deja tranquilo este bolso, no te ocupes de él, déjalo vivir lo que tiene que vivir, que eso sea en el trabajo, en el amor o en lo que sea. Y percibirás que, si lo dejas vivir, completamente sólo, tu vida se volverá maravillosa y el Absoluto estará allí. Es precisamente la implicación de la propia persona (o del Sí mismo) que encierra el bolso y hace a este bolso miedoso. Todo lo que llamas control, habilidad, es la ausencia de Libertad. Es una dificultad. Entonces, vas a defenderte diciendo que estás encarnada y que es necesario establecer normas. Pero las normas son buenas para la bolsa, para los pensamientos, para la moral, pero no para lo que Eres. Salvo si consideras que eres algo de moral. No eres más la moral que el miedo. No eres más esta vida que se vive, que la muerte que se vive, o que ese nacimiento que se vivió. Es un concurso de circunstancias. Que lo llames kármico o evolutivo, eso es falso. Sal de todo lo que te obstaculiza y verás que el miedo sólo existía en eso que te entorpecía. El bolso no es culpable (ni de comida ni de pensamientos). Él está allí, es un punto, eso es todo. Pero tú, no Estás allí. Descubre dónde Estás (fuera del tiempo) y verás que este bolso de comida y pensamientos se llenará de maravillas. Aunque lo vivas o no lo vivas. Mientras Eres tributaria de los afectos, de los miedos, de las pérdidas o las ganancias, es la misma cosa. Es ilusorio.

El ser humano, generalmente, quiere poner la Eternidad en lo efímero. Pero eso es falso. Es lo efímero que está en la Eternidad. El Absoluto contiene lo efímero. Pero ningún efímero puede contener el Absoluto. Eso es matemática elemental. No puedes ser el centro y la periferia. No puede ser el movimiento y lo inmóvil. Salvo si te conviertes en el centro y trasladas este centro por todas partes, puesto que es el mismo centro. Cuando les decía (o cuando les digo, sobre todo ahora), de permanecer tranquilos, eso no quiere decir permanecer sentada en una esquina y no hacer nada. Es permanecer tranquila en los pensamientos, de no dar peso, ni al miedo, ni a las experiencias, ni a ninguna cosa. Quieren estar en la Morada de Paz Suprema, que ya Son y hacen todo para alejarse. La Morada de Paz Suprema no tiene nada que hacer con lo que hacen o de eso que creen ser. Ella es eso que ustedes Son. Son eso. Son el centro. No son el centro del mundo: sin duda, eso es el yo. No son más el centro del corazón: sin duda, es el Sí. Pero son todos los centros, no solamente estos dos. ¿Qué es lo que los limita? El saco. Pero no son este saco, ni de las ideas, ni de los pensamientos, ni la comida. Acepten eso porque es la Verdad. No es una creencia, es precisamente el fin de todas las creencias. Paren de creer. Cuando me dices: “tengo miedo”, muéstrame tu miedo. ¿Eres capaz de mostrármelo? Cuando dices: “soy este cuerpo”, veo este cuerpo, pero pruébame que eres este cuerpo. Es una creencia, una experiencia, pero no es la Verdad. Si te liberaras de esos pesos, aunque eso te parezca absurdo (por supuesto, que el ego va a encontrar eso absurdo y el Sí también), pero si tú vas en lo que te parece absurdo, te descubrirás Absoluto. Porque recuerda que, para lo conocido (para la persona como para el individuo), el Absoluto es absurdo. Obviamente, allí, desde este punto de vista, sí. Da vuelta al punto de vista y vivirás lo que tú Eres.

Pregunta: De la noche a la mañana, la vida que llevo y que siempre había deseado me parece vacía de sentido, como si fuera la vida de otra. Hoy no me reconozco ya, ni en lo que elijo, ni en esos que se presentan a mí. ¿Qué hacer?

Precisamente: no hacer nada. No hay ninguna solución que aportar, puesto que has encontrado la solución. Si puedo expresarme así, esás a caballo entre el juego del Sí y el Absoluto. Por supuesto, como lo sabes, no hay pasaje, ni del yo, ni del Sí, hacia el Absoluto. Pero ser Absoluto, es cuando el yo y el Sí son absurdos. Es exactamente lo que vives. Pues te felicito y debes felicitarte. Eso prueba, simplemente, que el yo no quiere jugar más. Eso prueba que el Sí, que era el objeto de todas tus atenciones, él también, se disuelve. Sobre todo, no pidas nada. No proyectes nada. Estás en la buena vía, la que te dice que no hay vía. No escuches por otra parte ninguna voz, incluso la mía. Porque ya estás ahí. Ve a los límites de lo que te parece precisamente absurdo. El Absoluto está allí. Lo que pasa (y lo que vives) se llamó la disolución del alma (o la consumación del alma que ya no se vuelve hacia la Ilusión, ni hacia la experiencia, sino que remonta hacia el Espíritu. Tienen a la que fue una gran dama, que ustedes llaman (Ma Ananda Moyi) en numerosas ocasiones. No hay otra manera de desaparecer y de anularse. La desaparición no es la muerte. Desaparecer, es salir del parecer. Es por fin estar claro, de no detener más nada, ni desear nada. No es la muerte del deseo, no es el desinterés, sino es la Verdad. Es el lugar fuera del tiempo (el centro, como todos los centros) donde se encuentran todos los contentamientos. Por supuesto, desde el punto de vista del que es limitado, eso puede parecerle inquietante, desesperante, vacío. Pero si vas al final, está lleno, es el Absoluto, es eso. Pero está también, la percepción del observador que observa que todo eso que hacía parte de su vida, ya no existe.

Pero como lo dije: no eres tu vida, inscrita entre el nacimiento y la muerte. Es necesario poner bien fin a lo que es conocido, a todo lo que se conoce, para, por fin estar, más allá del yo soy, en la no conciencia que llamé la a-conciencia, que no es la inconsciencia. Pues, sobre todo, no hagas nada, no cambies nada. Permanece tranquila. Porque a fuerza de observar esta nada (como tú lo observas), el Absoluto está allí. No hay nada de más simple. En cuanto eso te parece complicado, es el yo que interviene, la pequeña persona, la bolsa. Permanece allí donde estás y deja desarrollarse lo que se desarrolla. Si aceptas eso, sin implicarte, sin indiferencia, sin deseo de alguna cosa, y si haces cesar el juego del observador, saldrás del teatro. Es la única condición posible para vivir y Ser la Morada de Paz Suprema, aquí como por todas partes. Habrás vivido tus Tinieblas, que con todo llamabas tus Luces, que partieron. No olvides que estás invertida, sobre este mundo: que lo que llaman el vacío, es lleno y que lo que llaman la materia, es vacío. Vuestros científicos lo saben. Tú tienes la oportunidad de vivirlo. Entonces, sobre todo, no busques a saber, porque el saber es una proyección. Lo que vives pondrá fin a la experiencia y en consecuencia a la conciencia limitada. Ninguna duda es posible al respecto. Y si ustedes mismos se preguntan, los unos y los otros, se darán cuenta que es el caso, para muchos de ustedes, que han trabajado para el Sí.

Allí también, cada vez más, lo que hay que asir no es un saber, ni una comprensión, ni una experiencia, ni el yo, ni el Sí, simplemente: cambiar de punto de vista. Acepta la aparente absurdidad de la cosa para descubrir el verdadero sentido, es decir, la Esencia (y no los sentidos, en dos palabras). Y no hay ningún sentido. Los sentidos te engañan. Sólo la Esencia (en una palabra) es la solución. Y mientras hay sentido, no hay Esencia. Mientras quieras dar sentido, una lógica, a tu vida, a tus experiencias, a tu Sí, no estás listas a soltar te agarras de lo efímero. Pues lo que vives (o más bien lo que no vives) es exactamente eso: lo que tú Eres. Entonces, por supuesto, la personalidad, el Sí deben hacer el duelo, porque es una puesta a muerte de lo efímero. Y eso puede dar miedo, o en todo caso, interrogar. Si tú sobrepasas el miedo o la interrogación, constatarás rápidamente, que Eres la Morada de la paz Suprema. Es ahí. Tú Eres eso. Repito no busques comprender ahora. Tendrás todo el tiempo para reflexionar y concluirás que no hay nada a reflexionar. Hay que dejar doblegar lo que muere, ya no alimentarlo, ni buscar a saber. Entonces, dicho de manera poética, se te dirá: “vuelve a ser como un niño”. Pero un niño, es aún una bolsa. Ve más allá del niño, antes del saco. Ya estas allí.

Pregunta: Una fragilidad me hace pasar de la risa, de la ligereza a la pesadez, a pensamientos obsesionantes continuos, sin concientizarlos. Soy incapaz de amar y de ser amada, de centrarme e incluso de refutar. ¿Cómo salir de este infierno?

Pero, el infierno, eres tú, en lo que crees ser. No hay otro infierno. Reflexiona. Amar o ser amada, es considerar que hay una carencia puesto que tu Eres Amor. Proyectar el amor, es alejarse de ser Amor. Porque quien es Amor absolutamente, no tiene que decidir amar o buscar a amar, ni incluso de ser amada. Puesto que es su Esencia. Detrás de tu pregunta, hay culpabilidad. Lo efímero oscila: no puedes encontrar equilibrio, de ninguna manera, de manera duradera, en el seno de lo efímero. El problema, es el narcisismo porque, básicamente, este infierno que describes está vinculado a tu propio narcisismo, la necesidad de traer a sí, en el yo. Es el centro del ombligo. Es buscar causas al sufrimiento, a las oscilaciones, a los humores. Pero, al hacer así, mantienes la Ilusión no de no creerte digna de amar o de ser amada. Pero no tienes que ser digna (o indigna) puesto que Eres Amor. Mientras busques el amor en el acto de amar, en la necesidad de amar (o la necesidad de ser amada) no haces más que renegar de tu propia naturaleza. Todos los seres humanos reivindican de actuar, como mínimo, una vez en su vida, por amor, cualquiera que sea la expresión de este amor (sexual, filial, pasional, espiritual). Mientras buscas, hay carencia. Si no buscas, la carencia ya no está. Buscar el amor, es como pedir a una manzana buscar una pepita. Porque la pipita está dentro. No puedes buscar en un exterior, una satisfacción interior, si eso no es permanecer y quedarse en la Dualidad y en la alternancia placer-desagrado, en algún amor que éste sea (sexual, pasional, filial). Todo eso son amores humanos que sólo reflejan la falta de amor de lo que Son, realmente. Porque vuestra mirada no es buena. Todo eso viene de las creencias, de todas las creencias, cualesquiera que sean, de todas las memorias (las vuestras como las de los otros), cualesquiera que sean

Pero no eres un ser de memoria o creencia. Eres Absoluto. Ustedes Son Amor. ¿Cómo puede ser que lo que es ilusorio (Maya) podría aportar alguna satisfacción que sea durable? Porque incluso la satisfacción más duradera se apagará con la propia muerte, de este cuerpo de comida. El ego se cree, en permanencia, inmortal. En todos los amores que existen, él los quiere infinitos y eternos, más allá de la muerte. Pero ningún amor, vivido aquí, es el Amor. Todo amor (incluso el más desinteresado, el más espiritual) no es más que la traducción de la falta de reconocimiento de lo que Son: Amor. Como el miedo, como el narcisismo, como el infierno, que no son más que no reconocimientos de vuestra propia naturaleza, de vuestra Esencia. Pones peso allí donde no existía ningún peso. El Amor no es una responsabilidad. El Amor no tiene que justificarse y no es justificable. No tiene que ser buscado o buscarle. Ni siquiera hay que plantearse la cuestión de su manifestación, de su ausencia, o de su presencia. Porque es lo que Eres. Es el ego que querría ser Amor. Pero no podrá serlo nunca puesto que el ego se construye sobre la falta de Amor, sobre el miedo. Pues, no puedes permanecer en el ombliguismo y reivindicar el Amor.

El único verdadero Amor es en el que desapareces, como persona, como individuo, como conciencia, como búsqueda. Si pudieras detener todo eso, de un golpe de vara mágica, y permanecer tranquila, constatarías instantáneamente (como ya lo dije) que no eres ni la protagonista, ni la escena de teatro, ni la espectadora, ni el teatro. Juegas uno de estos papeles y lo crees realmente, sabiendo, pertinentemente, que todo papel tiene un final, como esa bolsa. Entonces se puede hablar del alma, del Espíritu. Muéstramelo. La única verdad es el Amor, Morada de Paz Suprema, Absoluta, Eterna, no efímera, no-yo, no-Sí. Mientras hay reivindicación sobre la persona, eso quiere decir, simplemente, que estás instalada en la persona. Si no hay persona, la persona no puede tener el menor problema. Es imposible. Tomando otro ejemplo: es como si tú me dijeras: “no quiero estar en el piso de bajo, pero quiero estar en el 4to. piso del edificio”, pero persistes a permanecer abajo, sin querer mudarte al 4to. piso. La expresión que podrías emplear es: querer uno y otro. No puedes querer, a la vez, lo efímero y Ser Absoluto. Recuerda: lo efímero no puede contener el Absoluto. El Absoluto contiene lo efímero.

Es tan simple que nunca el ego lo aceptará, como jamás el Sí lo aceptará, tampoco. Porque desean hacer pasar lo efímero por Eterno. Aunque eso sea duro de oír, para la persona: tú no eres esta persona. Pero mientras permanezcas en la persona, permaneces en el narcisismo, que es sufrimiento o, a lo mejor, alternancia de sufrimiento y satisfacción. Ahora bien, toda satisfacción llama a su reproducción (en todos los sentidos del término, reproducción): en ti, por los miedos que vuelven y que dan la vuelta, por la necesidad misma de reproducirse, esperando encontrarse en una continuidad efímera. Toda persona está inscrita en esta necesidad de reproducción. Todo, esa bolsa de comida no puede existir, sino por este principio de reproducción. Es precisamente de eso que es necesario tomar conciencia y extraerse. Y después, deshacerse también, de la conciencia que lo percibió. Porque cuanto más cavan (esperando encontrar la Luz), más se insertan en las Tinieblas. Podría llamar a eso la psicología de la bolsa. Y esa es la Verdad.

Busquen sin buscar. Deténganse y avanzarán. Es necesario deshacerse de todo lo que llega a la conciencia. Yo imagino que la persona encerrada va a querer deshacerse de lo que hace sufrir. Pero no llega a entender cómo debe también quitarse de lo que lo pone en alegría. Eso no quiere decir salir de una relación pero es, cambiar de punto de vista. Cuando me dirijo a ustedes así, la persona puede comprender (erróneamente) que es necesario alejarse de una profesión, de un marido, de una mujer, de una relación. Pero nunca he dicho eso. Es lo que oirán, a nivel de la persona. Y lo oirán siempre así, mientras estén instalados en la persona. Acepten ya no ser una persona y verán. Pero a partir del momento en que emprendan una acción para ya no ser persona, suprimiendo esto o aquello, no entendieron nada. Porque no me dirijo necesariamente a la parte que oye mis palabras, inicialmente. Y es para eso que les digo, cada vez, de tomar el tiempo para comprender. Si no comprenden ahora nada, es mejor, porque me dirijo a lo que está más allá de la comprensión. No me dirijo a la persona que escucha, sino a la que entiende



Fin Primera Parte.
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BIDI -2
3 de junio de 2012


Pregunta: ¿Por haber practicado la meditación en el 3er. Ojo durante años, la cuestión luciferina está determinada en mí pues tengo la Vibración en el tercer ojo que persiste por momentos?

Yo te responderé simplemente: no te hagas ese género de preguntas. ¿Quién es Lucifer? ¿Quién es el diablo? ¿Quién es Dios? Obstáculos sobre el camino, nada más. No des ningún crédito a todas esas creencias, aunque tengan un soporte verdadero, sobre este mundo. Tú no eres este mundo. Hacer esta pregunta, es recaer en la Dualidad y el miedo del bien y del mal. Cualesquiera sean las Vibraciones, las Vibraciones conciernen la Conciencia ya que la Conciencia es Vibración. Pero no el Absoluto, que no es Conciencia, ni Vibración. En el Absoluto, no hay ojos, ni tercer ojo, ni cuarto ojo. Hay un Centro, el Corazón, el Amor y nada más. Y ningún obstáculo (fuese el diablo o Lucifer u otro) no puede impedirte ser lo que tú Eres, de toda Eternidad. Sólo el peso de las creencias y de la bolsa de pensamientos es un obstáculo y no hay nadie más que tú que puede dejar de alimentarlo. Ninguna montaña puede detener el Amor. Ningún mundo puede detener el Amor. Ninguna fuerza puede detener el Amor. Pueden simplemente dar la ilusión de detener. Es a esta ilusión de detener el Amor, que el ser humano cree. Pero si tu vas más allá de la creencia y de la Vibración, eso no tiene ningún peso, ninguna consistencia y ninguna Verdad. Aligérate.


Pregunta: Cuando mi conciencia siente que ella se diluye en el vacío, en el infinito, se asusta y se retracta, parando así su disolución. ¿Qué debo refutar para pasar ese límite?

A ese límite, no hay nada que refutar. Solamente continuar siendo un observador, hasta el momento donde el observador, él mismo, que observa la retractación, desaparecerá, él también. En ese límite, como tú lo llamas, el límite de la refutación se superó. Hay todavía alguien que observa el teatro, que tiene conciencia que hay un teatro pero que pronto va a salir. No hay nada que hacer para salir, sólo quedar ahí, quedar tranquilo, jugar todavía el juego del observador, hasta el momento donde el observador él mismo desparecerá, solo. No hacer nada más, no ser nada más. Dejar Ser y dejar hacer. Esas son las palabras maestras. Ya que desde el instante, en ese límite, donde tú aceptes no dirigir nada más, no observar nada más, el observador desaparece por sí mismo, desde el instante donde tú sugieres que no hay nada a observar. Y por lo tanto, no haces nada. Ese límite es lógico. Precede la Disolución. Nos unimos con una pregunta anterior concerniente al sentimiento de ser otra persona, o ninguna persona del todo, lo que es mejor todavía. Eso era llamado, por algunos místicos, en occidente, la Noche negra del alma. Pero hay todavía un observador, que constata. Entonces, limítate a constatar lo que se desarrolla y acepta de no constatarlo más, tampoco, sin refutar. Y ahí, vas a darte cuenta que la Disolución de la conciencia se realiza y no habrá más retracción.
La retracción es la característica del observador mismo. Vosotros sabéis, en la física que nombráis cuántica de vanguardia, que el observador modifica lo que es observado, desde luego. Por tanto, en tanto que hay un observador, hay una modificación. El observador debe desaparecer por sí mismo. Basta simplemente en no interesarse más en él, ni en la retracción. Y todo eso va a desparecer. Pero es una fase normal. Porque la retracción es llevar al Centro que es el centro de todos los centros y de todas las periferias. En ese momento solamente, todas las periferias, sin ningún límite, se revelan. Es la pérdida total del sentido de una identidad cualquiera, de una persona cualquiera, de una historia cualquiera, de una emoción cualquiera, de una bolsa cualquiera, tanto de comida como de pensamientos. Yo diría que, quizá, lo más duro, en ese límite, como tú lo has llamado, es aceptar de no hacer nada, de no ser nada, de no observar nada tampoco pero sin actuar. Porque si hay una acción, hay una tensión y esta tensión aleja del Centro. Olvídate y desaparece. Y tú desaparecerás, es inevitable. Y eso no está inscrito en un tiempo o en un espacio pero está inscrito en la Eternidad, porque tú eres Eternidad. La retracción del alma, luego del Espíritu, son los últimos sobresaltos del individuo. Obsérvalos y deja desaparecer la observación, sin quererlo, sin decidirlo. Observa, en cierto modo, la desaparición del observador. Y ahí, no habrá nada más a observar: tú estarás establecida en el Absoluto. En realidad, en esos instantes donde tú hablas del último límite, aunque haya retracción del Alma o del Espíritu, el observador percibe claramente que se instala alguna cosa mucho más vasta que él mismo. Es justamente lo que está detrás del observador: Tú.


Pregunta: A pesar de vuestra manera estruendosa de escandir vuestras respuestas a las preguntas, intención y atención constantes, después de algunos minutos, el sueño gana y aún el sonido de vuestra voz desaparece, leyéndolo, escuchándolo solo o uniendo a las dos (Nde: acciones: la lectura y la escucha). ¿Lo mejor es dejar hacer?

En totalidad, porque menos tú comprendes, más tú eres. Y más te duermes, más tú eres, si es que pueda haber un más. Porque quien quiere escuchar y quien quiere comprender, sin oír, es ¿quién? El ego o el Sí. Si el ego y el Sí se apagan, es decir si la conciencia se apaga, ¿qué queda? El Absoluto. En un momento dado (que no depende de un tiempo futuro sino del lugar donde tú te colocas) entonces, El Absoluto será establecido en eso que tú eres. No hay por tanto, efectivamente, nada a emprender, nada a hacer, y nada a no hacer. Solamente, aquí también, dejar desarrollarse lo que se desarrolla. Esto demuestra que nosotros hemos franqueado, en esta entrevista, ampliamente, la barrera de la escucha, la barrera de la comprensión, para penetrar de lleno en lo que yo llamaría un entendimiento. Esta entrevista se vuelve ya un entre-nosotros. Tú aceptas no tener nada, tú no lo comprendes, pero tú lo vives. Es por consiguiente la Verdad, más allá de la experiencia. No es por consiguiente la buena vía o el buen camino sino la buena actitud y el buen emplazamiento para mirar. Es por consiguiente el buen punto de vista. Aquél que es justo porque escapa del saco de pensamientos, de la misma manera que tú escapas del saco de alimento y a la conciencia misma. Tú entras en el entendimiento, figurado, como propio. El entendimiento del sonido del Absoluto, de la Residencia de Paz suprema. Es exactamente eso: lo que tú Eres. Yo diría: no te agites más, no hagas nada más, no seas nada más. Entonces, la Transparencia está ahí: tú no detienes nada, tú no estás más en el parecer y tú desapareces, totalmente. Entonces, ahí, emerge lo que tú Eres: eso.


Pregunta: Tengo la impresión de ser llevada todo el tiempo, sin el conocimiento de mi propia voluntad, a los viejos esquemas acción/reacción, la personalidad y el ego omnipresentes. Yo tengo por lo tanto, la impresión de no lograr Ser. ¿Cómo salir de esto?

No existe ningún espacio de resolución allí donde se sitúa lo que tú vives. Tú constatas, como tú lo dices, la acción/reacción, el juego del ego, el juego de la duplicidad, de la Dualidad. No puedes servirte de la palanca situada en el mismo nivel para extraerte de allí, porque eso de lo que tú querrías extraerte va a reforzarlo. Es inevitable. Porque la conciencia, situada a ese nivel, no te es de ninguna ayuda para salir de ese nivel porque toda solución aportada al mismo nivel no será más que efímera y transitoria. Porque todo eso pertenece al mundo de la ilusión. Tú todavía crees ser una persona que se debate. Todavía crees estar en un mundo que existe. Tu punto de vista está inserto en la realidad que vives, que no es la Verdad.

Esta realidad no puede ser de ninguna ayuda, ella es útil para actuar en la acción/reacción. Si te rompes un brazo, puedes hacer todas las plegarias del mundo, pero él quedará roto: hay que enyesar. Eso no puede funcionar así para salir del juego del ego y de la personalidad. Tú no puedes enyesar nada, a ese nivel. Eso no sería más que un parche efímero. La solución está por consiguiente en otro lugar. No la vuelvas a poner en el mismo tiempo de la ilusión, de la acción/reacción sino, sale de ese espacio encerrado de la personalidad. Aquí también, hay una falla de punto de vista, mayor, que ya no es narcisismo, sino una complacencia. Una complacencia a lo efímero, una complacencia al ego que quiere resolver un problema cuando él no tiene ninguno de los medios. Hay que aceptar, por consiguiente, no querer resolver sea lo que sea, sino de salir de esta linealidad. Colócate en otra parte. No simplemente cambiando de punto de vista sino aceptando que tú no eres todo lo que se juega. Tú estás todavía sobre el escenario del teatro, queriendo esto y queriendo aquello. Quieres poner un parche. Cambia de punto de vista. Elévate. No te hablo siquiera de Abandonar el Sí sino de Abandonarte a la Luz. ¿Eres más inteligente que la Luz, que tú eres? ¿Es tu ego superior a la Luz? ¿Tu ego cree que él es el maestro de tu vida? Si la respuesta es sí, entonces continúa sufriendo, si es no, elévate. No dejes dirigir al ego. Deja entrar la Luz. Es eso, el Abandono a la Luz, que te permitirá ir hacia el Sí, antes de realizar el Abandono del Sí. Pero si tú eres valiente, sé directamente lo que tú Eres: olvida todo eso, no le des más peso, ni le des pie a lo que te fastidia. Yo no dije dicho, con eso, que hay que huir de lo que te fastidia sino elévate, vuélvete más leve, aquí también. No quedes pegada en la oposición y la contradicción, en la acción/reacción, porque toda acción acarrea una reacción, y toda reacción acarrea otra acción. Y eso no puede terminarse nunca, contrariamente a la estafa espiritual que os quiere hacer creer que el Karma va a resolver sea lo que sea. No hay Karma. El Karma no concierne más que a la persona, no al Sí, y menos todavía al Absoluto, si puedo expresarme así. Por consiguiente, tú te sometes, a ti misma, a la acción/reacción, reaccionando. Y más tú reaccionas, hay más acciones que aparecen y más eso te encadena, mientras que tú buscas la Libertad. Así pues es cuestión de salir de la acción/reacción. Sitúate bajo la acción de gracia, es decir deja hacer a la Luz. Deja que la luz se ocupe de todo. Mientras que tú quieres ocuparte de alguna cosa, eso fracasará, es inevitable. ¿A quién le tienes confianza? ¿A tu ego o a la Luz? ¿Dónde sitúas tu interés: en el ego o en la Luz? Es tu responsabilidad. Tú no puedes mantener la acción/reacción y pedir que la acción/reacción cese. Es lógico.

