lunes, 29 de diciembre de 2014

PARA RE-LEER JOPHIEL 31 DE MARZO DE 2011


YO soy Jophiel, Arcángel de la Luz dorada y del Conocimiento. Hijos de la Ley del Uno, me ha sido pedido venir entre ustedes, hoy y en este instante. Reciban toda la Luz de Amor y del Espíritu. Juntos, vamos a desarrollar un elemento importante permitiendo, más allá mismo de las palabras, de captar la diferencia mayor existente entre conocimiento esotérico y Conocimiento del Corazón.

Evidentemente había yo ya expresado, hace ahora tres años, un cierto número de elementos concernientes a eso. Hoy, intervendré, porque de ahora en adelante, dentro de los tiempos que viven, van a encontrarse confrontados, no solo en el interior de ustedes sino de manera visible exteriormente, un cierto número de ideas y un cierto número de enfoques de la Verdad y de la Luz. No existirá, en ustedes, algún medio, por las capacidades del intelecto y de la razón, de saber dónde está la Verdad. La única forma será de vivirlo, bien mas allá de vuestras Creencias, bien mas allá de vuestras adhesiones pero, más bien en vuestra capacidad Vibratoria, bien real, de entrar en atracción y en resonancia por relación a los hechos y por relación a las manifestaciones formando parte de un conjunto preciso, del cual el bien amado Sri Aurobindo los ha mantenido informado desde hace numerosos meses y recientemente.
Vuelvo de nuevo, algunos momentos, sobre este concepto de Conocimiento. Desde tiempo inmemorial, el ser humano ha aplicado la herramienta mental para progresar en su Conocimiento. Conocimiento, también de las normas de funcionamiento de este universo, de sus leyes vinculadas a la observación, a la experimentación, de las cuales se derivan normas de funcionamiento pudiendo ser aplicadas en esta Dimensión, eso yendo de la tecnología, pasando por la informática, las técnicas, matemáticas, todo lo que puede, en resumen, conceptuarse, aprender, y ser llevado a la práctica.
El gran error, y la gran seducción, consistieron en hacerles creer que en lo que se refería a los mundos del Espíritu, eso estaba incluido en el mismo proceso de aprendizaje, del mismo proceso de concepciones, de Creencias, y que iba a encontrar pues, una eficacia en la vida espiritual. Desgraciadamente, el conjunto de estos conocimientos exteriores, aplicados a la espiritualidad, que llamaría conocimiento esotérico, sólo tuvo un único objetivo y uno sólo: alejar a ustedes, permanentemente, del Corazón o, si prefieren, del Sí. Así pues, mientras el ser humano esté preso de un sistema de Creencias, preso de una adhesión a un dogma o a una historia (fuera lo más prestigioso, habiendo sido vivido por algunos seres en la superficie de este planeta), siguen ustedes siendo incansablemente prisioneros y encerrados en sus propios dogmas y sus propias Creencias.

Tanto como el Conocimiento exotérico, aplicándose al conocimiento de este mundo, les es útil para llevar a cabo una determinada forma de vida en este mundo, aplicar los preceptos del Espíritu, bajo esta forma de Conocimiento, no puede conducir sino a un aislamiento y un encerramiento, lo que es el caso exactamente de lo que ha vivido la humanidad desde tiempo inmemorial. El conjunto de los conocimientos dichos esotéricos, sin excepción, nunca podrán traerles al Sí.

Por supuesto, muchas de estas enseñanzas, las más sofisticadas, intentaron hacerles creer que a través de esta vía (llamada árida o conocimiento esotérico), llegarán a la apertura del Corazón. Eso nunca se ha producido, y no se producirá nunca. Toda ilusión, en particular desde el principio Siglo XX siglo en que se aplicaron una serie de planes, en la humanidad, destinados a establecer una hegemonía mundial y una servidumbre total, se han basado en estos conocimientos esotéricos que describían leyes, bien reales, del Espíritu pero alejándoles del Espíritu y haciéndoles creer que la personalidad, apoderándose de este conocimiento a través de lecturas y experimentaciones, bien distante del Sí, iba a permitirles penetrar los arcanos del Espíritu. Eso no hizo más que, al nivel de la humanidad, reforzar lo que llaman la personalidad y el ego, en su deseo, sin embargo auténtico, de acceder en el origen del Misterio.

El conjunto de los conocimientos exteriores esotéricos, vinculados a las Creencias o a la adhesión de dogmas, ritos, ejercicios, sin excepción, sólo estuvo allí para alejarles del Corazón. El Corazón no es la estupidez. El Corazón no es la idiotez. El Corazón es, precisamente, la Inteligencia, más allá de la inteligencia limitada. Desde el principio del Siglo XX, una serie de Maestros reales se personificaron sobre la Tierra para aportar su Luz. Aunque algunos de ellos pasaron por enseñanzas dichas exteriores, la mejor enseñanza fue su propia Presencia simplemente y su propia Realización del Sí, en la Luz Una. El principio de encerramiento del conocimiento esotérico resulta de la más grande de las leyes, aplicada en este mundo falsificado, llamada acción/reacción o Dualidad y karma. Una serie de conceptos, introducidos por las religiones, o por sistemas elaborados de Creencias, hicieron creer a la humanidad que iba a poder encontrar la felicidad y sobre todo, la comprensión de este mundo, por los conocimientos exteriores, más estrictos, vinculados a la ciencia y a la observación. Este plan, ya que ese fue uno, no contempló, recuerden, más que alejares, siempre y aún más, de su Corazón.

Entonces, por supuesto, estos conocimientos dichos de sobra esotéricos, en gran medida, utilizaron la palabra Corazón y la palabra Amor pero encubriéndoles siempre la Verdad Vibratoria, y exclusivamente Vibratoria, de lo que es el Corazón o la Unidad o Realización del Sí. En la actualidad, el conjunto de estas concepciones erróneas, sea de Creencias o aplicaciones de dogmas falsificados, llega a final de curso. Obviamente, una multitud de seres humanos, creyendo hacer bien, aplicó este conocimiento y estas prácticas trabajando, esencialmente, como ya se sabe, sobre la ilusión Luciferina, llamado el tercer ojo. La derivación de la Conciencia de la humanidad hacia este tercer ojo reforzó, por supuesto, la Dualidad, reforzó, por supuesto, el aislamiento y la incapacidad para estos seres humanos de buscar, de tocar su propia Esencia. Y no obstante, que eso sea, estos grandes Seres habiendo recorrido, sus pasos, esta vida, en un cuerpo humano, que sea llamado Jesucristo, que sea llamado Buda, que sea llamado Mani, y bien otros, todos ellos fueron, realmente, los precursores y enunciaron Verdades que el conocimiento exterior inmediatamente modificó, para que el sentido original del mensaje sea perdido.

A mediados del siglo XX, las circunstancias Vibratorias de esta Tierra han comenzado a modificarse, de manera imperceptible, permitiendo a algunos seres experimentar, por adelantado, el descenso y la apertura a la verdadera Luz que es Vibración del Corazón, aún llamada, por el que habló primero, Supramental, para diferenciar bien la calidad, incluso, energética, de lo que pertenece a este mundo y de lo que no pertenece a este mundo. La Energía, la vitalidad, el Prana, las fuerzas puestas en juego en este mundo, son fuerzas que funcionan por fricción, por oposición y por antagonismo. El equilibrio puede calificarse de inestable, en permanente desequilibrio, resultante de la acción de dos fuerzas opuestas traduciéndose, en el absoluto, por lo que se llamó el bien y el mal. Obviamente, el mal haciendo mal, era lógico de aplicar y de aportar, en la ignorancia total de lo que era la Energía Supramental, una fuerza diametralmente opuesta, llamada el bien. Aplicar una fuerza y aplicar su opuesto nunca permite solucionar el antagonismo, no hace más que mantener un precario equilibrio. Eso, el conjunto de la humanidad, y, los que están aquí o que leerán, lo saben muy bien, puesto que definen incluso, dentro de ustedes como en la comunidad humana, por ejemplo, la paz como el estado entre dos guerras o la guerra como un estado entre dos paces. De la misma forma, que sus humores, sus emociones y sus actitudes mentales, e incluso sus comportamientos, cualquiera que sea la vida que llevan, habían, hasta ahora, permitido esta alternancia de placeres, descontentos, sucesión de acontecimientos haciéndoles equilibrar, permanentemente, de una Energía a otra. En efecto, en la vida Dualitaria y cualesquiera que sean los conocimientos o las Creencias, no hay nunca rebasamiento de esta Dualidad, de esta fricción, de alguna manera.

Entonces, la humanidad se ha alejado, poco a poco, incluso de la Creencia espiritual, hacia cualquier otra cosa, resultando, como eso perfectamente se les había descrito, en el Upanishad (escrituras hindúes) como la Kali Yuga o edad oscura.

Para aquellos de entre ustedes que han mantenido una búsqueda, al sentido espiritual, desde el Siglo XX, se ha introducido, en la sociedad occidental, (ya se introducía desde hace mucho tiempo en las sociedades orientales y de Extremo Oriente), la ley de acción/reacción, a nivel espiritual. Es decir, que se transpuso que lo que existía a nivel exotérico funcionaba exactamente de la misma forma, que a nivel esotérico. Ley de acción/reacción, transcrita, a nivel espiritual, por la ley de karma. Y se les vendió, hasta cierto punto, que la ley de karma regulaba los mundos espirituales y que era necesario purificar, por la práctica del bien, su karma y de hacerles entrever que si sucedía algo dañino, si no tenían la explicación en su vivir presente, esto podía ser remitido a una acción muy antigua, y en consecuencia permitía soportar, sin entenderlo (lo que es a pesar de todo la paradoja para algo de este nivel) su desdicha, un accidente o una enfermedad. El conjunto de la humanidad está por consiguiente, o sobre la vertiente exotérica, o sobre la vertiente esotérica, puesta en movimiento hacia esta ley de acción/reacción y por lo tanto adherida en masa, que eso sea a nivel empresarial, a nivel psicológico, como a nivel espiritual, a esta Dualidad. En ese momento, el Corazón se ha convertido en un concepto, un ideal, una conducta moral, o también la adhesión a un gran personaje titulado Salvador o profeta (según las religiones) que era necesario seguir, al cual era necesario adherirse, en la revelación o en la afirmación con el fin de esperar, un día, escaparse a las condiciones limitantes de este mundo. Durante el Siglo XX, poco a poco, se instaló, y solamente durante el Siglo XX, una capacidad, nueva para el ser humano, de distinguir entre lo que era bien y mal, tanto a nivel esotérico como exotérico. Pero este bien y este mal sólo se definían por una Creencia previa y por la adhesión a dogmas previos transportados por las religiones, por la ciencia o por la adhesión a nuevas espiritualidades. Así pues, poco a poco y progresivamente, durante el Siglo XX, el conjunto de la humanidad, a nivel colectivo, se encontró, literalmente, atrapado y encerrado en una visión Dualitaria donde, sin cesar, se suministraba el combate del bien y el mal, en una especie de escatología permanente que, cuando llegara a su término, permitiría encontrar el paraíso o, en cualquier caso, una condición donde el bien se establecería como valor absoluto. Obviamente, el bien del uno, no es el bien del otro. Obviamente, el bien de una religión, no es el bien de otra religión. La única palabra que es común se llama el Corazón. Pero ese Corazón no es una Conciencia sino una idea. Y esta idea, derivada de Creencias y de la manifestación de la Dualidad, no pudo, evidentemente, romper jamás el círculo vicioso de la acción y reacción.