Elévate por encima de la acción/reacción y constatarás, por ti misma, que la reacción no es más tuya, así como la acción no es más tuya. Y que, verdaderamente, en ese momento, es la Luz que actúa y no tú. No es cuestión, tampoco, de pedir a la Luz que actúe, porque esto, es todavía del ego que quiere poner la Luz ahí donde él quiere, pero no ahí donde se necesita. Cómo puedes saber lo que se necesita, puesto que, irremediablemente, todo te arrastra en la acción/reacción permanente e incesante. No hay ninguna satisfacción y ningún sosiego ahí dentro. Es más allá de la noción de confianza. Es verdaderamente el Abandono. Es necesario que tú te entregues, tú misma, a la Luz. Y la Luz se entregará a ti. Pero tú no puede pedir a la Luz lo que tú quieres, porque lo que tú quieres no es lo que quiere la Luz. Tú no tienes ningún medio para saber si hay una adecuación entre los dos (Nde: pedidos) y la mayoría de las veces, hay una total inadecuación. Porque lo que pide el ser humano siempre está formulado desde el ego, y toda demanda formulada desde el ego no hace más que reforzar el ego, la persona, la acción/reacción. Si tú te Abandonas a la Luz, tú no tienes nada que demandarle. Eso te extraerá del escenario del teatro y te instalarás confortablemente en la butaca de quien mira el teatro. Es una etapa.

Se necesita hacer consciente el hecho de que pedir está sistemáticamente inscripto en el orden de la personalidad. En cambio, pedir a la Luz, basta. No es útil pedir a la Luz de hacer esto o aquello. ¿Creéis que ella tiene necesidad de vuestros consejos, de vuestros argumentos, de vuestros límites o de vuestras creencias? Vosotros sois Luz. Pero si hay pedido de Luz (que no sea el pedido de Luz, sin adjetivo detrás) pues bien, es el ego que se expresa. Y la Luz no responde nunca al ego, contrariamente a lo que vosotros creéis o contrariamente a lo que os quisieron hacer creer las religiones. Remitirse a la Luz, es destituir al ego: es uno o el otro. En ningún caso, pueden ser los dos. Es eso que se necesita comprender. Recuerda: el mundo no existe. Todo lo que se proyecta sobre la pantalla de tu conciencia (el mundo, el enemigo, como el amor) no es más que el reflejo de tu ser Interior, el reflejo de tus propios deseos inscriptos en la personalidad. Si no hay más personalidad activa, no hay más deseo y la Luz obra. Y tú te vuelves lo que tú Eres: Luz. Nada puede alcanzarte. Sólo el ego es alcanzado y lo será todo el tiempo, porque el ego está construido sobre el miedo y la carencia. Lo que tú Eres no es el ego, ni el miedo, ni la carencia, sino es Amor, Luz y Absoluto. No existe ninguna solución al sufrimiento, en la Ilusión. No existe ninguna solución al sufrimiento, en la personalidad.
El Sí va a representar un sucedáneo de Paz, poniendo fin al sufrimiento o, en todo caso, a la percepción de su ilusión. El Absoluto pone fin a la percepción misma, del sufrimiento. Yo podría decir de otro modo que, en el Absoluto, aunque haya sufrimiento de la bolsa de alimento, el sufrimiento no hace más sufrir. Y es el objetivo. Mientras hay ego, hay atracción al sufrimiento. Mientras hay Sí, hay venda. Pero llega un momento, un espacio, todo eso no se puede jugar más, donde todo eso se apaga, porque eso no es más alimentado por el ego, ni por el mundo, ni por la acción/reacción. Vosotros sabéis todos que, cuando un sufrimiento es extremo (sea una pérdida o un dolor, o todo acontecimiento extremadamente traumatizante para el ego) ¿qué pasa, la mayoría de las veces? Hay un sentimiento de irrealidad, una salida del espacio-tiempo lineal: todo parece desarrollarse en cámara lenta porque la conciencia no está más en el ego sino que ella se extrajo, de manera temporaria, del ego, e incluso del Sí. Es, aquí también, otra vista del Absoluto. Estas experiencias han sido descritas por todas partes. Si tú realizas esto, tú constatarás que toda tu vida, sobre esta ilusión, no podrá ser afectada por el menor sufrimiento. Pero para eso, hay que soltar, hay que aceptar soltar. ¿Quién es el maestro a bordo? ¿Y a bordo de qué?


Pregunta: ¿Vivir la Onda del Éter, es vivir la Luz Vibral y la Onda de Vida, al mismo tiempo?

Vivir la Luz Vibral y la Onda de Vida, al mismo tiempo, es el Absoluto, que desemboca en la no Vibración, en la no conciencia, en la Morada de Paz suprema. Es el momento donde no hay más pensamiento, ni emoción, ni aflicción, ni siquiera Alegría, sino un estado de tranquilidad total, sin tener necesitad de dejar este saco de alimento o este saco de pensamientos. Porque hay una desidentificación total, real y exitosa, de este saco de alimento y de este saco de pensamientos. Es eso el Absoluto.


Pregunta: La vida me muestra, actualmente, de manera física, que las puertas están cerradas, que hay una dificultad para ponerse en marcha, mientras que antes siempre estuvo presente la Fluidez. No llego a captar la profundidad.

La Fluidez de la Unidad es el reflejo y la manifestación del establecimiento del Sí. Cuando las puertas están cerradas, cuando la Vibración se hace muy discreta o ausente, cuando la Fluidez desaparece, sin por ello ser reemplazada por resistencias sino simplemente, como tú has dicho, por la detención de las puertas que están cerradas: un flujo, que estaba ahí, no está más ahí, es muy buena señal. Es la retracción del alma y el Espíritu, que conduce al Absoluto. Sólo hay que Abandonar, totalmente el Sí. Lo que te permitirá comprender que lo que tú llamas tu vida, no es más que una ilusión. Es dejando de alimentar la Ilusión, incluso con la suspensión de la Fluidez de la Unidad, que llega la Morada de Paz suprema. Siempre y cuando yo pueda emplear la palabra llegar, porque no hay continuidad. Lo que tú vives, es como en una pregunta precedente, exactamente la misma cosa: tú tienes un buen límite. Si tú te Abandonas totalmente a eso, el Absoluto está ahí y tu eres Eso. No te preguntes más sobre el sentido de lo que vives, de lo que vive tu vida si no pregúntate sobre la Esencia de lo que pasa. Tú sales del Sí al no Sí, que, no se opone al Sí. Y se desarrolla el Absoluto. No busques restablecer cualquier cosa del pasado si no instálate, de manera muy lúcida, en eso que lo que tú llamas tu vida, te da a probar. Es la prueba de que el Absoluto está ahí. El Absoluto no puede estar más que en el Abandono del Sí. Es exactamente el papel que tú juegas: observar y dar pruebas de eso. No busques restablecer nada sino, más bien, a establecerte en lo que Es, de toda Eternidad. Desde ese instante, tú ya no te harás la pregunta de la Fluidez, porque eso será evidente. Todo ya no será simplemente Fluido y fácil pero tú estarás fuera de todo eso, dejando entonces desarrollar tu vida, sin interferir, en lo que tú Eres. Así muere lo Ilusorio, así muere lo efímero, antes de su hora, dejando lugar al espacio del Absoluto. Vosotros sois más y más numerosos (y lo seréis más y más) a ser, en cierto modo, a ser confrontados a esto. Cosa por la cual el ego os va querer atar de nuevo, haciéndoos creer que es absurdo. No lo escuchéis. Si, para él, es absurdo, está muy bien.


Pregunta: ¿Por qué tengo la sensación de estar a la expectativa, como si me faltara alguna cosa para pasar, para bascular, en lo Desconocido, el Absoluto?

Yo te llamo la atención sobre el hecho de que esta pregunta tiene un contrasentido. Porque, si tú tienes la sensación que falta alguna cosa para bascular en lo Desconocido y el Absoluto, ningún elemento de lo que te es conocido (o conocible) te puede permitir ir al Absoluto. Y no puede faltar nada al Absoluto, ni limitarlo. Existe, simplemente (y esto de una manera general, que no es específica), lo que ha sido llamado (en las preguntas precedentes): la Última Retracción, o del Alma, o del Espíritu, que rehúsan deponer las armas y capitular. Por consiguiente, no puedes buscar lo que falta pues no falta nada. Tú no puedes probar una sensación de expectativa (porque la expectativa te sitúa en el tiempo o en la búsqueda) sino aceptar que eso es así es decir: ser, cada vez más, el observador de eso, sin plantearte preguntas, sin refutar nada (ahí donde tú estés) y esperar, pacientemente, (sin esperar nada porque él desaparecerá por sí mismo), que el observador se disuelva. Por lo tanto, no te plantees más la pregunta de por qué, ni lo que podría faltar, sino, simplemente, deja que se desarrolle esa expectativa. Pero tú no eres la que está expectante. Tú eres la que observa. Que es profundamente distinto. Desde ese instante, el contrasentido planteado desaparecerá por sí mismo. Porque tú no buscarás un sentido o una respuesta sino, tú constatarás, por ti mismo, lo que se despliega. Y lo que se despliega no pide, ni una pregunta, ni una interrogación, sino simplemente, una lucidez, aquí también.

Observar, ir más allá de la observación, es, ya, aceptar superar al que experimenta y observa. Es ya, en cierto modo, hacer salir, sin buscarlo, lo que está detrás de todo lo que se juega. Si tú aceptas esto (de quedar tranquilo, de no buscar nada: ni respuesta, ni falta), entonces, todo va a llegar. Ni siquiera hay que cambiar el punto de vista. Sólo hay que observar el punto de vista y dejar hacer. Aquí también, nosotros llegamos al último límite del Abandono del Sí. El Abandono del Sí (como el Abandono a la Luz) no es una acción de la voluntad, ni una decisión del ego sino más bien lo que yo llamaría una capitulación del ego y una capitulación del Sí, donde no es necesaria ninguna acción, ni es indispensable ninguna decisión. Simplemente, observar lo que pondrá fin, seguramente (de ahí donde tú estás), al observador mismo.
Tú constatarás, además, que desde que cesa el porqué, desde que cesa la expectativa, todo está ahí. Eso transcurre, siempre, así. Fue dicho (por algunos Ancianos) que la expectativa y la esperanza no eran lo mismo. Yo os digo, en cuanto a mí, que la expectativa y la esperanza deben cesar, ahora, una como la otra. Porque no hay más tiempo, en todos los sentidos del término. El Tiempo se cumplió, los Tiempos finalizaron, por consiguiente, vosotros salís del tiempo para entrar en el espacio. Y no busquéis, tampoco, naves. Vosotros sois la Nave. Aunque, desde luego, existen circunstancias precisas y particulares donde lo que vosotros llamáis naves exógenas deben intervenir, pero eso no os concierne. Ocupaos de vuestra Nave. Porque vosotros sois una Nave. Es esto lo que pasa.


Pregunta: En principio, más mentalmente que en el cuerpo, a veces, el deseo sexual me gana. Entonces, con mi elección del Absoluto y todo eso, estoy desconcertado.

Tú no puede desear el Absoluto porque tú lo Eres. Recuerda: el Absoluto contiene todo, incluso la Ilusión. ¿Por qué deseas excluir algo del Absoluto? Presentas las cosas como si fuera uno o el otro. ¿Quién dijo eso, si no es tu propia cabeza? ¿A nombre de qué? Deja tu cuerpo vivir lo que tiene para vivir o bien, separa lo que desborda. Pero eso no hará desaparecer lo que sea. Eres tú mismo que te separas de ti mismo, poniendo una oposición ahí donde no la hay, una contradicción ahí donde no la hay. Lo que vive este cuerpo, lo que vive ese mental, no concierne lo que tú Eres. Sé lo que tú Eres, más allá del Sí, y luego, tú mirarás lo que transcurre, en ese cuerpo como en ese mental. Pero no hagas a la inversa: es poner el carro delante de los bueyes.

Tú no puedes preocuparte del Absoluto. No es una búsqueda. No es una Realización. Es una Liberación. Pero plantear la pregunta de la Liberación hace resurgir eso de lo que tú creías estar libre. ¿Pero quién dijo que era necesario estar liberado de este cuerpo para vivir la Liberación? Tú no eres este cuerpo. Tú no eres, tampoco, quien lo supera. No hay ninguna antinomia (ni ninguna contradicción) si no es en ti mismo. ¿El Absoluto me impide tener hijos? Nosotros no estamos en una religión castradora. Haz lo que la vida te pide. Este cuerpo te pide cosas. Este mental te pide cosas. ¿Eres tú eso? ¿Estás identificado a eso? Mientras que des peso a una contradicción, mientras que otorgues, al deseo, las virtudes opuestas al Absoluto, mantienes, tú mismo, tu propia Dualidad. Deja al Absoluto ser lo que tú Eres, y yo diría: el resto lo seguirá. Pon los bueyes y el carro lo seguirá. En el otro sentido, eso no funciona.
No hay Pasaje del ego (o del Sí) al Absoluto. En cambio, en cuanto el Absoluto es lo que tú Eres, los Pasajes se hacen sin interrupción y sin discontinuidad. Pero no pongas el carro delante de los bueyes: deja el orden de las cosas establecerse por sí mismo. De lo contrario, tú puedes creer cualquier creencia: que si tú tienes un bigote, no puedes ser Absoluto, porque no. Pero eso queda en el dominio de las creencias. No hay ninguna verdad, detrás de eso, ni siquiera relativa. Son solamente suposiciones. Deja establecerse lo que tú Eres (Absoluto) y el resto, tú verás por ti mismo (pero no por el punto de vista del ego o del Sí). Porque no hay que confundir el deseo y la necesidad, el deseo y la carencia. La expresión de un deseo del cuerpo, de un deseo del mental, es el Absoluto. Esto no es contradictorio (ni opuesto) pero hay un orden: el carro o los bueyes. Cambia, aquí también, de posición. No emitas juicio. No emitas suposiciones. Porque el ego va a presentarte obstáculos. Para ti, eso puede ser lo que tú llamas el deseo sexual, y además, llega a hacerte creer que porque hay un deseo, el Absoluto no puede estar presente (lo que es, evidentemente, absolutamente falso). Te dejas caer en la trampa de tu propio ego que te somete a una ecuación con una imposibilidad. Sé Absoluto y, luego, verás lo que pasa. Aquello no tendrá ninguna importancia.


Pregunta: Desde mi infancia, yo viví varios duelos de personas por las que tenía mucho afecto y yo no probé ninguna emoción. Estaba tranquilo (Nde: interiormente). Hace 3 semanas, mi hermana mayor me anunció que ella tenía un cáncer muy grave, y 4 días después, llega otro gran problema. Desde entonces, yo siento, casi permanentemente, sentimientos de tristeza, impotencia, miedo, traición. De ningún modo llegué a refutar. Como si todo lo que yo creía integrar hubiera desaparecido. ¿Podéis ayudarme en esta etapa?

La vida del ego te presentará varias veces el mismo plato. Y los platos serán cada vez más difíciles de digerir. Lo que creía ser superado, un buen día, no lo es más. Esa, es la visión del ego, en la linealidad del ego. ¿Qué implica esto? De no colocarse en el ego. Porque, ahí, lo que se manifiesta como tú lo dijiste), es la culpabilidad, el síndrome del salvador que no puede salvar más, que se encuentra con los pies y las manos atados. Porque vive una injusticia, y por consiguiente, una tristeza. No se considera la pérdida únicamente, sino, más que eso. Esto significa que había, bien escondido, en el Sí, restos del ego del tipo responsabilidad, del tipo salvador. El Absoluto no tiene nada que ver con eso. Lo que tú llamas pruebas, en el Sí, es en efecto, una escalera (o un bulevar) que se te abrió para desembarazarte de todo eso. Recuerda: es siempre una cuestión de punto de vista, aún sin hablar de Absoluto. Lo que tú podrías llamar una pérdida, en un primer tiempo, se considera (en en otro tiempo) una ganancia inestimable, en otro nivel. Lo que la oruga llama muerte, la mariposa llama nacimiento. ¿Qué punto de vista adoptas: el del ego (que te llama al orden), el del Sí? ¿O decides dejar los dos, más allá de toda noción de aflicción o de paz? Porque la Morada de Paz Suprema no es la tranquilidad del Sí. Eso lo que viene a recordarte lo que tú llamas tu vida. Eso te lleva a aclarar y a poner a la luz ciertos lazos, ciertos apegos en la noción de familia. Porque lo que tu hermana (o tú) llama la muerte, su Absoluto lo llama la Libertad. Aquí también, ¿dónde te sitúas: estás contento por esta Alma y este Espíritu que encuentran el Absoluto muy pronto, o padeces por una pérdida o una responsabilidad, o una culpabilidad? La cuestión está solamente ahí. Es a eso que te somete tu vida, tu ego que estaba agazapado a la sombra del Sí. Contestar al desafío no es volverse fuerte con respecto a un acontecimiento, no es negarlo, sino integrarlo. Porque todo acontecimiento de la vida (que me puedas describir, cualquiera sea) no pertenece más que a la ilusión. Así pues, te vuelves a poner, por ti mismo, en la ilusión, que te muestra, por ella misma, a lo que estás apegado. No puedes estar apegado y Liberado. Es uno o lo otro. Y esos acontecimientos te ponen frente a eso. ¿Quedas apegado o no? ¿Vas más allá de los acontecimientos, más allá de los afectos, más allá de los choques? Plantéate la cuestión de la significación, profunda y real. ¿Estás apegado? ¿O estás liberado? Es uno o lo otro. El ego elegirá, siempre, elegirá el apego, la culpabilidad. El Absoluto es Libertad. Está en ti verlo.

Pedir ayuda, muestra, también, la culpabilidad. ¿Cómo podría yo dar una ayuda a lo que no existe: tu persona? ¿Qué peso le das a tu persona, a tus apegos? Hay que hacer saltar todos los circuitos, en totalidad, aún el más grande. Es lo uno o lo otro. Y más que nunca (para ti como para todos), eso podrá ser, cada vez menos, uno o lo otro. Los Tiempos se terminaron. La hora del Espacio ha llegado. El Absoluto está ahí. Es lo que vosotros Sois: desde siempre, en todo espacio y de toda Eternidad. Entonces, es lo uno o lo otro. No podéis llevar vuestras penas. No podéis llevar vuestros apegos. No podéis llevar vuestros sufrimientos. No podéis llevar lo que os rebasa. ¿Me comprendéis?


Pregunta: Desde hace muchos años, que leo y medito con el fin de vivir otra cosa que mi conciencia ordinaria, con el fin de vivir el Amor. No he superado la etapa de la Vibración. Por un lado, todo va bien pues no tengo ningún temor por mi devenir. Por el otro lado, ser un Liberado Viviente, eventualmente, sería una cosa extraordinaria. ¿Cuáles son, en mí, los bloqueos o la actitud a llevar adelante?

Pues bien, es muy simple: deja de leer y deja de meditar. Se han vuelto, hoy, tus obstáculos más importantes. Porque, a través de la lectura y de la meditación, en tu caso, hay una voluntad. Mientras que exista la menor voluntad de ser un Liberado, no serás Liberado porque tú ya lo eres. Por tanto, tú puedes querer algo que ya eres. Tú puedes vivir el Amor pero tú eres el Amor. Por consiguiente, tu pones, tú mismo, una distancia con lo que tú Eres. Hay veces donde hay que aceptar que hubo demasiado tiempo destinado a leer, a meditar, a orar, a hacer ejercicios espirituales. Si no se produce nada, al cabo de tanto tiempo, haceros la pregunta sobre su utilidad.

Hoy, en este mundo, vosotros tenéis seres que realizan lo que Son y que son Liberados Vivientes, instantáneamente, sin haberse formulado preguntas sobre una meditación o una lectura. ¿Por qué? Porque se instalaron en la Transparencia. No pararon nada. Aceptaron desaparecer: tú deseas aparecer. ¿Comprendes la diferencia? Tú expresas una búsqueda. Expresas una investigación. Expresas una falta de perfección. Por consiguiente, expresas una duda sobre lo que tú Eres. Y, mientras que esa duda esté presente, el ego toma la delantera. Detiene todo y pregúntate a ti mismo, y eso será posible porque en ese momento, toda voluntad desaparecerá. Desde luego, yo no diría esto a aquél nunca buscó nada porque no se ha enardecido lo suficiente en buscar en un rincón, en algo que no tiene rincón. Pero tú, has buscado lo suficiente. Por lo tanto, es muy simple: sólo resta que tu ego lo acepte. Si la Vibración está ahí, no hay nada para hacer: vive la Vibración, vive el Sonido, vive la Respiración. Ayúdate, si lo quieres, de lo que te propone tu saco de alimento y es todo. Deja el saco de pensamientos tranquilo: allí se encuentran (en el interior) los deseos, las necesidades, las carencias, la espiritualidad (que es, como ya lo dije, la más grande de las estafas: ya tú eres espiritual). El problema dejas tranquila la opacidad de lo material, se volverá Transparente. Por el contrario, si la agitas, se volverá cada vez más opaca y pesada.

Acepta renunciar a todo lo que has adquirido. Devuelve todo. Yo no hablo de lo que tienes en tus bolsillos, desde luego: hablo de todo lo que has adquirido por tus lecturas y tu meditación. O, si prefieres, vuelve a ser un niño virgen de todo conocimiento. El conocimiento no es más que ignorancia. El conocimiento es un alejamiento de la Verdad. Eso os ha sido explicado durante muchos años, sea por los Arcángeles, o por los Ancianos. Todo conocimiento es una ilusión. Él os da la impresión de poseer pero sois vosotros los que estáis poseídos. El conocimiento os posee y él os desposee del Absoluto. El único verdadero Conocimiento, es el Absoluto: él hace de vosotros un Liberado Viviente. Puedes, por supuesto, leer todo sobre el Amor y vivir todas las meditaciones más exitosas, ¿en qué te adelanta eso ahora? En nada. Porque todos los niveles han sido franqueados. Te queda sólo abandonar todo eso. Porque nada de eso te pertenece y nada de eso es la Verdad. Acepta estar desnudo. Acepta tu ignorancia del Absoluto y tú vivirás el Absoluto. Lo que tú Eres.


Pregunta: Cada vez más, me siento en Comunión con la naturaleza.
No obstante, permanecen pensamientos que dispersan y actitudes de seducción, lo que me aleja de aquélla (Nde: Comunión). En esos momentos, me vuelvo a centrar. ¿Qué otra cosa hacer?

Qué existe después de la Comunión? Eso os ha sido explicado (no por mí): la Fusión y la Disolución. Tú te complaces en la Comunión (que es una forma de seducción) y mantienes la seducción porque hay un goce, y luego, aparece otro goce, otro deseo aparece. Porque hay que ir más allá de la Comunión, más allá del goce. Para eso, hay que Fusionar (se). Para eso, hay que aceptar dejarse Disolver, por la naturaleza, por el Doble, por el CRISTO, por lo que tú quieras. ¿Estás listo? No hay bloqueos, excepto tú mismo. La Comunión, con quien sea, es una aproximación del Éxtasis. Pero no es el Éxtasis. No es la Beatitud. No es la Morada de Paz Suprema. La prueba: tú sales de ella. Está implícito (por lo que vives y por lo que se manifiesta) que no te atreves a ir más allá de la Comunión. No te Abandonas. Quieres continuar controlando y dirigiendo: he ahí donde está el obstáculo.