La humanidad, de manera consciente o inconsciente, se ha encontrado proyectado dentro de una nueva era llamada tecnológica, dentro de una era donde aparecieron una serie de creaciones muy útiles para la vida exterior, salidas de este conocimiento exotérico, sobre el cual se ejercitó, muy naturalmente, un conocimiento esotérico, mecanicista, Dualitario y alejándose siempre más de la Esencia. Mucho antes de este Siglo XX, una serie de seres, durante muchos siglos, han conseguido, como por milagro, alcanzar estados completamente fuera de lo ordinario y fuera de este mundo y traer un estado Interior bien diferente de lo que podía se enseñado o transportado por las Creencias y los dogmas. Ciertos de entre ellos fueron conocidos. En occidente, por ejemplo, existe Sören Kierkegaard. Ciertos seres, excepcionales por su capacidad de extraerse de la ilusión, han tocado eso que ustedes llaman, ahora, las esferas de la Unidad y la Vibración del Corazón. Pero, las circunstancias Vibratorias y las manifestaciones de ciertas influencias Arcangélicas, cíclicas, manifestándose en resonancia con los movimientos planetarios y los grandes ciclos cósmicos, nunca han permitido a estos seres percibir claramente, y describir claramente, los procesos Vibratorios, más allá del Fuego eléctrico, que les habían permitido manifestar esta nueva consciencia.

Desde el inicio del Siglo XX, la era dicha industrial, el desarrollo de eso que ha sido llamado electricidad (ella también derivada de un fuego por fricción) ha permitido el desarrollo de una forma de comodidad Dualitaria. La expresión de un cierto número de dogmas y de Creencias, puestas en práctica por la humanidad, ha permitido, como siempre, la aparición, ante sus propios ojos, de la exteriorización si lo prefieren, de estos principios de Dualidad. Es en este momento que la exteriorización de fuerzas espirituales opuestas a la Luz unitaria se hizo día y transmitió por distintas vías, una enseñanza en que la finalidad, por supuesto, no era aquella que decía, sino de encerrarlos, todavía más, en el seno de nuevas Creencias, de nuevos dogmas ya que, efectivamente, la manifestación exotérica y la exteriorización de las tecnologías ha alejado al ser humano de eso que fue llamado la devoción y por eso la Creencia absoluta en un Salvador o un profeta. Fue necesario hasta sustituir, en cualquier forma, estas historias antiguas y expiradas, por algo seductor y yendo en el sentido de la Dualidad. Es en ese momento, que se formaron muchas de las enseñanzas destinadas a perpetuar una forma de conocimiento, alejándoles todavía más, del Corazón pero haciendo, obviamente, hablar sin parar del Corazón, sin vivir en los aspectos esenciales y fundamentales.

Ciertos seres, en los años 1940 y 50, período perturbado de la historia de la humanidad, momento donde apareció el fuego nuclear, la apoteosis de las fuerzas del fuego por fricción, permitieron pues a ciertas gentes, debido a esta acción de fuego nuclear, transportar, en nivel más alto jamás realizado por la humanidad, eso que fue llamado la ilusión Luciferina. Preciso, para aquellos que no lo saben, que la ilusión Luciferina no tiene nada que ver con el principio de Lucifer, portador de la Luz. Se trata de una desviación y de una manifestación de la Dualidad, inducida por los mismos dogmas y las propias Creencias, definidas como conocimiento exotérico, científico donde el marcador más grande es la electricidad, conduciendo progresivamente a la humanidad a crear, literalmente, un plano invisible al nivel del Éter de la Tierra, encerrando aún más, evolucionando fuera de toda influencia Unitaria, de toda influencia cósmica, si lo prefieren, habiendo llegado a la concretización, cada vez más fuerte, de lo que llamaremos, si lo quieren bien, una dimensión de malla, reemplazando las fuerzas electromagnéticas naturales ya perturbadas, por una malla eléctrica, que todos ustedes conocen, hoy, en sus distintas tecnologías. El único objetivo de todo eso solo fue traer a la manifestación y a la exteriorización de principios opuestos a la Luz Vibral, a la Luz Unitaria, encerrándoles todavía más en la ilusión. Mismo si, hoy, y desde hace un número muy reducido de decenas de años, es posible, por lo mismo de la afluencia de la Luz Vibral sobre la Tierra, de ponderar eso que digo, conviene aceptar, no el principio, sino comprobarlo por ustedes mismos.
Ese Fuego encerrante, llamado, en el hombre, Fuego del ego, Fuego eléctrico, ha permitido la creación, literalmente, de entidades autoconscientes pero no teniendo ningún vínculo, tal como ustedes, almas humanas, con una Fuente, puesto que la propia Fuente de estas entidades no es más que las dogmas y Creencias humanas, exteriorizadas, creadas y manifestadas. Esta corriente particular es una corriente que se refuerza permanentemente.

Representa una fuerza de oposición y resistencia a la Luz Vibral pero posee ella misma sus propias leyes, también resultantes de la acción-reacción y sostenidas por un cierto plan que pertenece, en totalidad, a la matriz y no teniendo estrictamente nada que ver con la Luz Vibral y los Mundos Libres. Poco a poco, se es entonces substituido a eso que llamaría el libre albedrío del hombre, una esclavitud total a estas fuerzas creadas por la humanidad ella misma. Esas fuerzas han sido llamadas fuerzas (Arhimanianas) de la obscuridad o fosilización, basadas por el principio de la ilusión Luciferina de Dualidad y también por una serie de fuerzas que históricamente, en un pasado muy lejano, siempre han contemplado como su propiedad a las Consciencias presentes en el seno de un cuerpo, propiedad que ustedes encuentran nombrada, de manera expresa, en las Escrituras y en los calificativos aplicados a este ser cuyo nombre no puede pronunciarse o entonces, si es pronunciado, les hablará a ustedes en términos de Dualidad, de pecado, de castigo, pero jamás de Amor, incluso reivindicando el Amor. Y aunque un ser vino, debido a su autonomía Unitaria, a expresar, en el seno mismo de una religión, una Verdad, esta entonces inmediatamente, ha sido transformada, alterada e invertida para invertir en verdad el mensaje inicial.
Lo que tienen bajo sus ojos, hoy, en este año, no es más la confrontación Interior con ustedes mismos, tal como yo la había definido durante el año 2008, pero es la confrontación de la humanidad, en su totalidad, entre, por una parte, este Fuego por fricción, Fuego eléctrico y luego nuclear, conducido a su extremo y destinado a hacer brotar, literalmente, una nueva Consciencia autónoma, totalmente privada, esta vez, de una conexión a la Fuente, llamado Fuego nuclear, pasando, por el momento, fuera de ustedes, pero debiendo también, en los planes maquiavélicos, pasar al interior de ustedes. Esta confrontación va a poner hasta cierto punto, cara a cara, por una parte, las fuerzas de la Dualidad (ya opuestas ellas mismas las unas a las otras, tal como lo observan en su mundo de depredación y competición, que eso sea a nivel social económico o entre los países) y por otra parte entre las creencias y dogmas antiguos establecidos, incluso expirados, llamados las religiones y algunas nuevas enseñanzas dichas nuevas, aparecidas en el siglo XX, cuya finalidad es hacerles adherir a nuevos dogmas encerrándoles aún mas, esclavizándoles aún más a eso que es llamado una jerarquía exterior, debiendo controlar y regir, en cualquier forma la evolución del humano, lo cual no será jamás una evolución sino que era, en su objetivo inicial y en su objetivo aún hoy, una involución. Así pues, la mejor manera de lograr sus fines, para aquellos que, hasta cierto punto, obtuvieron las cuerdas de este conocimiento, era maquillar, literalmente, de espolvorear este conocimiento esotérico con elementos y palabras que pertenecían a la Luz Vibral pero jamás permitían, revelar la Luz Vibral.
Esta confrontación va pues a concernir al conjunto de las Creencias nuevas y antiguas, en distintos pueblos, en distintas corrientes religiosas, filosóficas o espirituales, entre ellas. Estas distintas corrientes, que llamaría Luciferinas o Arhimanianas, (de la oscuridad o fosilización) las dos a la vez, generalmente ahora, van a volver a entrar en oposición frontal a la Unidad. Allí es donde se encuentra el reto, hoy, de la humanidad y, en particular, de la parte que comienza a descubrir y a vivir la Unidad de su liberación y aquellos de entre los humanos estando aún encerrados y subordinados a las Creencias o a las enseñanzas más recientes, habiéndoles encerrado aún más en la ilusión Luciferina.

Por otra parte como lo decía Buda, la ilusión Luciferina consiste en el encerramiento en los poderes y, como ya lo saben, no puede haber el Corazón y el Amor Vibral en tanto que exista el menor poder. Esta confrontación tiene lugar, por supuesto, desde ahora. Ella resulta del Fuego del Espíritu, Fuego del Espíritu llevado por las partículas Adamantinas, el Espiritu Santo, las Radiaciones del Ultra Violeta que vienen, literalmente y concretamente, a oponerse al Fuego por Fricción o Fuego eléctrico. Cuando hablo de confrontarse y oponerse, esto no es un combate. Por supuesto, las fuerzas de confrontación Dualitaria, ellas, buscarán un combate porque esto es su Esencia misma, encontrar un adversario para enfrentarse.

Mientras que la Unidad debe establecerse, como es el caso actualmente, y como será el caso cada vez más cada día, como eso les fue anunciado por Sri Aurobindo y por otros Arcángeles estos últimos días. Para la humanidad despertada, la única manera de resistir, a este Fuego nuclear, a este Fuego por fricción espiritual, es establecerse, cada vez más, en lo que conocen, y sobre lo cual no volveré de nuevo, que son las Coronas Radiantes, los diferentes puntos de Vibración percibidos y vividos, más allá de toda adhesión a toda Creencia o a todo discurso.
Así pues, cada uno y cada una, sobre esta Tierra, va a deber, no tomar ventaja de las elecciones que han sido realizadas, hace ya mucho tiempo, sino llevar a término su propia transformación Interior que les permitirá, de manera definitiva, ya sea de permanecer en un mundo llamado carbonoso, sea de liberarse de un mundo carbonoso para ir hacia los mundos sílices y más allá. La diferencia entre los dos es, lo han comprendido, exclusivamente Vibratoria. En un caso, se desarrollará el Fuego eléctrico, Fuego nuclear, con todos los daños que eso causará en la estructura, del ser humano, conectada a la Fuente a pesar de todo. Y en el otro caso, aquellos que estarán en los procesos Vibratorios reales, vividos, manifestados y percibidos, que eso sea, como ustedes lo han comprendido, al nivel del punto ER de su cabeza, como en el punto ER del Corazón o aún, para ciertos de entre ustedes, por el conjunto de los puntos ER y el conjunto de los tres Hogares (tres fuegos o las tres coronas). Según su pasar a ser Vibratorio, presente, incluso en encarnación, se dibujará, y ya se dibuja, su futuro carbonoso, de sílice u otro. Por supuesto, los partidarios de la dualidad, los defensores de los dogmas antiguos o los dogmas nuevos, de las creencias, no podrán absolutamente vivir y percibir lo que ustedes notan en un nivel o en otro. Esto acarreará esta confrontación colectiva de la humanidad en la que habéis entrado.
La Luz Vibral, como ustedes lo saben, el Fuego del Espiritu, en adelante, puesto que las tres radiaciones que les han sido descritas por el Arcángel Miguel, radiación del Ultra Violeta, partículas Adamantinas, radiación de la Fuente, Espíritu Santo, en adelante se fusionan en totalidad. Esta fusión desemboca en la aparición, en un gran número de días más consistentes, de partículas Adamantinas, de radiaciones cósmicas, de radiaciones Terrestres, de radiaciones presentes incluso en vuestra atmósfera que, para sus científicos, transportan radiaciones extremadamente peligrosas, y ellas lo son para la Dualidad y para un cuerpo encerrado, pero ellas no son absolutamente peligrosas, bien al contrario, para una Consciencia despertando el aspecto Vibratorio en ella, cualquiera que sea la fase. Todo esto va a ocurrir, en los momentos que viven, para exteriorizar y para manifestar la realidad de esta confrontación en el conjunto de la sociedad de la humanidad. Como ciertamente ya lo saben, de su capacidad para penetrar más adelante en la Vibración, en su Presencia, en su capacidad de penetrar, cada vez más, en este Conocimiento del Corazón (que es el único Conocimiento, ya que les conecta y no los aísla, les conecta a sus aspectos multidimensionales, les conecta a la Fuente enteramente, a la Unidad y sobre todo, a la Paz y a la Alegría), de la calidad de la instalación de la Paz y la Alegría en ustedes, va a derivar, para ustedes, colectiva e individualmente, su capacidad para sobrepasar y trascender esta confrontación que no les concierne pero que concierne realmente, a los dos principios. Es en este sentido, que en numerosas ocasiones el Arcángel Miguel y los otros Arcángeles, les han llamado: “Portadores de Luz”, “Estandartes de Luz”, “Sembradores de Luz”, recordándoles que, dentro de su Consciencia, cuando tocan y manifiestan su Unidad (llamada, en otra forma, la Realización del Si o Samadhi, el estado de Consciencia de Paz, llamado en el hinduismo, Sat Chit Ananda), van a tener la capacidad Vibratoria y de Consciencia, reales, para no entrar en oposición, la oposición haciéndoles, por definición, penetrar otra vez las esferas de la ilusión Luciferina.