Lo que te propone la naturaleza no es solamente una Comunión, al igual que con el Doble, con el Sol, con lo que vosotros llamáis, MARIA, o CRISTO, u otros. Hay que ir hacia allí. Eres tú quien decides. No busques pretextos o coartadas en lo que no estaría decidido. Es simplemente tu conciencia que todavía no decidió anihilarse (de olvidarse, mismo), por sed de experiencias y de experimentaciones. Pero tú eres libre: no concibas ninguna culpabilidad en eso. Pero no puedes desear una cosa y tener otra. Al igual que para una de las preguntas precedentes: mira, claramente. No busques algo que estaría escondido o que te impediría (Nde: de hacer algo). Pero es simplemente tu aptitud a la Comunión con la naturaleza, que fue una etapa importante, y que, hoy, es en un obstáculo. Ve más lejos. Atrévete.
No hay otra cosa más que el Sí, incluso, y el Absoluto. Si este mundo es ilusión, todo lo que él os presenta es ilusión, aún si existen, en su seno, elementos (como la naturaleza, un Doble, un ser espiritual) con el cual podéis superar la Comunión y la Fusión a fin de vivir (o preparar) la Disolución o la Deslocalización o la Multilocalización, es decir encontrar la Libertad. La Comunión no es, totalmente, la Libertad. Es la mitad del camino hacia la Libertad pero la comunión no logra nunca, la Libertad. Es una preparación. Tenéis que os dirigir más arriba, si tenéis necesidad pero no quedaros fijados ahí arriba.


Pregunta: Aspiro al Absoluto viviendo el Abandono del Sí, que reconozco, desde hace poco tiempo, efímero. Pero no puedo Abandonar el Sí sin haberlo realizado previamente. ¿Podéis precisar lo que permite la realización comprobada del Sí, pues no se puede Abandonar un estado del ser en el cual no se está todavía instalado en permanencia?

Entendámonos bien: el Absoluto no puede ser una aspiración. El Absoluto no puede ser, de ninguna manera, una finalidad. Es un Último. No es un estado que deriva de otro estado. Simplemente, para aquéllos que realizaron el Sí, hay que Abandonar el Sí, Realizar el “yo soy”, para, finalmente descubrir el no-Ser. Pero esto no es una lógica sucesiva. Es totalmente posible, y ese ha sido el caso para muchos Hermanos y Hermanas, en todos los tiempos, de pasar directamente del yo al Absoluto. Ese Pasaje no es tal. Es, simplemente, la ruptura del yo, por una circunstancia particular (traumatizante u otra) que permite la Liberación. Querer aspirar al Absoluto no es una técnica: no se puede aspirar a Ser Absoluto. Esto no puede ser un pedido, ni una voluntad, ni un logro. Nosotros hemos insistido, en lo que me concierne y a través de otros Ancianos que os hablaron, en el principio de Refutación. ¿En qué convendría que se logre un estado para dejar lugar a otro estado (que no es, por otra parte, un estado)? No hay lógica sucesiva. Hay una verdad relativa, construida y de-construida después: el aspecto en capas de cebolla. Pero podéis muy bien pasar capas de cebolla, para descubrir que no hay nada: ni capas, ni cebolla. No hagáis del Absoluto un principio de Realización, lo que no es. Sólo desde el instante donde lo que os es conocido, es refutado, el Absoluto se establece. Eso no quiere decir, por tanto, que debéis recorrer el conjunto de lo conocido, o descubrir, en ese conocido, lo que no os es todavía conocido: eso sería sin fin. Vuestra conciencia (sea la del yo o la del Sí) debe dirigirse a lo que tiene sentido, y lo que es evidente en vuestras manifestaciones mismas de la conciencia, es decir lo que ya fue construido. No busquéis, ahora añadir otras construcciones. Si no, iréis a pensar, como tú lo haces, que hay que finalizar algo, para ir a otra parte, lo que nunca se dijo.

Cualquiera seas el nivel de la conciencia, y el estado de tu conciencia, fragmentaria o Unificada, eso no hace ninguna diferencia. Yo diría incluso, que cuanto más fluya el tiempo de esta Tierra, más fácil será para aquél que no tiene ningún proceso espiritual, ninguna búsqueda (espiritual o de sentidos), de vivir el Absoluto, más que aquél que se construyó un Sí sólido. Porque el Absoluto, es tanto el Abandono del Sí, como el Abandono del yo. Esto es así más allá del Abandono a la Luz que ha permitido realizar el Sí, para aquéllos que lo realizaron. La Liberación no tiene que ver con estados anteriores. En un ejemplo que puse (uno de los ejemplos que puse), hay una escalera en la cual los barrotes aparecen poco a poco. Así pues vosotros creéis subir una escalera, para ir a alguna parte pero vosotros no vais a ninguna parte. Insistí, largamente, sobre la noción de mirada y del punto de vista. Ese punto de vista y esa mirada no tienen nada que ver con los ojos: es una iluminación de la Conciencia misma, una iluminación del observador. ¿Para qué un observador tendría necesidad de terminar una casa, para comprender que esta casa no sirve para nada? No se dijo nunca que hay una sucesión de estados que permiten, en cierto modo, llegar con éxito al Absoluto. El Absoluto no es una finalidad: es la Verdad Absoluta. Si esto no os conviene, quedaos en el Sí. Yo nunca presenté el Absoluto como finalidad. Si vosotros lo hacéis una finalidad, lo hacéis una aspiración o una búsqueda. Contentaos, entonces, en dejar que la Onda de Vida os recorra, sin buscar nada, sin esperar nada, sin pedir nada. Porque si hay una expectativa, si hay un pedido, si hay una búsqueda, aquélla no puede llegar a tener éxito. Sólo lo que yo llamé refutación permite conducir con éxito al Absoluto, pero eso no es un logro. Es cuando habéis eliminado las capas ilusorias y de ilusiones que os son perceptibles, que el Absoluto se revela. Siempre estuvo ahí. Comprended bien que es vuestra visión y vuestro punto de vista que es responsable, en cuanto a su alejamiento: el Absoluto nunca se movió, siempre estuvo en el centro. Sois vosotros los que habéis salido del centro. No sois ni responsables, ni culpables: no hay responsable, ni culpable. Hay sólo una mirada diferente. Hay sólo que reconocer vuestra ignorancia. Hay sólo que refutar lo que es efímero y lo que os es perceptible. La primera de las cosas que os es perceptible no está al otro lado del mundo: es vuestro cuerpo. La segunda cosa que os es perceptible: es vuestro mental. El tercer elemento que os es perceptible: son vuestros apegos. Tenéis pues trabajo, que no es un trabajo, sino una investigación. Investigad sobre lo que os es perceptible. No se os ha pedido un discurso de teología para saber si CRISTO fue crucificado en tal lugar, o en tal otro: eso no os aportará estrictamente nada, si no es alimentar el mental, alimentar las creencias, alimentar las ideas. No sois una creencia, no sois una idea, cualquiera sea.

No hay por lo tanto aspiración posible al Absoluto. Concebirlo así, es alejarse aún más. El Absoluto no será nunca un estado. Recordad: no hay pasaje posible desde un punto de apoyo conocido, hacia lo Desconocido. Todos los puntos conocidos no son pasajes, sino obstáculos o resistencias. No tenéis que luchar en su contra. Sólo ver y reconocer esas resistencias y esos obstáculos, no para comprender el sentido o el origen, sino el sentido primero, es decir: los elementos que limitan y alteran lo que Sois, en Verdad. Es desde ese punto de vista ahí (si se puede decir) que debéis (si se puede decir) partir, o poneros en marcha, lo que no puede ser en ningún caso una búsqueda, sino más bien, como ya lo dije, una investigación. Esta investigación no es un juego mental, sino un Juego Divino, que va a permitir siderar, o hacer saltar, las bases de funcionamiento de la personalidad y del Sí. Ese, es sólo el objetivo. Todo el resto (aspiración, deseo) no es más que proyección. El Absoluto no puede ser, en ningún caso, una proyección, un objetivo o una meta. Es en ese sentido que yo lo llamé Último. Pero este Último no es la consecuencia de lo que estaba antes, porque este Último contiene todo el resto. Es un conjunto, que contiene un sub-conjunto, una multitud de sub-conjuntos. Ninguno de esos sub-conjuntos conduce al conjunto, es imposible. El conocimiento de las partes no os dará nunca el Conocimiento global y de la Totalidad. Eso no funciona según un principio aritmético.


Pregunta: ¿Qué me impide percibir el Canal Marial?

Tú misma. No te has borrado. Al no haberte entregado, el Doble y su Canal no pueden aparecer. El sacrificio del Sí, o Abandono del Sí (Crucifixión y Resurrección, si vosotros preferís esta terminología) no se puede realizar en tanto exista una veleidad, de la persona o del Sí. El Canal Marial está presente en todo ser humano. Su concientización, si puedo expresarme así, es posible sólo desde el instante donde la conciencia no está más focalizada, en el yo o en el Sí. El único obstáculo, eres tú misma, en lo que crees ser, en lugar de lo que Eres. Del mismo modo que os han sido explicitados algunos de los mecanismos de la Onda de Vida, es lo mismo para el Canal Marial. La aparición de la Onda de Vida, el despliegue de la Onda de Vida, no tiene que ver con el yo, ni tiene que ver con el Sí. Justamente, sólo cuando el yo y el Sí se borran, se constituye el Canal Marial. Es decir que tenéis que desaparecer como persona, desaparecer como individuo, volveros Transparentes, en totalidad: no detener nada, no retener nada, no refrenar nada, y no manifestar ninguna voluntad, son las condiciones indispensables para la aparición conciente, a la conciencia, del Canal Marial. Se dijo que en el momento oportuno, el Canal Marial estaría presente sobre el conjunto (Nde: de personas) de la Tierra. El hecho de que no esté presente ahora, más allá de lo que expliqué, es también significativo para vosotros en cuanto a comprender que vuestro tiempo no ha llegado todavía. Aunque el Tiempo de la Tierra ha llegado y terminado, no todos vosotros estáis, yo diría, sincrónicos y sintonizados en el mismo tiempo. No sientan ni culpabilidad, ni pesar, ni impaciencia, ni expectativa, pues es la mejor manera de retrasar eso. Cuando os decimos de no hacer nada y de dejar hacer, es la estricta Verdad, en lo que concierne al Absoluto (no en lo que concierne al Sí, ni al yo).

El Absoluto (y este lenguaje es metafórico) no sobreviene, mientras está ya ahí, si no desde el instante donde todo el juego de la conciencia, cualquiera sea, cesa. Mientras que exista la mínima voluntad, existe una forma de tensión, no satisfecha, hacia un objetivo. El Absoluto no es un objetivo: está ya ahí. No es más que vuestra mirada que debe cambiar. Pero ese cambio no es un trabajo, ni una ascesis, ni lo que sea: es un desplazamiento del observador, que desaparece. ¿Cómo queréis que el observador desaparezca, si observáis permanentemente? Las primicias son ante todo: la Disolución y la Multilocalización, y la Fusión con el Doble. Más allá de eso, que no es tampoco, para ser buscado (la Comunión puede ser buscada, la Fusión puede ser buscada), la Disolución se establece por sí misma. Buscarla, la paraliza, y la obstruye. Porque la Disolución, como la Onda de Vida, no nacerán, de manera perceptible, hasta que estéis listos. Pero para estar listo, no hay que hacer nada, justamente. Volved a ser como un Niño: Simple, Humilde, y Transparente y Espontáneo. Esos Cuatro elementos, o Cuatro Pilares son la llave (Nde: las intervenciones en las cuales esos 4 Pilares fueron presentados están indicados en “Los 4 Pilares del Corazón”- rúbrica “Protocolos para practicar” de nuestro sitio). ¿Cómo queréis ser Espontáneo, cuando buscáis algo? ¿Cómo queréis ser Transparente, mientras no estáis borrados? Mientras interceptáis un pensamiento, mientras interceptáis un deseo, mientras interceptáis una observación exterior, os alejáis. Lo mismo que el conocimiento aleja del Absoluto, ningún conocimiento de todos los misterios del Universo os hará Libres: él os esclavizará. Pero si vuestra sed de experiencias es tanta, entonces, vivid vuestras experiencias, no os ocupéis del Absoluto. Una vez más, la investigación no es una búsqueda. El conocimiento, tal como lo aplicáis en este mundo encarnado, es ignorancia. Si vosotros os liberáis de eso, el Absoluto está ahí. No hay otra alternativa, no hay otra posibilidad. No podéis aplicar los principios del Sí, al Absoluto. Es exactamente lo opuesto.


Pregunta: El Absoluto es un estado que el mental no puede comprender y yo doy vueltas alrededor de eso. ¿Cuáles son los obstáculos que me impiden estar en el estado del Absoluto?

Tu mental. Tienes la respuesta en el enunciado mismo de tu pregunta. ¿Qué es lo que da vueltas si no es la mente? Formulas la respuesta, y te haces la pregunta después. Si comprendes esto, puedes ver que es tu mental mismo, que da vueltas. Tú no puedes dar vueltas alrededor de algo, porque tú estás al centro, y tú Eres Absoluto. Lo que da vueltas, es el mental, con una fuerza centrífuga. Y más das vueltas, más te alejas. Alcanza para parar las vueltas alrededor, con quedar inmóvil, y tranquilo. Mientras que hay cuestionamiento, hay error. Y yo respondería, como lo hice precedentemente, el único obstáculo, eres tú mismo, reenviándote por eso mismo a los cuatro fundamentos, o Cuatro Pilares, llamados: Humildad, Simplicidad, Transparencia, Espontaneidad (Nde: o Infancia). Si aplicas eso, no puedes dar vueltas alrededor de algo. Lo que da vueltas, es el yo, ante todo, y el Sí, hasta cierto punto, aunque más cerca del centro. Porque buscas el Absoluto: no puedes encontrarlo, él Está ya ahí. No te pido que me comprendas, ni lo analices, porque en el momento donde comprenderás, verás mis palabras como una evidencia, pero ahí donde estás (Nde: ahora), no puedes comprenderlas. Hay que aceptar cambiar de lugar, de punto de vista, de mirada, sin hacerse preguntas. Las preguntas conciernen a la refutación, a la investigación. Pero te repito que la respuesta es previa a la pregunta que hiciste, y tú misma la diste. El Absoluto, el centro, el Último, se revelan, desde el momento en el que se suelta todo el resto, sin ninguna excepción. El hecho mismo de dar vueltas alrededor muestra que no has soltado, porque das vueltas. No estás inmóvil, no estás aún en el lugar del observador, estás todavía jugando la escena de teatro. Establécete, descansa, no des más vueltas. Todo está ahí y siempre estuvo ahí.


Pregunta: Viví en un momento la paradoja de tener la sensación de no estar ni acá, ni en otra parte, ni en ninguna parte. De hecho, no sé dónde se localiza la Conciencia. ¿Qué pasa con eso?

Justamente, no pasa nada, está muy bien y no es una paradoja: es una evidencia. Si la Conciencia no está aquí, ni está en otra parte, es que no está en ninguna parte. Y al no estar en ninguna parte, está a la vez en todas partes y ausente. ¿Qué mejor acercamiento del Último puede existir? Queda sólo superar, ahí también, ser testigo de eso. Es justamente, el momento donde la Conciencia no está más localizada a este cuerpo, a este Sí, que la Conciencia parece disolverse, al no estar ni aquí, ni en otra parte, en ninguna parte y en todas partes, cuando el Absoluto está aquí. Una vez más, no es una paradoja, es una evidencia. Reconoces así, por ti misma, tu ignorancia en cuanto al emplazamiento mismo de tu Conciencia. No es más la opacidad, es la Transparencia. La Conciencia no se apoya más en el cuerpo, no se apoya más en otro espacio, en otro tiempo, y sin embargo, se puede decir que está deslocalizada. Esto acompaña, o precede, o sigue, la Disolución. No estés turbada por tu propia Transparencia. Debes percibir que en ese estado de no conciencia o de conciencia deslocalizada, no puedes más apreciar una densidad. Estás por consiguiente en la levedad. Eso que llamas paradoja no es más que la incomodidad de lo que todavía no está establecido de manera firme. Te invito, pues, acá también, a descansar. Deja hacer lo que se vive. Son, en cierto modo, las primicias de la deslocalización y de la multilocalización. Queda sólo, no refutar eso, sino aceptarlo, en su totalidad, sin involucrarte, sin atarte. Así como lo constatas, no lo expliques, sino vívelo. Abandonar el Sí, es entregarse a esto. Si te entregas a esto, entonces el Absoluto está ahí. Esto te da una aproximación de lo que yo llamé el Absoluto sin forma pero como tu forma está todavía acá, la paradoja es esa. Pero lo que te parece todavía una paradoja, en lo que acabas de enunciar, se volverá, también, evidencia.


Pregunta: ¿Podríais desarrollar sobre: vivir la permanencia del instante presente?

El instante presente participa del Sí. Vivir la permanencia del Instante Presente es estar instalado en el Sí, en el reflejo espiritual de su propia Luz proyectada sobre la pantalla de la Conciencia. Vivir la permanencia del instante presente es gozar del Sí, gozar de los Samadhis, pero no es el Absoluto. Muchos Hermanos y Hermanas se complacen en eso, y está perfecto, porque nunca hay que juzgar cualquier proceso que sea. Pero vivir eso, nunca conducirá al Absoluto y todavía menos a la Liberación. Es haber realizado un estado, y eso se llama el Despertar o la Realización. ¿Y después, qué pasa después? ¿Una vez que el saco de alimento partió, una vez que el saco de pensamientos no exista más? ¿Qué queda de vivir la permanencia del instante presente? Nada. Por lo tanto, es ilusorio y efímero, aunque sea gratificante para el ego, para el bienestar. Vivir la permanencia del instante presente, es aceptar lo efímero. Un efímero más lindo, más bonito, que lo efímero del yo, pero eso queda en lo efímero, aún permanente. ¿Cuál es esta permanencia? Está inscrita entre el nacimiento y la muerte, como lo más amplio. ¿Pero antes, pero después, dónde está la permanencia? ¿Dónde está el instante presente? Date cuenta, que detrás de esta expresión, está la satisfacción de un ego espiritual y un impedimento de ir más allá. Esta inmovilidad no es el centro, esta permanencia no es permanente, porque está limitada por el nacimiento y la muerte. Lo que tú Eres, no está limitado, ni por el nacimiento, ni por la muerte. Es muy difícil, para aquél que vive la permanencia del instante presente, Liberarse de eso. Es el reflejo del Sí, ese reflejo de la Luz, que ha sido llamado Ilusión y que conduce a todos los excesos, a todos los encierros. Es quedar espectador de un estado, observador de un estado. Es gozar de lo efímero, tomándolo por Eterno, aunque eso sea muy satisfactorio. El “yo soy”, afirmación de la Presencia, no es más que una estafa, sin embargo, indispensable para muchos. Realizar el “yo soy” no es estar Liberado, sino estar todavía más encerrado. Pero sois libres de afirmar el “yo soy” y de quedaros ahí porque, para muchos, eso es una meta y una aspiración, una finalidad, un conjunto que es un sub-conjunto y que se considera como un conjunto, sin embargo. No es el centro, aunque el centelleo y el reflejo de la Luz puedan colmar. La meta no es ser colmado. La finalidad (si es que se puede emplear esta palabra) no es ser colmado, porque la perfección está ya ahí, desde siempre: es lo que tú Eres. Instalarse Aquí y Ahora, en el instante presente, realiza el Sí, el estado de reflejo donde la Luz es vista. Pero, si la Luz es vista, es que todavía está proyectada. El Absoluto no es eso. Pero debéis aceptar, como yo lo acepto, sin ninguna problemática, que, para muchos, eso es un objetivo y una finalidad.
 
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BIDI
9 junio 2012

Bueno, Bidi está con ustedes, para nuestro entre-nosotros. Vengo pues, para tratar de dialogar con ustedes, mucho más allá de simples palabras, mucho más allá de sus preguntas, mucho más allá de sus respuestas. Con el fin de ver lo que resta como obstáculo al Absoluto, a través de lo que yo les dije y a través de lo que vamos a intercambiar. Como es habitual, vayan más allá de mis palabras, vayan más allá de la tentativa de comprensión, por el momento. Verán después. Yo los saludo y podemos comenzar.


Pregunta: Después de haber hecho la experiencia del éxtasis, siento la necesidad de desprenderme (ndt: de la experiencia) y de refutarla, ¿cuál es su punto de vista al respecto?

El éxtasis y la beatitud son sin duda los más destacables acontecimientos durante este Último, que va desde la Infinita Presencia al Absoluto. Y cuando digo “va” no es totalmente exacto. A continuación: tú eres el éxtasis como tú eres la ausencia de éxtasis. Si sientes que existe en ti algo para refutar, entonces hazlo. ¿Qué arriesgas? ¿Qué tienes para perder? Si existe algo detrás del observador que constata el éxtasis y que lo autentica, quizá, para ti, hay que refutar eso también. El éxtasis es un marcador. Cuando ustedes se volvieron la Onda del Éter, la Onda de Vida y la Gracia, el observador desaparece y sin embargo, ustedes están siempre ahí: todo lo que comprende la personalidad, el Sí, e incluso la Última Presencia. Considera que más allá de eso, está el vacío y la nada. No olviden que todo, aquí, donde ustedes están, está invertido y proyectado. Volver al derecho, sin proyectar, no es el vacío ni la nada, aunque todo a nivel del observador quiera creerlo. ¿Y por qué? Porque si él desaparece, no hay nada más a observar. Sin observación, sin proyección, sin experiencia, el observador no tiene ninguna razón de ser. Queda sólo el Absoluto. Entonces, hazlo. Tú comprendes, desde ahora, que lo que hagas, o no hagas, siempre has estado ahí. Recuerda que la única cosa que no puedes definir, experimentar, manifestar, es lo que tú Eres. Tú no Eres ni el Sí, ni la persona, ni el individuo, ni el mundo: tú Eres Amor.


Pregunta: Desde hace mucho tiempo, yo realizo diferentes formas de encuestas sobre el humano…

Eso nunca lleva a ningún resultado. No es un conocimiento intelectual que no es más que ignorancia. Olvídate de todo conocimiento. Yo no propuse encuestas, sino una Encuesta y una sola: ¿quién Eres tú? Sin ninguna proyección. Sin esa avidez de conocimiento. Porque, cuando estás ávido, estás vacío. Entonces, tú No eres eso.


...Yo tengo conciencia de eso, ahora...

Olvida la conciencia de eso. Ve más allá.


... También tengo conciencia de la realidad crística, de mis maestros…

¿Eres eso? Te hago una pregunta: ¿quién Eres tú? No te hablo de ése del cual tienes conciencia, porque todo eso de lo cual tú tienes conciencia es experiencia. ¿Qué buscas? ¿Qué quieres? ¿De cuántas pruebas más tienes necesidad? ¿Quién busca las pruebas? No es un experimento, es una mirada que debe cambiar. Puedes conocer todos los misterios del mundo, de las otras Dimensiones, como ustedes dicen, puedes experimentar alegría: todo eso no son más que proyecciones. Tú Eres Amor. Olvida todo eso. La única Investigación que pido no es intelectual. Ella apunta, como lo dije, a cesar los juegos, estúpidos, de esa estafa espiritual. Lo que tú Eres, lo eres. Ayer como mañana, en esta Dimensión, como en toda Dimensión. Tu eres, también, desde luego, todo lo que me dijiste. Pero eso es una parcela, eso no te es útil para nada.


... yo intento de vivir la Unidad con mi Padre, en su realidad multidimensional.

La única manera de vivirla, es de olvidarte. Si te olvidas, no tienes conciencia del otro, tú Eres el otro, también.


... es eso lo que intento hacer…

Pero no hay nada que intentar. Sólo hay que quedar tranquilo, no observar más, no experimentar más, ni siquiera tener la conciencia de… Es muy simple. Tú Eres tú. Por tanto cállate. Si haces callar todo, ¿qué queda? Más allá de toda contemplación del “yo soy”, tú eres Absoluto. Pero en cuanto buscas, tú sales (Nde: del Absoluto). En cuanto la conciencia está ahí, pierdes lo que buscas. Hay que hacer caer la vigilancia. Ese es el objetivo de la refutación y de la Investigación. No hay otro objetivo. El Absoluto no puede ser una creencia, ni un objetivo, ni una experiencia. Porque la creencia, como la experiencia, como el objetivo, son exteriores a lo que tú Eres. El problema es que de lo que hayas tomado conciencia, quieres ser Liberado.Pero no tienes que quererlo, porque lo Eres ya. Es la conciencia, la experiencia, la creencia, que te hace creer lo contrario y que te hace creer que si detienes, incluso todo eso, aquello va a aparecer. Pero no hay otra manera que desaparecer. Olvídate. Tú eres Amor y nada más.