La personalidad, encendida y despierta, tiende, por supuesto, a funcionar según las reglas de este mundo, y tenderá a implicarles en la acción/reacción. Allí se verá la acción de la sabiduría del Corazón y el Conocimiento del Corazón, recordándoles, por la presencia o la interrupción de la vibración, si están sobre su camino Unitario o si se alejan de su camino, para volver a caer bajo la influencia del Fuego del Ego, Fuego de la personalidad, Fuego eléctrico de la Dualidad y nuclear. Durante este período que se abre de vuestro mes de abril, las radiaciones de la Tierra, la afluencia de la Luz sobre la Tierra va a continuarse. El resultado será, lo han comprendido, profundamente diferente, según lo que habrán integrado y habrán exteriorizado y, por eso, interiorizado. En un caso habrá sufrimiento, en un caso, habrá resistencia y, en el otro caso, habrá Paz, facilidad, Luz y Alegría.

Entonces, según, incluso, su humor, entonces según, mismo, la Vibración presente en ustedes, a cada instante, podrán situarse, extremadamente fácil, sobre un lado o sobre el otro lado de la confrontación global.

La Unidad no es una palabra, la Unidad no es un concepto, La Unidad es un estado de ser. En este estado de ser, hay Energías que nosotros llamamos Vibraciones, habiendo sido llamadas Energía Supramental o también Plan de la Consciencia (Energía de la Città). Las características de esta Vibración son aquellas que ustedes perciben al nivel de sus puntos de Vibración de la Cabeza, del Corazón, o de otra parte, y vienen, como lo saben, de su Êtreté, es decir de otra Dimensión no teniendo nada que ver con el funcionamiento de este mundo.

De su calidad, que yo llamaría de aceptación, y que el Arcángel Anael ha llamado de integración en resonancia con su integridad, podrán entonces vivir, fácil o difícilmente, pero vivir su resurrección. Este es el proceso que está exactamente en curso, ahora, regresando a la imagen y al nombre dado por el Gran Comendador, de “oruga” y de “mariposa”. La confrontación del Fuego nuclear, eléctrico y del Fuego del Espíritu va a permitir, paradójicamente, para muchos de entre ustedes, para aquellos de entre ustedes que se adhieren pero que no viven aún eso, despertarles a su Dimensión Unitaria. Y eso es durante este mes.

De la interacción de esta confrontación no resultante de la Luz Vibral sino de la puesta en luz, si lo prefieren, del Fuego eléctrico o Fuego Arhimaniano y Luciferino, y del otro lado, del Fuego del Espíritu y la Fuente, va a resultar, hasta cierto punto, eso que llamaría, como eso se ha dicho, una desintegración total de esta Dimensión, llamada nuevo nacimiento, Resurrección, y para la Tierra, parto. Esta es la confrontación, a nivel colectivo, entre el Fuego eléctrico nuclear y el Fuego de los Espíritus que se traducirá por una calidad Vibratoria audible. La llegada del sonido del Cielo y del sonido de la Tierra desencadenará un cierto número de procesos que se extienden, en adelante, bajo sus ojos, cada día. Pero eso que pasa afuera, también pasa en ustedes. Ciertos de entre ustedes, cualquiera que sea su apertura a la Luz Unitaria, aún no penetraron, enteramente, su Unidad, incluso sin hablar de ir en su cuerpo de Êtreté. Para la mayoría de los seres, el Fuego del ego puede ahora manifestarse. Recuerden que el Fuego del ego va a atraer esta Luz Vibral, manifestándose a favor del ego, es decir, de la apropiación y no de la donación. La personalidad hasta va a encontrar todos los subterfugios para derivar y desviar la Luz del Corazón. Es en este sentido que sus espacios de alineamiento, que sus espacios Vibratorios son un privilegio a fin de estar seguros y ciertos de permanecer o de volver a entrar en Unidad. El Conocimiento del Corazón es ese uno. Y nada más. Y es por eso que Cristo o Buda, en otras palabras, hablaban de la infancia, hablaban de la ilusión del mental y de las emociones y de la ilusión de este mundo.

Esto va a tomar, yo diría, todo su peso y toda esta ligereza, en función de lo que vivirán, durante el mes que se abre ante ustedes (se refiere al mes de Abril 2011). El conjunto de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, a causa de la acción de las fuerzas Arhimanianas y Luciferinas, en la conducta del fuego nuclear, ha conducido a la liberación total de la Ola Galáctica, de acuerdo con Gaia, para llevar a cabo su subida. Esto se ilustra, en ustedes, como al nivel de las perturbaciones, yo diría, más bien de entrega en orden, observadas por sus científicos y concernientes a los elementos, precisamente, vinculados a la electricidad, al magnetismo y a la Luz. Es a esto que ustedes están confrontados exteriormente e interiormente. En resumen, eso puede resumirse empleando las palabras del Gran Comendador: “¿Quieren ser mariposa?” Pero si quieren ser mariposa, no pueden seguir siendo oruga.

Una vez más. Y así como fue precisado por Sri Aurobindo, no conciban esto como una derrota, bien al contrario, sino una victoria. Ya que lo que querrá mantenerse, en ustedes, es la ilusión, a través de un discurso algunas veces, mitigando las reacciones para oponerse al mal, un discurso algunas veces impreso y lleno de Amor en las palabras, para mantener, cueste lo que cueste y valga lo que valga, la ilusión. Intenten, obviamente, colocarse más allá de este juego Dual, no para ser vencidos sino, más bien, para manifestar, con aún más firmeza y Abandono, su Presencia en el seno de la Luz Vibral. Aquí pues lo que se lleva a cabo, aquí pues lo que se desarrolla ahora. ¿Van ustedes a participar en el encerramiento, o van ustedes a participar en la liberación? De su estado de ser, de sus acciones, de sus comportamientos, de cada uno de ustedes, se derivará la realización de la liberación.
El Conocimiento del Corazón les invita a penetrar los espacios de Vibración de su propia Presencia, confiriendo la Alegría, la Paz y el Sat Chit Ananda. Observarán, si ya no es el caso, que existirán en ustedes, los momentos, cada vez más largos e intensos, donde vivirán el Fuego del Espíritu, pareciendo, por otra parte, desconectarse de esta ilusión. Les parecerá, en ciertos momentos, no estar más en la ilusión y esto es efectivamente, el caso.

Entre más la Luz Vibral penetre este mundo, más vivirán eso. Eso les evitará de ser confrontados al Fuego eléctrico, al Fuego nuclear de la Dualidad. Eso necesita también al nivel de su mental, más allá incluso de su pacificación y de su maestría por el Supramental y la Energía del Espíritu, de acoger y de vivir eso que han expuesto muchas de las Estrellas y las cuales vendrán después de mí, concerniente a la humildad, la simplicidad, el Aquí y el Ahora, la Ética, la Integridad, realizadas, más, por la Vibración Cristo, no teniendo estrictamente nada que ver, por supuesto, con un Salvador exterior viniendo a extraeros de vuestra propia condición. Aquí esto que me había sido pedido precisarles concerniente al Conocimiento, y todos eso que se opone al conocimiento esotérico. Si existen en ustedes, ahora, y con relación a eso, y exclusivamente con relación a eso, las preguntas, entonces responderé.

Pregunta: ¿Podría hablar sobre los cuatro Pilares, Integridad, Etica, Atención e Intención?

La Atención y la Intención se derivan, muy naturalmente, de vuestra capacidad para instalarse en eso que ha sido llamado el Aquí y el Ahora. Eso está ilustrado, al nivel de su cabeza, por los puntos de Vibración llamados IM e IS. Esto no es un concepto moral o social sino, allí también, un estado Vibratorio, es decir que puedan discurrir y elaborar, mentalmente, todo lo que, para ustedes está en relación con la Atención y la Intención. Es también más simple y eficaz, y lo constatarán ustedes mismos, al medir en Vibración las estructuras correspondientes al nivel de las Estrellas, esos puntos, para que su cerebro se ajuste a la Vibración y les haga penetrar instantáneamente, en el aquí y el ahora, más allá de todo esfuerzo y toda mentalización. En eso que concierne a la Ética y la Integridad, esas dos virtudes son también dos Vibraciones existentes al nivel de las Estrellas. Así pues, la percepción real de la presión de la Vibración, existente al nivel del punto OD y del punto AL, van a permitirles, llevar su consciencia arriba, allí también, vivir la Ética y la Integridad, más allá de los códigos morales y sociales. No voy, por lo tanto, a emplear palabras para definir lo que es la Ética Interior y la Integridad Interior sino ese lenguaje Vibratorio. Eso es llamado la Cruz de la Redención. Así pues, cuando la percepción de la Cruz de la Redención se instala al nivel de su cabeza, cuando ella es percibida, va a darles la capacidad, real, de ser Éticos, Íntegros y de estar en la Atención y la Intención. A partir de ese momento, no será necesario mantener, en el sentido humano, una Atención o una Intención o una vigilancia por relación a la Ética y la Integridad ya que es la Vibración por sí misma, por su acción sobre su cerebro, que inducirá los comportamientos, el aspecto moral y social, directamente resultantes del Interior, y en consecuencia del Corazón. La realización de la Cruz de la Redención y la instalación del circuito ER-ER han permitido pues la concienciación y la manifestación de su estado. Les será entonces muy fácil saber si sus actos, sus decisiones, sus pensamientos, estarán bajo la influencia de los cuatro pilares, o no, por la percepción Vibratoria ella misma.
En resumen, y reanudando esto que había dicho anteriormente, el ser humano, hasta el presente, había funcionado con su mental y sus emociones, con sus Energías Pránicas, con el Fuego eléctrico. Hoy, aprenden, en estos tiempos reducidos, a funcionar por la Vibración y por la inteligencia de la Luz. Pero para eso, una vez más, la humildad, la simplicidad y la supresión de la personalidad, debe ser total.
No tenemos más preguntas, les agradecemos.
Entonces bien amados, Hijos del Uno, les transmito el Amor de la Luz Dorada y ciertamente, hasta un día, puede ser.

Canalizado por Jean Luc Ayoun
www.autresdimensions.info
Transcripción. Veronique Loriot

sábado, 27 de diciembre de 2014

Vídeo sobre El Silencio (Indios Lakota, pueblo de SNOW)


PARA RE-LEER BIDI-2 del 13 de Julio de 2012 (Importante escuchar el audio original en francés. Link al final del texto)


BIDI - 2
13 de Julio de 2012


Pregunta: cuando tengo una pregunta, me ocurre que la olvido un instante después, o si no, me digo que no es importante. A veces fluctúa, estando con el cerebro vacío y sin tener más ganas siquiera, de intentar entender. ¿Son las primicias de un Abandono total antes del Basculamiento?



El hecho de ver la inutilidad de tus propias preguntas son las primicias del Abandono del Sí. Y por tanto, efectivamente, lo que se vive es un Bascular. Es el momento en que todas las cuestiones que puedan surgir en la conciencia, en tus pensamientos, te es permitido verlos como que no cambian absolutamente nada de lo que tú Eres. El hecho de que estas cuestiones desaparezcan o que a veces, te digas: “¿para qué?”, basta para alejar los pensamientos, hacerlos ineficaces respecto a tu Yo Soy. Y esto es efectivamente, el Basculamiento, no hacia el Absoluto (lo que es imposible) sino más bien el último Basculamiento del Yo Soy a la Infinita Presencia. Es el momento en que hay, efectivamente, dentro del Yo, la aparición de “¿para qué?”, que no es un dimisión, sino más bien situar las cuestiones en su sentido original. Es decir un cuestionamiento sobre una causalidad: causalidad que pertenece, de manera permanente, a lo efímero. En el Absoluto no puede existir la mínima cuestión. La Vida se vive en la Paz, en la Alegría y sobre todo en el Éxtasis, donde toda cuestión que pueda aflorar no interesa más que la causalidad misma: “dónde está la llave de la puerta” y tampoco, “donde esta mi vía” y aun menos, “donde está la Puerta Interior”. Las cuestiones permanecen en el dominio de la causalidad inmediata de la vida de este saco de comida y de este saco mental pero no interfieren de ninguna manera sobre la propia Conciencia, respecto al Yo Soy. Solo el “yo” puede estar implicado, como una acción o una actividad mental, necesaria por ejemplo, para conducir un vehículo. Pero las cuestiones se extinguen por sí mismas sobre el sentido de la vida, sobre el sentido de la Presencia o la Ausencia. Esto revela efectivamente, la inclinación del Yo Soy en su última manifestación, llamada Infinita Presencia. Hay pues, seguramente, en el mecanismo mismo de las cuestiones que os planteáis, una orientación sobre la situación de vuestro punto de vista. Si vuestras cuestiones dirigidas a la causalidad, se ejercen en una causalidad espiritual, estáis muy lejos del Absoluto donde él está, más aun, muy lejos de vosotros, a causa de vuestro propio alejamiento. Porque al mantener una cuestión sobre el sentido mismo de vuestra propia vida, o sobre cuestiones espirituales, mantenéis una distancia artificial entre lo que Sois vosotros, en Verdad y lo que manifestáis. Mientras que haya pregunta y repuesta, como nosotros hacemos, no puede haber Absoluto: hay acercamiento o alejamiento, según el punto de vista que es vuestro o que es mío. El Absoluto no conoce ninguna cuestión. Es Absoluto es evidencia. No se mezcla con lo que contiene, es decir el relativo. Si os cuestionáis sobre vuestro pasado, sobre vuestras relaciones, sobre vuestro futuro, sobre mañana, en un camino espiritual, vosotros mismos os estafáis. No tenéis ya necesidad de una estafa exterior, vosotros os dilapidáis en la ilusión. Cuando el Absoluto está ahí, desvela, revela, no puede existir cuestión. Cuando el Doble os toma ¿qué puede existir como cuestión aquí, en este cuerpo? la cuestión puede venir después de la vivencia. Si llega durante la vivencia, la Comunión, la Disolución, la Onda de Vida, todo esto se para. En este sentido es en el que os hemos dicho que permanezcáis tranquilos, no hagáis nada, ni siquiera observar ni ser el Testigo. Por el contrario, plantearos todas las cuestiones que queráis para comprar un vestido, pero no sois el vestido. No sois siquiera lo que está en el vestido. Lo que vosotros Sois, no llama a ninguna cuestión, porque es una evidencia y desde el instante en que vosotros lo Sois, ninguna duda más, ninguna pregunta puede surgir. Vosotros estáis más allá del “yo”, más allá del Sí, más allá de la causalidad. Vosotros Sois la Gracia. La Gracia no se interroga jamás a ella misma. Mientras que tengáis la impresión de evolucionar, de progresar, de acercaros o de alejaros, permanecéis en la causalidad, en la acción/reacción. En el Absoluto, hay lo que vosotros Sois, por Esencia y por Naturaleza. Todo lo demás es superfluo. El cuestionamiento sobre lo espiritual solo es un timo. Cuestionar no es refutar. Cuando Sois Absoluto, lo sabéis, porque lo vivís. No puede surgir ninguna pregunta sobre lo que Sois. La pregunta ya es una toma de distancia, la percepción de una distancia, de un objetivo, de algo que encontrar, que buscar, que explorar. Cuando todos esos juegos han cesado, es cuando el Absoluto Es.

Pregunta: ¿cada vez más me siento como un corcho en el mar, sin brújula ni compas?

Volveré sobre una frase que es clave, porque corresponde exactamente a lo que describes. Has dicho que eres como un corcho en el mar, lo que muestra con evidencia, que dejas que la vida se dirija por la corriente de la vida. Pero ¿por qué haces una distinción entre el corcho y el mar? Tú no eres el corcho: tú eres el mar que contiene el corcho. Si cambias ese punto de vista y comprendes esto y lo vives, el Absoluto está ahí. Hay aun, una toma de distancia. Tú te has dejado llevar por la vida, por la Onda de Vida pero aun no eres la Vida, porque consideras que eres el corcho en el mar. Es el mismo ejemplo que lo que yo llamé el teatro, la escena, el espectador y el que acepta salir del teatro, para ver que el teatro ya no existe. De igual forma, te invito a ser el mar y no el corcho. En un momento dado verás que no hay ni mar, ni corcho, sino que tú eres el conjunto de todo esto. Se refiere también, a lo que he llamado las capas de cebolla. Date cuenta de que más allá del observador, de la Fluidez nueva que vives, hay algo detrás de este observador que no se ha movido nunca, que siempre ha estado ahí y que no pone ninguna distancia, ninguna separación entre el corcho, el mar y todo lo demás que no existe. Si a ese nivel se hace un clic, tú cambiarás tu punto de vista. Tú no serás ni el corcho ni el mar. En ese momento, serás Absoluto. Te animo pues, más allá de la refutación que tú has realizado y de la encuesta, a des-identificarte del corcho, aunque ese corcho sea ligero y deje fluir la vida. Dejar que la vida te recorra, mostrarte la vida pero tú Eres la Vida y no lo que es recorrido por la vida. Ahí cesa toda proyección de la Conciencia en un “yo”, en un Yo Soy o incluso en un observador. Es muy sencillo. Sitúate en el lugar donde no hay movimiento, no en el centro del corcho, no en el centro del mar sino en el centro de Todo. Ese centro de Todo es el centro en cada punto y no en el centro. Ese centro ahí, es el centro real, que no tiene necesidad de estar localizado, porque cada punto es equidistante. Si tú entiendes esto, entonces el Absoluto está ahí. No hay necesidad de tiempo. En tu caso, no hay ya necesidad de refutar, ni de cuestionar, ni de encuestar. Acepta. Entonces, el Absoluto está ahí. Tú no eres ni el mar ni el corcho. Tú Eres lo que sostiene el corcho ya el mar. Ahí está el Absoluto.

Pregunta: ¿el Absoluto o Paz Suprema, es estar en la Simplicidad, la Humildad, la Transparencia, la Esencia misma de lo que Somos?

Desde el instante en que sois Humildes y Simples, desde el instante en que salís de todo rol, de toda función, no dimitiendo sino situándoos en el punto de vista justo, desde el instante en que no inter-actuáis más, por Transparencia, entonces la Onda de Vida, el Absoluto, puede Ser. Porque precisamente, no estáis más en la acción ni en la reacción. Pero entended bien que esto no os impide actuar. Es el punto de vista lo que cambia. Vosotros aceptáis que este saco de comida, que este saco mental haga lo que tenga que hacer. Pero no sois lo que se hace. Desde ese instante, el Absoluto está ahí. Es por tanto, una vez más, un cambio de posición, de mirada, de punto de vista. Es tomar conciencia primero, de que hay un observador, de que está la Vida y que esto se vive independientemente de vosotros. Es la salida de la implicación, es la salida del ego, es la Transcendencia del Sí, es la inclinación en la Infinita Presencia y es en fin, dejarse al Absoluto que Sois. Desde el instante en que vosotros no inter-actuáis más, que os quedáis tranquilos, en que hacéis lo que este saco de comida os manda hacer, lo que este saco mental os pide hacer, no estáis ya ligado a ellos. Vosotros contenéis eso, pero sois mucho más que eso. Ponéis fin a la separación, a la división, a la acción/ reacción, descubrís el Yo Soy, el Yo Soy Uno, la Infinita Presencia y ahí, si renunciáis a todo esto, nada de todo esto desaparece sino que vosotros desaparecéis de la Ilusión que consistía en creer que eráis esto. Hay pues una des-identificación, una des-personalización, una des-individualización que por supuesto, la mente va a llamar muerte. Pero vosotros no sois ni lo que ha nacido, ni lo que muere. Vosotros Sois lo que siempre ha estado ahí, que no se ha movido nunca. Es la Ilusión la que os hace creer que sois una persona, que tenéis un proyecto que realizar, que tenéis una vida que llevar, que tenéis responsabilidades. Y una vez más, esto no quiere decir que haga falta tirar al bebé, sino verlo como lo que es. Cuando ese punto de vista cambia, efectivamente, como se ha dicho en la cuestión precedente, la Fluidez está ahí. Y más allá de la Fluidez, tomáis conciencia de que no sois esta Conciencia y abandonáis incluso lo que habéis tomado. Y ahí es donde Sois Absoluto, con una forma. Sea lo que sea de esta forma, sea lo que se haga este saco, sois Liberados Vivientes. No estáis ya afectados por lo que le ocurra a este saco, no sois ya afectados por lo que cambien las relaciones. El miedo no puede existir más, no puede llevaros y conduciros por la nariz, porque veis claro. Veis claro porque aceptáis no ver más: os habéis hecho Transparentes, os habéis hecho Humildes y os habéis hecho Simples. Habéis hecho el sacrificio de vosotros mismos. Ahí está el Absoluto. Algunas Estrellas os lo han expresado y os han mostrado mediante su vida. ¿Dónde está vuestra confianza? ¿En vuestro “yo”, en vuestro Yo Soy, o fuera de este Mundo? Mediante la acción que realizáis, mediante las acciones y reacciones que conducís, demostráis lo que sois: Absoluto o no. Mientras que el miedo os dirija, mientras que vuestras heridas os dirijan, os estafáis a vosotros mismos. No existe ninguna solución en este Mundo, que permita sanar. La única cosa que tenéis que sanar, es vuestra creencia en vosotros mismos. La única cosa de la que tenéis que desembarazaros, es de lo efímero.

Pregunta: yo soy un angustiado y estresado perpetuo. Incluso el hecho de no tener pregunta, o al menos no poder formularla, me plantea un problema. Sin embargo no sé qué preguntar. Eso no quiere decir que no tengo todavía ataduras pero cuando planteo una pregunta, me parece tan evidente como si conociera la respuesta. Entonces, puede ser que no quiera ver algo, entre comillas, y que sin embargo me hace constatar que no vivo el Absoluto. ¿Podría apuntar la verdadera cuestión ?