Pregunta: Vivo en un ida y vuelta entre el Absoluto, el Sí, la personalidad y el mental. Intento dejar hacer el ida y vuelta, pero cuando me encuentro en el mental, comienzo a intentar salir.

Mientras que hay Absoluto con forma, los pasajes son innombrables. Tienes necesidad de tu mental para vivir sobre este mundo, no para ser lo que tú Eres. Si el pasaje, que no es uno, si ese Último es lo que tú Eres, o tú quedas Último, o tú vives. Eso no debe plantear ningún problema. Puedes llevar a cabo lo que llevas a cabo, sin ningún problema, porque el Absoluto está ahí. Cuando el primer Absoluto se revela, todo es Absoluto. Tu mental no puede dirigirte pero puede dirigir lo que concierne tu vida, lo que aprendiste, lo que llevas a cabo, en esta vida, sin ningún problema. El pasaje del yo, al Sí, y al Absoluto (cuando el Absoluto se revela), es normal. Es incluso saludable, eso no tiene que turbarte. Esta forma existe, este cuerpo existe, este saco de alimento está aquí. Déjalo vivir. No eres tú. Él vivirá su final cuando lo vivirá, eso no te concierne. Y en función de eso, déjalo vivir lo que él tiene previsto vivir. Eso no debe plantear ningún problema. Y no es un problema. Los pasajes se vuelven cada vez más evidentes, es decir que tú ves claramente quien actúa, quien Es, y quien no Es.


Pregunta: ¿Qué hacer cuando se vive un gran fuego a nivel de la caja toráxica?

No hacer nada. Quedar tranquilo. Observar, si quieres, y después, superar la observación. Pero te señalo que, tal como expresaste la cuestión, consideras todavía que eras tu pecho, que eras ese fuego en el pecho, que debías hacer algo. ¿Qué es ese “yo” si no aquél del observador? Aquí también, ponte contento de dejar vivir lo quedebe vivir. Tú no eres eso. Nunca se confundan refutar un elemento porque es efímero con negarlo. No es porque niegues este cuerpo, que va a desaparecer. Muy al contrario, va a darte problemas para decirte que está aquí. Sea por un dolor, al pie, a la cabeza. Cuando digo de olvidarte, ¿Me dirijo a tu cuerpo? ¿Me dirijo al “yo”? Me dirijo a ti, no a tu cuerpo. El problema es la identificación al cuerpo: “Me duele”, “yo tuve mi pecho en llamas”. Miren: como siempre, el mental quiere explicar en lugar de vivir. Porque, si se vive, él pierde su acción, su preeminencia, su poder. Miren, en lo que ustedes viven, como tienen necesidad de explicar. ¿Eres capaz de explicarme por qué respiras? ¿Eres capaz de explicarme quién piensa, quién siente, quién percibe? Desde luego que no. ¿Cómo puedes estar en cualquier experiencia sea cual sea?

Y si eso concierne al Sí, esto implica Aquí y Ahora. Por consiguiente, si hay interrogación sobre el sentido de una explicación, no hay más Aquí y Ahora: hay ego. Hoy, ¿eres lo que viviste la otra noche? ¿Qué es? Un pasado, una memoria, una experiencia. ¿Eso existe? ¿Eres tú? Si me dices, “yo viví eso”, yo te respondo: tú lo viviste, tú no lo vives más. ¿Entonces era qué? Efímero. Tú no eres efímero.


Pregunta: En mis momentos de paz interior, de inmovilidad ¿soy observador?

Pero ¿qué puedo saber dónde estás, salvo tú? ¿Cómo quieres que te dé una respuesta? El Absoluto es la ausencia de localización, de referencia. Estás en paz cuando duermes. No se vio nunca correr a un muerto. Ni a alguien que duerme, comer. Desde luego que hay un observador en la paz. Es el “yo soy”. Ve más allá del “yo soy”. Como lo dije: olvídate. Incluso el contacto con lo que se les propuso (el Canal Marial, los dobles), están ahí, efectivamente, como otra conciencia que la de ustedes. Pero es la misma, porque hay una Fusión, una Disolución. Tú no eres más tú, te vuelves primero el otro. Y luego, no eres ni tú, ni el otro. Y el Absoluto se revela. Comprende bien que es siempre el “yo” o el “yo soy” quien dice que, a través del “yo soy”: tiene esa necesidad de existir. Y para un “yo soy” adelantado, la necesidad de no ser separado y fragmentado como en el “yo”. En ese momento, hay contemplación del Despertar, del Sí, de la Realización. Pero ¿tú Eres eso? Eso desaparece como la bolsa de alimento. Nada de lo que es efímero puede ser la Verdad. Y tú misma sabes que después de la paz, no estás más en paz. Y vas a buscar los momentos de paz, el Samadhi. Eso se vuelve una droga, pero no eres ni lo uno ni lo otro. Es eso lo que hay que ver.


Pregunta: ¿Llegar a quedar tranquilo en toda circunstancia, conduce al Absoluto?

Eso se sabrá. Eso es previo. Quedar tranquilo conduce a experimentar el Sí, cuando el “yo” desaparece. Pero el Absoluto, es el no-Sí. Es mucho más que estar tranquilo. Es no existir más, es mantenerse fuera de lo que sea. Primero es volverse la Onda de Vida, o el doble, para darse cuenta que nada de todo eso es verdad. No como una negación, sino como un punto de vista que se desplaza. Ustedes no son nada de eso que perciben. Dicho de otra manera, no eres el que vive la experiencia. Eso que hace creer el “yo soy”, el miedo de desaparecer, el miedo del vacío y de la nada, que, de hecho, está lleno porque ustedes están invertidos. Cuando mueres, ¿quién muere? Hazte esta pregunta. Si sabes quién Eres, antes de nacer o después de la muerte, si puedes responder esta pregunta, ninguna experiencia es necesaria, ninguna percepción es necesaria. Ningún yo y ningún “yo soy” se puede sostener.


Pregunta: ¿Cuál es el lugar de la experiencia, entonces?

Una distracción, una escena de teatro. Relajar el yo, empezar alguna cosa, pero empezar no basta. La Conciencia juega a experimentar. Creer que la Conciencia va a conducirte a una meta, está perfecto pero entonces, dime: ¿Cuál es esa meta? Dímelo. ¿La sabes tú mismo? Espero. Puedo esperar mucho tiempo: no hay respuesta. No puede haberla. Y por causa: no hay causa. Tú Eres Absoluto. Tú Eres quien nunca cambió, nunca experimentó, nunca concientizó. Desde luego, con pavor, el yo y el “yo soy” va a decir: “es un horror”. Si, para él, es un horror. Pero tú Eres Amor. Porque buscar lo que tú Eres, no es más que la experiencia y la proyección de la Conciencia, que se burla de sí misma.


Pregunta: ¿La refutación de lo conocido es suficiente para volverse Absoluto?

Ampliamente. Lo que es conocido, o lo que está para conocer, ustedes lo llaman experiencia y conocimiento. Es una proyección. Pero, siempre igual: ¿Quién eres tú? Desde que desapareces, El Absoluto está ahí y es lo que tú Eres. El ego y el “yo soy” son muy fuertes. El Sí es muy fuerte. No olvides que él se contempla, él mismo, el ombligo o el Corazón, la Sombra o la Luz. Pero no son más que juegos de Sombra y de Luz.


Pregunta: Después de haber tomado conciencia que una pregunta lleva a otra pregunta y que eso es sin fin, unas palabras resonaron en mí: Infinito, Eternidad, Amor, mi Esencia.

¿Y entonces? ¿Por qué quieres estar tranquilo? ¿De qué?


Sentí una falta de confianza de ese estado.

Hubiera preferido que dijeras una falta de conciencia. La confianza concierne ¿a quién o a qué? Y su falta, todavía más. Exclusivamente al Yo. ¿Eres tú ese Yo? Quien te ha pronunciado (Nde: eso) es lo que tú Eres. Has comprendido todo.

Pregunta: ¿Cómo tomar conciencia de quién se Es?


Pero no es una cuestión de tomar conciencia. Es rendir la conciencia. Tú lo Eres ya, por tanto no puedes tomar conciencia (Nde: de lo que eres). Tomar conciencia, es ya experimentar y salir de lo que tú Eres. Lo que tú Eres no es para tomar conciencia sino para rendir la conciencia. Es el observador que quiere tomar conciencia, el testigo. Tú no eres ni el sujeto, ni el objeto. Podrías, por lo tanto, en lo que dices, salir de lo que tú Eres, para ver que tú Eres. Pero eso es imposible. Tú Eres amor y Absoluto. Es todo. Es el Todo. Tomar conciencia, es apropiarse de lo que ya tú Eres. No es posible. Podrías todavía proyectar algo, a través de la toma de conciencia, para conocer lo que es una no proyección. ¿Cómo resuelves la ecuación? No puedes aparecer y desaparecer, al mismo tiempo. No puedes tomar conciencia y rendir la conciencia.


Pregunta: Usted nos dijo que estaba aquí para permitirnos acelerar nuestro acceso a lo Desconocido.

No hay acceso al Absoluto. No hay acceso a lo Desconocido. No es un acceso. Yo te muestro lo que no existe. No hay otra forma.


Pregunta: ¿Lo que en mí, desea esa vuelta al Absoluto, es el Absoluto que yo soy?

Pero tú no puedes volver, nunca te fuiste. Es el “yo soy” que juega a eso. No puedes hacer una pregunta como ésa. Eso quiere decir que tú buscas. No puedes buscar el Absoluto. Eso es dar vueltas en círculo. Olvídate y desaparece. No tienes otra solución. Se necesita que la conciencia del observador, el observador, el testigo, el sujeto, el objeto, el teatro, desaparezcan. Es todo. Tú quisieras que el teatro desaparezca para mostrarte lo que hay, pero te quedas en el teatro. Yo dí el ejemplo del sueño. El Absoluto no puede observar el Absoluto, porque desde que hay observación, qué hay? Conciencia, experiencia. Por consiguiente tú buscas hacer la experiencia del Absoluto. Pero ¿quién busca hacer la experiencia del Absoluto, si no es la conciencia? No puedes comprender, Absoluto. No puedes servirte de tu conciencia, aunque sea ella la más Realizada. Es justamente ésta que debe desaparecer. Si llegas a olvidarte, a desaparecer, el Absoluto está ahí. Tú consideras, todavía, el Absoluto como una búsqueda, pero el Absoluto está ya ahí. Sale del teatro. No tiene que aparecer porque todo está ahí. Es tu no desaparición que bloquea. Tu querrías tomarte de lo que tú Eres, tu querrías hacerlo una experiencia, tú querrías tenerlo como una certeza, percibida. Eso no es posible.


Pregunta: ¿El Absoluto es el último punto de vista que descubre que no hay más teatro?

Sí, es lo que tú Eres. Es por lo tanto hacer cesar toda proyección, toda conciencia, toda experiencia, todo sentido del yo y todo sentido del “yo Soy”. Pero reflexiona: el “yo soy” no puede decir: “yo no soy”. Hay que salir de lo que es visto, de lo que es percibido, salir de los sentidos, hacer el famoso Silencio, que no es un Hacer. No es la expresión de una voluntad. No es la expresión de una experiencia nueva. Es justamente la desaparición de todo eso. Tú Eres eso, en ese momento.


Pregunta: ¿La Onda de Vida, cuando se despliega, borra el yo?

Sí. El yo, es el miedo, La Onda de vida encuentra el yo. Si el yo se borra, en todos los sentidos del término, entonces la Onda de vida es vivida, percibida, experimentada. Luego viene el momento donde no tienes más este cuerpo, este pensamiento, no eres más aquél que observa la Onda de vida, sino tú Eres la Onda de Vida. Es el mismo proceso con un Doble.


Pregunta: ¿Vivir la Onda de Vida y vivir con un Doble, es lo mismo?

No vives con un Doble: tú Eres el Doble. Hay primero percepción del Doble y a continuación Fusión y Disolución. Por consiguiente entras en la a-percepción, la no percepción, si tú prefieres. Del mismo modo que la Onda de Vida es percibida pero, para volverse la Onda de Vida, es necesario que desaparezcas, en tus ilusiones y tus efímeros. Es la misma cosa. En la Realización y el Despertar del “yo soy”, existe la percepción que nada está separado, que todo está unido, que todo es muy viviente. ¿Y entonces? ¿Y después? Muchos se quedan ahí. Porque es una satisfacción, una impresión tan diferente del yo. Es el Sí. Es gratificante. ¿Y después?


Pregunta: ¿Vivir la Onda de Vida y vivir la Fusión con el Doble, son dos procesos obligatoriamente conjuntos, o bien se puede vivir uno o el otro?

La Onda de Vida te muestra el Doble. La Onda de Vida viene de la Tierra, pero ¿qué tierra? El Doble viene del Cielo, ¿de qué Cielo? Los dos son Confianza y Resonancia. Es una experiencia Última. El objetivo, es que la experiencia cese. ¿Cómo es que cesa? Cuando tú no eres más este cuerpo, estos pensamientos, sino la Onda de Vida. Cuando no eres más un Doble que mira un Doble, sino que el Doble vuelve a ser Uno. Desde el instante donde pierdes el sentido de tu identidad, en el yo o en el “yo soy”, en el ego o en el Sí, en el Doble, también, el Absoluto está ahí. La Onda de Vida y el Doble, vistos desde el Sí, son los agentes operantes. Pero no eres ni el Doble, ni tú, ni la Onda de vida. Tú eres Absoluto.


No tenemos más preguntas, le agradecemos.

Y bien yo, rindo gracia y les doy gracia por nuestro entre nosotros. Tengan presente, en la cabeza y en el Corazón, que si ustedes no comprenden, está perfecto. Porque ¿quién quiere comprender? No el Absoluto. Simplemente, mis palabras, sus preguntas, las Vibraciones, llegan a estremecer. Y si ustedes están estremecidos, pueden desaparecer, pronto. Pero quien desaparece no son ustedes, es el Sí. BIDI les dice hasta pronto, quizá, para ustedes, aquí. Adiós.

 
 
BIDI - 1
29 de Junio del 2012

Pregunta: yo estoy al servicio de mis padres aunque la demanda no viene de ellos. Esto no me procura alegría. Antes, yo expresaba mi creatividad en la danza, el canto, las actividades manuales, ahora ya no. ¿Qué pasa en mí para que yo actúe así?

Y bien, tú te pones en la situación de la que te quejas. Entonces, la respuesta está evidentemente, en ti y únicamente en ti, puesto que esta contrariedad te es impuesta por ti misma y, como tú dices, por ningún elemento externo. El marco de lo que tengo que decir no se sitúa en un análisis de tu esfera psíquica porque esta esfera psíquica no concierna más que a tu vida efímero y no corresponde a ningún Absoluto. La cuestión que tú me planteas es por tanto, encontrar una salida o una explicación a algo que, de todas formas, es efímera. No puede existir respuesta porque cualquier respuesta (incluso la más adecuada, incluso la más justa, incluso la más eficaz) no hará sino mantenerte en otro efímero. Y en tanto que tú consideres tu vida en lo efímero, en una satisfacción (incluso en la creatividad), tú permanecerás limitado y permanecerás sumiso a la alternancia de lo efímero, es decir los momentos de paso de la alegría a la no alegría. Esto es propio de todo lo que es efímero. La única forma de estar estable, la única forma de no estar condicionado por tus acciones y tus reacciones (felices o desgraciadas) es comprender que tú no eres ese saco de comida, que tú eres aún menos ese saco de pensamientos, que tú eres aún menos esta vida que vives.



Mientras que tú busques una respuesta a esto, te sitúas de oficio, de ti mismo, según el principio de la acción /reacción o, si lo prefieres, del bien y del mal, de lo que te hace bien o de lo que te hace mal. Cualquiera que sea el bien que encuentres, lo efímero no aportará jamás una satisfacción permanente. Lo propio de lo efímero será siempre, hacerte oscilar de un extremo a otro. Y el ser humano pasa su vida, en lo efímero, navegando entre penas y alegrías, buscando la felicidad. El objetivo de nuestras charlas no es procurar un bienestar, ni un malestar, sino de mostrar la situación tal como la vives, tal como lo has aceptado, y tal como la has identificado. Mientras que tú estés identificado con lo que me has dicho (creatividad, asistencia, bienestar o malestar), tú no puedes salir porque en una caso como en el otros, tú mantienes una dependencia, tú mantienes un encierro y una incapacidad de salir. Así es lo propio de todo ser humano confrontado a esta vida, a este efímero, a esta acción/reacción. Pasáis tiempo buscando mejorar vuestro ordinario. Buscáis permanentemente obedecer a contingencias sociales, morales, afectivas o de creatividad o de desahogo material o espiritual. Pero ningún desahogo material, ningún desahogo espiritual, permitirá salir de ese círculo vicioso. La única forma de proceder es entender que tú no eres este cuerpo, ni estos pensamientos ni esta vida. Mientras que estés identificado con lo que me has descrito, girarás en círculo. No existe ningún medio, ningún útil, ninguna técnica que te aporte la durabilidad y aún menos, el Absoluto y lo Eterno.



Necesitas distanciarte. Distanciarse no quiere decir capitular o abandonar una obligación sino cambiar de emplazamiento de tu propia Conciencia porque, cuál ese “yo´” que tiene necesidad de creatividad, cuál es ese “yo” que tiene necesidad de salir de una situación donde se ha metido él mismo, si no es el ego. El ego se pasa el tiempo, en lo efímero, yendo del bien al mal, de la acción a la reacción, encontrando en el lugar donde está encerrado, una justificación y una solución. Ninguna justificación, ninguna solución, no será ningún seguro, mientras que tú mismos no te sitúes fuera de aquél que cree actuar, del que cree ser, del que cree tener que expresar una satisfacción, una creatividad o lo que sea, porque todo esto pertenece a algo que por esencia y por naturaleza, es efímero. Ahora, tu esencia y tu naturaleza es opuesta a eso a lo que te sometes. Es por tanto, un cambio radical de punto de vista; es la única solución. Mientras que tú encuentres en lo efímero, una fuente de satisfacción, una fuente de insatisfacción, tú lucharás permanentemente, tú te agotarás. Porque nada de esto puede ser estable, nada de esto puede ser Eterno y aún menos Absoluto. Mientras que el ser humano se encierre en sus Ilusiones (y este mundo es una ilusión), mientras que creas que hay que resolver cualquier cosa incluso en esta persona, tú no dejas a este saco de comida, vivir su vida, tú no dejas a este saco de pensamientos vivir su vida. Tú no eres eso. Hace falta adoptar un cambio radical de punto de vista. Esto se llama la refutación y te remito a todo lo que he dicho. La cuestión de que tú te planteas está totalmente fuera del sujeto y no puede, en ningún caso, aportarte en mi repuesta, una solución. Porque cualquier solución que corresponde a tu pregunta y tu demanda no hará más que devolverte, aún más a lo efímero. Eres tú misma la que te instalas en lo efímero de sufrimiento y alegría. Sea lo que sea eso efímero, sabes pertinentemente que una alegría no puede durar, de igual forma que una tristeza no puede durar. Porque incluso tristeza o la alegría más larga se encuentran confrontadas a la barrera del fin de este saco de comida y de pensamiento. Mientras que actúes así, mientras que reacciones así, no puedes encontrar la paz. Y es normal. La cuestión que tú planteas concierne únicamente a tu persona y a tu personalidad y, en ningún caso, al Absoluto.



No hay alternativa al Absoluto. Si quieres estar en paz, más allá de lo efímero, necesitar ver más ampliamente, salir de los meandros de las acciones/ reacciones de tu vida, de toda búsqueda que apela a la solución de una problemática. Mientras que tú adoptes esto, eres prisionero de ti mismo, en tu ilusión, en tu efímero. No puedo por tanto animarte a ir más allá de la búsqueda de solución relativa a este efímero. Mientras que tú pases tu vida buscando una mejoría, mientras que pases tu vida buscando un alivio, sea el que sea, un bienestar, no puedes Ser. Mientras exista un malestar, sabes pertinentemente que no puedes Ser. Pero es exactamente igual para el bienestar. Porque tanto bienestar como el malestar se experimentan en lo efímero, en lo que se mueve, lo que no es inmutable y eterno. Y mientras reflexionas así, tú te sometes tú mismo al funcionamiento de lo efímero, es decir a ese saco. ¿Quieres seguir siendo un saco mientras que tu naturaleza y tu esencia es absoluta y es mucho más amplia que lo que tú crees, de lo que vives, de lo que experimentas? Necesitas superar esa dualidad. Ninguna solución aportada a tu problemática te permitirá ser completo, porque permanecerás incompleto mientras que tú mismo, te sitúes en la incompletud. Si entiendes esto, si te adhieres a ello sin huir de lo que sea, entonces, todo te aparecerá claramente. Pero mientras que no estés en este punto de vista, permanecerás problematizado en el problema. No existe ninguna solución dentro de lo efímero, de la experiencia de tu vida (como de cualquier vida). El ego se satisfará por decir que paga un karma. Pero el karma no existe, salvo para la persona, no para eso que tú Eres. Y tú no Eres una persona. Tú no Eres siquiera un individuo. Sal de ese juego. Ir más allá, no es solamente superar una situación, aun menos aportar una solución: es ver claramente las cosas. Mientras que estés identificado a lo que sea de lo que vives (a este cuerpo, a estos pensamientos) ninguna solución puede ser duradera y eficaz. Solo son pensamientos que te hacen girar en bucle, como cualquier vida que no acepta tener la experiencia del Yo Soy. Pero ¿quién dice Yo? ¿Quién dice Soy? Mientras que haya una apropiación dentro de lo efímero, no encontrarás jamás la Paz definitiva. Tienes que saber lo que quieres. Responder a un problema es dar la cara de nuevo, a otro problema, en la misma esfera, o en otra esfera. Así es la vida del ser humano que se encierra él mismo, cada vez más, en esta continuidad sin fin, de acciones/ reacciones efímeras. Mientras que te creas efímero, estás sometido a las leyes de lo efímero donde está inscrito el sufrimiento. Y tú te adhieres al sufrimiento, de igual forma que te adhieres a la alegría. ¿Cuál es su objetivo? ¿Qué es lo que quieres? Si es encontrar una solución a un problema, no es necesario dirigirse a mí. La única solución que puedo darte es decirte que tú no Eres lo que crees. Tú no Eres lo que vives, lo que tú vives, lo que tú hayas vivido. Lo que se ha vivido, lo que es vivido, no concierne a lo que tú Eres. Es la Ilusión la que te hace creer eso, el punto de vista, si prefieres. Mientras que no salgas de ese punto de vista, nadie puede estrictamente hacer nada por ti. Eres víctima de tus creencias. Eres víctima de tu propia vida, de tus Ilusiones y esto es sin fin, dentro de lo efímero. Solo la muerte pone fin (la muerte de este saco). Ve más allá de todo esto, sin renegar por tanto, de lo que vives como difícil pero tú no eres eso que vives: toda la problemática está ahí y en ninguna parte más.



Pregunta: yo deseo aplicar tres consejos: permanecer tranquilo, cambiar de punto de vista, refutar lo conocido. ¿Cuáles son los bloqueos que me impiden realizar esto?