Pero la verdadera cuestión, es que tú afirmas anticipadamente: « estoy estresado », « estoy angustiado ». Pero ¿qué es estar angustiado, estresado? ¿Por qué te identificas con eso? Hay un placer maligno en creerse estresado y angustiado. ¿Eres tú el estrés y la angustia? Qué es ese maligno placer de querer utilizar sus propias resistencias, sus propias ilusiones. El miedo es una atadura, la angustia también. Es muy fácil decir que esto viene de una herida, que se vivió en la infancia, en el pasado, en una vida pasada, pero nada de todo esto existe. Cuando dices: “estoy estresado, estoy angustiado”, te condenas tú mismo, porque te apegas a eso. Llega una manifestación al saco de comida, al saco mental y tú estás persuadido de ser eso. ¿Cómo quieres estar en Paz? Mientras que estés identificado a esto, mientras que digas: “estoy enferma”, ¿Cómo puedes esperar estar sano? La mejor forma de estar sano es dejar a este saco desenvolverse, sin intervenir. Mientras que creas que te vas a ocupar, te planteará problemas porque das peso a lo que no eres. Tú te has identificado, no ya al Yo Soy sino al estrés y la angustia. Eso no puede funcionar y no funcionará jamás, mientras que des peso a ese estrés, a esa angustia, a esa depresión o a esa Alegría, incluso, porque tú no eres nada de lo que pasa. ¿Qué quedará del estrés y de la angustia cuando estés muerto? Explícamelo. El objetivo no es encontrar de dónde viene, el objetivo no es decir: “yo soy así”, porque es falso. Tú te has identificado abusivamente a eso y por tanto, abusas de ti mismo. El miedo y el Amor, el miedo o el Amor. Estrés y angustia equivalen al miedo. Pero si el estrés y la angustia están ligados al amor, no al Amor, es una atadura. Porque el Amor hace Libre. Si el amor no te hace Libre, no es Amor, es una proyección del amor en sentido humano y por supuesto, esto ¿qué genera? El miedo de la carencia, el estrés, la angustia, el vacío, el duelo, la pérdida. ¿Eres tú todo eso? Date cuenta: no depende de tus creencias. Porque tú crees ser el estrés, tú crees ser tus angustias, tú te crees propietario, te fastidien o no. Tú no eres propietario de nada. Ni del estrés, ni de la angustia, ni de la Alegría, ni del Amor. El estrés, la angustia, el miedo, la carencia, el amor (en sentido humano), te remiten ineludiblemente a la carencia, al miedo al vacío y a la soledad. Por lo tanto, es considerar ya que estás cortado, separado, dividido. Es dar peso a lo efímero. Mientras que tú aceptes, mientras que te identifiques a un miedo, a un estrés, a una angustia, a una depresión ¿cómo quieres ser Libre? Entonces me vas a contestar (acción/reacción): “voy a luchar en contra”. ¿De dónde viene mi estrés, de dónde viene mi angustia? Y ciertamente, habrá siempre una razón en tu historia, en tu pasado, en tu karma. Pero ¿quién está concernido por esto? El Yo, por supuesto, el ego. Así que, el Yo Soy te va a proporcionar un pensamiento. Vas a vivir momentos en que todo esto va a desaparecer, cuando meditas, cuando estás en Samadhi. Y esto pasa del uno al otro y no se para jamás. Y crees que a fuerza de vivir los Samadhis, los momentos más felices, le malestar va a desparecer. Pero ni malestar ni felicidad pueden resolver la ecuación. Tú estás más allá de todo eso. Entonces es necesario, refutar. Es necesario situarse en otro lado. Eso no quiere decir no aceptar ver. Pero una cosa es aceptar ver, sentir y otra cosa es identificarse. Tú mismo das cuerpo a los sufrimientos del cuerpo. O das cuerpo tú mismo, a los sufrimientos del saco, de la mente. Y por tanto, tú te atrapas a ti mismo. Por supuesto es seductor encontrar una explicación. Pero ninguna explicación permitirá superar esto, porque esto permanece a nivel de la acción/reacción.

Pregunta: ¿por qué me duermo con la lectura de BIDI?

Es la mejor de las cosas que te puedan ocurrir. Como he dicho anteriormente, lo que se lee no es lo mismo que lo que se oye. Algunas de las palabras que yo pronuncio tienen la facultad (cuando las lees) de provocar en ti, un mecanismo que va cortocircuitar la mente. El mecanismo de adormecimiento que vives, es un aprendizaje, si puedo decirlo así. Los mecanismos que te permitirán, en un momento dado, Ser Absoluto. El mecanismo de adormecimiento, como se ha dicho, es totalmente superponible al Absoluto, en la medida en que (sea en el Yo o en el Yo Soy), te da a ver y a vivir, desde tu punto de vista, lo que es la desaparición de la Conciencia, donde el mundo desaparece, o el Yo desaparece y donde el Yo Soy desaparece. Llegará un momento en que esta desaparición de lo que es limitado y efímero, se traducirá para ti, por el emplazamiento de tu Conciencia en la no-Conciencia, es decir, el mecanismo que te revela a ti mismo, en lo que tú Eres, desde la Eternidad, en lo que tú Eres, en Absoluto, más allá de cualquier proyección, de cualquier conciencia, de cualquier lucidez y de cualquier sentido de identificación, sea a una persona o a un individuo. Es por tanto, si puedo expresarlo así, un signo muy bueno. Yo decía también que, a menudo, cuando me expreso, estáis a la escucha, pero no oís necesariamente. O si no, oís sin escuchar. El objetivo no es alimentar vuestra mente, sino crear una sacudida necesaria y suficiente que os deje ver o percibir una modificación de vuestro punto de vista. La percepción que tenéis de mi voz o de mi presencia se traduce para vosotros, precisamente por lo que falta. Algunos entre vosotros han podido decir no sentir Amor u otra cosa. Lo importante no es en este caso, el sentir sin la acción que se produce en ciertas partes de este saco, dirigidas a aminorar las resistencias, a aminorar la identificación al Yo, la identificación al Sí, que os permite aproximaros a ese indecible.

Pregunta: ¿cómo no ser perturbado por el contacto con otros que no están en la misma energía?

¿Qué es lo que entiendes por “misma energía”? Te resituaré esto más aun “en la misma Conciencia”. Mientras que haya una distancia, mientras que haya la percepción de que tú eres tú y que hay otro, cualquiera que sea ese otro, hay evidentemente, una distancia y una separación. Esta distancia y esta separación vienen del posicionamiento dentro de la personalidad (e incluso dentro del Sí), haciendo que experimentéis una diferencia, esta diferencia se puede expresar bajo forma de disonancia. Así pues, cualquier proyección de la Conciencia, sea a partir del Yo, sea a partir del Sí, se traducirá sin duda por resistencias, por disonancias que vienen a alterar, en un primer momento, el sentido mismo de tu identidad o de tu persona. A través de la repetición de las experiencias, te será dado vivir la instalación de la no-separatividad, de la no-distanciación, más allá de la voluntad de amor, más allá de la comunicación, más allá de la relación, llevándoos a preparar lo que se vive, una vez que las puertas de la muerte sean franqueadas. Es decir no ya una comunicación, no ya una relación, sino más bien el Amor, en su sentido más transfigurado, el más auténtico, es decir donde no existe ninguna barrera. Entended bien que no es tu Conciencia del Sí la que está alterada, sino las disonancias existentes en los diferentes sacos de comida, sacos de capas, que se confrontan el uno al otro, cada uno con su Ilusión personal, cada uno con la impresión de estar separado y distanciado. En este mundo, os comunicáis mediante palabras, por expresiones, por sobreentendidos, por Vibraciones, por emanaciones. Vuestra emanación viene a encontrar otra emanación. En el Absoluto, esto no existe. La Transparencia es total, permitiendo dejarse atravesar por la información, sin retener nada (de esta emanación), sin alterar nada, sin estar en disonancia. La disonancia mantiene ella misma, por ella misma, el principio de separación existente sobre lo que cae bajo los sentidos, sean los ojos, sea la propia Conciencia. Todo esto pertenece a lo efímero. En lo que se llaman las otras Dimensiones, como en el Absoluto, ese principio de separación y de resistencia, llamado disonancia, no puede ser manifestado, ni siquiera conceptualizado. El encierro crea su propio sufrimiento. El hecho de estar aislado, de no salir del saco de comida, del saco de pensamientos, os hará sin falta encontrar los mecanismos de disonancia. Todo lo más, instalándoos en el Sí, en la Unidad y en el “Yo soy Uno”, vais a limitar los fenómenos de disonancia y vais a poder manifestar la ley de Gracia, manifestar lo que llamasteis la Fluidez de la Unidad, que os permite acercaros a la Alegría, vivir la Alegría. Pero todos habéis vivido las contrariedades de este mundo, un día u otro (excepto si os mantenéis en Samadhi permanente), os van a encontrar. Este principio de disonancia está inscrito en el principio de la personalidad, en el principio de separación, en el principio de aislamiento, que vivís. No podéis escapar. Solo aquél instalado en el 4º estado de la Conciencia, llamado Turiya, en el Sí, en la Infinita Presencia, llega a manifestar un sentimiento de permanencia dentro de la no-resistencia y de la no-disonancia, Interior como exterior, puesto que la distancia, Interior como exterior, no existe ya. Sin embargo, esto no se instala en la duración porque estáis inscritos en este cuerpo, en un principio efímero. Lo efímero tiene por función mantener lo efímero. La disonancia (o la resistencia) forman parte de la constitución misma de este cuerpo, de este saco de comida, como de este saco mental. No podéis escapar mientras que vuestro punto de vista siga siendo el de vuestro cuerpo o mente. Solo siendo Absoluto, Revelado, Desvelado (sea el nombre que le deis), podéis sentir la resistencia, la disonancia, Interior como exterior, sin ser afectado porque en ese momento, sabéis pertinentemente que no sois ni este saco de comida, ni este saco mental, ni nada que exista dentro de este mundo.

Así, las leyes que vivís (y que nosotros vivimos cuando estuvimos encarnados) no son en absoluto superponibles con lo que ocurre en las Dimensiones otras y aun menos en el Absoluto, sobre todo si ese Absoluto se hace sin forma. El principio de separación es, muy exactamente, lo que ha permitido a la Conciencia, aparecer. Conciencia que se divide, como sabéis, en subconsciente, consciente, supra-consciente. Pero ¿qué es lo que ha generado la Conciencia? Plantearos la cuestión. ¿De dónde viene la Conciencia? No de dónde viene la personalidad, no de dónde viene el alma, no de dónde viene el Espíritu, sino ¿de dónde viene la Conciencia? La Conciencia es una proyección al exterior de alguna cosa que no era consciente y que sin embargo, es el Todo. Eso es el Absoluto. Todo mecanismo de proyección no debe ser considerado únicamente como exteriorización, sino también como una interiorización, es decir a la noción de un movimiento. El Absoluto es el centro, presente en cualquier punto. Es por tanto no-movimiento, no-acción, no-ser. Es lo que vosotros Sois, es lo que nosotros somos todos. Ese “todos” que por cierto, no existe. El principio de separación es la experiencia de la Conciencia, cualquiera que sea el nivel, a partir del nivel más denso hasta Turiya. Así, no podéis escapar a las leyes de lo efímero: este cuerpo aparece, este cuerpo desaparecerá. Esta mente aparece, esta mente desaparecerá. Y vosotros, ¿dónde estáis? Ni este cuerpo, ni esta mente, ni ninguna de las proyecciones de la Conciencia, que no son sino experiencias efímeras. De igual forma, pasando de Dimensión en Dimensión, en los mundos Unificados, queda una conexión a La Fuente y sobre todo, al Absoluto. Es el Absoluto que subyace las Dimensiones, es el Absoluto que permite la Conciencia. Pero la Conciencia no es el Absoluto. Es parte integrante. Está contenida en el Absoluto, es el soporte, es la manifestación Interior como exterior, dividida o no dividida. Por supuesto, los mecanismos de disonancia y de resistencia, tal como tú los expresas, están ausentes en los Mundos llamados Unificados, a causa de la Transparencia, Transparencia del saco, aunque ese saco no tenga nada que ver con su aspecto lábil, en este mundo. Cualquier saco es mutable. Vuestro saco aquí, cambia de día en día pero aparece entre lo que se llama el nacimiento y la muerte. En los Mundos Unificados, el saco es mutable, ninguna forma está fija: lo que explica la Transparencia, la mutabilidad, la continuidad y por tanto la conexión a La Fuente, así como el contenido en el Absoluto. Así pues, ninguna disonancia puede desaparecer realmente. Todos vosotros conocéis en vuestras historias, en vuestra experiencia en este mundo, el desarrollo de todas las historias, el desarrollo de todas las sociedades, de cualquier célula, de todo lo que está vivo, de todos los sistemas, de todos los conceptos. Hay aparición, hay crecimiento, hay culmen, hay decrecimiento y después hay desaparición o muerte. Esto es válido para una célula, es válido para todo lo que existe, que podéis ver, vivir, percibir dentro de este mundo. Lo que no existe evidentemente en las Dimensiones Unificadas, como en el Absoluto con o sin forma.

No podéis oponeros a la disonancia. Porque al oponeros a la disonancia, mantenéis los lazos, mantenéis el encierro, mantenéis la Ilusión. La única forma de salir de la Ilusión no es renegar de la vida, sino situarse en otra parte, cambiar de punto de vista, refutar lo que es efímero, para vivir en este saco, el Absoluto con una forma. Solo en ese momento, las disonancias reales que pueden alterar lo que sois, no pueden durar, ni afectar largo tiempo, ni siquiera lo efímero, lo que Sois en Absoluto. Las consecuencias no son las mismas, según estéis establecidos en el “yo”, según estéis establecidos en el Sí, según viváis la Infinita Presencia y según Seáis Absolutos. La intensidad de la disonancia puede vivirse también, siendo Absoluto. Pero es extremadamente fácil salir de esta disonancia, para aquél que ha efectuado los Pasajes de “yo” al Sí, y del Sí al Absoluto, cuando el Absoluto se ha revelado.

No podéis luchar, porque asimilar vuestra conciencia a la lucha refuerza la oposición, refuerza lo efímero y refuerza la Ilusión. Ningún perfeccionamiento dentro de este mundo, podrá aportaros la Verdad, la Liberación, solo, en definitiva, la propia Conciencia al desembarazarse de sí misma, es decir del observador, puede establecerse Absoluto. Los obstáculos son muchos. El primero de los obstáculos no es la disonancia, el primero de los obstáculos es buscar, no tenéis nada que buscar: mientras busquéis, os alejáis. Mientras que paséis el tiempo buscando lo que no tenéis, creáis disonancias, os alejáis. Si os contentáis con lo que siempre ha estado ahí, es decir vosotros, más allá del “yo”, más allá del Sí, ninguna disonancia puede alteraros, ningún sufrimiento puede haceros sufrir. Lo que sufre es lo efímero. Sabéis muy bien que cuando hay una pérdida, se expresa un sufrimiento. Sea por la muerte, la pérdida de un familiar, la desaparición de un allegado, de una situación, los cambios de lugar, a esto se le llama miedo. Porque el miedo es disonancia y resistencia. Y el miedo os inscribirá siempre en el « yo », y está aun presente en el Sí, desde que salís. Solo el Absoluto libera lo que Sois definitivamente, de aquello con lo que estáis ataviados en este mundo, que se llama miedo.

Mientras que tengáis miedo, por vosotros, por este cuerpo, por esta vida, por un acontecimiento, por una persona, no sois Libres. La Libertad es la Disolución del miedo. La Libertad es la ausencia de resistencia. No puede existir práctica en lo espiritual, que pueda hacer desaparecer definitivamente el miedo. La desaparición del miedo está ligada a vuestra propia desaparición como persona, como individuo, como modelo, como concepto, como percepción, como sentir. Porque todos esos elementos no son sino proyecciones, y cualquier proyección es disonancia, por esencia. Lo que está en causa, es el punto de vista, no es la Vida. La Vida, aquí como en cualquier parte, es perfecta. Si aceptáis eso, no como una creencia, sino estableciendo los fundamentos de igual forma que en el caso de la refutación y la encuesta, viviréis con seguridad, el fin de la disonancia. La cuestión se resume solamente en esto: ¿queréis ser Libres? Pero no podéis pretender ser Libres y estar encerrados en ninguna parte, ni siquiera en el Sí. La Libertad es la ausencia de disonancia, la ausencia de resistencia, y el estado de Transparencia que se apoya sobre la Humildad, la Simplicidad. Algunas de las Estrellas os han dicho que no eran nada en este mundo. Si no sois nada, Sois todo. Por supuesto, esto no va a ser aceptado ni por la personalidad, ni por el que se mira en el Sí. Mientras que miréis algo, no sois Libres. Por supuesto, existen estados que vosotros llamáis Vibratorios que resuelven de forma temporal, las disonancias: por la empatía, por la compasión, por el amor, por la tolerancia. Pero no son las virtudes morales, son virtudes a veces, espirituales, pero eso no es el Absoluto. Solo el Absoluto rompe definitivamente el encanto de la Ilusión, de la adhesión a una creencia, de la adhesión a una vida, de la adhesión a un mundo, sea el que sea. Eso no os priva de este mundo, mientras que el saco de comida esté presente, al contrario. Porque solo en ese momento, recorridos por la Onda de Vida, vivís la Verdadera Vida. Lo que vosotros llamáis la vida, en el yo como en el Sí, solo es la expresión de resistencias. El orgullo espiritual es eso. Aceptad desaparecer, aceptad ser el más pequeño y seréis el Todo. “Mientras que no os hayáis bajado vosotros mismos, no seréis Elevados”: tomo palabra por palabra, de lo que expresó el CRISTO. No hay nada más que vivir, en Totalidad, el camino de la Liberación. En todas las civilizaciones, en todos los países, tenéis seres que han superado todos los condicionamientos incluso siendo al principio, adeptos de un gurú, de una religión, de un concepto, de una filosofía. Desde el instante en que os liberáis de todo marco, de toda referencia, de toda creencia, de toda ilusión, en ese momento, Sois un Liberado Viviente. No tenéis necesidad de venir de tal cultura, o de tal religión. No tenéis necesidad precisamente, de Liberaros. Hay que osar ser Libre. No hay Liberación mientras que persista lo ilusorio de vuestro punto de vista. Lo que vuelve a decir que mientras permanezcáis en la acción y en la buena acción, mantenéis la reacción.

Permanecer tranquilo no es no hacer nada, sino dejar hacer. No es querer Ser, sino dejar Ser. Lo que tenéis que vivir depende de vuestra capacidad de considerar vuestra Libertad, vuestra Liberación, o no. Os hemos hablado (y sobre todo los Ancianos, más que yo) de los aspectos de la Vibración, puesto que la Conciencia es Vibración. Pero no podéis percibir lo que Sois, en Verdad. Porque vosotros Sois el conjunto de las Vibraciones. La única cosa que no podéis ver, sois vosotros mismos. Solo cuando las proyecciones externas de la conciencia, o Interiores, de la conciencia (cualquiera que sea el punto de vista, efímero y limitado, del “yo” o del Sí), desaparecen, es cuando el Absoluto se revela, como vuestra Esencia, vuestra naturaleza, vuestra perennidad, lo que jamás se ha movido, lo que nunca ha nacido, lo que no desaparece jamás. Cuando decís: “yo muero”, ¿quién muere? Lo que queda siempre, que mantiene la ilusión, es el miedo. Lo que se ha llamado, creo, ataduras de la personalidad a sí misma (ndr: ver la rúbrica “protocolos para practicar”). No hay nada que deconstruir, en definitiva. No hay nada que buscar. No hay nada que Ser: refutad todo esto y el Absoluto está ahí. Es instantáneo, no hay tiempo. Si consideráis un tiempo, os alejáis de lo que siempre ha estado ahí. La Paz Suprema, la Morada de Paz Suprema es muy exactamente, lo que llega a la conciencia que acepta desaparecer. Muchas Estrellas os lo han explicado, a través de su camino personal, a través de su historia y su experiencia.

martes, 9 de diciembre de 2014

POEMA



No tengo nombre,
Soy como la fresca brisa de los montes;
No tengo asilo,
Soy como las aguas sin abrigo;
No tengo santuarios cual los dioses misteriosos,
Ni estoy en la sombra de los templos solemnes;
No tengo sagradas escrituras,
Ni estoy sazonado en la tradición.
No estoy en el incienso
Que sube a los altares, Ni en la pompa de las grandes ceremonias;
Tampoco estoy en la dorada imagen,
Ni en el sonoro canto de una voz melodiosa.
No estoy limitado por teorías,
Ni corrompido por creencias;
No soy esclavo de las religiones,
Ni de la pía asistencia
De sus sacerdotes;
No soy engañado por filosofías,
Ni el poder de sus sectas me da nombre.
No soy humilde ni conspicuo,
Ni apacible, ni violento;
Yo soy el Adorador y el Adorado,-
Yo soy libre.
Mi canción es la canción del río
En su anhelo por los mares inmensos
Divagando, divagando.
¡Yo soy la Vida!
 

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SNOW 26 DE NOVIEMBRE DE 2014 (por Joseph)


 
SNOW
 26-11-2014
Transmitido por Joseph

Soy SNOW. Por la gracia del Gran Espíritu, por la reunión de los cuatro Elementos, que el Amor y la Verdad estén Aquí y Ahora.

Como Estrella, vengo hablarles de los Elementos como ya lo hice hace algunos años. Pero no voy a contemplar los Elementos solamente según lo que se realiza en los elementos de vuestra tierra que observáis en este momento. No estáis sin ignorar que los Elementos están en acción, una acción de disolución, una acción de de-velación y acción que permite de borrar las dudas, de borrar la Ilusión y de establecer el Amor.

Estos Elementos son constitutivos de toda vida, en todas las dimensiones y de todos los modos posibles. Cuatro Elementos que giran, tal una ronda alrededor de lo que es llamado el quinto Elemento, es decir el Éter, el Éter Vibral original, el de la Luz Vibral y no de la luz proyectada, y no de la luz que circula. La que está establecida en el centro de vuestra Corazón, en el centro de vuestras Estrellas, al centro de vuestras Puertas.

Entonces los Elementos os dan a vivir un cierto número de elementos. Y si quieren bien, vamos a contemplar sucesivamente cada uno de los Elementos, en su manifestación en el seno del ego y en su manifestación en el seno de la Unidad. Esto les permitirá ayudaros a veros y a ver alrededor vuestro lo que se realiza en este momento.

Entonces, si quieren, vamos a comenzar por el Elemento FUEGO:

El Elemento Fuego está en relación y en resonancia con un cierto número de estructuras en vuestra vida. Un ejemplo muy simple: el fuego es lo que se eleva. El fuego, en el seno de la personalidad, es la cólera, pero también lo que es llamado el fuego vital, lo que va a traducirse por una consumación, no de la Ilusión, una consumación no de lo efímero pero una consumación ilusorio vivida a veces como un fuego de otra naturaleza. Pero no puede engañar.

Cuando el Fuego actúa, quema todo lo que es superfluo, pero dejando sólo la Eternidad, se vuelve dulzura y no mas una mordedura. Se hace Evidencia, se hace Femenino a través de la manifestación en su Elemento que le es complementario y suplementario, es decir el Agua.

Vivir el fuego en el seno de la persona va quemar, realmente y concretamente, va a hacer circular y atizar ella-misma el fuego vital. Este Elemento Fuego que se pone en movimiento va a crear lo que yo llamaría, y lo que es observable para el que lo ve, una hiper rotación de lo que llamáis chakras, dando la ilusión de una combustión pero que sólo hace disolver todavía más lo que estaba alcanzado y vivido en el seno de la Unidad.

El Fuego Vibral es el Fuego original primordial. El, es Amor. Él no quema. Él no ve nada más que el Amor, pone fin simplemente a todo lo que es efímero, a todo lo que es oposición en vosotros, él quema toda noción de dualidad, toda noción de acción-reacción y también toda posibilidad de condena, de lo que sea, en vosotros-mismo, como al exterior vuestro. Ver, a veces la percepción de este Fuego al interior de sí puede tener similitudes pero los resultados son profundamente y diametralmente opuestos.

Así, el fuego vital, el fuego de la personalidad, os reenvía a la encarnación, a sus resistencias. Entonces, en este momento las cosas no son fluidas. No podemos decir que hay alumbramiento, porque hay permanencia duda y oscilación entre la personalidad y Êtreté.

El Fuego vibral no deja ninguna duda porque os instala cada vez más profundamente en el Êtreté e instalándoles en el Êtreté, os desvela, a través de lo que quema en el seno de lo efímero, la estructura de vuestro cuerpo de Êtreté que está presente en vosotros, ahora.

El cuerpo de Êtreté, ya no esta más en el Sol, no esta más a vuestro costado sino que está frente a vosotros o en vosotros. Y si esta frente a vosotros, por supuesto, las percepciones no serán las mismas. El fuego vital recuperará la delantera, mientras que si está en vosotros, el Fuego Vibral eliminará todo fuego vital y conducirá en una Paz inquebrantable, una Transparencia inquebrantable y una Humildad sin falla, llevándoles a nunca más juzgar a quienquiera, cualquiera que sea el camino o cualquiera que sea la persona. Porque esto os mostrará el Gran Espíritu y la ilusión incluso de concebir que hay otra persona que vosotros-mismo.