Pero porque consideras que es algo a realizar. No hay nada que realizar. El único obstáculo eres tú mismo, en el funcionamiento de lo efímero en lo mental y los pensamientos. Mientras que estés en tu persona, mientras que estés identificado (también), todo lo que tú reclamas no puede aparecer, porque está ya ahí y ya está Realizado. Mientras que creas que hay un camino, una etapa, un tiempo necesario, pruebas o marchas que recorrer, te alejas tanto más de lo que buscas, porque no hay nada que buscar. Solo hay que Ser eso porque tú Eres eso. Es siempre la persona, la mente o el cuerpo los que desviarán esto. No es algo que buscar, no es un esfuerzo que hacer. Eso ya es. Eso siempre ha estado ahí. Eres tú el que te has salido. El Amor está por todas partes. Tú no puedes buscar lo que tú Eres porque tú Eres Amor. Entonces lo que te propones (permanecer tranquila, encontrar la Paz), ya está ahí. Tú Estás tranquila. Tú Eres la Paz. Cambiar de punto de vista, es aceptar esto. Mientras que exista el más mínimo intersticio para la creencia en ti mismo, no puedes superar lo efímero. El Absoluto ya está ahí, no tiene que buscarse y aún menos encontrarse. Es como si tú me dijeras: “quiero encontrar el aire”. Pero tú estás en el aire. ¿Comprendes esto? No puedes buscar lo que Eres y aún menos encontrar lo que Eres. Solo la refutación de todo lo que es conocido, todo lo que te concierne, puede terminar. Pero ese acabamiento no está inscrito en un tiempo lejano o en un espacio separado de lo que tú Eres, ni en un más allá, ni en una creencia cualquiera, ni en una religión, ni en una técnica, ni en un ejercicio. Pasa por el estado primero, del observador. Cuando respondes: “Yo Soy” ¿quién observa? ¿quién mira? ¿quién está detrás de lo que se juega ? tú estás aun jugando a la escena de teatro. Hace falta entonces situarse en el sillón que observa la escena y no jugar la escena y después, salir del teatro. Esto no detendrá la escena (continuará desarrollándose, este cuerpo continuará viviendo) pero ya no serás afectado, ni indispuesto, ni alterado por lo que sea que se desenvuelva en la escena, porque ya no mirará esta escena. No estará sentado ya mirando el espectáculo, saldrás del teatro y constatarás entonces, por ti mismo, que jamás ha habido teatro. Solo el lugar donde te sitúas determina las condiciones a las que tú te adhieres (las leyes físicas) pero, en ningún caso, la física puede seguir a la metafísica. No hay esfuerzo que hacer porque, mientras que consideres que hay un esfuerzo, te sitúas también en el interior del teatro, sobre la escena, juegas y te adhieres a cualquier cosa pero la escena de teatro se parará de todas formas, un día. El teatro desaparecerá, de todas formas, desde el instante en que este saco de comida ya no será. Es el juego de la mente, el juego del ego (de la propia personalidad), a lo que te adhieres, que te impide ver claro. Es como si hubiera orejeras que te muestran únicamente lo que hay delante de ti y que te impiden entonces, salir de lo que está delante, no solamente para ver lo que está sobre los lados y detrás sino para entender que no hay nada que ver. El Ser está más allá de ver. El Absoluto no es un ver. El Es lo que tú Eres, en Esencia, en Eternidad, cualesquiera que sean las circunstancias vividas por este cuerpo. Como he dicho: tú no eres ni la escena de teatro, ni el actor, ni el espectador, ni el teatro. Mientras que no hayas respondido a esta cuestión, mientras que tú no hayas tenido el punto de vista exacto de esto, y bien, lo que buscas no puede obtenerse. El punto de vista en que te sitúas es el de la persona, el de tu vida, pero, para ti como para cada uno, mientras que te definas en relación a tu vida, eso no concierne más que a la persona, que a lo efímero pero no a lo que Eres.



Mientras que creáis que hay que recorrer, mientras que creáis que hay un progreso, mientras que creáis que hay una búsqueda que es sin fin, os equivocáis a vosotros mismos: todo está aquí ya. Es vuestro punto de vista el que ha puesto la distancia con la Verdad. La Verdad no conoce ninguna distancia, ningún tiempo, ningún espacio. Cuando digo: “cambiad de punto de vista”, eso no concierne, por supuesto, a la visión. Sino, mucho más allá de la perspectiva, está la Conciencia misma que debe desenmascarar el juego de la ilusión. Y, si puedo decirlo así, además de esta conciencia ¿qué es lo que hay? Está lo que yo he llamado la a-conciencia. Mientras que no estés disuelto, mientras que no estés muerto a ti mismo, a tus propias ilusiones, puedes continuar buscando todo el tiempo la Paz.



Cuando decimos de permanecer tranquilos, es una invitación a haceros cambiar de punto de vista. Mientras que estés identificado a tus pequeños yo, a tus pequeñas necesidades, a tus pequeñas satisfacciones, o a tus grandes necesidades a tus grandes satisfacciones, no puedes encontrar la Paz. No puedes estar tranquilo. Es por eso que he dicho (y repito): no tenéis otra alternativa que la refutación de lo conocido porque lo Desconocido no puede ser conocido puesto que es lo que vosotros Sois. El punto de vista debe instalarse, es decir, salir del teatro. Mientras que no hayas tenido esta experiencia, tú estás persuadido de ser este cuerpo. Mira (por ejemplo) tus Hermanos y Hermanas, nuestros Hermanos y Hermanas que viven la experiencia de salida del cuerpo o la experiencia de muerte, saben que no son este cuerpo, incluso si entran dentro. Por el contrario, saben pertinentemente que es un saco de comida que está muerto, aunque se llame la vida. El mundo no existe. Todo lo que se ve no puede existir, es una Ilusión. Mientras que tú no aceptes este punto de vista, no hay solución porque esta solución, aunque posiblemente existente, no se inscribirá más que en el marco de la acción/ reacción, en lo efímero de la Ilusión.



Pregunta: ¿en una charla precedente me habéis dicho : deja este cuerpo tranquilo, no tiene necesidad de ti para vivir, ¿qué debo entender hoy?

¿Has dejado vivir a este cuerpo? Permanentemente estáis en resistencia. Esas resistencias se expresan por sufrimientos, en el saco de comida o en el saco de pensamientos. Mientras que haya sufrimiento, sea el que sea, estáis en el interior de esta ilusión. Aquél que deja vivir su cuerpo (cualquiera que sea la de este cuerpo, o cualquiera que sea la Paz de este cuerpo) no está de ninguna forma concernido puesto que, lo admitirás, tú no Eres este cuerpo. Cuando mueres o cuando duermes, ¿qué queda de ti? Más allá del sueño o de la pesadilla ¿dónde estás tú en ese momento? ¿En qué se transforma el mundo? ¿Existe o no? ¿En qué se transforman tus allegados, tu familia, tus hijos, tu profesión? ¿Están presentes en tu Conciencia cuando duermes? Toda la problemática es esa. Dejar este cuerpo tranquilo no quiere decir descuidarlo o abandonarle, sino no resistir más porque, desde el instante en que no resistís más, o no os oponéis más, la acción /reacción no puede ya desencadenar: el punto de vista cambia, la Paz se instala, la tranquilidad está ahí. Entonces, en ese instante, tú descubres otra cosa que el Yo Soy, tú descubres que tú Eres Absoluto y que esta forma, esta vida, se vive pero no te concierne. Por supuesto, el ego se va a apoyar en lo que he dicho (di tú lo comprendes a ese nivel) para decir: “ah pero, tengo obligaciones”. Pero las obligaciones, llenan de sí mismas. No hablo de las obligaciones, sean las que sean, sino de tu Conciencia: ¿dónde está? Y más allá de la Conciencia hay algo, más allá del observador, que siempre ha estado ahí, que nunca se ha movido, que siempre ha estado tranquilo, que siempre ha estado en Paz. Es el punto de vista en el que es necesario Estar. Mientras que no sea así, lo efímero sigue su curso, alterando o mejorando tu vida y haciéndote creer que estás sometido, de una forma o de otra. Ciertamente, el ego va a creer que va a hacer falta buscar un conocimiento espiritual, psicológico, un conocimiento de mañana. En tanto estés en eso, no estás aquí y ahora, estás en la proyección y la proyección mantiene la ilusión. Ninguna satisfacción puede ser duradera en la proyección, porque incluso si tuvieras todas las ayudas (materiales y espirituales), aunque conocieras todos los misterios del Universo ¿qué cambiaría? Absolutamente nada, si no es la satisfacción del ego de creer que va a dominar el futuro, su situación familiar, social, financiera, afectiva.



Mientras actúes en la escena de teatro, no puedes tener el punto de vista de aquél que ya es Absoluto y para quién el teatro no tiene necesidad de él. Es el juego de las interacciones en los cuerpos ilusorios (incluso sutiles) que ellos mismos, mantienen la Ilusión. Cuando os decimos que no hay nada que hacer, que no hay camino, que no hay evolución, por supuesto que para el ego lo hay y será siempre una involución porque es sin fin, dentro de lo efímero. Pero ese sin fin de lo efímero, no desemboca nunca en el Absoluto porque la sucesión de las causas es infinita. Alimenta este saco, conténtale, pero tú no eres eso.



Conténtate con observarlo, mirarlo y después, desvía la mirada. Entonces el ego te hará creer que es la muerte, el ego te hará creer que es el fin. Sí, es el fin. Pero no es tu fin, al contrario. El cambio de mirada, de punto de vista, es una Conciencia más vasta, e incluso esta Conciencia más vasta es efímera porque si no, (si esto fuera Absoluto) estarías permanentemente en el mismo estado, sin fluctuación, sin movimiento (lo que por supuesto, no es jamás el caso).



Mientras que haya búsqueda de Luz y de Amor, esto significa que pones una distancia con la Luz y el Amor y es por tanto una proyección. Tú crees que hay algo que buscar, que mejorar porque te lo han dicho pero ¿puedes probártelo a ti mismo? ¿Dónde está la prueba? No existe ninguna. Es una superchería, es una estafa. Acepta esto, no como una creencia sino viviéndolo, y la ampliación de la conciencia se hará supra-conciencia y después a-conciencia. Es el momento en que tú duermes. Es el momento en que tú sabes que tú Eres y, por tanto, donde no existe ningún cuerpo, ningún pensamiento, ninguna emoción, ninguna interacción, donde tú no estás inscrita en ninguna realidad efímera. El Absoluto se desvela, en ese momento. Pero se desvela por supuesto, esto quiere decir que siempre ha estado ahí, no está en otra parte, no es mañana. Hay que salir del teatro pero ¿qué debe salir del teatro? No este cuerpo, no esta vida, sino lo que tú Eres. Tú Eres Amor pero mientras que tú consideres que este Amor está fuera, haces una proyección, un deseo y pones una distancia y tú crees que mañana será mejor y quedas atrapado por el tiempo, por el espacio, por la localización en un cuerpo. Mientras estés localizado, estas atrapado. Mientras creas que hay búsqueda, estás atrapado. Mientras que estés ávido de conocimiento, estás atrapado porque en realidad, conoces lo que Eres, ya que el sentido mismo de esa palabra es nacer-con (por cierto, tú no puedes nacer-sin. Reflexiona). La Esencia de tu Ser, la Esencia de lo que tú Eres, es Amor, es Absoluto. Descubrir el Todo, si lo prefieres, es no ser ya nada, aquí, no como una negación de la vida sino más bien como un cambio de punto de vista: esto se llama también la Humildad y la Simplicidad. Es entender y ver que tú no eres nada de este mundo, que no eres de este mundo, que no estás en este mundo. No hay mundo. No hay persona. Solo hay creencias, solo hay proyecciones, ilusiones que se mantienen y sustentan por sí mismas en el marco de lo efímero, en la acción /reacción, del bien y del mal. Lo que tú Eres no puede ni nacer, ni morir. Lo que tú Eres no puede ser afectado por lo que sea de este mundo. Lo que es afectado, es lo efímero y, mientras estés identificado a lo efímero, estás afectado y por tanto sufres, de una manera o de otra. No es cuestión de poner un pensamiento o un anti-dolor ahí donde sufres. Hace falta cambiar de punto de vista, que va a mostrarte que, cuando se desvela el Absoluto, el sufrimiento no existe. Es el saco de comida, es la química del cuerpo, la que crea el sufrimiento, es este mundo. ¿Cuándo duermes, sufres incluso de una enfermedad, incluso de un trauma afectivo, aun el más violento cuando estás despierto? El enigma está ahí: ¿qué Eres cuando duermes? ¿Qué Eres cuando mueres? ¿Qué Eras antes de nacer? Y no hablo en términos de futuro o de pasado, sino de la esencia de lo que tú Eres.



Pregunta: las enseñanzas invitan a liberarse de lo conocido, a vivir el instante presente tal como es y no como se quisiera que fuera. ¿Basta esto para hacerse el Amor de la Luz Eterna en esta vida?

Si eres capaz de cambiar el punto de vista (de no ser más este cuerpo, de no ser este instante que se despliega, esta sucesión lógica de acontecimientos), aunque solo sea lo que podría llamar una mil-milésima de segundo, por supuesto que bastaría. Todo el problema está ligado a la localización de la Conciencia, llevada al cuerpo, a los pensamientos, a esta vida que tú vives pero, como te he dicho, tú no eres esta vida que vives, de ninguna forma. La vida está ahí, independientemente de ti, independientemente del mundo. Vivir esto, es ser Absoluto, no es más una creencia, es la ausencia de localización, es la ausencia de identificación, es no jugar más el juego de la acción /reacción sino hacer todo (absolutamente todo) lo que la vida propone con la misma ecuanimidad, la misma Simplicidad y la misma Humildad porque, dentro del Absoluto que tú Eres, el Absoluto no puede ser afectado ni por la enfermedad, ni por la pérdida, ni por la carencia, ni por la plenitud, ya que el Absoluto es Infinito Eterno. Lo que no es este cuerpo, lo que no es esta persona, ni son tus relaciones, ni son tus hijos, ni tus padres, ni aquello a lo que estás atado.



Aquello a lo que estás atado, te pierde y te perderá. Mientras que haya atadura, hay localización a este cuerpo, a este marido, a esta mujer, a este hijo, a esta casa. Mientras no seas libre ¿cómo quieres reivindicar la libertad? ¿Cómo crees tú poder ser libre estando atado a lo que sea? ¿Qué es la Libertad? Mientras que estés en este saco de comida ¿eres Libre? ¿Sabes quién Eres? ¿Quién Eras tú antes de nacer? Mientras no tengas esta respuesta, no sirve de nada. Todas las otras respuestas son caduas y tú giras, y todos nosotros giramos mientras que el Absoluto no se revele. Mientras nos adhiramos a lo conocido (de una manera o de otra), estamos atrapados, encerrados y encerrando a los otros en nuestras certezas, en nuestras ataduras, en nuestros deseos, en nuestras insuficiencias, porque todo esto es efímero y solo dura el tiempo de este saco de comida. Lo que es importante es que lo que está dentro (lo que tú Eres) pero tú no Eres el Templo, tú Eres lo que está en el Templo. Lo Sagrado no es el cuerpo, aunque el cuerpo es sagrado. Lo Sagrado es lo que es invisible, lo Sagrado es lo que es Eterno y Absoluto. Nada hay que hacer del tiempo que pasa, nada hay que hacer de la vida y de la muerte, nada que hacer de los placeres, nada que hacer de lo que crees poseer, porque en este mundo, todo lo que tú posees (sin ninguna excepción) te poseerá. Mientras que tú no te hayas dado, totalmente, el Absoluto no puede ser tu Verdad porque en ese momento, tú estás atrapado por ti mismo. No busques en el exterior, un culpable o una causa porque mientras que juegue a esto, no eres lo que Eres y crees acercarte pero no te acercarás jamás.



Ningún elemento de este mundo, ninguna persona de este mundo, ninguna localización dentro de este mundo, ningún Amor de este mundo, puede aportarte lo que tú Eres porque todo lo que se ve, proyectado, toda posesión es una ilusión. Entonces no pidas la Libertad, si tú no eres libre. Vosotros jugáis un juego que no existe más allá que en la proyección. Aquél que sale de su cuerpo, sabe que no es este cuerpo. el que sale de sus pensamientos, sabe que no es sus pensamientos y aquél que sale de la Conciencia, sabe que no es la Conciencia. No son creencias puesto que podéis vivirlo. No hay ningún obstáculo en este mundo, no hay ningún karma. Las únicas restricciones son vuestras propias creencias, nada más. Más que nunca, hay que estar lúcido. Esta lucidez, es un punto de vista que no tiene nada que ver con el punto de vista de aquél que está localizado en un cuerpo, en una vida, en una profesión. El amor es Libre, el Amor es Absoluto porque es lo que Sois. Pero no el amor humano proyectado en un afecto, sea el que sea, porque todos vuestros afectos no hacen sino traducir vuestros propios vacíos y vuestras propias incompetencias a ser Absoluto porque no hay nada que llenar, salvo para lo efímero. La esencia es Amor: lo que vosotros Sois, lo que todos nosotros Somos. Si nosotros somos esto, entonces no hay nada que buscar, no hay ideal, no hay nada que idealizar, no hay nada que creer. Necesitáis, al contrario, descreer, aceptar no ser nada aquí, en la conciencia que vivís e, instantáneamente, Sois Todo, Absoluto. Si la mínima parcela de efímero permanece (en vuestras ataduras, en vuestras posesiones, en la necesidad de contradecir el mundo, de oponeros, de actuar o reaccionar) os inscribís vosotros mismos, en el sufrimiento, en lo efímero y en la carencia. Ahora, vosotros Sois la plenitud del Amor. Vosotros Sois Absoluto. Los límites y las barreras no vienen sino de vuestras proyecciones, ya fuesen las más felices. Mientras que proyectéis, no podéis ser Absoluto. Mientras que busquéis, no podéis encontrar. Todo lo que creéis encontrar no hace más que alejaros porque eso que buscáis os inscribe en una localización sobre este mundo, en este mundo, y todo eso es efímero. El mundo desparece desde que vosotros dormís. Daros cuenta: corréis detrás de quimeras, buscáis una satisfacción inmediata o programada, os atribuís roles, profesiones, funciones. Pero no sois nada de todo eso. Vosotros Sois Absoluto, Amor.



Pregunta: desde algún tiempo, en toda circunstancia que, en otro tiempo, generaba emociones de todo tipo, la ausencia de emoción me deja un poco perplejo. ¿Es un pequeño paso hacia el Absoluto que debo ser?

No hay paso hacia el Absoluto. Sin embargo, cuando las emociones se agotan, en un primer tiempo, eso puede darte a pensar que hay un desinterés o algo de extraño o inhabitual. Eso es efectivamente un paso hacia el Sí que, efectivamente, puede parecer que te acercas del Absoluto, que está ya allí. El desinterés de la localización de esta bolsa de comida, como de las bolsas de pensamientos, efectivamente, se traduce por la disminución y la desaparición de las emociones, porque la emoción es lo que pone en movimiento. Ahora bien el Absoluto no es el movimiento: es la ausencia de movimiento puesto que no (ndt: tiene) participación en este mundo en movimiento. Lo efímero es movimiento. El Absoluto es no movimiento, pues lo que es el Todo no puede estar en movimiento. Las partes del Todo pueden estar en movimiento. Así pues, cuando las emociones se agotan, incluso si eso puede aparecer como extraño, está muy bien. Porque esa es la prueba indiscutible que tú no participas más en los movimientos de lo efímero. Una vez más, no es un desinterés o un desentendimiento sino, más bien, un punto de vista que cambia. Es un gran paso del punto de vista. El punto de vista se amplía, tú no estás más en la escena del teatro, tú eres todavía el que puede observar pero que no vive lo que se vive en la escena. Entonces, eso es inhabitual. Eso puede traducirse, en un primer tiempo, como un sentimiento de extrañeza, pero es normal. Eso traduce el proceso de ruptura de la ilusión de lo efímero, del conjunto de bolsas efímeras. Desde ese instante, el observador se revela, lo que te da a comprender que tú estás siempre allí, a pesar de no haya más emoción. ¿Quién está allí? ¿Quién observa? ¿Quién observa, si no es lo que tú Eres, en Verdad, en Absoluto? Esto no es pues un paso hacia el Absoluto pero, sino más bien, un paso del punto de vista. En lugar de estar al pie de la montaña y de tener una visión limitada por los árboles, te has alejado de la montaña y ves la altura y la cumbre de la montaña. Es una etapa. Queda ahora comprender que no hay etapas. Recuerda las capas de las cebollas: las verdades son capas apiladas. La verdad de la primera capa no conoce nada de las otras capas que están encima. Pero la capa más extrema contiene todas las otras capas, incluso si ella no las ve, incluso si ella no las siente. Así evoluciona la Conciencia en la Supra Conciencia llamada Turiya. Y viene, luego, la equivalencia del sueño, es decir la no conciencia (aún más allá del Samadhi) que da a vivir Absoluto. Del punto de vista limitado es un paso, pero del punto de vista del Absoluto, eso no cambia nada puesto que eso está siempre allí. En resumen, más vosotros penetráis la supra-conciencia, más os dormís, menos este mundo tiene peso para vosotros. Y, como yo lo decía, todos sabéis que si llegáis a dormiros, sea cual fuere el problema, no existe más. O entonces, no hay sueño: hay pesadilla o sueños.



Ni la emoción, ni los pensamientos, ni la bolsa de comida, ni el conocimiento, ni la espiritualidad son de cualquier utilidad para ser Absoluto. Esas son trampas que os mantienen en la ilusión de lo efímero. Nada de lo que vosotros Sois es efímero. Los juegos de rol, cambian en permanencia. Vosotros cambiáis de ocupación como de canal de televisión, como de mirada, como de profesión. Pero todo eso es efímero porque, justamente eso cambia. El Absoluto nunca cambió y no cambiará nunca es lo que vosotros Sois. Entonces, desde luego, si vosotros tenéis ganas de jugar, entonces jugad. Recordad que el Absoluto no es una búsqueda, ni todavía menos una etapa. Es un Último. Es el momento donde todo lo conocido se borra. No es la muerte, incluso si el ego os lo dice, incluso si el mental va a segregar la química del miedo. Porque la bolsa de alimento, como las emociones, como los pensamientos, tienen la enojosa tendencia a haceros creer que son verdaderos. Y vosotros os identificáis con ellos, adherís a ellos, de una manera u otra. No es importante conocer las maneras que conducen a esto, eso no tiene ningún tipo de importancia. Mientras que estáis interesados en la acción/reacción, la Acción de gracias no puede ser vuestra Morada, porque habéis situado vuestra Morada en esta bolsa, en estos pensamientos, en esta vida. Entonces, vais a alimentaros de una pizca de Luz, vais a crear la evolución, vais a crear la mejora, la búsqueda. Pero son tonterías. Eso no tiene ninguna existencia, eso no existe más que en las proyecciones, más que en la Ilusión. La única pregunta esencial, es: “¿qué Sois vosotros?” Y ese “vosotros Sois” no tiene nada que ver con lo que creéis ser. Sea lo que sea que viváis, es efímero. Incluso la cosa más perfecta desaparecerá totalmente con este cuerpo. Entonces, desde luego, vosotros adherís al karma. Pero el karma no concierne lo que vosotros Sois, concierne otro efímero que no existe , aún menos que lo otro: las vidas pasadas. Hay que elegir: Absoluto o efímero. Pero no esperéis encontrar una satisfacción durable en lo efímero. Incluso el Sí no es estable. Es fácil describir la experiencia del Sí, de la no separatividad, del Amor Infinito. Pero ¿es eso Absoluto? No, seguramente. Porque lo que podéis expresar, con palabras, de vuestras propias experiencias, de vuestras propias memorias, desaparecerán con la desaparición de esta bolsa. ¿Eso Sois vosotros? ¿Qué buscáis y por qué lo buscáis? ¿Qué buscáis llenar, tranquilizar, si no es el vacío de este cuerpo y de estos pensamientos que no son más que proyecciones, cáscaras vacías? Y sin embargo, vosotros estáis dentro: por tanto, no podéis salir. Es simplemente el punto de vista que cambia. A partir de ese momento, todo irá muy rápido para vosotros. El principio de la refutación de lo conocido os conduce, si se puede decir, a ser Absoluto. Pero una vez más, refutar no es rechazar: es ser consciente. Dejad a este cuerpo hacer lo que tiene que hacer, dejad a este cuerpo levantar vuestros hijos, dejad a este cuerpo ir a trabajar. Vosotros no sois nada de todo eso. Hacedlo pero no inviertáis absolutamente nada, sino alimentáis el ego, alimentáis lo efímero. Vosotros llamáis eso la satisfacción y el bien-estar. Pero ninguna satisfacción y ningún bien-estar es Absoluto, porque se inscribe en lo efímero.



Pregunta: la Onda de Vida comenzó a subir y se detuvo. ¿Podría orientarme para que yo emerja de este caos?