Por supuesto, es un cambio de paradigma total y completo que os invita a vivir lo desconocido pero que no puede desvelarse sólo si vosotros-mismos detienen toda agitación, si detienen toda adhesión a otra cosa que vosotros-mismo en vosotros-mismo, al Corazón del Corazón y en ninguna otra parte.
Entonces vamos a considerar ahora, si quieren, el Elemento AGUA:

De la misma manera que existen unas Aguas de arriba, existen aguas de abajo. Entonces, vamos a contemplar el agua de la personalidad. El agua, en el seno de la personalidad, es un espejismo. Él va a llevaros a creer en unas quimeras y a vivir unas quimeras.

Él va proponeros, con fuerza visiones a las cuales vais a adheriros, una implicación con las memorias del pasado. Esto va a daros y proporcionaros una búsqueda permanente de sentido, una búsqueda permanente de ilusiones, una búsqueda permanente de Luz al exterior.

Mientras que el Agua Interior y el Agua del Fuego Vibral es profundamente diferente. Concurre a establecer el Femenino Sagrado porque el Agua es de naturaleza femenina. El Agua os pone en el Agua de la Gracia y en el don de la Gracia, es decir os permite vivir, de manera no continua pero de modo cada vez más cercano, la bajada del Espíritu Santo en vosotros y el ascenso, sobre todo, del último elemento de la Onda de Vida, situado delante del pie, en la raíz de los dedos del pie.

Este tercer componente de la Onda de Vida realiza en vosotros lo que es llamado el Femenino Sagrado, y el Femenino Sagrado esta ligado al agua. Entonces, si todavía estáis en el agua de la personalidad, estáis sometido a vuestros deseos, a vuestras pasiones, a vuestros impulsos. Aceptáis sin ninguna dificultad a la dualidad. Hacéis preguntas sobre el emplazamiento justo permanentemente mientras que el Agua de arriba, es la influencia y el Bautismo del Espíritu, son los dones, la aparición de los dones, el hecho de ver claro, de no dejarse más abusar por el brillo del ego, de no más dejarse abusar por algo que no esté en acuerdo con la autenticidad de la Luz vibral.

El Agua da una forma de plasticidad. Mientras que el agua de abajo os disuelve en la Ilusión, el Agua de arriba os pone en lo que yo llamaría la integridad y la plasticidad, es decir la capacidad de ser flexibles, a no rebotar sobre lo que puede a veces venir chocar-os sino a dejar todo esto atravesar.
El Femenino Sagrado es la acogida total de vuestra dimensión divina. En estos casos, no puede existir ni la menor ambivalencia ni la menor manifestación de cualquier dualidad en vuestra mirada, en vuestros posicionamientos corporales y también en lo que sale de vosotros. Porque el Silencio esta ligado al Agua y no al Fuego.

El Agua primordial, el Agua de arriba es el que va a conduciros a florecer la Gracia, a florecer el Femenino Sagrado así como la tercera Onda de Vida. Entonces el Agua de arriba es el que viene lavar, al mismo tiempo que el Fuego, lo que llamamos vuestras vestiduras, las vestiduras efímeras situadas al nivel de este cuerpo y de la Ilusión de vuestra dimensión.

Ahora pasemos al Elemento TIERRA:

Entonces la Tierra, en el seno de la personalidad, por supuesto es el cuerpo físico. La Tierra en el seno del cuerpo de Eternidad, en el seno de la Unidad, es vuestro cuerpo de Eternidad. Entonces en los días que vienen vais a ver, o no ver, lo que se realiza en vuestro cuerpo de Êtreté que está ahí, en vosotros y alrededor vuestro. Vais a asistir a su nacimiento, a su Bautismo, a su revelación, a su constitución, sin pasar por el mental pero pasando directamente por el Corazón, que se lo recuerdo, es comprensión inmediata, instintiva, intuitiva y perfecta de la Verdad.

El Agua es un médium y lo médium, del mismo modo, puede expresarse para el bajo, como para el alto. La médiumnidad de abajo os ata a la materia, procura resolver los problemas. La médiumnidad de arriba, os da a ver simplemente la Verdad del Absoluto, la Verdad de la Unidad, la Verdad de vuestro ser Eterno donde ningún efímero puede venir contrariar lo que fuera.

Ahora nos queda el Elemento AIRE:

El aire de la personalidad da la variabilidad, el aire de la personalidad da la circulación de la energía acoplada al fuego vital que se traduce por unas manifestaciones innumerables alrededor vuestro. Cualquiera que sea la forma. Esto puede ser la presencia innumerable de entidades, no vistas alrededor vuestro pero que penetran en vosotros. Esto puede ser también la adhesión a lo que yo llamaría, lo que no tiene consistencia para la Luz, las proyecciones del orgullo, las proyecciones del poder, las proyecciones de la antigua energía ligada a lo que llamaríamos las energías patriarcales.
Ahora, si vuestro Aire es rarificado, si tocan lo que es llamado el Aire de arriba, vuestra visión toma otra dimensión. Que esto sea la visión de los ojos, la visión del Corazón, éstas van a borrarse delante de la Visión de la consciencia, que no llama a ninguna vibración, a ninguna percepción, sino que es una relación directa con la Verdad. Esta relación directa con la Verdad de vuestro Corazón y la Verdad absoluta os da una holgura en lo que sois, os confiere una fluidez en el seno de este mundo, cualquier cosa que quede en vuestra cuerpo, como en el seno de todo lo que concurre en vuestras relaciones en vuestras vidas.

Entonces, el Aire es relación, la relación se hace bajo la égida del Amor o bajo la égida de la posesión. Esto no puede ser de ningún modo ambas, esto va a ser cada vez más el uno o lo otro.
En el caso de la posesión de vosotros-mismo por otra cosa que vosotros-mismo, o en el caso de que ejercéis una posesión de un objeto o de una persona, recaéis incansablemente en el avasallamiento del otro y vuestro propio avasallamiento.

En cambio, el Aire de arriba os da a ver de manera panorámica, esto os da a ver por la clara visión y sobre todo por el ojo de la consciencia el-mismo, que no esta localizado en ninguna parte en el cuerpo pero que es la respiración de cada célula, dándoles entonces a sentir directamente, por una reacción corporal, lo que es bueno para vosotros y lo que no es bueno para vosotros, de manera muy simple. El aire crea movimiento al nivel de la personalidad, el crea la Ilusión, el crea la circulación de lo que ya no tiene más a circular sino simplemente a vibrar.

Mientras que el Aire al nivel del Espíritu va a daros a vivir esta visión panorámica sin juicio alguno, pero va a daros que ver, en cierto modo, el alumbramiento de la escena de teatro y lo que subyace la escena de teatro.

Entonces en este momento, ya no podrán más adherir a lo que sea de otro que la Verdad. No la vuestra, no a la que interpretan pero la Verdad, la única que es eterna, que es la del Amor, de la Luz y del Corazón.

Entonces, estos Elementos interiores no tienen verdaderamente todo lo que os habíamos propuesto, en la época, de encontrar al exterior, en la naturaleza, porque ahí esta vuestra naturaleza interior que esta por recorrer.

Por supuesto, algunos de vosotros todavía necesitan las correspondencias en el seno de la naturaleza, pero la mayoría de vosotros, se reencuentran a vivir esta naturaleza en sí. ¿Esta naturaleza esta rectificada? ¿Está del derecho o es al revés?

Si vuestra naturaleza está del derecho, el conjunto de los Elementos que os componen, desde el átomo hasta el conjunto de la consciencia, va revelaros a la vez vuestro cuerpo de Êtreté en su aparición, va revelaros a la vez vuestra capacidad a estableceros en el seno del Silencio Interior, del Absoluto o de la Unidad, o de la Luz Blanca, con la más grande de las evidencias y facilidades.

Ahora, si el conjunto de los Elementos todavía están bajo el dominio de la personalidad, entonces vais a observar unas confusiones en los diferentes sectores de vuestra vida. Sería sólo que a través de vuestras percepciones que se volverán falseadas, a través de vuestras adhesiones que les pondrán problema o a través de las manifestaciones de vuestro cuerpo que les pondrán problemas.

Entonces podemos decir que los Elementos situados al nivel del Êtreté no tienen ningún componente ligado a la personalidad, dándoles a desplegar, a vivir, a experimentar durante este período cada uno de los Elementos. Luego los Elementos acoplados dos por dos, y luego la totalidad de los Elementos.
Los Elementos únicos, ya los conocen; están representados por los Triángulos de la cabeza. Los Elementos agrupados dos por dos, los conocéis también; están agrupados dos por dos. Los Elementos cuatro por cuatro, son la totalidad de la Corona radiante de la cabeza, de la Corona radiante del Corazón y del conjunto de los potenciales vibratorios que os recorren.

Entonces por supuesto, los resultados son otros. En un caso se vuelven cada vez más calmado, cada vez más presentes a vosotros-mismo viviendo, por momento, el hecho de estar ausente en este mundo, no como una voluntad de huir de lo que sea pero mas bien como una desaparición real y concreta de este mundo.

Entonces por supuesto, el que vive la exaltación de los Elementos al nivel de la personalidad, va a reconstruir historias y argumentos que no tienen nada que ver con la Eternidad y que, ellos, van manteneros vosotros-mismo en vuestra propia ilusión. Estas ilusiones pueden ir muy lejos, pero el que acepta ponerse en el Silencio Interior, las verá enteramente e íntegramente en lo que le concierne, permitiéndole entonces reajustar su visión exterior que concierne a sus hermanos y sus hermanas. Entonces ahí también los frutos, los resultados, son profundamente diferentes.

Pero para poder beneficiar, más allá del análisis que les di de estos Elementos, en sus diferentes componentes de personalidad o de Êtreté, es a vosotros que les convienen de experimentar, en vosotros, la acción de los unos y de los otros, con el fin de estableceros en el seno de la Morada de Paz Suprema o en el seno de la dualidad de la personalidad. Los resultados, lo suponen, son profundamente diferentes.

En el caso de los Elementos arquetipos, lo que llamamos con vosotros el aliento del Gran Espíritu, es decir lo que los Ancianos llamaron los Hayot Ha Kodesh, va a darles a vivir los Jinetes, pero estos Jinetes, para vosotros, no representan ninguna amenaza en el seno de la Eternidad, todo lo contrario. Pero si los Jinetes son vividos en el seno de la personalidad, ésos van a reenviar-os a cosas que no tienen nada más que ver con la Verdad.

Estáis en este momento presos de las quimeras, de las proyecciones, de los miedos, de los sufrimientos y a veces en manifestaciones contradictorias con el Amor.

Es a vosotros que os conviene de veros, una vez más, no para juzgaros, no para poneros un acto, no para encontrar paradas pero más bien para atravesar esto en toda independencia y en toda autonomía. No hay otra posibilidad.

Entonces les invito hoy a encontrar vuestros Elementos Interiores, como en algunos momentos en que os hablé de la naturaleza y de vuestro medio ambiente, con el fin de sacar lo que era necesario a cierta forma de equilibrio de la personalidad pero también del Êtreté. Hoy, por supuesto, pueden continuar esto a la saciedad, pero lo más importante es este matrimonio de los Elementos en vosotros, y sobre todo el matrimonio de los Elementos a otro nivel de lo que puede sobrevenir en el seno de la personalidad.

La satisfacción, la Paz, la ecuanimidad, la desaparición, los principios del éxtasis, los éxtasis, lo vivido del Êtreté firman la presencia de los Jinetes en vosotros pero que no actúan más sobre la personalidad, pues esta disuelta, sino más bien como la revelación del Êtreté. Si el Êtreté no se revela a través de lo vivido directamente de la estructura de este cuerpo de Êtreté en el seno de vuestro cuerpo de carne, en este momento, vais a ser llevados por las manifestaciones elementales de las diferentes emociones. Os vais a dar cuenta que van a manifestarse en vosotros cada vez más aprehensiones, cada vez más miedos, cada vez más dudas, cada vez más incertidumbres.

Todo esto corresponde de la acción de los Elementos al nivel de la personalidad. Entonces, ahí también, no hay nada más a hacer que de atravesar esto sin identificarse, sin pararse, sin alimentar, por vuestra consciencia, lo que se realiza y de hecho no se despliega sino que se elimina. A vosotros de verlo y a vosotros de actuar, siendo todavía más, o no, Amor.

Así, la acción de los Elementos es vivid o bien por la personalidad o bien por el Êtreté. Lo vivido del Êtreté les quita de encima, de manera definitiva, los componentes y engramas (Un engrama es una estructura de interconexión neuronal) correspondiente a la vida de este cuerpo, realizando la desaparición de vuestras necesidades, la desaparición y la limitación importante de vuestros deseos, la capacidad a colocaros cada vez más en el Silencio Interior y sobre todo la ausencia de mirada sobre vuestros hermanos y sobre la vida, llevando un juicio cualquiera en él sí-mismo o sobre el otro.
Porque en la evidencia de lo que tienen que vivir, como esto fue dicho, todo elemento, toda persona, toda situación está en su muy justo lugar. No hay otro lugar posible para lo que ahora se despliega en vosotros y alrededor vuestro. Esto fue llamado por las Ancianos y por las Estrellas, mis hermanas, el la asignación vibral. Esta asignación, lo comprendieron, se deriva directamente de la alquimia de los cuatro Elementos en vosotros, permitiéndoos de reencontrar el Éter original del Amor vibral, o entonces de hundiros en los Elementos que corresponden a la persona, llamados el amor-sentimiento o el amor-emoción.

Comprendan bien que el Amor vibral no es sin emoción y sin mental sino él es simplemente preponderante con relación a los dos otros amores. Él es incondicionado, incondicionante y sobre todo totalmente libre.

Entonces, a vosotros de ver. De la misma manera que vivieron los elementos y encontraron los elementos en la naturaleza, vais a encontrar, si aun no esta hecho, los Elementos al interior de vuestro cuerpo y de ahí, según cómo vais a acogerlos, cómo vais a vividlos, se realizará o bien el Fuego del Elemento, o bien el Fuego del Elemento concerniente el vibral, o el fuego del Elemento que corresponde a la personalidad. Y bien evidentemente, como lo sospechan, las consecuencias y el resultado no tienen estrictamente nada que ver puesto que ellas son, como dije, directamente opuestas, incluso diría diametralmente opuestas.

Todo esto va a hacerse en la evidencia, todo lo que aun era para vosotros confuso o que os podía dar, hasta ahora, una cierta forma de vacilación, no tendrán más curso en los días y semanas que vienen. Así como esto fue dicho tanto por ciertas Estrellas como por los Ancianos, esto se realizara hasta el solsticio de invierno, que es un período extremadamente importante donde van a validar vuestros apegos o van a validar vuestro desapego total de las futilidades de lo efímero de este mundo. Y esto sólo puede producirse en vosotros.

Bien evidentemente lo que se presentará a vuestra vida, las adhesiones que vais a llevar o la rotura con lo que fue llevado hasta ahora depende sólo del nivel de donde perciben los Elementos, del nivel de donde viven los Elementos en vosotros y no al exterior de vosotros. Porque esta vivencia interior de los Elementos participa en lo que fue llamado el Silencio Interior.

El Silencio Interior no conoce ninguna lucha, ninguna discriminación, porque el Silencio Interior os establece en la Alegría absoluta de la Presencia de Cristo, de María y de Mikaël en el seno de la Nueva Eucaristía, y os permite de vivir el Corazón sin interferencia alguna de la personalidad. Y si la personalidad interviene, entonces en este momento lo verán claramente y se reirán de ello, pero no seréis sujeto a una cualquier adhesión de las quimeras elementales de la personalidad.

Esto va hacerse de manera cada vez más clara y los frutos serán profundamente diferentes, sin importar lo que quieren parecer, cualquiera que quieran dejar aparecer. Porque el resplandor de un ser establecido en el seno de la Unidad o del Absoluto no puede engañar de ninguna manera, que sea por sus palabras, que sea por su Presencia, por el equilibrio de los Elementos y por la transmutación final de los Elementos vibrales en la quinta fuerza que es el Éter. Entonces, en este momento, vais a vivir y a sentir cosas extremadamente precisas al nivel de vuestra Corona de la cabeza, ahí donde están situados los Elementos.

Si son los Elementos de la personalidad, habrá una disminución del Éter, es decir que la percepción de vuestra Corona radiante de la cabeza va a estrecharse para alcanzar sólo un punto situado al nivel de la cumbre del cráneo, al nivel de lo que fue llamado el punto ER de la cabeza o el Éter de la cabeza. En cambio, si hay en vosotros un despliegue de los Elementos, lo que va a pasar es que vais a vivir, sentir los Elementos al nivel de la cabeza, no como una Corona radiante pero como la integración en el seno de vuestra estructura efímera, de los Triángulos elementales, es decir de la estructura vibral del cuerpo de Êtreté en el seno mismo de esta personalidad y de este cuerpo todavía presente.

Entonces, en un caso como en el otro la diferencia es muy simple, no podrán interpretar lo que está vivido en términos de energía pero bien en presencia o en ausencia de los Elementos. Esto no podrá engañaros de ninguna manera. Y por supuesto aparecerá luego la Fusión del conjunto de las Presencias vividas hasta ahora como exteriores a vosotros. Que esto concierna esencialmente al conjunto de los Arcángeles, al conjunto de los Ancianos y al conjunto de las Estrellas, observaran que todo esto sólo existe en definitiva dentro de vosotros y no en una proyección, llevada por razones precisas que eran de llevaros hasta allí.

Entonces la Fusión de los Elementos en vosotros, os restituye a la Eternidad y sobre todo les da a vivir, por anticipación de este Choque de la humanidad, la capacidad de transferir vuestras Consciencias a voluntad, sin ningún esfuerzo y sin deseo alguno, ni voluntad alguna incluso, los que sois en los diferentes planos de experimentación. Pero no seréis retenido ni enganchados por cualquier plano de manifestación, simplemente estaréis cada vez más presente, yo diría, en el centro de la Cruz, por vuestra propia Crucifixión y Resurrección.

Esta Crucifixión y esta Resurrección no dejan ninguna duda cuando ellas son vividas, porque hay efectivamente una transmutación de los elementos constitutivos de la persona dirigida incluso, por supuesto, al modificar la estructura física de este cuerpo, a abrir el ADN espiritual, a revelaros vuestros Linajes, no mas pidiendo al exterior o al interior pero simplemente viviendo-lo en esta vida. Porque cada Linaje tiene un comportamiento específico y aprenderán muy rápidamente reconoceros en vuestras acciones, a ver cual Linaje actúa en este momento, cuales son vuestros potenciales del Êtreté que corresponden a vuestros Linajes y no a otra. Así es como se realiza vuestra desaparición.
Poco a poco, este cuerpo de Êtreté apareciendo en la verdad de los Elementos al nivel vibral, os llevará a ver vosotros-mismo, no mas a través de la visión llamada luciferina, tampoco con la visión del Corazón, pero directamente por lo vivido de la Vibración en el seno del Corazón, que tienen tal vez ya observado, a través del emplazamiento del Canal Marial, a través de su presencia o su ausencia, con función a los reflejos fisiológicos y en particular lo que es llamado los dolores del hígado, los dolores del páncreas, los dolores del alma y los dolores del Espíritu, que sólo traducen, como fue dicho, la capacidad a desviaros de la materia y a disolver el alma, y a dejar el Espíritu Santo manifestarse en todos sus componentes.

En un caso hay Unidad, en un caso hay establecimiento en el seno del Êtreté que se revela, ya no mas como otra dimensión, o en otra parte, pero directamente aquí; ahí se donde se pasean en vuestros Elementos interiores y no mas en los elementos exteriores. Vais a observar también que según lo que frecuentáis como personas, como elementos de la naturaleza exterior, la sincronización entre los Elementos vibrales y los elementos de la naturaleza os aparecerán como una evidencia.

Un ejemplo: si observáis un fuego, observareis en vosotros que el Elemento Fuego se activa. Si se zambullen en el agua o observáis el agua, comprobareis que el Elemento Agua se activa en vosotros al nivel vibral, poniendo fin a la ilusión astral del agua, es decir las emociones, del juego de las posesiones, del juego de seducciones cualesquiera que sean. Solo podréis ser que Transparentes y expresar, de toda manera posible, sin voluntad alguna, lo que es llamado la Verdad del Gran Espíritu.
Ningún ego estará presente en vuestras palabras. Vuestras palabras fluirán naturalmente y espontáneamente sin dificultad alguna, sin hacer ningún esfuerzo mental ni de reminiscencia, ni de construcción. En estos casos, todo se realizará normalmente. En cambio, en el momento en que seréis sometidos, de manera normal, en las fluctuaciones entre los Elementos vibrales y los elementos materiales de la personalidad, constatareis vuestra propia desaparición en el seno de la personalidad.
Por supuesto, en estos momentos de éxtasis que son por el momento extremadamente cortos, esto les puede parecer anormal, dando la sensación de perder vuestros medios o de no poder hacer lo que tenéis que hacer. Y ahí, es a vosotros que les incumbe de saber lo que quieren privilegiar: el Eterno o el efímero. Pero en un momento dado esto no podrá ser los dos al mismo tiempo y ahí tendrán que situaros de manera definitiva y exclusiva en uno o en otro.

Todo esto esta a observar, a vivir porque la experiencia confiere la independencia. No es más cuestión de proyección de Luz, ya no es más cuestión de creerse esto o aquello, excepto si la personalidad está adelante, pero más bien de vivir la Verdad en su carne, con el fin de espiritualizar la materia y no de huir la materia.

Esto es muy importante, pasar de los elementos exteriores a los Elementos interiores, pasar de los elementos transitorios y efímeros a los Elementos eternos. Esto se manifestará a vosotros de diferentes modos, dándoles a vivir, sobre todo por los Triángulos elementales del cuerpo de Êtreté constituyendo la cabeza de vuestro cuerpo de Eternidad, un cierto número de cosas. Aprenderéis, por la experiencia, un cierto número de cosas y las viviréis de manera totalmente adecuada.

He aquí lo que os tenía que decir como Snow. La Claridad, la Precisión, todo esto os va aparecer cada vez más claro y cada vez más evidente, desde el momento en que salen de la confusión de los elementos de la personalidad para penetrar de lleno en la realidad eterna de los Elementos al nivel vibral.

He aquí los elementos que tenía que llevar a vuestra atención, con el fin de ayudarles entre la confusión y la Claridad. Con el fin de permitiros, no de juzgaros, ni de condenaros pero de colocaros en el lugar que es el más adecuado para vosotros, independientemente de toda influencia exterior, en el Silencio Interior de vuestro Ser y en ninguna otra parte. Porque sólo en el Silencio Interior del Ser, que los Elementos pueden casarse, casarse y obrar en vosotros en la restitución definitiva a vuestra Unidad, o en el Absoluto.

He aquí lo que esta por vivir, he aquí lo que ahora se realiza para cada uno de vosotros, de un modo más o menos rápido pero en todo caso en un lapso del tiempo extremadamente corto. Todo esto os será perceptible y reconocible sin dificultad alguna, sin alinearos, sin meditar, sin sumergiros en la naturaleza pero directamente en vosotros.

Y comprenderán, en este momento, que la Luz solo puede estar en vosotros y en ninguna otra parte, en ninguna proyección, en ninguna hipótesis y sobre todo, en ninguna manifestación en el seno de este mundo otro que lo que la vida os pide.

Vamos, si quieren, a proponeros de vivir, juntos, el Elemento vibral uno por uno.

Y vamos a comenzar, por supuesto, con el Fuego Vibral

... Silencio …

Y ahora vamos a pasar con el Agua Vibral

... Silencio …

Y ahora al Aire Vibral

... Silencio …

Y pasamos finalmente a la Tierra Vibral

... Silencio …

En nombre del Gran Espíritu y del Gran Todo, Snow rinde Gracia a vuestra acogida y vuestra presencia. Que las Bendiciones del Gran Espíritu y el Aliento del Gran Espíritu os sostengan y os lleven al Fuego de la Verdad.

Hasta pronto.