Hay que pasar por el caos. Mientras que no estás muerta, no puedes buscar lo que tú Eres. ¿Por qué rechazar el caos? Está allí, tú no Eres eso. No hagas nada, no luches contra: míralo. ¿Eres tú eso? Eso prueba que estás identificada a ese caos, pero tú no Eres ese caos. El caos concierne lo efímero, sean cuales fueren las palabras que le demos. El caos no traduce más que el caos del ego, el caos del cuerpo, el caos de los pensamientos. Pero agradece el caos, obsérvalo y, si eres lúcida y lo ves, sabes muy bien que tú no Eres eso. Y si piensas serlo y vivirlo, estás todavía, en algún lugar, apegada. Porque el ser humano cree estar apegado a su familia, a sus hijos. Pero estáis de igual manera apegados a vuestros sufrimientos, incluso si decís (y sobre todo, si vosotros decís): “yo no quiero sufrir”. Recuerda: no tienes que luchar contra el caos. No hay solución para aportarle. Míralo, obsérvalo y constatarás que no Eres nada de eso. En ese momento, el sufrimiento se soltará, el caos se disolverá por sí mismo, no por cualquier acción, no por la aplicación de una venda. Sé lúcida. Tú lo has dicho: eres lúcida, pero cierta parte todavía, tiene una adhesión a esas proyecciones. Entonces, desde luego, se podría decir que está ligado a lo que has vivido en el pasado pero eso no tiene ningún tipo de importancia. Observa en el instante. No busques las causas, que pueden ser verdaderas a un nivel de la cebolla pero no en otra parte, y sobre todo no en el Absoluto. Mira el caos. ¿Eres tú eso? De manera definitiva, no. Es imposible. Observa con lucidez y suéltate de eso, no luchando contra, no aportando una solución (porque lo reforzarías). Sino simplemente porque has expresado esta lucidez, tienes la capacidad real de expresarla. ¿Está el caos allí cuando duermes? Desde luego que no. Y cuando te despiertas, está siempre allí. ¿Dónde estaba mientras que tú no estabas allí? Reflexiona. Es muy simple. No es un enigma o una charada. ¿Qué tienes miedo de soltar si no es tu pobre pequeña persona efímera? Ninguna perfección eterna puede ser obtenida en lo efímero. Puedes tener la ilusión de ello, del mismo modo que puedes transformar una cara por un maquillaje, o dar a ver, por tus ropas: llamar la atención y la mirada en otra parte que en la Verdad, con el fin de no ver lo que nació. Es el mismo principio: suéltate, refuta. Ningún caos puede alcanzar lo que eres, sea cual fuere el grado de sufrimiento, sea cual fuere el grado de lucidez. Todo eso no es más que una escena de teatro. Ya tienes la chance de observarlo, de ser lúcida, como tú dices. Entonces, ve más lejos. Basta con no inscribirse en ese caos, basta con no luchar contra, sino, simple y objetivamente, mirarlo. Si haces eso, entonces, si puedo decir, se ganó. Todo problema viene, en definitiva, del miedo: el miedo a perder este cuerpo, el miedo a sufrir, el miedo al abandono. Pero no puedes abandonar lo que tú Eres, de toda Eternidad. Tú Eres Absoluto. El caos es un lavado de lo efímero. Queda tranquila, deja actuar, pero tú no Eres nada de eso. Acéptalo. Velo. Es muy simple. Pero si tu lucidez te lleva a querer actuar o querer reaccionar, entonces te inscribes, por ti misma, en algo que va a durar en lo efímero. Mientras que si haces la tentativa de aplicar lo que te he dicho, extremadamente rápido, tu lucidez se volverá todavía más clara. No podrás ser alterada por ese caos que no te concierne de ninguna manera. En este tipo de pregunta que te haces, aquí también, hay etapas, no hacia el Absoluto, sino etapas de lucidez que deben ser superadas, unas después de las otras, no luchando, no oponiéndose, sino más bien mirando, no solamente la situación, no solamente el caos, sino más bien a ti misma, más allá de esos sufrimientos, más allá de ese caos.

Entonces, en ese instante, habrá un instante, detectable entre todos, donde algo bascula. Tú pasas de lo efímero, si se puede decir, al Absoluto, aunque no haya pasaje, ni vuelco, ni cambio. Pero eso, la Conciencia lo percibe claramente. Pero, aquí también, no eres la que percibe claramente eso. Aquí también, hay que ir más allá. Hacer esto, observar esto, es no darle más peso al caos, no prestarle atención a lo efímero, a las creencias, a las suposiciones, sino más bien acercarse a la Infinita Presencia. Y allí, el Absoluto está casi ahí, para ti. La búsqueda de perfección, como la culpabilidad que expresas, no son más que los miedos. Pero no tienes que luchar contra esos miedos, hay justamente que mirarlos (como para el caos), ver que eso está relacionado, que eso funciona en sinergia en el seno de lo efímero, pero no puede, en ningún caso, tocar o alterar lo que tú Eres, en Verdad. Acepta pues tu inmortalidad. No eres ni este cuerpo ni lo que has vivido, ni tus actividades. Tú eres el caos y es en ese caos personal, individual (que es una muerte mítica y mística), que el Absoluto está allí. Ese momento de temor, que te hace creer en el fin, no es de hecho, más que la apertura a la Verdad, es decir al Absoluto. Desde luego, el cuerpo, desde luego los pensamientos, van a hacer todo para evitarte que pienses así.



Pregunta: ¿estoy preparada para aceptar el punto de vuelco hacia el Absoluto?

Tu pregunta no quiere decir gran cosa. ¿Quién hace la pregunta? No es la videncia, todavía menos una autoridad exterior que va a decirte: “está bien” o “no está bien”. No hay que estar preparado a algo que siempre ha estado allí. No eres un vestido para ponerse para ir a casarse. Hay que aceptar ser despojado, totalmente desnudo, en el caos, en el Abandono más total. Soy más bien yo que te pregunto: ¿Estás preparada? Porque sólo tú tienes la respuesta. ¿Cómo puedes proyectar una respuesta a esperar del exterior? ¿Qué te hace pensar o creer eso, si no son tus propias indecisiones, tus propias dudas? Toda respuesta está en ti. No hay mejor momento que el instante presente. No hay distancia, no hay búsqueda, no hay ropas para poner, no hay estar preparado. Es la perspectiva del punto de vista de la personalidad que va hacerte creer que hay que estar preparado o no preparado. Estar preparado, o no estar preparado: pero eso no quiere decir nada. No hay además nada que decir. ¿Qué buscas decirte a ti misma? ¿Qué quieres disfrazar? Sobre todo no creer nada. No hay que estar preparado o no estar preparado a algo que siempre ha estado allí. Es el punto de vista de la personalidad que, siempre, a través de las palabras que empleas, muestra incluso que aguardas algo o que tú esperas o temes algo. Pero es el mismo principio: esperar, temer, u otro, no es más que la proyección de tus propias incertidumbres Interiores. Y ¿de qué Interior hablas tú? Y ¿de qué interior hablo yo? El del Sí, hay que Abandonar el Sí para ser Absoluto, porque el Absoluto está ya allí, envuelve al Sí, es el No sí, el No Yo, el No Maestro, el No Parecer. Es el Para Brahman, es decir el Todo más allá del Todo, el Absoluto Último, Amor. ¿Cómo podrías estar preparada a lo que tú Eres, ya? La noción de preparación pone una distancia, una separación, incluso. No hay nada que preparar. No hay que estar preparado o no estar preparado, porque adoptar esto te devuelve a una cierta forma de linealidad, a lo efímero, a la incompletud. Es una proyección, aquí también. No es un matrimonio, no tienes que encontrar a otro si no lo que tú eres ya. Sólo el ego cree eso y traza hipótesis al respecto.



Pregunta: ¿qué es oportuno que yo entienda de vuestra parte?

La primera respuesta es: “nada en absoluto”. La segunda respuesta es: “qué aguardas, qué esperas entender?” Ningún conocimiento que venga de lo que yo podría decirte, de lo que tú Eres, te permitirá Ser lo y todavía menos devenirlo. Hay que hacer el Silencio. Ese Silencio no es una obligación que dice: “Yo paro de pensar, yo paro de mover”. Sino es el Silencio del observador. ¿Quién piensa? ¿Quién habla? ¿Quién vive? ¿Quién tiene el nombre que llevas? Si todo eso se detiene, entonces, puedo decir lo oportuno que es parar todo eso. El Absoluto, una vez más, no es una etapa, ni un decir (cualquiera sea) puesto que el Absoluto se revela, justamente, desde el instante donde hay Abandono del Sí o Abandono del Yo, sin sufrimiento, sin querer huir sea de lo que sea. Se trata más bien, verdaderamente, del momento donde el Silencio se hace y donde nada se dice, donde nada más es oportuno. Es el momento de la Disolución, llamada anteriormente el caos, en la pregunta precedente. Vivir el caos, es osar también Abandonarse, no depender más del Yo y del Sí, devenir, realmente, independiente y Libre, sean cuales fueran las circunstancias de tu vida. Ningún hijo, ninguna regla social, ningún ataque de este cuerpo puede alterar eso. En definitiva, y aquí también, el “quedar tranquilo” toma todo su sentido. Como ya lo dije, repetidas veces, aquel que mira la escena de teatro no puede ponerse de pie y molestar a los otros espectadores. Está en una butaca, él observa. Está cautivo, él también. Pero el hecho de estar cautivo del observador desemboca en la no Conciencia o a-conciencia. Pero eso está ya allí. No existe ninguna distancia, ningún tiempo, ningún apego que pueda frenar o sujetar al Absoluto, puesto que el Absoluto contiene todo eso.



Pregunta: ¿cómo hacer para no intervenir más en la vida corriente?

Pero justamente, no hay nada que hacer y todo se hará. Vosotros tenéis tendencia a considerar, los unos y los otros, que cuando se os dice de dejar hacer, de quedar tranquilo, debéis quedar sentados sobre un sillón y esperar. No habéis comprendido nada y está muy bien porque, justamente no hay nada que comprender. Refutar no es renegar de: es simplemente el punto de vista que cambia. La acción se desarrollará siempre, el hacer tendrá lugar, pero la Conciencia no hará. Observaréis lo que se hace. Es el punto de vista que cambia. Y percibís y mantenéis, una visión limitada. Cuando os digo que este mundo no existe, ¿acaso eso quiere decir que tú vas a salir de este mundo en cuanto cierras los ojos, o en cuanto te metes en un sillón? Pero desde luego que no. No hay que negar lo que vive esta bolsa de alimento: no hay que implicarse. Es eso, quedar tranquilo. Eso no quiere decir volverse una verdura, eso quiere decir hacer e intervenir, pero tú no eres ni lo que hace ni lo que interviene. Es un problema de posicionamiento. Eso ha sido repetido numerosas veces. Cuando se os dice de no hacer nada, eso no quiere decir quedar sin hacer nada, sentado en alguna parte o en la cama. Desde luego que no. Haced lo que hay que hacer, responded a vuestras obligaciones, sean livianas o pesadas, pero vosotros no sois nada de eso. Es el ego que se apodera de eso, en tu pregunta. Es el ego que se dice: “pero ¿cómo yo puedo parar de hacer, mis hijos, mis obligaciones, mi familia?”. Nadie te ha pedido parar sea lo que sea. Es un cambio de punto de vista. Tú no eres el que hace, tú no eres el que interviene. Es el ego que, espontáneamente, quiere limitar según lo que percibe, desde luego, y que te hace creer que eso no es posible. ¿Aquél que sale de su cuerpo para de vivir? No, él está mucho más vivo que cuando él actúa. Del mismo modo (y lo repito), no hay nada a rechazar. Refutar no es rechaza: es cambiar de mirada, cambiar de punto de vista. Desde luego, lo que yo digo para el ego es incomprensible, porque el ego no ve y tiene razón. ¿Cómo podría hacer, sin hacer nada? Si yo tomé el ejemplo, varias veces, de la escena de teatro, no es por azar. Voy a retomar otro ejemplo: el de la soga. Tú entras en una pieza mal iluminada, tus ojos ven una soga, pero como está mal iluminado te persuadiste de que es una serpiente y tienes miedo y tú enciendes la luz y te das cuenta que no es más que una soga. Es exactamente el mismo principio. Dicho de otra manera, en vuestro lenguaje corriente, confundís Roma con Santiago. No hay serpiente y sin embargo tú lo has creído. Pero el hecho de cambiar de enfoque te hace dar cuenta de tu equivocación.



Es el mismo principio para vuestra vida: nadie os ha pedido nunca de no intervenir, de no actuar. Al contrario, esta bolsa de comida debe vivir lo que tiene para vivir, liviano o pesado. Pero no os impliquéis, porque eso no es vosotros. Es el punto de vista que cambia, no es la acción. Pero la personalidad, desde luego, no va a comprender eso. El mejor modo de llegar, yo lo expliqué, es la refutación. Refutar no quiere decir no hacer nada, es estar tranquilo, es dejar hacer. Ese Hacer no tiene necesidad de lo que tú Eres. Es toda la diferencia. El punto de vista, el enfoque, la mirada: no hay serpiente, es una soga, es una creencia y después, solamente después, no hay tampoco ni serpiente ni soga. Pero no es porque tú vas a decir que no hay serpiente y no hay soga, que eso va a ser verdad. Es como las capas de la cebolla, es parecido. ¿La capa de la cebolla que está más próxima del centro, conoce la vida de la envoltura de la cebolla? No, es parecido para ti. ¿El hecho de ser Absoluto hace desaparecer sea lo que sea que está al interior de la cebolla? Por supuesto que no. Pero la lógica del ego es de hacerte creer que sí. De ahí esta pregunta. El Absoluto no es aquel que queda en una gruta. El Absoluto puede realizar no importa qué, en el seno de una forma, pero sabe que no es esta forma y sin embargo, hace. Es el cambio de punto de vista, no de acción. No es pasar de la acción a la inacción, no es detener todas las interacciones, no es matar padre y madre o hijo. Es otra mirada, una conciencia ampliada. Es pasar de aquel que es actor de su vida, a aquel que mira. Es el observador: ahí, es el Yo Soy. Y luego, el observador desaparece, él también: no hay más localización en un cuerpo, en una historia. Pero ¿quién ha dicho que la historia debía detenerse? Nadie, salvo tu ego.
 
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BIDI-2
29 de Junio de 2012

Pregunta: ¿En ese contexto, qué quiere decir el Absoluto y como vivirlo?

He aquí el ejemplo típico (y no tengo nada contra ti), de alguien que no leyó nada de lo que dije. No se puede decir nada del Absoluto. No es un contexto, ni un concepto. No se puede decir nada (absolutamente nada) sobre el Absoluto puesto que, precisamente, es Desconocido. Querer tener un enfoque de comprensión intelectual, mental o imaginar, no quiere decir nada. Es el mental que plantea esta cuestión. El mental no puede acercar, ni siquiera dudar, alguna cosa acerca del Absoluto. El principio mismo del Absoluto es, precisamente, refutar todo lo que es conocido. Nada puede explicarse (darse) sobre el Absoluto. Querer hacer una comprensión no quiere decir nada. De la misma forma, no existe ningún medio para darte (o explicarte) acerca de cómo vivir el Absoluto porque ¿cómo?; implica necesariamente, una comprensión (un mecanismo intelectual de prensión, de enfoque), lo que es imposible. Te comprometo, por lo tanto, a que releas todo lo que dije, incluso, en mi texto de introducción. Toda voluntad de comprensión del Absoluto está condenada al fracaso, puesto que les es Desconocido. El Absoluto no poder ser expresado en palabra porque eso es lo que ustedes Son. Por lo tanto, querer vivir lo que ERES, no tiene sentido puesto que ya lo ERES, desde la Eternidad. El mental hace esta clase de pregunta porque está persuadido de que va a poder apropiarse del Absoluto y de vivirlo. Pero, precisamente, es en la ausencia de comprensión, en la desaparición de la interrogación del mental mismo, y de la comprensión (o de la lógica, o por la desaparición de la propia persona), que el Absoluto Es. No puedo pues aportar ninguna respuesta a tu pregunta. Sería presuntuoso creer (o de esperar) que una definición de lo que es el Absoluto sea posible. De la misma forma que no existe ninguna técnica, ningún medio, de vivir el Absoluto, haciendo éste género de preguntas. Sólo refutando todo lo que se conoce (es decir: no eres este cuerpo, no eres estos pensamientos, ni esta vida, ni este mundo), dejando hacer lo que es a hacerse sobre este mundo, que el Absoluto Es. Ninguna emoción, ninguna imagen, ningún símbolo, nada imaginario, ningún sueño, ninguna proyección, te es de alguna utilidad para ser Absoluto. Al contrario. Deshazte de todo eso. Sólo cuando te deshagas de todo lo que recubre lo que tú ERES (es decir, el Absoluto), el Absoluto Es. El Absoluto es Desconocido. Es lo que decía al comienzo.


Imaginémonos (y eso es fácil) que me dices que no sabes lo que es el aire. Pero, vives en el aire. Cualquier proporción guardada, es exactamente el mismo principio. Mientras hagas una proyección (del Absoluto), Él nunca podrá ser para ti. Y, sin embargo, está allí. La mirada exterior, la comprensión, la proyección en un sistema de conocimientos (cualquiera que sea), no puede darte este acceso. No existe, simplemente. Sólo cuando todo lo que está vinculado a tu persona, seas “tú” “Yo”, tu Sí, no existan ya, es que el Absoluto está ahí. Toda palabra que pudiera darte del Absoluto no haría más que alejarte. Es, en los momentos en que el “Yo” desaparece, en que el “Sí” desaparece, completamente (eso se llamó el Abandono del Sí), es cuando te liberas, completamente, de todo lo que le que conoces (de todos tus condicionamientos, tus reflejos, de todas tus creencias, tus Ilusiones, en este cuerpo, en esta vida, y esta conciencia, no existen ya) que el Absoluto Es. No antes. ¿Cómo puedes tú imaginar servirte de tu propia conciencia, de tu propia inteligencia, y comprensión, para ser Absoluto? Es imposible. Mientras este planteamiento exista (que lo llamen psicológico, espiritual u otro), ustedes mismos se engañan. Mientras jueguen el juego de la conciencia, no pueden ser Absolutos puesto que el Absoluto es, precisamente todo, excepto una conciencia, excepto una comprensión, Todo, salvo lo que les es conocido. No hay pues ningún medio, ninguna posibilidad, de responder, a este género de pregunta. Te invito, por lo tanto, que releas atentamente, las respuestas que di. El Absoluto está ya allí. Es la conciencia, precisamente, que pone fin al Absoluto. El Absoluto es no-conciencia. El Absoluto no es supra conciencia. La supra conciencia podría ser la fase pre-última. Pero, el Absoluto no es una fase, ni una etapa. Está más allá de toda posibilidad de la conciencia. Querrías hacer, de algo que es Ilimitado, algo limitado que pudiera entenderse. Pero no hay nada que agarrar-entender. Al contrario. Debes deshacerte de todo, sin ninguna excepción, vivir este caos, esta muerte, este rebasamiento de todos los miedos, no por una acción, sino más bien, por la observación de ver morir todo lo que debe; porque es efímero. Pasar por las Puertas de la Disolución. Lo que se llamó la Onda de Vida, que llega a algunos lugares del cuerpo ilusorio y que les hace estalla en la cara, el caos, la negación, la voluntad de dejar perdurar el Sí, por orgullo espiritual, por miedo de la muerte, por un pequeño miedo. Es lo que debe verse. Cuando eso es visto, el Absoluto no es más un problema, no es una búsqueda, no es algo a encontrar. El punto de vista cambia y comprenden que el Absoluto ha estado siempre ahí. Pero, mientras se localicen en un cuerpo, en un Sí, en una historia, en un compromiso (cualquiera que sea), ustedes no puedan ser Absoluto. Sin embargo, es ya lo que ustedes Son. Pero el ego lo impide. El Sí también. Deben aceptar morir. Eso se llamó la Crucifixión, la Resurrección. Es necesario perderlo todo, para ser Todo. Mientras te mantienes en cosas como (tu conciencia, tu cuerpo, el Sí, en tus chacras, tu Kundalini, qué se yo, que más), tú te estafas a ti mismo. Te limitas tú mismo. Permaneces en el conocido. En el posible, en lo circunscrito y, en ningún momento, tu punto de vista cambia. La mirada es la misma, vestida con otros Velos, con otras ilusiones. No puedes conocer lo que ERES. Sólo puedes Serlo. Conocer recurre a la conciencia. Es el cese de la conciencia (en una localización, en un espacio y en un tiempo, en una historia y un cuerpo, en un mental, en un Alma o como en un Espíritu) que Realiza. Mientras permanezcas como algo de lo que acabo de describir, el Absoluto sigue distante y, sin embargo, es lo que ERES, más allá de toda historia, de todo cuerpo. El ego sólo existe por la carencia vinculada a lo efímero. El Absoluto pone fin a la compartimentación, pone fin a la localización, a toda Ilusión, a toda creencia, a todo Sí, a todo “, sino más bien, por la experiencia directa. Ahora bien; esta experiencia directa no puede vivirse mientras exista la menor identificación a cualquier cosa, es decir, mientras exista la menor proyección. Ahora bien, la conciencia es proyección, en el “yo” como en el Sí.


La conciencia es movimiento (que este movimiento sea fragmentario, en el “Yo”, como mucho más vasto) dando acceso a lo Ilimitado del Sí, llamado pomposamente: Despertar. Pero, si están allí, es lo que ya son; Despiertos. No hay nada a realizar que ya no esté realizado. Es el ego que cree eso, él Sí que cree eso. Es la peor de las trampas porque eso los lleva a mantener proyecciones constantes, a creerse Infinito, en una búsqueda sin fin. El Absoluto no es eso. Es, precisamente, detener toda proyección, toda conciencia, toda localización, todo tiempo, todo espacio y toda Dimensión. ¿Es qué lo acabo de decir, todo lo que acabo de enumerar, desaparece? ¿Ver la cebolla, en su totalidad, con sus primeras cáscaras, quiere decir que el núcleo de la cebolla, en el centro, no está ya? Es un cambio de mirada. Pero el ego no lo aceptará jamás. Y él Sí, aún menos. Porque mientras el “Yo” tiene el “YO” de la misma manera, el Sí tiene el “Sí”. Y mientras tengan lo que sea, no son Libres.


Por supuesto, el ego va a susurrarles que están encarnados. El Sí va a susurrarles que tienen una evolución espiritual. El “Yo” voy a decirles que tienen obligaciones. El Sí va a decirles que tienen una responsabilidad espiritual. Pero, todo eso es conocido, archiconocido, y no concierne de ningún modo al Absoluto. Deben pasar al otro lado, sabiendo que no existe ningún punto de paso, excepto por la muerte de todo lo que acabo de enumerar. Eso no es un viaje: es detener el viaje. Creer que hay un viaje, los aleja del Absoluto. Mientras corran detrás de una Kundalini, corran detrás de un chakra, o detrás de cualquier cosa, ustedes se engañen. Es el miedo que les hace creer que tienen algo a buscar y encontrar. Mientras el miedo esté allí, permanecen en el “Yo” y en Sí, en el miedo por ese cuerpo, en el miedo por una evolución espiritual, o un karma que no existe. Permanecen en los estratos inferiores. Vuestro punto de vista no puede cambiar. Todo lo que se desarrolla en el “Yo”, y en el Sí, obviamente, se inscribe en el Absoluto, pero no es el Absoluto porque todo eso les es conocido o conocible. Deben renacer, vírgenes y nuevos. No es porque no hay más programa, porque no hay más sistema, que todo desapareció. Es un problema de configuración, de mirada y de punto de vista. Mientras no hayan soltado todo, el Absoluto no estará allí para ustedes, mientras que Él está siempre allí. Harían bien en abandonarlo todo, en la carne, meterse en una montaña, meditar durante miles de años, y eso, no cambiará nada. Creerán llegar a alguna parte y no entienden que no hay ninguna parte a donde llegar. Seguirán manteniendo y creando escenas de teatro, nuevas piezas, construyendo otros teatros y tomando eso por realidad, por real, por la única verdad. Deben abandonar eso. Deben liberarse de todo. Eso se llama el Abandono del Sí. Recuerden que el Absoluto no puede ser, en ningún caso, un objetivo final. Es el Último. No es una etapa. No es una búsqueda. Es, precisamente, el cese de todo eso.


Pregunta: ¿Por la refutación y el cambio de punto de vista, la angustia se hace menos presente, incluso no aparece más. Paralelamente a eso, el mental se disuelve. Pero el ego se manifiesta, todavía, por momentos de forma aguda. Refuto igualmente, pero me sorprende que ciertos sentimientos están todavía ahí. La Onda está presente. Estoy un poco perdida con todos estos estados. ¿Podría usted aclararme?

Tú, eres ya esclarecida. ¿Qué quieres tú, como aclaración suplementaria? A partir del momento en que la conducta de la refutación te da a vivir estos cambios, ¿qué quieres de más? Quizá no te has perdido aún suficientemente. Cuando te hayas perdido completamente, por fin, se te encontrará. Acepta perder, completamente, toda referencia, todo espacio. Todos esos Estados que cambian, obsérvalos y refútalos también. Lo que conduces (y llevas) es la buena solución. Te esclareces tú misma. Continúa. No dije nunca que eso iba a realizarse en un mes o dos. Algunos lo viven instantáneamente. Otros van a poner (en término lineal) varios meses. ¿Cuál es la importancia, en definitiva, puesto que, como se lo dicen numerosos Participantes, están todos, Liberados? La Liberación es para todos. Pero, es diferente vivir la Liberación a partir del “Yo”, a partir del Sí, o a partir del Absoluto. Porque las implicaciones no son las mismas: el que se mantiene ligado sufre, el que se libera no sufre ya. El que tiene creencias sufre y sufrirá. El que no tiene ninguna creencia, el que renace en lo virgen, no puede sufrir. No puede existir lucha.


Cuando son Absoluto (lo repito), pasan del “yo” al Sí, y del Sí al Absoluto, como del Absoluto al Sí, y del Sí al “Yo”, sin ningún problema, a voluntad. Pero, mientras no sean Absoluto, no pueden pasar del uno al otro. Es para eso que es necesario abandonar el “Yo”, y el Sí. Hacer frente a su propia muerte, con el fin de dejar la Ilusión desaparecer, sin desaparecer uno mismo. El testigo es la Onda de Vida, más allá de lo que llaman Kundalini, los chakras y el Supra mental. Tú, eres ya esclarecida. ¿Qué quieres más cómo claridad? Deja desaparecer todo el resto. Lo que has enumerado como traduce, que la refutación (según vuestra terminología encarnada), funciona. No busque más esclarecimiento, que ese que da la claridad que tú vives. Todo está ahí. ¿Por qué querer más? No hay nada que buscar. No hay nada a querer. Solo hay que abandonar, totalmente el Sí. Y la refutación es la sola vía posible. Entonces prosigue. Ya estás ahí. Es lógico que, en el «Yo» y en el Sí, que el mental esté presente. La pacificación de las emociones, la disminución de las angustias y del mental, te conduce a vivir la Presencia, y la Infinita Presencia. A partir de este momento, si aceptan morir a toda localización, a todo vínculo, a todo lazo, renacerán, Libres y Liberados. Son por lo tanto, Liberados vivientes. Son el Jnani, el Mukti. Y allí, todo pasa a ser extremadamente claro. Todo es claridad. No puede persistir ninguna zona de sombra.


Pregunta: La conciencia se identificó, recientemente, a memorias de individualidad con un notable sufrimiento durante varios días. La refutación y la trascendencia no pudieron puntualmente efectuarse. ¿Por qué?

Porque es necesario reforzar tu posición de observador. Te recuerdo que es la posición del observador que te hace salir del papel de actor (cualesquiera que sean los medios empleados), sobre el camino de la refutación y la Liberación (que no es un camino). A menudo, las resistencias se expresan. Si puedo emplear esta palabra, aspirar, ahí en ese momento, a ver cada vez más claramente (de aceptar, refutándolo, cada vez más claramente), sus angustias y sus manifestaciones. En un momento dado, podrás decir que has llegado. Es decir, te habrás distanciado suficientemente de ese sufrimiento. Todo sufrimiento es hecho para ser trascendido. La transcendencia no es la supresión del sufrimiento por un medio cualquiera (químico, energético, psicológico u otro). Es, simplemente, la visión más clara y la más lúcida del sufrimiento, o lo que sea, con el fin de permitir una no identificación. La refutación es, efectivamente, el medio. Pero, eso también, no marcha instantáneamente. A veces sí. A veces no. A veces, es necesario un poco más de tiempo. Más eso les parece arduo (por la no respuesta a la no refutación), más están próximos a la Infinita Presencia. Entonces, no busques porqué, no busques cómo. Pero, sigue refutando. Y, necesariamente, este sufrimiento se alejará. A partir del momento en que no lo des más atención (sin rechazar, una vez más), a partir del momento en que no hay más agarre en la Conciencia (para el sufrimiento como para una atadura, es el mismo principio), entonces, el apego o el sufrimiento no están más. Allí, está la Libertad. Esa es la Liberación.


Por supuesto, a menudo hay una tendencia a decir: “eso no funciona”, a partir del momento en que consideran que se consagró un tiempo suficientemente largo. Pero, si eso está siempre presente, es que el tiempo consagrado no es suficientemente largo. Es una exhortación a continuar. No existe ningún sufrimiento que resista a la refutación. Por el contrario, existen muchos sufrimientos que van a resistir a la reacción: que sea química (por un calmante), que sea psicológica (por un medicamento psíquico, a objetivo psíquico), o cualquier otra técnica. Podría decir la misma cosa con relación a la pregunta a la cual no respondí, con relación al miedo, es la misma cosa: si quieren comprender los mecanismos del miedo, como del sufrimiento, no saldrán nunca de la acción-reacción. Mantienen, y alimentan, la Dualidad. La refutación no puede, nunca, alimentar la Dualidad porque eso va a crear una ruptura de equilibrio en el mental y en consecuencia, en el cerebro. Es esta ruptura de equilibrio, en el cerebro y en el mental (como se obtiene en una experiencia de muerte inminente, o aún en ciertas experiencias fuera del cuerpo o místicas), que se realiza la Liberación. Es asi de simple.


Por supuesto, cuando hay allí sufrimiento o miedo, la primera cosa que viene a la conciencia, es encontrar un remedio para hacer cesar el miedo o el sufrimiento. El error está allí, y es fundamental: la refutación no va a actuar contra, mientras que la lógica de la encarnación querría que se actúe contra. La refutación es un acompañamiento y no una lucha. El acompañamiento va siempre hacia las líneas de menor resistencia. La refutación va, en ese caso (como en la cuestión a la cual no respondí), a ser, exactamente, un agente de transcendencia contribuyendo a la Liberación. Mientras quieren luchar contra, mientras quieran explicar miedos, sufrimientos (es la misma cosa), se equivocan. Porque inducen, a esa bola de comida, esta bolsa de pensamientos, a una repetición en lo efímero que es sin final, hasta el final de lo efímero, y ustedes ni siquiera lo perciben. Por otra parte, la refutación, incluso si ella no parece dar resultados, es realmente, el solo medio que va a hacerlos pasar del actor que sufre (o que tiene miedo) a ese que observa y que en definitiva a ir más allá del observador. Te exhorto a continuar. Esta respuesta va junta a esa concerniente al miedo, a la cual no respondí porque la formulación no es la misma. Los insto a releer las formulaciones de las dos preguntas, que podrían parecerse, pero que, sin embargo es lo opuesto. Porque el punto de vista de la primera pregunta, no es el mismo de la segunda, a la cual respondí. Toda la diferencia está ahí.


Pregunta: ¿Cuál es el peor obstáculo a revertir por mí para fusionar como ya lo hice una vez sin buscarlo, para renovar la experiencia a voluntad?

Pero, ninguna experiencia a voluntad te hará vivir el Absoluto. Es necesario cesar toda experiencia. Por otra parte, la experiencia espontánea que se vivió no se reproduce, porque hay un obstáculo, de importancia: tú mismo. Toda experiencia se ve apropiada por el “Yo” o por el Sí y, mientras hay apropiación de una experiencia (así fuera la más maravillosa), no hay Absoluto. Esto es un constante. ¿Alguien que hizo una experiencia a las puertas de la muerte renueva esta experiencia a voluntad? Y, bien no. ¿Por qué? Porque hay un apego al recuerdo de la experiencia. Este apego al recuerdo de la experiencia basta para bloquear la experiencia futura y bloquear el Absoluto. Ninguna persona habiendo vivido una experiencia de muerte inminente puede acceder a este estado Absoluto. Porque hay un apego. Todo apego a una experiencia (así sea, la más auténtica y la más profunda), es el obstáculo mayor al Absoluto. El que nunca no ha vivido una experiencia accede más fácilmente al Absoluto porque es virgen. Es el mismo principio que para Sí: el que mantiene su Sí no quiere dejarlo. El que es marcado por una experiencia mística, cualquiera que sea, no quiere soltarla. Acepta, que el único obstáculo eres tú mismo. Olvídate. Olvida esta experiencia.
Refútala y tú serás Absoluto. Una vez más, la dificultad viene del apego. Y cuanto más la experiencia es profunda, más bella, y más viva, más es un obstáculo en lo que son, hoy. Recuerden: no hay progresión entre el Sí y el Absoluto. No hay pasaje entre el Sí y el Absoluto. Es Sí es el orgullo espiritual, por excelencia, del que cree haber llegado, del que quiere permanecer encerrado, que se niega a Abandonarse y que con todo, clama la necesidad de Libertad. El que dice eso está baldado por los miedos y sufrimientos. Ninguna experiencia debe reproducirse. El Absoluto es el cese de toda experiencia. Pero, una vez que el Absoluto se revela, todas las experiencias resultan posibles, pero no antes. Eso es necesario entender. Entonces, refuta todas tus experiencias, incluso ésta y verás. Lo propio del ser humano, es ligarse a todo lo que le cae en la mano o bajo los ojos. Y si, además, es una experiencia mística inusual, eso va a bastar a arraigarlo en la última experiencia y a impedirle ser Libre y en consecuencia vivir su propia Liberación. No es una paradoja puesto que el Absoluto no es una progresión desde el Sí. Es la ruptura del Sí. Por esta razón la refutación es fundamental y principal. Mientras no hayan refutado vuestro acceso al cuerpo de Etreté, no hayan refutado vuestro acceso al Sol, ni refutado vuestra propia Disolución, no pueden ser Liberados. Ahora bien, precisamente, el Sí va a creer, lo contrario, que es necesario mantener viva la experiencia pasada, debido a su intensidad. Va a rememorar la experiencia, va a tornearla en bucle (en el mental, en el Sí) y va a alejarse, aún más, de esta Liberación. El Despertar, pomposamente llamado así, no es la Liberación. La Realización no es más que una estafa que los mantiene en la ilusión. Es así como nacieron las ilusiones espirituales (lo que llaman el Nueva Edad o las enseñanzas Luciferinas) que les hacen reflejar algo que no es verdadero y que es el mayor obstáculo a la Libertad y a la Liberación porque permanecen fijos en la última experiencia, en la visión del 3er. Ojo, en potenciales energéticos y Vibratorios. Mientras que incluso eso debe refutarse. Si no, ustedes mantienen el Sí. Haciendo gárgaras por del Despertar, haciendo gárgaras por vuestra auto Realización que no es, en realidad, más que el reflejo de vuestra auto suficiencia. Incluso eso debe refutarse. Y es más fácil refutar la vida ordinaria, para una persona en el “Yo” que no ha vivido nunca el Sí, que de refutarlo para el que está instalado en el Sí y el orgullo espiritual. Les recuerdo que están todos liberados, pero que las condiciones y las circunstancias de esta Liberación no son las mismas. Que el devenir de vuestra propia Liberación no es el mismo. Por lo tanto el obstáculo eres tú.


Pregunta: Tengo siempre mucha dificultad para interiorizarme correctamente durante los alineamientos o las meditaciones. O me duermo o termino por dejarme llevar por pensamientos, no soy capaz de permanecer durante el tiempo preconizado. Deduzco por lo tanto que tengo resistencias importantes, pero no las he identificado.

Olvida en primer lugar tus suposiciones y tus proyecciones porque el hecho de dormir es excelente. Porque el adormecimiento corresponde a la extinción de la conciencia, más allá de Turiya, y en consecuencia eso es una fuerte señal que la Alineación, como lo dices, tiene eficacia. El adormecimiento es el momento en que hay ocultación de la conciencia como de la supra-conciencia. En esos momentos, el Absoluto se revela, aunque si no tengas la conciencia. La resistencia se sitúa, en los momentos en que no te mantienes en un lugar y en que los pensamientos te invaden. Aprovecha pues de estos momentos, en que el Alineamiento te da a vivir eso, para refutar los pensamientos, sin luchar contra, pero deshaciéndote e desidentificándote de esos pensamientos. No hay por tanto que actuar, sino dejar hacer y aprovechar de estos momentos que se te ofrecen para refutar. Lo que llaman “Alineación” es la conjunción, de ahora en adelante, de la supra conciencia y de la Onda de vida, en resonancia con el Absoluto. Aprovecha de esos instantes, de esos momentos, para aplicar la refutación o entonces para dormir. El resultado será el mismo. La forma en que expresas la cuestión pone de manifiesto que al mental le gustaría apoderarse de las experiencias de la Alineación. El adormecimiento es la mejor de las maneras para que el mental no pueda acapararse. Persiste pues en eso, y refuta mientras no duermas. Constatarás entonces, rápidamente, que algo pasa y que te conduce a un mecanismo del Sí (llamado Infinita Presencia) que es, hasta cierto punto, primicias al Absoluto, o, en todo caso, la facilitación del Absoluto.


Pregunta: Desde hace algunas semanas, tengo la impresión que lo que constituía mi actividad profesional se enciende bajo mis ojos y que nada más tiene sentido. Sé que no hay más nada que hacer, nada a detener, pero eso engendra en mí un mecanismo de acción-reacción, o una sensación de depresión, de vacío. En los dos casos no estoy ni en la alegría ni en la paz. ¿Cómo fluidificar ese proceso y salir de la ilusión?

La manera que tienes de presentar: me da una descripción que corresponde a la salida de la ilusión y seguidamente, me preguntas cómo salir de la ilusión, entonces, qué es lo que estás viviendo. ¿Qué más quieres tú? El hecho de perder las referencias, el hecho de no encontrar compromisos en pro de alguien o de alguna cosa es la prueba de la Liberación en curso y en consecuencia el cese de la ilusión. ¿Qué más quieres agregar a eso? Porque lo que vives ahí, es el proceso de la Infinita Presencia que conduce al Absoluto y al final de la ilusión de este mundo. Agradece pues, lo que vives y no cambies nada. Sé el observador de lo que se desarrolla porque lo que se te da a ver, es precisamente el final de tus propias ilusiones, de tus propias ataduras. Es el duelo, o el choque. Es lo que viven todos, actualmente, en distintos grados. ¿Pues, por qué quieres bloquear eso? Es completamente natural. No hay nada que mejorar. Hay solamente que ver lo que se desarrolla. Lo que sea que tengas la impresión de perder, quienes tengan la impresión de perder, agradezcan, porque allí, se encuentra vuestra Liberación y vuestra Libertad. Lo que sea que piensen, cualquiera que sea el sufrimiento, o la depresión. Recuerden que lo que se expresa, por la depresión, por el sufrimiento, por el problema, no es más que el reflejo de la agonía del ego y del Sí. ¿Por qué quieren aportar un remedio e impedir lo que los libera? Cambien de mirada, ahí también. Agradezcan. Lo que les parece terrible y difícil, hoy, solo está destinado a mostrarles los últimos apegos en acción. Es lo que los libera. Que eso sea el trabajo, o que se trate un prójimo. Lo que viven es la Libertad, aunque eso aparezca, a la conciencia, al revés. La conciencia no quiere desparecer, ya sea la conciencia del yo la conciencia del Sí. Las circunstancias de vuestras vidas los llevan a vivir eso y es exactamente, lo que es necesario. ¿Entonces por qué querer remediar vuestra propia Liberación? Si aceptan eso, verán, por ustedes mismos, que lo que en la víspera les parecía, un sufrimiento enorme, no es más que vuestra Liberación. No están ya en el tiempo de la contemplación del Sí y de la Alegría. Están en la Liberación de los últimos apegos, de las últimas ilusiones. Incluso si eso les parece difícil, ¿es difícil por qué y para quién? Vean eso. Sean el observador en un primer momento. Refuten eso y estarán Libres. No tienen por qué resistir.


No tienen que oponerse, si no mantendrán o restablecerán una dualidad que no quieren ya. No es un humor desagradable o una depresión profunda que debe impedirles de Ser. Diría incluso que es una excelente señal que traduce perfectamente la Liberación en curso. ¿Qué más quieren? No están ya en etapas de acceso al Sí, de realización del Sí. Lo que se desarrolla es la Ascensión de la Tierra, la Liberación final de todas las ilusiones. ¿Cuándo el mundo desaparece, a que atarse, si no es a lo que Son? Es una oportunidad, un regalo, una gran gracia. Y ustedes viven eso inversamente. Ya lo dije: menos comprendan, y más eso les parezca duro, más eso será fácil. Sólo son la expresión de las resistencias del ego y del Sí. Pero si eso les afecta, eso es lo que debe ser. No son lo que sufre, ustedes no son la depresión. Lo que se despega de ustedes, los libera. No hay ninguna excepción a esta regla. Lo que sea que se desapegue de ustedes, aunque no perciben la utilidad, y no viven más que un estado extremadamente desagradable, vayan más allá de eso. No pronuncien juicios sobre lo que viven porque todo lo que viven, hoy, no es más que el resultante de vuestra Liberación. Deberían estar felices: salen del teatro, ya no hay más teatro. Y más lo que nombran días, y las semanas van a pasar, más eso va a ser evidente. No pueden volver hacia detrás. Lo que se murió, se murió. Lo que nace, nace. Sólo los compromisos en pro de lo que se murió crean el sufrimiento. Y lo que muere no es una pérdida, una vez más, es una Liberación. Cambien de mirada. Es más bien si no viven nada, o si están en la alegría permanente, que deberían inquietarse. Les recuerdo, por eso lo que dijo uno de los Ancianos, hace algún tiempo, mucho tiempo, concerniente al choque de la humanidad. ¿Qué creen que es lo que viven? Vuestro choque personal. El choque del ego. El choque del Sí. Eso va a ser cada vez más evidente pero ustedes no son eso. No tienen ningún medio (intelectual, mental, de clarividencia, intuición o premonición, que les de los medios de aceptar lo que viven. Deben pasar por eso. Pero, una vez más, no es una prueba, es una Libertad. Creo que el Comendador del Ancianos lo repitió durante años: la oruga se convierte en mariposa. Pero la oruga debe dejar el lugar a la mariposa. ¿Si no, cómo quieren ser, a la vez, una oruga y una mariposa? Cambien de punto de vista. No guarden el punto de vista de la oruga, sino el de la mariposa. No busquen estratagemas diciendo: estoy encarnado, tengo obligaciones. Eso no es tuyo. Si aceptan lo que pasa, seguirán haciendo lo que debe hacerse, hasta el último momento, pero ustedes, se liberarán antes. ¿Entonces que quieren? Es como si dijeran: “quiero morir pero no quiero que mi corazón se detenga”, “bien, yo quiero morir, pero quiero permanecer allí donde estoy”. Saben muy bien que eso es imposible.


Pregunta: El Absoluto se reveló durante un momento de meditación y paz, pero al reanudar las actividades de la vida, el velo volvió a caer. La expectativa de vivir eso nuevamente, es obstáculo para esa revelación. ¿Cómo actuar con esos obstáculos?

La revelación sólo ocurre una vez. Eso no puede ser re-velado, puesto que ese velo se consumió. No hay paso entre el Sí y el Absoluto. Pero una vez establecido el Absoluto, el pasaje es posible a voluntad en los dos sentido. Lo que quiere decir que lo que se vivió es una Disolución en la Infinita Presencia. Y es por otra parte la diferencia con el estado Absoluto (que no es un estado) porque cuando el Absoluto es alcanzado, vivido, realizado, concientizado, revelado, no puede ya re-velarse (de velo) o desaparecer. Era pues un preliminar, pero como lo observas, y lo dices, el deseo de actuar y reproducir la experiencia te aleja de lo que ha sido vivido. Refuta también eso. No lo busques más. No lo pidas, sino refútalo y verás. Queda claro que la realización de la Presencia Última o la Infinita Presencia presenta, si puedo decir, semejanzas perturbadoras con el Absoluto. La diferencia reside precisamente en este pasaje o, eso no pasaje a voluntad. Si no hay posibilidad de revivir espontáneamente eso, a partir de los ojos cerrados, no era por lo tanto Absoluto, sino el último estado llamado Infinita Presencia. Es pues necesario refutar y no desear. Y sobre todo no actuar. El comportamiento a adoptarse es estrictamente el opuesto a lo que tú pretendes hacer. Cuando el Absoluto está allí, pasan, a discreción, sin dificultad, sin meditación, del Absoluto al Sí, del Sí al yo, del yo al Sí y del Sí al Absoluto. El hecho de que eso no se reproduzca señala que eso aún no se produjo.

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BIDI 3
29 junio 2012

Pregunta: ¿Qué posibilidades me encarrilarían y me permitirían bascular y acceder al Absoluto?

Hay palabras cuya disposición muestra una interrogación dentro de la interrogación. ¿Estás segura de tu pregunta? ¿Qué significa “la posibilidad” y “encarrilar”? Una vez más, la noción de encarrilar significa una necesidad de comprender, una necesidad de asir, una necesidad de apropiarse. Mientras que el Absoluto, en ningún caso, puede ser definido, ni siquiera percibido, mientras te sitúes en lo conocido, mientras persistas en querer comprenderlo, asirlo. Lo previo llamado “Abandono del Sí” es realizable sólo por la refutación. Te corresponde por consiguiente dejar de querer comprender, dejar de querer apropiarte. El Absoluto, en ningún caso, puede ser un objetivo, ni una finalidad y todavía menos algo que se puede percibir, sentir o experimentar. No hay más que la refutación de todo lo que es conocido (que esto sea este cuerpo, como el conjunto de cuerpos llamados sutiles) que permitirá, en un primer tiempo, romper el hábito de la identificación a todo lo que constituye la vida, en este mundo. Ser nada, aquí, como lo dije, permite ser Absoluto. Entonces, desde luego, una cierta cantidad de Pilares, una cierta cantidad de elementos (que les han sido comunicados) son los elementos preparatorios al Absoluto. Pero, en ningún caso, el Absoluto puede ser captado a través de una comprensión intelectual. Cuando este estado se instala, más allá de todo estado, cuando se revela y se devela, instantáneamente, eso es una percepción más allá de todo lo percibido, eso es un estado más allá de todo estado, que los instala fuera de la ilusión. No como creencia si no como Verdad Absoluta, vivida de manera permanente, permitiéndoles extraerse de todo lo que sea efímero e ilusorio. No existe pues ningún elemento que pueda encarrilar, ninguna posibilidad que te permita dirigirte hacia algo. Sólo, el principio de refutación y la búsqueda sobre lo que no es el Absoluto te permitirá, en un momento dado, romper el círculo vicioso del mental, así como el conjunto de creencias, así como el conjunto de identificaciones que participan en lo efímero. No hay otro medio, no hay técnica, no hay otro acercamiento posible que concierna al Absoluto. La refutación que consiste en rechazar (sin negar y sin renegar), que consiste en ver todo lo que no es Infinito, todo lo que es efímero, permite un acercamiento directo, si puedo expresarme así, al Absoluto. Ustedes no pueden, en ningún caso, encarrilar algo. No pueden elaborar ninguna estrategia, ninguna otra posibilidad. Ninguna vibración puede conducirlos a ser Absoluto. Es justamente en la refutación de todo lo que se vive (concerniente tanto al yo, como al Sí) que el Absoluto se despliega y se devela. Desde luego, la Onda de Vida, el Manto Azul de la Gracia, participan en este trabajo. El conjunto de elementos inscritos en la supervivencia de la personalidad misma (como el miedo de la pérdida de esta personalidad, el miedo de la muerte) son elementos que pueden ser transfigurados por la Onda de Vida misma. Facilitando, en cierto modo, la desaparición del ego y la trascendencia del ego, la desaparición del Sí y la trascendencia del Sí. Permitiendo develar todo lo que siempre ha estado ahí. Ustedes no pueden asirlo por cualquier proceso mental, por cualquier proceso Vibratorio, por cualquier experiencia. La refutación es el principio y el fundamento mismo del Advaita Vedanta permitiendo, si lo desean, de establecerse en lo que ustedes Son, de toda eternidad, más allá de toda vida, más allá de toda materia y más allá de toda Dimensión. No pueden asirlo, no pueden acercarlo de otro modo que por la refutación, de otro modo que aprovechando la influencia de la Onda de Vida, del Manto Azul de la Gracia y de la superación y de la trascendencia del yo y del Sí. Los Pilares que fueron comunicados (hace ya mucho tiempo) concerniente a la Humildad, la Simplicidad, la Transparencia, la Vía de la Infancia, son posibilidades. Pero esas posibilidades no dan acceso, si puedo decir, directamente, al Absoluto, sino que establecen las bases, las fundaciones, que permiten sentar, de algún modo, el abandono del yo y el abandono del Sí.


Pregunta: ¿Puede usted aclararme sobre mis resistencias a soltar mi personalidad?

Una parte de la respuesta que yo te daré es por tanto resultante de la pregunta precedente. No volveré sobre eso. El apego a la personalidad misma es inherente al principio de supervivencia. La personalidad, para existir, debe creerse eterna, lo que, por supuesto ella nunca es, puesto que la personalidad aparece y desaparece entre el nacimiento y la muerte. Nada subsiste de la personalidad una vez que la bolsa de alimento no está más y es devuelta a la Tierra. Lo que persiste (y todavía, para ustedes, eso es una creencia, la mayoría de las veces) es el alma y el Espíritu. Pero el alma y el Espíritu no son el Absoluto. Están contenidos en el Absoluto. Las resistencias de la personalidad, más allá de toda noción psicológica, están ligadas también a la presencia de la proyección de la conciencia en este mundo. Así, no hay especificidad individual, aunque existan programaciones en la personalidad, función de tu propia historia, de tu propia memoria. Más allá de esto, están los arquetipos, los fundamentos, los principios básicos que, en todo ser humano encarnado, están por el principio de preservación de la especie, en cierto modo, los garantes y las barreras de contención de la no -desaparición de la personalidad antes de un término vencido (que eso sea la muerte natural, una muerte accidental, o cualquier otra cosa que ponga fin a la existencia de la personalidad y por tanto, a la proyección de la conciencia en su encierro dentro de esta bolsa de comida). Así pues, no puedo darte más que el elemento personal que concierne lo que es común al conjunto de la humanidad encarnada. Yo te remito por tanto a lo que pudo ser dicho, de diferentes maneras, concerniendo lo que ustedes nombran los 2 primeros chakras, donde están inscritos los principios de supervivencia de los seres vivos, los principios de supervivencia de las costumbres, así como los principios de la ilusión que permiten mantener una apariencia de coherencia en lo que es llamado la personalidad. No hay, por tanto, una respuesta que te sea personal.



Sea a nivel del yo, sea a nivel del Sí, sea a nivel de la Presencia Infinita o de la Infinita Presencia, el mecanismo, si se puede decir, queda igual: sólo en la superación del miedo de la muerte, el miedo de su propia desaparición, que el Absoluto aparece como algo que está ahí, de toda eternidad. La proyección de la conciencia debe, así pues, cesar de existir, el tiempo de lo que no es un pasaje si una Transfiguración. Es este miedo que debe ser vencido. No en el sentido de un combate, no en el sentido de una explicación, sino más bien en un cara a cara. En Occidente, esto ha sido el encuentro con el “Guardián del Umbral”, permitiéndoles vivir vuestras propias Tinieblas, vuestra propia Disolución. Esto está inscrito, una vez más, en el principio de preservación misma del cuerpo. No puede existir elemento, hablando con propiedad, psicológico, puesto que nosotros estamos aquí, directamente, en algo que está inscrito en la bolsa de alimento misma. La bolsa de alimento está persuadida, ella también, de ser inmortal, mientras que, por supuesto, ustedes saben que eso es falso, al menos sobre la superficie de esta Tierra. Hay un momento donde ustedes aparecen. Hay un momento donde ustedes desaparecen. Lo que aparece y lo que desaparece concierne exclusivamente a lo efímero. Sosteniendo a esta aparición y esta desaparición, existe lo que se llama un observador o conciencia del “yo soy”, Realizando el Sí. Más allá del “yo soy”, está el no-ser. El no-ser es el cese de toda proyección de conciencia en este mundo, como en toda Dimensión. Ser Absoluto define nuevos marcos que están constituidos por la ausencia de marco y la ausencia de límite. No hay más localización, no hay más encierro, no hay más posibilidad de estar limitado, de ninguna manera. La conciencia puede proyectarse, como no proyectarse más. La reintegración en el seno de la Fuente, la pulsación (si se puede llamar así, aunque no corresponda a nada que les sea conocido) del Absoluto, es una emanación de Amor, contemplándose ella misma. Es lo que somos todos: Amor contemplándose él mismo. Proyección de Amor en los diferentes estratos Vibratorios, en las diferentes frecuencias, en las diferentes experiencias. Mientras que exista, en la conciencia (sea del yo o del Sí), la necesidad de experimentar, la necesidad de proyectarse, el Absoluto no puede aparecer, mientras ya está ahí. Se necesita, por consiguiente, que haya, en cierto modo, una extinción total de la conciencia. Sea la conciencia fragmentaria de la personalidad, sea la conciencia extendida o la Supra conciencia del Sí, todo eso debe cesar, como si el tiempo se detuviera, como si el espacio no existiera más, con el fin de que la conciencia misma, pare de observar, pare de verse y pare de ser vista, ella misma, en alguna Dimensión que sea. Esto, realizado, transforma totalmente vuestra vida, aquí como en otra parte, porque en ese momento, ustedes no están más (estando en el Absoluto) en una forma, limitada por esta forma, de ninguna manera. Vuestra conciencia, en cierto modo, incluso en sus proyecciones, no está más limitada a este cuerpo, a esta Dimensión, o a toda otra conciencia existente. Ustedes son verdaderamente, en ese momento, Absoluto, en la realidad, no de la experiencia pero de lo que ustedes Son, de toda eternidad. Resumiría esto diciendo que el solo obstáculo a Ser Absoluto es el miedo. Mientras que exista en ustedes el menor miedo (en lo referente a este cuerpo, en lo referente a esta alma, en lo referente a este Espíritu, en lo referente a vuestro devenir, en lo referente a vuestros apegos, vuestras creencias), el Absoluto no puede ser de ninguna manera lo que ustedes Son y que sin embargo Son, de toda eternidad. Porque el miedo es una proyección de conciencia, dentro de la limitación, dentro del miedo de su propia desaparición o auto-disolución. El mismo mecanismo se encuentra en los mecanismos de acercamiento de la muerte donde, desde el instante donde ustedes saben que van a morir, por una razón precisa, sobreviene, dentro de la conciencia, el rechazo. Este rechazo es característico de la conciencia de la personalidad. Dentro mismo de la conciencia del Sí, incluso si este período de rechazo parece mucho más liviano, no obstante existe. El rechazo no es más que el reflejo y la consecuencia del miedo.


La personalidad se construye sobre la falta de Luz, sobre la falsificación, sobre la amputación. De esta falsificación, de esta amputación, resulta lo que se llama el miedo. El miedo no es más que un sentimiento de incompletud haciendo que, toda su vida, la personalidad va a buscar tranquilizarse intentando crear circunstancias que le parezcan eternas y que, por supuesto, no lo serán nunca ( que esto sea a través de un afecto, que sea a través de un trabajo, que sea a través de una descendencia) puesto que, de todos modos, el día donde ustedes dejen este mundo, este mundo no existe más, para ustedes. Desde luego, existen los medios (limitados) de contacto entre este lado de la vida y el otro lado de la vida llamada muerte. Pero uno como el otro no son más que amputaciones de lo que ustedes Son, en Verdad. Existe, en la personalidad (y esto es común a todo humano), la necesidad de estar tranquilo, la necesidad de encontrar una estabilidad dentro del mundo donde nada de todo eso puede existir, por la existencia misma del principio de amputación y de falsificación así como del encierro.


Pregunta: Aunque sintiendo en mí las manifestaciones de la Onda de Vida, me pregunto por qué estoy todavía tan pegada a mi yo.

La Onda de Vida, como lo dije, es un elemento facilitante, que viene a transfigurar los miedos inscritos a nivel de los 2 chakras inferiores correspondientes al cuerpo físico y al cuerpo, que ustedes nombran etérico. Pero esto no basta para hacer desaparecer el yo y lo que tú nombras “Estar pegada al yo”. Existe un principio de abandono del Sí, situado en la pérdida total de la personalidad, correspondiente al pasaje entre el 3er. Chakra y el chakra del Corazón. Esto ha sido nombrado Crucifixión y Resurrección. Existe, a ese nivel, lo que se llama una “Puerta Estrecha”. Es el momento donde ustedes deben, en cierto modo, probarse (a ustedes mismos) que no están apegados a nada de este mundo, a nada de lo que es efímero. Deben ser libres de toda creencia. Deben ser libres de todo apego. Deben ser libres de todo lo conocido. Es a este nivel que va a actuar la refutación. Una vez más, en lo que concierne a esta pregunta, no es una problemática personal, sino más bien una problemática colectiva, ligada al encierro, a la amputación y al aislamiento de este mundo. El conjunto de conocimientos (incluso los más elaborados) no son más que ignorancia. Porque ninguno de los conocimientos, cualesquiera sean (astrológicos, espirituales, religiosos) no pueden darles acceso a la Verdad sino, simplemente, a creencias a las cuales ustedes adhieren, o no. Ninguna creencia (incluso la más elaborada) puede cambiar sea lo que sea a vuestro estatus. Si ustedes observan: dentro de todos los modelos religiosos, dentro de todos los modelos de sociedad de la Tierra, cualquiera sea la adhesión a una religión dada o a otra, ustedes tienen seres que han logrado Abandonarse, en totalidad, a aceptar su propia desaparición. Cualquiera sea la religión de origen, se puede decir que ustedes deben todos, pasar por la misma Puerta Estrecha. Es el momento donde hay que deshacer el conjunto de creencias, del conjunto de certezas. Es con esta condición que lo Desconocido puede ser revelado y que el Absoluto es realizado, en el sentido de la Liberación. Mientras que ustedes se apoyen en una creencia, mientras que ustedes se apoyen en un conocimiento, cualquiera sea, están en la total ignorancia. Lo que ustedes llaman conocimiento (en el sentido humano) no es más que ignorancia. Si aceptan esta ignorancia, entonces penetrarán el conocimiento, porque ustedes Son el conocimiento. Siendo el conocimiento, siendo Amor y Luz, ustedes no pueden, en ningún caso, a través de cualquier proyección, aprehender eso. Sólo quitando todo lo que es conocido (por la búsqueda y la refutación), ustedes llegan a eso.


Aclaro (para las intervenciones futuras) que, les pediré, en lo sucesivo, leer atentamente lo que ya he dicho. Porque muchas de las preguntas que ustedes hacen ya han tenido su respuesta, sobre todo cuando se trata de respuestas que son colectivas y que no conciernen en nada vuestra personalidad y en nada vuestra individualidad. El principio de la búsqueda, el principio de la refutación es universal. No depende de ninguna creencia, de ningún karma, de ninguna religión, de ningún país. Expresé, desde el comienzo de mi venida, que intentaría (lo más posible) de salir de todo contexto de sociedad, de toda noción histórica. Yo me aplico a esto y esto es fundamental. Los tiempos que ustedes viven, como lo saben, son particulares. Ellos reclaman de ustedes una noción de despojo, de no adherir a lo que no es vivido. Es conveniente incluso superar lo que es vivido, una vez que eso ha sido vivido, es decir, superar la experiencia misma por el principio de refutación. Por supuesto, el ego y la personalidad siempre les van a decir que eso no sirve para nada. Y es lógico. Y es normal. Pero ustedes no tienen, estrictamente, ningún otro medio para realizar esto más que por la búsqueda, por la refutación. No hay otro medio de liberarse de lo conocido. El proceso Vibratorio concierne la conciencia (eso ustedes lo saben también) puesto que la conciencia es Vibración. Según la gama donde se expresa esta Vibración, o ella es conocida y entonces ustedes están en la conciencia del yo. O las Vibraciones aparecen en el cuerpo (cualesquiera sean los puntos de penetración) y muchos les han sido dados: chakras, Puertas, Estrellas, Kundalini, Onda de vida. Esta penetración va a inducir a una ampliación de la conciencia llamando a esto: el Despertar, la Realización, el Acceso a la supra-conciencia. Pero incluso esto no es Absoluto. El Absoluto es mucho más amplio (si puedo expresarme así) que todo lo que puede ser percibido, que todo lo que puede ser sentido. Eso es mucho más vasto que la conciencia. Es una deslocalización total de vuestra conciencia que no está más sometida a las leyes de este mundo, aunque mantenga la forma, aunque mantenga vuestras vidas.


Pero el principio de la refutación (que puede parecerles, a nivel del ego, como un ejercicio simplista o un ejercicio mental) es el mecanismo más simple, apuntando a pasar por encima todos los estratos intermedios de la cebolla, permitiéndoles tener la visión global, más allá de todo lo que puede ser visto y más allá de toda conciencia. Hay que concebir (y vivir) que la conciencia se expresa sobre una paleta de Vibraciones: las de la personalidad, las del Sí y las de la Presencia Última e Infinita. Y que el Absoluto engloba todo eso, presente sobre este mundo, presente en las Dimensiones, englobando el conjunto de todo eso e incluso la Fuente.


Cuando los Arcángeles les han dicho que Ellos estaban en el Interior de ustedes, eso no es una visión del espíritu, eso no es una proyección, sino la estricta Verdad del Absoluto que ustedes Son. Deben aceptar morir a ustedes mismos, a fin de renacer. Una vez más, no hay pasaje entre el Sí y el Absoluto, no hay pasaje entre el yo y el Absoluto. Hay, efectivamente, una Puerta Estrecha que es, ella también, de algún modo, los fundamentos, los elementos de apoyo, al igual que la Onda de Vida. Pero todavía tienen que aceptar perderse y desaparecer. Cosa que no puede aceptar de ninguna manera el yo y el Sí. Pero es un pasaje que yo calificaría de obligado. No hay otro. Y ese pasaje (la palabra no es la indicada porque eso no es un pasaje), es precisamente el Abandono de todo lo que es efímero, de todo lo que es conocido, que les abre, si se puede decir, a ese acceso a lo Desconocido, que no es un acceso. La mejor expresión que nosotros hemos encontrado es, efectivamente, esta noción de punto de vista o de mirada. ¿De dónde miran ustedes? ¿Están jugando sobre la escena? ¿Están mirando el espectáculo en la sala? ¿O están afuera del teatro? Mientras que ustedes jueguen, no pueden estar afuera. Pero cuando están afuera, ustedes toman conciencia, si se puede decir, a través de la proyección de la conciencia misma, que existe un espectador u observador y que existe un actor. Pero no están identificados, de manera formal, ni al actor, ni al observador, ni a lo que sea como elemento existente en el teatro. Ustedes son el conjunto de todo lo que es percibido, como de todo lo que no es percibido.


Pregunta: ¿Qué hay de la cólera y del nerviosismo que atraviesan todavía este cuerpo y esta personalidad?

¿Qué entiendes por “qué hay de”? ¿Deseas una explicación lógica y racional de por qué eso existe? ¿En qué concierne eso al Absoluto? Ese es típicamente el género de conocimiento que no te es de ninguna utilidad, tanto para el Sí como para el Absoluto. Las leyes de acción/reacción no conciernen más que a esta bolsa de alimento y a esta bolsa de pensamientos. Mientras que estés en reacción con respecto a eso, mientras que necesites comprensión de eso, quedas encerrado en lo que, precisamente te molesta. Hay, aquí también, esta noción de identificación a este cuerpo, a estos pensamientos y a esta vida. La cólera, en tu caso, resulta efectivamente del encierro. El encierro se manifiesta por la cólera, muy a menudo. Pero la cólera no resuelve nada, como el miedo, una y el otro, tienen direcciones opuestas a nivel de la conciencia: la cólera sube, el miedo baja. Pero, en un caso como en el otro, ni la cólera, ni el miedo, permiten escapar de la condición de la conciencia fragmentaria. Así pues, tu mirada que, a través de esta pregunta, cae en la necesidad de comprender, o de explicar, o de dar un sentido a lo que atraviesa este cuerpo y esta personalidad, no te será de ningún auxilio, concerniendo al Sí como al Absoluto. Mientras que existe una necesidad de comprensión, te sitúas a ti mismo, en la conciencia, en la acción/reacción. Ninguna acción, ninguna reacción, puede romper el círculo vicioso. Porque en ese momento, tú quedas en el actor, tú quedas sobre la escena de teatro e incluso no sabes que existe un teatro. Estás tan investido en el rol de actor que eso es, para ti, la única realidad. Aunque sepas, en algún lugar, que hay otra cosa, no tienes ni la percepción, ni la conciencia, ni la posibilidad de salir, hasta que tu punto de vista haya cambiado.


Puedes obtener todas las respuestas, y el ejemplo de la ciencia, tal como ustedes la conocen, hoy, en la Tierra, les da la magnífica ilustración: ustedes conocen el funcionamiento del átomo, conocen el funcionamiento de la célula, y bien? ¿Eso da la respuesta a: quién soy yo? Mientras que estés identificado a las células, eso puede bastar. Mientras que estés identificado a tu psicología humana, eso puede bastar. Pero eso no alimentará nunca otra cosa más que la acción/reacción. Mantendrás, de manera larga, durable, lo efímero, a través de una sucesión de efímeros, a veces cada vez más dolorosos, a veces livianos, pero que, en definitiva y en consecuencia, no cambian absolutamente nada a tu condición y a tu encierro. Comprender cómo funciona la prisión, no permite salir de la prisión. Comprender todos los actos de todas las piezas de teatro, no permite salir del teatro, ni permite incluso identificar el teatro. Tanto más cuanto que la conciencia, que está limitada por el principio de amputación, de aislamiento, y de encierro, de algún modo, a medida que pasan las encarnaciones y las experiencias, va a contentarse muy a menudo, de esta limitación. Dándote a vivir, en esta frustración (pues es una), los elementos que pacifican, a través de lo que se llama la profesión, a través de lo que se llama los afectos, a través de lo que se llama lo social. Pero nunca una profesión, nunca una relación, nunca una sociedad, podrá responder, en tu lugar, a lo que tú Eres. No hay más que tu propia búsqueda, más allá de todo conocimiento, más allá de toda adhesión a un rito o a un dogma, que te permitirá encontrar el hilo de la libertad.


La cólera, como el miedo, no son más que las consecuencias de la pérdida aparente de lo que ustedes Son. Esta pérdida no está ligada más que a vuestro punto de vista. Ese punto de vista que, les recuerdo, está ligado tanto a la educación, como a los dogmas, como a las religiones, como a la sociedad, como a todo lo que ustedes han adherido sin hacer la experiencia, sin tener la validación Interior. Todo lo que aceptan como regla establecida, sin haberla probado por la experiencia o la vivencia, no hace más que reforzar el encierro, de manera sistemática. La cólera es una emoción. Toda emoción está inscrita en la acción/reacción, ninguna emoción puede escapar a esta regla: es incluso definición de una emoción. Es por eso que en algunos sistemas tradicionales, a toda prueba (sea en Oriente como en Occidente) se le ha dado un amplio lugar a todo lo que es emocional, a todo lo que es mental, como elemento que frena, o que vuelve a añadir velos al encierro y al aislamiento. Ninguna emoción es liberadora. Ninguna actividad mental puede liberarlos. Ningún dogma y ninguna creencia puede liberarlos. Tienen que, una vez más, aquí, también, liberarse de toda creencia, liberarse de toda certeza, e ir hacia ese Desconocido, quitándose todo lo que es conocido. Entonces, por supuesto, para el ego, esto es un drama. Y para el Sí, esto es también un drama. Porque hay, efectivamente, un Pasaje del yo al Sí, de la conciencia fragmentaria a la Conciencia extendida, que ha sido conquistada, si se puede decir así. Mientras que no puede haber conquista de lo que ustedes Son, en Verdad, es decir Absoluto.


Pregunta: Hay una parte de mí que no comprende realmente lo que es la refutación, ¿por qué ese bloqueo?

¿Quién dijo que debías comprender la refutación? Debes aplicarla. ¿Comprendes cómo caminas? ¿Sabes cuáles son los músculos que se ponen en práctica, cuáles son los nervios que se ponen en práctica? Y sin embargo, caminas. Mientras que hay voluntad de comprender, tú no puedes avanzar, quedas en tu lugar, inmóvil en el ego. La refutación no es para ser comprendida, es para ser practicada. Está más allá de una creencia y de una explicación. Refutar consiste en afirmar que nada de lo que es limitado, que nada de lo que es conocido, puede ser la Verdad. Nada más y nada menos. Si comienzas a entrar en el deseo de comprender, reflexiona: ¿quién quiere comprender, si no es el yo? Porque comprender, es agarrar. Ahora bien, se trata de reponer, es exactamente lo inverso. Todo lo que ustedes llaman conocimiento no es más que ignorancia. Todo lo que ustedes llaman comprensión es un obstáculo, porque la comprensión recurre ¿a qué? Al mental. Ahora bien, justamente, el elemento que más frena es el mental. Así pues el mental, a través de una lógica, una razón, una explicación, te encierra todavía más en la acción/reacción. No busques comprender. Como ya lo dije otras veces, menos comprendes, más llegarás. Porque, en definitiva, es siempre el ego que quiere comprender, que quiere apropiarse, que tiene necesidad de una lógica que le es propia. Mientras que hay eso, retrasas la búsqueda. Eso es sugerido por el ego, desde luego, porque esta refutación y esta búsqueda, el mental sabe pertinentemente que eso marca su sentencia de muerte y eso, él no lo quiere. Por consiguiente, no le des peso a ese tipo de preguntas, quítatelas, lo antes posible. Refutar no es comprender, justamente, es exactamente lo inverso. Es una gimnasia, puedes llamarla mental, si quieres, aunque vaya ampliamente más allá de eso. Pero esta búsqueda y esta refutación son, precisamente, las que van a romper el círculo vicioso. Este tipo de pregunta, para todo Hermano y Hermana, no hace más que traducir la actividad mental que, por sí misma, no busca más que una cosa: comprender y agarrar. Ahora bien, no estamos en ese proceso. La refutación no es para ser comprendida, es para ser aplicada. De la misma manera que la búsqueda es para ser llevada a cabo, no es para ser explicada. El mental, a través de la pregunta que tú haces, intenta complicar lo que es simple. No alimentar más el mental, es refutar todo lo que viene de él, todo lo que está inscrito en lo efímero.


Pregunta: Después de haber practicado la refutación, yo no logro más. De hecho, vivir el Sí o el Absoluto, me da lo mismo. Me abandono a la vida, al instante presente. ¿Es la personalidad que rechaza soltar, o bien es un real Abandono?

Sólo tú puedes tener la respuesta. Aquél que es Absoluto lo sabe instantáneamente, no puede existir ninguna duda, ninguna interrogación. Eso está más allá de la personalidad, está mucho más allá de la certeza y de la experiencia. Una vez que la búsqueda fue llevada a cabo, una vez que la refutación fue conducida, si no hay más nada a refutar, ¿qué quieres refutar? Más allá de la conciencia, lo que tú Eres, una vez que la refutación y la búsqueda se llevaron a cabo, te dejas Ser lo que tú Eres. Si por tanto la refutación y la búsqueda han sido llevadas a cabo, y cumplidas, tú Eres Absoluto. Pero a condición que tú mismo lo sepas. Ninguna respuesta puede ser proporcionada por el exterior. Sólo tú sabes lo que tú Eres, más allá de la conciencia. Se les ha dicho que en el Sí, y en el instante presente (de la vida, como tú dices), la vida se desarrolla según leyes, ligadas al Yo Soy, llamadas Acción de Gracia. Allí donde se manifiesta la Unidad, la Fluidez, la facilidad. En esta facilidad, ninguna actividad mental, ninguna actividad emocional, ningún estrés, ningún acontecimiento de la vida, puede alterar lo que tú Eres. Y allí, tú sabes, pertinentemente, que tú Eres Absoluto. Sea cual fuera tu vida, eres consciente que no eres solamente eso, sino que Eres mucho más que eso. La vida se manifiesta entonces sin resistencia, sin oposición, sin exigencia, sin mental que te domina, y sin emoción que te domina. Pero mientras existe el sentido de una pregunta al interior tuyo, desde luego, el Absoluto no puede ser lo que tú Eres. El Abandono del Sí, como el Abandono a la Luz, se realiza y te da a vivir la ausencia de interrogación. Si tu vida, entonces, se desarrolla así, en la más grande de las facilidades, eso es una prueba.


Pero, una vez más, aquel que es Absoluto lo sabe. No como una posibilidad, no como algo del cual se duda, sino más bien como una evidencia de cada minuto, de cada noche, de cada respiración. Porque en ese momento, no estás más encerrado en un cuerpo, no estás más encerrado en una sociedad, no estás más encerrado en un mundo, tú Eres Amor. Y eso es vivido plenamente, más allá de toda Vibración, más allá de todo acontecimiento, más allá de todo traumatismo, como de toda Alegría. Esta Permanencia, esta Inmanencia, es la realidad que se vive en el Absoluto. La forma, este Absoluto con forma, esta forma, no puede ser de ninguna manera un factor limitante, contrariamente a lo que se vive en el yo o en el Sí. Y eso es vivido claramente, de manera auténtica. De la misma forma que tú puedes caminar, tú sabes que caminas sin tener necesidad de llevar tu conciencia en la marcha. Es lo mismo para el Absoluto, para este Último.


Una vez que la búsqueda y la refutación han sido llevadas a cabo, hay efectivamente, un instante dado donde eso no se puede proseguir más. Sólo tú puedes saber si todo ha sido cumplido, a ese nivel. El Absoluto no tiene pregunta: él Es. Y es independiente de la forma, incluso en el Absoluto con forma. Es independiente de lo que vive este cuerpo. Es independiente de toda noción de memoria o de historia. No existe ninguna contingencia, ningún límite. La conciencia es, a la vez, este cuerpo, como en toda otra proyección, como en la ausencia de proyección.


 
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